¿Embarazada o gorda?

¿Embarazada o gorda?

¿Embarazada o gorda?

Muchas mujeres se enfrentan a una situación “embarazosa” cuando les preguntan si están embarazadas y sólo han ganado algún kilo. En cambio, otras mujeres se quedan embarazadas y nadie se atreve a preguntarles por miedo de estar cometiendo un error.

¿Qué puede definir la forma de la barriga en el embarazo?

Los factores que definen la forma de la barriga en el embarazo son:

Las semanas de embarazo: cuanto mayor sea la edad gestacional, mayor va a ser el tamaño de la barriga. Pero debes tener en cuenta que dos mujeres embarazadas con la misma semana de gestación no tienen por qué tener una barriga del mismo tamaño.

De la cantidad de líquido amniótico generado: la cantidad de líquido amniótico en el útero o la cantidad de gases que tenga la embarazada puede provocar que aumente el volumen del abdomen.

Los músculos abdominales: las mujeres que tienen un buen tono muscular en el abdomen tendrán una barriga de menor tamaño que una mujer que ha pasado por varios embarazos y cuyos músculos abdominales han sufrido distensión varias veces o una mujer que tiene escaso tono muscular.

La constitución física de la mujer: las mujeres que tienen las caderas anchas suelen tener una tripa menos voluminosa que las mujeres con caderas estrechas.

En la forma y en el tamaño de la barriga durante el embarazo pueden influir otros factores, como la grasa acumulada durante el embarazo o la que ya se tenía antes de este si se padecía obesidad.

En cualquier caso, los obstetras recomiendan fiarse de las pruebas médicas en las que se valora el tamaño del bebé en relación con la semana de gestación y dejar de prestar atención a la forma de la barriga.

¿Qué pasa si estoy embarazada y tengo obesidad?

Debes tener en cuenta que muchas veces no se darán cuenta de que estés embarazada hasta que el embarazo ya sea muy evidente (sobre todo si acostumbras a llevar ropa ancha).

Puedes pensar en esto como una ventaja ya que no tendrás que estar constantemente dándole explicaciones a los demás.

Puede resultarte difícil entonar ropa de tu talla y que te guste. Normalmente la ropa premamá no suele gustar.

Pero en el caso de las mujeres con una talla mayor a la 44 puede ser una auténtica agonía encontrarlo.

También puedes tener que explicar a los médicos con los que te cruces durante el embarazo que ya tenías sobrepeso antes de quedarte embarazada.

¿Qué tipo de complicaciones en el embarazo pueden causar el sobrepeso y la obesidad?

Si sufres sobrepeso o obesidad, tienes más probabilidades que las embarazadas con un peso adecuado de tener ciertos problemas médicos durante el embarazo. Cuanto más sobrepeso tenga, más alto será su riesgo de tener problemas. Algunos de estos problemas son:

Aborto espontáneo: cuando el bebé muere en el útero antes de la semana 20 de embarazo.

– Nacimiento sin vida: cuando el bebé muere en el útero antes de nacer, pero después de la semana 20 del embarazo.

Alta presión arterial y preeclampsia; un tipo de alta presión sanguínea que sólo sucede en las embarazadas. Puede causar serios problemas, para madre e hijo.

Diabetes gestacional: la que tienen algunas mujeres durante el embarazo.

Complicaciones durante el parto, incluido tener un bebé muy grande o de necesitar una cesárea.

Algunos problemas, como la preeclampsia, pueden aumentar sus probabilidades de tener un parto prematuro, el que comienza antes de completar las 37 semanas de embarazo. Eso es demasiado pronto y puede causar serios problemas de salud para su bebé.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/belleza-embarazo/embarazada-o-gorda-11374

5 situaciones que reconocerás si has sido una embarazada con sobrepeso

¿Embarazada o gorda?

Hola, amigas, me llamo Patch y tengo sobrepeso.

¡Hola Patch!

El otro día leía en Weloversize un post en el que una chica se preguntaba si estaba demasiado gorda para ser mamá y ¡claro!, después de vivir mis dos embarazos con un sobrepeso interesante he pensado que escribiendo un post sobre el tema lo mismo ayudo a alguien. Bueno, o no, que yo no soy médico ni matrona ni tengo ni idea de embarazos más allá de los míos, pero permitidme que saque mi lado más cuñado y os cuente cinco situaciones que te pasan si eres una embarazada con sobrepeso.

