Fimosis en los niños

La operación de fimosis: a qué edad se recomienda y en qué consiste

Fimosis en los niños

La fimosis es una condición muy habitual en los niños que preocupa bastante a los padres porque la mayoría de bebés la tienen (fimosis fisiológica), porque tarda bastante en resolverse por sí misma y porque muchos profesionales tienen cierta prisa por solucionarla e indican la retracción de la piel desde muy pequeñitos (a riesgo de heridas) o la operación de fimosis para solucionarla.

Como eso de meter al niño en el quirófano y que le toquen sus partes da bastante miedo (tanto al niño como a los padres), os comentamos hoy en qué consiste la operación de fimosis y cuándo se recomienda hacerse.

Antes de entrar a hablar de la intervención os hablamos un poco de la fimosis, porque a veces un niño acaba siendo operado por una fimosis producida en casa y esto tendría que evitarse.

La fimosis es la imposibilidad de bajar la piel del prepucio del pene. En los bebés es fisiológica, totalmente normal, porque el prepucio y el glande están adheridos desde el nacimiento.

Con el paso de los años, estas adherencias van desapareciendo y la piel puede ir bajando cada vez más. En ocasiones, pese a que las adherencias van desapareciendo, la piel puede presentar una especie de anillo que impida igualmente bajar la piel.

Ese anillo va desapareciendo también con el paso de los años. Os lo muestro aquí más gráficamente con una imagen del blog Urología Peruana que lo representa perfectamente:

¿Cómo se resuelve solo todo ello? Pues con el paso del tiempo, gracias a que los niños se tocan y se estiran la piel, gracias a que empiezan a tener erecciones y gracias a que el pene va aumentando de tamaño. Mucha gente recomienda retraer poco a poco la piel en casa, para que vaya bajando.

En principio la recomendación es no hacerlo, no bajar la piel, porque algunos padres, con la buena intención de prevenir la operación de fimosis, bajan con más fuerza de la necesaria y hieren la piel del prepucio.

Esas heridas pueden hacer que la fimosis permanezca por más tiempo, que la piel se haga más recia, menos elástica (las cicatrices tienen menos elasticidad que la piel) y que entonces, sí, haya que operar al niño. Por eso la recomendación es no hacer nada.

¿Que igualmente quieres ir bajando la piel? Pues se baja un poco de vez en cuando en el momento del baño, por higiene, pero siempre sin forzar.

¿Cuándo se recomienda la operación de fimosis?

Por lo comentado, lo ideal es esperar a que la fimosis se vaya resolviendo sola con el paso del tiempo. Si esto no sucede, o si hay síntomas asociados (que la fimosis genere otros problemas), entonces hay que hacer algo.

De un tiempo a esta parte se está haciendo uso de tratamientos con pomadas o cremas con cortisona para evitar la operación. Se aplica en la piel del prepucio y pasados unos días, además de aplicar la crema, se empieza a retraer la piel poco a poco.

La tasa de éxito es muy elevada, pues con la aplicación de betametasona se resuelven cerca del 85-95% de los casos.

¿Qué casos? Es decir, ¿cuándo aplicar la crema? ¿cuándo es el momento de solucionar la fimosis? Pues en caso de que:

  • Haya dolor e inflamación al orinar porque la orina se acumula (tiene tanta dificultad para salir que duele porque la presión de salida de la orina es mayor de la que la piel y el orificio pueden asumir).
  • Que el niño haga infecciones de orina.
  • Que sufra balanitis, que son infecciones causadas por el esmegma acumulado (el esmegma es una sustancia que genera las células del glande y el prepucio que hay que ir limpiando para que no se acumule).

En estas situaciones da igual la edad que tenga el niño y está indicado tratar de resolver la fimosis. La primera opción es hacerlo con la pomada porque como hemos dicho resuelve muchos casos. La segunda opción, si la pomada no funciona, es operar.

Así que, respondiendo a la pregunta (¿cuándo se recomienda la operación de fimosis?), se recomienda operar de fimosis cuando suceda alguna o varias de las tres situaciones comentadas y la crema de corticoides no haya sido efectiva.

