¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

Veganismo en bebés: ¿Riesgo real o simple desinformación?

¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

martes 26 de noviembre de 2019, 08:00h

En 2011, una pareja francesa perdió a su hija de 11 meses por “negarle” los nutrientes que necesitaba. Se cree que el bebé 'heredó', a través de la leche materna, un déficit alimentario de la madre al llevar una dieta “vegana”, lo que podría haber contribuido al fatal desenlace.

En 2019, una pareja australiana fue condenada a 18 meses de prisión tras presuntamente poner a su bebé bajo una estricta dieta vegana, provocándole una grave desnutrición.

La pareja alimentaba a la niña con una dieta de avena, patatas, tostadas y arroz, entre otros alimentos.

Numerosos casos han dado la vuelta al mundo y han puesto en tela de juicio si realmente resulta sana una dieta vegana para niños que se encuentran en pleno crecimiento.

Si bien hay que decir que la gran mayoría de los casos en los que bebés y niños se han visto perjudicados, según expertos, se debió a un seguimiento continuado de dietas extremas que ni siquiera un adulto podría llevar y que “nada” tienen que ver con el veganismo.

“El veganismo es una filosofía de vida que consiste en la loca idea de reducir, en lo posible, el sufrimiento y la explotación en el mundo.

Para una persona de a pie esto se puede llevar a cabo a través del veganismo de varias formas”, así de contundente suena Cristina Casado, dietista-nutricionista especializada en nutrición clínica y deportiva vegetariana y vegana, al hablar sobre un estilo de alimentación centrado en la eliminación de productos de origen animal en la dieta diaria.

De esta forma, una persona vegana se alimentaría solo y exclusivamente de productos de origen vegetal, excluyendo todo tipo de lácteos o derivados animales, diferenciándose así de las dietas vegetarianas– otro tipo de conducta que busca disminuir el consumo animal pero no elimina los derivados como los yogures, la leche, la miel o los huevos.

Casado indica que pese a lo que mucha gente pueda pensar “gracias a ciertos titulares de noticias sensacionalistas”, toda persona que quiera llevar a cabo esta dieta puede hacerlo desde el momento de su nacimiento. Por lo tanto, no hay ninguna edad recomendada para comenzar con este estilo de alimentación.

Según la mayor asociación de Dietistas y Nutricionistas del mundo, la ADA (American Dietetic Association), afirman que: “Las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades. Las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluido el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para los atletas”.

Nada que ver estas declaraciones con la opinión de la doctora Cristina Cuerda, de la Unidad de Nutrición del Hospital Gregorio Marañón, que indica en los niños se debería “desaconsejar el veganismo” ya que según señala “se sabe que se asocia a un menor crecimiento y riesgo de desarrollar deficiencias vitamínicas y de minerales, con graves consecuencias.”

Cuerda indica que el trabajo de los padres es determinante y “deberían estar informados de los riesgos de que sus hijos realicen este tipo de dietas”.

La doctora sentencia que se han dado casos de adolescentes en los que el veganismo se ha asociado con el inicio de trastornos del comportamientoalimentario –como anorexia nerviosa- y se deberían vigilar estos posibles comportamientos alimentarios.

“Los niños veganos se sabe que son más delgados y tienen menor talla que los niños que se nutren de una dieta sin restricciones. Las carencias vitamínicas pueden producir cuadros potencialmente graves.

Por ejemplo: la deficiencia de vitamina B12 produce un tipo especial de anemia, además de afectación del sistema nervioso de variable gravedad; y la deficiencia de calcio produce una menor osificación de los huesos, pudiendo aparecer raquitismo, osteomalacia y osteoporosis”, así de contundente suena la doctora especializada.

Casos reales de niños veganos

Contrario a las ideas que comenta la especialista, el presidente y fundador de la Unión Vegetariana Española, David Román, indica que él sí decidió seguir una dieta vegana con su hijo Leo desde el momento del embarazo.

“Muchos nos juzgaban y nos miraban raro. Nos decían que la situación iba a ser inviable”.

Hoy, 19 años después, su hijo sigue siendo vegano y según indican los análisis rutinarios en edades claves, incluso se le ve “más desarrollado” que otros niños que no siguen dicho modelo alimenticio.

“Mi intención era criarlo con la misma alimentación que nosotros llevábamos desde hace más de 20 años”, señala. Asimismo, explica que cuando alguien les llama radicales por seguir este estilo de vida responde que lo que son: “Radicalmente comprometidos ya que si una persona mantiene su idea sobre los animales y su pacto personal con esa idea, no existen excepciones”.

La nutricionista Cristina Casado, en respuesta señala que un bebé sí puede llevar una dieta vegana, “aunque con matices».

