La 40ª semana de embarazo

Semana 40 de embarazo

La 40ª semana de embarazo

Escrito por Jade Magdaleno, matrona.

Mide alrededor de 51 cm y pesa unos 3.370 g (aunque esto dependerá de cada bebé, como te conté en la semana 34), más o menos como cualquier recién nacido que hayas podido conocer y coger en brazos… aunque el tuyo no va a ser exactamente igual, será infinitamente más precioso y adorable, ¡más que ninguno!

Cambios en tu bebé esta semana

Los cambios de tu bebé a estas alturas son mínimos comparados con el desarrollo vertiginoso que ha experimentado estas 40 semanas. Ahora básicamente crece y coge peso.

Si al verle por primera vez crees que sería imposible quererle más, vas a alucinar al descubrir que tu amor por él va a crecer día tras día.

Tus cambios físicos y emocionales

Puede que expulses el tapón mucoso, lo cual no significa que vayas a ponerte de parto. Esto no es motivo de consulta ni mucho menos de ir a urgencias.

Hay mujeres que no ven el tapón, unas cuentan que les aumentó el flujo y que era algo más espeso y otras ven un claro tapón gelatinoso. Puede ser blanquecino, transparente, amarillento, rosado o marrón.

El cuello del útero lleva varias semanas preparándose para el parto (¿recuerdas cuando sentiste las primeras contracciones de Braxton-Hicks?) y este es un paso más.
Síntomas frecuentes en la semana 40 de embarazo

  • Estreñimiento
  • Dolor de espalda
  • Retención de líquidos
  • Ciática
  • Ardores
  • Calambres en las piernas
  • Varices
  • Hemorroides
  • Edemas en las piernas
  • Mareos
  • Calostro
  • Síndrome del túnel carpiano
  • Molestias en el pubis (pubalgia)

Repasa con tu pareja tus deseos en el parto. Elaborar un plan de parto te resultará muy útil a modo de guía, para que ningún punto se te olvide. Aquí te dejo un modelo de plan de parto realizado por el Ministerio de Sanidad.

Asegúrate de tener las ideas claras y saber que quien te va a acompañar el día del parto conoce tus deseos y velará por que se cumplan. Verás como esto te dará mucha tranquilidad.

Es muy aconsejable organizar antes del nacimiento toda la burocracia que viene detrás, puesto que puede ser una tarea algo tediosa, pese a que actualmente se facilita la inscripción del recién nacido en el Registro Civil desde el hospital:

  1. Deberás empadronar a tu bebé en primer lugar.
  2. A continuación, podrás inscribirle en la Seguridad Social, que le den su tarjeta sanitaria y le puedan asignar cuanto antes un pediatra y una enfermera, que se encargarán de sus revisiones y de atenderle si se pone malito.
  3. A ti deberá darte tu médico de familia un informe con el cual tramitarás el subsidio de maternidad (que es de 16 semanas para la mamá y de 5 semanas para el papá, aunque actualmente se está presupuestando ampliar la baja de paternidad).

Tener certificado digital puede ayudarte a agilizar estos trámites sin apenas tener que salir de casa.

Consejo

Cada vez más padres optan por contratar los servicios de alguna gestoría que se encargue de todo el papeleo tras el parto y poder centrarse así al 100% en su bebé.

Haciendo click aquí encontrarás toda la información del Gobierno sobre la tramitación de los permisos de maternidad y paternidad.

Exámenes médicos y pruebas en la semana 40

Si tu embarazo es normal, en esta semana es cuando han de realizarte la monitorización fetal, test basal, monitores o registro cardiotocográfico externo (RCTG).

Esta prueba se hace a toda embarazada que haya llegado hasta la semana 40 para valorar el bienestar fetal.

Te tumbarán en una cama o sentarán en un sillón y te colocarán sobre el abdomen 2 sensores sujetos por cinturones de goma. Uno irá registrando en un papel las contracciones que pudieras tener (puede ocurrir que no tengas ninguna) y el otro irá dibujando una gráfica del latido cardiaco fetal.

La prueba dura 20-30 minutos, pero puede alargarse un poco si se pierde a ratos la señal o tu bebé está dormido.

Si la prueba está bien, volverán a citarte para repetir el monitor en 1 semana o antes. Si estuviera alterada, te quedarías ingresada o te citarían para programar el parto con una inducción.

¡Ojo!

Es importante que no acudas en ayunas, puesto que tu bebé estaría menos activo y la prueba no se valoraría igual.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se que estas contracciones son de parto?, ¿voy ya al hospital?

Generalmente, si dudas… no son de parto.

Ingresar antes supone ingresar con pródromos de parto, los pródromos tienen una duración muy variable e indeterminada e incluso pueden llegar a detenerse.

Si ingresas antes de tiempo y esto ocurre, casi con total seguridad intervendrán tu parto administrándote medicación para acelerarlo, lo cual es más molesto y, como cualquier medicación, conlleva riesgos.

Hasta que no tengas 3-4 centímetros de dilatación, que es la fase activa del parto no deberían ingresarte. Por eso, aunque de muchísima impotencia, si vas a urgencias sin alcanzar mínimo esa dilatación, te pedirán que vuelvas a casa y regreses pasado un tiempo.

Las contracciones de parto son intensas, si estás caminando o hablando te obligan a pararte y callarte. Comienzan poniéndose la tripa dura, van a más, llegan a su punto máximo y poco a poco ceden. Todo este proceso dura aproximadamente 1 minuto.

Sabías que…

Es muy improbable que si llevas pocas contracciones molestas o estas son muy irregulares, hayas alcanzado la fase activa del parto.

Llegas al hospital finalmente y… ¡las contracciones se paran! Es muy habitual oír en urgencias a embarazadas muy apuradas prometer “de verdad que en casa tenía muchas más y no paraban”, y es totalmente cierto que pasa. Pero, ¿por qué?

Al entrar en el hospital todas piensan “a ver qué me hacen… ¿voy a parir ya?, ¿me va a doler?, ¿todo va a ir bien?, ¿me tocará alguien antipático?” y eso hace que se segregue adrenalina, cuya misión es detener las contracciones ante una potencial amenaza.

¿Te imaginas que una mamífera en plena naturaleza se pusiera a parir a sus crías sabiendo que algún depredador está al acecho? Estamos programadas para proteger a nuestros bebés ante un posible peligro. En cuanto te sientas segura y tranquila, las contracciones volverán.

¿Quieres saber más?

Nota: este contenido ha sido redactado por Jade Magdaleno, matrona con años de experiencia asistecial y académica. Aún así, esta información nunca debe sustituir el seguimiento de tu embarazo por parte de tu médico.

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Actualizado en enero 2021

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Источник: https://blogdelbebe.com/embarazo/semana-40/

Esta semana tú…

Un embarazo dura, de media, 40 semanas, que es justo en el momento en el que tú te encuentras.

En algunos casos los bebés nacen antes, como sucede normalmente con los gemelos o en caso de parto prematuro.

Y, si tu peque todavía no ha nacido, tu embarazo se alargará como mucho dos semanas más: si en la semana 42 de gestación todavía no has parido, lo más habitual es que te practiquen un parto inducido.

Los motivos por los que el parto puede atrasarse son muy diversos: para empezar, las 40 semanas se calculan en función de la fecha de tu última regla, pero el momento en que se produce la ovulación no tiene por qué ser, exactamente, 14 días después de que se te retirase el periodo. Esto puede afectar a la fecha de nacimiento del bebé, y solo es uno entre muchos otros factores.

¿Cómo saber que te has puesto de parto?

En los últimos días de gestación se producen diferentes señales que indican que el parto está cerca, pero este todavía no ha comenzado. Los más habituales son la expulsión del tapón mucoso y la presencia de contracciones, aunque estas no son regulares ni van aumentando en intensidad, cosa que sí sucede con las contracciones de parto. 

Una señal inequívoca de que te has puesto de parto es la rotura de la bolsa amniótica, lo que popularmente se conoce como romper aguas. La expulsión del líquido amniótico puede ser de golpe o paulatina, dependiendo de cómo se haya roto la bolsa.

Para cerciorarte de que has roto aguas, túmbate boca arriba y mantén la posición durante al menos 5 minutos: el líquido debería seguir fluyendo.

Si es así, acude al hospital porque el parto se iniciará en breve y, además, el bebé no puede pasar muchas horas en tu interior cuando la bolsa se ha roto.

Otra señal de que el parto ha empezado son las contracciones. Seguro que en las últimas semanas has experimentado contracciones de Braxton-Hicks y ya sabrás que su intensidad no va en aumento y desaparecen cuando cambias de posición.

En cambio, las contracciones de parto sí aumentan su intensidad, ¡y desde luego, no paran en cuanto cambias de postura! Verás que estas contracciones se vuelven más frecuentes e intensas, pero no tienes que salir corriendo al hospital: primero asegúrate de que ya tienes una cada 5 minutos, aproximadamente, y su duración es de unos 30 segundos. 

El periodo de dilatación en una madre primeriza puede llegar a durar 14 horas, y el periodo de expulsión (el momento en que el bebé llega al canal de parto y lo atraviesa) entre 1 y 2 horas; por último, una vez el o la peque haya nacido tendrás que expulsar la placenta, lo que suele suceder entre 15 y 30 minutos tras el parto. Si ya has tenido hijos antes, estos periodos se acortan porque los tejidos muestran menos resistencia.

Esta semana tu bebé…

Ahora mismo tu bebé ya está a punto para llegar al mundo. Su cráneo, que no está soldado todavía, se plegará para facilitar el paso a través del canal de parto: este es el motivo por el que algunos bebés tienen la cabeza ligeramente cónica después de nacer. Pero no te preocupes: ¡todo volverá a su lugar! Las fontanelas se recolocarán y seguirán soldándose poco a poco.

Una vez nazca, tu bebé sabrá distinguir tu voz entre las de todas las demás personas, aunque no puede verte: sus ojitos no son capaces de enfocar más allá de unos pocos centímetros de distancia.

Al principio notarás que se mantiene en posición fetal y es algo perfectamente normal: tras meses en esa postura y sin espacio para moverse en las últimas semanas, el peque tardará un rato en darse cuenta de que ahora puede mover su cuerpo con total libertad.

En estos días, especialmente tras el parto, es importante que cuides tu bienestar emocional. Es normal que te sientas un poco triste o nostálgica algunos días antes y después del parto.

Al fin y al cabo, estás a punto de traer un nuevo ser humano a este mundo y todo va a cambiar muchísimo a partir de ahora.

Es lógico que sientas que echas de menos tu antigua vida, incluso que te preguntes si has hecho lo correcto teniendo un hijo: les pasa a muchísimas más madres de las que te imaginarías.

Comparte estas emociones con tu pareja o con las personas más cercanas, ya que te ayudará a reducir la tensión que sientes. Además, el hecho de compartir estos pensamientos te hará ver que estás acompañada y que no es un cambio que debas afrontar tú sola, ni mucho menos. 

Sin embargo, si sientes que estas emociones te afectan demasiado, puede que estés entrando en el pantanoso terreno de la depresión posparto. Presta especial atención a los siguientes síntomas, especialmente si ya has tenido a tu bebé:

  • Te cuesta mucho dormir incluso sintiéndote agotada, o todo lo contrario: duermes mucho más de lo habitual y te cuesta salir de la cama.
  • Pensar en tu bebé te provoca ansiedad o angustia, o no puedes evitar pensar constantemente en que le puede pasar algo.
  • Tienes cambios de humor intensos o incluso sientes ataques de ira.
  • Tu apetito cambia drásticamente.

Puedes sentir algunos de estos puntos tanto antes como después de tener a tu bebé, pero la situación no debería alargarse más de dos o tres semanas. Si es así, habla con tus familiares y solicita ayuda profesional para dejar atrás estas emociones.

Y, muy importante, no te avergüences por sentirte así. Es algo muy común: según la OMS, 1 de cada 6 mujeres experimentan este tipo de sentimientos tras dar a luz.

¡Y tanto tu familia como los profesionales estarán ahí para ayudarte!

En la consulta

Si todavía no te has puesto de parto, tu ginecólogo o ginecóloga seguirá haciendo monitorizaciones para comprobar si el bebé está sufriendo por la falta de espacio. Es probable que te den una fecha máxima para inducir el parto, mientras le dan un poco más de margen al bebé para decidirse a venir al mundo.

En cambio, si ya has tenido al bebé… ¡Qué te vamos a contar! Una vez haya nacido le harán varias pruebas:

  • Medir su peso y su estatura, ¡es lo primero que te preguntará todo el mundo!
  • Limpiar las mucosas con una gasa.
  • Hacer una evaluación general.
  • Una inyección de vitamina K para prevenir coágulos.
  • Le pondrán un colirio o una pomada con corticoides en los ojos para prevenir que contraiga una conjuntivitis.

Le harán el test de Apgar nada más nacer y 5 o 10 minutos después del parto lo repetirán. Se trata de un test que analiza 5 parámetros: el color de la piel, los reflejos, el tono muscular, la respiración y la frecuencia cardíaca.

Se le dará una puntuación de 0 a 2 en la que 0 es que hay algún problema, 1 es una respuesta leve y 2 es una respuesta normal.

Si el bebé suma entre 8 y 10 puntos, su salud es perfecta; en cambio, si es inferior a 6 va a necesitar una monitorización especial.

En cuanto a ti, antes de darte el alta te harán varias revisiones para comprobar que tu tensión arterial sea correcta, que la matriz vaya volviendo a su tamaño normal de forma paulatina y que los puntos estén bien si han tenido que hacerte una episiotomía o una cesárea. También se asegurarán de que no tengas fiebre y, si te hicieron una cesárea o sangraste mucho en el parto, te harán una analítica.

Tu próxima visita

Si ya has tenido a tu bebé, lo más probable es que tu próxima visita sea la primera revisión tras el parto. A partir de ahora, ¡puedes seguir el crecimiento de tu peque con nuestra guía sobre el primer año de vida del bebé!

Aunque el trabajo duro del parto recae sobre la mamá, ¡la pareja y la familia también ocupáis un lugar importante! Vuestra función será tranquilizarla, darle el apoyo que necesite, mantener la calma y contar las contracciones para saber cuándo es el momento idóneo para ir al hospital. 

Para controlar las contracciones deberéis realizar dos mediciones: la primera, los segundos que pasan desde que empieza una contracción hasta que acaba (es decir, cuán largas son las contracciones); y la segunda, cuánto tiempo pasa desde que una contracción acaba hasta que empieza la siguiente.

Hacedlo con varias contracciones seguidas para ver su regularidad, pero no hace falta que las midáis absolutamente todas: volved a hacerlo cuando notéis que son más largas o que se suceden cada menos tiempo, y chequead 2 o 3 de estas nuevas contracciones.

Cuando la futura mamá lleve unas cuantas horas con contracciones cada 3 o 5 minutos y su duración sea de unos 40 segundos, ¡ya podéis salir para la clínica!

Cuando volváis a casa con el nuevo miembro de la familia, es habitual que no sepáis muy bien qué hacer para ayudar a los padres. Lo mejor en estos momentos es preguntar abiertamente qué necesitan.

Para los papás, una buena idea es responsabilizarse de ayudar en tareas que no recaen sobre la madre exclusivamente, como la lactancia.

Cambiar pañales, dar el biberón, cambiar la ropita del bebé… Todas estas tareas pueden ser realizadas por cualquier miembro de la familia: así todos estaréis involucrados en los cuidados del recién nacido.

Aun así, tened en cuenta que es probable que tanto familiares como amigos quieran conocer al peque, así que quizá los nuevos papás se sientan un poco abrumados y también tengan ganas de pasar un rato en soledad. Respetad su decisión y dejadles algo de tiempo para ellos cuando os lo soliciten. ¡Saber escuchar también es una forma excelente de mostrar vuestro apoyo!

Puntos clave

  • Si todavía no has tenido a tu bebé, ¡llegará en cualquier momento!
  • La gestación puede alargarse hasta 42 semanas: pasado este tiempo, te inducirán el parto.
  • Aprende a distinguir las señales que te indican que el parto ha comenzado.
  • Si rompes aguas, acude al hospital en cuanto puedas: el bebé no puede pasar muchas horas con la bolsa rota.
  • Presta atención a tus emociones y no te sientas mal por estar un poco triste o fatigada.

Источник: https://www.clubfamilias.com/es/semana-40-embarazo

Embarazo semana 40: A urgencias si estás de parto

La 40ª semana de embarazo

¡Has llegado a la semana 40 de embarazo! Te pasas el día controlando las contracciones y los movimientos del bebé, cada vez más escasos.

También te pasas el día contestando mensajes y llamadas de tus amigos y familiares inquietos por el nacimiento del bebé.

Cuidado con las pérdidas de orina, porque pueden confundirse con una bolsa amniótica rota. Te explicamos en qué situaciones debes acudir a urgencias.

Cómo es un bebé en la semana 40 de embarazo

Cada vez se mueve menos dentro de tu útero, aunque sigues notando sus patadas.

Es importante que sepas que si llevas más de una hora sin notar que se mueve dentro, lo estimules golpeando la tripa suavemente para despertarle, bebiendo un zumo o tomando unas galletas.

El aporte de glucosa hará que el bebé empiece a moverse. Si pese a estas recomendaciones, pasado un rato, sigues sin notarle dentro, acude a urgencias.   

Semana 40 de embarazo: Señales y signos de parto

Puedes empezar a notar cada vez más contracciones, aunque hay embarazadas que llegan a la semana 40 sin contracciones. ¿En qué debes fijarte?  

Si las contracciones uterinas rítmicas, cada vez más intensas, de 2 a 10 minutos durante 30 minutos, y no ceden aunque te tumbes o te sientes, deberás acudir a urgencias.

Las contracciones de parto empiezan en la región más alta del útero y van bajando hasta el pubis: ¡es como si el útero se exprimiese! El hecho de que sean o no dolorosas depende de cada gestante y de su umbral de dolor.

 Y aunque las contracciones no sean muy seguidas, si notas un intenso dolor, prepárate también para ir a urgencias.

Cuándo acudir a urgencias

  • Otros motivos ir al servicio de urgencias son el sangrado mayor o igual a una regla.
  • También es motivo de consulta urgente la rotura de bolsa. Debes saber que no siempre que se rompe la bolsa de líquido amniótica es abundante la salida de líquido.
  • Puede producirse una rotura alta o una fisura y la pérdida de líquido se producirá en pequeñas cantidades, aunque a veces notes fluir líquido también por los muslos.
  • Es importante que sepas que al final del embarazo suele haber pérdidas de orina que no debes confundir con la rotura de bolsa, ya que la orina suele dejar un cerco amarillo cuando se seca sobre la braguita.

Entre las 24 y las 48 horas tras el parto se producirá la subida de la leche materna.

Qué es la monitorización fetal o test basal

Se realiza la  primera monitorización fetal o también llamado test basal a todas las embarazadas de bajo riesgo en la semana 40.

Debes saber que los protocolos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) indican que esta prueba es opcional en las gestaciones normales.

La monitorización fetal es un método sencillo, fácil de realizar, no invasivo e inocuo tanto para la madre como para el bebé.

  • Desayuna antes de pasar a monitores. No debes acudir en ayunas a realizarte esta prueba y debes indicar si te estás tomando alguna medicación que pueda repercutir sobre el feto. Esta prueba la realiza una matrona y luego la interpreta un ginecólogo.
  • Qué estudia la monitorización. Las variables estudiadas en monitores son: Frecuencia cardiaca fetal, variabilidad de la frecuencia cardiaca  y ascensos o de desaceleraciones del latido fetal. Esta prueba se clasifica en reactiva o no reactiva. En el caso de que el test basal no sea reactivo, es motivo de ingreso para repetirlo o finalizar la gestación. Si en el test se observan signos de pérdida de bienestar fetal o que tu bebé pueda empezar a sufrir, te ingresarán para finalizar el embarazo, bien induciéndote el parto o realizándote una cesárea, según decida tu ginecólogo.

Respecto al recuento materno de los movimientos fetales, a  pesar de que está ampliamente documentada la relación entre la disminución de la actividad fetal y la evolución perinatal desfavorable, no hay en la actualidad pruebas suficientes para su utilización clínica de forma generalizada. Lo lógico es tu ginecólogo te pregunte por ello y lo refleje en tu historia clínica en cada visita.

Exploración vaginal o «tacto»

Se te explorará para ver cómo va modificándose el cuello del útero. Si estás muy dilatada te dejarán ingresada en el hospital.

Es el momento de programar una cesárea en los casos en los que el feto se ha colocado de nalgas o transversa, no has dilatado el cuello y tienes una cesárea previa, o cualquier otro motivo que contraindique el parto vaginal, bien por motivos maternos como fetales.

Artículos Relacionados El final de la aventura: semanas 41 y 42 de embarazo… Si aún no tienes contracciones o tu dilatación se ha estancado, te inducirán el parto porque el bebé necesita nacer ya. Intenta mantener la calma todo lo posible y ver el lado bueno de las cosas. ¡Te falta muy poco para contemplar la… Has llegado a la semana 17 de embarazo y tu bebé sigue su desarrollo: su cuerpo está recubierto de grasa, se mueve con fuerza dentro del útero. La embarazada puede notar dolor en el abdomen a medida que el útero crece. La dieta materna es muy importante para el correcto desarrollo fetal…. En la semana 16 en embarazo se producen muchos cambios en el bebé, que va adquiriendo un aspecto más humano: cejas, uñas, dedos de manos y pies, desarrollo de las extremidades… La embarazada de 16 semanas puede notar los primeros signos del bebé dentro del útero en forma de aleteo… La semana 15 de embarazo es un hito en el desarrollo del bebé: dobla su peso en una semana, empieza el proceso de osificación de los huesos, y lo más emocionante de todo, algunas mamás ya pueden sentir a su hijo dentro del útero materno. El pequeño se recubre un pelo muy fino denominado…

Источник: https://www.natalben.com/embarazo-semana-40

Semana 40 de embarazo: ¡Bienvenido a la vida, bebé!

La 40ª semana de embarazo

¡Bienvenido a la vida, bebé!

Te explicamos cómo evoluciona tu cuerpo a las 40 semanas de embarazo y cómo va creciendo tu bebé. Te ayudamos a despejar todas tus dudas.

El tamaño de tu bebé esta semana

¡Ya estás de 40 semanas de embarazo! Si el bebé no ha nacido todavía, no tardará mucho en enfrentarse a la vida. El maravilloso viaje en el vientre materno ha terminado.

La semana 40 marca oficialmente el final del embarazo. Mientras los nervios y la impaciencia continúan apoderándose de ti y de tu pareja, tu cuerpo sigue preparándose para el momento del parto. ¿Qué características ofrece la última semana «oficial» de tu embarazo?

Embarazo de 40 semanas

  • Ahora, el cordón umbilical tiene casi la misma longitud que tu bebé.
  • Los huesos del cráneo están separados por membranas que permiten que se desplacen, así como que su cabeza pase más fácilmente por el canal de parto.
  • El resto de su esqueleto se ha ido endureciendo durante todo el embarazo a través del proceso de osificación.
  • No obstante, los extremos de los huesos más largos y las puntas de los dedos de manos y pies siguen siendo de cartílago, algo que es necesario para que puedan seguir creciendo a medida que se desarrolla el niño.
  • En la semana 40 de embarazo, y pese a que el estómago del bebé ya está totalmente desarrollado, sus niveles bajos de ácido harán que, durante los primeros meses, solo pueda ingerir leche.
  • Tras el nacimiento, el contenido de ácido en el estómago aumenta rápidamente en tan solo 24 horas, aunque no alcanzará niveles adultos hasta los tres meses.

Edad del feto: ​38 semanas.

¡Felicidades, ya eres mamá o estás a punto de serlo! Nunca más serás la misma, serás infinitamente más rica y mejor. A partir de ahora, podrás seguir el crecimiento y el desarrollo de tu hijo con nuestra Agenda del Crecimiento. ¡Te esperamos!

El bebé en la ecografía: imágenes y vídeo, semana 40

Si aún no ha nacido, ya no tardará. Obviamente, su aspecto es el que va a tener al nacer, puesto que ya está completamente formado. A continuación, te mostramos una ecografía de un bebé de 40 semanas, así como un vídeo, para que lo veas en movimiento. ¡Que los disfrutes!

Ecografía de 40 semanas

A las 40 semanas de embarazo,tu cuerpo está más que preparado para dar a luz. ¿Qué debes tener en cuenta sobre los cambios en tu organismo y tu cuerpo al final del embarazo?

  • Debes estar atenta a cualquier señal que te envíe y a los movimientos cada vez más limitados de tu bebé.
  • En breve, cuando empiece el parto, las membranas del saco amniótico se romperán y evacuarás el líquido que hasta ahora protegía al bebé o, lo que es lo mismo, romperás aguas.
  • Poco después del nacimiento, más contracciones separarán la placenta de la pared del útero.
  • Debes tener claro que, aunque existe una fecha prevista de parto, solamente un 5% de los bebés nacen en torno a esta fecha. Del 95% restante, un 25% se adelanta y un 75% se retrasa hasta dos semanas más.
  • De hecho, hasta las 42 semanas de embarazo, un equipo médico no lo considerará retraso. Dependiendo de la política hospitalaria, entre la semana 41 y 42 de embarazo pueden inducirte el parto.
  • Esta semana tus miedos e inseguridades se agudizarán, algo totalmente normal por la inercia que todos tenemos a temer aquello que nos es desconocido.
  • Déjate llevar por tu instinto: cuando tengas al bebé entre los brazos, seguro que vas poniéndote en situación y eres capaz de responder sus demandas.
  • Puede que tambien sientas aprensión al momento del parto, pero debes recordar que la mayor parte de los partos se desarrollan con normalidad y que la mayoría de bebés nacen sanos.

La duración del parto, desde el inicio de la dilatación hasta el nacimiento, varía de una mujer a otra. Cuando se trata del primer hijo, los tejidos son más resistentes, por lo que se necesita más tiempo y fuerza para que el cuello del útero se dilate.

En su primer parto, la mujer tiene un período de dilatación de 12-14 horas, un período de expulsión (el niño entra en el canal del parto) de 1-2 horas y uno de expulsión de las secundinas (placenta) de 15-30 minutos.

En cambio, en los embarazos sucesivos, el período de dilatación es de 6-8 horas; el de expulsión, de 30-60 minutos, y el de expulsión de las secundinas, de 10-20 minutos.

Si te han programado una cesárea, lo más probable es que te la practiquen a principios de esta semana para evitar que el parto se desencadene de manera inesperada.

Vale la pena que estos días tu pareja y tú reviséis el plan de parto trazado al principio del embarazo: es posible que hayáis cambiado de idea en algún aspecto y alguno de los dos –probablemente el papá de la criatura- tenga que comunicárselo al ginecólogo y a la comadrona durante el alumbramiento.

Una vez llegada a término, hay algunas técnicas que se cree que ayudan a los procesos naturales del cuerpo, activando de alguna manera el parto.

 Practicar sexo puede ayudar, ya que las prostaglandinas del esperma pueden estimular el útero, o la estimulación de los pezones –durante el sexo o por si sola-, lo cual puede liberar oxitocina, vinculada a las contracciones y maduración del cuello del útero.

Caminar y hacer ejercicio también puede ayudar.

……….

¿La recta final te agota? Mira los beneficios del parto a término..

Sí, ¡es agotador! Sin embargo, el hecho de que el bebé nazca a término, entre la semana 38 y la 40, es ideal. Te lo explicamos.

¡Descubre los beneficios del parto a término! 

¿Crees que te puedes confundir con los síntomas del parto?..

No, no lo harás, los detectarás rápidamente. Pero sí puedes tener algunas dudas, que resolvemos aquí.

¡Todo sobre los síntomas del parto!

Por si no tienes claro cómo se empuja en el parto..

La matrona o la obstetra te dirán cómo actuar en cada momento, por lo que vas a saber qué hacer siempre. Pero no está de más que te leas esto.

¡Descubre cómo son los pujos del parto!

Nada más nacer..

¿Sabes qué exámenes realizan al recién nacido para comprobar su estado de salud y su bienestar? Te lo contamos aquí.

¡Descubre en qué consiste el screening neonatal!

……….

Y ahora, haz clic sobre la imagen y mira tu DIBU correspondiente a la semana 40 de embarazo. 

¡Te enganchará!

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo-semana-semana/semana-40-del-embarazo

Semana 40 de embarazo: ya está aquí tu bebé

La 40ª semana de embarazo

Llegamos a la recta final en nuestro recorrido del Embarazo semana a semana haciendo la última parada. Estamos en la Semana 40 de embarazo y por fin conoceremos al bebé, si es que no ha nacido ya o lo hace en los próximos días.

Porque podría ser que el bebé aún tardara una o dos semanas en llegar. ¿Qué sucede en esos casos? ¿Cuáles son los cambios en el bebé y en la madre durante la semana 40 de embarazo? De todo ello os hablamos a continuación.

El bebé en la semana 40 de embarazo mide entre 48 y 51 centímetros de la coronilla a las nalgas, y el peso se sitúa alrededor de los 3500 gramos. No obstante, el peso depende mucho del bebé, su tamaño, estatura, la herencia recibida…

Porque todos sabemos de bebés que nacieron con más o menos peso de estos tres kilos y medio. Lo que está claro es que, cuanto más nos alejemos de la fecha prevista del parto, más probable es que el bebé pese más. Hablemos un poco más del aspecto del recién nacido.

Cuando nace el bebé, tiene un color amoratado, puede que tirando a rosáceo o amarillo. La piel aparece cubierta de la vernix cerosa, restos de sangre y de lanugo… Los altos niveles hormonales hacen que sus genitales aparezcan hinchados.

Tal vez la cabeza la tenga algo deformada por haber atravesado el canal del parto, pero es normal y poco a poco la cabeza del bebé irá tomando su forma definitiva.

El nacimiento del bebé es un momento muy estresante, nace confuso y aturdido, normalmente llora en el momento en que el aire entra en sus pulmones por primera vez y después pasa a un estado de alerta tranquila.

El bebé nace con los reflejos primarios, instintos elementales que muestra todo recién nacido, como el de prensión o el de búsqueda.

Lo verás con los ojos muy abiertos, aunque apenas pueda percibir luces y sombras. Puede enfocar únicamente lo que está entre 30 y 45 centímetros de distancia. Durante las primeras horas tras el parto el recién nacido está muy sensible y receptivo. Es el momento de ponerlo piel con piel y ofrecerle el pecho.

Cambios en la madre en la semana 40 de embarazo

Ha llegado el gran momento, y la madre lo va a notar porque empieza las contracciones de parto o rompe aguas. Para recordar cuáles son los síntomas de parto verdadero puedes leer lo que contamos en la Semana 39 de embarazo.

La madre a estas alturas se siente muy cansada y con molestias di diverso tipo (tirantez en la tripa, incomodidad, falta de sueño, dolores en el suelo pélvico…) y probablemente estará deseando que nazca el bebé. Hay que mantener la calma, porque como veremos después el parto aún puede retrasarse.

Ya tenemos asumidas las técnicas de relajación y respiración para ponerlas en práctica a la hora del parto. El dolor que sienten las mujeres a la hora de dar a luz varía mucho de unas a otras, y puede que aunque decidieras no recurrir a métodos farmacológicos para aliviar el dolor del parto, ahora los pidas. Es el personal médico el que dirá si es posible o conveniente.

Tras la dilatación latente o precoz que ya puede llevar en marcha varias semanas el cuello uterino empieza a dilatar activamente gracias a las contracciones. Al llegar a los 10 centímetros de dilatación empieza la fase de expulsión, cuando hay que empujar para que el bebé nazca vía vaginal.

Tras el nacimiento, que con suerte será sin intervenciones desaconsejadas como la episiotomía, llega la tercera fase del parto: la expulsión de la placenta. Pero esto será ya muy fácil después del gran esfuerzo previo. Y, sobre todo, ya tenemos a nuestro bebé con nosotras. Enhorabuena.

Cuando el bebé se retrasa

Superar en una o dos semanas la fecha prevista de parto no tiene por qué representar un problema, y los médicos se suelen esperar más allá a la hora de inducir el parto. No obstante, se realizarán algunas pruebas para comprobar que el bebé sigue sano, se harán monitores con frecuencia y ecografías.

Casi el 10% de los embarazos llegan a la semana 42, sobre todo en el caso de madres primerizas, por lo que hay que mantener la calma si el momento del parto no se produce.

Para inducir naturalmente el parto se recomienda la estimulación de los pezones, las relaciones sexuales (se produce oxitocina que estimula las contracciones uterinas) y los paseos, ya que el balanceo pélvico favorece el ablandamiento del cuello del útero.

Esperamos que en esta semana 40 de embarazo todo transcurra perfectamente y que el parto, como se suele decir, sea rápido. Esperamos que nuestro recorrido del embarazo semana a semana os haya resultado ameno y de utilidad y ¡enhorabuena por el bebé!

Todo tu embarazo semana a semana: de la concepción al nacimiento

Fotos | Footloosiety y QuinnDombrowski en FlickrEn Bebés y más | Calendario de embarazo: de la semana 37 a la semana 40, Embarazo mes a mes: el noveno mes, Métodos naturales para aliviar el dolor de las contracciones

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/semana-40-de-embarazo

Embarazo saludable
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