¿Y por edad?

La otra posibilidad es la de intervenir por la edad del niño. Es posible que no haya síntomas, que no moleste, pero que la fimosis no se solucione con el paso de los años.

No sé cómo será allí donde vivís, pero en la zona donde yo resido lo habitual hace unos años era operar a los 4-5 años. Ahora parece que están esperando un poco más, probablemente porque dan tiempo a que se solucione por sí mismo o a intentarlo con la crema.

Esto es totalmente lógico, si tenemos en cuenta que muchas fimosis no desaparecen por sí mismas hasta edades a partir de los 10 años.

Dicen los expertos que lo ideal, para evitar la anestesia general, es operar de fimosis a partir de los 8 años, que es una edad en la que gracias al tiempo que ha pasado y gracias a los tratamientos con corticoides son muy pocos los niños a intervenir.

¿En qué consiste la operación de fimosis?

La intervención de fimosis recibe el nombre de circuncisión y consiste en cortar y extirpar una parte de la piel del pene, para que termine cuando comienza el glande y así quede éste descubierto. Las suturas de la piel se hacen con hilo absorbible que tardan unas 2 semanas en desaparecer. Una vez realizada la intervención el niño suele irse de alta el mismo día. Los padres deben tener en cuenta que:

  • La herida puede llegar a tardar hasta 3 semanas en cicatrizar.
  • Los niños tienen que evitar hacer ejercicio, correr, saltar, etc. hasta que cure completamente.
  • En caso de que la herida sangre en las primeras 24 horas debe aplicarse una gasa estéril en la zona y presionar durante al menos 10 minutos (el sangrado puede producirse porque la herida, pese a estar suturada, aún no se ha cerrado como para dejar de sangrar).
  • Es recomendable ir aplicando compresas frías (hielo que no esté en contacto directo con la piel) a ratos, unos 15-20 minutos, parar un rato, volver a ponerlo,… pues ayuda a bajar la inflamación y el dolor.
  • Pasadas 24 horas el apósito hay que irlo cambiando para que no quede manchado ni húmedo y probablemente se indique la aplicación de una crema con antibiótico para prevenir la infección.
  • Salvo contraindicación, el niño puede bañarse o ducharse (lo primero le dolerá menos seguramente), momento en que se puede lavar la herida con un jabón suave, siempre con cuidado.
  • Probablemente receten también antiinflamatorio y jarabe para el dolor los primeros días.

Habrá que llamar al pediatra o al hospital donde le han operado si:

  • La herida vuelve a sangrar, pese a que la hemos presionado unos minutos.
  • La herida empieza a supurar.
  • El dolor, en vez de ir a menos, va a más.
  • Si el pene se hincha y se pone enrojecido.

Más información | Medline Plus, Operarme
En Bebés y más | Un aviso a todas las madres: no dejéis que el pediatra le baje la piel del pene al bebé para curar su fimosis, El cuidado del pene del bebé, ¿Hay que bajarle a los bebés la piel del prepucio para que no tengan fimosis?

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/la-operacion-de-fimosis-cuando-se-recomienda-y-en-que-consiste

Fimosis en niños: qué es, síntomas y tratamiento

Fimosis en los niños

La fimosis es la incapacidad de retraer la piel del pene para exponer el glande, lo cual crea la sensación de que hay un anillo en la punta del pene que impide que la piel se deslice normalmente. Después del nacimiento, es común que los bebés tengan este tipo de problema, pero es hasta los 3 años de edad la piel del pene suele liberarse espontáneamente, funcionando de manera normal.

Existen varias formas de tratamiento que deben ser evaluadas y orientadas por el urólogo, pediatra o cirujano pediátrico, de acuerdo con el grado de fimosis. Para los casos más leves se pueden realizar pequeños ejercicios, además de la colocación de pomadas, mientras que para los más graves, puede ser necesario realizar una cirugía.

