Epilepsia y embarazo

Tengo epilepsia ¿puedo ser madre?

Epilepsia y embarazo

Cuando una mujer con epilepsia quiere ser madre lo ideal es que estén involucrados en la discusión ella, su pareja (o sus padres, según circunstancias) y el  médico  o equipo médico que la atiende.

El embarazo tiene que planificarse conjuntamente y con bastante antelación, al menos con un año si hace falta cambiar el tratamiento para controlar las crisis, y manteniendo un diálogo permanente con el neurólogo o el epileptólogo.

Salvando los numerosos matices que caracterizan al síndrome epiléptico, podríamos definir la epilepsia como una actividad eléctrica cerebral excesiva que propicia ataques repentinos con convulsiones y pérdidas de conocimiento que tienen consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas, incluso sociales. 

Una de las principales incertidumbres que afrontan las mujeres con epilepsia es la posibilidad de tener hijos, ya que algunos tratamientos antiepilépticos para evitar las crisis son teratogénicos (podrían provocar defectos congénitos y retraso intelectual en el feto), pero hay que evaluar numerosos factores que tienen que ver con el tipo y gravedad de la enfermedad, así como con las características personales de cada mujer candidata a ser madre.

Con una adecuada planificación lo que se busca es un control óptimo de las crisis y una exposición mínima del feto a los medicamentos.

Pero hay que subrayar que no toda mujer con epilepsia tiene los mismos riesgos y en sus posibilidades de ser madres juegan muchos factores, como el tipo de enfermedad, la gravedad, el historial de tratamientos, la carga genética, su historial obstétrico, la educación, el estatus social y la actitud de la persona, así como el entorno sanitario en que se desenvuelve y los factores individuales que le afectan como paciente.

¿Cuál es el mejor momento para que la mujer con epilepsia afronte un embarazo? 

Mar Carreño, directora de la Unidad de Epilepsia del Hospital Clínico de Barcelona, centro de referencia nacional para epilepsia refractaria y cirugía de epilepsia, define el mejor momento para intentar ser madre “cuando la paciente tiene controladas las crisis epilépticas, toma un tratamiento con los menores riesgos posibles para el feto y una suplementación adecuada de ácido fólico, además de contar con el apoyo familiar y del médico durante el embarazo”. 

Hasta ahí se llega con una planificación muy trabajada entre los médicos y la mujer con epilepsia, pero hay un porcentaje de embarazos que no se han planificado “por muchas razones, comenzando por las decisiones personales de cada paciente, pero a veces estas decisiones inapropiadas se basan en el desconocimiento de los riesgos para la mujer y para el bebé y las interacciones entre algunos antiepilépticos  y los métodos anticonceptivos hormonales”, matiza la neuróloga.

Algunos estudios muestran el conocimiento limitado que tienen las mujeres con epilepsia sobre el embarazo y el parto. Muchas demandan más información, sobre todo respecto a los riesgos para el bebé, y esta información ha de darse antes del embarazo.

Según esta experta, a las mujeres con epilepsia hay que hablarles de muchos aspectos generales, como a cualquier mujer que se va a quedar embarazada: que no fumen ni beban alcohol, dieta saludable, sueño suficiente, ejercicio físico…pero también sobre la prevención de factores que puedan  desencadenar crisis o aumentar su gravedad. Por ejemplo, aconsejarles que no se bañen solas en el mar, que eviten el trekking en alturas, que no consuman sustancias excitantes, que duerman un número adecuado de horas, preferiblemente acompañadas… sobre todo, que tomen correctamente la medicación y acudan al médico para ajustar la dosis si fuera necesario. 

“Los resultados del embarazo no planificado no pueden compararse con el planificado.

Los no planificados se asocian con un porcentaje mayor de pérdida de feto, y está demostrado que la planificación beneficia tanto a la madre como al bebé”, recalca Carreño, esgrimiendo suficientes argumentos: el embarazo planificado se asocia con menor frecuencia de crisis epilépticas durante la gestación, menos cambios de fármacos antiepilépticos (se ajustan en el periodo prenatal) y un mejor cumplimiento de la medicación. Además alerta de algo que no es infrecuente, como el hecho de que ante un embarazo inesperado la mujer interrumpa su medicación por temor a dañar al feto, pero eso jamás debe hacerse sin antes consultar con el neurólogo  porque podrían aparecer complicaciones muy graves tanto para la madre como para el feto.

