Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

Contents
  1. Alentar una imagen corporal saludable
  2. Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños
  3. Imagen corporal en los niños que están creciendo
  4. Imagen corporal en la pubertad y más adelante
  5. ¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?
  6. La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?
  7. ¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?
  8. Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  9. ¿Qué es la imagen corporal?
  10. Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  11. 1. Empatiza
  12. 2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 
  13. 3. El papel de los padres
  14. 4. Evita la sexualización
  15. 5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija
  16. 6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad
  17. 7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo
  18. Adolescentes: autoimagen y autoestima
  19. Autoimagen y familia
  20. Adolescente y autoestima
  21. ¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?
  22. ¿Qué pueden hacer los padres?
  23. En español
  24. ¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
  25. Pubertad y desarrollo
  26. Imágenes de los medios y otras influencias externas
  27. Las familias y la escuela
  28. Una buena autoestima
  29. Consejos para mejorar la imagen corporal
  30. ¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?
  31. Alentar una imagen corporal saludable
  32. Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños
  33. Imagen corporal en los niños que están creciendo
  34. Imagen corporal en la pubertad y más adelante
  35. ¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?
  36. La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?
  37. ¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?
  38. Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  39. ¿Qué es la imagen corporal?
  40. Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  41. 1. Empatiza
  42. 2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 
  43. 3. El papel de los padres
  44. 4. Evita la sexualización
  45. 5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija
  46. 6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad
  47. 7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo
  48. Adolescentes: autoimagen y autoestima
  49. Autoimagen y familia
  50. Adolescente y autoestima
  51. ¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?
  52. ¿Qué pueden hacer los padres?
  53. En español
  54. ¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
  55. Pubertad y desarrollo
  56. Imágenes de los medios y otras influencias externas
  57. Las familias y la escuela
  58. Una buena autoestima
  59. Consejos para mejorar la imagen corporal
  60. ¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?
  61. Alentar una imagen corporal saludable
  62. Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños
  63. Imagen corporal en los niños que están creciendo
  64. Imagen corporal en la pubertad y más adelante
  65. ¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?
  66. La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?
  67. ¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?
  68. Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  69. ¿Qué es la imagen corporal?
  70. Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  71. 1. Empatiza
  72. 2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 
  73. 3. El papel de los padres
  74. 4. Evita la sexualización
  75. 5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija
  76. 6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad
  77. 7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo
  78. Adolescentes: autoimagen y autoestima
  79. Autoimagen y familia
  80. Adolescente y autoestima
  81. ¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?
  82. ¿Qué pueden hacer los padres?
  83. En español
  84. ¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
  85. ¿Qué influye en la autoestima de una persona?
  86. Pubertad y desarrollo
  87. Imágenes de los medios y otras influencias externas
  88. Las familias y la escuela
  89. Una buena autoestima
  90. Consejos para mejorar la imagen corporal
  91. ¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?
  92. Alentar una imagen corporal saludable
  93. Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños
  94. Imagen corporal en los niños que están creciendo
  95. Imagen corporal en la pubertad y más adelante
  96. ¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?
  97. La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?
  98. ¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?
  99. Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  100. ¿Qué es la imagen corporal?
  101. Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable
  102. 1. Empatiza
  103. 2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 
  104. 3. El papel de los padres
  105. 4. Evita la sexualización
  106. 5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija
  107. 6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad
  108. 7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo
  109. Adolescentes: autoimagen y autoestima
  110. Autoimagen y familia
  111. Adolescente y autoestima
  112. ¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?
  113. ¿Qué pueden hacer los padres?
  114. En español
  115. ¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
  116. ¿Qué influye en la autoestima de una persona?
  117. Pubertad y desarrollo
  118. Imágenes de los medios y otras influencias externas
  119. Las familias y la escuela
  120. Una buena autoestima
  121. Consejos para mejorar la imagen corporal
  122. ¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?
  123. Imagen corporal: Qué es y sus Efectos en la Autoestima – Источник: https://www.iepp.es/imagen-corporal-y-efectos-autoestima/

Alentar una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?
Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

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La imagen corporal es la forma en la que una persona se siente con su cuerpo. Los niños que tienen una imagen corporal saludable se sienten bien con su cuerpo. Están felices con cómo se ven, cómo crece y se mueve su cuerpo y lo que pueden hacer con su cuerpo. La imagen corporal forma parte de la imagen que un niño tiene de sí mismo.

Tener una buena imagen corporal ayuda a los niños a sentirse confiados. Esto favorece su autoestima. Los niños que no tienen una buena imagen corporal no se sienten bien con la forma en la que se ve su cuerpo. Una mala imagen corporal puede afectar la imagen que el niño tiene de sí mismo. Puede bajar su autoestima.

La imagen corporal saludable crece con el tiempo. Comienza cuando el niño es un bebé. Se construye a medida que el niño crece. Cambia cuando el niño atraviesa la pubertad. Y se va formando por lo que otras personas dicen. En cada etapa, los padres pueden hacer cosas para favorecer la imagen corporal saludable de sus hijos.

Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños

Los bebés y los niños pequeños parecen estar naturalmente felices con su cuerpo. Adoran sacudir las piernas y jugar con los dedos de los pies. Les encanta retorcerse y usar el cuerpo para moverse. Una vez que logran pararse y caminar, los niños pequeños se sienten orgullosos cada vez que logran hacer algo ellos solos.

Los padres ayudan a los bebés y los niños pequeños a sentirse bien con su cuerpo cuando hacen lo siguiente:

  • los acarician y cuidan con cariño
  • juegan para que los niños aprendan a mover el cuerpo
  • juegan para que los niños usen nuevas habilidades
  • les muestran cuán orgullosos se sienten
  • les sonríen y los elogian mucho

Imagen corporal en los niños que están creciendo

A medida que los niños crecen, pueden crear buenos sentimientos acerca de su cuerpo. A veces, esto se nota. Los niños se llenan de orgullo cuando usted les dice lo altos que llegarán a ser.

Se sonríen en el espejo. Les gusta cómo se ven con sus prendas favoritas o con su nuevo corte de cabello. Quieren que usted vea lo rápido que pueden correr.

O que vea lo que son capaces de hacer con una patineta.

A medida que crecen, los niños tal vez se comparen con otros niños. Quieren sentirse bien con su aspecto. Quieren poder hacer lo que hacen otros niños. Cuando se comparan con otros y se sienten bien, su imagen corporal se acrecienta.

Para ayudar a los niños a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • enseñarles acerca de su cuerpo
  • ayudarlos a cuidar su cuerpo
  • decirles cosas agradables sobre su aspecto
  • permitirles que les muestren lo que son capaces de hacer
  • demostrarles que están orgullosos de lo que son capaces de hacer
  • mantenerse activo con ellos
  • hacer que los niños se mantengan activos todos los días

Imagen corporal en la pubertad y más adelante

Los cuerpos de los niños cambian cuando atraviesan la pubertad. Es posible que la manera en la que se sienten respecto de su cuerpo también sufra cambios. Algunos niños están ansiosos de parecer mayores. Otros se sienten avergonzados por los cambios en su cuerpo. Puede llevar un poco de tiempo acostumbrarse a un cuerpo que se ve y se siente diferente.

No todos los niños atraviesan la pubertad a la misma edad. Algunos se desarrollan más temprano. Al principio, es posible que se sientan raros. O que se sientan orgullosos por parecer más maduros. Algunos niños atraviesan la pubertad más tarde. Algunos no tienen problemas con esto, pero otros no ven la hora de llegar a ser como sus amigos.

Es normal que las niñas tengan un poco de grasa adicional cuando atraviesan la pubertad. Pero esto hace que algunas de ellas se preocupen por su peso.

Los preadolescentes y adolescentes tal vez se preocupen mucho por su aspecto. Tal vez prueben nuevos estilos. Quizás se vistan como para encajar o como para diferenciarse.

Probablemente, se centren mucho en lo que no les gusta de la forma en la que se ven. Los niños seguramente querrán ser más musculosos. Las niñas tal vez deseen tener más curvas o menos curvas. Ser tan autocríticos puede dañar la imagen corporal de los adolescentes.

Para ayudarlos a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • decirles cosas lindas sobre su aspecto
  • permitirles probar nuevos estilos
  • evitar criticar su aspecto
  • asegurarse de que duerman lo suficiente y de que tengan una dieta saludable
  • asegurarse de que se mantengan activos todos los días

¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?

Algunos niños son blanco de bromas, o de hostigamiento por el aspecto de su cuerpo. Esto puede herirlos profundamente. Puede dañar su imagen corporal y su autoestima.

Si esto está ocurriendo, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • tomar medidas para detener las bromas o el hostigamiento
  • ayudar al niño a sanar sus sentimientos heridos y perder la vergüenza

Pueden lograrlo hablando con el niño y escuchándolo. Si es necesario, pueden obtener más ayuda para su hijo a través de un terapeuta o un psicólogo. La imagen corporal de un niño puede cambiar para mejor, aun cuando esté muy dañada.

La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?

Algunas afecciones impiden que los niños hagan lo mismo que el resto. Algunas afectan el aspecto, la movilidad, el crecimiento o el nivel de actividad del niño.

Pero el hecho de tener una afección no significa que el niño no pueda tener una imagen corporal saludable. La imagen corporal saludable se forma cuando el niño logra aceptar, disfrutar y cuidar de su cuerpo. Aun cuando haya cosas que los niños no pueden hacer, pueden sentirse bien con lo que sí pueden hacer.

¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?

Recuerde dar el ejemplo con una buena imagen corporal. Manténgase activo todos los días. Lleve una dieta saludable. Hable de forma positiva sobre su propio cuerpo. Acepte su propio cuerpo y cuídelo. Los niños aprenderán de usted y harán lo mismo.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/body-image-esp.html

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

Las niñas que alcanzan la mayoría de edad en el siglo XXI tienen más oportunidades que cualquiera de las generaciones que les precedieron. Pero, también se enfrentan a una serie de presiones que no tienen precedentes.

Se espera que las niñas se conviertan en ejecutivas, cirujanas y magistradas, pero también se espera que sean guapas y que cumplan con los cánones de belleza.

En este post comparto algunas ideas que puedes utilizar para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

Sabemos que nutrir una imagen corporal positiva es crucial para ayudar a las niñas a convertirse en personas adultas saludables y completas. Pero, nuestra sociedad parece estar más obsesionada que nunca con la juventud y la belleza.

 No estoy hablando de niñas, adolescentes y mujeres que desarrollan trastornos de la alimentación (como la anorexia o la bulimia), que implican una imagen corporal seriamente distorsionada, sino que estoy hablando de un grupo mucho más grande de mujeres de todas las edades que sienten que no pueden ser felices y aceptadas porque, si bien pueden tener muy buenas notas en el colegio o talentos fabulosos, no creen que tengan los cuerpos que se supone que “deben” tener. Desafortunadamente, lo que sienten que se supone que deben tener es un ideal que ven en las revistas, en la televisión y en las redes sociales que es difícilmente alcanzable, por no decir imposible.

Por eso criar hijas sanas y felices, se ha vuelto más desafiante en este siglo.

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal hace referencia a lo que piensas y sientes acerca de tu cuerpo. Incluye la imagen corporal que tienes de ti misma en tu mente, que puede coincidir o no con la forma y el tamaño real de tu cuerpo.

Una imagen corporal positiva o saludable incluye sentirse feliz y satisfecha con el propio cuerpo, así como sentirse cómoda y aceptar su apariencia.Una imagen corporal negativa o poco saludable tiene lugar cuando una persona se siente infeliz con la forma en la que se mira a sí misma.

Las personas que se sienten de esta manera, a menudo quieren cambiar el tamaño o la forma de su cuerpo.La imagen corporal puede cambiar a lo largo de nuestra vida y está fuertemente vinculada con la autoestima y las elecciones de un estilo de vida saludable.

Cuando te sientes bien con tu cuerpo, es más probable que tengas una buena autoestima, así como una actitud adecuada hacia la alimentación y la actividad física.

Una imagen corporal saludable en la infancia, puede sentar las bases para una buena salud física y mental en la adolescencia y adultez. Del mismo modo, una imagen corporal no saludable en la infancia, puede tener consecuencias duraderas.

En instagram hablamos sobre psicología: consejos, frases que nos hacen reflexionar, ejercicios, novedades de nuestro centro de psicología…

Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mi hija a desarrollar una imagen corporal saludable?Desde luego que no funciona el que tratemos de fingir que la presión para ser delgada y tener un cuerpo perfecto según los cánones de belleza no existe.

Tampoco servirá que le des una charla sobre cómo la apariencia no tiene nada que ver con quién es ella.

Si haces esto, tu hija llegará a la conclusión de que estás totalmente fuera de onda y de que vives en un mundo paralelo, ajena a las redes sociales y medios de comunicación en general.

Una vez dicho esto, comparto contigo algunas ideas que me parecen más adecuadas y que pueden generar resultados positivos en tu hija.

1. Empatiza

Lo que es efectivo es escuchar las preocupaciones de tu hija, reconocer la realidad de sus sentimientos y hacerle saber que tu también has tenido sentimientos similares, igual que muchas otras mujeres.

Puedes decirle: «Sí, mira, yo nunca he estado enamorada de mi cuerpo, especialmente de mis muslos.