Principales síntomas

Los signos y síntomas de la fimosis en el niño pueden notarse durante los primeros años de vida, en el que se observa exceso de piel en la punta del pene del bebé. A medida que el niño crece y se desarrolla pueden surgir otros signos y síntomas como:

  • Dificultad al orinar, con dolor o ardor;
  • Dolor durante la erección;
  • Secreciones en el pene, con mal olor;
  • Dificultad para controlar las ganas de orinar durante la noche;
  • Sangrado, especialmente al forzar la piel.

Es importante recordar que la fimosis no impide el crecimiento y desarrollo normal del pene, pero debe tratarse para evitar complicaciones como infecciones graves en la región, por la dificultad para limpiar la región.

Cuando la fimosis surge en el nascimiento no es posible prevenirlo, sin embargo, a lo largo de la vida es importante realizar la higiene correcta del pene todos los días con agua y jabón neutro, limpiando toda la región sobre la piel para que no se acumule suciedad y secreciones que pueden causar a largo plazo complicaciones. 

Opciones de tratamiento para la fimosis

El tratamiento para la fimosis se realiza de acuerdo a la gravedad de los síntomas, pudiendo incluir:

1. Aplicación de pomada

Para tratar la fimosis infantil el médico podrá recomendar como primer paso de tratamiento, la colocación de una crema con corticosteroides como la betametasona, que actúa reblandeciendo el tejido del prepucio, haciendo que la piel se vuelva más final, facilitando así su retracción y la limpieza del glande.   

Generalmente, el pediatra, cirujano pediátrico o urólogo indican esta pomada 1 o 2 veces al día, preferiblemente después del baño, por un período de 6 semanas inicialmente. Posteriormente se debe acudir nuevamente a la consulta médica, donde se evaluará nuevamente y podrá o no indicar la pomada por unas semanas más. 

2. Ejercicios en el prepucio

La realización de ejercicios en el prepucio debe ser siempre indicado por el pediatra o por el urólogo y consiste en intentar retraer la piel del pene lentamente, estirando y encogiendo el prepucio sin forzar o causar dolor.

Estos ejercicios se deben realizar durante aproximadamente 1 minuto, 4 veces al día, durante un período de al menos 1 mes para obtener mejorías, lo ideal es realizar durante el baño para evitar causarle daño al niño o al bebé.

3. Cirugía

La cirugía para la fimosis, también conocida como circuncisión, consiste en la extracción del exceso de piel para facilitar la higiene del pene, disminuir el riesgo de infecciones y mejorar el desempeño sexual.

La cirugía es realizada por un urólogo o cirujano pediátrico y tiene una duración aproximada de 1 hora, incluye el uso de anestesia general, siendo recomendada en los niños entre los 7 y 10 años de edad.

La hospitalización es de 24 a 48 hrs y el paciente puede volver a su rutina normal 3 o 4 días después de la cirugía, teniendo el cuidado de evitar deportes o juegos que causen impacto en la región durante un período de 2 a 3 semanas.

Conozca más sobre cómo se realiza la circuncisión y la recuperación.

4. Colocación de anillo plástico

La colocación del anillo de plástico se realiza a través de una cirugía rápida, que dura alrededor de 10 a 30 minutos y no necesita anestesia. El anillo se introduce alrededor del glande y debajo del prepucio, pero sin apretar la punta del pene. Con el paso del tiempo, el anillo va cortando la piel y liberando su movimiento, cayendo al cabo de unos 10 días.

Durante el período en que se usa el anillo, es normal que el pene se enrojezca y se hinche, pero no interfiere para orinar. Además de esto, este tratamiento no necesita curativos, siendo utilizada sólo una pomada anestésica y lubricante para facilitar la recuperación.

Posibles complicaciones de la fimosis

Cuando no se trata, la fimosis puede causar complicaciones como infecciones urinarias frecuentes, infecciones en el pene, aumento del riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual, dolor y sangrado durante el contacto íntimo y aumento del riesgo de cáncer de pene.