Cómo disminuir los riesgos adelantándose con un plan

Cuando una mujer con epilepsia se plantee ser madre tiene que comunicarlo a los médicos que la tratan. Lo ideal es seguir unos pasos guiados por los profesionales que detalla Mar Carreño:

  • Para empezar hay que revisar su historia clínica con pruebas de imagen y electroencefalograma para confirmar el diagnóstico de síndrome epiléptico.
  • Hacer el balance de riesgo/beneficio de sus crisis y el tratamiento antiepiléptico que toma, considerando el tipo de fármacos y sus dosis ante la posibilidad de malformaciones fetales o retraso en el desarrollo.
  • Evitar el tratamiento con valproato siempre que sea posible y revisar si se habían probado otras opciones.
  • Considerar si la paciente podría mantenerse con un solo fármaco y a la dosis más baja posible. 
  • En algunos casos podrían retirarse los medicamentos antiepilépticos cuando la epilepsia está en remisión y hay alta probabilidad de éxito.
  • Si fuera posible, controlar las crisis antes del embarazo. La mayoría de las mujeres que no tienen convulsiones en la etapa previa tampoco las tienen durante la gestación.

La neuróloga advierte que si se cambia la mediación antiepiléptica para reducir los riesgos para el feto podrían empeorar las crisis convulsivas. Por ello el cambio debe hacerse con suficiente antelación al inicio de la gestación y con controles muy frecuentes.

“Cualquier cambio de tratamiento debería iniciarse al menos un año antes del embarazo planificado para asegurar que la situación clínica es estable y poder llegar a la dosis más baja de tratamiento que garantiza eficacia”, detalla Carreño, asegurando que en esa etapa pre concepción, si hubiera empeoramiento de las crisis, se podrían considerar  otros cambios de medicación e incluso volver a la inicial.  Y siempre abrir un nuevo debate sobre los riesgos con la futura madre. 

Asesoramiento ante embarazo planificado o inesperado

Una vez allanado el camino para disminuir los riesgos, se recomienda a estas mujeres que tomen ácido fólico, antes de la concepción y durante los tres primeros meses de embarazo, para reducir el riesgo de defectos en el tubo neural.

“En estudios científicos se ha visto que tomar ácido fólico se asocia a una mejor función cognitiva en la descendencia en torno a los 6 años de edad y para ser más efectivo la mujer con epilepsia tendría que empezar el tratamiento antes de planificar el embarazo, incluso se debería prescribir en todas las mujeres con potencial de tener hijos, dada la incidencia de embarazos no planeados”, subraya Carreño. 

En el caso de un embarazo inesperado la experta recalca sin descanso que la mujer siga tomando su tratamiento habitual y que contacte cuanto antes con el especialista.

Una retirada brusca de la medicación no reducirá el riesgo de malformaciones en el feto y podría provocar crisis extremadamente graves (que pueden acabar en muerte súbita) y dañar al feto  (traumatismo con riesgo de pérdida fetal, heridas, desprendimiento de placenta, pérdida de oxigenación,  distrés fetal etc…). 

 ¿Cómo educar y preparar a las mujeres para que planifiquen el embarazo?

Es muy importante que la mujer con epilepsia conozca los métodos de anticoncepción adecuados mediante una conversación con los médicos que tiene que ser guiada y adaptada a la edad de la paciente y sus necesidades. No es lo mismo formar a una chica adolescente que a una mujer de 40 años; a una mujer con cociente intelectual normal o a una mujer con algún retraso intelectual.

“Esa conversación no tiene que ser puntual sino un diálogo permanente porque las mujeres con epilepsia pueden tener riesgos y complicaciones superiores a las de otras gestantes.

El método anticonceptivo más recomendado por los epileptólogos es el dispositivo intrauterino (DIU), por su baja tasa de fallos y su falta de interacción con los fármacos antiepilépticos”,  precisa la neuróloga, insistiendo en que el diálogo también tiene que mantenerse durante el embarazo porque muchas veces las pacientes se olvidan de aspectos importantes o porque algunas circunstancias van cambiando. 

Enfoque colaborativo antes, durante y después del embarazo

Neurólogos, obstetras, médicos de atención primaria, farmacéuticos clínicos y enfermeras juegan un rol importante en el manejo de la epilepsia mediante asesoramiento y educación sobre beneficios y riesgos de abordar la maternidad. Lo ideal es que las decisiones que se tomen sean conjuntas y con evaluación del riesgo individual.

“El médico tiene que conocer las circunstancias de la mujer para poder entablar un diálogo franco sobre la decisión más apropiada.

Esa decisión conjunta se basará en una cuidadosa evaluación del riesgo individual de la paciente, considerando las distintas opciones de tratamiento según el tipo de epilepsia y de crisis”, arguye Carreño, puntualizando que es la paciente la que, una vez disponga de toda la información sobre las opciones razonables de tratamiento, tiene el derecho de exponer sus preferencias según prioridades y circunstancias individuales. “Ella y su pareja y/o familia elegirán contando con la opinión del médico tras un número indeterminado de conversaciones que quedarán documentadas en su historia clínica”, concluye Carreño.

Hoja de ruta para la mujer con epilepsia que quiere ser madre

A modo de resumen, la ruta idónea para una mujer con epilepsia seguiría estas indicaciones de su equipo médico:

  • En torno a la menstruación informar a las niñas con epilepsia de los riesgos potenciales de la medicación antiepiléptica durante el embarazo y de la necesidad de planificarlo
  • Según las condiciones de la paciente y las indicaciones del neuropediatra y del médico de familia, se debe iniciar un tratamiento anticonceptivo eficaz cuando se inicie la actividad sexual
  • En una fase previa a un posible embarazo, la paciente y su pareja recibirán información de un equipo multidisciplinar de todos los especialistas que intervengan en el embarazo: médico de primaria, neurólogo general, epileptólogo, ginecólogo-obstetra y enfermera de epilepsia.
  • Le prescribirán ácido fólico para antes de la concepción y el primer trimestre de embarazo
  • Cuando se confirma el deseo de maternidad, bien el epileptólogo y/o el equipo muldisciplinar reevaluarán cuidadosamente el tratamiento antiepiléptico.
  • La futura madre y su pareja tienen que conocer las diferentes opciones terapéuticas, sus beneficios y los riesgos potenciales para el feto. 
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Источник: https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/embarazo/2020/11/10/epilepsia--madre-175515.html

Epilepsia y embarazo

Epilepsia y embarazo

La epilepsia es un trastorno del sistema nervioso central (neurológico). Causa una actividad cerebral anormal y puede provocar convulsiones, comportamientos inusuales y pérdida de conciencia.

Por lo general, se puede tratar con medicamentos. Las mujeres que tienen epilepsia corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo.

La atención médica regular antes, durante y después del embarazo es importante para controlar estos riesgos.

El camino hacia una mejor salud

Hable con su médico si tiene epilepsia y está planeando quedar embarazada. Es posible que él o ella quieran asegurarse de que sus síntomas se han controlado bien durante al menos seis meses antes de quedar embarazada.

Es muy importante que tome su medicamento anticonvulsivo tal como se lo indique su médico.

Si no ha tenido ninguna convulsión durante 2 años o más, es posible que su médico quiera suspender lentamente su medicamento anticonvulsivo antes de quedar embarazada o mientras está embarazada.

Sin embargo, no debe dejar de tomar este medicamento por su cuenta. Su médico puede ayudarle a encontrar el medicamento adecuado que tenga los menores efectos potenciales sobre su bebé.

Al igual que con todas las mujeres embarazadas, también es muy importante que tome suplementos vitamínicos prenatales y ácido fólico. Puede ayudar a prevenir ciertos tipos de defectos de nacimiento.

Empiece a tomar estas vitaminas antes de quedar embarazada para obtener el máximo beneficio. Su medicamento anticonvulsivo puede cambiar la forma en que su cuerpo absorbe el ácido fólico.

