¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?

Contents
  1. Cómo renunciar a tu trabajo – 3 tips sencillos
  2. Comunícale primero a tu jefe
  3. Deja tu renuncia por escrito
  4. Ve tras un final fuerte
  5. Saber cómo renunciar hará el proceso directo
  6. Dejar el trabajo: ¿cómo, cuándo y por qué renunciar?
  7. ¿Por qué dejar el trabajo?
  8. Porque sabes que no vas a crecer más
  9. Porque lo que haces no te gusta
  10. Porque no valoran tu trabajo como te gustaría
  11. Porque quieres emprender
  12. ¿Por qué no dejar el trabajo?
  13. Porque alguien no te cae bien
  14. Porque estás muy cansado
  15. Porque tus expectativas eran demasiado altas
  16. Cuando ya lo has pensado bastante
  17. Cuando estás seguro de que lo mejor es renunciar
  18. Cuando tienes otro plan concreto en mente
  19. Cuando te has preparado financieramente
  20. Elabora un plan
  21. Redacta una carta de renuncia educada y clara
  22. Avísalo con antelación
  23. Deja claro que no quieres perder contacto
  24. Consejos para quien desea dejar el trabajo
  25. Desarrolla proyectos paralelos a tu trabajo
  26. Crea un buen currículo
  27. Realiza networking
  28. Consecuencias para el trabajador ante una baja voluntaria
  29. Dos formas de dimitir, baja voluntaria o abandono del puesto de trabajo
  30. Abandono del puesto de trabajo
  31. Baja voluntaria
  32. La falta de preaviso
  33. ¿Y si no he firmado ningún contrato tengo que preavisar?
  34. ¿Y si estoy dentro del periodo de prueba?
  35. ¿Y si me encuentro de baja por incapacidad temporal?
  36. ¿Puede la empresa reclamarme una indemnización de daños y perjuicios?
  37. ¿Puedo cancelar la baja voluntaria?
  38. ¿Tengo derecho a indemnización y/o finiquito?
  39. ¿Y si alcanzo un acuerdo con la empresa para cobrar el paro?
  40. ¿Y si solicita una excedencia voluntaria?
  41. ¿Y cómo puede cobrar el paro un trabajador que ha terminado la relación laboral con baja voluntaria?
  42. Modelos útiles para el trabajador para notificar la baja voluntaria
  43. Cómo presentar tu renuncia | Hays, expertos en el Mundo Laboral
  44. Renunciar de la forma correcta
  45. Redactar tu renuncia
  46. Qué hacer si tu partida se debe a algo negativo
  47. Informa a tu jefe
  48. Qué hacer si tienes dudas
  49. ¿Estás listo para renunciar a tu trabajo? 12 señales que lo demuestran
  50. Tienes un plan posterior a tu renuncia
  51. Entiendes la letra pequeña en tu contrato laboral
  52. Tienes preparada tu renuncia y tu CV
  53. Conoces los detalles de tu último sueldo
  54. Has ahorrado dinero para aventuras a futuro
  55. Puedes viajar
  56. Tu deuda es manejable
  57. Tienes resueltos tus problemas con el buró de crédito
  58. Conoces tus gastos mensuales
  59. Has analizado los costos de vida que tu empresa actual cubre
  60. Tienes suficientes ahorros
  61. Tienes asegurada otra fuente de ingresos

Cómo renunciar a tu trabajo – 3 tips sencillos

¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?

Así como es de sentido común la necesidad de dar una buena impresión durante una entrevista de trabajo, igualmente es una buena idea dejar en alto tu posición actual cuando vas a renunciar. A menudo no se trata solamente de lo que dices en esa fase, también importa todo lo que hagas.

Las emociones que experimentas durante el proceso de renuncia pueden variar – desde el alivio hasta temer sentirse arrepentido – sin embargo, existen procedimientos estándares a seguir cuando decides cómo renunciar a tu trabajo:

Comunícale primero a tu jefe

Cuando se trata de llevar un mensaje, no permitas que nadie se interponga entre tú y tu jefe. Tienes que tener el control sobre cómo se le va a presentar la noticia de tu decisión. Hacer que la información le llegue de otra manera – a través del departamento de rumores o políticas de oficina, por ejemplo – es poco profesional y, francamente, ofensivo.

El primer punto importante a saber acerca de cómo renunciar a tu trabajo es plantear la renuncia en persona, de ser posible.

Si no es una opción reunirse en persona, coordina una llamada a través de Skype u otra plataforma de video conferencia, o llama a tu jefe directamente a su teléfono.

Enviar un e-mail es la última opción, pero puede ser utilizada en caso de que las circunstancias lo requieran.

Asegúrate de que sepas lo que vas a decir en relación a tu renuncia antes de acercarte a tu jefe. Aún si estás yéndote en buenos términos, es probable que la conversación sea extraña y difícil. No querrás trabarte en las palabras.

Al mismo tiempo quieres ser firme en tu decisión y debes estar preparado para cualquier pregunta y objeción que pueda traer tu jefe a la conversación.

¿Cómo vas a responder a una contraoferta?  ¿Qué tal si tu jefe te pide que reconsideres tu decisión y que retomen la conversación en unos días? ¿Qué tal si se torna emocional? (Podría suceder, especialmente si eres un miembro del equipo o tienes una relación muy cercana con él.)

Mantén la reunión con tu jefe en un ambiente profesional y, sobre todo, no caigas en la necesidad de ventilar sobre tu trabajo. Si te parece divertido imaginar una salida dramática, ponerse creativo cuando decides renunciar a tu trabajo no es recomendable.