Источник: https://www.tuasaude.com/es/fimosis-en-ninos/

¿CUÁNDO DEBO TRATAR A UN NIÑO CON FIMOSIS? – Escuela de Medicina

Fimosis en los niños

¿CUÁNDO DEBO TRATAR A UN NIÑO CON FIMOSIS?

¿CUÁNDO DEBO TRATAR A UN NIÑO CON FIMOSIS?Autor: Dra. Consuelo Aránguiz G. Residente Medicina Familiar PUC.Editor: Dra. Pamela Rojas G. Docente Departamento Medicina Familiar PUC.

INTRODUCCIÓNLa fimosis es una estrechez del prepucio que impide su retracción y con ésto la exposición del glande. Se clasifica en fisiológica y patológica (1,2)La fimosis fisiológica se presenta en casi el 100% de los recién nacidos.

Se caracteriza por un prepucio de piel sana y redundante; que al retraerse permite visualizar la mucosa prepucial, e incluso en ocasiones, parte del glande.En el 90% de los casos la fimosis fisiológica se resuelve en forma espontánea durante los primeros tres años de vida. A los 14 años el 1% de los adolescentes aun la presenta (3).

La resolución de este tipo de fimosis responde a la separación espontánea de la mucosa balanoprepucial en dos planos; lo que se genera gracias al crecimiento peneano, desarrollo del glande, manipulación por parte del niño, inicio de erecciones y la retracción cuidadosa para el aseo.

(2)La fimosis patológica, o adquirida, se genera en forma secundaria a la cicatrización del prepucio; ya sea por una tracción brusca (microtraumas a nivel del anillo prepucial), infecciones balanoprepuciales a repetición o balanitis xeróticas (2)Entre las etiologías más relevantes destaca la balanitis xerótica, también llamada Líquen atrófico del prepucio.

Ésta se caracteriza por una dermatitis prepucial crónica, que puede llegar a comprometer el glande en un 32% de los casos; y en un 4 a 18% alcanzar incluso el meato uretral. Su incidencia es de 0,4 /1000 niños por año.La balanitis xerótica se presenta en escolares entre 9 y 13 años con prepucio previamente retráctil.

Puede acompañarse, según las estructuras que comprometa, de disuria y hematuria. Al examen físico se caracteriza por un anillo prepucial fibrótico blanquecino y brillante, semejante a la porcelana (4,5). Su diferenciación clínica con la fimosis fisiológica es clave, por cuanto requiere cirugía para su resolución.INDICACIONES ACTUALES PARA EL TRATAMIENTO DE FIMOSIS

Frente al hecho que la mayoría de las fimosis se resuelven en forma espontánea cabe preguntarse; ¿cuáles son las indicaciones de tratamiento? y ¿a qué edad debiera considerarse tratar una fimosis fisiológica?1. INDICACIONES DE TRATAMIENTO:

a. GUÍAS Y RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS:Las revisiones y guías publicadas (1, 2, 6, 7, 8) concuerdan el tratar en forma quirúrgica todas las balanitis xeróticas, dado las características ya discutidas.

