Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

Contents
  1. Gastroenteritis en bebés y niños: todo lo que debes saber
  2. Qué es la gastroenteritis
  3. Síntomas de gastroenteritis
  4. Causas de la gastroenteritis
  5. Tipos de gastroenteritis infantil y síntomas de cada una
  6. Alimentación recomendada en caso de gastroenteritis
  7. Gastroenteritis
  8. ¿Cuáles son los síntomas?
  9. ¿Cómo se diagnostica?
  10. ¿Qué puedo hacer?
  11. ¿Qué consecuencias tiene?
  12. ¿Cuándo se debe consultar al pediatra?
  13. ¿Cómo se puede prevenir?
  14. Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés
  15. Pero ¿qué es exactamente la gastroentiritis y por qué se produce?
  16. Tratamiento contra la deshidratación
  17. Vacuna contra el Rotavirus
  18. Consejos para los padres
  19. Mi bebé tiene gastroenteritis. ¿Qué hago?
  20. ¿A qué es debida la gastroenteritis?
  21. ¿Cómo se transmite?
  22. ¿Cómo se trata la gastroenteritis?
  23. ¿Cuándo volver a la alimentación normal?
  24. ¿Qué medidas preventivas se pueden tomar para evitar la gastroenteritis?
  25. ¿Qué vacunas utilizar contra la gastroenteritis por rotavirus?
  26. Gastroenteritis: ¿Cuándo acudir a urgencias?
  27. Rotavirus
  28. ¿Cuáles son los signos y los síntomas de una infección por rotavirus?
  29. ¿El rotavirus es contagioso?
  30. ¿Qué problemas puede haber?
  31. ¿Cómo se tratan las infecciones por rotavirus?
  32. Tratamiento en casa
  33. ¿Cuándo debería llamar al médico?
  34. Rotavirus, la causa más común de diarrea grave en neonatos y niños pequeños
  35. Infecciones por rotavirus
  36. Síntomas de la infección por rotavirus 
  37. Contagio
  38. Prevención del rotavirus
  39. Tratamiento profesional
  40. Tratamiento doméstico 
  41. Cuándo consultar al pediatra

Gastroenteritis en bebés y niños: todo lo que debes saber

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

La diarrea aguda ha recibido muchos nombres a lo largo de la historia, aunque actualmente nos quedamos con el de «gastroenteritis aguda» o GEA. Te contamos todo lo que debes de saber acerca de la gastroenteritis en bebés y niños.

Qué es la gastroenteritis

La gastroenteritis es una enfermedad caracterizada por la inflamación del tracto gastrointestinal que está compuesto por el estómago y el intestino delgado. La mayoría de las veces, ésta es causada por una infección ya sea vírica o bacteriana, y en raras ocasiones, por un parásito intestinal.

Otras causas menos frecuentes pueden ser la ingesta de un alimento en mal estado, o bien, alguna infección no digestiva, como las infecciones de orina, otitis, entre otras.

Síntomas de gastroenteritis

Los síntomas principales de la gastroenteritis en niños son diarrea, vómitos, dolor abdominal y calambres. Tengamos en cuenta que los bebés hacen las deposiciones muy blanditas, por lo que no pueden considerarse diarrea si no se acompañan de otros síntomas.

La diarrea se caracteriza por unas heces de menor consistencia y/o mayor número, las cuales pueden contener moco y/o sangre. La duración suele ser menor de siete días (normalmente se resuelve en tres o cuatro días) y nunca mayor de 14. No obstante, hay distintos tipos de gastroenteritis y los síntomas pueden variar.

Causas de la gastroenteritis

Como hemos adelantado, esta inflamación y disfunción gástrica e intestinal tiene como causa más frecuente en niños un virus, pero veamos todas las posibles causas:

  • Virus (fundamentalmente Rotavirus, y con menor frecuencia, Adenovirus, Calicivirus, Astrovirus).
  • Bacterias (Salmonella, Campylobacter, Shigella, Aeromonas, Yersinia), en determinadas épocas del año y en niños mayores, cobran especial relevancia en países en vías de desarrollo.
  • Parásitos (Giardia lamblia).

Otras causas menos frecuentes de diarrea en niños son:

  • Infecciones en los primeros meses de vida (otitis media aguda, infecciones del tracto urinario).
  • Causas dietéticas y nutricionales (intolerancia a las proteínas de leche de vaca o gluten, introducción de nuevos alimentos inadecuadamente, dietas hiperconcentradas, hiper o hipocalóricas).
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa).
  • Enfermedades sistémicas (fibrosis quística, hipertiroidismo).
  • Inmunodeficiencias.
  • Tumores (neuroblastoma).
  • Tóxicos (laxantes).

Tipos de gastroenteritis infantil y síntomas de cada una

Es difícil para la mayoría de padres distinguir el tipo de gastroenteritis que tiene el niño, por lo que si no observamos síntomas graves, pasaríamos al siguiente punto: el de rehidratar y alimentar al pequeño. Acudiremos al pediatra o al hospital si los síntomas empeoran o no mejoran con el transcurso de los días, o si hablamos de un bebé menor de seis meses.

  • Diarreas secretoras (producidas por toxiinfecciones alimentarias o por determinadas bacterias): el daño se localiza en intestino delgado, las deposiciones son líquidas, acuosas, con pérdida importante de agua y electrolitos. Puede persistir la diarrea a pesar del ayuno.
  • Diarreas invasivas o inflamatorias (por bacterias como salmonela): la diarrea suele ser con moco y sangre, con fiebre y alteración del estado general.
  • Diarreas penetrantes o sistémicas: clínicamente tienen fiebre, mal estado general, leucopenia (disminución del número de leucocitos en la sangre) y heces con moco o sangre. El ejemplo más característico es la fiebre tifoidea.
  • Diarreas por alteración de función o mecanismo osmótico (rotavirus y adenovirus): se producen por alteración de los mecanismos de absorción y transporte en los enteritos, las células epiteliales del intestino encargadas de dichas funciones. Las deposiciones son líquidas y en ocasiones ácidas, por la presencia de azúcares no absorbidos.
  • Diarreas por disminución del área de absorción (por parásito Giardia lamblia, muy poco frecuente): puede provocar diarrea crónica con malabsorción y en ocasiones presentarse como una diarrea aguda con heces espumosas, fétidas y grasientas, junto a anorexia y molestias abdominales.

Alimentación recomendada en caso de gastroenteritis

Como hemos señalado, en nuestro entorno las gastroenteritis suelen ser causadas por virus o bacterias y no revisten gravedad si se tratan, rehidratando y alimentando al niño. La mejor alimentación si hay gastroenteritis es aquella que regenere la mucosa intestinal y que reponga todos los nutrientes necesarios que se han perdido con la evacuación masiva de líquidos.

La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) establece que ha de darse al niño una alimentación precoz, reiniciando una dieta adecuada para la edad, sin restricciones, tan pronto como se corrija la deshidratación, que es lo primordial.

Es decir, que en primer lugar para la gastroenteritis infantil es importante una buena rehidratación oral, ya que el mayor peligro de esta enfermedad radica en deshidratarse por la pérdida de líquidos del organismo. Las soluciones de rehidratación oral son el tratamiento de elección para reponer las pérdidas de agua y electrolitos causadas por la diarrea en niños con deshidratación leve o moderada.

Si se trata de bebés amamantados, la lactancia materna no debe suspenderse y hay que ofrecerles más tomas. En caso de alimentación con fórmula, no se aconseja su dilución ni la utilización de fórmulas especiales (sin lactosa, hidrolizados).

Deben ofrecerse alimentos apetecibles para los niños, como hidratos de carbono de absorción lenta (pastas) y no obligarlos a tomar aquello que no les guste o apetezca.

Hay que evitar al principio carnes magras, pescados, lácteos y frutas, alimentos muy grasos (fritos), muy dulces (zumos), con bajo nivel nutritivo (caramelos, pasteles, etc) o aquellas comidas con poder laxante (ciruelas, kiwis).

En definitiva, si observas síntomas de gastroenteritis en los niños, recuerda que el tratamiento se basa en tres pilares: un correcto estado de hidratación, una alimentación precoz y evitar antibióticos y fármacos contra la diarrea o los vómitos.

Recuerda que en caso de que los síntomas empeoren o no mejoren con el transcurso de los días, o en caso de bebés menores de seis meses, es importante acudir al médico o al hospital.

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En Bebés y más | Los mejores remedios caseros para niños malitos que funcionan, y los que no (según una pediatra), Gastroenteritis, otitis y otras «itis»: enfermedades más frecuentes en bebés y niños en verano

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/gastroenteritis-bebes-ninos-todo-que-debes-saber

Gastroenteritis

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

Se trata de una inflamación del estómago y los intestinos caracterizada por la presencia de diarrea, que puede acompañarse de otros síntomas como vómitos, fiebre o dolor abdominal. Se denomina gastroenteritis aguda (abreviamente GEA) porque suele comienzar de manera brusca y se cura por si sola en unos días.

La gastroenteritis es muy frecuente en la infancia. En países empobrecidos es una de las principales causas de mortalidad infantil, generalmente en niños desnutridos. En España es excepcional que resulte tan grave, pero sigue siendo causa de muchos ingresos hospitalarios y de pérdidas de días de colegio.

La gran mayoría de las veces está causada por una infección, que puede ser vírica, bacteriana o, más raramente, por un parásito intestinal. Otras causas menos frecuentes son la ingesta de alimentos en mal estado o infecciones no digestivas (infecciones de orina, otitis, etc.).

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma más característico es la diarrea (deposiciones más blandas o líquidas, frecuentes y abundantes) que puede tener un aspecto muy variable; a veces, las deposiciones se acompañan de mucosidad o incluso sangre. Es frecuente que haya también vómitos, a veces antes de aparecer la diarrea. Otros síntomas comunes son la fiebre o el dolor abdominal en forma de retortijones.

¿Cómo se diagnostica?

La gastroenteritis es una enfermedad de diagnóstico clínico, es decir, se diagnostica simplemente al constatar los típicos síntomas que la definen, sin necesidad de pruebas diagnósticas complementarias.

A veces los médicos solicitan una muestra de las heces para hacer un coprocultivo, una prueba que tras unos días permite conocer qué germen es el causante de la diarrea, aunque a veces el resultado es negativo (no crece ningún germen, por lo que no se puede confirmar el diagnóstico).

Esta prueba suele pedirse cuando la diarrea se prolonga durante más días de lo habitual o hay dudas en el diagnóstico.

¿Qué puedo hacer?

El riesgo principal de las gastroenteritis es la deshidratación, debida a las pérdidas de líquidos y sales minerales por la diarrea. Por eso lo fundamental es ofrecer que el niño beba muchos líquidos para reponer esas pérdidas.

Cuando la diarrea es abundante, especialmente en niños pequeños, es recomendable que beban soluciones de rehidratación oral, cuya composición consigue que se absorba mejor el agua y las sales minerales necesarias.

Estas soluciones están disponibles en sobres (en cuyo caso hay que ser cuidadoso para prepararlas con el volumen de agua que indique el fabricante) o ya en forma líquida.

Deben administrarse con frecuencia, pero sin forzar al niño a tomarlos, dado que si el niño no tiene sed es poco probable que esté deshidratado. Si ha vomitado es mejor ofrecer cantidades pequeñas de cada vez hasta asegurarse de que lo tolera bien.

Si el niño tiene hambre y no vomita puede hacer una dieta prácticamente normal evitando al principio bebidas y alimentos muy azucarados (refrescos, zumo de manzana, pastelería) o muy grasos.

Es frecuente que se recomienden dietas astringentes (patata, arroz, zanahoria, plátano, etc.

), que pueden ayudar a disminuir el número de deposiciones, pero realmente no son imprescindibles y, en cualquier caso, si se emplean no deben mantenerse más de unos pocos días, pues a la larga una dieta pobre en grasas puede favorecer una diarrea crónica.

Los lactantes amamantados deben continuar tomando pecho, y los que tomen biberón pueden seguir usando su fórmula habitual, ofreciendo entre las tomas suero de rehidratación. Salvo indicación de su pediatra no es preciso utilizar fórmulas especiales, dado que a pesar de la diarrea el intestino absorbe la mayor parte de los nutrientes.

En general no suelen hacer falta medicinas, pues las gastroenteritis tienden a curarse por de manera espontánea y todos los fármacos pueden causar efectos secundarios. Los antibióticos sólo son útiles en gastroenteritis de causa bacteriana que se prolongan en exceso, pues también afectan a la flora bacteriana del paciente.

Los medicamentos antieméticos (contra los vómitos) tienen una eficacia muy limitada y sólo deben usarse bajo prescripción facultativa. También se usan con cierta frecuencia probióticos, preparados que contienen microorganismos para ayudar a recuperar la flora intestinal, y que puede acortar ligeramente la duración de la diarrea.

¿Qué consecuencias tiene?

En niños sanos bien nutridos las gastroenteritis suelen curar en pocos días sin complicaciones. Las deposiciones pueden tardar algo más en normalizarse del todo.

La principal complicación a vigilar es la deshidratación, que sucede si el niño no es capaz de reponer bebiendo los líquidos que pierde; esto ocurre si el niño vomita repetidamente durante varias horas, o si hay una diarrea muy abundante y no se beben líquidos adecuados (suero de rehidratación). Se puede saber que alguien está bien hidratado porque se mantiene contento o produce lágrimas al llorar, orina con regularidad y mantiene la boca y la lengua húmedas. Por contra, si el niño está muy postrado, los labios y la boca están secos, lleva muchas horas sin orinar o tiene los ojos hundidos la deshidratación ya está presente y es necesaria una evaluación médica. Con los bebés de pocos meses de edad hay que ser especialmente cuidadoso, pues pueden deshidratarse en pocas horas.

¿Cuándo se debe consultar al pediatra?

  • Signos de deshidratación, citados en el punto anterior.
  • Vómitos repetidos, incluso al beber pequeñas cantidades de suero de rehidratación.
  • Presencia de sangre en las heces.
  • Fiebre alta difícil de controlar.

¿Cómo se puede prevenir?

Dado que las gastroenteritis se transmiten fácilmente entre personas deben extremarse durante estos días las medidas de higiene, en especial el lavado de manos frecuente por parte del paciente y los cuidadores.

Existen vacunas frente al rotavirus, el principal virus productor de gastroenteritis, que se administran en forma bebida. Todavía no está incluida en muchos calendarios oficiales de vacunas, pero la Asociación Española de Pediatría recomienda su administración a todos los lactantes durante los primeros meses de vida.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/gastroenteritis

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

Indice

La gastroenteritis aguda (GEA) sigue siendo, a pesar de los avances médicos, un grave problema de salud para los más pequeños, sobre todo en países en vías de desarrollo, donde es uno de los principales motivos de mortalidad infantil.

Su gravedad se debe a lo común que es, ya que cerca de 200 millones de personas de entre toda la población mundial padecen diariamente esta enfermedad, la mayoría de ellos niños menores de 18 meses.

Aunque en los países desarrollados su incidencia no es tan dramática, supone una de las principales causas de consulta y hospitalización pediátrica.

Pero ¿qué es exactamente la gastroentiritis y por qué se produce?

Ante la importancia de esta enfermedad, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha presentado el libro Gastroenteritis Aguda.

Deshidratación en el niño, una publicación sobre las causas, síntomas y tratamientos de esta afección, escrito por los pediatras Alfonso Delgado Rubio, Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de Basurto (Bilbao) y presidente de la AEP, y Alberto Pérez Legórburu, médico del Hospital de Basurto.

Para el profesor Delgado, el principal objetivo de esta publicación es concienciar a los profesionales sanitarios sobre las repercusiones que pueden llegar a tener estas afecciones en los más pequeños.

“Pretendemos ofrecer una visión amplia de la gastroenteritis aguda y la deshidratación en el niño, para ayudar a diagnosticar y tratar de la manera más correcta esta enfermedad”, puntualiza Alberto Pérez, coautor del libro.

La GEA es una enfermedad generalmente infecciosa que ocasiona una pérdida excesiva de agua y electrolitos a través del sistema gastrointestinal, con la consiguiente pérdida de peso, que se expresa por un aumento del número de las deposiciones, que además presentan una consistencia líquida, y que a veces se acompaña de vómitos, fiebre y dolor abdominal. Es un proceso muy frecuente en los niños, que tratado correctamente no tiene que dar problemas.

Las causas pueden ser múltiples, aunque lo más frecuente es que sea de naturaleza infecciosa y sobre todo debido al rotavirus.

Éste es el principal agente infeccioso que provoca la gastroenteritis aguda, llegando a causar en Europa 2,8 millones de episodios en niños cada año.

Es especialmente frecuente en las guarderías, donde los juguetes, mesas y otros utensilios actúan como transmisores de la enfermedad. Por eso, este libro destaca la importancia de una higiene adecuada en estos centros como la mejor medida de reducir el número de casos.

Tratamiento contra la deshidratación

A pesar de que aún no es el método más extendido, los autores del libro consideran que el mejor tratamiento es la administración de soluciones de rehidratación oral (SRO), en ningún caso antibióticos y casi nunca antidiarreicos, ya que lo que el organismo necesita es la rehidratación, recuperar los líquidos perdidos. Además, el tratamiento oral presenta importantes ventajas frente a la hidratación intravenosa, ya que es más cómodo, rápido, seguro y económico, así como menos agresivo para el niño. Los propios padres lo pueden administrar desde su casa, sin necesidad de que el niño quede ingresado en el hospital.

Los nuevos avances en soluciones de hidratación oral incorporan en sus fórmulas prebióticos, que ayudan a cortar antes la enfermedad.

Vacuna contra el Rotavirus

Recientemente, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha aprobado la primera vacuna para prevenir el rotavirus, la principal causa de contagio de la gastroenteritis.

Esta vacuna se puede administrar a los bebés en una pauta de dos dosis, la primera a partir de las seis semanas de edad y la segunda antes de las 24 semanas, con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre las dos dosis.

El objetivo es vacunarle lo más pronto posible, antes de que se contagie por primera vez del virus.

Esta nueva vacuna ofrece otra ventaja añadida, ya que es oral, con lo que no hace falta pinchar una vez más al bebé. Se puede administrar a la vez que otras de las vacunas del calendario, se tolera bien y es segura.

De esta manera, la mayor parte de los casos de gastroenteritis se podrán evitar, ya que una vez vacunados, los bebés estarán totalmente protegidos contra el rotavirus. Además, las gastroenteritis causadas por este virus suelen ser las más graves, con lo que se espera que de aquí a unos años disminuya el número de casos de GEA por rotavirius en Europa.

Consejos para los padres

El libro Gastroenteritis Aguda. Deshidratación en el niño incluye también una serie de consejos para que los padres sepan enfrentarse a esta enfermedad tan común y frecuente en los niños pequeños.

Según el pediatra Alfonso Delgado, “cualquier niño normal y sano, sufrirá antes de los 10 años 100 episodios infecciosos, entre los que se encuentran las gastroenteritis o las enfermedades respiratorias”.

– Aunque tu hijo tenga una GEA puede seguir comiendo y bebiendo lo que tomaba habitualmente. Si estaba tomando pecho debes seguir dándoselo. Si tomaba leche de fórmula igual, salvo consejo del pediatra.

– Es fundamental evitar que el niño se deshidrate. Si deja de orinar, si la lengua está seca, si no emite lágrimas al llorar, si los ojos están más hundidos de lo habitual, si la fontanela está hundida…debes sospechar que tu niño está deshidratado.

– Para evitar esta deshidratación se debe administrar al niño soluciones de rehidratación oral en muy pequeñas cantidades (5-10 c.c.) de forma continuada, llegando a 500 c.c. en 4-5 horas. No deben utilizarse preparados caseros ni bebidas claras, ya que pueden agravar la situación.

– En caso de que la deshidratación sea grave y no sea posible la rehidratación oral, debes acudir a urgencias, dónde valorarán si es necesario o no la rehidratación intravenosa.

– Evita los medicamentos astringentes y los antidiarreicos en general.

– Si tiene fiebre, adminístrale un paracetamol o ibuprofeno por vía oral.

– Para evitar el contagio de otros miembros de la familia, mantén al niño lo más aislado posible. Mantén aparte sus ropas, juguetes, cubiertos… Extrema la higiene y lávate bien las manos después de cambiarle el pañal, cogerle, darle de comer…

– Si tu hijo presenta alguno de los síntomas siguientes, consulta con tu pediatra:

– Fiebre muy alta   – Dolor abdominal intenso   – Deposiciones sanguinolentas  

– Diarrea cada vez más intensa

– Signos evidentes de deshidratación – Somnolencia o decaimiento – No mejoría en 24-48 horas con la aplicación de las medidas anteriores

Si tienes más dudas, puedes preguntar al pediatra.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/salud-bebe/gastroenteritis-una-enfermedad-muy-comun-en-bebes-417

Mi bebé tiene gastroenteritis. ¿Qué hago?

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

Tu bebé está pachucho y vomita. ¿Tendrá una gastroenteritis? Esta infección causada por el rotavirus puede aparecer en cualquier época del año, tanto en invierno como en verano. El principal peligro es la deshidratación.

¿A qué es debida la gastroenteritis?

Generalmente, esta enfermedad la causa un virus, el rotavirus. También puede derivar de una infección directa de los intestinos de tipo bacteriano. El germen penetra en las células de la mucosa intestinal impidiéndoles desempeñar su función.

Entonces, el organismo de tu bebé pierde cantidades anormalmente grandes de agua y sales minerales. Si estas pérdidas no se compensan rápidamente, pueden llevar a la deshidratación (pérdida masiva de agua). Presta especial atención si tu bebé es regordete. Su buena constitución puede ocultar la gravedad de la situación.

¿Cómo se transmite?

La transmisión tiene lugar por vía «fecal-oral»: se produce cuando el bebé se lleva a la boca las manos que han estado en contacto con heces infectadas o con una superficie manchada.

¿Cómo se trata la gastroenteritis?

  • Acude al médico de familia o al pediatra, que le recetará un antidiarreico, que tiene la ventaja de disminuir las pérdida de agua. El tratamiento se mantiene hasta que las heces del bebé recuperan la forma, en todo caso, nunca más de cinco días.
  • En caso de fiebre, dale paracetamol, siguiendo las dosis recomendadas por tu médico. Si la gastroenteritis va acompañada de diarrea sanguinolenta con fiebre, se realizará un análisis de heces, un coprocultivo, para determinar la bacteria responsable y escoger el antibiótico adecuado.
  • Si le das el pecho, sigue habiéndolo como siempre, sin cambiar nada. Solo tienes que suprimir de tu alimentación todos los productos irritantes y ácidos, como por ejemplo el melón, las fresas y la vinagreta, y dar a tu pequeño productos de rehidratación entre toma y toma. Estos productos se venden en farmacias.
  • Si lo alimentas con biberón, sustituye la leche artificial por una solución de rehidratación. Son unos polvos que se diluyen en agua mineral (un sobre por cada 200 ml). Ofrécesela a menudo, cada veinte minutos más o menos, en pequeñas cantidades. La hay de varios sabores y los bebés la aceptan bien.
  • Atención: las soluciones de rehidratación no deben utilizarse más de veinticuatro horas porque apenas tienen nutrimentos.
  • Vuelve a alimentar a tu pequeño rápidamente con una leche especial para bebés con diarrea, que se vende en farmacias.

¿Cuándo volver a la alimentación normal?

De la forma más suave posible. Tras un episodio de diarrea fuerte, las mucosas del intestino tardan en cicatrizar. No vuelvas demasiado rápido a la leche habitual. Espera hasta que el bebé lleve cuarenta y ocho horas haciendo deposiciones normales. Si tu bebé no tolera la reintroducción de la leche, tiene que seguir un régimen sin lactosa durante un mes.

¿Qué medidas preventivas se pueden tomar para evitar la gastroenteritis?

Pasan, sobre todo, por respetar unas determinadas reglas de higiene:

  • Lávate bien las manos antes de preparar el biberón o después de cambiar al bebé.
  • Mantén el cambiador limpio y desinféctalo regularmente.
  • Avisa a las personas que conviven con el bebé. ¡La gastroenteritis se contagia con facilidad!

¿Qué vacunas utilizar contra la gastroenteritis por rotavirus?

El rotavirus es muy resistente y muy contaminante. Solo la vacunación puede detenerlo. Existen dos vacunas contra el rotavirus disponibles en España, que se presentan en solución oral.

  • El RotaTeq: esta vacuna pentavalente, que protege contra las cinco cepas más frecuentes responsables de la enfermedad, se administra en tres dosis. La primera puede darse a los 2 meses, 3 meses y 4 meses. El intervalo entre cada dosis tiene que ser de al menos 4 semanas. Las 3 dosis tienen que ser administradas antes de las 26 semanas de edad.
  • El Rotarix: esta vacuna monovalente se basa en el principio de que una sola cepa basta para generar la inmunidad frente a otras cepas. Se administra en solo dos dosis: la primera a los 2 meses y la segunda a los 3 meses, siempre con un intervalo de 4 semanas entre las dos dosis.

Estas dos vacunas se pueden administrar junto a las vacunas habituales (difteria, tétanos, tos ferina, haemophilus, polio, hepatitis) y las vacunas contra las infecciones por neumococo. Aunque está recomendada en el calendario de vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría, no está subvencionada por la Seguridad Social, por lo que son los padres los que tienen que asumir el coste.

Gastroenteritis: ¿Cuándo acudir a urgencias?

Hay cuatro síntomas que deben llamar tu atención. Si cualquiera de ellos aparece, acude al hospital:

  • Piel seca y un poca arrugada, que denota que la deshidratación del bebé es avanzada.
  • Un comportamiento apático, poco reactivo.
  • Lengua rasposa, como la de los gatitos.
  • Ausencia de orina en el pañal.

En el hospital rehidratarán rápidamente al niño por vía intravenosa.

Maryse Damiens con la colaboración de Béatrice di Mascio, pediatra.
© Enfant Magazine

Источник: https://www.conmishijos.com/bebes/salud/mi-bebe-tiene-gastroenteritis-que-hago/

Rotavirus

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

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El rotavirus es un virus frecuente que infecta el recubrimiento interno de los intestinos. Causa vómitos y diarreas, sobre todo en los bebés y los niños pequeños. Las guarderías y los jardines de infancia son lugares donde se declaran con frecuencia brotes de enfermedades provocadas por el rotavirus.

Las vacunas contra el rotavirus son recomendables para la mayoría de los niños, y permiten prevenir muchas infecciones por rotavirus.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una infección por rotavirus?

Los niños afectados por una infección por rotavirus tienen:

  • fiebre
  • náuseas y vómitos
  • retortijones abdominales
  • diarreas acuosas y frecuentes

También pueden tener tos y secreción nasal. De todos modos, como ocurre con todos los virus, algunas infecciones por rotavirus causan muy pocos síntomas o ninguno en absoluto, sobre todo en la población adulta.

A veces, la diarrea que acompaña a una infección por rotavirus es tan fuerte que es muy fácil que lleve a la deshidratación. Entre los signos de la deshidratación se incluyen los siguientes:

  • tener sed
  • estar irritable
  • estar inquieto
  • estar muy cansado
  • tener los ojos hundidos
  • tener sequedad de boca y de lengua
  • tener la piel seca
  • tener las fontanelas hundidas (si se trata de un bebé)
  • reducción de la cantidad de visitas al baño para orinar (en los niños)
  • tener los pañales secos durante varias horas seguidas (en los bebés).

¿El rotavirus es contagioso?

Sí, el rotavirus se trasmite con gran facilidad de una persona a otra. Las infecciones por rotavirus abundan durante los meses de invierno y de primavera, sobre todo en los contextos grupales, como las guarderías y los centros de preescolar.

El virus se trasmite a través de las heces (cacas) de las personas infectadas antes y después de que presenten síntomas de la enfermedad.

Los niños pueden contraer la infección si se meten los dedos en la boca después de tocar algo que estaba contaminado por rotavirus, como un juguete.

Lo más habitual es que el contagio ocurra porque los niños no se lavan las manos con la frecuencia necesaria, sobre todo antes de comer y después de usar el váter.

La gente que está al cuidado de bebés o de niños, incluyendo el personal sanitario y el de las guarderías, también puede contagiar el virus, sobre todo si no se lava las manos después de cambiar los pañales a bebés o a niños pequeños.

¿Qué problemas puede haber?

En EE.UU., las infecciones por rotavirus causan:

  • unos 3 millones de casos de diarrea
  • conducen a 55.000 hospitalizaciones por diarrea y casos de deshidratación al año en niños menores de 5 años

Las infecciones graves por rotavirus, o gastroenteritis por rotavirus, son la principal causa de diarrea fuerte que producen deshidratación en los niños pequeños.

Este tipo de infecciones causan relativamente pocas muertes en EE.UU. Pero las diarreas causadas por rotavirus causan más de medio millón de muertes al año en todo el mundo, sobre todo en los países en vías de desarrollo.

¿Cómo se tratan las infecciones por rotavirus?

Los bebés y los niños menores de tres años de edad que han contraído una infección por rotavirus y se deshidratan pueden necesitar ingresar en un hospital. Allí reciben líquidos por vía intravenosa (VI) a fin de restablecer las concentraciones de fluidos y de sales minerales en su organismo. La mayoría de los niños mayores de tres años se pueden tratar en casa sin problemas.

Es posible que el médico de su hijo pida un análisis de sangre, de orina (pis), o de heces (cacas) para confirmar que su diarrea está provocada por el rotavirus, en vez de por bacterias. Los antibióticos solo sirven para tratar enfermedades provocadas por bacterias. Por lo tanto, el médico no recetará a su hijo antibióticos para tratar una infección por rotavirus.

Tratamiento en casa

Para evitar la deshidratación, siga las recomendaciones del médico de su hijo sobre qué debería comer y beber. Es posible que el médico le sugiera darle a su hijo líquidos especiales para restablecer sus fluidos corporales, sobre todo si el niño lleva más de dos o tres días con diarrea.

Los niños con diarrea leve que no están deshidratados deben seguir comiendo con normalidad, aunque deben incrementar la ingesta de líquidos. Evite los jugos de frutas y los refrescos, que pueden empeorar la diarrea.

Los niños con una deshidratación de leve a moderada deben ingerir una solución de rehidratación oral en cantidades reducidas y tomas frecuentes. Después, cuando mejoren, deben seguir con su dieta habitual.

A los bebés alimentados con leche materna no se les debe suspender la lactancia.

Un niño que tenga vómitos necesitará ingerir cantidades más reducidas de alimento más a menudo. No le dé a su hijo ningún medicamento para los vómitos o para la diarrea de venta sin receta médica a menos que se lo recomiende su médico.

La vacuna contra el rotavirus puede prevenir muchos casos de infección por rotavirus. La vacuna es un líquido que se administra por vía oral a bebés de dos, cuatro y seis meses de edad, dependiendo de la marca concreta de la vacuna que se utilice.

Las vacunas RotaTeq® y Rotarix® previenen aproximadamente el 75% de los casos de infecciones provocadas por rotavirus y entre el 85 y el 98% de los casos graves de este tipo de infecciones. El médico de su hijo dispondrá de información actualizada sobre ambas vacunas.

Lavarse las manos bien y a menudo es la mejor forma de limitar el contagio de las infecciones por rotavirus. Los niños infectados se deben quedar en casa, dejando de asistir a guarderías, centros de preescolar o escuelas hasta que dejen de tener diarrea.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico si su hijo presenta síntomas de una infección por rotavirus, como los siguientes:

  • diarrea acuosa
  • fiebre
  • náuseas
  • vómitos

Llame inmediatamente al médico si su hijo presenta signos de deshidratación.

Revisado por: Cynthia C. Roque, MD

Fecha de revisión: julio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/rotavirus-esp.html

Rotavirus, la causa más común de diarrea grave en neonatos y niños pequeños

Gastroenteritis: una enfermedad muy común en bebés

El rotavirus es la causa más común de la diarrea grave en neonatos y niños pequeños.

Es uno de los varios virus que a menudo causan las infecciones denominadas gastroenteritis. ¿Cómo evitar que el niño se infecte?

Infecciones por rotavirus

Prácticamente todos los niños han contraído una infección por rotavirus antes de cumplir los 5 años. El rotavirus es una de las principales causas de diarrea. Las infecciones graves por rotavirus son la principal causa de las diarreas graves, que puede conducir a una deshidratación que requiere hospitalización, sobre todo en lactantes y niños pequeños.

En los países en vías de desarrollo, las infecciones por rotavirus causan cientos de miles de muertes.                

Síntomas de la infección por rotavirus 

Los niños afectados por una infección por rotavirus suelen presentar fiebre, náuseas y vómitos, que a menudo van seguidos de retortijones abdominales y de diarreas acuosas y frecuentes. También pueden tener tos y secreción nasal. 

A veces, la diarrea que acompaña a esta infección es tan fuerte que es muy fácil que lleve a la deshidratación, entre cuyos signos se incluyen los siguientes: sed, irritabilidad, inquietud, apatía, ojos hundidos, boca, lengua y piel secas, reducción de la cantidad de visitas al baño para orinar (en niños) y pañales secos durante varias horas seguidas (en bebés).                            

Contagio

El virus se trasmite a través de las heces de las personas infectadas antes y después de que presenten síntomas de la enfermedad.

Los niños pueden contraer la infección si se meten los dedos en la boca después de tocar algo contaminado con el virus.

Lo más habitual es que el contagio ocurra porque los niños no se lavan las manos antes de comer o después de usar el váter.                                

La gente que está al cuidado de bebés y de niños pequeños, como el personal sanitario y el de las guarderías, también puede propagar el virus, sobre todo si no se lava las manos después de cambiar los pañales a bebés y/o niños pequeños.                        

Prevención del rotavirus

Actualmente en España hay una única vacuna comercializada: RotaTeq® y no está financiada por el sistema sanitario público, por lo que hay que pagar su precio íntegro en las oficinas de farmacia y conservar la vacuna en nevera hasta su administración. En cualquier caso, debe ser un médico quien indique la vacunación. La pauta completa consiste en 3 dosis.

Otras medidas de prevención pasan por lavarse bien las manos y con frecuencia es la mejor forma de limitar la propagación de las infecciones por rotavirus.

Los niños infectados se deben quedar en casa hasta que dejen de tener diarrea. En los hospitales, los brotes de rotavirus se controlan aislando a los pacientes infectados y siguiendo un estricto procedimiento de lavado de manos.                 

Tratamiento profesional

Si un lactante o un niño de menos de tres años que ha contraído una infección por rotavirus se deshidrata moderada o gravemente, es posible que deba ingresar en un hospital para que le administren líquidos por vía intravenosa (VI) a fin de restablecer las concentraciones de fluidos y de sales minerales en su organismo. Si el niño es mayor, seguramente se podrá tratar en casa sin problemas.                               

Es posible que el pediatra solicite un análisis de sangre, de orina o de heces de tu hijo para confirmar que su diarrea está provocada por el rotavirus, en vez de por bacterias.       

Tratamiento doméstico 

Para evitar la deshidratación, sigue las indicaciones del pediatra sobre qué debería comer y beber tu hijo. No le des a tu hijo ningún medicamento para los vómitos o para la diarrea de venta sin receta médica a menos que te lo indique el pediatra.                                    

Por lo general, los niños con diarrea leve que no están deshidratados deben seguir comiendo con normalidad, pero deben incrementar la ingesta de líquidos (excluyendo los zumos de frutas y los refrescos, que empeoran la diarrea).

Los niños con deshidratación de leve a moderada deben ingerir una solución oral de rehidratación en cantidades reducidas y tomas frecuentes y, cuando mejoren, deberían seguir con su dieta normal. A los bebés alimentados con leche materna no se les debe dejar de amamantar. 

Cuándo consultar al pediatra

Llama al pediatra si tu hijo presenta síntomas de infección por rotavirus, como diarrea acuosa, fiebre, náuseas, vómitos o signos de deshidratación.      

Источник: https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/rotavirus-causa-mas-comun-diarrea-grave-neonatos-ninos

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