Deja tu renuncia por escrito

Aún después de haber hablado con tu jefe sobre tu renuncia, no es una mala idea enviarle la información por escrito también. Una carta de renuncia asegura que no habrá confusiones en relación a la fecha que diste a conocer la noticia y el tiempo de tu salida. Muchas compañías incluyen una copia de tu carta de renuncia en tu carpeta de Recursos Humanos como documento final.

Tu carta de renuncia debería ser breve e incluir lo siguiente:

La fecha del último día de trabajo – El tiempo estándar de aviso no es menor a dos semanas.

Si estas en un puesto senior o en circunstancias especiales – tales como una fecha próxima a un proyecto grande – deberías quedarte un poco más.

Sin embargo, algunas organizaciones, como las que manejan información delicada, acompañarán al empleado hasta la puerta desde el momento en que plantearon la renuncia, en lugar de permitirles que continúen trabajando.

Una breve explicación sobre el por qué estas renunciando –  No digas únicamente “renuncio” cuando estés explicando por qué estás renunciando a tu trabajo. Está bien mantener las cosas en general y decir algo como “debo irme porque estoy aceptando un empleo en otra compañía”.

No tienes que profundizar en más detalles de lo necesario, incluso si tu jefe te presiona para que le des más información. Si estás dejando un trabajo que no encaja bien contigo o por problemas que tuviste con la empresa, mantén la explicación al margen antes de ser negativo.

Es aceptable decir que estás renunciando por “razones personales” o para poder “pasar más tiempo con la familia.”

Unas palabras de agradecimiento – Hasta los trabajos más forzosos tienen algo que resaltar. Si bien el agradecimiento no es obligatorio, es una buena manera de ser amable y extender las gracias a la empresa que te contrató y ayudó durante un tiempo en tu carrera.

Ve tras un final fuerte

Los últimos días en la compañía no son momento de decaer. Deja el lugar con una energía positiva, compartiendo información con tus colegas en relación a tus proyectos y clientes. Lleva el registro de cualquier proceso que pueda ser útil para aquellos que vengan después de ti.

Saber cómo renunciar hará el proceso directo

Renunciar a tu trabajo con respeto – aunque tu experiencia no haya sido completamente positiva – te permite mantener relaciones y cuidar referencias personales. Una buena actitud te ayudará a dejar la puerta abierta para regresar a tu empleador actual ante una oferta más atractiva si sucediera en el futuro.

Источник: https://www.roberthalf.cl/blog/consejos-de-carrera/como-renunciar-tu-trabajo-3-tips-sencillos

Dejar el trabajo: ¿cómo, cuándo y por qué renunciar?

¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?

¿Pensando en dejar el trabajo? No te preocupes, hoy día es normal ver que algunas personas se sienten insatisfechas en sus trabajos y tienen ganas de renunciar, bien sea porque están aburridas, porque desean encontrar algo que les haga mayor ilusión, porque quieren emprender o porque quieren dar un nuevo rumbo a su vida.

Sin embargo, muchos no se animan a dar ese gran paso porque simplemente no saben cómo o cuándo hacerlo.

Si te has sentido identificado con lo anterior, has llegado al lugar correcto. En este post vamos a dar algunos consejos para personas como tú que aún no están muy convencidas en renunciar definitivamente a su trabajo y buscar uno nuevo, o simplemente no saben por dónde comenzar.

Pero, ¡cuidado! Con esto no queremos decir que te vamos a dar una fórmula mágica para cambiar el rumbo de tu vida o situación laboral en un dos por tres. Más bien, te daremos ese empujón que necesitas para animarte a buscar un nuevo trabajo, mejorar el que ya tienes o (¿por qué no?) emprender tu propio negocio.

¡Sigue leyéndonos!

¿Por qué dejar el trabajo?

Comenzaremos explicando algunas razones por las cuales una persona puede querer renunciar a su empleo. Así que si te sientes identificado con uno, dos o tres de estos ítems, puede ser el momento de tomar una decisión definitiva:

Porque sabes que no vas a crecer más

Si estás estancado en tu puesto y no tienes posibilidades de crecer más en tu trabajo, puede ser que sea el momento de buscar otras oportunidades.

Si sientes que puedes hacer mucho más, pero no tienes espacio para desarrollarte, es una señal de que no estás en el lugar correcto.

¡Nunca te quedes en una zona de confort! Eso sí: antes de decidir salir, estate seguro de que has dejado claro a tus superiores que quieres algo más y, principalmente, que has probado que mereces un puesto mejor.

Porque lo que haces no te gusta

Claro, el trabajo es algo que necesitamos hacer, y no siempre será algo 100% placentero. Pero si no encuentras ningún tipo de alegría en tu empleo, puede ser que sea el momento de buscar otra cosa. Acuérdate de que pasamos gran parte de nuestro día trabajando y, si detestamos lo que hacemos, la vida será un fastidio, ¿no te parece?

Porque no valoran tu trabajo como te gustaría

Si ya has probado que eres un profesional excelente, pero tus superiores no valoran tu trabajo, puede ser que tengas que buscar éxito en otro lugar.

Si eres responsable, estás siempre en búsqueda de nuevos conocimientos, te distingues en relación a otros profesionales y agregas valor a la compañía donde trabajas, tienes que ser reconocido por eso.

Pero, claro: solo debes renunciar si ya has tenido una conversación clara sobre tu insatisfacción y te han cerrado las puertas.

Porque quieres emprender

Si de algo estamos seguros es de que todas las personas tienen espíritu emprendedor y ganas de trabajar en su propio negocio.