” Lo importante es que le transmitas a tu hija, implícita o explícitamente, que aunque tu también has tenido dificultades en aceptar tu cuerpo, no has dejado que esas ideas de imperfección se apoderen de tu vida y que no te han impedido hacer lo que querías hacer y ser quien querías ser.

2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 

Si sientes ansiedad respecto a tu propio cuerpo, es probable que se lo contagies a tu hija. Las niñas aprenden en gran parte sobre cómo sentirse respecto a su cuerpo de sus propias madres.

Si mi madre cada vez que se pone una prenda que le marca los muslos se queja de que esa prenda le hace parecer gorda, o si se pregunta frente al espejo con qué vestido se ve más delgada, como hija suya, lo absorberé.

Las madres necesitan modelar, hasta cierto punto, la comodidad con su propio cuerpo, así como, la aceptación y el aprecio por su propio cuerpo. 
Esto se extiende también a los momentos de las comidas, que deben ser tratados como momentos de disfrute, de estar en familia y en los que la nutrición sea importante.

Puedes animar a tu hija a comer de manera saludable y a tener seguridad en sí misma, pero si al mismo tiempo hablas de lo «malo» que ha sido que se haya comido un pastelito o si dices: “¡Esto va directamente a mi trasero!», no vas a ayudar a tu hija. 

3. El papel de los padres

Las niñas necesitan escuchar opiniones positivas de sus padres, no solo en el área del físico, sino en muchos otros aspectos también. Del mismo modo, las niñas también necesitan escuchar a los padres apoyar a sus mujeres, por todo lo que son. Estos mensajes van a  ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

4. Evita la sexualización

Otra parte que es necesario trabajar para que las niñas tengan una imagen corporal positiva, así como una imagen general positiva, es protegerlas durante el tiempo posible de la sexualización. Eso incluye no comprar ropa interior en la que se pueda leer, por ejemplo, palabras como “jugosa”.

Lo mismo ocurriría con reality shows o series televisivas en las que todo gira en torno al cuerpo de la mujer.

 
No digo que aísles a tu hija para que no reciba este tipo de mensajes, porque posiblemente tampoco sea lo adecuado, ni fácil de controlar el tipo de información que reciben, pero si sería importante que puedas contrarrestar ese tipo de información haciéndole ver a tu hija que no es una forma respetuosa de tratar el cuerpo de una mujer.

5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija

Presta atención al idioma que empleas con respecto a los alimentos y las conductas alimentarias. Por ejemplo, es importante evitar utilizar palabras como lo «bueno» y lo «malo». Es mucho más positivo decir lo saludable y lo no saludable.También presta atención a lo que dices sobre otras mujeres. Intenta enfocarte siempre en sus talentos y fortalezas, y no en su apariencia física.

6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad

La presión de grupo para verse de cierta manera es un peligro para que tu hija desarrolle una imagen corporal saludable. Es necesario educar a las niñas sobre que hay personas en todo el mundo que tienen un aspecto diferente y que esta diversidad es algo que genera prosperidad. 

7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo

Creo que la mayoría de nosotros notamos que la publicidad generalmente involucra a mujeres atractivas y muy delgadas unidas a un producto.

Los medios asocian la delgadez física con la felicidad, el éxito, el amor… Es importante que enseñemos a las niñas que la felicidad, el éxito y el amor vienen en todas las formas, colores y tamaños.

Hay tantos mensajes externos que les dicen a las niñas que serán evaluadas por el tamaño de las partes de su cuerpo, enseñándoles a evaluarse a sí mismas con esta misma medida, que creo que es necesario dar mensajes alternativos a las niñas.

Podemos llamar a estos nuevos mensajes anti-cánones o anti-influencers. Además, estos mensajes se los vamos a enviar en un idioma que ellas entienden: el de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Para ello, he hecho una pequeña selección de algunas instagramers y rs que desafían el modelo de mujer que sigue los cánones establecidos.

Si quieres seguir leyendo sobre psicología Infanto-juvenil te dejo dos interesante artículos del Blog: Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente y Criar a un adolescente seguro de sí mismo.

Источник: https://iratxelopezpsicologia.com/ayudar-a-tu-hija-a-tener-una-imagen-corporal-saludable/

Adolescentes: autoimagen y autoestima

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

La imagen mental que tenemos de nosotros mismos se define como ”autoimagen”. Está influida por las relaciones con otras personas, las opiniones de conocidos y las experiencias vitales propias. Esta imagen mental juega un papel muy importante en nuestra autoestima. Durante la adolescencia es un pilar esencial para un desarrollo psicosocial adecuado.

Autoimagen y familia

La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas con edades comprendidas entre 12 y 18 años. Es una fase donde se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienzan con la pubertad y acaban cuando finaliza el crecimiento.

Es una etapa de continuos cambios que transmiten inseguridad al adolescente y le hacen sentir que “no se conoce”. Todo es nuevo en su universo.

Comienzan a prestar mucha atención a la imagen corporal y valoran como algo muy importante la opinión que los demás tienen de ellos. Aún no tienen claro “cómo se ven a sí mismos” e intentan encontrar respuestas en las opiniones de sus semejantes.

Cuando éstas son positivas, refuerzan el valor de la persona y contribuyen al logro de una buena autoestima.

Es importante que la familia del adolescente no menosprecie sus nuevas preocupaciones e intereses para que pueda conseguir una autoestima sana, que le ayude a vivir de forma plena.

Los padres deben comprender que la preocupación de sus hijos por la imagen corporal es algo transitorio, que irá disminuyendo conforme crezcan, pero que puede provocarles conflictos durante esta etapa.

Por ejemplo, es frecuente que una adolescente se preocupe más por su aspecto que por sus estudios.

Menospreciar este sentimiento no le ayuda, es más recomendable establecer unos límites poco rígidos que le permitan seguir evolucionando, que no se estanque, que no abandone actividades importantes, ni caiga en conductas nocivas para la salud.

Adolescente y autoestima

Las personas con buena autoestima rinden mejor en los estudios, en el trabajo y les cuesta menos hacer amigos; sacan lo mejor de sí mismos y se aceptan tal como son. Este proceso es largo, comienza a desarrollarse durante la adolescencia y termina en la etapa adulta, aunque muchos no alcanzan el objetivo.

¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?

A lo largo de la infancia el niño va recibiendo estímulos de forma constante que va interiorizando. En la adolescencia la presión por parte de la sociedad para conseguir un aspecto bello y saludable es más intensa. Está patente en cada esquina: revistas, anuncios en la vía pública, televisión o películas lo muestran a diario y es más exigente con las mujeres.

La comparación de su imagen con la de los iguales, cómo les gustaría ser, cómo se perciben en realidad, el ideal del peso que les gustaría tener provocan tal sufrimiento psicológico que en algunos casos les hace enfermar.

El adolescente está plenamente convencido de que su aspecto físico es crucial para su felicidad, considera que para alcanzar sus objetivos debe ser aceptado por su entorno y en esto también incluye su aspecto.

¿Qué pueden hacer los padres?

Por este motivo, las figuras de referencia moral para el adolescente, su familia, deberían interesarse por estos temas antes de la adolescencia. Hablar de sus virtudes físicas de una forma constructiva hará que el adolescente esté preparado para la enorme presión social a la que va a ser sometido.

Sería un buen momento para reforzar los hábitos de vida saludables, la dieta equilibrada y la práctica de ejercicio moderado de forma cotidiana. Es inevitable que el adolescente se preocupe en exceso por su aspecto físico, así que podemos utilizarlo como un aliciente adicional para guiarle hacia una vida más sana.

Si los adolescentes se sienten bien con su cuerpo, afrontaran estos años con más recursos para defenderse y lograr una mejor estima personal.

El adolescente necesita buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de vestuario, música y amistades. Todo ello resulta demasiado novedoso para los padres. Es recomendable actuar con tolerancia y respeto, puesto que la imposición va a generar más oposición en el adolescente.

Debemos recordar que están en la edad de experimentar y de sentir que son ellos quienes deciden. Comprender los matices de esta etapa nos ayuda a acompañarles y guiarles hacia un desarrollo vital saludable y feliz.

Todas estas inquietudes y turbulencias, que deben ser contenidas dentro de unos límites establecidos por los padres, son beneficiosas.

Su conocimiento les ayudará a desarrollarse, a forjar su autoestima y su personalidad adulta.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/adolescentes-autoimagen-autoestima

En español

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

(Body Image and Self-Esteem)

¿Alguna de estas frases te resulta familiar? “Soy muy alto”. “Soy muy bajo”. “Soy muy delgado”. “Si solo fuera más bajo / más alto/tuviese el cabello enrulado / el cabello lacio/una nariz más pequeña / piernas más largas, sería feliz”.

¿Te estás menospreciando? Si es así, no estás solo. Como adolescente, atraviesas muchos cambios en tu cuerpo. Y, a medida que tu cuerpo cambia, también lo hace la imagen que tienes de ti mismo. No siempre es fácil que te guste cada parte de tu físico, pero quedarte atrapado en los aspectos negativos puede bajar realmente tu autoestima.

¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?

La autoestima tiene que ver con cuánto crees que vales y cuánto crees que vales para otras personas. La autoestima es importante porque sentirte bien contigo mismo puede afectar tu salud mental y la forma en que te comportas.

Las personas con la autoestima alta tienen un buen conocimiento de sí mismas. Son realistas y buscan amigos a quienes les agraden y los aprecien por lo que son. Habitualmente, las personas con alta autoestima sienten que tienen más control de sus vidas y conocen sus fortalezas y sus debilidades.

La imagen corporal es cómo te ves físicamente, si sientes que eres atractivo y si a los demás les agrada tu aspecto físico. Para muchas personas, especialmente aquellas en los primeros años de su adolescencia, la imagen corporal puede estar estrechamente vinculada con la autoestima.

Pubertad y desarrollo

Algunas personas tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal al entrar en la pubertad, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios.

Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirnos aceptados por nuestros amigos, implican que puede ser tentador que nos comparemos con los demás.

El problema con esto es que no todos crecen o se desarrollan al mismo tiempo ni del mismo modo.

Imágenes de los medios y otras influencias externas

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios, así como del aspecto de otros niños y la forma en que encajamos.

Es posible que empecemos a compararnos con otras personas o con imágenes de los medios (“ideales” que con frecuencia están retocados).

Todo esto puede afectar la forma en que nos sentimos respecto de nosotros mismos y de nuestros cuerpos, incluso a medida que nos convertimos en adolescentes.

Las familias y la escuela

A veces, la vida familiar puede influir en nuestra imagen corporal. Es posible que algunos padres o entrenadores estén demasiado enfocados en verse de una determinada manera o en “llegar a un peso” para un equipo deportivo.

Los miembros de la familia pueden luchar contra su propia imagen corporal o criticar el aspecto de sus hijos (“¿por qué tienes el cabello tan largo?” o “cómo es posible que no puedas usar pantalones que te queden bien?”).

Todo esto puede influir en la autoestima de una persona, especialmente si es sensible a los comentarios de los demás.

Las personas también pueden ser el blanco de comentarios negativos y burlas hirientes de los compañeros de clase y los pares en relación con su aspecto. Aunque estos suelen ser producto de la ignorancia, a veces pueden afectar la imagen corporal y la autoestima.

Una buena autoestima

Si tienes una imagen positiva de tu cuerpo, es probable que te agrades y aceptes a ti mismo como eres, a pesar de que no encajes en un “ideal” mediático.

Esta actitud sana te permite explorar otros aspectos del proceso de crecimiento, por ejemplo, cultivar buenas amistades, ser más independiente de tus padres y desafiarte física y mentalmente.

Desarrollar estos aspectos de tu persona puede ser de ayuda para reforzar la autoestima.

Una actitud positiva y optimista puede ayudar a las personas a desarrollar una fuerte autoestima. Por ejemplo, si cometes un error, podrías decir, “soy humano” en lugar de, “soy un perdedor”, o no culpar a otras personas cuando las cosas no salen según lo previsto.

Saber qué cosas te hacen feliz y cómo alcanzar tus objetivos puede ayudar a que sientas que eres competente, fuerte y que tienes el control de tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida sano (como hacer ejercicio y comer bien) son una combinación excelente para desarrollar una buena autoestima.

Consejos para mejorar la imagen corporal

Algunas personas piensan que deben cambiar su aspecto para sentirse bien consigo mismas. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es cambiar la forma en que ves tu cuerpo y el modo en que piensas sobre ti mismo. Estos son algunos consejos sobre cómo hacerlo:

Reconoce que tu cuerpo te pertenece, sin importar su forma o talle.

Intenta enfocarte en lo fuerte y sano que es tu cuerpo, y en las cosas que puede hacer, no en lo que está mal o en lo que sientes que quieres cambiarle.

Si te preocupa tu peso o tu talle, consulta al médico para estar seguro de que todo está bien. Sin embargo, solo te incumbe a ti cómo se ve tu cuerpo: en última instancia, eres tú el que debe estar feliz contigo mismo.

Identifica los aspectos de tu apariencia que, siendo realista, puedes cambiar y cuáles no. Los seres humanos, por definición, no son perfectos. Es lo que nos hace únicos y originales.

Todas las personas (incluso los famosos que en apariencia son los más perfectos) tienen cosas que no pueden cambiar y deben aceptar, como su estatura, por ejemplo, o el número que calzan.

Recuerda que “las personas reales no son perfectas y que las personas perfectas no son reales (generalmente, están retocadas)”.

Si hay aspectos tuyos que deseas y puedes cambiar, ponte objetivos para lograrlo. Por ejemplo, si deseas estar en forma, elabora un plan para hacer ejercicio todos los días y comer sano. Luego, haz un seguimiento de tu progreso hasta que llegues a tu objetivo. Superar un desafío que te impones a ti mismo es una excelente forma de reforzar la autoestima.

Cuando escuches comentarios negativos procedentes de tu interior, dite a ti mismo que debes detenerte. Debes comprender que cada persona es más que solo su apariencia en un día cualquiera. Somos complejos y cambiamos permanentemente. Trata de enfocarte en los aspectos únicos e interesantes de tu persona.

Intenta construir tu autoestima haciéndote tres elogios todos los días. Mientras lo haces, cada noche enumera tres cosas de tu día que realmente te resultaron placenteras.

Puede ser la sensación que el sol te produjo en el rostro, el sonido de tu banda favorita o la forma en que alguien se rió de tus bromas.

Al concentrarse en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida puedes cambiar la forma en que te sientes respecto de ti mismo.

Algunas personas con discapacidades o diferencias físicas sienten que no son vistas por lo que realmente son debido a sus cuerpos y a lo que pueden y no pueden hacer.

Otras personas pueden tener problemas tan graves respecto de su imagen corporal que necesitan un poco más de ayuda.

Trabajar con un terapeuta o un consejero puede ayudar a que algunas personas logren tener una perspectiva y aprendan a enfocarse en sus fortalezas individuales, además de desarrollar un modo más sano de pensar.

¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

A veces, no se puede lidiar solo con la baja autoestima y los problemas con la imagen corporal. Algunos adolescentes pueden deprimirse y perder el interés en las actividades o los amigos. Algunos llegan a desarrollar trastornos alimentarios o con la imagen corporal, y pueden deprimirse o consumir alcohol o drogas para escaparse de los sentimientos de baja valoración.

Si así es como te sientes, puede ser de ayuda hablar con uno de tus padres, un entrenador, un líder religioso, un consejero de orientación, un terapeuta o un amigo. Un adulto en quien confías, una persona que te apoya y no te desalienta, puede ayudarte a poner tu imagen corporal en perspectiva y hacerte comentarios positivos sobre tu cuerpo, tus aptitudes y tus habilidades.

Si no puedes recurrir a nadie que conozcas, llama a una línea directa de atención por crisis para adolescentes (una búsqueda por Internet puede darte la información respecto de las líneas directas de atención a nivel nacional y local). Lo más importante es obtener ayuda si sientes que tu imagen corporal y tu autoestima están afectando tu vida.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2015

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/imagen-corporal-y-autoestima/

Alentar una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?
Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

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La imagen corporal es la forma en la que una persona se siente con su cuerpo. Los niños que tienen una imagen corporal saludable se sienten bien con su cuerpo. Están felices con cómo se ven, cómo crece y se mueve su cuerpo y lo que pueden hacer con su cuerpo. La imagen corporal forma parte de la imagen que un niño tiene de sí mismo.

Tener una buena imagen corporal ayuda a los niños a sentirse confiados. Esto favorece su autoestima. Los niños que no tienen una buena imagen corporal no se sienten bien con la forma en la que se ve su cuerpo. Una mala imagen corporal puede afectar la imagen que el niño tiene de sí mismo. Puede bajar su autoestima.

La imagen corporal saludable crece con el tiempo. Comienza cuando el niño es un bebé. Se construye a medida que el niño crece. Cambia cuando el niño atraviesa la pubertad. Y se va formando por lo que otras personas dicen. En cada etapa, los padres pueden hacer cosas para favorecer la imagen corporal saludable de sus hijos.

Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños

Los bebés y los niños pequeños parecen estar naturalmente felices con su cuerpo. Adoran sacudir las piernas y jugar con los dedos de los pies. Les encanta retorcerse y usar el cuerpo para moverse. Una vez que logran pararse y caminar, los niños pequeños se sienten orgullosos cada vez que logran hacer algo ellos solos.

Los padres ayudan a los bebés y los niños pequeños a sentirse bien con su cuerpo cuando hacen lo siguiente:

  • los acarician y cuidan con cariño
  • juegan para que los niños aprendan a mover el cuerpo
  • juegan para que los niños usen nuevas habilidades
  • les muestran cuán orgullosos se sienten
  • les sonríen y los elogian mucho

Imagen corporal en los niños que están creciendo

A medida que los niños crecen, pueden crear buenos sentimientos acerca de su cuerpo. A veces, esto se nota. Los niños se llenan de orgullo cuando usted les dice lo altos que llegarán a ser.

Se sonríen en el espejo. Les gusta cómo se ven con sus prendas favoritas o con su nuevo corte de cabello. Quieren que usted vea lo rápido que pueden correr.

O que vea lo que son capaces de hacer con una patineta.

A medida que crecen, los niños tal vez se comparen con otros niños. Quieren sentirse bien con su aspecto. Quieren poder hacer lo que hacen otros niños. Cuando se comparan con otros y se sienten bien, su imagen corporal se acrecienta.

Para ayudar a los niños a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • enseñarles acerca de su cuerpo
  • ayudarlos a cuidar su cuerpo
  • decirles cosas agradables sobre su aspecto
  • permitirles que les muestren lo que son capaces de hacer
  • demostrarles que están orgullosos de lo que son capaces de hacer
  • mantenerse activo con ellos
  • hacer que los niños se mantengan activos todos los días

Imagen corporal en la pubertad y más adelante

Los cuerpos de los niños cambian cuando atraviesan la pubertad. Es posible que la manera en la que se sienten respecto de su cuerpo también sufra cambios. Algunos niños están ansiosos de parecer mayores. Otros se sienten avergonzados por los cambios en su cuerpo. Puede llevar un poco de tiempo acostumbrarse a un cuerpo que se ve y se siente diferente.

No todos los niños atraviesan la pubertad a la misma edad. Algunos se desarrollan más temprano. Al principio, es posible que se sientan raros. O que se sientan orgullosos por parecer más maduros. Algunos niños atraviesan la pubertad más tarde. Algunos no tienen problemas con esto, pero otros no ven la hora de llegar a ser como sus amigos.

Es normal que las niñas tengan un poco de grasa adicional cuando atraviesan la pubertad. Pero esto hace que algunas de ellas se preocupen por su peso.

Los preadolescentes y adolescentes tal vez se preocupen mucho por su aspecto. Tal vez prueben nuevos estilos. Quizás se vistan como para encajar o como para diferenciarse.

Probablemente, se centren mucho en lo que no les gusta de la forma en la que se ven. Los niños seguramente querrán ser más musculosos. Las niñas tal vez deseen tener más curvas o menos curvas. Ser tan autocríticos puede dañar la imagen corporal de los adolescentes.

Para ayudarlos a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • decirles cosas lindas sobre su aspecto
  • permitirles probar nuevos estilos
  • evitar criticar su aspecto
  • asegurarse de que duerman lo suficiente y de que tengan una dieta saludable
  • asegurarse de que se mantengan activos todos los días

¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?

Algunos niños son blanco de bromas, o de hostigamiento por el aspecto de su cuerpo. Esto puede herirlos profundamente. Puede dañar su imagen corporal y su autoestima.

Si esto está ocurriendo, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • tomar medidas para detener las bromas o el hostigamiento
  • ayudar al niño a sanar sus sentimientos heridos y perder la vergüenza

Pueden lograrlo hablando con el niño y escuchándolo. Si es necesario, pueden obtener más ayuda para su hijo a través de un terapeuta o un psicólogo. La imagen corporal de un niño puede cambiar para mejor, aun cuando esté muy dañada.

La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?

Algunas afecciones impiden que los niños hagan lo mismo que el resto. Algunas afectan el aspecto, la movilidad, el crecimiento o el nivel de actividad del niño.

Pero el hecho de tener una afección no significa que el niño no pueda tener una imagen corporal saludable. La imagen corporal saludable se forma cuando el niño logra aceptar, disfrutar y cuidar de su cuerpo. Aun cuando haya cosas que los niños no pueden hacer, pueden sentirse bien con lo que sí pueden hacer.

¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?

Recuerde dar el ejemplo con una buena imagen corporal. Manténgase activo todos los días. Lleve una dieta saludable. Hable de forma positiva sobre su propio cuerpo. Acepte su propio cuerpo y cuídelo. Los niños aprenderán de usted y harán lo mismo.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/body-image-esp.html

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

Las niñas que alcanzan la mayoría de edad en el siglo XXI tienen más oportunidades que cualquiera de las generaciones que les precedieron. Pero, también se enfrentan a una serie de presiones que no tienen precedentes.

Se espera que las niñas se conviertan en ejecutivas, cirujanas y magistradas, pero también se espera que sean guapas y que cumplan con los cánones de belleza.

En este post comparto algunas ideas que puedes utilizar para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

Sabemos que nutrir una imagen corporal positiva es crucial para ayudar a las niñas a convertirse en personas adultas saludables y completas. Pero, nuestra sociedad parece estar más obsesionada que nunca con la juventud y la belleza.

 No estoy hablando de niñas, adolescentes y mujeres que desarrollan trastornos de la alimentación (como la anorexia o la bulimia), que implican una imagen corporal seriamente distorsionada, sino que estoy hablando de un grupo mucho más grande de mujeres de todas las edades que sienten que no pueden ser felices y aceptadas porque, si bien pueden tener muy buenas notas en el colegio o talentos fabulosos, no creen que tengan los cuerpos que se supone que “deben” tener. Desafortunadamente, lo que sienten que se supone que deben tener es un ideal que ven en las revistas, en la televisión y en las redes sociales que es difícilmente alcanzable, por no decir imposible.

Por eso criar hijas sanas y felices, se ha vuelto más desafiante en este siglo.

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal hace referencia a lo que piensas y sientes acerca de tu cuerpo. Incluye la imagen corporal que tienes de ti misma en tu mente, que puede coincidir o no con la forma y el tamaño real de tu cuerpo.

Una imagen corporal positiva o saludable incluye sentirse feliz y satisfecha con el propio cuerpo, así como sentirse cómoda y aceptar su apariencia.Una imagen corporal negativa o poco saludable tiene lugar cuando una persona se siente infeliz con la forma en la que se mira a sí misma.

Las personas que se sienten de esta manera, a menudo quieren cambiar el tamaño o la forma de su cuerpo.La imagen corporal puede cambiar a lo largo de nuestra vida y está fuertemente vinculada con la autoestima y las elecciones de un estilo de vida saludable.

Cuando te sientes bien con tu cuerpo, es más probable que tengas una buena autoestima, así como una actitud adecuada hacia la alimentación y la actividad física.

Una imagen corporal saludable en la infancia, puede sentar las bases para una buena salud física y mental en la adolescencia y adultez. Del mismo modo, una imagen corporal no saludable en la infancia, puede tener consecuencias duraderas.

En instagram hablamos sobre psicología: consejos, frases que nos hacen reflexionar, ejercicios, novedades de nuestro centro de psicología…

Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mi hija a desarrollar una imagen corporal saludable?Desde luego que no funciona el que tratemos de fingir que la presión para ser delgada y tener un cuerpo perfecto según los cánones de belleza no existe.

Tampoco servirá que le des una charla sobre cómo la apariencia no tiene nada que ver con quién es ella.

Si haces esto, tu hija llegará a la conclusión de que estás totalmente fuera de onda y de que vives en un mundo paralelo, ajena a las redes sociales y medios de comunicación en general.

Una vez dicho esto, comparto contigo algunas ideas que me parecen más adecuadas y que pueden generar resultados positivos en tu hija.

1. Empatiza

Lo que es efectivo es escuchar las preocupaciones de tu hija, reconocer la realidad de sus sentimientos y hacerle saber que tu también has tenido sentimientos similares, igual que muchas otras mujeres.

Puedes decirle: «Sí, mira, yo nunca he estado enamorada de mi cuerpo, especialmente de mis muslos.

” Lo importante es que le transmitas a tu hija, implícita o explícitamente, que aunque tu también has tenido dificultades en aceptar tu cuerpo, no has dejado que esas ideas de imperfección se apoderen de tu vida y que no te han impedido hacer lo que querías hacer y ser quien querías ser.

2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 

Si sientes ansiedad respecto a tu propio cuerpo, es probable que se lo contagies a tu hija. Las niñas aprenden en gran parte sobre cómo sentirse respecto a su cuerpo de sus propias madres.

Si mi madre cada vez que se pone una prenda que le marca los muslos se queja de que esa prenda le hace parecer gorda, o si se pregunta frente al espejo con qué vestido se ve más delgada, como hija suya, lo absorberé.

Las madres necesitan modelar, hasta cierto punto, la comodidad con su propio cuerpo, así como, la aceptación y el aprecio por su propio cuerpo. 
Esto se extiende también a los momentos de las comidas, que deben ser tratados como momentos de disfrute, de estar en familia y en los que la nutrición sea importante.

Puedes animar a tu hija a comer de manera saludable y a tener seguridad en sí misma, pero si al mismo tiempo hablas de lo «malo» que ha sido que se haya comido un pastelito o si dices: “¡Esto va directamente a mi trasero!», no vas a ayudar a tu hija. 

