Fiebre en bebés, ¿Como tratarla?

Contents
  1. Cómo bajar la fiebre en niños y bebés – Bupa
  2. Otros síntomas de la fiebre en niños
  3. Convulsiones febriles
  4. ¿Cuándo llamar al médico por fiebre en niños?
  5. ¿Qué hacer y cómo bajar la fiebre en niños?
  6. La fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando tu hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general
  7. Medicamentos para bajar la fiebre en niños
  8. Explicación
  9. Fiebre en recién nacidos: causas y cómo tratarla – Cuestión de Genes
  10. ¿Cómo se regula la temperatura corporal?  
  11. ¿Qué es la fiebre?
  12. Así se clasifica la fiebre
  13. ¿Cómo medir la temperatura de la manera más precisa a mi hijo?
  14. ¿Por qué mi hijo tiene fiebre?
  15. ¿Qué hacer cuando mi hijo tiene fiebre?
  16. ¿Cuándo acudir al pediatra?
  17. Preguntas frecuentes ante fiebre en el recién nacido
  18. ¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?
  19. ¿Cómo sé si la fiebre es grave?
  20. ¿Cuándo tengo que acudir al médico? 
  21. ¿Qué hará el médico para tratar la fiebre de mi bebé?
  22. Si la fiebre es un mecanismo de defensa ¿por qué hay que intentar bajarla?
  23. ¿Qué medicamentos para bajar la fiebre son seguros para mi bebé?
  24. ¿Existen otras maneras de bajar la fiebre de mi pequeño?
  25. ¿Qué debo hacer si mi bebé tiene una convulsión debido a la fiebre elevada?
  26. ¿Por qué le vuelve a subir la fiebre a mi bebé después de que bajó?
  27. ¿Por qué mi bebé tiene fiebre, pero no presenta ningún otro síntoma?
  28. La importancia de observar a tu bebé cuando tenga fiebre 
  29. ¿Cómo tratar la fiebre en los niños? No siempre es una urgencia
  30. No es una enfermedad, es un mecanismo de defensa
  31. Clasificación de la fiebre (medida en la axila):
  32. La edad y el Triángulo de evaluación pediátrica
  33. ¿Hay que usar medicación contra la fiebre?
  34. ¿Cuándo acudir a Urgencias?

Cómo bajar la fiebre en niños y bebés – Bupa

Fiebre en bebés, ¿Como tratarla?

P or lo general, la temperatura corporal de un niño se encuentra entre 36.5°C y 37.5°C. La fiebre en niños es una temperatura corporal por encima de este rango.

  1. La fiebre es una temperatura corporal elevada, sin embargo, no una enfermedad en sí misma, si no un síntoma; por lo general, es provocada por una infección bacteriana o viral.

    Se considera parte de la respuesta natural del cuerpo ante una agresión, generalmente de tipo infeccioso, sin embargo, otros procesos inflamatorios o del sistema hematológico también podrían originarla.

    Las fiebres son comunes en niños pequeños. Tanto si se presenta fiebre en niños como fiebre en bebés, por lo general son provocadas por infecciones virales y desaparecen sin tratamiento. Sin embargo, en ocasiones, la fiebre en niños puede ser señal de una infección más grave, producida por bacterias que requieren un tratamiento específico e intensivo. 

  2. Es importante entender a partir de cuánto es fiebre en niños. Si tu hijo tiene fiebre, su temperatura corporal será superior a 38°C. Se considera fiebre a una temperatura rectal de 38°C o más, o superior a 37.5°C en la axila. Igualmente se considera fiebre en un bebé cuando se eleva la temperatura por encima de esos mismos parámetros.

    Otros signos para saber si un niño tiene fiebre sin termómetro es que se sienten calientes al tacto y pueden tener las mejillas más rosadas. Para confirmarlo, utiliza siempre un termómetro y mide su temperatura corporal teniendo en cuenta qué se considera fiebre.

    Otros síntomas de la fiebre en niños

    Además de tener temperatura alta, también es posible que tu hijo:

    • se sienta cansado
    • luzca pálido
    • tenga poco apetito
    • se muestre irritable
    • tenga dolor de cabeza u otros dolores y molestias
    • no se sienta bien, en general  

    Convulsiones febriles

    En algunas ocasiones la fiebre en niños puede suponer un aumento repentino de la temperatura corporal provocando ataques espasmódicos que se denominan convulsiones febriles. Durante una convulsión febril, el cuerpo de tu hijo (parcial o totalmente) podría agitarse o contraerse, y los ojos pudieran ponérsele en blanco.

    Aunque las convulsiones febriles pueden ser atemorizantes, no suelen durar más de seis minutos. Inmediatamente después de la convulsión, tu hijo pudiera parecer desorientado, pero podrá recuperarse por completo.

    ¿Cuándo llamar al médico por fiebre en niños?

    En ocasiones, la fiebre en niños puede ser señal de una infección grave. Comunícate con tu médico de cabecera de inmediato, o dirígete al hospital si tu hijo:

    • tiene una somnolencia rara o te resulta difícil despertarlo
    • tiene la piel azulosa o moteada
    • tiene las manos y los pies fríos
    • tiene un llanto agudo más débil que lo normal, o no deja de llorar
    • tiene dificultad para respirar o lo hace muy rápidamente
    • tiene el cuello rígido
    • está vomitando
    • desarrolla una erupción cutánea que no desaparece cuando se presiona
    • tiene un ataque espasmódico

    También debes comunicarte con el médico de cabecera si tu hijo tiene una fiebre que dura más de cinco días.

    Procura siempre asesoramiento médico si tu hijo desarrolla una fiebre inmediatamente después de una operación, o poco después de haber viajado al exterior.

  3. La mayoría de las fiebres son provocadas por infecciones virales comunes que desaparecen solas, tales como el resfriado común. A veces, las causas de la fiebre en niños puede ser algo más grave, por ejemplo, una infección del oído, la vejiga o los riñones. En raras ocasiones, la fiebre pudiera ser señal de una enfermedad grave, tal como meningitis o septicemia.

    En ocasiones, se puede presentar fiebre en niños o fiebre en bebés de 1 año como síntoma de una afección específica, y no como resultado de una infección. Por ejemplo, es posible que ciertos trastornos sanguíneos y autoinmunes ocasionen fiebre. En tales casos, la fiebre en el niño dura más que aquella asociada con una infección.

    Cuánto tiempo puede durar la fiebre en un niño dependerá de qué causa la fiebre, si se trata de una infección vírica o bacteriana, por lo que no hay un tiempo estimado. Por un virus puede la fiebre puede durar entre 2 o 3 días, pero puede variar dependiendo del virus y se puede alargar más incluso.

    Con frecuencia, la fiebre en niños puede ser también un efecto secundario de algunas vacunas infantiles.

  4. Puedes tomarle la temperatura a tu hijo en la boca o en la axila con un termómetro digital, de vidrio o de oído. Los termómetros de mercurio ya no se recomiendan. Esto se debe a que el termómetro podría romperse, y el mercurio, que es una sustancia tóxica, penetrar en el cuerpo de tu hijo.

    Tal vez te resulte más fácil tomar la temperatura en la axila, ya que a tu hijo pudiera serle difícil mantener el termómetro en la boca.

    Sin embargo, ten en cuenta que estas mediciones son menos precisas, debido a que la axila está ligeramente más fría.

    Para tomarle la temperatura a tu hijo de esta manera, colócale el termómetro debajo de la axila, directamente contra la piel, y sostén su brazo con delicadeza contra el pecho.  

    Para tomarle la temperatura en la boca, colócale el termómetro debajo de la lengua por dos o tres minutos.

    Si tu hijo tiene una temperatura que supera los 38°C, el niño tiene fiebre. Si te preocupa, comunícate con el médico de cabecera. Este te preguntará cuáles son los síntomas de tu hijo, y pudiera decirte si el niño necesita ser examinado.

    De ser así, el médico de cabecera le tomará la temperatura a tu hijo, además de medirle el ritmo cardíaco y la respiración. También pudiera hacerte preguntas sobre la historia clínica de tu hijo.

    Podría resultarte útil llevar un registro de la temperatura y otros síntomas de tu hijo, para que puedas brindar le información clara al médico de cabecera.

    En muchas ocasiones la causa de la fiebre en niños puede ser evidente, por lo que quizás no sea necesario realizarle otras pruebas.

    Sin embargo, si la fiebre en el niño persiste más de unos días y la causa no está clara, el médico de cabecera podría también tomarle una muestra de sangre y/o de orina.

    Si al médico de cabecera le preocupan los síntomas de tu hijo, podría remitir al niño a un pediatra (especialista en salud infantil) y, en muy raros casos, solicitar asistencia médica de emergencia.

  5. En la mayoría de los casos, la fiebre de tu hijo se deberá a una infección viral y mejorará por sí sola, pero es recomendable saber cómo bajar la fiebre en casa si no presenta otros síntomas de gravedad. Toma la temperatura a tu hijo con frecuencia. 

    ¿Qué hacer y cómo bajar la fiebre en niños?

    Muchos padres y personas que cuidan niños pasan mucho tiempo tratando de quitar la fiebre al niño o buscan cómo bajar la fiebre en el niño rápidamente.

    Sin embargo, la fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando su hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general. Si tu hijo tiene dificultades para beber, tratar de reducirle la temperatura pudiera ser de ayuda.

    Esto es importante para evitar que tu hijo se deshidrate, lo que pudiera provocarle problemas más graves. A modo de guía, la orina de tu hijo debe tener un color amarillo pálido; si es más oscura, deberá beber más líquidos.

    La fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando tu hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general

    No lleves a tu hijo a la escuela o a la guardería mientras este tenga fiebre.

    Medicamentos para bajar la fiebre en niños

    Puedes probar con medicamentos antitérmicos para reducir la temperatura de tu hijo, si este se siente muy mal. Los dos medicamentos más utilizados son el paracetamol o el ibuprofeno. No hay uno mejor que otro para bajar la fiebre, ambos medicamentos pueden ser igualmente buenos para bajar la fiebre en niños.

    No le des estos medicamentos para reducir la temperatura si se siente bien en general, ni para prevenir una convulsión febril.

    Es importante que consultes con un médico para asesorarte sobre cómo puedes quitar la fiebre antes de administrar un medicamento para la fiebre en niños y bebés menores de 1 año.

     No le des a tu hijo paracetamol e ibuprofeno juntos. No obstante, si el primer medicamento no ayuda, puedes probar con el otro más tarde.

    Existen numerosos medicamentos que son adecuados para la fiebre en niños, y que pueden comprarse sin receta en la farmacia. Lee siempre el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento de tu hijo, y si tienes preguntas, consulta al farmacéutico.

    Si lo que causa el fiebre de tu hijo es una infección bacteriana, el médico de cabecera puede recetarle antibióticos. Evita la aspirina para tratar la fiebre en niños.

  6. ¿Cómo puedo saber si mi hijo está deshidratado?

    Si tu hijo está deshidratado, pudiera tener la boca seca, la piel pálida y moteada, los ojos hundidos y no tener lágrimas cuando llora. También notarás una disminución de la cantidad y frecuencia de la micción y oscurecimiento de la orina.

    Explicación

    La persona se deshidrata cuando no tiene suficiente agua en el cuerpo. Esto puede suceder si tu hijo tiene fiebre; por eso es importante que verifiques que no muestre señales de deshidratación.

    Las señales de deshidratación son: boca seca, piel pálida y moteada, ojos hundidos, ausencia de lágrimas, manos y pies fríos, así como patrones irregulares de respiración.

    Es posible que adviertas que tu hijo produce menos orina que la habitual (moja menos pañales).

    Un bebé podría, además, tener la fontanela hundida (la zona blanda en la parte superior de la cabeza; puedes palparla suavemente con la punta de los dedos).

    Si tu hijo tiene fiebre, anímalo a beber líquidos regularmente. Si estás amamantando, está bien ofrecerle leche materna.

    Comunícate con el médico de cabecera si piensas que tu hijo muestra signos de deshidratación.

    ¿Es verdad que los niños pueden tener fiebre y convulsiones después de vacunarse?

    Sí, a veces, las vacunas pueden ocasionar fiebre en niños y ataques espasmódicos asociados (convulsiones febriles), pero las probabilidades de que esto suceda son muy pocas.

    Fiebre en recién nacidos: causas y cómo tratarla – Cuestión de Genes

    Fiebre en bebés, ¿Como tratarla?

    La fiebre en recién nacidos es uno de los motivos más frecuentes de visita a urgencias, y los antipiréticos los medicamentos más comunes administrados a los niños. En este artículo vamos a tratar las causas de la fiebre y qué podemos hacer cuando esta situación se presenta en un recién nacido. 

    ¿Cómo se regula la temperatura corporal?  

    Para comprender por qué se produce la fiebre en recién nacidos, primero hay que explicar el mecanismo mediante el cual el organismo regula la temperatura corporal. 

    El organismo se encuentra en un estado de equilibrio denominado homeostasis.

    Para mantenerla y llevar a cabo con normalidad las funciones fisiológicas el organismo de un ser humano debe mantenerse a una temperatura de entre 36ºC y 37ºC.

    Por este motivo, el cuerpo cuenta con mecanismos para regular la temperatura corporal basados en la pérdida o la ganancia de calor. El centro termorregulador se encuentra en el hipotálamo, una región en centro del cerebro.

    El organismo está expuesto a condiciones ambientales como por ejemplo la climatología, cuando estamos expuestos a temperaturas extremas se disparan nuestras medidas de regulación de temperatura.

    Por ejemplo, si hace demasiado calor la irradiación del calor a través de la piel o la sudoración son mecanismos que nos ayudan a mantener nuestra temperatura corporal o en caso de frío, el tiritar nos ayuda a generar calor.

    En recién nacidos los sistemas de control de temperatura son algo diferentes e implican un mayor consumo de energía, lo que pone en riesgo al recién nacido de hipoglucemia o hipotermia. De hecho, durante los primeros días de vida, estos mecanismos no se han desarrollado de manera apropiada y debemos tener aún más cuidado con la temperatura del niño.

    ¿Qué es la fiebre?

    Cuando el sistema inmune detecta un agente patógeno, actúa junto al hipotálamo y determinadas moléculas y receptores para generar fiebre.

    El objetivo es impedir que los microorganismos proliferen y, a la vez, incentivar la creación de inmunoglobulinas (anticuerpos) que puedan combatir y erradicar al agente infeccioso.

    Por lo tanto, la fiebre no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del organismo para activar el sistema inmune y dificultar la supervivencia de virus y bacterias.

    La temperatura corporal varía según el momento del día o del ambiente. Estas oscilaciones son mínimas tanto en adultos como en bebés menores de 6 meses, pero durante el crecimiento de los niños, pueden fluctuar entre 1º y 2º C.

    Para considerar que existe fiebre, la temperatura corporal debe ser igual o mayor a 38º (tomada en el recto) o a 37,5º C (tomada en la axila). 

    Así se clasifica la fiebre

    Para clasificar los tipos de fiebre pueden usarse dos parámetros:

    • Intensidad:
      • Entre 37º y 38º C: febrícula.
      • Entre 38º y 41º C: fiebre.
      • 41º C o más: Hiperpirexia.
    • Duración:
      • Menos de una semana: fiebre aguda, relacionada con un origen viral, procesos infecciosos o gastroenteritis aguda.
      • Entre una y tres semanas: fiebre subaguda, vinculada a infecciones bacterianas como por ejemplo la fiebre tifoidea.
      • Más de tres semanas: fiebre crónica, que puede deberse a complicaciones anteriores no resueltas, a infecciones crónicas o incluso a neoplasias y las conectivopatías.

    ¿Cómo medir la temperatura de la manera más precisa a mi hijo?

    Para tomar la temperatura a tus hijos de forma precisa cuentas con varios tipos de termómetros, como los digitales, los electrónicos de oído o los infrarrojos que se utilizan generalmente en la frente.

    Como sabrás, los termómetros más populares hace unos años eran los de mercurio, pero desde el año 2007, su uso está prohibido por la Unión Europea debido a que conllevan riesgo de exposición al mercurio, que es tóxico.

    Los digitales son los más utilizados por su eficacia y rapidez. Puedes encontrarlos en todas las farmacias y son muy sencillos de usar.

      Por lo general, miden la temperatura de tres formas: oral, axilar y rectal, es decir, colocando el termómetro en la boca, bajo la axila o en el recto.

    Para usarlo, simplemente tienes que encenderlo y usarlo siguiendo las instrucciones concretas del fabricante. 

    Según la edad de tu hijo, es adecuado que sigas las siguientes recomendaciones: 

    • De 0 a 6 meses: lo más apropiado es tomar la temperatura rectal con un termómetro digital, aunque ya existen estudios que muestran que con termómetros de infrarrojos en la arteria temporal (frente) la temperatura también es exacta. Si el bebé tiene menos de 3 meses debes acudir al médico de urgencias.  
    • Entre 6 meses y 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído. En caso de duda acerca de la temperatura lo más correcto es utilizar un termómetro rectal.
    • En niños mayores de 4 años: a partir de esta edad puedes tomar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o utilizar un termómetro de digital de oído. 

    ¿Por qué mi hijo tiene fiebre?

    Como hemos comentado, la fiebre es una respuesta del organismo para combatir procesos víricos y bacterianos, por este motivo, se considera que la fiebre es beneficiosa, ya que ayuda a que detener la infección.

    Siempre que hay un proceso febril se busca el foco de infección, pero si no se encuentra, hablamos de “fiebre sin foco” (FSF). 

    Las causas más comunes de fiebre en recién nacidos y bebés son:

    • Infecciones víricas
    • Infecciones bacterianas
    • Infección de oído
    • Infecciones de orina
    • Reacciones a vacunas
    • Dentición

    También hay otras causas de fiebre, aunque son menos frecuentes, como por ejemplo: 

    • Deshidratación hipertónica en el lactante
    • Reacción a ciertos medicamentos
    • Golpe de calor
    • Enfermedades inflamatorias

    ¿Qué hacer cuando mi hijo tiene fiebre?

    Existen dos métodos principales para bajar la fiebre, uno son las medidas físicas y el otro es el tratamiento farmacológico. Estos últimos deberán ser siempre recetados por el pediatra, que determinará el medicamento antitérmico más adecuado. 

    En cuanto a las medidas, físicas, su eficacia no ha sido científicamente probada. Por eso, es importante que estas no sean muy agresivas, y prestar siempre atención a cómo reacciona el bebé y a su estado de ánimo. Entre estas medidas se encuentran:

    • Quitar la ropa de abrigo y dejar los brazos y piernas del bebé al descubierto, para favorecer la pérdida de calor
    • Proporcionar al bebé abundante líquido 
    • Conseguir una temperatura ambiental de entre 20º y 22º C.

    Nunca le hagas friegas de alcohol, ya que existe riesgo de toxicidad si el bebé las inhala o las absorbe a través de la piel.

    Como decimos, lo más importante es que estés muy pendiente de las reacciones del bebé y de su estado de ánimo. 

    ¿Cuándo acudir al pediatra?

    Si un bebé menor de tres meses de edad presenta fiebre, requiere una consulta urgente con el médico, ya que puede ser indicio de alguna enfermedad de tipo infeccioso que podría evolucionar con rapidez. 

    Si el niño es menor de dos años es conveniente llevarlo al médico, si supera los dos años hay que valorar su estado general, estas son algunas de las señales que hacen conveniente acudir al pediatra:

    • Fiebre alta que no remite con tratamiento
    • Sangre en diarrea o vómitos
    • Dificultades para respirar
    • Llanto continuo
    • Irritabilidad extrema
    • Aletargamiento
    • Sarpullido o manchas moradas en la piel
    • Coloración azul en lengua, labios o uñas
    • Fontanelas del lactante sobresalientes o hundidas
    • Cuello rígido
    • Convulsiones
    • Dolor abdominal

    A continuación te mostramos un gráfico con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria que te indica cómo actuar en caso de que tu bebé presente fiebre, de acuerdo a su edad y a sus síntomas. 

    Preguntas frecuentes ante fiebre en el recién nacido

    Aunque algunas de ellas ya han sido contestadas de forma más detallada y extensa a lo largo de este artículo, a continuación respondemos de forma breve a algunas de las dudas más comunes sobre la fiebre en recién nacidos.

    ¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?

    Tómale la temperatura con un termdeómetro digital, con el tiempo y la experiencia los padres llegan a percibir la presencia  fiebre simplemente tocando la frente del bebé, pero la propia temperatura de los padres puede afectar esta percepción, por lo que siempre es importante contar con un termómetro en casa.

    ¿Cómo sé si la fiebre es grave?

    La fiebre es más preocupante en bebés menores de 3 meses. A partir de esa edad debemos fijarnos en otros síntomas y en el estado de ánimo del niño. Por ejemplo, si come y descansa con normalidad es posible que la fiebre no sea alarmante. 

    ¿Cuándo tengo que acudir al médico? 

    Si el niño tiene menos de 3 meses, acude inmediatamente. En caso de que sea mayor, observa cómo se comporta y su estado de ánimo, si la fiebre persiste o empeora siempre es la mejor opción consultar con un especialista para que os aclare cómo proceder. Recuerda que la temperatura corporal sube al final de la tarde, y es más baja a medianoche al amanecer. 

    ¿Qué hará el médico para tratar la fiebre de mi bebé?

    En función del diagnóstico, el médico puede recetar acetaminofén infantil o ibuprofeno si el bebé tiene más de 6 meses, para bajar la temperatura. Si observa síntomas que puedan indicar una enfermedad o infección, el médico puede pedirte pruebas adicionales.

    Si la fiebre es un mecanismo de defensa ¿por qué hay que intentar bajarla?

    Si el niño está molesto debido a la fiebre, comerá y dormirá peor, lo que puede dificultar su recuperación.

    Además, a partir de 41ºC se pueden producir complicaciones graves en el niño, por lo que no debemos dejar subir la temperatura sin control.

    En caso de que su comportamiento no se vea afectado, hidrata bien al bebé con leche materna o de fórmula para prevenir la deshidratación.

    ¿Qué medicamentos para bajar la fiebre son seguros para mi bebé?

    Para bajar la fiebre se usa acetaminofén o ibuprofeno infantil, pero siempre bajo receta de tu médico. Nunca le des más dosis de la prescrita y sigue las indicaciones que haya marcado el profesional sanitario.

    ¿Existen otras maneras de bajar la fiebre de mi pequeño?

    Como vimos antes, puedes usar métodos físicos para bajar la fiebre de tu bebé, como quitarle la ropa de abrigo. Recuerda, no le des nunca friegas de alcohol. 

    ¿Qué debo hacer si mi bebé tiene una convulsión debido a la fiebre elevada?

    Si el bebé tiene convulsiones, puede vomitar, poner los ojos en blanco o presentar rigidez en las extremidades. A pesar de esto, en general no debes preocuparte ya que normalmente, las convulsiones son inofensivas. En todo caso, coloca al bebé de lado para evitar atragantamientos con un posible vómito y evitar darle medicamentos y acude rápidamente al médico.

    ¿Por qué le vuelve a subir la fiebre a mi bebé después de que bajó?

    Los medicamentos tienen un efecto temporal ya que bloquean el efecto de las moléculas que causan el aumento de fiebre, pero no atacan a la infección, por eso, hasta que la infección no remita, es posible que el bebé continúe con fiebre.

    ¿Por qué mi bebé tiene fiebre, pero no presenta ningún otro síntoma?

    Muchas infecciones virales provocan fiebre sin ningún otro tipo de síntoma. Si el bebé tiene 39ºC o más durante al menos 24 horas, aunque no tenga otros síntomas, ve a urgencias.

    La importancia de observar a tu bebé cuando tenga fiebre 

    Como has podido ver aunque la fiebre puede ser un síntoma alarmante, es fruto de un mecanismo de defensa del propio cuerpo, pero es importante controlarla. La fiebre puede estar causada por muchos factores y desgraciadamente si el bebé está en contacto con un hermano que vaya al colegio, es mucho más probable que presente fiebre.

    La fiebre va a ser un factor común en todos los niños a lo largo de su vida, y en la mayoría de los casos se tratará de procesos leves. Es importante que el pediatra indique a los padres cómo actuar de forma adecuada si su bebé tiene fiebre, enfatizando la observación de los síntomas que se asocian con complicaciones serias. 

    Desde Veritas esperamos haberte ayudado a comprender por qué se produce la fiebre y, principalmente, a tener unas nociones básicas sobre cómo manejarla. Sabemos que la salud de tu bebé es lo más importante para ti, por eso te recomendamos que consultes otros artículos de este blog cómo Estreñimiento del recién nacido ¿es preocupante?  o Ictericia neonatal, ¿cuándo debo preocuparme?

    Desde Veritas aportamos nuestro granito de arena para el cuidado de tu bebé poniendo a tu alcance myNewbornDNA , una prueba de cribado neonatal que detecta de manera precisa más de 390 enfermedades que aparecen durante la infancia.

    Con la prueba es posible ampliar de manera exponencial las enfermedades analizadas en la prueba del talón para ver si existe alguna alteración genética en tu bebé que pueda causarle enfermedad, con el fin de prevenir su desarrollo o reducir su impacto en la salud de tu hijo. 

    Источник: https://www.veritasint.com/blog/fiebre-en-recien-nacidos-causas-y-como-tratarla/

    ¿Cómo tratar la fiebre en los niños? No siempre es una urgencia

    Fiebre en bebés, ¿Como tratarla?

    La fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma que se presenta más habitualmente durante los tres primeros años de vida.

    Constituye, de hecho, el motivo más frecuente de consulta en urgencias pediátricas, según la Asociación Española de Pediatría (AEPed). Y es que, cuando un niño pequeño tiene fiebre, parece que saltan las alarmas para los padres.

    Por eso, conviene aclarar ciertos aspectos y pautas para saber qué hacer y qué no y a dónde acudir ante este fenómeno tan habitual en la infancia.

    No es una enfermedad, es un mecanismo de defensa

    En la mayoría de las ocasiones, se trata de un mecanismo de defensa con el que nuestro organismo reacciona y se defiende ante el ataque de los gérmenes: dado que los virus y bacterias proliferan a temperaturas que oscilan en torno a los 37º C, nuestro “termostato” incrementa la temperatura corporal para intentar destruirlos, algo que vuelve nuestro sistema inmune más eficaz. La prioridad, por tanto, si un niño tiene fiebre es buscar y tratar el problema que la origina, que, habitualmente, suele ser una infección, ya sea vírica o bacteriana.

    En el caso de sospechar que nuestro hijo tiene fiebre, nunca debemos medirla con nuestra propia mano o al tacto. La manera correcta de hacerlo es con un termómetro que, preferentemente, debemos colocar bajo la axila.

    En niños menores de dos o tres años, algunas fuentes recomiendan medir la temperatura rectal.

    El dispositivo puede marcar distintos valores, cuyo significado es importante conocer, aunque siempre debemos tomarlos como unas cifras orientativas, puesto que, como veremos más adelante, hay que valorar también otros aspectos que son igual de importantes en caso de que un niño tenga fiebre:

    Clasificación de la fiebre (medida en la axila):

    • Entre 36,0ºC y 37,0ºC: temperatura humana normal.
    • Entre 37,1ºC y 37,5ºC: febrícula.
    • Entre 37,5ºC y 38,5ºC: fiebre de leve a moderada.
    • Entre 38,6ºC y 39,9ºC: fiebre alta.
    • Más de 40,0ºC: fiebre muy alta.

    Es básico transmitir a los padres y adultos en general la idea de que estos valores no deben obsesionarles, ni tienen que ser vistos como una norma rígida y aplicable a todos los niños por igual.

    De hecho, puede ocurrir que un niño presente 38,5ºC y se encuentre bien y otro no tenga apenas energía ni vitalidad con apenas 37,7ºC. Por eso, conviene valorar cada caso en particular, según varios aspectos.

    La edad y el Triángulo de evaluación pediátrica

    Debemos partir de la base de que no siempre hemos de correr al hospital si nuestro hijo tiene fiebre. De hecho, es muy importante saber que la duración o la cantidad de la fiebre no es el único dato que nos puede indicar la gravedad de la dolencia. Es más, en muchas ocasiones, la cantidad de la fiebre no se relaciona con la gravedad del proceso.

    En concreto, uno de los factores fundamentales que se deben tener en cuenta es la edad del niño: si este es menor de tres meses y tiene fiebre, siempre debemos llevarlo al hospital, al igual que si tiene entre tres y seis meses y la fiebre es mayor de los 39º C.

    En los demás casos, antes de acudir a Urgencias, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) recomienda prestar atención a tres factores que conforman los tres vértices del conocido como “Triángulo de evaluación pediátrica” ante la fiebre en los niños. Son los que orientarán a los padres o adultos sobre qué hacer o sobre la mayor o menor gravedad de la situación:

    • La respiración. Hay que detectar si el niño tiene más problemas de lo normal para respirar. Puede servirnos de señal que lo haga más rápido de lo habitual, que las aletas de la nariz se le abran más o que se le metan hacia adentro los espacios entre las costillas. En los bebés y niños más pequeños se refleja en que les puede costar más tomar el pecho o el biberón.
    • La circulación cutánea. En este caso, constituyen señales de alarma una mayor palidez de la piel, que esta haya adquirido un aspecto azulado o la aparición de manchas similares a vetas de mármol o de manchitas rojas.
    • El estado general. Debemos fijarnos en el aspecto del niño y en su comportamiento: si está irritable, si llora más, si su interés por lo que le rodea es menor, si sigue comiendo con normalidad o ha perdido el apetito…

    ¿Hay que usar medicación contra la fiebre?

    Otro de los puntos clave que más dudas genera a los padres es si dar medicación o no a su hijo con fiebre. En primer lugar, lo primordial no es tratar la fiebre o intentar bajarla a toda costa, sino que, en general, hay que tratar al niño e intentar aliviarle o favorecer su bienestar.

    Para ello, lo primero de todo será poner en práctica algunas medidas, como desabrigarle e hidratarle regularmente.

    Y es que la toma inmediata de fármacos antipiréticos en cuanto la fiebre se manifiesta no es una medida correcta, porque lo que hacemos es anular ese mecanismo de defensa que ha puesto en marcha el propio organismo, que, como hemos dicho, consiste en subir la temperatura.

    Así, no siempre que se produzca fiebre hay que dar medicación al niño, sino que depende de cómo se encuentre.

    Si vemos que tiene más de 38ºC y presenta malestar o dolor, entonces sí podemos administrarle paracetamol (preferentemente) o ibuprofeno como alternativa (si el niño ya es mayor de seis meses).

    Esta medicación, además de aliviarle, contribuirá a que disminuya la fiebre, ya que son fármacos analgésicos (contra el dolor) y antipiréticos (contra la fiebre).

    En cambio, si el pequeño tiene 38ºC, está tranquilo y contento, basta con desabrigarle un poco y controlar su evolución; pero, de entrada y si tiene más de dos años, no haría falta medicarle.

    No olvides leer atentamente el prospecto del medicamento para saber bien la dosis adecuada, que depende de su peso en kilogramos, no de su edad.

    También es importante saber la concentración del preparado, en el caso del ibuprofeno, ya que en función de ella, las dosis también variarán.

    En cualquier caso, y más si te surgen dudas, sigue siempre las dosis recomendadas por el médico. Y recuerda que el medicamento antipirético empieza a hacer efecto a los 30-60 minutos desde su toma y no debe esperarse una reducción de la temperatura superior a 1ºC-1,5ºC.

    Si a pesar del medicamento, no baja la fiebre, o si pasan más de 24-48 horas y el niño continúa con fiebre o decaído, con llanto intenso o rechaza la alimentación, la pauta general será acudir al Centro de Salud para que el pediatra valore el caso, realice las pruebas pertinentes o lo derive al hospital.

    ¿Cuándo acudir a Urgencias?

    • Si la fiebre se da en bebés menores de tres meses.
    • Si tiene entre tres y seis meses y la fiebre es mayor de los 39º C.
    • Si la temperatura corporal supera los 40ºC, de forma sostenida, sea cual sea la edad del niño.
    • Si el niño o niña presenta rigidez de cuello y nuca.
    • Si sufre convulsiones o pierde el conocimiento.
    • Si padece dificultad para respirar.
    • Si no orina o la orina es escasa.
    • Si presenta vómitos y diarrea muy abundantes que puedan causarle deshidratación (los ojos hundidos o la falta de saliva son algunos de los signos).
    • Si surgen manchitas rojas que no desaparecen al estirar la piel de alrededor, la piel está muy pálida o azulada, o simula vetas de mármol.
      Si la fiebre se prolonga durante cinco o más días.

    Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/fiebre-en-ninos/

Embarazo saludable
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