Emprender es una excelente oportunidad para tener un trabajo que te apasione, ganar más dinero, tener más flexibilidad e independencia con tu vida, dejar huella, etc.

Algo muy importante que debes tener en cuenta antes de renunciar es: tener muy clara la idea o emprendimiento que deseas desarrollar para ponerla en marcha de inmediato.

¿Por qué no dejar el trabajo?

Estas son algunas razones por las que no deberías dejarte llevar al momento de renunciar a tu empleo:

Porque alguien no te cae bien

Los problemas interpersonales pueden ser muy frustrantes y desmotivantes. Sin embargo, que alguien no te guste – aunque sea tu jefe – no es motivo suficiente para renunciar. Acuérdate de que siempre vas a encontrar a personas que no te agradan y no puedes huir de todo por esa razón. Intenta buscar maneras de mejorar tu relación con tus compañeros antes de tomar una medida muy drástica.

Porque estás muy cansado

Es normal que alguien que está muy cansado quiera dejar el trabajo y tener una vida más tranquila. Sin embargo, quizás solo necesites unas buenas vacaciones o realizar alguna actividad que te ayude a relajar, como yoga. Sin embargo, si tu empleo es una fuente de estrés y te causa demasiados daños, puede ser que realmente la mejor opción sea buscar otra oportunidad.

Porque tus expectativas eran demasiado altas

Si todavía no estás donde querías, debes analizar si es porque sufres injusticias o si es porque tus expectativas eran demasiado altas. Por ejemplo, si recién te has recibido en la facultad, no quieras recibir un puesto y un sueldo que sólo ocupan profesionales con más de 10 años de experiencia. Sé paciente y construye tu éxito con mucho trabajo y dedicación.

Cuando ya lo has pensado bastante

Dejar el trabajo es una decisión que debes analizar muy bien. Es necesario que estés muy seguro sobre si buscar otro trabajo es lo que realmente te hará sentir realizado a nivel laboral o si estás preparado para asumir el riesgo que conlleva emprender un negocio propio (en el caso de que desees emprender).

Piensa muy bien el hecho de renunciar a tu trabajo y si definitivamente estás decidido a dar este gran paso en tu vida prepara un plan de búsqueda de trabajo o de emprendimiento.

Cuando estás seguro de que lo mejor es renunciar

Si ya llevas tiempo dándole vueltas a la posibilidad de renunciar a tu trabajo y te has organizado a nivel laboral y personal para asumir este gran cambio, definitivamente lo mejor es renunciar ahora mismo.

Cuando tienes otro plan concreto en mente

¿Tienes una idea o plan en mente que no te deja de rondar la cabeza? Entonces es momento de dar un paso adelante y renunciar a tu trabajo.

Cuando te has preparado financieramente

Es inevitable no pensar en dinero cuando se trata de renunciar al trabajo, así que si ya te has preparado financieramente para cubrir tus necesidades básicas mientras buscas un nuevo empleo o pones en marcha tu nuevo proyecto de emprendimiento, definitivamente estás preparado para renunciar.

Elabora un plan

Debes estar preparado acerca de con quién hablarás y cuándo lo harás. Es decir, si para renunciar decides informar a tu jefe directo, procura hacerlo en el momento y lugar adecuado; evita ser informal; procura que tu jefe esté desocupado y, sobre todo, muéstrate seguro y 100% convencido de tu decisión.

Redacta una carta de renuncia educada y clara

Una renuncia es algo que debes tomar con seriedad y formalismo. Una vez que cites a tu jefe para darle la noticia, asegúrate de entregarle una carta de renuncia impresa, educada y que, sobretodo, deje muy claro tu agradecimiento con la empresa y con todos en general.

Avísalo con antelación

Asegúrate de informar a tu jefe acerca de tu renuncia con antelación, sobre todo si ocupas cargos estratégicos y tienes a otras personas a tu cargo.

No es muy bien visto renunciar de un día para otro. Recuerda que siempre es bueno dejar una imagen positiva ya que no sabes si en el futuro pueda surgir una buena oportunidad laboral para ti dentro de esa empresa.

Deja claro que no quieres perder contacto

Tal como mencionamos anteriormente, siempre es bueno dejar claras tus buenas intenciones con la empresa y acotar que no quieres perder contacto con la empresa y con tus colegas.

Consejos para quien desea dejar el trabajo

No podíamos terminar este post sin antes darte un par de consejos para que tu nuevo camino como profesional o emprendedor esté lleno de éxito y buenas noticias. Veamos:

Desarrolla proyectos paralelos a tu trabajo

Si no estás muy contento con tu trabajo, puedes empezar a desarrollar otros proyectos o trabajos desde casa (como trabajar como freelancer los fines de semana) o empezar un negocio propio.

Los negocios digitales (como ebooks o cursos online) son ideales para eso, porque son trabajos que puedes hacer desde casa, no exigen inversión y permiten tener un horario flexible. Eso te dará mucha más seguridad al momento de renunciar.

Crea un buen currículo

Si estás a punto de salir a buscar un nuevo empleo que te haga feliz y cumpla tus expectativas, es necesario que crees un buen currículo. Recuerda que el currículum vitae será tu carta de presentación al momento de presentarte a los reclutadores, así que asegúrate de que el mismo sea atractivo y tenga toda la información de contacto obligatoria.

Realiza networking

Conocer nuevas personas es ideal para aquellos profesionales que tienen ganas de dejar su trabajo y buscan pescar nuevas oportunidades a nivel laboral. Sé abierto y relaciónate con nuevas personas en reuniones de colegas o incluso en las redes sociales.

