¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

¿Puede un bebé ser vegano desde el primer día de vida o es peligroso?

¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

Cada vez son más las familias vegetarianas o veganas que acuden a la consulta de nutricionistas para asesorarse sobre si es posible que el bebé que acaban de tener lleve también una alimentación vegetariana o incluso vegana (ya sabemos que el veganismo va más allá de la simple elección dietética, pues lleva implícito un carácter ético, y es por ello que muchas familias desean que sus hijos sigan su misma tendencia desde que nacen).

Ante esto surgen muchas dudas, sobre todo cuando acuden a preguntar al pediatra sobre ello, saliéndose a menudo de su competencia profesional.

Así que… ¡vamos a despejar esas dudas!

¿Puede un bebé ser vegetariano o vegano y no suponer un riesgo para su salud?

En efecto, sí. Una dieta vegetariana bien planificada es perfectamente saludable y nutricionalmente equilibrada para una bebé.

Esto no quiere decir que una dieta vegetaría “per sé” sea saludable, ya que podemos llevar una dieta vegetariana alimentándonos tan solo de arroz, pasta y alimentos procesados. Podemos ser vegetarianos y comer fatal, al igual que podemos ser omnívoros y comer bien o comer mal.

Pero si lo que nos preocupa es si existe la forma de que un bebé lleve una alimentación vegetariana, y que esta sea equilibrada y saludable, la respuesta es sí.

Postura oficial de la Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética) de los EE.UU.:

La postura de la Academia de Nutrición y Dietética es que las dietas vegetarianas, incluyendo las veganas, planificadas de manera adecuada, son saludables, nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades.

Estas dietas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez, la adolescencia, la edad adulta, así como para deportistas.

Las dietas basadas en alimentos de origen vegetal son más sostenibles para el medio ambiente que las dietas ricas en alimentos de origen animal porque utilizan menos recursos naturales y se asocian con un impacto ambiental mucho menor (Vegetarian Diets. J Acad Nutr Diet. 2016;116:1970-1980).

¿Qué debo darle de comer a mi bebé si quiero que lleve una alimentación vegetariana saludable?

En primer lugar, me gustaría aclarar que un niño vegetariano en sentido estricto es un niño que no ingiere huevos, lácteos, carne, pescado, marisco ni miel. En el caso de que el niño tomara leche o huevos ya no sería vegetariano estricto, sino lactovegetariano, ovovegetariano u ovolactovegetariano.

Una persona vegana tiene también un posicionamiento ético y de estilo de vida donde los productos de origen animal se evitan, no solo en la alimentación si no en cualquier ámbito, por ejemplo: se evitaría usar ropa de lana o medicamentos testados en animales. Aunque vulgarmente, y con frecuencia, se llama vegetariano a quien consume huevo y leche; y vegano a quien no consume tampoco estos alimentos.

La base

La base de la alimentación de un niño vegetariano debe ser la misma que la de un niño omnívoro, es decir: este deberá comer grandes cantidades de frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres y semillas.

Deberá evitar, al igual que los niños omnívoros, el consumo de alimentos superfluos. Es decir, aquellos ricos en grasas no saludables, azúcar y sal (bollería, aperitivos, zumos, refrescos…), que solo aportan calorías y no son beneficiosas para la salud.

Las grasas

Como fuente de grasa, utilizaremos principalmente el aceite de oliva y aquellas grasas saludables que nos aportan alimentos sanos.

Por ejemplo: los frutos secos, algunas semillas y el aguacate. Los bebés pueden tomar frutos secos y semillas desde que se inician en la alimentación complementaria, tan solo debemos dárselos triturados o en crema. Son una fuente de omega 3 imprescindible en las personas vegetarianas.

Las proteínas

Como fuente de proteínas debemos ofrecerle legumbres, semillas, cereales, frutos secos, seitán, tofu, tempeh, etc. Las proteínas de algunos de estos alimentos que no son completas, es decir: no contienen en una proporción adecuada todos los aminoácidos a la vez.

Esto lo solventaremos combinando dentro del mismo día alimentos que nos aporten proteínas que se complementen. Por ejemplo: podemos tomar cereales en el desayuno y legumbres en el almuerzo, y así estaremos tomando todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita para fabricar una proteína completa.