Para el caso de las fimosis fisiológicas, y las de aquellas patológicas que no corresponden a balanitis xeróticas, se sugiere tratar a los niños en caso de:– infecciones urinarias recurrentes– asociación con balanitis recurrentesEs relevante destacar que las guías precisan que la balonización del prepucio durante la micción (micción “en globito”) NO sería indicación de tratamiento, pues no aumenta la presión en el sistema urinario (9)b. ¿QUÉ EVIDENCIA RESPALDA ESTAS INDICACIONES DE TRATAMIENTO?Se realizó una búsqueda en medline, Cochrane library, Tripdatabse y referencias de otros artículos.- Fimosis e ITU ¿por qué tratar?La mayor parte de los estudios encontrados al respecto compara la relación entre las infecciones urinarias (ITU) pesquisadas en niños circuncidados durante el periodo neonatal, versus las ocurridas en pacientes no circuncidados. Esto implica que las circuncisiones no respondían necesariamente a indicaciones médicas, sino que se incluía a niños circuncidados por motivos culturales y que presentaban genitales sanos.Una revisión sistemática con metanálisis del año 2005 (10), que incluyó estudios observacionales (7 caso control, 4 cohorte) y un ensayo clínico randomizado (ECR), muestra que el riesgo de ITU en niños y adultos circuncidados versus no circuncidados, es de 0.13 (OR 0,13; IC 95% 0.07-0.23).Pese a que los resultados son significativos a favor de la circuncisión, esta información no es suficiente para plantear una recomendación global “preventiva”. Para poder llegar a este tipo de conclusión sería necesario realizar un análisis por subgrupos de modo de diferenciar que pacientes se beneficiarían de este procedimiento y cuáles no (ejm. antecedentes previos de ITU); y por otro lado contrastar esta información con los datos sobre el riesgo de este procedimiento, de modo de decidir si el beneficio de la intervención supera sus costos y riesgos.En el mismo artículo (10) se realiza un análisis de costo/ beneficio según los datos de prevalencia de ITU en la población infantil y diferenciándolos según su riesgo basal. Se incluye además las tasas de complicación de la circuncisión.Así, entonces, asumiendo una tasa de complicación de la circuncisión de un 2% (11); un OR de 0,13; y un riesgo de infección urinaria en población infantil de 1%(12); las complicaciones de la circuncisión (20/ 1000 niños) excederían las infecciones urinarias prevenidas (calculado en 9/ 1000 niños); lo que desestimaría su indicación en población pediátrica general.Al repetir el análisis anterior, esta vez aumentando el riesgo basal de ITU, ya sea por el antecedente de un cuadro previo (riesgo recurrencia: 10% (12,13)) o un alto grado de reflujo vesicouretral (riesgo de 30%(13,14)) los resultados cambian. En estos casos las las infecciones urinarias prevenidas calculadas son 87/ 1000 niños para el caso de antecedentes de ITU previa, y 262/ 1000 niños para niños con alto grado de reflujo. En ambos casos, los beneficios de la intervención superan las complicaciones de la circuncisión, lo que justificaría su uso.Sólo existe un estudio publicado (n: 76 pacientes) que compara la efectividad del tratamiento médico de la fimosis fisiológica en disminuir las infecciones urinarias recurrentes, en niños nacidos de término y con el antecedente de un episodio previo de ITU (15). Los resultados muestran que aquellos niños que logran tener un prepucio retráctil a los dos meses de tratamiento presentan una menor tasa de recurrencia de infecciones urinarias que aquellos que se mantienen con fimosis (7,1% v/s 29%; p

Asumiendo que se cuenta con un único estudio, el tratamiento médico de la fimosis sería una alternativa de intervención que permitiría disminuir el riesgo de recurrencia de ITU, en niños nacidos de término y con alto riesgo de recurrencia.- Fimosis y balanitis recurrentes ¿Por qué tratar?

La indicación de tratar las fimosis, en el caso de balanitis recurrentes, responde a que esta condición se asocia teóricamente a un aseo más dificultoso y por tanto menos prolijo de la zona genital. Ésto generaría balanitis secundarias recurrentes, las que a su vez pueden ser causa de cicatrices y fimosis secundaria.

Dos estudios observacionales han evaluado la asociación entre circuncisión y balanitis. No se encontraron estudios que evaluaran los episodios de balanitis comparando niños con fimosis v/s niños sin fimosis, de modo que los resultados de estos estudios deben ser analizados bajo esa consideración.

El primer estudio, de corte retrospectivo, evaluó 545 niños entre 4 meses y 12 años de edad (16). Se investigó si fueron circuncidados en su etapa neonatal; y a través de encuestas a sus padres se indagó en relación a antecedentes de balanitis y otras infecciones.

El estudio mostró que los niños circuncidados tenían menor riesgo de balanitis (6% v/s 3%, estadísticamente significativo) que aquellos que conservaban su prepucio.El segundo estudio, esta vez de corte prospectivo, siguió a 468 niños menores de 3 años que fueron examinados en atención primaria (17).