La razón por la cual el networking es considerado una buena estrategia para buscar trabajo es porque simplemente nunca sabes quien pueda darte la oportunidad de tu vida. Así que prepárate para conocer nuevas personas y demostrar poco a poco todo lo bueno que sabes hacer.

Esperamos que estos consejos y toda esta información sea muy útil para animarte a salir de tu zona de confort, replantearte tu vida laboral y hasta cambiar de carrera.

Lo importante es que encuentres un oficio que te apasione y te haga sentir realizado a nivel profesional. Quizás descubras que no es estás preparado para renunciar a tu trabajo, pero sí para asumir un reto superior y te animes a pedir a tu jefe un nuevo puesto dentro de la empresa.

O puede ser que descubras que emprender no es lo tuyo y simplemente necesitas cambiar de empresa. Si este es el caso, te invitamos a mirar este post en el que te damos 10 tips para conseguir un buen empleo.

¿Preparado?

¡Mucha suerte y hasta luego!

Источник: https://blog.hotmart.com/es/dejar-el-trabajo/

Consecuencias para el trabajador ante una baja voluntaria

¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?

La baja voluntaria es la extinción de la relación laboral por decisión unilateral del trabajador.

Nadie puede ser obligado a permanecer en su puesto de trabajo, por lo que, el trabajador tiene la potestad de, en cualquier momento, extinguir la relación laboral.

La baja voluntaria tiene como consecuencias principales la pérdida del derecho a una indemnización, así como el no poder solicitar la prestación por desempleo.

Por ello, ante de tomar una decisión de este tipo, es conveniente  saber si podemos solicitar la extinción con derecho a indemnización y/o paro:

Por último, si no nos encontramos en ninguna de esa situación, podemos valorar la opción de solicitar una excedencia voluntaria, que aunque no tendremos derecho a indemnización ni a prestación, no rompemos la relación laboral sino que simplemente la suspendemos.

¿Es mejor una excedencia o una baja voluntaria? En esta entrada lo analizamos.

Dos formas de dimitir, baja voluntaria o abandono del puesto de trabajo

Una vez que el trabajador ha decidido acabar con la relación laboral, existen dos formas de abandonar el puesto de trabajo con las mismas consecuencias, pero cuyo procedimiento es diferente; abandono del puesto de trabajo o baja voluntaria.

Abandono del puesto de trabajo

El abandono del puesto de trabajo, es una dimisión tácita, en la que el trabajador no comunica nada a la empresa, pero no acude a su puesto de trabajo sin una causa que lo justifique.

Abandonar el puesto de trabajo no extingue automáticamente la relación laboral, sino que será la empresa la que tenga que averiguar cual es la intención del trabajador antes de notificar a la Seguridad social la finalización de la relación laboral.

En este sentido, la empresa tiene asegurarse que la decisión del trabajador es clara y evidente, en el sentido de que su intención es no volver al puesto de trabajo.

Normalmente, la empresa se pone en contacto con el trabajador mediante burofax, a través del correo electrónico, email o incluso whatsapp para conocer cual es la causa por la cual no ha acudido a trabajar.

Normalmente, suelen esperar al menos de tres días, por si la causa de su ausencia es una baja, ya que es el plazo que tiene para el trabajador presentar el parte de baja por incapacidad temporal.

Una vez verificado la intención de no acudir a su puesto de trabajo, puede indicar una dimisión del trabajador como causa de extinción de la relación laboral.

No obstante, la empresa también puede proceder a un despido disciplinario por ausencias injustificadas en su puesto de trabajo.

En cualquiera de los dos casos, el trabajador no tendrá derecho a indemnización, aunque si la empresa optase por el despido sí que podrá solicitar la prestación por desempleo, ya que de cara a la Seguridad Social, ya no será una baja voluntaria sino un despido.

La desventaja de esta opción es que el trabajador se encuentra en una situación indefinida hasta que la empresa opte por una decisión, ya que no tiene obligación de notificar ni la baja voluntaria a la Seguridad Social ni proceder al despido.

Por ello, hasta que se extinga la relación laboral no podremos exigir el finiquito (aquí te enseñamos a calcularlo), esto es, principalmente las vacaciones generadas y no disfrutadas así como la parte proporcional de las pagas extraordinarias si es que no están prorrateadas.

Baja voluntaria

A diferencia de lo anterior, la baja voluntaria es la comunicación expresa y normalmente por escrito de abandonar el puesto de trabajo. En esta comunicación se ha indicar de manera clara cual es la fecha de efectos de la baja voluntaria y, en consecuencia, el último día de trabajo.

No es necesario hacerla por escrito, aunque es recomendable. Es válido cualquier medio de notificación, burofax, email, whatsapp…

La baja voluntaria viene regulada en el apartado d) del artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores estableciendo que unas de las causas de la extinción de la relación laboral es:

Por dimisión del trabajador, debiendo mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar.

En consecuencia, el trabajador tiene la obligación de notificar la baja voluntaria con el preaviso que indique el convenio colectivo o la costumbre de lugar.

Siempre es obligatorio el preaviso, a excepción de que estemos dentro del periodo de prueba.

Los convenios suelen indicar diferentes plazos en función del grupo profesional del trabajador. En caso de que el convenio no indique nada, se suele recomendar 15 días de preaviso entendiendo como tal la costumbre del lugar.

En relación con lo indicado anteriormente, si el convenio no establece ningún preaviso, se ha el preaviso no puede venir recogido en el contrato de trabajo, ya que no es un derecho que se pueda negociar en el contrato de forma individual, sino que tiene que venir negociado de manera colectivo en el convenio.

No obstante, en ocasiones se ha considerado por la jurisprudencia que lo establecido en el contrato de trabajo es la costumbre de lugar, siempre que no sea excesivo.

La falta de preaviso

Como explicamos en los párrafos anteriores, es obligatorio preavisar con lo que diga el convenio o la costumbre de lugar.

En ausencia de esta obligación, el empresario podrá descontar del finiquito los días de ausencia de preaviso según lo que indique el convenio colectivo, que incluso puede recoger que se descuente dos días por cada día de ausencia de preaviso.

En caso de que el finiquito no sea suficiente, la empresa podrá reclamarlo judicialmente.

No obstante, es raro que la empresa acuda a los tribunales para solicitar dichas cantidades al trabajador, aunque sí que es habitual que se descuente del finiquito.

¿Y si no he firmado ningún contrato tengo que preavisar?

Sí, que el contrato no se haya firmado no quiere decir que no existan los derechos y obligaciones propios de cualquier relación laboral.

Por lo tanto, se debe de preavisar igualmente con lo que indique el convenio colectivo o la costumbre del lugar, entendiendo generalmente 15 días.

¿Y si estoy dentro del periodo de prueba?

En dicho caso no será necesario el preaviso.

De todos modos, para que el periodo de prueba sea válido tiene que venir recogido de forma escrita en el contrato de trabajo y no superar los límites establecidos en el convenio colectivo.

¿Y si me encuentro de baja por incapacidad temporal?

En el fondo no hay mucha diferencia.

El trabajador notifica la baja voluntaria, pudiendo realizar el preaviso aunque este de baja.

Una vez sea efectiva la baja voluntaria, el trabajador tendrá que solicitar el pago directo a la Seguridad Social como se explica en esta entrada, ya que seguirá cobrando mientras este de baja por incapacidad temporal. Eso sí, puede que la cuantía sea algo menor, ya que cobrará lo mismo que le corresponde como si estuviera cobrando el desempleo.

Una vez reciba el alta médica, no se tendrá derecho a cobrar el desempleo.

¿Puede la empresa reclamarme una indemnización de daños y perjuicios?

En principio no.

Excepcionalmente, en caso de que se hubiese firmado algún pacto de permanencia, el empresario puede solicitar una indemnización por daños y perjuicios por incumplimiento contractual.

Esta cuantía no viene determinada por ley, por lo que deberá ser determinada por el juez atendiendo a las circunstancias concretas de cada caso, a excepción de que venga establecida en el propio pacto de permanencia.

¿Puedo cancelar la baja voluntaria?

El trabajador puede retractarse de su decisión mientras se encuentre en el periodo de preaviso, es decir, siempre que no se haya producido la extinción de la relación laboral. Aquí tienes un modelo.

La empresa sólo puede negar la anulación de la baja voluntaria cuando haya contratado a otro trabajador para sustituir al que hubiera notificado la baja voluntaria.

Exceptuando dicho caso, la empresa deberá aceptar que el trabajador continúe en su puesto de trabajo, y en caso contrario, el trabajador deberá demandar por despido improcedente.

¿Tengo derecho a indemnización y/o finiquito?

La dimisión del trabajador nunca es una forma recomendable de terminar la relación laboral, porque las consecuencias son bastantes perjudiciales:

  1. No da derecho a la prestación por desempleo que hubiese generado.
  2. No se tiene derecho a indemnización.

El trabajador sí que tiene derecho a finiquito tras una baja voluntaria. En el finiquito el empresario adeuda las cantidades pendientes de abono tales como; vacaciones, pagas extraordinarias, dietas…

Si la empresa no adeuda nada de vacaciones generadas y no disfrutadas, y las pagas estuvieran prorrateadas puede que el finiquito sea cero.

¿Y si alcanzo un acuerdo con la empresa para cobrar el paro?

En ocasiones, el trabajador intenta convencer a la empresa para que realice un despido disciplinario.

No obstante, esto es un fraude a la Seguridad Social que puede perjudicar tanto al empresario, con la correspondiente sanción, como al trabajador, que puede perder las prestaciones generadas.

Además, para la empresa existe otro riesgo.

Para proceder al despido disciplinario se debe de notificar mediante una carta de despido en la que se indiquen las causas del despido.

Sin embargo, toda vez que las causas son falsas, si el trabajador demandara podría conseguir una indemnización por despido improcedente y conseguir la correspondiente indemnización.

¿Y si solicita una excedencia voluntaria?

El trabajador, antes de notificar una baja voluntaria, puede solicitar una excedencia voluntaria.

Para ello, lo único que se requiere es tener una antigüedad superior al año en la empresa.

De esta manera, aunque tampoco se tiene derecho a indemnización ni a prestación por desempleo, es más fácil para cobrar posteriormente la prestación, ya que, en principio no se exigen los tres meses que se indica en el siguiente apartado.

¿Y cómo puede cobrar el paro un trabajador que ha terminado la relación laboral con baja voluntaria?

La única solución es que sea contratado por otra empresa, y finalice su contrato laboral por otro motivo.

La legislación no indica un periodo del nuevo contrato, salvo que la siguiente relación se extinga por una periodo de prueba no superado por la empresa. En dicho caso, entre la finalización del contrato con dicha empresa y la baja voluntaria deben de haber transcurrido más de tres meses.

Esos tres mese que no se recogen para los demás supuestos, se puede aplicar de manera análoga, por lo que siempre es recomendable intentar tener un nuevo empleo cuya duración sea superior a los tres meses.

En este artículo tienes más información..

Modelos útiles para el trabajador para notificar la baja voluntaria

En estos enlaces os dejamos unos modelos que podéis presentar a la empresa:

Источник: https://www.cuestioneslaborales.es/el-abandono-del-trabajo-y-la-baja-voluntaria/

Cómo presentar tu renuncia | Hays, expertos en el Mundo Laboral

¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?

En la sociedad de hoy en día, donde un trabajo ya no es garantía de por vida, tener que presentar una renuncia es algo que muchas personas no saben realmente cómo gestionar. Pero como muchas otras cosas siempre existen maneras correctas e incorrectas de hacerlo.

Al presentar tu renuncia debes hacerlo de la forma adecuada, tanto en la manera en que informarás a tu empleador como en las posibles dudas que puedan surgirte a posteriori.

Renunciar de la forma correcta

En un mundo idílico, renunciar a tu trabajo debería ser un proceso fácil y sencillo. Tu jefe te entendería perfectamente y te apoyaría en tu decisión, comprendería tus necesidades y no se encontraría reacio a facilitarle el proceso. Desgraciadamente, muy pocas personas logran esto.

La forma en que presentas tu renuncia marca un antes y un después en tu carrera.

Conseguir las formas adecuadas de llevarlo a cabo puede proporcionarte la suficiente confianza para continuar desarrollando tu carrera profesional, mientras que hacerlo de la forma incorrecta puede llevarla por un camino menos agradable. Después de todo, conseguir una buena referencia al salir de tu trabajo no solo es algo muy valorable, sino más bien vital.

Una vez estés completamente decidido/a de que quieres dejar tu trabajo, la tarea que más te apremia es avisar a tu manager. Una carta de renuncia es la vía formal de comunicar tus acciones ya que actúa como un documento legal con fecha incluida.

Redactar tu renuncia

La forma en que redactes la carta de renuncia depende de las condiciones de tu partida. Un simple comunicado debería incluir los detalles de la persona a quien va dirigida, la renuncia propiamente dicha, la fecha en que quieres que se haga efectiva y tu firma.

Si te estás yendo en buenos términos o realmente lamentas tu partida y dejar a tus colegas y amigos, sería una buena idea añadir una frase o dos extra agradeciendo a tu jefe las oportunidades recibidas y expresando cuánto lamentas irte.

Qué hacer si tu partida se debe a algo negativo

Por otra parte, si tu partida es el resultado de unas malas condiciones, o peor, de unas manas relaciones dentro de la empresa con tu jefe o tus compañeros, puede ser peligroso ser demasiado detallista en tu carta de renuncia.

Mantente al margen de dar demasiada información al respecto y simplemente haz una carta sin demasiada elaboración. Recuerda que tu comunicado tiene como propósito tu renuncia y nada más, no es necesario que entres en conflicto.

Informa a tu jefe

Una vez hayas tomado la decisión y escrito el comunicado, ¿cómo te sientes al respecto?

No es inusual experimentar una gran variedad de emociones. La culpa es por lo general la primera y más común de todas ya que puedes sentir que los estás abandonando. La ansiedad es otra muy común. Para ayudarte a procesar estas emociones es conveniente imaginarte en el momento en que le explicas a tu jefe tu partida, y visualizar sus expresiones y reacciones.

¿Cómo crees que te tratarán durante tus últimos días? ¿Y si intentan convencerte de quedarte? ¿Y si ni siquiera lo intenta? Es común también sentirte triste por tu partida ya que dejarás atrás a muchos amigos y colegas con quienes has compartido el día a día.

La realidad es que la mayoría de las personas se encuentran en tu situación en algún punto de sus vidas, incluido tu jefe. A pesar de haber sido un miembro valioso de tu equipo de trabajo, la empresa no se va a venir abajo porque te vayas. No eres la primera persona en renunciar ni tampoco serás la último, por lo que no te acomplejes al respecto.

Tampoco existe un momento adecuado para renunciar. Simplemente debes utilizar el sentido común y un buen juicio para hacerlo bien:

  • Mantenlo confidencial. Tu jefe apreciará ser el que decida a quién más contárselo, cómo y en qué momento.
  • Encuentra el momento más oportuno para comunicárselo a tu jefe. Definitivamente justo antes de que éste haga una presentación a la junta directiva no es un buen momento.
  • Ten seguro cuáles son tus motivos para irte. Si es necesario, repásalos.
  • Estás en tu completo derecho de reservarte a dónde irás luego de renunciar.
  • Prepárate para una reacción negativa, incluso de enfado. Aguanta el golpe y explica con claridad y sencillez tus motivos para irte. Recuerda que simplemente te estás yendo, el shock inicial pasará luego de un tiempo.
  • Si ves que habrá un período en el que coincidirás con tu reemplazo en el trabajo, asegúrate de decirle a tu jefe que procurarás ayudarle y sentirse cómodo con sus tareas.

Qué hacer si tienes dudas

Si aún no sabes bien qué hacer y la balanza se inclina por quedarte, todavía estás a tiempo de cambiar de opinión. Piénsate tus opciones con detenimiento y no hagas nada de forma apresurada. Pregúntate si el trabajo en el que estás es realmente para ti y si de verdad quieres irte.

Es crucial que estés seguro/a de que haces lo correcto. Puede resultar tentador el prospecto de una contraoferta, pero piensa que tu estrategia puede producir una reacción adversa de tu jefe. La deslealtad, motivarte por el dinero y la indecisión son todas ideas que pueden llegar a cruzarse en su cabeza. Antes de que hagas nada, piensa lo siguiente:

  • ¿Cuáles son los pros y contras de tu trabajo actual? ¿Qué diferencias hay respecto al nuevo?
  • ¿Has intentado mejorar los aspectos que te desagradan de tu trabajo actual?
  • ¿Te irías si te ofrecieran más dinero o ascenderte?
  • ¿Qué te dice tu intuición? ¿Qué te dice tu cabeza? Piensa con la cabeza en vez de con el corazón.
  • Repasa tus motivos para irte. ¿Qué te hace infeliz en tu trabajo? ¿Yéndote cambiarán esas condiciones?

No te dejes influenciar por comentarios sobreprotectores de tus amigos o compañeros como “tienes un trabajo estable” o “no es bueno para tu salud que afrontes tantos cambios”. Tampoco dejes que te afecten comentarios como “no será lo mismo sin ti” o “pensaba ascenderte el próximo año fiscal”.

Sé positivo/a y no desestimes tus capacidades. Si tienes metas y ambiciones no permitas que se esfumen por la negatividad de otros. Es importante recordar que el empleado medio trabaja unas ocho horas al día en una oficina, lo que equivale a unas 40 horas por semana, sin mencionar las horas extra.

Источник: https://www.hays.es/consejos-de-carrera/como-renunciar

¿Estás listo para renunciar a tu trabajo? 12 señales que lo demuestran

¿En qué momento se debe renunciar al trabajo?
November 28, 2018 10 min read This story originally appeared on GOBankingRates

Casi todo el mundo sueña con renunciar a su trabajo para buscar un nuevo puesto que haga crecer su sueldo en otra compañía o para empezar una startup que los haga ganar muchísimo dinero, o incluso para retirarse jóvenes y tener tiempo para viajar.

Pero si tu fantasía es proclamar de manera triunfante “¡Renuncié!” En la próxima reunión con tus amigos, debes tener una estrategia de salida. Para planear la mejor ruta hacia un nuevo inicio, considera estos factores para asegurarte de que estás listo para renunciar a tu trabajo.

Tienes un plan posterior a tu renuncia

Es fácil decir que quieres renunciar a tu trabajo, pero, a menos que tengas un fideicomiso o tus papás estén dispuestos a seguirte manteniendo, es básico que tengas algún tipo de plan para cuando renuncies.

Si quieres ser tu propio jefe, eso implica que necesitas tener un plan de negocios formal. Si quieres irte de viaje, tiene lógica que tengas un itinerario en mente.

Y si quieres tomarte un tiempo para disfrutar a tus hijos, entonces tal vez quieras tener un trabajo como freelance para mantener tus habilidades a tono y tu CV listo para cuando quieras volver a la fuerza laboral.

No importa cuál sea tu sueño, necesitas pensar un poco en las cuestiones financieras antes de hacer realidad tu sueño de renunciar.

Entiendes la letra pequeña en tu contrato laboral

Revisa tu contrato actual, ¿cuáles son las condiciones para tu renuncia? ¿Necesitas avisar con cierto tiempo de anticipación? ¿Se detallan temas de seguridad que necesites tener en mente? ¿Tu contrato incluye alguna cláusula de competencia que pueda evitar que te muevas o otra empresa o que te prohiba iniciar tu propio negocio en la misma industria?

Aunque esos acuerdos de competencia antes se limitaban a contractos ejecutivos, según el New York Times un gran número de reclutadores los están haciendo válidos para equilibrar la escala de salarios. Violar uno de estos acuerdos puede llevarte a enfrentar una demanda, así que bien vale la pena leer las letras pequeñas de tu contrato antes de renunciar.

Tienes preparada tu renuncia y tu CV

Aunque tengas muchísimas ganas de gritar ¡Renuncio” y de salir de ahí lo más rápido posible, la mejor forma de irte es haciéndolo en buenos términos. Hay contratos laborales que no te exigen un aviso previo a tu partida, pero la recomendación profesional es que siempre le avises a tu jefe por lo menos con dos semanas de anticipación y que tengas una carta de renuncia por escrito.

Dependiendo de las circunstancias, tu jefe puede pedirte que te quedes un poco más de tiempo o todo lo contrario, pedirte que recojas tus cosas y te vayas a casa.

En caso de que te pidan que te vayas ese mismo día, tiene mucho sentido tener un CV listo antes de que todo se precipite.

Incluso si estás planeando viajar o tomarte un descanso por cualquier razón, no hace daño tener una versión actualizada de tu CV, confeccionada para resaltar talentos específicos o experiencia en alguna rama.

Conoces los detalles de tu último sueldo

Otro factor que pudiera dictar cómo debes renunciar son las leyes concernientes a tu último cheque. En Estados Unidos, algunos estados exigen que las empresas te den una compensación sobre tu próximo sueldo.

Otros están de acuerdo con suspender los pagos el día que te vas.

En México tienes derecho a tu sueldo hasta el último día que trabajas más la prima vacacional y lo correspondiente a tu aguinaldo por el periodo trabajado, así como a las utilidades (en caso de haberlas en tu empresa).

Investiga cuánto dinero vas a cobrar en ese último cheque.

Has ahorrado dinero para aventuras a futuro

Para la gente que tiene aspiraciones empresariales es muy importante conocer los costos de una startup y tener suficiente dinero ahorrado para cubrirlos antes de renunciar a tu trabajo.

Según el último reporte de Global Entrepeneurship Monitor, en Estados Unidos, en 2015 los fundadores necesitan un promedio de $175 mil dólares para lanzar un negocio, y tienen que poner hasta 57 por ciento de ese capital ellos mismos.