Es posible que su médico le recomiende un tipo de vitamina prenatal con una dosis más alta de ácido fólico.

El embarazo afecta a cada mujer que tiene epilepsia de manera diferente. Algunas mujeres experimentan en realidad menos convulsiones de lo normal durante el embarazo.

Sin embargo, las mujeres que tienen epilepsia y quedan embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con el embarazo que las mujeres embarazadas que no tienen epilepsia. Estas complicaciones incluyen:

  • sangrado vaginal;
  • la posibilidad de que sus convulsiones ocurran con más frecuencia;
  • preeclampsia (una condición durante el embarazo que es una combinación de presión arterial alta y la presencia de proteína en la orina después de 20 semanas de embarazo);
  • separación de la placenta (el órgano que alimenta al bebé durante el embarazo) del útero (matriz).

Más del 90 % de las mujeres con epilepsia dan a luz a bebés normales y sanos. Sin embargo, existen algunos riesgos. Los bebés de madres que tienen epilepsia tienen un mayor riesgo de:

  • trastornos convulsivos a medida que envejecen;
  • retraso en el desarrollo y el crecimiento;
  • problemas de sangrado después del nacimiento;
  • nacimiento prematuro o sin vida;
  • defectos de nacimiento causados por el medicamento que usted toma.
    • Es importante que siga las instrucciones de su médico para tomar su medicamento. Los riesgos de no tomar su medicamento son mucho más altos para usted y su bebé. Estos incluyen lesiones físicas, retraso en el desarrollo e incluso la muerte por sus convulsiones.

Informe a su médico sobre cualquier antecedente familiar de defectos cerebrales o de la columna vertebral. Llevar una dieta saludable, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente son otras cosas que puede hacer para tener un embarazo seguro y saludable.

Aspectos para tener en cuenta

Durante su embarazo, verá a su médico con frecuencia. Su médico le hará análisis de sangre frecuentes para asegurarse de que está recibiendo suficientes medicamentos anticonvulsivos. Es muy común que su médico cambie la dosis de su medicamento durante el embarazo.

También puede querer que se realice varios exámenes de ultrasonido durante el embarazo. Su médico puede incluso querer que se haga una amniocentesis.

En este procedimiento, se extrae una pequeña cantidad de líquido del útero. Este líquido le da a su médico cierta información sobre la salud de su bebé no nacido.

Estas precauciones adicionales son una forma de que su médico controle su embarazo y el desarrollo de su bebé nonato.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Qué sucede si tengo una convulsión durante el embarazo?
  • ¿Cómo sé cuándo una hemorragia vaginal puede ser un signo de algo serio?
  • ¿Mis medicamentos afectarán a mi bebé?
  • ¿Cuáles son las posibilidades de que mi bebé nazca con epilepsia?
  • ¿Hay alimentos que pueda comer para ayudar a mi cuerpo a absorber mejor el ácido fólico?

Recursos

Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, MedlinePlus: Epilepsia

Copyright © American Academy of Family Physicians

Esta información proporciona una visión general y puede que no se aplique a todos. Hable con su médico de familia para averiguar si esta información se aplica a usted y para obtener más información sobre este tema.

Источник: https://es.familydoctor.org/epilepsia-epilepsia-y-embarazo/

Epilepsia y Embarazo

Epilepsia y embarazo

El objetivo será controlar las crisis durante el embarazo y exponer al bebé a los menores riesgos posibles. Si usted planea quedarse embarazada y actualmente sus crisis están controladas, su médico podría intentar simplificar con antelación su medicación antiepiléptica, o incluso suspenderla.

Si usted necesita tomar fármacos durante el embarazo, su médico intentará que tome un solo fármaco, a la menor dosis posible.

Es fundamental que no deje de tomar sus medicamentos ni cambie la dosis por su cuenta, sin hablar primero por su médico.

¿Serán las crisis más frecuentes durante el embarazo?

La mayoría de mujeres tienen la misma frecuencia de crisis durante el embarazo, pero algunas (alrededor del 33%) pueden tener más. Por eso son importantes las visitas frecuentes a su médico, que puede realizarle análisis para ver el nivel de sus fármacos en sangre y reajustar la medicación si es necesario.

¿Puede el bebé tener algún defecto de nacimiento por el hecho de que su madre haya tomado fármacos antiepilépticos durante el embarazo?

Cualquier mujer, a pesar de estar sana y no tomar ninguna medicación, tiene una probabilidad entre un 2-3% de tener un hijo con un defecto de nacimiento. En las mujeres que padecen epilepsia, esta probabilidad es algo más alta.

Los defectos de nacimiento pueden ser de dos tipos: graves, que pueden suponer problemas a largo plazo para el niño (y que pueden necesitar tratamiento después del nacimiento) y menos graves (pequeñas alteraciones en la cara, en las manos o en los pies).

El riesgo de aparición de estas malformaciones aumenta cuanto mayores son el número de fármacos antiepilépticos y la dosis de los mismos. Existen fármacos con mayor riesgo de producirlas. Su médico le puede informar sobre el riesgo asociado a los fármacos concretos que usted toma.

Muchas malformaciones graves se pueden detectar con una ecografía de alta resolución realizada entre la semana 18 y 20 del embarazo. Un test de sangre denominado triple screening también puede ayudar en el diagnóstico de algunas de estas malformaciones. Debería comentar con su ginecólogo que toma fármacos antiepilépticos, para que le realice estas pruebas.

¿Se debe tomar algún suplemento vitamínico?

Su médico le recetará un suplemento con ácido fólico, ya que se piensa que puede ayudar a prevenir algunas malformaciones. Es importante que empiece a tomar el ácido fólico unas semanas antes de la concepción. Después debe continuar tomándolo durante el primer trimestre del embarazo.

Algunos fármacos antiepilépticos pueden aumentar la posibilidad de sangrado en las madres y en los bebés recién nacidos. Si toma alguno de estos fármacos, su médico le recetará un suplemento de vitamina K durante las semanas previas al parto. También se le debe dar vitamina K al recién nacido.

¿Qué otras cosas se pueden hacer para tener un buen embarazo y un bebé sano?

Tener una buena dieta, realizar ejercicio, dejar de fumar (preferiblemente antes de quedarse embarazada), evitar las drogas, el alcohol y también bebidas que contengan cafeína (café, té, bebidas de cola, etc).

¿Será el parto normal?

Se recomienda a las mujeres epilépticas que tengan a sus hijos en el hospital. Es importante que la madre siga tomando la medicación antiepiléptica, a la misma hora de siempre. Se puede poner anestesia epidural, pero hay que informar al anestesista de que la paciente tiene epilepsia y de la medicación que toma.

El riesgo de tener una crisis durante el parto es bajo, y si ocurre el equipo médico se ocupará de la seguridad de la madre y del niño. Si las crisis son muy frecuentes y el médico lo considera adecuado, se puede tomar alguna medicación adicional antes el parto.

¿Qué deben hacer las mujeres con epilepsia que se quedan embarazadas de forma imprevista?

Ante todo, deben seguir tomando su medicación para la epilepsia, ya que si dejan de tomarla pueden tener crisis que resulten más dañinas para la madre y el bebé que los propios fármacos. Deben acudir lo antes que puedan a su médico y empezar a tomar ácido fólico.

¿Pueden las mujeres con epilepsia dar el pecho a sus hijos?

Debe consultar este tema con su médico. La mayoría de los fármacos antiepilépticos pasan a la leche materna, aunque en poca cantidad, por lo que en general se permite dar el pecho.

No obstante, la madre debería vigilar al bebé y hablar con el médico si nota al bebé muy somnoliento. También hay que advertir a la madre que el hecho de no dormir bien por la noche puede hacer que ella tenga alguna crisis.

En ese caso, se puede dar biberón por la noche.

¿Puede heredar mi hijo la epilepsia?

La epilepsia como tal sólo se hereda en muy pocos casos. Lo que puede se puede transmitir de generación a generación es una mayor predisposición a tener crisis que otras personas sin familiares con epilepsia. La probabilidad de que la descendencia no tenga epilepsia es del 80-90%.

Источник: https://vivirconepilepsia.es/epilepsia-y-mujer-0/epilepsia-y-embarazo

Embarazo saludable
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