En este estudio el grupo de niños circuncidados presentó más episodios de balanitis que el grupo no circuncidado (15,5% v/s 6%), lo que se contrapone a los resultados del estudio anterior.2. EDAD DE TRATAMIENTO:a.

GUÍAS Y RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS:En relación a la edad en la cual las fimosis fisiológicas no asociadas a otra patología debieran recibir tratamiento, sólo se pronuncia una revisión francesa (2). Ésta sugiere iniciar tratamiento médico con esteroides tópicos a partir de los 6 años de edad; reservando el tratamiento quirúrgico sólo en casos en que éste fracase.

En Chile, la Dra. Paulina Baquedano, uróloga infantil de la Pontificia Universidad Católica, recomienda tratar a los niños con fimosis fisiológica si ésta no se ha resuelto en forma espontánea 1 a 2 años después de dejar los pañales; es decir alrededor de los 4 años.

Según su experiencia la probabilidad que ésto ocurra después de esta edad es bajísima, lo que justifica su accionar. (18)El Dr. Patricio Varela, cirujano infantil del Hospital Luis Calvo Mackenna, consultado por la revista chilena de pediatría en el año 2001, refiere que debiesen ser tratados los niños sobre los 3-4 años (19)b.

¿QUÉ EVIDENCIA RESPALDA ESTABLECER UNA EDAD DE TRATAMIENTO?Se realizó una búsqueda en medline, Cochrane library, Tripdatabse y referencias de otros artículos.Estudios transversales a muestran que la prevalencia de fimosis va disminuyendo conforme los niños avanzan en edad (3, 20, 21). La resolución espontánea ocurre en el 80 a 90% de los niños en los tres primeros años de vida; con posterioridad a esto la resolución se hace menos probable, sin embargo un 20% de los niños que aun queda con fimosis resuelve su problema en los 3 años siguientes.

A los 17 años el 99,2% de los hombres presenta un prepucio retráctil.

Esto da cuenta que el pronóstico de esta condición es bastante favorable, y que pese a que en los primeros años de vida se concentra el número de pacientes que resuelven su fimosis, la gran mayoría de ello lo hará en algún momento de su vida.

Pese a esto, algunas revisiones dan cuenta de erecciones dolorosas en adolescentes con fimosis persistente, e incluso episodios de parafimosis. Esto sería para algunos autores justificación suficiente para intentar tratamientos antes de la adolescencia (1).

En resumen:La fimosis es por lo general una condición fisiológica que resuelve espontáneamente.

Existe evidencia de moderada calidad que la circuncisión “preventiva” disminuye el riesgo de ITU, sin embargo su indicación debe realizarse sólo en aquellos niños en los cuales el riesgo de presentar una infección de este tipo sea lo suficientemente alto, como para asumir que los beneficios del tratamiento superarán sus costos y riesgos.

La evidencia en torno a circuncisión no analiza por separado a aquellos niños intervenidos por fimosis de los abordados por otra causa, de modo que la magnitud de efecto descrita podría modificarse si se considera exclusivamente este grupo al momento de analizar los datos.

Esta información se condice con los resultados sobre tratamiento médico de la fimosis, que sugieren que su tratamiento permitiría disminuir el riesgo ITU en niños con alto riesgo de recurrencia.

El antecedente de balanitis recurrente se asocia teóricamente a fimosis secundaria, lo que perpetuaría el cuadro; de modo que los expertos también recomiendan tratar las fimosis en estos casos. La evidencia disponible es contradictoria en relación a la efectividad de la circuncisión, en niños con y sin fimosis, en disminuir el riesgo de balanitis.

No está claro cuando debe tratarse un niño con fimosis fisiológica sin otros antecedentes asociados. Los expertos chilenos coinciden en que la edad para iniciar tratamiento debiese ser alrededor de los 4 años, sin embargo este aspecto aun es motivo de discusión.BIBLIOGRAFÍA1. Mc Gregor T, Pike J, Leonard M.

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Источник: https://medicina.uc.cl/publicacion/cuando-debo-tratar-a-un-nino-con-fimosis/

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