La leche materna ofrece «muchas garantías» pero las personas que deciden no amamantar a sus hijos y deben recurrir a leches de fórmula -perfectamente completas y saludables a base de soja o arroz-, son menos accesibles.

Estas dificultades en el acceso a estos productos y la enorme desinformación «provoca poner en tela de juicio el veganismo».

¿Qué hay de verdad en el veganismo?

La nutricionista indica que la cantidad de información negativa vertida sobre este estilo de vida se trata de “amarillismo y desinformación”.

En muchos casos “existen intereses detrás de la repercusión de una noticia así por parte de la industria alimentaria, que nota un impacto del veganismo en la demanda de sus productos e intenta protegerse y por ello se acude al uso de titulares sensacionalistas que resuenan en el subconsciente de la gente.”

Respecto a los análisis que deben hacerse de manera más seguida que una persona no vegana, Casado asegura que “es conveniente, sobre todo al principio de pasar de una dieta convencional a la dieta vegana, hacerse análisis una vez al año o cada 6 meses para ver si se están haciendo las cosas bien”. Durán por su parte señala que no sería necesario realizar más de lo normal solo por ser vegano. Ambos llegan al mismo punto de que lo importante es seguir una dieta equilibrada, y en caso de duda: acudir a un profesional.

Durán indica que las personas que deciden iniciar esta “filosofía de vida” siguen tres pilares claves: salud, aspecto ético y cuidado del planeta. “Incluso la ONU está haciendo hincapié en la reducción de la carne”, señala.

Respecto a la cantidad de mitos que hay alrededor de este estilo de vida, Román asegura que se debe a los prejuicios que muchos profesionales poseen “al no estar bien informados”.

Por ejemplo, muy pocos saben que la soja y ciertas legumbres pueden dar la misma cantidad necesaria o incluso superior de proteína que un filete de ternera.

“La soja es un gran recurso con el que se está elaborando la gran mayoría de productos cárnicos”, indica.

El veganismo sigue siendo un tema de debate ya que mientras algunos lo ven como “radicalismo” para otros es una acción positiva para preservar el planeta y el cuidado animal.

Источник: https://www.madridiario.es/veganismo-bebes-riesgo-real-simple-desinformacion

Pequeños y veganos: ¿pueden los bebés tener una dieta sin carne?

¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

El vegetarianismo es una tendencia que crece cada vez más en España y el resto del mundo. En nuestro país no hay estadísticas oficiales, pero se estima que entre 1,5 y 3% de la población elige este tipo de vida.

Por su parte, un informe elaborado el año pasado por la consultora Lantern señalaba que el 7,8% de los mayores de 18 años son vegetarianos o flexivegetarianos (es decir, con una alimentación esencialmente vegetariana pero que se permiten introducir, de forma esporádica, productos animales en su dieta).

¿Por qué la miel está contraindicada para los bebés?

Ahora bien, ¿qué pasa con los niños? Es un tema que genera controversias, detrás de las cuales acecha la idea de que los adultos son libres de hacer lo que quieran con su vida y su salud, pero no con sus hijos.

En 2016, de hecho, una diputada italiana presentó un proyecto de ley para sancionar -hasta con penas de prisión- a padres veganos que aplicaran a sus niños una misma dieta de las mismas características.

Surge entonces la gran pregunta: ¿pueden los bebés y niños ser vegetarianos?

Los niños pueden vivir sin carne

La respuesta es que sí, pueden ser vegetarianos e incluso veganos.

«Las dietas vegetarianas planificadas de manera apropiada son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades», explica la Academia Estadounidense de Nutrición (ADA, por sus siglas en inglés), la asociación de dietistas y nutricionistas más importante del mundo.

En un documento en que plantea su postura oficial sobre la cuestión, la ADA añade que «las dietas vegetarianas y veganas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluidos el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia». Ante estas afirmaciones, muy pronto acude a la mente un factor nutricional: las proteínas.

Tradicionalmente ha existido el temor de que una dieta sin carne -tanto carne roja como de pollo, pescado u otros animales- no pueda cubrir las necesidades nutricionales y energéticas de los niños (ni de los adultos).

Hoy en día se sabe que sí puede hacerlo, ya que las proteínas incluidas en las legumbres y sus derivados, frutos secos y semillas, y también en algunos cereales como el trigo, la avena y la quinua, son de la misma calidad que las incluidas en la carne.

El problema que existe en la actualidad, por cierto, es más bien el opuesto: los niños ingieren demasiadas proteínas.

Los menores de tres años consumen más del doble de proteínas de lo recomendado, según un estudio realizado por expertos españoles, para el cual 186 pediatras aportaron información relacionada con más de 1.700 niños españoles.

El trabajo comprobó que «una mayor proporción en el consumo de proteínas y de hidratos de carbono estaba relacionada con un índice de masa corporal significativamente mayor», debido a lo cual concluye con la recomendación de «una intervención nutricional en este grupo etario». 