Cuando el bebé está recién iniciado en la alimentación complementaria, conviene ofrecerle esta combinación de proteína y cereal preferentemente dentro de la misma comida.

El calcio

¿Y si mi hijo no toma leche? ¿Debo darle un suplemento de calcio? La repuesta es no. En la naturaleza existen muchos alimentos ricos en calcio.

Pensar que si no tomamos leche vamos a tener un déficit de este nutriente es un error.

Existen alimentos que aportan mucha más cantidad de calcio que la leche y no solo por la cantidad que aportan, sino por la fracción de calcio que se absorbe.

Por ejemplo: una buena fuente de calcio son las almendras, la col rizada, el brócoli, el tofu, la col china, las semillas de sésamo o las bebidas de soja fortificadas. Así que, en principio, si les damos los alimentos adecuados podemos alcanzar perfectamente unos niveles de calcio óptimos.

El Omega 3

Otra duda muy frecuente es el omega 3. En principio, no es necesario suplementarlo.

Intentaremos ofrecer a nuestro bebé nueces, lino, chía, frutos secos, soja y otros alimentos que aportan nutrientes y reducen el consumo de aceites ricos en omega (aceites de semillas como el de girasol, maíz o soja, margarinas y otras grasas industriales). Ofreceremos siempre, como aceite de referencia, el aceite de oliva.

El yodo

A partir de los 12 meses de edad ya podemos cocinar con sal las comidas del bebé. Entonces debemos utilizar sal yodada, pero con moderación.En realidad, al final siempre cae algo en el plato del bebé que ha sido cocinado con sal, así que no está de más empezar a utilizar sal yodada en casa desde antes de que nuestro peque cumpla el año.

La Vitamina D

¿Y qué pasa con la vitamina D? Pues al igual que ocurre con los bebés omnívoros, se les recomendará en principio una suplementación con vitamina D, así como tomar el sol 5 -15 minutos al día. Esto será suficiente para que su organismo la sintetice.

El hierro

¿Si no toma carne ni pescado tendrá déficit de hierro? El hierro se encuentra presente en muchos alimentos vegetales. La diferencia con los alimentos de origen animal, es que el tipo de hierro que poseen es diferente (hierro no hemo, frente a hierro hemo).

Lo que debemos hacer para favorecer la absorción del mismo será dar los alimentos ricos en hierro junto con alimentos ricos en vitamina C (entre otras cosas). En este artículo encontraréis más recomendaciones que podéis llevar a cabo para favorecer la absorción del hierro.

Descubre cómo planificar el menú semanal de tu bebé en este Seminario Online que puedes ver ya mismo.

LA Vitamina B12

En principio, el único suplemento que siempre debe tomar una persona vegetariana, y por tanto nuestro bebé también, es la vitamina B12 (incluso en aquellos niños ovolactovegetarianos) ya que es imposible llegar a los niveles recomendados de B12 simplemente tomando leche y huevos.

Para cubrir la ingesta recomendada, deberíamos consumir diariamente tal cantidad de estos alimentos que sería imposible de cumplir, además de insano.

¿Cómo debo suplementar la B12 a mi bebé?

No es necesario suplementarla mientras que el bebé se alimente exclusivamente de leche materna y la madre (entendiendo que es vegetariana), se suplemente adecuadamente con B12. Tampoco si el bebé toma leche de fórmula enriquecida con B12.

En teoría, entre los 6 y los 12 meses muchos bebés no necesitarían suplemento si hacen al menos 4-5 tomas de pecho o toman unos 3 biberones de fórmula adaptada al día. Pero en la práctica, hay bebés que avanzan muy rápido con los sólidos y el consumo de leche desciende relativamente pronto.

Dado que en muchos casos es imposible saber si la ingesta de B12 está siendo adecuada, sobre todo cuando el bebé toma pecho y alimentación complementaria mediante BLW (donde es imposible calcular cantidades), lo más prudente es iniciar la suplementación desde los 6 meses, aunque siga amamantándose o tomando leche de fórmula. Esta medida es la más segura, ya que como siempre digo: es mejor prevenir que curar, ya que un déficit en niños puede acabar en síntomas irreversibles.

