¿Es normal tener anemia?

Cómo saber si tienes anemia (por los ojos y test de sangre)

¿Es normal tener anemia?

Aunque es más frecuente en países en vías de desarrollo, la anemia también es habitual en España.

Aprende cómo saber si tienes anemia, sus síntomas y qué alimentación se recomienda para combatir esta enfermedad.

¿Qué es la anemia?

La anemia es una enfermedad que se caracteriza por tener una presencia más baja de lo normal de hemoglobina.

La hemoglobina es un componente de los glóbulos rojos que hay en la sangre y que transporta el oxígeno de los pulmones a los tejidos del cuerpo y retira el dióxido de carbono.

Habitualmente, las personas con anemia también tienen menos glóbulos rojos. Sin embargo, otras veces, el volumen de glóbulos rojos es normal y sin embargo sí existe anemia porque la cantidad de hemoglobina no es suficiente.

Las personas anémicas también pueden tener alterados otros componentes de la sangre como los glóbulos blancos, que ayudan a combatir las infecciones, o las plaquetas, que son las que sellan los cortes.

Test para saber si tienes anemia

Para saber si tienes anemia los médicos tendrán en cuenta tu historial médico y familiar y te harán un examen de sangre en el que buscarán alteraciones en tu nivel de glóbulos rojos y de hemoglobina en la sangre.

Ten en cuenta que lo que puede ser normal para ti puede no serlo para otros pues los volúmenes considerados correctos dependen de la edad, el sexo y el tipo de alimentación.

También puede ser que tu médico detecte que tienes anemia haciendo pruebas para otra enfermedad.

Además del examen de sangre el médico te hará otros tests para buscar el origen de la anemia y detectar su gravedad. Desde auscultar tu corazón hasta pedir un examen rectal para localizar posibles fuentes de pérdida de sangre.

¿Cómo saber si tienes anemia mirando los ojos?

Como la hemoglobina que hay en los glóbulos rojos es la que le da el color rojo a la sangre, una prueba rápida y sencilla para saber si tienes anemia (pero que en ningún caso sustituye la visita al médico) es examinar el interior del párpado de tus ojos.

  • Colócate delante de un espejo o pide a alguien que te mire.
  • Pon el dedo índice debajo del ojo y tira para abajo hasta dejar al descubierto el interior del párpado.
  • Si tiene un color muy apagado es posible que tengas anemia.
  • Pide hora con tu médico cuanto antes para que te haga las pruebas pertinentes.

Causas de la anemia

La hemoglobina es rica en hierro, por eso, una de las causas más comunes de anemia es precisamente la falta de hierro en la sangre, pero la anemia también puede ser el resultado de una disfunción en la producción y conservación de los glóbulos rojos o de un cambio puntual en el organismo, como la pérdida abundante de sangre.

El tratamiento es diferente para cada tipo de casuística y de nivel de alteración de la hemoglobina.

Síntomas de la anemia

Al no tener suficiente hemoglobina que distribuya el oxígeno por el cuerpo, las personas anémicas se sienten débiles y cansadas.

Otros síntomas de la anemia son los mareos, la falta de aliento, los dolores de cabeza o la palidez como consecuencia directa de la disminución de hemoglobina en la sangre. Además de:

  • Astenia o cansancio generalizado.
  • Disnea o sensación de falta de aire.
  • Dolores musculares o fatiga al realizar cualquier movimiento.
  • Insomnio y pérdida de concentración.
  • Alteración de la menstruación en las mujeres.
  • Alteraciones renales y trastornos digestivos.

Si crees que tienes síntomas de anemia consulta cuanto antes con tu médico. Algunos tipos de anemia se solucionan fácilmente con un cambio en la dieta o un complemento nutricional. Tener anemia y no tratarla es peligroso ya que a largo plazo puede ocasionar graves lesiones en los órganos vitales del cuerpo como el corazón y el cerebro y, en consecuencia, ser mortal.

Alimentación para combatir la anemia

Todos los alimentos ricos en hierro son buenos para combatir la anemia. Anímate a introducir los siguientes ingredientes a tus menús diarios, incluso si eres de los que siempre pide comida a domicilio:

  • Espinacas o canónigos crudos en ensalada
  • Lentejas
  • Soja
  • Judías y acelgas
  • Hígado y carnes rojas
  • Pescados azules como el salmón o la trucha
  • Marisco
  • Frutos secos (preferiblemente sin sal)
  • Higos y pasas
  • Cereales

 

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Источник: https://www.zurich.es/blog/como-saber-si-tengo-anemia

Anemia: Qué es, causas, síntomas e información

¿Es normal tener anemia?

La anemia es una afección por la cual la cifra de hemoglobina está disminuida en los glóbulos rojos. Estos glóbulos son los que se encargan de suministrar el oxígeno a los tejidos.

Esta hemoglobina es la proteína rica en hierro que le da a la sangre el color rojo y al mismo tiempo permite a los glóbulos rojos transportar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

“La anemia es el descenso de la masa eritrocitaria habitual, que es la que da el aporte de oxígeno a los tejidos y permite hacer una vida normal.

A efectos prácticos, un hombre padece anemia cuando tiene menos de 13 gramos de hemoglobina por decilitro de sangre, y una mujer, cuando presenta menos de 12 gramos de hemoglobina por decilitro de sangre”, afirma Fiorella Medina Salazar, del Servicio de Hematología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) y miembro del Grupo Español de Eritropatología de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

«La tendencia a sufrir anemia es mayor en mujeres que los varones. Esto se debe a que la mujer en edad fértil, por sus menstruaciones, tiene más riesgo de presentar anemia ferropénica, un tipo que se produce por pérdida de sangre o por falta de ingesta de hierro», explica la hematóloga.

Existen tres causas principales de la anemia:

  • Pérdida de sangre (hemorragia).  
  • Falta de producción de glóbulos rojos.  
  • Mayor velocidad de destrucción de los glóbulos rojos.

Estas causas pueden ser consecuencia de varias enfermedades, problemas de salud o factores de otro tipo.

En el caso de la pérdida de sangre, puede estar causada también por la disminución de las plaquetas o de algún factor de coagulación; la falta de producción de glóbulos rojos puede venir motivada por una enfermedad crónica o renal; y, en el caso de la destrucción rápida de estos glóbulos, la causa puede ser, entre otras, una esferocitosis hereditaria, enfermedad en la cual los glóbulos rojos son demasiado frágiles debido a un problema genético en una proteína de su estructura.

Aunque los glóbulos rojos se producen en varias partes del cuerpo, la mayor parte de su producción la lleva a cabo la médula ósea, tejido que se encuentra en el interior de algunos huesos y que genera las células sanguíneas.

Los glóbulos rojos que se consideran sanos duran entre 90 y 120 días, periodo después del cual algunas partes del cuerpo se encargan de eliminar las células sanguíneas. La eritropoyetina es la hormona producida en los riñones que se encarga de dar la señal a la médula ósea para que produzca más glóbulos rojos.

El cuerpo necesita vitaminas, minerales y nutrientes como el hierro, la vitamina B12 o el ácido fólico para producir glóbulos rojos.

La falta de ellos viene motivada por cambios en el estómago o los intestinos en el proceso de absorción de los nutrientes (celiaquía, por ejemplo), alimentación insuficiente, pérdida lenta de sangre o una cirugía en la que se extirpe parte del estómago o los intestinos.

Las posibles causas de anemia también pueden ser:

  • Determinados medicamentos: en algunos casos, un medicamento puede hacer que el sistema inmunitario crea erróneamente que los glóbulos rojos son agentes extraños y peligrosos. El cuerpo responde creando anticuerpos para atacar a sus propios glóbulos rojos. Dichos anticuerpos se adhieren a estos glóbulos rojos y hacen que se destruyan demasiado temprano. Los fármacos que pueden causar anemia son las cefalosporinas (un tipo de antibióticos), la penicilina y sus derivados, algunos antiinflamatorios no esteroideos o la quinidina.  
  • Desaparición de los glóbulos rojos antes de lo habitual, consecuencia que se suele producir por problemas en el sistema inmunitario.  
  • Enfermedades crónicas: como cáncer, colitis ulcerosa o determinadas artritis.  
  • La herencia también es un factor importante en la anemia, sobre todo para tipos como la talasemia (cuando el cuerpo produce una cantidad anormal de hemoglobina) o anemia drepanocítica (cuando los glóbulos presentan forma semicircular en vez de disco).

Síntomas comunes de la anemia:

  • Fatiga.  
  • Falta de energía.  
  • Debilidad.  
  • Dificultad al respirar.  
  • Mareos.  
  • Palpitaciones.  
  • Palidez.

Síntomas de la anemia grave:

  • Dolor en el pecho.  
  • Angina de pecho.  
  • Infarto de miocardio

Signos que pueden indicar que el paciente tiene anemia:

  • Cambios en el color de la piel.  
  • Presión arterial baja.  
  • Respiración acelerada.  
  • Piel fría y pálida.  
  • Si la anemia se debe a una disminución de los glóbulos rojos: ictericia (hace que la piel y las partes blancas se pongan amarillas).  
  • Soplo cardiaco.

Para prevenir episodios de ciertos tipos de anemia, especialmente los que se deben a la carencia de hierro y vitaminas, se pueden llevar a cabo cambios en la alimentación o recurrir a los suplementos alimenticios.

Tipos

  • Anemia por deficiencia de vitamina B12: causada por una bajada del número de glóbulos rojos debido a una falta de esta vitamina.  
  • Anemia por deficiencia de folato: provocada por una disminución en la cantidad de glóbulos rojos debido a una falta de folato, tipo de vitamina B también denominada ácido fólico.  
  • Anemia ferropénica: es el tipo más frecuente y ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente cantidad hierro, mineral que ayuda a producir glóbulos rojos.  
  • Anemia por enfermedad crónica: propia de aquellos pacientes que presentan una enfermedad prolongada catalogada como crónica, como las patologías autoinmunes, la insuficiencia renal y las infecciones crónicas. También es un tipo de anemia frecuente, principalmente en personas mayores.  
  • Anemia hemolítica: aquella en la que los glóbulos rojos se destruyen antes de lo previsto, es decir antes de 120 días. Se trata de una anemia menos frecuente.  
  • Anemia aplásica idiopática: afección en la cual la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas. Es una anemia denominada «arregenerativa» y de baja frecuencia.  
  • Anemia megaloblástica: los glóbulos rojos son más grandes de lo normal.  
  • Anemia perniciosa: disminución en los glóbulos rojos que ocurre cuando el intestino no puede absorber apropiadamente la vitamina B12.  
  • Anemia drepanocítica: enfermedad que se transmite de padres a hijos. Los glóbulos rojos, que normalmente tienen la forma de un disco, presentan una forma semilunar. No es un tipo de anemia que se vea de manera frecuente en España.  
  • Talasemia: es un trastorno sanguíneo que se transmite de padres a hijos (hereditario) en el cual el cuerpo produce una forma anormal de hemoglobina, la proteína en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno. Este trastorno ocasiona la destrucción de grandes cantidades de los glóbulos rojos, lo cual lleva a que se presente anemia. Su frecuecia también es baja en nuestro país.

El diagnóstico de la anemia se realiza en función a los antecedentes médicos y familiares del paciente, el examen médico y los resultados de pruebas y procedimientos.

  • Antecedentes médicos y familiares: el especialista preguntará al paciente si tiene algún signo o síntoma de la anemia. Además, consultará si ha tenido alguna enfermedad o problema de salud que pueda causar dicha afección. El paciente deberá informar de los medicamentos que toma, del tipo de alimentación que sigue y de si alguno de sus familiares tiene anemia o antecedentes de dicha enfermedad.  
  • Se procederá a realizar una exploración médica para determinar la gravedad de la anemia e investigar sus causas. Dicho examen puede consistir en: auscultar el corazón, para ver si los latidos son rápidos o irregulares, y los pulmones; así como palpar el abdomen para ver el tamaño del hígado o del bazo. Además, el médico podrá realizar otro tipo de exámenes para determinar posibles pérdidas de sangre.  
  • Hemograma completo, en el que se examinan diferentes componentes de la sangre. Si se diagnostica anemia mediante el hemograma, se necesitarán otras pruebas como electroforesis de hemoglobina, recuento de reticulocitos o pruebas para determinar las concentraciones de hierro en la sangre y en los depósitos del cuerpo.

El tratamiento de la anemia depende del tipo, la causa y la gravedad de la enfermedad. Los tratamientos pueden consistir en cambios en la alimentación, la administración de suplementos nutricionales, medicamentos o intervenciones quirúrgicas para hacer frente a la pérdida de sangre.

  • Cambios en la alimentación o suplementos adicionales: aumentar el consumo de hierro (a través de alimentos como las espinacas u hortalizas similares, lentejas, garbanzos, frutos secos o cereales y pan), de vitamina B12 (presente en los huevos, carnes y pescados), de ácido fólico (gracias al pan, la pasta, las judías o los plátanos) o de vitamina C (que se encuentra en los kiwis, las fresas o el melón).  
  • Fármacos como antimicrobianos para tratar infecciones, hormonas para disminuir el sangrado menstrual o medicamentos para evitar que el sistema inmunitario del organismo destruya sus propios glóbulos rojos.  
  • En los casos más graves se realizarán intervenciones como la transfusión de sangre, el trasplante de células madre de la sangre y de la médula ósea para aumentar el número de glóbulos rojos, blancos y plaquetas o, en casos extremos, la cirugía por hemorragias graves o potencialmente mortales.

En casos de anemias graves, los pacientes tendrán problemas para que su organismo transporte la cantidad de oxígeno necesaria para que todos los procesos se realicen de forma habitual y, por tanto, pueden llegar a sufrir un infarto.

En el caso de las mujeres embarazadas, si la anemia ha estado presente durante la gestación, en ocasiones los niños pueden nacer con bajo peso.

Por último, si se producen hemorragias muy fuertes que no están controladas, el paciente puede llegar a morir.

La anemia y la enfermedad renal

¿Es normal tener anemia?

Hay más de la enfermedad renal crónica de lo que piensa…

Si sus riñones no están funcionando correctamente, es posible que no puedan ayudar a su cuerpo a producir los células rojas sanguíneas que necesita. La anemia es un efecto secundario común de la enfermedad renal.

La anemia ocurre cuando no hay suficiente células rojas sanguíneas en su cuerpo.

Las células rojas sanguíneas transportan oxígeno a través de su torrente sanguíneo, dándole energía y ayudando a que sus músculos, huesos y órganos funcionen correctamente.

  • El oxígeno que respiramos pasa a través de nuestros pulmones y hacia las células rojas sanguíneas.
  • En la anemia, no hay suficientes células rojas sanguíneas para transportar este oxígeno por todo el cuerpo.

La anemia te puede hacer sentir debil y cansado porque usted no está obteniendo la energía que necesita.

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Cualquiera puede desarrollar anemia, pero es muy común en personas con ERC. Las personas con ERC pueden comenzar a tener anemia en las primeras etapas de la ERC, y la anemia generalmente empeora a medida que la ERC empeora. Si sus riñones no están funcionando tan bien como deberían, es más probable que aparezca la anemia.

La anemia en la ERC es más común si usted:

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La anemia puede cursar con o sin síntomas. Muchos de los síntomas de la anemia también pueden ser causados por otros problemas.  La única manera de estar seguro de que usted tiene anemia es haciéndose la prueba. Si usted está experimentando síntomas, es importante que hable con su médico.

  • Sentirse mareado o tener dificultad para concentrarse puede ser un signo de que su cerebro no está recibiendo suficiente oxígeno.
  • La palidez es causada por una reducción del flujo sanguíneo o un número bajo de células rojas sanguíneas.
  • La anemia en la ERC puede aumentar su riesgo de problemas cardíacos debido a que el corazón tiene que trabajar más fuerte para distribuir la sangre entre su cuerpo. Si experimenta un ritmo cardíaco inusualmente rápido o si está preocupado por su salud cardíaca, por favor hable con su médico.
  • Es posible que su sangre no tenga suficiente células rojas sanguíneas para administrar oxígeno a sus músculos. Aumentando su ritmo respiratorio, su cuerpo está tratando de llevar más oxígeno a su cuerpo.
  • Fatiga fácil, pérdida de energía y disminución de la capacidad física
  • La sensibilidad al frío puede significar que no hay suficiente oxígeno en la sangre para ser entregado a su cuerpo.

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Hay dos principales causas de anemia en la ERC:

ERC y eritropoyetina

Todas las células en su cuerpo viven un cierto tiempo y luego mueren. Su cuerpo trabaja continuamente para producir células nuevas que reemplacen las que han muerto. Las células rojas sanguíneas viven alrededor de 115 días. Sus riñones ayudan a su cuerpo para que produzca células rojas sanguíneas.

Los riñones sanos producen una hormona llamada eritropoyetina (EPO). La EPO envía una señal al cuerpo para que produzca más células rojas sanguíneas.

Si sus riñones no están trabajando tan bien como deberían, no pueden producir suficiente EPO. Sin suficiente EPO, su cuerpo no sabe producir suficiente células rojas sanguíneas.

Esto significa que pocas células rojas sanguíneas están disponibles para llevar el oxígeno a través de su cuerpo.

Riñón sano:

El hierro es un mineral que se encuentra en muchos alimentos, así como carnes y legumbres de hojas verdes. Su cuerpo utiliza al hierro para fabricar células rojas sanguíneas. Una causa común de anemia en personas con ERC es la deficiencia de hierro.

Deficiencia de hierro significa que usted no tiene suficiente hierro en su cuerpo. Esto puede deberse a que no ingiere suficiente hierro en su dieta o hay una pérdida sanguínea, por exámenes de sangre o durante la diálisis. Si usted no ingiere suficiente hierro en la dieta, usted puede obtener anemia.

Alrededor de la mitad de las personas con ERC estadios 2 a 5 tienen algún grado de deficiencia de hierro.

Causas de la deficiencia de hierro

Hay varias clases de anemia. La anemia causada por tener muy poca EPO o muy poco hierro en su cuerpo son las más comunes en las personas con ERC. Hable con su médico para aprender más.

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Hable con su médico si piensa que puede tener anemia. La única forma de saber si tiene anemia es mediante un examen sanguíneo.

Cuando usted tiene una enfermedad renal, su médico querrá que usted a menudo se haga un análisis de sangre.

Estas pruebas se utilizan para verificar no solo su función renal, sino también los signos de cualquier otro problema, como el número de células rojas sanguíneas y la cantidad de hierro que tiene en su cuerpo.

La prueba de anemia es un simple análisis de sangre para verificar la cantidad de hemoglobina en la sangre. La hemoglobina es un componente de sus células rojas sanguíneas. Averiguar la cantidad de hemoglobina que tiene en su sangre puede decirle a su médico cuántas células rojas sangíneas tiene.

Su médico puede también preguntarle si ha notado algunos síntomas, así como cambios en el color de su piel o sentirse inusualmente cansado.

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¿Cómo se trata la anemia? Dependiendo de la causa de su anemia, su médico puede recomendarle uno de los siguientes tratamientos:

  • Agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEEs) —AEEs son medicamentos que trabajan enviando una señal a su cuerpo para que produzca más células rojas sanguíneas.
  • Suplementos de hierro — Su médico puede indicarle suplementos de hierro en píldoras o en inyección. Si usted está en diálisis, le pueden administrar suplementos de hierro durante su tratamiento de diálisis.
  • Transfusión de células rojas sanguíneas — La transfusión de células rojas sanguíneas es un procedimiento que aumenta el número de células rojas sanguíneas en su cuerpo mediante la administración de células rojas sanguíneas del cuerpo de otra persona vía IV.

Médicos e investigadores están trabajando en nuevos tratamientos potenciales para la anemia. Los tratamientos nuevos en desarrollo se prueban en estudios clínicos. Si está interesado en unirse a un ensayo clínico para probar un nuevo tratamiento en investigación para la anemia, visite ClinicalTrials.gov para obtener información sobre todos los ensayos clínicos disponibles para la anemia.

Si usted tiene ERC, recibiendo tratamiento temprano para su anemia puede ayudar a retardar el progreso de su ERC. Si usted cree que podría tener anemia, hable con su médico acerca de hacerse una prueba.

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La anemia y la enfermedad renal terminal (ESRD), también conocida como falla renal, a menudo van mano a mano. La mayoría de las personas con falla renal que están en diálisis tienen anemia. Los pacientes con trasplante renal también tienen un mayor riesgo de anemia.

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La campaña ACT sobre Anemia está ayudando a los profesionales de la salud a mantener conversaciones con sus pacientes sobre la relación entre la enfermedad renal crónica y la anemia. Aquí hay algunos recursos para usted y sus pacientes:

Folleto de la ACT sobre anemia

Guía Hable con su médico

Cursos en línea con CE gratuitos para profesionales

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Источник: https://www.kidneyfund.org/en-espanol/enfermedad-de-los-rinones/complicaciones/anemia.html

Anemia

¿Es normal tener anemia?

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La anemia ocurre cuando la cantidad glóbulos rojos en el cuerpo de una persona es demasiado baja. Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína que transporta oxígeno por todo el cuerpo. Sin suficiente cantidad de glóbulos rojos, el oxígeno no puede llegar adecuadamente a los órganos del cuerpo. Sin suficiente oxígeno, los órganos no pueden funcionar con normalidad.

Hay muchos tipos diferentes de anemia, y sus tratamientos varían en función del tipo.

¿Cuáles son los distintos tipos de anemia?

Los tipos de anemia dependen de sus causas. Incluyen:

  • Anemias en las que los glóbulos rojos se descomponen demasiado deprisa, llamadas «anemias hemolíticas». Incluyen:
    • la anemia hemolítica autoinmunitaria: cuando el sistema inmunitario destruye sus propios glóbulos rojos
    • las anemias hemolíticas hereditarias: incluyen la enfermedad de células falciformes, la talasemia, la deficiencia de G6PD y la esferocitosis hereditaria.
  • Anemia por pérdida de sangre (hemorragia o sangrado). Se puede deber a hemorragias debidas a heridas, sangrados menstruales copiosos, sangrados en el tubo gastrointestinal u otros problemas de salud que causan pérdidas de sangre.
  • Anemia debida a que los glóbulos rojos se fabrican demasiado despacio, como:
    • la anemia aplásica: cuando el cuerpo deja de fabricar glóbulos rojos debido a una infección, una enfermedad u otra causa
    • la anemia ferropénica (por deficiencia de hierro): ocurre cuando la dieta de una persona contiene una cantidad insuficiente de hierro
    • anemia por deficiencia de B12: cuando una persona no ingiere suficiente cantidad de la vitamina B12 en la dieta o su cuerpo no puede absorber esta vitamina

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la anemia?

Algunas personas con anemia no tienen ningún síntoma. Aquellas que presentan síntomas pueden:

  • estar pálidas
  • parecer malhumoradas o deprimidas
  • estar muy cansadas
  • estar mareadas o con la sensación de que se van a desmayar
  • tener la frecuencia cardíaca acelerada
  • tener ictericia (piel y blanco de los ojos de tonalidad amarillenta), bazo agrandado y orina de color oscuro parecido al del té (en las anemias hemolíticas)

¿Cómo se diagnostica la anemia?

Los médicos suelen diagnosticar la anemia:

  • haciendo preguntas sobre los síntomas del paciente
  • preguntando por su dieta
  • preguntando si algún miembro de la familia tiene o ha tenido anemia
  • haciendo una exploración física al paciente
  • haciendo análisis de sangre para:
    • observar los glóbulos rojos al microscopio a fin de evaluar su tamaño y su forma
    • determinar la cantidad de hemoglobina y de hierro en la sangre
    • determinar la rapidez con que se fabrican nuevos glóbulos rojos
    • evaluar la presencia de anemias hereditarias
    • evaluar otras células que se fabrican en la médula ósea (como los glóbulos blancos)

A veces los médicos hacen pruebas en la médula ósea. La médula ósea es la parte esponjosa que hay dentro de los huesos, donde se fabrican los glóbulos blancos. Para hacer esta prueba, el médico introduce una aguja dentro de un hueso para extraer una pequeña muestra de médula ósea. Y la muestra se envía al laboratorio para hacer unas pruebas especiales.

¿Cómo se trata la anemia?

El tratamiento de la anemia depende de su causa. Los adolescentes con anemia pueden necesitar:

  • medicamentos.
  • hacer cambios en su dieta
  • transfusiones de sangre
  • tratamiento de otras enfermedades subyacentes
  • visitar a un médico (llamado «hematólogo») especializado en la anemia y otros problemas de la sangre

Si tienes una anemia ferropénica, la más probable es que el médico te recete un suplemento de hierro para que te lo tomes varias veces al día.

El médico te mandará análisis de sangre de seguimiento cuando lleves un tiempo tomando el suplemento.

Aunque el análisis indique que la anemia ha mejorado, es posible que tengas que seguir tomando el suplemento de hierro durante varios meses más para recuperar las reservas de hierro de tu cuerpo.

Para estar seguro de que ingieres suficiente hierro, sigue una dieta equilibrada todos los días, empezando con un buen desayuno que incluya una fuente de hierro, como pan o cereales enriquecidos con hierro. La carne magra, las pasas, las acelgas, los huevos, los frutos secos, los frijoles secos, la salsa de tomate y la melaza también son ricos en hierro.

Si la anemia de una persona está provocada por otra afección médica, su médico hará lo adecuado para tratar su causa. Las personas con algunos tipos de anemia necesitan ir a un hematólogo para que les proporcione los cuidados médicos que necesitan.

Lo bueno es que, en la mayoría de los casos, la anemia es fácil de tratar. Y en cuestión de semanas, ¡habrás recuperado toda tu energía!

Revisado por: Robin E. Miller, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/teens/anemia-esp.html

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