3. El papel de los padres

Las niñas necesitan escuchar opiniones positivas de sus padres, no solo en el área del físico, sino en muchos otros aspectos también. Del mismo modo, las niñas también necesitan escuchar a los padres apoyar a sus mujeres, por todo lo que son. Estos mensajes van a  ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

4. Evita la sexualización

Otra parte que es necesario trabajar para que las niñas tengan una imagen corporal positiva, así como una imagen general positiva, es protegerlas durante el tiempo posible de la sexualización. Eso incluye no comprar ropa interior en la que se pueda leer, por ejemplo, palabras como “jugosa”.

Lo mismo ocurriría con reality shows o series televisivas en las que todo gira en torno al cuerpo de la mujer.

 
No digo que aísles a tu hija para que no reciba este tipo de mensajes, porque posiblemente tampoco sea lo adecuado, ni fácil de controlar el tipo de información que reciben, pero si sería importante que puedas contrarrestar ese tipo de información haciéndole ver a tu hija que no es una forma respetuosa de tratar el cuerpo de una mujer.

5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija

Presta atención al idioma que empleas con respecto a los alimentos y las conductas alimentarias. Por ejemplo, es importante evitar utilizar palabras como lo «bueno» y lo «malo». Es mucho más positivo decir lo saludable y lo no saludable.También presta atención a lo que dices sobre otras mujeres. Intenta enfocarte siempre en sus talentos y fortalezas, y no en su apariencia física.

6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad

La presión de grupo para verse de cierta manera es un peligro para que tu hija desarrolle una imagen corporal saludable. Es necesario educar a las niñas sobre que hay personas en todo el mundo que tienen un aspecto diferente y que esta diversidad es algo que genera prosperidad. 

7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo

Creo que la mayoría de nosotros notamos que la publicidad generalmente involucra a mujeres atractivas y muy delgadas unidas a un producto.

Los medios asocian la delgadez física con la felicidad, el éxito, el amor… Es importante que enseñemos a las niñas que la felicidad, el éxito y el amor vienen en todas las formas, colores y tamaños.

Hay tantos mensajes externos que les dicen a las niñas que serán evaluadas por el tamaño de las partes de su cuerpo, enseñándoles a evaluarse a sí mismas con esta misma medida, que creo que es necesario dar mensajes alternativos a las niñas.

Podemos llamar a estos nuevos mensajes anti-cánones o anti-influencers. Además, estos mensajes se los vamos a enviar en un idioma que ellas entienden: el de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Para ello, he hecho una pequeña selección de algunas instagramers y rs que desafían el modelo de mujer que sigue los cánones establecidos.

Si quieres seguir leyendo sobre psicología Infanto-juvenil te dejo dos interesante artículos del Blog: Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente y Criar a un adolescente seguro de sí mismo.

Источник: https://iratxelopezpsicologia.com/ayudar-a-tu-hija-a-tener-una-imagen-corporal-saludable/

Adolescentes: autoimagen y autoestima

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

La imagen mental que tenemos de nosotros mismos se define como ”autoimagen”. Está influida por las relaciones con otras personas, las opiniones de conocidos y las experiencias vitales propias. Esta imagen mental juega un papel muy importante en nuestra autoestima. Durante la adolescencia es un pilar esencial para un desarrollo psicosocial adecuado.

Autoimagen y familia

La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas con edades comprendidas entre 12 y 18 años. Es una fase donde se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienzan con la pubertad y acaban cuando finaliza el crecimiento.

Es una etapa de continuos cambios que transmiten inseguridad al adolescente y le hacen sentir que “no se conoce”. Todo es nuevo en su universo.

Comienzan a prestar mucha atención a la imagen corporal y valoran como algo muy importante la opinión que los demás tienen de ellos. Aún no tienen claro “cómo se ven a sí mismos” e intentan encontrar respuestas en las opiniones de sus semejantes.

Cuando éstas son positivas, refuerzan el valor de la persona y contribuyen al logro de una buena autoestima.

Es importante que la familia del adolescente no menosprecie sus nuevas preocupaciones e intereses para que pueda conseguir una autoestima sana, que le ayude a vivir de forma plena.

Los padres deben comprender que la preocupación de sus hijos por la imagen corporal es algo transitorio, que irá disminuyendo conforme crezcan, pero que puede provocarles conflictos durante esta etapa.

Por ejemplo, es frecuente que una adolescente se preocupe más por su aspecto que por sus estudios.

Menospreciar este sentimiento no le ayuda, es más recomendable establecer unos límites poco rígidos que le permitan seguir evolucionando, que no se estanque, que no abandone actividades importantes, ni caiga en conductas nocivas para la salud.

Adolescente y autoestima

Las personas con buena autoestima rinden mejor en los estudios, en el trabajo y les cuesta menos hacer amigos; sacan lo mejor de sí mismos y se aceptan tal como son. Este proceso es largo, comienza a desarrollarse durante la adolescencia y termina en la etapa adulta, aunque muchos no alcanzan el objetivo.

¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?

A lo largo de la infancia el niño va recibiendo estímulos de forma constante que va interiorizando. En la adolescencia la presión por parte de la sociedad para conseguir un aspecto bello y saludable es más intensa. Está patente en cada esquina: revistas, anuncios en la vía pública, televisión o películas lo muestran a diario y es más exigente con las mujeres.

La comparación de su imagen con la de los iguales, cómo les gustaría ser, cómo se perciben en realidad, el ideal del peso que les gustaría tener provocan tal sufrimiento psicológico que en algunos casos les hace enfermar.

El adolescente está plenamente convencido de que su aspecto físico es crucial para su felicidad, considera que para alcanzar sus objetivos debe ser aceptado por su entorno y en esto también incluye su aspecto.

¿Qué pueden hacer los padres?

Por este motivo, las figuras de referencia moral para el adolescente, su familia, deberían interesarse por estos temas antes de la adolescencia. Hablar de sus virtudes físicas de una forma constructiva hará que el adolescente esté preparado para la enorme presión social a la que va a ser sometido.

Sería un buen momento para reforzar los hábitos de vida saludables, la dieta equilibrada y la práctica de ejercicio moderado de forma cotidiana. Es inevitable que el adolescente se preocupe en exceso por su aspecto físico, así que podemos utilizarlo como un aliciente adicional para guiarle hacia una vida más sana.

Si los adolescentes se sienten bien con su cuerpo, afrontaran estos años con más recursos para defenderse y lograr una mejor estima personal.

El adolescente necesita buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de vestuario, música y amistades. Todo ello resulta demasiado novedoso para los padres. Es recomendable actuar con tolerancia y respeto, puesto que la imposición va a generar más oposición en el adolescente.

Debemos recordar que están en la edad de experimentar y de sentir que son ellos quienes deciden. Comprender los matices de esta etapa nos ayuda a acompañarles y guiarles hacia un desarrollo vital saludable y feliz.

Todas estas inquietudes y turbulencias, que deben ser contenidas dentro de unos límites establecidos por los padres, son beneficiosas.

Su conocimiento les ayudará a desarrollarse, a forjar su autoestima y su personalidad adulta.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/adolescentes-autoimagen-autoestima

En español

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

(Body Image and Self-Esteem)

¿Alguna de estas frases te resulta familiar? “Soy muy alto”. “Soy muy bajo”. “Soy muy delgado”. “Si solo fuera más bajo / más alto/tuviese el cabello enrulado / el cabello lacio/una nariz más pequeña / piernas más largas, sería feliz”.

¿Te estás menospreciando? Si es así, no estás solo. Como adolescente, atraviesas muchos cambios en tu cuerpo. Y, a medida que tu cuerpo cambia, también lo hace la imagen que tienes de ti mismo. No siempre es fácil que te guste cada parte de tu físico, pero quedarte atrapado en los aspectos negativos puede bajar realmente tu autoestima.

¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?

La autoestima tiene que ver con cuánto crees que vales y cuánto crees que vales para otras personas. La autoestima es importante porque sentirte bien contigo mismo puede afectar tu salud mental y la forma en que te comportas.

Las personas con la autoestima alta tienen un buen conocimiento de sí mismas. Son realistas y buscan amigos a quienes les agraden y los aprecien por lo que son. Habitualmente, las personas con alta autoestima sienten que tienen más control de sus vidas y conocen sus fortalezas y sus debilidades.

La imagen corporal es cómo te ves físicamente, si sientes que eres atractivo y si a los demás les agrada tu aspecto físico. Para muchas personas, especialmente aquellas en los primeros años de su adolescencia, la imagen corporal puede estar estrechamente vinculada con la autoestima.

Pubertad y desarrollo

Algunas personas tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal al entrar en la pubertad, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios.

Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirnos aceptados por nuestros amigos, implican que puede ser tentador que nos comparemos con los demás.

El problema con esto es que no todos crecen o se desarrollan al mismo tiempo ni del mismo modo.

Imágenes de los medios y otras influencias externas

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios, así como del aspecto de otros niños y la forma en que encajamos.

Es posible que empecemos a compararnos con otras personas o con imágenes de los medios (“ideales” que con frecuencia están retocados).

Todo esto puede afectar la forma en que nos sentimos respecto de nosotros mismos y de nuestros cuerpos, incluso a medida que nos convertimos en adolescentes.

Las familias y la escuela

A veces, la vida familiar puede influir en nuestra imagen corporal. Es posible que algunos padres o entrenadores estén demasiado enfocados en verse de una determinada manera o en “llegar a un peso” para un equipo deportivo.

Los miembros de la familia pueden luchar contra su propia imagen corporal o criticar el aspecto de sus hijos (“¿por qué tienes el cabello tan largo?” o “cómo es posible que no puedas usar pantalones que te queden bien?”).

Todo esto puede influir en la autoestima de una persona, especialmente si es sensible a los comentarios de los demás.

Las personas también pueden ser el blanco de comentarios negativos y burlas hirientes de los compañeros de clase y los pares en relación con su aspecto. Aunque estos suelen ser producto de la ignorancia, a veces pueden afectar la imagen corporal y la autoestima.

Una buena autoestima

Si tienes una imagen positiva de tu cuerpo, es probable que te agrades y aceptes a ti mismo como eres, a pesar de que no encajes en un “ideal” mediático.

Esta actitud sana te permite explorar otros aspectos del proceso de crecimiento, por ejemplo, cultivar buenas amistades, ser más independiente de tus padres y desafiarte física y mentalmente.

Desarrollar estos aspectos de tu persona puede ser de ayuda para reforzar la autoestima.

Una actitud positiva y optimista puede ayudar a las personas a desarrollar una fuerte autoestima. Por ejemplo, si cometes un error, podrías decir, “soy humano” en lugar de, “soy un perdedor”, o no culpar a otras personas cuando las cosas no salen según lo previsto.

Saber qué cosas te hacen feliz y cómo alcanzar tus objetivos puede ayudar a que sientas que eres competente, fuerte y que tienes el control de tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida sano (como hacer ejercicio y comer bien) son una combinación excelente para desarrollar una buena autoestima.

Consejos para mejorar la imagen corporal

Algunas personas piensan que deben cambiar su aspecto para sentirse bien consigo mismas. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es cambiar la forma en que ves tu cuerpo y el modo en que piensas sobre ti mismo. Estos son algunos consejos sobre cómo hacerlo:

Reconoce que tu cuerpo te pertenece, sin importar su forma o talle.

Intenta enfocarte en lo fuerte y sano que es tu cuerpo, y en las cosas que puede hacer, no en lo que está mal o en lo que sientes que quieres cambiarle.

Si te preocupa tu peso o tu talle, consulta al médico para estar seguro de que todo está bien. Sin embargo, solo te incumbe a ti cómo se ve tu cuerpo: en última instancia, eres tú el que debe estar feliz contigo mismo.

Identifica los aspectos de tu apariencia que, siendo realista, puedes cambiar y cuáles no. Los seres humanos, por definición, no son perfectos. Es lo que nos hace únicos y originales.

Todas las personas (incluso los famosos que en apariencia son los más perfectos) tienen cosas que no pueden cambiar y deben aceptar, como su estatura, por ejemplo, o el número que calzan.

Recuerda que “las personas reales no son perfectas y que las personas perfectas no son reales (generalmente, están retocadas)”.

Si hay aspectos tuyos que deseas y puedes cambiar, ponte objetivos para lograrlo. Por ejemplo, si deseas estar en forma, elabora un plan para hacer ejercicio todos los días y comer sano. Luego, haz un seguimiento de tu progreso hasta que llegues a tu objetivo. Superar un desafío que te impones a ti mismo es una excelente forma de reforzar la autoestima.

Cuando escuches comentarios negativos procedentes de tu interior, dite a ti mismo que debes detenerte. Debes comprender que cada persona es más que solo su apariencia en un día cualquiera. Somos complejos y cambiamos permanentemente. Trata de enfocarte en los aspectos únicos e interesantes de tu persona.

Intenta construir tu autoestima haciéndote tres elogios todos los días. Mientras lo haces, cada noche enumera tres cosas de tu día que realmente te resultaron placenteras.

Puede ser la sensación que el sol te produjo en el rostro, el sonido de tu banda favorita o la forma en que alguien se rió de tus bromas.

Al concentrarse en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida puedes cambiar la forma en que te sientes respecto de ti mismo.

Algunas personas con discapacidades o diferencias físicas sienten que no son vistas por lo que realmente son debido a sus cuerpos y a lo que pueden y no pueden hacer.

Otras personas pueden tener problemas tan graves respecto de su imagen corporal que necesitan un poco más de ayuda.

Trabajar con un terapeuta o un consejero puede ayudar a que algunas personas logren tener una perspectiva y aprendan a enfocarse en sus fortalezas individuales, además de desarrollar un modo más sano de pensar.

¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

A veces, no se puede lidiar solo con la baja autoestima y los problemas con la imagen corporal. Algunos adolescentes pueden deprimirse y perder el interés en las actividades o los amigos. Algunos llegan a desarrollar trastornos alimentarios o con la imagen corporal, y pueden deprimirse o consumir alcohol o drogas para escaparse de los sentimientos de baja valoración.

Si así es como te sientes, puede ser de ayuda hablar con uno de tus padres, un entrenador, un líder religioso, un consejero de orientación, un terapeuta o un amigo. Un adulto en quien confías, una persona que te apoya y no te desalienta, puede ayudarte a poner tu imagen corporal en perspectiva y hacerte comentarios positivos sobre tu cuerpo, tus aptitudes y tus habilidades.

Si no puedes recurrir a nadie que conozcas, llama a una línea directa de atención por crisis para adolescentes (una búsqueda por Internet puede darte la información respecto de las líneas directas de atención a nivel nacional y local). Lo más importante es obtener ayuda si sientes que tu imagen corporal y tu autoestima están afectando tu vida.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2015

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/imagen-corporal-y-autoestima/

Alentar una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?
Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

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La imagen corporal es la forma en la que una persona se siente con su cuerpo. Los niños que tienen una imagen corporal saludable se sienten bien con su cuerpo. Están felices con cómo se ven, cómo crece y se mueve su cuerpo y lo que pueden hacer con su cuerpo. La imagen corporal forma parte de la imagen que un niño tiene de sí mismo.

Tener una buena imagen corporal ayuda a los niños a sentirse confiados. Esto favorece su autoestima. Los niños que no tienen una buena imagen corporal no se sienten bien con la forma en la que se ve su cuerpo. Una mala imagen corporal puede afectar la imagen que el niño tiene de sí mismo. Puede bajar su autoestima.

La imagen corporal saludable crece con el tiempo. Comienza cuando el niño es un bebé. Se construye a medida que el niño crece. Cambia cuando el niño atraviesa la pubertad. Y se va formando por lo que otras personas dicen. En cada etapa, los padres pueden hacer cosas para favorecer la imagen corporal saludable de sus hijos.

Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños

Los bebés y los niños pequeños parecen estar naturalmente felices con su cuerpo. Adoran sacudir las piernas y jugar con los dedos de los pies. Les encanta retorcerse y usar el cuerpo para moverse. Una vez que logran pararse y caminar, los niños pequeños se sienten orgullosos cada vez que logran hacer algo ellos solos.

Los padres ayudan a los bebés y los niños pequeños a sentirse bien con su cuerpo cuando hacen lo siguiente:

  • los acarician y cuidan con cariño
  • juegan para que los niños aprendan a mover el cuerpo
  • juegan para que los niños usen nuevas habilidades
  • les muestran cuán orgullosos se sienten
  • les sonríen y los elogian mucho

Imagen corporal en los niños que están creciendo

A medida que los niños crecen, pueden crear buenos sentimientos acerca de su cuerpo. A veces, esto se nota. Los niños se llenan de orgullo cuando usted les dice lo altos que llegarán a ser.

Se sonríen en el espejo. Les gusta cómo se ven con sus prendas favoritas o con su nuevo corte de cabello. Quieren que usted vea lo rápido que pueden correr.

O que vea lo que son capaces de hacer con una patineta.

A medida que crecen, los niños tal vez se comparen con otros niños. Quieren sentirse bien con su aspecto. Quieren poder hacer lo que hacen otros niños. Cuando se comparan con otros y se sienten bien, su imagen corporal se acrecienta.

Para ayudar a los niños a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • enseñarles acerca de su cuerpo
  • ayudarlos a cuidar su cuerpo
  • decirles cosas agradables sobre su aspecto
  • permitirles que les muestren lo que son capaces de hacer
  • demostrarles que están orgullosos de lo que son capaces de hacer
  • mantenerse activo con ellos
  • hacer que los niños se mantengan activos todos los días

Imagen corporal en la pubertad y más adelante

Los cuerpos de los niños cambian cuando atraviesan la pubertad. Es posible que la manera en la que se sienten respecto de su cuerpo también sufra cambios. Algunos niños están ansiosos de parecer mayores. Otros se sienten avergonzados por los cambios en su cuerpo. Puede llevar un poco de tiempo acostumbrarse a un cuerpo que se ve y se siente diferente.

No todos los niños atraviesan la pubertad a la misma edad. Algunos se desarrollan más temprano. Al principio, es posible que se sientan raros. O que se sientan orgullosos por parecer más maduros. Algunos niños atraviesan la pubertad más tarde. Algunos no tienen problemas con esto, pero otros no ven la hora de llegar a ser como sus amigos.

Es normal que las niñas tengan un poco de grasa adicional cuando atraviesan la pubertad. Pero esto hace que algunas de ellas se preocupen por su peso.

Los preadolescentes y adolescentes tal vez se preocupen mucho por su aspecto. Tal vez prueben nuevos estilos. Quizás se vistan como para encajar o como para diferenciarse.

Probablemente, se centren mucho en lo que no les gusta de la forma en la que se ven. Los niños seguramente querrán ser más musculosos. Las niñas tal vez deseen tener más curvas o menos curvas. Ser tan autocríticos puede dañar la imagen corporal de los adolescentes.

Para ayudarlos a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • decirles cosas lindas sobre su aspecto
  • permitirles probar nuevos estilos
  • evitar criticar su aspecto
  • asegurarse de que duerman lo suficiente y de que tengan una dieta saludable
  • asegurarse de que se mantengan activos todos los días

¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?

Algunos niños son blanco de bromas, o de hostigamiento por el aspecto de su cuerpo. Esto puede herirlos profundamente. Puede dañar su imagen corporal y su autoestima.

Si esto está ocurriendo, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • tomar medidas para detener las bromas o el hostigamiento
  • ayudar al niño a sanar sus sentimientos heridos y perder la vergüenza

Pueden lograrlo hablando con el niño y escuchándolo. Si es necesario, pueden obtener más ayuda para su hijo a través de un terapeuta o un psicólogo. La imagen corporal de un niño puede cambiar para mejor, aun cuando esté muy dañada.

La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?

Algunas afecciones impiden que los niños hagan lo mismo que el resto. Algunas afectan el aspecto, la movilidad, el crecimiento o el nivel de actividad del niño.

Pero el hecho de tener una afección no significa que el niño no pueda tener una imagen corporal saludable. La imagen corporal saludable se forma cuando el niño logra aceptar, disfrutar y cuidar de su cuerpo. Aun cuando haya cosas que los niños no pueden hacer, pueden sentirse bien con lo que sí pueden hacer.

¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?

Recuerde dar el ejemplo con una buena imagen corporal. Manténgase activo todos los días. Lleve una dieta saludable. Hable de forma positiva sobre su propio cuerpo. Acepte su propio cuerpo y cuídelo. Los niños aprenderán de usted y harán lo mismo.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/body-image-esp.html

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

Las niñas que alcanzan la mayoría de edad en el siglo XXI tienen más oportunidades que cualquiera de las generaciones que les precedieron. Pero, también se enfrentan a una serie de presiones que no tienen precedentes.

Se espera que las niñas se conviertan en ejecutivas, cirujanas y magistradas, pero también se espera que sean guapas y que cumplan con los cánones de belleza.

En este post comparto algunas ideas que puedes utilizar para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

Sabemos que nutrir una imagen corporal positiva es crucial para ayudar a las niñas a convertirse en personas adultas saludables y completas. Pero, nuestra sociedad parece estar más obsesionada que nunca con la juventud y la belleza.

 No estoy hablando de niñas, adolescentes y mujeres que desarrollan trastornos de la alimentación (como la anorexia o la bulimia), que implican una imagen corporal seriamente distorsionada, sino que estoy hablando de un grupo mucho más grande de mujeres de todas las edades que sienten que no pueden ser felices y aceptadas porque, si bien pueden tener muy buenas notas en el colegio o talentos fabulosos, no creen que tengan los cuerpos que se supone que “deben” tener. Desafortunadamente, lo que sienten que se supone que deben tener es un ideal que ven en las revistas, en la televisión y en las redes sociales que es difícilmente alcanzable, por no decir imposible.

Por eso criar hijas sanas y felices, se ha vuelto más desafiante en este siglo.

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal hace referencia a lo que piensas y sientes acerca de tu cuerpo. Incluye la imagen corporal que tienes de ti misma en tu mente, que puede coincidir o no con la forma y el tamaño real de tu cuerpo.

Una imagen corporal positiva o saludable incluye sentirse feliz y satisfecha con el propio cuerpo, así como sentirse cómoda y aceptar su apariencia.Una imagen corporal negativa o poco saludable tiene lugar cuando una persona se siente infeliz con la forma en la que se mira a sí misma.

Las personas que se sienten de esta manera, a menudo quieren cambiar el tamaño o la forma de su cuerpo.La imagen corporal puede cambiar a lo largo de nuestra vida y está fuertemente vinculada con la autoestima y las elecciones de un estilo de vida saludable.

Cuando te sientes bien con tu cuerpo, es más probable que tengas una buena autoestima, así como una actitud adecuada hacia la alimentación y la actividad física.

Una imagen corporal saludable en la infancia, puede sentar las bases para una buena salud física y mental en la adolescencia y adultez. Del mismo modo, una imagen corporal no saludable en la infancia, puede tener consecuencias duraderas.

En instagram hablamos sobre psicología: consejos, frases que nos hacen reflexionar, ejercicios, novedades de nuestro centro de psicología…

Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mi hija a desarrollar una imagen corporal saludable?Desde luego que no funciona el que tratemos de fingir que la presión para ser delgada y tener un cuerpo perfecto según los cánones de belleza no existe.

Tampoco servirá que le des una charla sobre cómo la apariencia no tiene nada que ver con quién es ella.

Si haces esto, tu hija llegará a la conclusión de que estás totalmente fuera de onda y de que vives en un mundo paralelo, ajena a las redes sociales y medios de comunicación en general.

Una vez dicho esto, comparto contigo algunas ideas que me parecen más adecuadas y que pueden generar resultados positivos en tu hija.

1. Empatiza

Lo que es efectivo es escuchar las preocupaciones de tu hija, reconocer la realidad de sus sentimientos y hacerle saber que tu también has tenido sentimientos similares, igual que muchas otras mujeres.

Puedes decirle: «Sí, mira, yo nunca he estado enamorada de mi cuerpo, especialmente de mis muslos.

” Lo importante es que le transmitas a tu hija, implícita o explícitamente, que aunque tu también has tenido dificultades en aceptar tu cuerpo, no has dejado que esas ideas de imperfección se apoderen de tu vida y que no te han impedido hacer lo que querías hacer y ser quien querías ser.

2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 

Si sientes ansiedad respecto a tu propio cuerpo, es probable que se lo contagies a tu hija. Las niñas aprenden en gran parte sobre cómo sentirse respecto a su cuerpo de sus propias madres.

Si mi madre cada vez que se pone una prenda que le marca los muslos se queja de que esa prenda le hace parecer gorda, o si se pregunta frente al espejo con qué vestido se ve más delgada, como hija suya, lo absorberé.

Las madres necesitan modelar, hasta cierto punto, la comodidad con su propio cuerpo, así como, la aceptación y el aprecio por su propio cuerpo. 
Esto se extiende también a los momentos de las comidas, que deben ser tratados como momentos de disfrute, de estar en familia y en los que la nutrición sea importante.

Puedes animar a tu hija a comer de manera saludable y a tener seguridad en sí misma, pero si al mismo tiempo hablas de lo «malo» que ha sido que se haya comido un pastelito o si dices: “¡Esto va directamente a mi trasero!», no vas a ayudar a tu hija. 

3. El papel de los padres

Las niñas necesitan escuchar opiniones positivas de sus padres, no solo en el área del físico, sino en muchos otros aspectos también. Del mismo modo, las niñas también necesitan escuchar a los padres apoyar a sus mujeres, por todo lo que son. Estos mensajes van a  ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

4. Evita la sexualización

Otra parte que es necesario trabajar para que las niñas tengan una imagen corporal positiva, así como una imagen general positiva, es protegerlas durante el tiempo posible de la sexualización. Eso incluye no comprar ropa interior en la que se pueda leer, por ejemplo, palabras como “jugosa”.

Lo mismo ocurriría con reality shows o series televisivas en las que todo gira en torno al cuerpo de la mujer.

 
No digo que aísles a tu hija para que no reciba este tipo de mensajes, porque posiblemente tampoco sea lo adecuado, ni fácil de controlar el tipo de información que reciben, pero si sería importante que puedas contrarrestar ese tipo de información haciéndole ver a tu hija que no es una forma respetuosa de tratar el cuerpo de una mujer.

5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija

Presta atención al idioma que empleas con respecto a los alimentos y las conductas alimentarias. Por ejemplo, es importante evitar utilizar palabras como lo «bueno» y lo «malo». Es mucho más positivo decir lo saludable y lo no saludable.También presta atención a lo que dices sobre otras mujeres. Intenta enfocarte siempre en sus talentos y fortalezas, y no en su apariencia física.

6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad

La presión de grupo para verse de cierta manera es un peligro para que tu hija desarrolle una imagen corporal saludable. Es necesario educar a las niñas sobre que hay personas en todo el mundo que tienen un aspecto diferente y que esta diversidad es algo que genera prosperidad. 

7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo

Creo que la mayoría de nosotros notamos que la publicidad generalmente involucra a mujeres atractivas y muy delgadas unidas a un producto.

Los medios asocian la delgadez física con la felicidad, el éxito, el amor… Es importante que enseñemos a las niñas que la felicidad, el éxito y el amor vienen en todas las formas, colores y tamaños.

Hay tantos mensajes externos que les dicen a las niñas que serán evaluadas por el tamaño de las partes de su cuerpo, enseñándoles a evaluarse a sí mismas con esta misma medida, que creo que es necesario dar mensajes alternativos a las niñas.

Podemos llamar a estos nuevos mensajes anti-cánones o anti-influencers. Además, estos mensajes se los vamos a enviar en un idioma que ellas entienden: el de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Para ello, he hecho una pequeña selección de algunas instagramers y rs que desafían el modelo de mujer que sigue los cánones establecidos.

Si quieres seguir leyendo sobre psicología Infanto-juvenil te dejo dos interesante artículos del Blog: Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente y Criar a un adolescente seguro de sí mismo.

Источник: https://iratxelopezpsicologia.com/ayudar-a-tu-hija-a-tener-una-imagen-corporal-saludable/

Adolescentes: autoimagen y autoestima

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

La imagen mental que tenemos de nosotros mismos se define como ”autoimagen”. Está influida por las relaciones con otras personas, las opiniones de conocidos y las experiencias vitales propias. Esta imagen mental juega un papel muy importante en nuestra autoestima. Durante la adolescencia es un pilar esencial para un desarrollo psicosocial adecuado.

Autoimagen y familia

La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas con edades comprendidas entre 12 y 18 años. Es una fase donde se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienzan con la pubertad y acaban cuando finaliza el crecimiento.

Es una etapa de continuos cambios que transmiten inseguridad al adolescente y le hacen sentir que “no se conoce”. Todo es nuevo en su universo.

Comienzan a prestar mucha atención a la imagen corporal y valoran como algo muy importante la opinión que los demás tienen de ellos. Aún no tienen claro “cómo se ven a sí mismos” e intentan encontrar respuestas en las opiniones de sus semejantes.

Cuando éstas son positivas, refuerzan el valor de la persona y contribuyen al logro de una buena autoestima.

Es importante que la familia del adolescente no menosprecie sus nuevas preocupaciones e intereses para que pueda conseguir una autoestima sana, que le ayude a vivir de forma plena.

Los padres deben comprender que la preocupación de sus hijos por la imagen corporal es algo transitorio, que irá disminuyendo conforme crezcan, pero que puede provocarles conflictos durante esta etapa.

Por ejemplo, es frecuente que una adolescente se preocupe más por su aspecto que por sus estudios.

Menospreciar este sentimiento no le ayuda, es más recomendable establecer unos límites poco rígidos que le permitan seguir evolucionando, que no se estanque, que no abandone actividades importantes, ni caiga en conductas nocivas para la salud.

Adolescente y autoestima

Las personas con buena autoestima rinden mejor en los estudios, en el trabajo y les cuesta menos hacer amigos; sacan lo mejor de sí mismos y se aceptan tal como son. Este proceso es largo, comienza a desarrollarse durante la adolescencia y termina en la etapa adulta, aunque muchos no alcanzan el objetivo.

¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?

A lo largo de la infancia el niño va recibiendo estímulos de forma constante que va interiorizando. En la adolescencia la presión por parte de la sociedad para conseguir un aspecto bello y saludable es más intensa. Está patente en cada esquina: revistas, anuncios en la vía pública, televisión o películas lo muestran a diario y es más exigente con las mujeres.

La comparación de su imagen con la de los iguales, cómo les gustaría ser, cómo se perciben en realidad, el ideal del peso que les gustaría tener provocan tal sufrimiento psicológico que en algunos casos les hace enfermar.

El adolescente está plenamente convencido de que su aspecto físico es crucial para su felicidad, considera que para alcanzar sus objetivos debe ser aceptado por su entorno y en esto también incluye su aspecto.

¿Qué pueden hacer los padres?

Por este motivo, las figuras de referencia moral para el adolescente, su familia, deberían interesarse por estos temas antes de la adolescencia. Hablar de sus virtudes físicas de una forma constructiva hará que el adolescente esté preparado para la enorme presión social a la que va a ser sometido.

Sería un buen momento para reforzar los hábitos de vida saludables, la dieta equilibrada y la práctica de ejercicio moderado de forma cotidiana. Es inevitable que el adolescente se preocupe en exceso por su aspecto físico, así que podemos utilizarlo como un aliciente adicional para guiarle hacia una vida más sana.

Si los adolescentes se sienten bien con su cuerpo, afrontaran estos años con más recursos para defenderse y lograr una mejor estima personal.

El adolescente necesita buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de vestuario, música y amistades. Todo ello resulta demasiado novedoso para los padres. Es recomendable actuar con tolerancia y respeto, puesto que la imposición va a generar más oposición en el adolescente.

Debemos recordar que están en la edad de experimentar y de sentir que son ellos quienes deciden. Comprender los matices de esta etapa nos ayuda a acompañarles y guiarles hacia un desarrollo vital saludable y feliz.

Todas estas inquietudes y turbulencias, que deben ser contenidas dentro de unos límites establecidos por los padres, son beneficiosas.

Su conocimiento les ayudará a desarrollarse, a forjar su autoestima y su personalidad adulta.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/adolescentes-autoimagen-autoestima

En español

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

(Body Image and Self-Esteem)

¿Alguna de estas frases te resulta familiar? “Soy muy alto”. “Soy muy bajo”. “Soy muy delgado”. “Si solo fuera más bajo / más alto/tuviese el cabello enrulado / el cabello lacio/una nariz más pequeña / piernas más largas, sería feliz”.

¿Te estás menospreciando? Si es así, no estás solo. Como adolescente, atraviesas muchos cambios en tu cuerpo. Y, a medida que tu cuerpo cambia, también lo hace la imagen que tienes de ti mismo. No siempre es fácil que te guste cada parte de tu físico, pero quedarte atrapado en los aspectos negativos puede bajar realmente tu autoestima.

¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?

La autoestima tiene que ver con cuánto crees que vales y cuánto crees que vales para otras personas. La autoestima es importante porque sentirte bien contigo mismo puede afectar tu salud mental y la forma en que te comportas.

Las personas con la autoestima alta tienen un buen conocimiento de sí mismas. Son realistas y buscan amigos a quienes les agraden y los aprecien por lo que son. Habitualmente, las personas con alta autoestima sienten que tienen más control de sus vidas y conocen sus fortalezas y sus debilidades.

La imagen corporal es cómo te ves físicamente, si sientes que eres atractivo y si a los demás les agrada tu aspecto físico. Para muchas personas, especialmente aquellas en los primeros años de su adolescencia, la imagen corporal puede estar estrechamente vinculada con la autoestima.

¿Qué influye en la autoestima de una persona?

Pubertad y desarrollo

Algunas personas tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal al entrar en la pubertad, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios.

Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirnos aceptados por nuestros amigos, implican que puede ser tentador que nos comparemos con los demás.

El problema con esto es que no todos crecen o se desarrollan al mismo tiempo ni del mismo modo.

Imágenes de los medios y otras influencias externas

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios, así como del aspecto de otros niños y la forma en que encajamos.

Es posible que empecemos a compararnos con otras personas o con imágenes de los medios (“ideales” que con frecuencia están retocados).

Todo esto puede afectar la forma en que nos sentimos respecto de nosotros mismos y de nuestros cuerpos, incluso a medida que nos convertimos en adolescentes.

Las familias y la escuela

A veces, la vida familiar puede influir en nuestra imagen corporal. Es posible que algunos padres o entrenadores estén demasiado enfocados en verse de una determinada manera o en “llegar a un peso” para un equipo deportivo.

Los miembros de la familia pueden luchar contra su propia imagen corporal o criticar el aspecto de sus hijos (“¿por qué tienes el cabello tan largo?” o “cómo es posible que no puedas usar pantalones que te queden bien?”).

Todo esto puede influir en la autoestima de una persona, especialmente si es sensible a los comentarios de los demás.

Las personas también pueden ser el blanco de comentarios negativos y burlas hirientes de los compañeros de clase y los pares en relación con su aspecto. Aunque estos suelen ser producto de la ignorancia, a veces pueden afectar la imagen corporal y la autoestima.

Una buena autoestima

Si tienes una imagen positiva de tu cuerpo, es probable que te agrades y aceptes a ti mismo como eres, a pesar de que no encajes en un “ideal” mediático.

Esta actitud sana te permite explorar otros aspectos del proceso de crecimiento, por ejemplo, cultivar buenas amistades, ser más independiente de tus padres y desafiarte física y mentalmente.

Desarrollar estos aspectos de tu persona puede ser de ayuda para reforzar la autoestima.

Una actitud positiva y optimista puede ayudar a las personas a desarrollar una fuerte autoestima. Por ejemplo, si cometes un error, podrías decir, “soy humano” en lugar de, “soy un perdedor”, o no culpar a otras personas cuando las cosas no salen según lo previsto.

Saber qué cosas te hacen feliz y cómo alcanzar tus objetivos puede ayudar a que sientas que eres competente, fuerte y que tienes el control de tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida sano (como hacer ejercicio y comer bien) son una combinación excelente para desarrollar una buena autoestima.

Consejos para mejorar la imagen corporal

Algunas personas piensan que deben cambiar su aspecto para sentirse bien consigo mismas. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es cambiar la forma en que ves tu cuerpo y el modo en que piensas sobre ti mismo. Estos son algunos consejos sobre cómo hacerlo:

Reconoce que tu cuerpo te pertenece, sin importar su forma o talle.

Intenta enfocarte en lo fuerte y sano que es tu cuerpo, y en las cosas que puede hacer, no en lo que está mal o en lo que sientes que quieres cambiarle.

Si te preocupa tu peso o tu talle, consulta al médico para estar seguro de que todo está bien. Sin embargo, solo te incumbe a ti cómo se ve tu cuerpo: en última instancia, eres tú el que debe estar feliz contigo mismo.

Identifica los aspectos de tu apariencia que, siendo realista, puedes cambiar y cuáles no. Los seres humanos, por definición, no son perfectos. Es lo que nos hace únicos y originales.

Todas las personas (incluso los famosos que en apariencia son los más perfectos) tienen cosas que no pueden cambiar y deben aceptar, como su estatura, por ejemplo, o el número que calzan.

Recuerda que “las personas reales no son perfectas y que las personas perfectas no son reales (generalmente, están retocadas)”.

Si hay aspectos tuyos que deseas y puedes cambiar, ponte objetivos para lograrlo. Por ejemplo, si deseas estar en forma, elabora un plan para hacer ejercicio todos los días y comer sano. Luego, haz un seguimiento de tu progreso hasta que llegues a tu objetivo. Superar un desafío que te impones a ti mismo es una excelente forma de reforzar la autoestima.

Cuando escuches comentarios negativos procedentes de tu interior, dite a ti mismo que debes detenerte. Debes comprender que cada persona es más que solo su apariencia en un día cualquiera. Somos complejos y cambiamos permanentemente. Trata de enfocarte en los aspectos únicos e interesantes de tu persona.

Intenta construir tu autoestima haciéndote tres elogios todos los días. Mientras lo haces, cada noche enumera tres cosas de tu día que realmente te resultaron placenteras.

Puede ser la sensación que el sol te produjo en el rostro, el sonido de tu banda favorita o la forma en que alguien se rió de tus bromas.

Al concentrarse en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida puedes cambiar la forma en que te sientes respecto de ti mismo.

Algunas personas con discapacidades o diferencias físicas sienten que no son vistas por lo que realmente son debido a sus cuerpos y a lo que pueden y no pueden hacer.

Otras personas pueden tener problemas tan graves respecto de su imagen corporal que necesitan un poco más de ayuda.

Trabajar con un terapeuta o un consejero puede ayudar a que algunas personas logren tener una perspectiva y aprendan a enfocarse en sus fortalezas individuales, además de desarrollar un modo más sano de pensar.

¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

A veces, no se puede lidiar solo con la baja autoestima y los problemas con la imagen corporal. Algunos adolescentes pueden deprimirse y perder el interés en las actividades o los amigos. Algunos llegan a desarrollar trastornos alimentarios o con la imagen corporal, y pueden deprimirse o consumir alcohol o drogas para escaparse de los sentimientos de baja valoración.

Si así es como te sientes, puede ser de ayuda hablar con uno de tus padres, un entrenador, un líder religioso, un consejero de orientación, un terapeuta o un amigo. Un adulto en quien confías, una persona que te apoya y no te desalienta, puede ayudarte a poner tu imagen corporal en perspectiva y hacerte comentarios positivos sobre tu cuerpo, tus aptitudes y tus habilidades.

Si no puedes recurrir a nadie que conozcas, llama a una línea directa de atención por crisis para adolescentes (una búsqueda por Internet puede darte la información respecto de las líneas directas de atención a nivel nacional y local). Lo más importante es obtener ayuda si sientes que tu imagen corporal y tu autoestima están afectando tu vida.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2015

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/imagen-corporal-y-autoestima/

Alentar una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?
Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

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La imagen corporal es la forma en la que una persona se siente con su cuerpo. Los niños que tienen una imagen corporal saludable se sienten bien con su cuerpo. Están felices con cómo se ven, cómo crece y se mueve su cuerpo y lo que pueden hacer con su cuerpo. La imagen corporal forma parte de la imagen que un niño tiene de sí mismo.

Tener una buena imagen corporal ayuda a los niños a sentirse confiados. Esto favorece su autoestima. Los niños que no tienen una buena imagen corporal no se sienten bien con la forma en la que se ve su cuerpo. Una mala imagen corporal puede afectar la imagen que el niño tiene de sí mismo. Puede bajar su autoestima.

La imagen corporal saludable crece con el tiempo. Comienza cuando el niño es un bebé. Se construye a medida que el niño crece. Cambia cuando el niño atraviesa la pubertad. Y se va formando por lo que otras personas dicen. En cada etapa, los padres pueden hacer cosas para favorecer la imagen corporal saludable de sus hijos.

Imagen corporal en los bebés y los niños pequeños

Los bebés y los niños pequeños parecen estar naturalmente felices con su cuerpo. Adoran sacudir las piernas y jugar con los dedos de los pies. Les encanta retorcerse y usar el cuerpo para moverse. Una vez que logran pararse y caminar, los niños pequeños se sienten orgullosos cada vez que logran hacer algo ellos solos.

Los padres ayudan a los bebés y los niños pequeños a sentirse bien con su cuerpo cuando hacen lo siguiente:

  • los acarician y cuidan con cariño
  • juegan para que los niños aprendan a mover el cuerpo
  • juegan para que los niños usen nuevas habilidades
  • les muestran cuán orgullosos se sienten
  • les sonríen y los elogian mucho

Imagen corporal en los niños que están creciendo

A medida que los niños crecen, pueden crear buenos sentimientos acerca de su cuerpo. A veces, esto se nota. Los niños se llenan de orgullo cuando usted les dice lo altos que llegarán a ser.

Se sonríen en el espejo. Les gusta cómo se ven con sus prendas favoritas o con su nuevo corte de cabello. Quieren que usted vea lo rápido que pueden correr.

O que vea lo que son capaces de hacer con una patineta.

A medida que crecen, los niños tal vez se comparen con otros niños. Quieren sentirse bien con su aspecto. Quieren poder hacer lo que hacen otros niños. Cuando se comparan con otros y se sienten bien, su imagen corporal se acrecienta.

Para ayudar a los niños a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • enseñarles acerca de su cuerpo
  • ayudarlos a cuidar su cuerpo
  • decirles cosas agradables sobre su aspecto
  • permitirles que les muestren lo que son capaces de hacer
  • demostrarles que están orgullosos de lo que son capaces de hacer
  • mantenerse activo con ellos
  • hacer que los niños se mantengan activos todos los días

Imagen corporal en la pubertad y más adelante

Los cuerpos de los niños cambian cuando atraviesan la pubertad. Es posible que la manera en la que se sienten respecto de su cuerpo también sufra cambios. Algunos niños están ansiosos de parecer mayores. Otros se sienten avergonzados por los cambios en su cuerpo. Puede llevar un poco de tiempo acostumbrarse a un cuerpo que se ve y se siente diferente.

No todos los niños atraviesan la pubertad a la misma edad. Algunos se desarrollan más temprano. Al principio, es posible que se sientan raros. O que se sientan orgullosos por parecer más maduros. Algunos niños atraviesan la pubertad más tarde. Algunos no tienen problemas con esto, pero otros no ven la hora de llegar a ser como sus amigos.

Es normal que las niñas tengan un poco de grasa adicional cuando atraviesan la pubertad. Pero esto hace que algunas de ellas se preocupen por su peso.

Los preadolescentes y adolescentes tal vez se preocupen mucho por su aspecto. Tal vez prueben nuevos estilos. Quizás se vistan como para encajar o como para diferenciarse.

Probablemente, se centren mucho en lo que no les gusta de la forma en la que se ven. Los niños seguramente querrán ser más musculosos. Las niñas tal vez deseen tener más curvas o menos curvas. Ser tan autocríticos puede dañar la imagen corporal de los adolescentes.

Para ayudarlos a tener una imagen corporal saludable, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • decirles cosas lindas sobre su aspecto
  • permitirles probar nuevos estilos
  • evitar criticar su aspecto
  • asegurarse de que duerman lo suficiente y de que tengan una dieta saludable
  • asegurarse de que se mantengan activos todos los días

¿Las bromas pueden afectar la imagen corporal de un niño?

Algunos niños son blanco de bromas, o de hostigamiento por el aspecto de su cuerpo. Esto puede herirlos profundamente. Puede dañar su imagen corporal y su autoestima.

Si esto está ocurriendo, los padres pueden hacer lo siguiente:

  • tomar medidas para detener las bromas o el hostigamiento
  • ayudar al niño a sanar sus sentimientos heridos y perder la vergüenza

Pueden lograrlo hablando con el niño y escuchándolo. Si es necesario, pueden obtener más ayuda para su hijo a través de un terapeuta o un psicólogo. La imagen corporal de un niño puede cambiar para mejor, aun cuando esté muy dañada.

La imagen corporal de un niño, ¿puede verse afectada si sufre una afección?

Algunas afecciones impiden que los niños hagan lo mismo que el resto. Algunas afectan el aspecto, la movilidad, el crecimiento o el nivel de actividad del niño.

Pero el hecho de tener una afección no significa que el niño no pueda tener una imagen corporal saludable. La imagen corporal saludable se forma cuando el niño logra aceptar, disfrutar y cuidar de su cuerpo. Aun cuando haya cosas que los niños no pueden hacer, pueden sentirse bien con lo que sí pueden hacer.

¿Qué más pueden hacer los padres para ayudar?

Recuerde dar el ejemplo con una buena imagen corporal. Manténgase activo todos los días. Lleve una dieta saludable. Hable de forma positiva sobre su propio cuerpo. Acepte su propio cuerpo y cuídelo. Los niños aprenderán de usted y harán lo mismo.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/body-image-esp.html

Cómo ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

Las niñas que alcanzan la mayoría de edad en el siglo XXI tienen más oportunidades que cualquiera de las generaciones que les precedieron. Pero, también se enfrentan a una serie de presiones que no tienen precedentes.

Se espera que las niñas se conviertan en ejecutivas, cirujanas y magistradas, pero también se espera que sean guapas y que cumplan con los cánones de belleza.

En este post comparto algunas ideas que puedes utilizar para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

Sabemos que nutrir una imagen corporal positiva es crucial para ayudar a las niñas a convertirse en personas adultas saludables y completas. Pero, nuestra sociedad parece estar más obsesionada que nunca con la juventud y la belleza.

 No estoy hablando de niñas, adolescentes y mujeres que desarrollan trastornos de la alimentación (como la anorexia o la bulimia), que implican una imagen corporal seriamente distorsionada, sino que estoy hablando de un grupo mucho más grande de mujeres de todas las edades que sienten que no pueden ser felices y aceptadas porque, si bien pueden tener muy buenas notas en el colegio o talentos fabulosos, no creen que tengan los cuerpos que se supone que “deben” tener. Desafortunadamente, lo que sienten que se supone que deben tener es un ideal que ven en las revistas, en la televisión y en las redes sociales que es difícilmente alcanzable, por no decir imposible.

Por eso criar hijas sanas y felices, se ha vuelto más desafiante en este siglo.

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal hace referencia a lo que piensas y sientes acerca de tu cuerpo. Incluye la imagen corporal que tienes de ti misma en tu mente, que puede coincidir o no con la forma y el tamaño real de tu cuerpo.

Una imagen corporal positiva o saludable incluye sentirse feliz y satisfecha con el propio cuerpo, así como sentirse cómoda y aceptar su apariencia.Una imagen corporal negativa o poco saludable tiene lugar cuando una persona se siente infeliz con la forma en la que se mira a sí misma.

Las personas que se sienten de esta manera, a menudo quieren cambiar el tamaño o la forma de su cuerpo.La imagen corporal puede cambiar a lo largo de nuestra vida y está fuertemente vinculada con la autoestima y las elecciones de un estilo de vida saludable.

Cuando te sientes bien con tu cuerpo, es más probable que tengas una buena autoestima, así como una actitud adecuada hacia la alimentación y la actividad física.

Una imagen corporal saludable en la infancia, puede sentar las bases para una buena salud física y mental en la adolescencia y adultez. Del mismo modo, una imagen corporal no saludable en la infancia, puede tener consecuencias duraderas.

En instagram hablamos sobre psicología: consejos, frases que nos hacen reflexionar, ejercicios, novedades de nuestro centro de psicología…

Algunas cosas que puedes hacer para ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable

Entonces, ¿cómo puedo ayudar a mi hija a desarrollar una imagen corporal saludable?Desde luego que no funciona el que tratemos de fingir que la presión para ser delgada y tener un cuerpo perfecto según los cánones de belleza no existe.

Tampoco servirá que le des una charla sobre cómo la apariencia no tiene nada que ver con quién es ella.

Si haces esto, tu hija llegará a la conclusión de que estás totalmente fuera de onda y de que vives en un mundo paralelo, ajena a las redes sociales y medios de comunicación en general.

Una vez dicho esto, comparto contigo algunas ideas que me parecen más adecuadas y que pueden generar resultados positivos en tu hija.

1. Empatiza

Lo que es efectivo es escuchar las preocupaciones de tu hija, reconocer la realidad de sus sentimientos y hacerle saber que tu también has tenido sentimientos similares, igual que muchas otras mujeres.

Puedes decirle: «Sí, mira, yo nunca he estado enamorada de mi cuerpo, especialmente de mis muslos.

” Lo importante es que le transmitas a tu hija, implícita o explícitamente, que aunque tu también has tenido dificultades en aceptar tu cuerpo, no has dejado que esas ideas de imperfección se apoderen de tu vida y que no te han impedido hacer lo que querías hacer y ser quien querías ser.

2. Siéntete cómoda con tu propio cuerpo 

Si sientes ansiedad respecto a tu propio cuerpo, es probable que se lo contagies a tu hija. Las niñas aprenden en gran parte sobre cómo sentirse respecto a su cuerpo de sus propias madres.

Si mi madre cada vez que se pone una prenda que le marca los muslos se queja de que esa prenda le hace parecer gorda, o si se pregunta frente al espejo con qué vestido se ve más delgada, como hija suya, lo absorberé.

Las madres necesitan modelar, hasta cierto punto, la comodidad con su propio cuerpo, así como, la aceptación y el aprecio por su propio cuerpo. 
Esto se extiende también a los momentos de las comidas, que deben ser tratados como momentos de disfrute, de estar en familia y en los que la nutrición sea importante.

Puedes animar a tu hija a comer de manera saludable y a tener seguridad en sí misma, pero si al mismo tiempo hablas de lo «malo» que ha sido que se haya comido un pastelito o si dices: “¡Esto va directamente a mi trasero!», no vas a ayudar a tu hija. 

3. El papel de los padres

Las niñas necesitan escuchar opiniones positivas de sus padres, no solo en el área del físico, sino en muchos otros aspectos también. Del mismo modo, las niñas también necesitan escuchar a los padres apoyar a sus mujeres, por todo lo que son. Estos mensajes van a  ayudar a tu hija a tener una imagen corporal saludable.

4. Evita la sexualización

Otra parte que es necesario trabajar para que las niñas tengan una imagen corporal positiva, así como una imagen general positiva, es protegerlas durante el tiempo posible de la sexualización. Eso incluye no comprar ropa interior en la que se pueda leer, por ejemplo, palabras como “jugosa”.

Lo mismo ocurriría con reality shows o series televisivas en las que todo gira en torno al cuerpo de la mujer.

 
No digo que aísles a tu hija para que no reciba este tipo de mensajes, porque posiblemente tampoco sea lo adecuado, ni fácil de controlar el tipo de información que reciben, pero si sería importante que puedas contrarrestar ese tipo de información haciéndole ver a tu hija que no es una forma respetuosa de tratar el cuerpo de una mujer.

5. Presta atención al idioma en el que hablas a tu hija

Presta atención al idioma que empleas con respecto a los alimentos y las conductas alimentarias. Por ejemplo, es importante evitar utilizar palabras como lo «bueno» y lo «malo». Es mucho más positivo decir lo saludable y lo no saludable.También presta atención a lo que dices sobre otras mujeres. Intenta enfocarte siempre en sus talentos y fortalezas, y no en su apariencia física.

6. Habla con tu hija sobre la belleza de la diversidad

La presión de grupo para verse de cierta manera es un peligro para que tu hija desarrolle una imagen corporal saludable. Es necesario educar a las niñas sobre que hay personas en todo el mundo que tienen un aspecto diferente y que esta diversidad es algo que genera prosperidad. 

7. Evita revistas y medios enfocados en el cuerpo

Creo que la mayoría de nosotros notamos que la publicidad generalmente involucra a mujeres atractivas y muy delgadas unidas a un producto.

Los medios asocian la delgadez física con la felicidad, el éxito, el amor… Es importante que enseñemos a las niñas que la felicidad, el éxito y el amor vienen en todas las formas, colores y tamaños.

Hay tantos mensajes externos que les dicen a las niñas que serán evaluadas por el tamaño de las partes de su cuerpo, enseñándoles a evaluarse a sí mismas con esta misma medida, que creo que es necesario dar mensajes alternativos a las niñas.

Podemos llamar a estos nuevos mensajes anti-cánones o anti-influencers. Además, estos mensajes se los vamos a enviar en un idioma que ellas entienden: el de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Para ello, he hecho una pequeña selección de algunas instagramers y rs que desafían el modelo de mujer que sigue los cánones establecidos.

Si quieres seguir leyendo sobre psicología Infanto-juvenil te dejo dos interesante artículos del Blog: Una guía para padres y madres sobre la depresión adolescente y Criar a un adolescente seguro de sí mismo.

Источник: https://iratxelopezpsicologia.com/ayudar-a-tu-hija-a-tener-una-imagen-corporal-saludable/

Adolescentes: autoimagen y autoestima

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

La imagen mental que tenemos de nosotros mismos se define como ”autoimagen”. Está influida por las relaciones con otras personas, las opiniones de conocidos y las experiencias vitales propias. Esta imagen mental juega un papel muy importante en nuestra autoestima. Durante la adolescencia es un pilar esencial para un desarrollo psicosocial adecuado.

Autoimagen y familia

La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas con edades comprendidas entre 12 y 18 años. Es una fase donde se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales, que comienzan con la pubertad y acaban cuando finaliza el crecimiento.

Es una etapa de continuos cambios que transmiten inseguridad al adolescente y le hacen sentir que “no se conoce”. Todo es nuevo en su universo.

Comienzan a prestar mucha atención a la imagen corporal y valoran como algo muy importante la opinión que los demás tienen de ellos. Aún no tienen claro “cómo se ven a sí mismos” e intentan encontrar respuestas en las opiniones de sus semejantes.

Cuando éstas son positivas, refuerzan el valor de la persona y contribuyen al logro de una buena autoestima.

Es importante que la familia del adolescente no menosprecie sus nuevas preocupaciones e intereses para que pueda conseguir una autoestima sana, que le ayude a vivir de forma plena.

Los padres deben comprender que la preocupación de sus hijos por la imagen corporal es algo transitorio, que irá disminuyendo conforme crezcan, pero que puede provocarles conflictos durante esta etapa.

Por ejemplo, es frecuente que una adolescente se preocupe más por su aspecto que por sus estudios.

Menospreciar este sentimiento no le ayuda, es más recomendable establecer unos límites poco rígidos que le permitan seguir evolucionando, que no se estanque, que no abandone actividades importantes, ni caiga en conductas nocivas para la salud.

Adolescente y autoestima

Las personas con buena autoestima rinden mejor en los estudios, en el trabajo y les cuesta menos hacer amigos; sacan lo mejor de sí mismos y se aceptan tal como son. Este proceso es largo, comienza a desarrollarse durante la adolescencia y termina en la etapa adulta, aunque muchos no alcanzan el objetivo.

¿Por qué es tan importante el aspecto físico para el adolescente y su autoestima?

A lo largo de la infancia el niño va recibiendo estímulos de forma constante que va interiorizando. En la adolescencia la presión por parte de la sociedad para conseguir un aspecto bello y saludable es más intensa. Está patente en cada esquina: revistas, anuncios en la vía pública, televisión o películas lo muestran a diario y es más exigente con las mujeres.

La comparación de su imagen con la de los iguales, cómo les gustaría ser, cómo se perciben en realidad, el ideal del peso que les gustaría tener provocan tal sufrimiento psicológico que en algunos casos les hace enfermar.

El adolescente está plenamente convencido de que su aspecto físico es crucial para su felicidad, considera que para alcanzar sus objetivos debe ser aceptado por su entorno y en esto también incluye su aspecto.

¿Qué pueden hacer los padres?

Por este motivo, las figuras de referencia moral para el adolescente, su familia, deberían interesarse por estos temas antes de la adolescencia. Hablar de sus virtudes físicas de una forma constructiva hará que el adolescente esté preparado para la enorme presión social a la que va a ser sometido.

Sería un buen momento para reforzar los hábitos de vida saludables, la dieta equilibrada y la práctica de ejercicio moderado de forma cotidiana. Es inevitable que el adolescente se preocupe en exceso por su aspecto físico, así que podemos utilizarlo como un aliciente adicional para guiarle hacia una vida más sana.

Si los adolescentes se sienten bien con su cuerpo, afrontaran estos años con más recursos para defenderse y lograr una mejor estima personal.

El adolescente necesita buscar nuevas emociones, probar diferentes estilos de vestuario, música y amistades. Todo ello resulta demasiado novedoso para los padres. Es recomendable actuar con tolerancia y respeto, puesto que la imposición va a generar más oposición en el adolescente.

Debemos recordar que están en la edad de experimentar y de sentir que son ellos quienes deciden. Comprender los matices de esta etapa nos ayuda a acompañarles y guiarles hacia un desarrollo vital saludable y feliz.

Todas estas inquietudes y turbulencias, que deben ser contenidas dentro de unos límites establecidos por los padres, son beneficiosas.

Su conocimiento les ayudará a desarrollarse, a forjar su autoestima y su personalidad adulta.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/adolescentes-autoimagen-autoestima

En español

Imagen corporal de niños y adolescentes, ¿cómo se ven a sí mismos?

(Body Image and Self-Esteem)

¿Alguna de estas frases te resulta familiar? “Soy muy alto”. “Soy muy bajo”. “Soy muy delgado”. “Si solo fuera más bajo / más alto/tuviese el cabello enrulado / el cabello lacio/una nariz más pequeña / piernas más largas, sería feliz”.

¿Te estás menospreciando? Si es así, no estás solo. Como adolescente, atraviesas muchos cambios en tu cuerpo. Y, a medida que tu cuerpo cambia, también lo hace la imagen que tienes de ti mismo. No siempre es fácil que te guste cada parte de tu físico, pero quedarte atrapado en los aspectos negativos puede bajar realmente tu autoestima.

¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?

La autoestima tiene que ver con cuánto crees que vales y cuánto crees que vales para otras personas. La autoestima es importante porque sentirte bien contigo mismo puede afectar tu salud mental y la forma en que te comportas.

Las personas con la autoestima alta tienen un buen conocimiento de sí mismas. Son realistas y buscan amigos a quienes les agraden y los aprecien por lo que son. Habitualmente, las personas con alta autoestima sienten que tienen más control de sus vidas y conocen sus fortalezas y sus debilidades.

La imagen corporal es cómo te ves físicamente, si sientes que eres atractivo y si a los demás les agrada tu aspecto físico. Para muchas personas, especialmente aquellas en los primeros años de su adolescencia, la imagen corporal puede estar estrechamente vinculada con la autoestima.

¿Qué influye en la autoestima de una persona?

Pubertad y desarrollo

Algunas personas tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal al entrar en la pubertad, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios.

Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirnos aceptados por nuestros amigos, implican que puede ser tentador que nos comparemos con los demás.

El problema con esto es que no todos crecen o se desarrollan al mismo tiempo ni del mismo modo.

Imágenes de los medios y otras influencias externas

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios, así como del aspecto de otros niños y la forma en que encajamos.

Es posible que empecemos a compararnos con otras personas o con imágenes de los medios (“ideales” que con frecuencia están retocados).

Todo esto puede afectar la forma en que nos sentimos respecto de nosotros mismos y de nuestros cuerpos, incluso a medida que nos convertimos en adolescentes.

Las familias y la escuela

A veces, la vida familiar puede influir en nuestra imagen corporal. Es posible que algunos padres o entrenadores estén demasiado enfocados en verse de una determinada manera o en “llegar a un peso” para un equipo deportivo.

Los miembros de la familia pueden luchar contra su propia imagen corporal o criticar el aspecto de sus hijos (“¿por qué tienes el cabello tan largo?” o “cómo es posible que no puedas usar pantalones que te queden bien?”).

Todo esto puede influir en la autoestima de una persona, especialmente si es sensible a los comentarios de los demás.

Las personas también pueden ser el blanco de comentarios negativos y burlas hirientes de los compañeros de clase y los pares en relación con su aspecto. Aunque estos suelen ser producto de la ignorancia, a veces pueden afectar la imagen corporal y la autoestima.

Una buena autoestima

Si tienes una imagen positiva de tu cuerpo, es probable que te agrades y aceptes a ti mismo como eres, a pesar de que no encajes en un “ideal” mediático.

Esta actitud sana te permite explorar otros aspectos del proceso de crecimiento, por ejemplo, cultivar buenas amistades, ser más independiente de tus padres y desafiarte física y mentalmente.

Desarrollar estos aspectos de tu persona puede ser de ayuda para reforzar la autoestima.

Una actitud positiva y optimista puede ayudar a las personas a desarrollar una fuerte autoestima. Por ejemplo, si cometes un error, podrías decir, “soy humano” en lugar de, “soy un perdedor”, o no culpar a otras personas cuando las cosas no salen según lo previsto.

Saber qué cosas te hacen feliz y cómo alcanzar tus objetivos puede ayudar a que sientas que eres competente, fuerte y que tienes el control de tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida sano (como hacer ejercicio y comer bien) son una combinación excelente para desarrollar una buena autoestima.

Consejos para mejorar la imagen corporal

Algunas personas piensan que deben cambiar su aspecto para sentirse bien consigo mismas. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es cambiar la forma en que ves tu cuerpo y el modo en que piensas sobre ti mismo. Estos son algunos consejos sobre cómo hacerlo:

Reconoce que tu cuerpo te pertenece, sin importar su forma o talle.

Intenta enfocarte en lo fuerte y sano que es tu cuerpo, y en las cosas que puede hacer, no en lo que está mal o en lo que sientes que quieres cambiarle.

Si te preocupa tu peso o tu talle, consulta al médico para estar seguro de que todo está bien. Sin embargo, solo te incumbe a ti cómo se ve tu cuerpo: en última instancia, eres tú el que debe estar feliz contigo mismo.

Identifica los aspectos de tu apariencia que, siendo realista, puedes cambiar y cuáles no. Los seres humanos, por definición, no son perfectos. Es lo que nos hace únicos y originales.

Todas las personas (incluso los famosos que en apariencia son los más perfectos) tienen cosas que no pueden cambiar y deben aceptar, como su estatura, por ejemplo, o el número que calzan.

Recuerda que “las personas reales no son perfectas y que las personas perfectas no son reales (generalmente, están retocadas)”.

Si hay aspectos tuyos que deseas y puedes cambiar, ponte objetivos para lograrlo. Por ejemplo, si deseas estar en forma, elabora un plan para hacer ejercicio todos los días y comer sano. Luego, haz un seguimiento de tu progreso hasta que llegues a tu objetivo. Superar un desafío que te impones a ti mismo es una excelente forma de reforzar la autoestima.

Cuando escuches comentarios negativos procedentes de tu interior, dite a ti mismo que debes detenerte. Debes comprender que cada persona es más que solo su apariencia en un día cualquiera. Somos complejos y cambiamos permanentemente. Trata de enfocarte en los aspectos únicos e interesantes de tu persona.

Intenta construir tu autoestima haciéndote tres elogios todos los días. Mientras lo haces, cada noche enumera tres cosas de tu día que realmente te resultaron placenteras.

Puede ser la sensación que el sol te produjo en el rostro, el sonido de tu banda favorita o la forma en que alguien se rió de tus bromas.

Al concentrarse en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida puedes cambiar la forma en que te sientes respecto de ti mismo.

Algunas personas con discapacidades o diferencias físicas sienten que no son vistas por lo que realmente son debido a sus cuerpos y a lo que pueden y no pueden hacer.

Otras personas pueden tener problemas tan graves respecto de su imagen corporal que necesitan un poco más de ayuda.

Trabajar con un terapeuta o un consejero puede ayudar a que algunas personas logren tener una perspectiva y aprendan a enfocarse en sus fortalezas individuales, además de desarrollar un modo más sano de pensar.

¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

A veces, no se puede lidiar solo con la baja autoestima y los problemas con la imagen corporal. Algunos adolescentes pueden deprimirse y perder el interés en las actividades o los amigos. Algunos llegan a desarrollar trastornos alimentarios o con la imagen corporal, y pueden deprimirse o consumir alcohol o drogas para escaparse de los sentimientos de baja valoración.

Si así es como te sientes, puede ser de ayuda hablar con uno de tus padres, un entrenador, un líder religioso, un consejero de orientación, un terapeuta o un amigo. Un adulto en quien confías, una persona que te apoya y no te desalienta, puede ayudarte a poner tu imagen corporal en perspectiva y hacerte comentarios positivos sobre tu cuerpo, tus aptitudes y tus habilidades.

Si no puedes recurrir a nadie que conozcas, llama a una línea directa de atención por crisis para adolescentes (una búsqueda por Internet puede darte la información respecto de las líneas directas de atención a nivel nacional y local). Lo más importante es obtener ayuda si sientes que tu imagen corporal y tu autoestima están afectando tu vida.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2015

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/imagen-corporal-y-autoestima/

Imagen corporal: Qué es y sus Efectos en la Autoestima –

Источник: https://www.iepp.es/imagen-corporal-y-efectos-autoestima/

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