¿Cómo debe ser la alimentación de un niño que no come carne?

La alimentación del niño vegetariano depende, por supuesto, de la edad. Para los primeros seis meses de vida del bebé, la recomendación es la misma que para familias no vegetarianas: lactancia materna en exclusiva. Quienes no puedan o no deseen amamantar a sus hijos pueden optar por leche de fórmula.

Las familias veganas que prefieran evitar las fórmulas convencionales -derivadas de leche de vaca- «pueden utilizar fórmulas adaptadas a base de soja o de arroz hidrolizado», como detalla la pediatra Miriam Martínez Biarge en el Curso de Actualización Pediatría 2017, editado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). 

  • A partir de los seis meses se introducen los alimentos sólidos. Además de las verduras, frutas y hortalizas, uno de los primeros alimentos que se deben introducir en la dieta del lactante vegetariano son las legumbres, que -en palabras de Martínez Biarge- son «el sustituto natural de la carne y el pescado en la alimentación vegetariana y vegana, por su alto contenido en proteínas, hierro y zinc». La legumbre más apropiada para comenzar con su introducción en la dieta del bebé es la lenteja roja pelada, que «tiene poca fibra y se digiere muy bien». Luego se aconseja introducir tofu, garbanzos cocidos, guisantes y lentejas sin pelar. Siempre es mejor que se tomen cantidades pequeñas y acompañadas de verduras y hortalizas, ya que de esta forma sus nutrientes se absorben mejor y se facilita la digestión.
  • Entre los 7-8 meses se recomienda incorporar frutos secos, como almendras, nueces y pistachos, que son ricos en proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Es fundamental que estén bien molidos y mezclados con otros alimentos, o en crema, para evitar el riesgo de atragantamiento (práctica que debe mantenerse hasta alrededor de los 5 años).
  • Desde los 2 años de vida, señala también el texto de Martínez Biarge, la alimentación del niño «debería parecerse cada vez más a la del resto de la familia». En cuanto a los suplementos, el que se recomienda para todas las personas vegetarianas, desde los siete meses de vida y hasta la vida adulta, es el de vitamina B12, en forma de cianocobalamina. Y también de vitamina D, en el caso de los niños que no puedan exponerse de forma regular al sol.

Planificar la dieta con cuidado y conocimiento

En cualquier caso, se debe señalar que, si se hace caso a las recomendaciones de los nutricionistas, las dietas vegetarianas no se distinguen demasiado de las que no lo son.

En ambas, los expertos aconsejan que la mitad de la ingesta se componga de verduras y frutas, más una cuarta parte de cereales.

Es en la cuarta parte restante, la de los alimentos más proteicos, en la que se establecen las diferencias: además de las legumbres, frutos secos y semillas, las personas no vegetarianas comen carne y pescado, y los ovolacteovegetarianos también comen huevos.

Por lo tanto, se puede afirmar que la clave en la buena alimentación reside siempre en el equilibrio y la planificación.

En su capítulo dedicado a «dietas no omnívoras en la edad pediátrica», el Manual Práctico de Nutrición en Pediatría, editado por la Asociación Española de Pediatría, apunta que los primeros humanoides, hace millones de años, solo comían vegetales.

El texto apunta que, para estar bien nutrido, un adulto que pesara 60 kilos debía comer 5 kilos de vegetales por día, por lo cual dedicaba a su alimentación unas ocho horas diarias.

La sociedad moderna permite dedicar menos tiempo a la alimentación, pero hay que tener claro que proponerse una dieta vegetariana o vegana para los bebés y niños puede demandar más tiempo que una que no lo sea.

Y también es fundamental saber que dietas de esas características «si no se planean con cuidado y conocimiento pueden suponer un riesgo de deficiencias nutricionales y energéticas», como destaca una guía de Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia de la Generalitat de Cataluña.

Por ello, el documento aconseja a quienes deseen alimentar a sus hijos con una dieta que no incluya carne «consultar a un profesional de la salud experto en alimentación vegetariana».

Algo que, al menos de momento, el sistema sanitario español no ofrece, como sí sucede en otros países.

La web Mi pediatra vegetariano, desarrollada por Miriam Martínez Biarge, es una ayuda para paliar esa carencia. 

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

suscríbete a nuestros boletines

En ConsumoClaro estamos centrados en informarte de aquello que te interesa y, por tanto, queremos abrir un canal para que puedas comunicarte con nosotros y orientarnos sobre tus preferencias. Si quieres que investiguemos o hablemos de algún tema en especial, puedes escribirnos a redaccion@consumoclaro.es

Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/pequenos-veganos-pueden-bebes-ninos_1_2117620.html

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: