Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

Contents
  1. TEMA 2
  2. ¿Por qué salen las grietas?¿Se pueden prevenir?
  3. ¿Cómo corregir la posición?
  4. Agarre asimétrico para conseguir una toma indolora
  5. Posición acostada
  6. Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC. Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA
  7. ¿Pezones doloridos? Siete consejos para una lactancia materna sin dolor
  8. Prueba diferentes posturas
  9. Posición de cuna
  10. Posición de cuna cruzada
  11. Posición de balón de rugby
  12. Utiliza tu propia leche como cura
  13. Deja que se sequen al aire
  14. Extráete leche para dejar descansar el pezón
  15. Utiliza pezoneras o protectores
  16. Parches y cremas para aliviar el dolor
  17. El embarazo y el recién nacido
  18. Tengo fuertes dolores, similares a los de la menstruación, cuando amamanto a mí recién nacido. ¿Es normal?
  19. ¿Es normal que me duela el pecho mientras amamanto al bebé o después de amamantarlo?
  20. ¿Puedo seguir amamantando al bebé si tengo una infección mamaria?
  21. ¿Es normal que se me hinchen los pechos y se me pongan duros?
  22. Me duele amamantar
  23. Sin embargo te digo: ¡DAR PECHO NO DEBE DOLER!
  24. 1. Mal agarre o mala postura al pecho
  25. Para lograr un buen agarre
  26. 2. Frenillo lingual corto
  27. ¿Cuando debo sospechar que mi bebé tiene un frenillo lingual corto?
  28. 3. Mastitis
  29. ▷¿Que es la Mastitis? | ¿Sintomas y Cómo Tratarla? Pampers
  30. ¿Qué es la Mastitis? | Conoce Más Acerca:
  31. Señales y Síntomas de Mastitis: ¿Qué es la Mastitis?
  32. ¿Cuáles son las causas de la mastitis?
  33. ¿Cómo prevenir la mastitis?
  34. Amamantar con mastitis
  35. Tratamiento para la mastitis

TEMA 2

Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

Las grietas son heridas en los pezones. No siempre que hay dolor hay grietas.

¿Por qué salen las grietas?¿Se pueden prevenir?

Amamantar no produce dolor. Si alguna mamá siente dolor al amamantar, muy probablemente su hijo no está mamando correctamente.

El pecho está preparado para que el bebé mame. Las grietas salen al mamar sólo del pezón, en lugar de agarrar una buena porción de pecho, incluyendo además del pezón gran parte de la areola.

Al ser un problema “mecánico” es inútil intentar prevenir las grietas o heridas en los pezones durante el embarazo, ni con cremas, ni con masajes, ni con frotamientos. Y una vez que salen, no se curan con pomadas ni aerosoles.

Es frecuente que el bebé esté bien colocado y la posición sea correcta pero el bebé tenga una succión disfuncional o un problema de falta de movilidad de la lengua: anquiloglosia o frenillo sublingual corto.

Con o sin heridas, si existe dolor, se ha comprobado que la posición es correcta, no hay problemas mecánicos de succión y a menudo duele también cuando no se amamanta, posiblemente se trate de una alteración microbiana o infección en los pezones y conductos.

No conviene aplicar la propia leche para cicatrizar porque si existe una alteración bacteriana se puede empeorar el problema. La última recomendación de los expertos es aplicar aceite de oliva que tiene propiedades antiinflamatorias y bacterioestáticas.

No es conveniente lavarse el pecho en cada toma, puede hacer que desaparezca la capa de protección natural que tiene el pezón y la areola.

A todas las embarazadas les sale alrededor de la areola como unos puntitos abultados, se trata de las glándulas de Montgomery y excretan una sustancia sebácea que protege la piel de la areola y el pezón. Cada vez que lavamos el pecho nos llevamos esta protección. Con la ducha normal es suficiente.

Puede causar dolor al amamantar el intentar destapar la nariz del bebé mientras mama, realizando una pinza con los dedos o poniéndolos en forma de tijera si se hace de manera que dificulta el agarre del bebé. Todos los bebés nacen chatos, para poder mamar sin problemas.

Cuando un bebé mama estando bien colocado, su madre apenas podrá ver por donde respira, pero alguien que se sitúa a su lado lo verá con facilidad: por el huequito que queda entre el labio superior y la nariz.

Si el bebé no pudiera respirar se separaría del pecho para hacerlo, por lo que es importante no sujetar la cabeza del bebé haciendo presión con la mano contra el pecho, siempre hay que sujetarlo por la parte alta de la espalda.

Tener dolor y heridas en los pezones suele ir asociado a un aumento de peso insuficiente en el bebé porque mamar mal además de doloroso puede ser ineficaz.

Los signos de que un bebé mama bien, aparte de que no duela, son que come eficazmente, su aumento de peso es suficiente, está menos tiempo mamando y suelta el pecho por sí mismo.

¿Cómo corregir la posición?

Descartadas otras posibles causas de dolor, si se trata únicamente de corregir posición conviene saber que a veces hay que hacer más de una intentona. Si el bebé está hambriento se pondrá nervioso y si hay que separarlo probablemente se enfadará, por eso es mejor comenzar a probar antes de que tenga mucha hambre.

Si ya existen grietas a la madre le costará afrontar cada toma y probablemente la tensión de hombros y brazos dificultará encontrar una buena posición.

Es importante que confíe en sí misma y en su capacidad para solucionar el problema, que respire varias veces antes de empezar y recuerde que cuando su hijo esté bien agarrado no le dolerá, sólo tendrá a lo sumo una ligera molestia, no dolor, mientras las grietas acaban de curar.

La postura de crianza biológica puede ser especialmente eficaz en estos casos. Por otra parte también se puede intentar conseguir una toma indolora de un modo más activo:

Agarre asimétrico para conseguir una toma indolora

Quiere decir que el bebé toma el pecho de modo asimétrico tomando más porción de areola de debajo que no de arriba.

Estando sentada o reclinada, la madre coloca a su hijo para mamar, de manera que sea el niño el que vaya hacia el pecho, no el pecho hacia el niño.

Si los pezones miran al frente puedes colocarlo con su ombligo tocando tu barriga, si miran hacia abajo su ombligo no ha de ir pegado a tu cuerpo, si no hacia arriba, siguiendo el eje de la dirección que toma tu pecho y tu pezón.

Es mejor que su cabeza esté apoyada en mitad del antebrazo (no en el hueco del codo), no hay que cogerlo del culo, ya que en ese caso la cabeza estará en el codo, sino que la madre sujeta al bebé con la mano hacia la mitad de su espalda.

Es importante que su cuello esté libre para poder echar la cabeza hacia atrás.

Es buena idea, en caso de estar sentada, que la madre alce sus pies con un taburete, de manera que el bebé descanse sobre sus piernas y su boca quede enfrente del pezón. Si la madre está reclinada, el cuerpo del bebé descansará sobre el cuerpo de la madre.

Sin mover ni tocar el pecho, el pezón quedará apuntando entre el labio superior y la nariz y su labio inferior apoyado en la parte inferior de la areola.

Al rozar su nariz con el pezón se provocará que el bebé abra la boca muy grande, como para bostezar. Sin pensarlo dos veces y con un gesto rápido, se empuja al bebé hacia el pecho haciendo rodar al mismo tiempo el pecho dentro de su boca.

es importante aflojar los hombros y estar atento a las sensaciones, si el bebé ha podido coger bien el pecho, el pezón quedará situado al fondo del paladar, casi tocando la campanilla y, de esta manera, la presión la hará sobre la areola, sin dañar el pezón.

Se sabe que el bebé está bien colocado porque no duele, ese será el control de calidad.

Si al ponerlo al pecho duele, hay que retirarlo y volver a empezar, no debería mamar hasta que no duela.

Para retirarlo, introducir un dedo dentro de su boca, por la comisura, para romper el vacío, sin tirar del pecho, para que no haga más daño.

A veces duele las primeras 2 o 3 succiones, pues necesitan eso, para hacer la ventosa o vacío suficiente para que el pezón quede en el lugar adecuado de su boca. Es de buen pronóstico si solo duele el agarre y luego mejora el dolor de forma importante.

Tanto si la madre está sentada como reclinada, es importante que tenga un buen apoyo en la zona lumbar y cervical.

Posición acostada

En esta posición la madre está completamente de lado, con dos o 3 cojines debajo de la cabeza, uno entre las rodillas, y alguno de apoyo en la espalda.

El bebé ha de estar también completamente de lado, con su cabeza descansando sobre la cama, no sobre el brazo. El brazo de la mamá estará doblado hacia su cabeza.

Cuando esté a punto de cogerse al pecho, su boca ha de quedar situada entre el labio superior y la nariz. Cuando el pezón le roce la nariz, el niño instintivamente tirará la cabeza ligeramente hacia atrás, y abrirá la boca. Es el momento de acercarlo rápida y decididamente hacia la madre, empujándolo por la parte alta de la espalda.

Lo mismo que antes, si mama bien no ha de doler.

Si mama correctamente, ya puede estar haciéndolo todo el rato que quiera, no lesionará el pezón y las heridas que hubiera se curarán en pocos días como una herida normal.

Todo esto es difícil de explicar y entender por escrito, y sería ideal ponerse en contacto con algún grupo de apoyo cercano, o con algún profesional de la salud formado en lactancia. En cualquier caso encontrarás más información e imágenes en nuestros artículo sobre posturas y posiciones para amamantar.

Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: https://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/grietas-y-pezones-doloridos/

¿Pezones doloridos? Siete consejos para una lactancia materna sin dolor

Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

La lactancia materna no siempre es un camino de rosas. Pueden surgir complicaciones que te hagan sentir frustrada y confundida, e incluso que hagan que te plantees abandonar la lactancia.

Una de las más frecuentes es sentir dolor en los pezones al alimentar al bebé, un dolor que los primeros días no debería pasar de ser una molestia y conforme pasan los días debería desaparecer.

Amamantar puede doler, pero no debe doler. Si duele, significa que algo va mal.

Montse Robles, asesora delactancia y responsable de divulgación de Medela, nos da a siete consejos para una lactancia materna sin dolor.

«Un agarre óptimo cumplirá un doble objetivo: garantizar una transferencia de leche adecuada y, por lo tanto, lograr un vaciado del pecho suficiente para mantener la producción de leche, así como evitar dolor en los pezones. Además de los pezones doloridos, un agarre incorrecto puede implicar otras complicaciones a largo plazo, como una producción de leche limitada y un escaso aumento de peso del bebé», explica Montse..

Un buen agarre se produce cuando el pezón y una gran parte de la areola se encuentran dentro de la boca del bebé. La barbilla del bebé debe tocar el pecho, debe tener la boca muy abierta y los labios hacia afuera.

Por el contrario, si el agarre es incorrecto, puede que el bebé emita unos chasquidos, que tenga los labios curvados hacia adentro o que mueva la cabeza con frecuencia.

Cuando el bebé está aprendiendo a agarrarse y a mamar, la madre puedesostenerse el pecho durante el proceso de enganche. La mano en forma de ‘C’ es una de las técnicas que se suelen utilizar para sostener el pecho: con una mano, se colocan cuatro dedos debajo del pecho y el pulgar en la parte superior del mismo.

Prueba diferentes posturas

Cambiar de postura en cada toma puede ayudar a disminuir la presión sobre los pechos y mejorar el agarre del bebé. La posición más común para dar el pecho es la denominada posición de cuna, si bien existen muchas otras posibilidades que pueden ser más beneficiosas según cada caso.

Posición de cuna

Los brazos de la madre sostienen al bebé en el pecho. La cabeza del bebé se mantiene cerca del codo y, con su brazo, la madre sostiene al lactante por la espalda y el cuello. La madre y el bebé deben tocarse pecho con pecho.

Posición de cuna cruzada

En esta posición, se usa el brazo contrario (al de la posición de cuna) para sostener al lactante y la madre le agarra con la mano la parte posterior de lacabeza y el cuello. Mientras, con la otra mano puede sujetarse el pecho y darle forma si es necesario. En esta posición, la madre podrá guiar el bebé hasta el pecho con facilidad cuando esté listo para engancharse.

Posición de balón de rugby

El bebé se coloca a un lado de la madre, con el cuerpo y los pies bajo el brazo de la madre, mientras ésta sujeta con su mano la cabeza del bebé. El brazo de la madre también puede apoyarse en una almohada en esta posición.

Esta posición puede resultar conveniente para aquellas mujeres que hayansufrido un parto por cesárea, ya que apenas se coloca peso alguno sobre el pecho y la zona abdominal de la madre. También puede ser adecuada para bebés con bajo peso al nacer o bebés que tengan problemas de agarre, ya que su cabeza tendrá una sujeción completa.

Utiliza tu propia leche como cura

La leche materna tiene propiedades antipatógenas y curativas. Exactamente igual que sus componentes refuerzan el sistema inmunitario del bebé, también pueden ser de gran utilidad para ayudar a la curación de unos pezones agrietados o doloridos. Por este motivo, Montse Robles recomienda frotar con unas gotas de leche materna sobre los pezones y dejarlos secar.

Deja que se sequen al aire

Una solución muy eficaz para favorecer la curación de un pezón dolorido es dejarlo secar al aire. Un consejo muy práctico es evitar ponerse el sujetador inmediatamente después de terminar de dar el pecho.

Siempre que sea posible, la madre debe intentar quedarse un rato con los pechos al aire o bien utilizar una camiseta de algodón suave sin sujetador. Algo tan sencillo como esto puede ayudar a curar unos pezones doloridos.

Extráete leche para dejar descansar el pezón

Un descanso puede ser una solución adecuada para aliviar un pezón agrietado odolorido. “Si la madre utiliza un extractor de leche, el pezón dañado puede descansar, al tiempo que puede seguir alimentando al bebé con leche materna”, explica Montse Robles.

Utiliza pezoneras o protectores

Existen diferentes productos diseñado específicamente para facilitar la curación de los pezones agrietados o doloridos. Las pezoneras o protectores encajan directamente en el pezón de la madre y quedan sellados alrededor de la areola, así se evitan las molestas rozaduras que puede producir la ropa.

Las pezoneras son membranas de silicona muy finas, suaves, flexibles y sin bisfenol A, tienen un tacto agradable sobre la piel y se adaptan a la forma de cada pecho. Puedes usarlas para dar el pecho hasta que la grieta se cure.

Parches y cremas para aliviar el dolor

Los parches de hidrogel y las cremas de lanolina pueden ser de gran utilidad para aliviar un pezón irritado o agrietado. Los parches de hidrogel contribuyen al proceso de curación del pezón manteniendo la flexibilidad y la hidratación de la piel al tiempo que aportan una sensación refrescante.

Por otro lado, la crema de lanolina ayuda a restaurar el nivel de lípidos de la piel, está hecha de ingredientes 100% naturales e hipoalergénicos por lo que no es necesario retirarla antes de dar el pecho. Además, por su composición, la crema de lanolina de Medela también puede utilizarse en los labios, nariz y piel seca del bebé.

Fotos | iStockphoto y Medela
En Bebés y más | Esto es una mastitis: una madre comparte su dolorosa experiencia para que las madres lactantes se informen, Cómo prevenir y curar las grietas del pezón

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/pezones-doloridos-siete-consejos-para-una-lactancia-materna-sin-dolor

El embarazo y el recién nacido

Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

(Breastfeeding FAQs: Pain and Discomfort)

Independientemente de que usted sea una madre primeriza o experimentada, la lactancia materna suele plantear bastantes dudas. He aquí las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes que las madres -tanto novatas como veteranas- pueden formularse.

Tengo fuertes dolores, similares a los de la menstruación, cuando amamanto a mí recién nacido. ¿Es normal?

Sí. Durante los primeros días o semanas inmediatamente posteriores al parto, puede tener fuertes contracciones uterinas cuando le baje la leche. La lactancia materna ayuda al útero a encogerse, de modo que las madres que dan el pecho a sus hijos suelen tener menos hemorragias uterinas tras el parto.

¿Es normal que me duela el pecho mientras amamanto al bebé o después de amamantarlo?

Si su bebé se ha agarrado correctamente al pecho, es posible que sienta dolor durante unos 30 a 60 segundos (cuando el bebé tire del pezón y de la areola para introducírselos en su boca), pero después el dolor debería desaparecer. Si sigue teniendo dolor, interrumpa momentáneamente la lactancia y vuelva a colocarse el bebé en el pecho. Si persiste el dolor, es que pasa algo más.

Si el bebé se le agarra mal al pecho repetidamente, succionando del pezón sin introducirse gran parte de areola en la boca, probablemente usted tendrá molestias cada vez que lo amamante. Algunas madres dicen que amamantar a sus bebés les resulta doloroso o que notan pinchazos durante las tomas. Si no cambian las cosas, no tardará mucho en tener los pezones irritados o agrietados.

Pero, si le duelen los pechos y tiene síntomas gripales, como fiebre y escalofríos, una zona endurecida o enrojecida o vetas rojas en el pecho, quizá tenga una infección en los conductos galactoforos (por donde circula la leche) denominada mastitis. Si presenta cualquiera de estos síntomas, llame a su médico, pues la mastitis es una infección que se trata fácilmente con antibióticos.

También es posible que tenga una infección por hongos / levaduras en uno o ambos pechos. Es importante que llame al médico ante la presencia de cualquiera de los siguientes síntomas:

  • dolor punzante o escozor en los pechos durante o después de las tomas
  • dolor que parece provenir de la zona más profunda del pecho
  • fuerte dolor en los pechos o los pezones que no mejora tras colocarse correctamente al bebé en el pecho y conseguir que este se agarre bien al mismo
  • pezones agrietados, que pican o arden, o de color rosa intenso, rojos o brillantes, que están descamados o cubiertos por una erupción de pequeñas ampollas

Los bebés con candidiasis oral pueden tener la piel de las comisuras de la boca agrietada y puntos blanquecinos o amarillentos en los labios, la lengua o la cara interna de los pómulos.

Si le duele un pecho y nota que le ha salido un bulto en el mismo, es posible que se le haya obstruido un conducto galactoforo, lo que impide el flujo normal de la leche. Para ayudar a desobstruir el conducto y aliviar el dolor:

  • Dése duchas calientes o póngase paños o compresas calientes en el área afectada y masajéesela. Hágalo varias veces al día, inmediatamente antes de amamantar al bebé.
  • Cuando amamante al bebé, colóqueselo de modo que su nariz apunte hacia el área obstruida.
  • Si esto no resuelve el problema, utilice un extractor de leche manual o eléctrico durante unos minutos para ayudar a desobstruir el conducto obstruido.
  • Si el bulto no desaparece en un par de días, o si tiene fiebre, escalofríos, se siente molida (como si estuviera incubando algo) o tiene vetas rojas en el pecho, llame al médico.

Las mujeres que tienen pezones invertidos (que se meten hacia adentro en vez de proyectarse hacia afuera) o pezones planos (que no se ponen erectos como deberían cuando el bebé los succiona) también pueden tener problemas para amamantar a sus bebés y experimentar frecuentemente dolor en los pezones. En cualquiera de estos casos, hable con su médico o con un especialista en lactancia materna para que le indiquen formas de hacer más fácil el amamantamiento y de aliviar el dolor.

He aquí algunos consejos para evitar el dolor de mamas y/o pezones de cara al futuro y para que esté más cómoda mientras se le curan los pechos.

  • Asegúrese de que el bebé se agarra bien al pecho en todas las tomas.
  • Pídale a su médico que le recomiende una loción especial para ponérsela en los pezones entre tomas a fin de reducir la sequedad.
  • Al final de cada toma, extráigase manualmente un poco de leche y masajéese con ella los pezones. Luego deje que estos se le sequen al aire.
  • A algunas mujeres les va bien amamantar a sus bebés con mayor frecuencia y hacer tomas más cortas en vez de alargarlas mucho.
  • Pruebe a ofrecer primero al bebé el pecho que le duela menos.
  • Al separarse al bebé del pecho, interrumpa la succión con delicadeza. (Introduzca un dedo en la boca del bebé a través de la comisura, entre las encías, y después gire el dedo un cuarto de vuelta.)
  • Vaya modificando la postura de amamantamiento para ayudarle al bebé a vaciar completamente ambos pechos.
  • Aplíquese calor seco o húmedo en los senos (una bolsa de agua caliente, una almohadilla eléctrica o una manopla o toallita mojada en agua caliente) o dése una ducha caliente. (No obstante, si tiene una infección por hongos / levaduras, deberá mantener los pezones secos porque éstos proliferan en los ambientes húmedos.)
  • Póngase una bolsa de hielo o compresas frías en los senos congestionados después de las tomas.
  • Masajéese con suavidad el área dolorida antes de las tomas.
  • Descanse lo suficiente y beba abundante líquido.
  • Algunas madres que tienen los pezones doloridos o agrietados consiguen que estos se les curen sacándose leche con un extractor eléctrico durante dos o tres días.

Si siempre le resulta doloroso amamantar al bebé, no dude en consultar a su médico o a un especialista en lactancia materna.

¿Puedo seguir amamantando al bebé si tengo una infección mamaria?

Sí. Contrariamente a lo que cree la mayoría de gente, usted puede seguir amamantando al bebé mientras se trata la infección mamaria. De hecho, seguir amamantando al bebé puede acelerar la curación de la infección mamaria.

¿Es normal que se me hinchen los pechos y se me pongan duros?

Generalmente sí, sobre todo durante los primeros días o semanas de lactancia materna. Cuando se produce la subida de la leche al principio de la lactancia, los pechos se hinchan y esto puede resultar doloroso en algunas mujeres. Esto se denomina congestión primaria y dura pocos días.

Pero, cuanto más tarde en empezar a amamantar al bebé o en extraerse leche -tanto al principio de la lactancia como durante todo el período de amamantamiento- más se le hincharán y congestionarán los pechos y más molesta estará.

Si no puede amamantar al bebé inmediatamente, utilice compresas calientes y extráigase leche, sea manualmente o con la ayuda de un extractor manual o eléctrico.

Una forma de extraerse leche manualmente es sosteniéndose el pecho colocando el pulgar por encima de la areola mamaria y los demás dedos por debajo de la misma.

Con suavidad pero con firmeza, presione el pulgar y los demás dedos contra la pared torácica y luego deslice los dedos hacia el pezón repetidamente para favorecer el flujo de la leche a través de los conductos galactoforos.

Asimismo, amamantar al bebé frecuentemente (aproximadamente cada dos o tres horas) y tratar de vaciar completamente ambos senos puede ayudar a aliviar las molestias asociadas a la congestión primaria.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: junio de 2008

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/preguntas-frecuentes-acerca-de-la-lactancia-materna-dolor-y-molestias/

Me duele amamantar

Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

“Me duele dar pecho ¡no puedo seguir amamantando!” Escuchamos esto repetidas veces y es, de hecho, una de las razones principales para que las mamás dejen de amamantar a sus bebés.

Sin embargo te digo: ¡DAR PECHO NO DEBE DOLER!

Cuando las asesoras en lactancia repetimos una y otra vez que la lactancia no debe doler, siempre hay alguna mamá desesperada que piensa “¡Pero a mí si me duele dar pecho y HORRIBLE!”.

Si bien es común que duela (es decir, que a muchas les pasa), eso no quiere decir que sea normal (que deba pasar).

Una lactancia sin dolor es lo primero a lo que debemos abocarnos para asegurar tanto la nutrición de nuestro bebé como para asegurar nuestra salud física, mental y emocional.

Así que les repito nuevamente: AMAMANTAR NO DEBE DOLER Y SI DUELE, HAY ALGO QUE CORREGIR

Tengo que ser repetitiva y fastidiosa porque hay muchos mitos al respecto. Muchas mamás piensan que es normal y aguantan. También hay muchos profesionales de salud des actualizados que le dicen a la mamá que “no ven nada mal” y por lo tanto no hay respuesta en cuanto a su dolor. Así que, mientras más información tengas del tema, ¡mejor!. De esa forma estarás empoderada y seguirás indagando.

Vamos a conocer primero las posibles causas del dolor y luego te mostraré cómo poder solucionarlas.

1. Mal agarre o mala postura al pecho

Esta es la causa más común de dolor al amamantar. Pero, ¿porqué tantos bebés se agarran mal? Usualmente es porque nosotros interferimos con el proceso natural del nacimiento y lactancia (sobre todo que no hacemos el contacto piel con piel al nacer. Si quieres leer sobre como el apego precoz evita el mal agarre, haz click aquí)

Entonces… Para lograr un agarre adecuado debemos cumplir ciertas condiciones:

  • Que el bebé abra bien la boca
  • El pezón debe estar dirigido al paladar (no la lengua)
  • El cuerpo del bebé debe estar alineado oreja-hombro-cadera
  • Sus mejillas deben estar redondeadas
  • Debemos ver poca areola (porque tiene una buena porción de tu pecho en la boca)
  • Que observemos los labios “salidos” – evertidos
  • Su nariz y mentón bien pegadas al pecho.
  • Ausencia de dolor

A veces nos parece que el bebé “se pega bien” aunque no sea así.

Existen cuatro señales que nos dan pista de que, tal vez, nuestro bebé parece bien agarrado pero no lo está:

  1. Duele
  2. El bebé no se llena/no come bien/está irritable
  3. El pezón sale de la boca del bebé aplastado como un lapiz labial (esto resulta eventualmente en grietas y lesiones)
  4. Que no vemos algunas de las condiciones que les mencioné antes (bica abierta, mejillas redondeadas, etc).

“Todos me dicen que ven el agarre bien…”

Esta es una de las frases que más abundan en mi consulta de dolor en la lactancia. Pasa mucho, que el personal de salud o quienes nos rodean, no saben valorar realmente el agarre al pecho.

Si bien hay señales que son “fáciles” de leer en cuanto a un enganche inadecuado, en otras ocasiones los “errores” son más sutiles y difíciles de detectar.

Por eso, ante el dolor, mi recomendación es que no te rindas y sigas indagando.

Para lograr un buen agarre

Hay muchísimos recursos que nos pueden ayudar a lograrlo: hay videos en , blogs, yo lo explico con detalle en mi Curso Online de Lactancia Exitosa.

Sin embargo, si ves que por tus propios medios todavía te duele dar pecho, lo ideal es que contactes a una asesora certificada que te ayude.

Puede ser que, efectivamente el agarre y postura puedan mejorar, o que el dolor se deba a alguna de las próximas causas que te explicaré.

2. Frenillo lingual corto

Se refiere a un tejido que está debajo de la lengua y que por ser tan cortito no permite que el bebé mame bien y que, por lo tanto, a la mamá le duela mucho la lactancia.

El diagnóstico del frenillo es difícil de lograr si no lo hace alguien experimentado en el tema. El diagnóstico no se define viendo al bebé por encima y ya.

Debe hacerse una buena exploración bucal, evaluar los movimientos linguales y hacer una buena revisión de la técnica de lactancia.

Muchas madres llegan diciéndome que sus pediatras les descartaron la presencia de frenillo y luego descubrimos que, efectivamente, sí tenían anquilosia y por lo tanto esa era la razón del dolor.

Digo que son difíciles de diagnosticar porque no todos los frenillos son evidentes. Hay varios tipos de frenillos y, de hecho, unos de ellos son “submucosos”. Eso quiere decir que está detrás de la mucosa del piso de la boca y por lo tanto no se ve a simple vista, sino que hay que aplicar ciertas maniobras para confirmar su existencia.

¿Cuando debo sospechar que mi bebé tiene un frenillo lingual corto?

Algunas características típicas de anquilosia son:

  • Has descartado tener un problema de agarre y aún te duele dar pecho.
  • Tu pezón sale aplastado luego de las tomas.
  • Sientes que tus pechos no se vacían del todo y tienes mucha congestión, obstrucciones incluso masititis
  • El bebé hace chasquidos cuando mama
  • Puedes lograr que agarre bien pero va saliéndose del pecho
  • Sientes que muerde el pezón
  • El bebé está irritable
  • Puede sufrir de reflujo o gases.

Si todas o algunas de estas cosas te están sucediendo, lo mejor es que descartes la presencia de frenillo lingual corto.

Una vez diagnosticado, la solución es hacer un procedimiento muy sencillo para cortarlo: la frenilectomía. Ya liberada la lengua tu bebé será capaz de mamar.

Aunque, también puede suceder que el bebé no logre mamar bien incluso después de la frenilectomía. Esto se debe a que no sabe usar su lengua.

En esos casos hay que “reeducar” la succión de tu bebé para lo cual puede ayudarte una asesora certificada en lactancia.

3. Mastitis

Tenemos la referencia generalizada que una mastitis es sólo cuando la mamá tiene los pechos rojos, hinchados y que ella tiene fiebre o malestar general. Esa es un tipo de mastitis, pero existen otras.

Mastitis quiere decir inflamación del tejido mamario. En muchos casos el tejido se inflama tanto que lleva a esos síntomas que todos atribuimos a la “típica” mastitis. Pero, en otras ocasiones el tejido se inflama y no da señales físicas, sino síntomas inespecíficos y propios de cada madre.

Algunas sienten dolor en las tomas, otras todo el tiempo. Algunas sienten que el dolor es en la zona del pezón y otras que se irradia por todo el pecho. Pueden incluso sentir que les baja la producción, ver que salen perlas de leche. En fin, cada mamá es un mundo en cuanto a cómo manifiesta esta inflamación.

Por eso es tan dificil de diagnosticar. Sucede frecuentemente que le dicen a la mamá que es normal, que es cuestión de umbral del dolor, que pasará con el tiempo. Y sí, es un tipo de inflamación que el cuerpo puede contrarrestar eventualmente, pero ¿cual es la idea de sufrir si existe un tratamiento apropiado?.

Este tipo de mastitis puede llevar el nombre de subaguda y está causadas por bacterias.

Es una clasificación relativamente reciente en el mundo de la salud (eso explica porqué tantos médicos no la conocen) y no hay suficiente evidencia para establecer un protocolo de tratamiento generalizado.

Por eso no hablaré de cómo se maneja ya que cada caso lo trato de forma muy particular.  Pero sí me interesa que sepas que existe. 

Si revisas los síntomas y ves que algo no está bien, corrige (sola o con ayuda) y así más nunca dirás ME DUELE DAR PECHO 

Источник: https://mamanicole.com/me-duele-dar-pecho/

▷¿Que es la Mastitis? | ¿Sintomas y Cómo Tratarla? Pampers

Estoy amamantando a mi bebé y me duele mucho

La mastitis es una infección mamaria que generalmente causa dolor en los pechos y sensibilidad, algunas mujeres experimentan pezones duros.

La mastitis es comúnmente padecida por las madres lactantes durante las primeras semanas de amamantar, aunque también puede presentarse en otras etapas de la lactancia. El tratamiento temprano de la infección es crucial para evitar el desarrollo de complicaciones.

Para ayudar a tratar la mastitis, los proveedores de atención médica generalmente recetan antibióticos.

La lactancia materna en realidad puede ayudar a prevenir y resolver la enfermedad, pero es importante utilizar las técnicas correctas así como conocer las posiciones ideales para amamantar que facilitan la tarea del bebé y ayudan a vaciar los pechos en cada toma. Sigue leyendo para conocer los síntomas y los factores de riesgo, y para conocer los pasos que puedes seguir para ayudar a prevenir y tratar la mastitis.

¿Qué es la Mastitis? | Conoce Más Acerca:

La mastitis es una inflamación del tejido mamario producida por una infección. Generalmente afecta a las madres que amamantan (también conocida como mastitis por lactancia) y ocurre durante las primeras 6 a 12 semanas del establecimiento de la lactancia.

Sin embargo, es cierto que puede ocurrir más adelante, no solo en las primeras semanas de vida del bebé. La mastitis puede ser dolorosa y puede poner en riesgo el establecimiento de la lactancia materna.

¡Pero no te desanimes! Una vez que la infección haya desaparecido podrás amamantar sin dolor y disfrutar plenamente de este tiempo compartido con tu bebé.

Señales y Síntomas de Mastitis: ¿Qué es la Mastitis?

Cuando comienzas a amamantar es normal tener un poco de dolor en los pechos o sensibilidad, entonces te preguntarás ¿por qué me duelen los pechos? o ¿cómo se siente la mastitis? Estas son algunas de las señales y síntomas de la mastitis:

  • Dolor en los pechos o sensación de ardor durante la lactancia. La mastitis suele afectar un solo seno, muy rara vez se siente en ambos pechos.

  • Hinchazón del seno

  • Sensación de intenso calor en el pecho

  • Enrojecimiento de la mama (algunas veces el seno parece tomar forma de cuña)

  • Fiebre y escalofríos.

¿Cuáles son las causas de la mastitis?

Las principales causas de mastitis suelen ser:

  • Leche materna atrapada. Si la técnica de amamantamiento es incorrecta, es posible que el seno no se vacíe por completo cuando tu bebé termine de comer. La leche materna atrapada puede causar dolor en los senos y potencialmente provocar una infección. Por eso es recomendable consultar una asesora de lactancia certificada.

  • Conducto de leche bloqueado. Si un conducto de leche se obstruye, puede producirse una acumulación de leche. Si el bloqueo no se trata, puede producirse una infección de los senos.

  • Bacterias. Las bacterias que viven en la piel o en la boca del bebé pueden ingresar a los conductos de la leche a través de una grieta en la piel del pezón, o de una abertura del conducto de la leche.

  • Algunas madres son más susceptibles que otras, y algunos factores de riesgo incluyen:

  • Pezones agrietados

  • Permanecer en una sola posición mientras amamantas, lo que hace que la mama no se drene completamente

  • Usar un sujetador demasiado ajustado o que presione el pecho, lo que puede restringir el flujo de leche

  • El cansancio y el estrés pueden también influir en el proceso inflamatorio. ¡Pero qué madre no está cansada en las primeras semanas con su bebé! ¡Ánimo!

  • Haber tenido mastitis previamente puede aumentar el riesgo de mastitis recurrente por lactancia.

¿Cómo prevenir la mastitis?

Algunas recomendaciones que pueden ayudar a prevenir la mastitis:

  • Asegúrate de que tu bebé se prenda correctamente al pecho mientras amamantas.

  • Cambia de posición mientras amamantas para ayudar a vaciar completamente cada seno.

  • Asegúrate de que tu bebé vacíe un pecho antes de cambiarlo a otro.

  • Amamanta tan a menudo como puedas y por el tiempo que tu bebé lo pida. No dejes pasar demasiado tiempo entre cada toma.

  • Lee más sobre la lactancia materna, consulta una asesora de lactancia certificada para aprender las técnicas correctas para amamantar, así como resolver las dudas que puedas tener, ya que cada experiencia es diferente.

Eventualmente, cuando desees destetar a tu bebé puedes llevar a cabo el proceso de destete sin contraer mastitis, para esto es imprescindible que hables con tu asesora de lactancia o proveedor de atención médica para obtener más información.

Amamantar con mastitis

Puedes amamantar con mastitis. Quizá sea un poco incómodo al principio, pero la lactancia suele ayudar a resolver el problema más rápido. También es seguro y bueno para tu bebé.

Las propiedades antibacterianas de la leche materna ayudan a proteger a tu bebé contra la infección.

Consulta a tu médico sobre darle pecho a tu bebé en caso de que debas tomar antibióticos para combatir la mastitis, y solicita que te receten un antibiótico compatible con la lactancia.

Tratamiento para la mastitis

Es importante tratar la mastitis tan pronto como te des cuenta de padecerla. Al principio puedes tener síntomas parecidos al resfriado común, seguidos por dolor en los pechos. En este punto, es importante hablar con tu proveedor de atención médica sobre cómo tratar la mastitis, ya que si no se trata, puede formar un absceso y puede llegar a requerir un drenaje profesional.

Los antibióticos tomados vía oral son la prescripción más común para tratar la mastitis, sin embargo, en muchos casos no es necesario llegar a tomarlos si consultas a tiempo tu asesora de lactancia y aplicas las técnicas recomendadas para dar el pecho.

En caso de tener episodios de mastitis recurrente es importante comunicarte tanto con tu asesora de lactancia, así como con tu médico obstetra.

Estos consejos también pueden ayudarte a aliviar la mastitis:

  • Sigue los consejos de prevención que te hemos dado más arriba, por ejemplo, amamantar regularmente ayuda a reducir la inflamación y desbloquear los conductos de leche.

    Recuerda que la lactancia practicada correctamente puede ayudar a resolver la mastitis y evitar que la infección requiera de antibióticos.

    Conoce más de los beneficios de la lactancia materna, así como sobre cómo alimentar al recién nacido.

  • Pregúntale a tu médico si puedes tomar un analgésico para ayudar a reducir las molestias en los pechos

  • Descansa cuando tu bebé duerme ya que descansar en la cama con tu bebé también puede alentar amamantar más frecuentemente y aumentar la producción de leche materna.

  • Bebe mucha agua para ayudar a tu cuerpo a combatir la infección y a seguir produciendo leche.

  • Si la lactancia es demasiado dolorosa, intenta extraer algo de la leche materna con un extractor, así alivias un poco las molestias y puedes seguir amamantando.

  • Usa un sujetador para lactancia, así tendrás el soporte necesario para tus senos.

La mastitis puede ser realmente desalentadora, pero no tiene que ser un motivo para desanimarte y dejar de amamantar. Una vez que la inflamación haya desaparecido tu lactancia volverá a ser como disfrutar nuevamente de esa hermosa manera de alimentar a tu bebé y compartir lindos momentos juntos.

Источник: https://www.pampers.com.ar/recien-nacido/la-alimentacion/art%C3%ADculo/que-es-la-mastitis-y-como-tratarla

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