Pero los costos de las startups pueden variar considerablemente dependiendo de varios factores, entre ellos la ubicación y la industria.

Por ejemplo, poner una tienda de materiales de construcción o un restaurante suele requerir de una inversión inicial mayor que operar un negocio desde casa.

Puedes viajar

De manera similar, si vas a renunciar a tu trabajo para irte de viaje, esto implicará cierta planificación financiera, incluso si piensas irte de mochilazo.

Hay muchos recursos y herramientas digitales que pueden ayudarte a organizar tu presupuesto.

Por ejemplo, si no vas estar atado a un horario de trabajo semanal puedes visitar los lugares más turísticos entre semana y viajar en temporada baja para ahorrar mucho dinero.

Tu deuda es manejable

Deberle al banco o a cualquier otra entidad nunca es buena idea, pero menos si vas a renunciar a tu trabajo. Si tienes una deuda grande date el tiempo de analizar tus gastos y tus ingresos antes de renunciar. ¿Hay algún gasto innecesario que puedas cortar para ayudarte a reducir tu deuda? ¿Hay forma de ganar más dinero para pagar tus deudas más rápido?

Por ejemplo, si quieres ser un emprendedor debes poder hacer un espacio en tu casa libre de tiradero para poner tu oficina mientras empiezas a vender cosas usadas en eBay o Craigslist.

O puedes empezar a dedicarle tiempo a tu empresa después de tu trabajo regular para empezar a construir una base de clientes y ganar algo de dinero extra para pagar las deudas antes de renunciar.

Si tu sueño es dejar tu trabajo y viajar durante largos periodos de tiempo, considera rentar tu casa o departamento en servicios como Airbnb.

Tienes resueltos tus problemas con el buró de crédito

Mientras vas pagando tus deudas date el tiempo de revisar tu estatus en el buró de crédito y has lo que sea posible para mejorar tu situación.

En México puedes solicitar una copia de tu cuenta en el buró de crédito de manera gratuita, una vez al año. Revísala y asegúrate de que todos tus datos sean correctos y que no haya errores con las deudas que ahí aparecen.

Pelea cualquier situación que no sea correcta con la institución que corresponda.

Esta información puede afectar tu capacidad para solicitar préstamos, y los intereses pueden ser tan altos que no logres abrir tu empresa o no puedas conseguir un nuevo trabajo.

Así que si hay algo en buró de crédito que no se vea bien, debes intentar corregirlo antes de entregar esa carta de renuncia.

Pagar tus cuentas a tiempo y mantener un buen nivel crediticio son dos buenos cimientos sobre los que puedes empezar a construir.

Conoces tus gastos mensuales

Antes de renunciar a tu sueldo por quincenas debes saber exactamente cuánto gastas cada mes. Los gastos fijos incluyen las cuentas de servicios, hipotecas, pagos, seguros y cualquier otra responsabilidad financiera que enfrentes cada mes.

Aunque puedes reducir de cierta forma estos gastos, la realidad es que nunca van a desaparecer.

Después de todo siempre necesitarás un lugar dónde vivir cuando renuncies, y puede que a tus amigos no les encante la idea de tenerte en sus sillones a largo plazo.

Aunque hay ciertos gastos variables (como el súper) nunca dejan de ser del todo dispensables, pero puedes reducirlos un poco si gastas menos en las tiendas. También puedes eliminar algunos gastos extra como el gimnasio o las suscripciones a servicios como Amazon Prime.

Has analizado los costos de vida que tu empresa actual cubre

Siempre es importante estudiar el otro lado de la moneda. ¿Cuánto ganas al mes exactamente? Puede parecer una pregunta simple, pero puede que tu empresa esté cubriendo muchas más cosas aparte de tu sueldo. Por ejemplo, puede que haya una parte de tu salario que se vaya a tu plan de retiro o a un seguro médico.

Investiga qué significa cada uno de los puntos de tu sueldo y considera cómo vas a manejar todos esos costos cuando renuncies.

Tienes suficientes ahorros

Si estás dejando tu trabajo actual para buscar una nueva profesión de manera inmediata o para ir por ese trabajo soñado que siempre has querido en otra ciudad, con que tengas de tres a seis meses de gastos cubiertos (es decir, ahorrados) te da el suficiente margen para lograrlo. Pero si estás renunciando a tu trabajo para viajar o para lanzar tu propio negocio, lo ideal es que ahorres mucho más dinero por cualquier cosa…

Tienes asegurada otra fuente de ingresos

Si te estás preguntando cómo renunciar a tu trabajo sin tener que vivir con el cinturón demasiado apretado, el planner financiero certificado Phil Dyer, CEO de Ayer Financial Advisory, recomienda buscar otras fuentes de ingresos.

Puede que estés listo para dejar de ser esclavo de tu sueldo si logras que tus ingresos anuales estén garantizados desde otras fuentes como pensiones, rentas, inversiones, ganancias, etc.

, para cubrir tus gastos, dice Dyer, quien se especializa en ayudar a clientes a lograr la independencia financiera.

O puede que ya estés listo para retirarte, o para renunciar buscando un sabático a largo plazo, una vez que tus ingresos anuales estén invertidos y las ganancias que obtengas de ahí cubran lo que estabas ganando con tu sueldo fijo.

“La advertencia que me gustaría añadir es que si te retiras antes de tiempo entonces tienes que tener un seguro médico que cubra tus gastos” dice Dyer. “Este es uno de los mayores retos para las personas que quieren retirarse jóvenes”.

Источник: https://www.entrepreneur.com/article/323892

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