La forma de administración a utilizar a esta edad es en gotas, y las dosis recomendadas son las siguientes:

Exposición a Alérgenos

Otra duda que surge con frecuencia, que es una cuestión algo controvertida y que algunos padres desconocen, es que aunque queramos que nuestros hijos sean vegetarianos desde que nacen, es muy importante que al menos cuando introduzcamos la alimentación complementaria los expongamos en varias ocasiones al pescado, leche, huevos, carne y marisco para descartar alergias alimentarias.

Es importante de cara al futuro que sepamos si nuestro hijo tiene una alergia alimentaria para no llevarnos un susto el día menos pensado.

Así que papás y mamás vegetarianos o veganos: sí, vuestro hijo puede llevar vuestra misma opción dietética siempre y cuando os asesoréis bien por un profesional cualificado que os guíe y os aconseje, al menos al principio.

Autor/a

Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/puede-un-bebe-ser-vegano-desde-el-primer-dia-de-vida-o-es-peligroso/

Pequeños y veganos: ¿pueden los bebés tener una dieta sin carne?

¿Es el veganismo una dieta sana para bebés y niños?

El vegetarianismo es una tendencia que crece cada vez más en España y el resto del mundo. En nuestro país no hay estadísticas oficiales, pero se estima que entre 1,5 y 3% de la población elige este tipo de vida.

Por su parte, un informe elaborado el año pasado por la consultora Lantern señalaba que el 7,8% de los mayores de 18 años son vegetarianos o flexivegetarianos (es decir, con una alimentación esencialmente vegetariana pero que se permiten introducir, de forma esporádica, productos animales en su dieta).

¿Por qué la miel está contraindicada para los bebés?

Ahora bien, ¿qué pasa con los niños? Es un tema que genera controversias, detrás de las cuales acecha la idea de que los adultos son libres de hacer lo que quieran con su vida y su salud, pero no con sus hijos.

En 2016, de hecho, una diputada italiana presentó un proyecto de ley para sancionar -hasta con penas de prisión- a padres veganos que aplicaran a sus niños una misma dieta de las mismas características.

Surge entonces la gran pregunta: ¿pueden los bebés y niños ser vegetarianos?

Los niños pueden vivir sin carne

La respuesta es que sí, pueden ser vegetarianos e incluso veganos.

«Las dietas vegetarianas planificadas de manera apropiada son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades», explica la Academia Estadounidense de Nutrición (ADA, por sus siglas en inglés), la asociación de dietistas y nutricionistas más importante del mundo.

En un documento en que plantea su postura oficial sobre la cuestión, la ADA añade que «las dietas vegetarianas y veganas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluidos el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia». Ante estas afirmaciones, muy pronto acude a la mente un factor nutricional: las proteínas.

Tradicionalmente ha existido el temor de que una dieta sin carne -tanto carne roja como de pollo, pescado u otros animales- no pueda cubrir las necesidades nutricionales y energéticas de los niños (ni de los adultos).

Hoy en día se sabe que sí puede hacerlo, ya que las proteínas incluidas en las legumbres y sus derivados, frutos secos y semillas, y también en algunos cereales como el trigo, la avena y la quinua, son de la misma calidad que las incluidas en la carne.

El problema que existe en la actualidad, por cierto, es más bien el opuesto: los niños ingieren demasiadas proteínas.

Los menores de tres años consumen más del doble de proteínas de lo recomendado, según un estudio realizado por expertos españoles, para el cual 186 pediatras aportaron información relacionada con más de 1.700 niños españoles.

El trabajo comprobó que «una mayor proporción en el consumo de proteínas y de hidratos de carbono estaba relacionada con un índice de masa corporal significativamente mayor», debido a lo cual concluye con la recomendación de «una intervención nutricional en este grupo etario». 

¿Cómo debe ser la alimentación de un niño que no come carne?

La alimentación del niño vegetariano depende, por supuesto, de la edad. Para los primeros seis meses de vida del bebé, la recomendación es la misma que para familias no vegetarianas: lactancia materna en exclusiva. Quienes no puedan o no deseen amamantar a sus hijos pueden optar por leche de fórmula.

Las familias veganas que prefieran evitar las fórmulas convencionales -derivadas de leche de vaca- «pueden utilizar fórmulas adaptadas a base de soja o de arroz hidrolizado», como detalla la pediatra Miriam Martínez Biarge en el Curso de Actualización Pediatría 2017, editado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). 

  • A partir de los seis meses se introducen los alimentos sólidos. Además de las verduras, frutas y hortalizas, uno de los primeros alimentos que se deben introducir en la dieta del lactante vegetariano son las legumbres, que -en palabras de Martínez Biarge- son «el sustituto natural de la carne y el pescado en la alimentación vegetariana y vegana, por su alto contenido en proteínas, hierro y zinc». La legumbre más apropiada para comenzar con su introducción en la dieta del bebé es la lenteja roja pelada, que «tiene poca fibra y se digiere muy bien». Luego se aconseja introducir tofu, garbanzos cocidos, guisantes y lentejas sin pelar. Siempre es mejor que se tomen cantidades pequeñas y acompañadas de verduras y hortalizas, ya que de esta forma sus nutrientes se absorben mejor y se facilita la digestión.
  • Entre los 7-8 meses se recomienda incorporar frutos secos, como almendras, nueces y pistachos, que son ricos en proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Es fundamental que estén bien molidos y mezclados con otros alimentos, o en crema, para evitar el riesgo de atragantamiento (práctica que debe mantenerse hasta alrededor de los 5 años).
  • Desde los 2 años de vida, señala también el texto de Martínez Biarge, la alimentación del niño «debería parecerse cada vez más a la del resto de la familia». En cuanto a los suplementos, el que se recomienda para todas las personas vegetarianas, desde los siete meses de vida y hasta la vida adulta, es el de vitamina B12, en forma de cianocobalamina. Y también de vitamina D, en el caso de los niños que no puedan exponerse de forma regular al sol.

Planificar la dieta con cuidado y conocimiento

En cualquier caso, se debe señalar que, si se hace caso a las recomendaciones de los nutricionistas, las dietas vegetarianas no se distinguen demasiado de las que no lo son.

En ambas, los expertos aconsejan que la mitad de la ingesta se componga de verduras y frutas, más una cuarta parte de cereales.

Es en la cuarta parte restante, la de los alimentos más proteicos, en la que se establecen las diferencias: además de las legumbres, frutos secos y semillas, las personas no vegetarianas comen carne y pescado, y los ovolacteovegetarianos también comen huevos.

Por lo tanto, se puede afirmar que la clave en la buena alimentación reside siempre en el equilibrio y la planificación.

En su capítulo dedicado a «dietas no omnívoras en la edad pediátrica», el Manual Práctico de Nutrición en Pediatría, editado por la Asociación Española de Pediatría, apunta que los primeros humanoides, hace millones de años, solo comían vegetales.

El texto apunta que, para estar bien nutrido, un adulto que pesara 60 kilos debía comer 5 kilos de vegetales por día, por lo cual dedicaba a su alimentación unas ocho horas diarias.

La sociedad moderna permite dedicar menos tiempo a la alimentación, pero hay que tener claro que proponerse una dieta vegetariana o vegana para los bebés y niños puede demandar más tiempo que una que no lo sea.

Y también es fundamental saber que dietas de esas características «si no se planean con cuidado y conocimiento pueden suponer un riesgo de deficiencias nutricionales y energéticas», como destaca una guía de Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia de la Generalitat de Cataluña.

Por ello, el documento aconseja a quienes deseen alimentar a sus hijos con una dieta que no incluya carne «consultar a un profesional de la salud experto en alimentación vegetariana».

Algo que, al menos de momento, el sistema sanitario español no ofrece, como sí sucede en otros países.

La web Mi pediatra vegetariano, desarrollada por Miriam Martínez Biarge, es una ayuda para paliar esa carencia. 

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

suscríbete a nuestros boletines

En ConsumoClaro estamos centrados en informarte de aquello que te interesa y, por tanto, queremos abrir un canal para que puedas comunicarte con nosotros y orientarnos sobre tus preferencias. Si quieres que investiguemos o hablemos de algún tema en especial, puedes escribirnos a redaccion@consumoclaro.es

Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/pequenos-veganos-pueden-bebes-ninos_1_2117620.html

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: