Grupos de whatsapp de padres del colegio: ¿provechosos o una pesadilla?

¿Cómo usar los grupos de WhatsApp de padres del colegio?

Grupos de whatsapp de padres del colegio: ¿provechosos o una pesadilla?

Situación:

Lunes, 8:30 de la mañana. Notificación de Whatsapp, otra, otra más… «¿Qué pasa?» –me pregunto. Lo abro. El grupo de mamis y papis del cursoX: 15 personas dando los buenos días y enviando fotografías y “memes” de gatitos, deseando buena semana. «Uf, –pienso en salir del grupo».

¿Te resulta familiar? Es un claro ejemplo de un uso indebido de los grupos de WhatsApp. Esto parece ser bastante habitual y, especialmente, con algunas personas. Por ello, os presentamos, en este artículo, respuesta a algunas dudas comunes sobre ellos.

¿Debo estar en un grupo de WhatsApp de “Madres y Padres del CursoX?

Se trata de una decisión personal, evidentemente, y te corresponde a ti tomarla. Veamos algunas ventajas e inconvenientes para ayudarte en la decisión.

Estos “chat”…

son un medio eficaz y rápido para obtener y proporcionar información importante sobre el curso al que asiste tu hijo o hija,

  • la comunicación es muy ágil, casi todo el mundo conoce la aplicación WhatsApp,
  • informan sobre novedades o asuntos inesperados y, además,
  • favorecen la cohesión entre las familias y la organización de actividades comunes.

Pero estas conversaciones, a veces…

  • se convierten en un “cajón de sastre” en el que se acumulan quejas, reproches, críticas, malentendidos…,
  • favorecen que te conviertas en la “agenda” de tus menores, reduciendo su responsabilidad sobre, por ejemplo, el calendario de actividades (exámenes, excursiones…) que ha de saber cada alumna o alumno,
  • a veces se llenan de ataques, discusiones o, incluso, agresiones verbales entre sus integrantes o hacia el personal del centro, y contribuyen a difundir bulos, rumores, información errónea o parcial.

¿Qué es recomendable compartir (o no compartir) en el grupo?

  • Proporciona exclusivamente información útil sobre las actividades que afectan al grupo-clase en el que se encuentra tu hija o hijo.
  • Si conoces actividades extraescolares que puedan ser interesantes para los y las compañeras de la clase de tu hijo o hija, comparte la información.
  • Muestra educación: “por favor”, “gracias”… son palabras que deben formar parte de los mensajes que emitas en los grupos.
  • Recuerda que el lenguaje escrito carece de la información no verbal que existe en la comunicación cara a cara y por ello es más fácil malinterpretar algunos mensajes, especialmente la ironía.
  • Usa los emoticonos con mesura, añaden información no verbal a tus mensajes pero no llenes el grupo de ellos.
  • Es mejor no decir nada que realizar solo aportaciones negativas, inútiles o nada interesantes y, especialmente, que no tengan nada que ver con la finalidad del grupo.
  • Haz público tu desagrado ante los mensajes que incumplan el propósito del grupo o fomenten actitudes discriminatorias, sexistas, racistas, xenófobas… o que atenten contra la privacidad de alguna persona.
  • No redifundas bulos o rumores, especialmente los malintencionados y, si surgen, contribuye a eliminarlos.
  • No compartas fotos, memes, vídeos… que nada tienen que ver con la finalidad del grupo. Algunas fotografías, saludos diarios, vídeos… que están bien para grupos de amistades, pero no para un grupo de “mamis y papis de 3-H”.
  • Las cuestiones particulares o individuales de cada alumna o alumno deben tratarse en privado. Si tuvieras que hacerlo, hazlo con humildad (“Disculpad que use el grupo para esto pero ¿es posible que alguien se haya llevado el cuaderno de mi hijo por error? Podéis contestarme por privado para no saturar el grupo. ¡Gracias!»).
  • Si tienes críticas sobre la actividad del profesorado, coméntalo con él o ella o con el equipo directivo antes de hacerlo en el grupo. Da la oportunidad a cada docente de explicar su actitud y aclarar lo que, seguramente, ha sido un malentendido.

¿Puedo abandonar el grupo?

Sí, ¡sin ninguna duda! Si el grupo no responde a su finalidad, es decir, si no sirve para intercambiar información útil sobre la clase, tu hija o tu hijo, o la educación y crianza de menores… ¡no te interesa! Puedes irte dando explicaciones o no, es tu decisión.

Ten en cuenta que, del mismo modo que tú puedes abandonar el grupo, cualquier otra persona puede hacerlo, así que… ¡evita comentarios negativos sobre esa persona cuando lo haga!

En definitiva, aplica el “sentido común” en el uso de esta potente herramienta de comunicación con otras familias y aprovecha sus ventajas, si quieres.

Escrito por Yolanda Lorenzo @Yoloren

 Categorías: Escuela de Padres Familia

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Источник: https://www.sancristobalsl.com/es/como-usar-los-grupos-de-whatsapp-de-clase-padres-colegio

¿Se hace un buen uso de los grupos de WhatsApp de padres?

Grupos de whatsapp de padres del colegio: ¿provechosos o una pesadilla?

Si no formas parte de algún grupo de WhatsApp de padres del colegio, no sabes lo que te pierdes (modo ironía on).

Aunque resultan útiles para intercambiar cierto tipo de información sobre el día a día de la escuela, no siempre se hace un uso adecuado.

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La Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE) advirtió hace un tiempo, a través de su servicio del Defensor del Menor, que había crecido el número de denuncias por insultos o difamaciones a docentes a través de los grupos de WhatsApp de padres.

Como consecuencia, en septiembre del año pasado, puso en marcha una campaña para solucionar esta situación.

¿El objetivo? “Informar sobre las utilidades de dichos grupos y el buen uso que debe hacer través de un decálogo que buenas prácticas que se ha difundido por todos los centros públicos educativos”, explica Sonia García, secretaria estatal de Comunicación de ANPE.

Lo cierto es que no todas las familias de los alumnos emplean estos grupos de manera apropiada y esto implica que no se cuiden los contenidos (ya sean textos, audios o imágenes), cómo se envían, la hora… En palabras de Óscar González, docente de Educación Primaria y asesor educativo: “Nadie nos ha preparado para un buen uso y creo que lo más sencillo es guiarse por el sentido común. Se trata de conocer la herramienta, el entorno y saber que lo que compartimos puede tener serias consecuencias”.

CONSEJOS Y RECOMENDACIONES

González, que dirige también la Escuela de Padres con talento y Educar con Talento, ha confeccionado su propio decálogo fruto de la observación personal a pie de aula.

Considera que existe «una brecha entre familia y escuela que motiva que las diferencias entre ambas no se aborden en los espacios y tiempos que corresponden”; de ahí que se haya pasado de los corrillos de las puertas del colegio a este nuevo canal. Algunos de los puntos que recoge en este decálogo son estos:

  • Utiliza el grupo de WhatAapp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo, útil e interesante que aportar, mejor no escribas nada.
  • Respeta a los demás y su intimidad. Una vez se comparte un contenido ya no hay marcha atrás.
  • No escribas lo que no dirías a la cara. Piénsatelo dos veces antes de enviarlo.
  • No te conviertas en la agenda de tu hijo. Deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades.
  • Ante el mal uso de alguno de los miembros del grupo, no dejes pasar la ocasión de mostrar tu disconformidad. O de hacer ver que no es la manera correcta de proceder.

¿Cómo deberían entonces los padres utilizar los grupos de WhatsApp del colegio a partir de estas indicaciones? La persona que crea el grupo o realiza las funciones de administrador es fundamental.

“Tendría que enviar un primer mensaje para comunicar cuál es el objetivo de ese grupo y las normas de su uso para evitar distorsionar los mensajes que se comparten”, expone García.

Además, este administrador no debería agregar a nadie sin consultarle antes porque quizás no todas las familias quieran estar.

Es importante, por otro lado, actuar siempre desde el respeto. Y, ante una queja o sugerencia al docente, optar por una comunicación directa familia-centro. “En el grupo no se deben comparar las tareas que llevan los hijos con las de sus compañeros. Cada alumno tiene un ritmo de aprendizaje diferente», añade la secretaria estatal de Comunicación de ANPE.

Mientras, Sonia Blanco, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, sugiere que lo ideal sería «alguien que asumiera las labores de moderador para reconducir el debate cuando se desvíe hacia temas no pertinentes”.

No cree que exista un mal uso intencionado de estos chats, sino una falta de normas básicas de educación en entornos digitales. “Un ejemplo es cuando alguien da los buenos días por educación y con ánimo de favorecer un buen ambiente.

En realidad, inicia una cadena de saludos que para otros padres no es más que una sucesión de notificaciones no deseadas sin aportar ninguna utilidad”, apunta.

LAS CONSECUENCIAS NO DESEADAS

Las consecuencias que se derivan de este mal uso son varias: críticas, no solo a algunos profesores, sino otros padres y madres, propagación de rumores, sembrar dudas, abandono por parte de algunas familias ante la saturación de mensajes, problemas de convivencia en el centro, creación de subgrupos alternativos por parte de las personas con mayor afinidad… Pero existe una mucho más importante y que está vinculada, a su vez,  con los propios estudiantes, su autonomía, hábitos de estudio y su aprendizaje. “He observado cómo unos padres a otros se envían fotos de los ejercicios resueltos. Los hijos se limitaban a copiar las respuestas en vez de realizar los deberes ellos mismos” advierte David Casado, coach familiar y educativo.

Este experto recuerda que algunos padres se convierten en ‘secretarios’, porque uno de los motivos principales para los que se destinan los grupos de WhatsApp de padres es preguntar sobre qué tareas hay o cuándo tienen examen los alumnos. En lugar de ayudarlos, los perjudican porque «se despreocupan de apuntar sus deberes, trabajos y agendas, lo que dificulta que adquieran el hábito de planificarse y organizarse”, sostiene.

Sin embargo, va más allá y manifiesta que, si por algún motivo los padres olvidan la fecha de un examen o no consiguen saber los deberes que hay que hacer, los hijos los culpabilizarían y les harían responsables.

Ni con WhatsApp ni sin él, las familias nunca deben responsabilizarse de las tareas de sus hijos porque se corre el riesgo de que no sepan resolver sus propios errores. Tampoco sentirse culpables.

“Atendiendo y asesorando a familias me he encontrado, por otro lado, que se atribuirían el fracaso a ellos mismos en el caso de las malas notas de sus hijos. Y lo peor de todo, ¿cómo le voy a decir a amigos y familias que no ha sacado buenas notas?”, concluye.

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Imagénes | ANPE y Pixabay

Источник: https://www.nobbot.com/pantallas/uso-grupos-de-whatsapp-de-padres/

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