¡Ah! Y antes de seguir leyendo, mi médico me obliga a hacer el siguiente disclaimer: el sobrepeso no es saludable. Si podéis poneos a dieta antes de llegar a esta situación, empezad hoy que siempre es mejor día que el lunes que viene.

1. Los test de glucemia son tus acompañantes durante todo el embarazo

¿A vosotras también os vienen arcadas solo de ver el bote naranja?

Todavía recuerdo a mi ginecóloga frotándose las manos cuando me vio aparecer con mis kilos de más y mi historial de algunos familiares diabéticos. Me mandó directa a hacerme el test de glucemia (¡el largo!) antes incluso de hacerme la primera ecografía.

Por primera vez fui la más delgada de la sala (porque ese test te lo suelen mandar a partir de la semana 12 o si ven algo raro). Por desgracia, vomité mi cena de la noche anterior si eso es posible y me lo tuvieron que repetir. Fue el primer test de los cuatro que me hicieron durante los nueve meses. Todos salieron negativos.

Por si a alguna le pasa: el combo perfecto es llevarte medio limón envuelto en papel albal para quitar las nauseas, un libro, una revista y un MP3 cargado. Vais a estar cuatro horas en una silla y no os van a dejar levantaros (aunque sí podéis dormir). Avisadas estáis.

2. Te conviertes en el paciente favorito de los endocrinos sádicos

En mi primera visita al endocrino me dijo que si quería un bebé que se quedara ciego de diabetes lo único que tenía que hacer era seguir comiendo como una becerra (cosa que, aunque no era de su incumbencia, no hacía de todas maneras). Me dio un par de dietas fotocopiadas de esas que tienen en sus cajones y me prohibió las siestas, los hidratos de carbono, los dulces y la felicidad.

Tuve que verle una vez al mes o dos veces el mes que me hacía la prueba de la glucosa y tuve que aguantar sus broncas pese a que en mi segundo embarazo solo engordé cinco kilos (en el primero nueve que es lo mínimo que te dicen que coge la gente normal). ¡How rude, endocrino!

3. Nadie se da cuenta de que estás embarazada hasta que no es muy obvio

Aquí estaba de 5 meses. ¿No me veis radiante por mi embarazo?

Esto es una gran ventaja, sobre todo si no quieres ir dando explicaciones al prójimo. Al ser gordita y tener ropa ancha hubo mucha gente que no se enteró de mi embarazo hasta que llegó el calor o hasta que parí.

En el segundo fue una bendición porque me dieron un diagnóstico complicado para mi peque (no relacionado con mi peso ni con la supuesta diabetes) y me ahorré muchas charlas (el peque nació bien, no cumplí la estadística y tengo un bebé perfecto).

Eso sí, el sobrepeso no te impide hacerte tu sesión de fotos rechulonas, esto es así.

4. Encontrar ropa de embarazada de tu talla es una agonía

¿Sabéis lo difícil que es encontrar en tiendas ropa de tallas grandes que no tenga:

a) estampado de leopardo/cebra/serpiente/piraña/ñu

b) pinta de ser parte del vestuario obligatorio del público del programa de la Campos?

Pues imaginad si tenéis que buscar ropa premamá que pase de la talla 44. Por suerte y tras dos embarazos ya os puedo confirmar que en Kiabi y en La Vera donna tienen ropa bastante neutra de premamá hasta la talla 50 y que el embarazo pasa rápido, así que ánimo con las camisetas oversize y los vaqueros.

5. Te pasas todo el rato del paritorio respondiendo a todos los médicos que se acercan que ya estabas gorda antes del preñe

Se habla mucho de la violencia obstétrica pero poco de la violencia gordofóbica.

¿Tanto les cuesta a los médicos anotar «esta chica no tiene diabetes y ya nos la dieron regordeta»? Me pasé en ambos partos todo el rato respondiendo a médicos que me preguntaban si me había puesto gorda en el embarazo o si ya estaba así de antes. A-Todos-Los-Putos-Médicos. #gordasdignidad

Así pues, mi recomendación es que el peso no os frene a la hora de tener hijos (sea el primero o el segundo) aunque si podéis perded peso porque los médicos son unos plastas. Eso sí, os regalo mi respuesta que no logra cambiar la actitud de los médicos pero te libera un rato:

Imágenes vía El parto es nuestro, Violeta Rodríguez, Pixabay

Источник: https://mujeresymadresmagazine.com/embarazada-con-sobrepeso/

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: