La humildad

14 ejemplos de humildad

La humildad

La humildad es una característica que consiste en tener conciencia de nuestras virtudes y defectos y obrar de acuerdo a esto. Es lo opuesto a la soberbia y la arrogancia. Y es un valor fundamental para convivir armoniosamente en sociedad.

Las personas que actúan con humildad son modestas y sencillas, no tienen complejos de superioridad y respetan profundamente a las personas de su entorno. Por eso, a continuación te comentamos algunos ejemplos de humildad.

Vea también ¿Qué es la humildad?

Pedir ayuda cuando lo necesitamos

No podemos hacerlo todo por nosotros mismos. Muchas veces necesitamos de la ayuda, el apoyo o la orientación de otras personas. La humildad también implica reconocer en el otro cualidades de las cuales carecemos.

Aceptar las propias limitaciones

La humildad se manifiesta en el autoconocimiento, en saber de qué somos capaces, hasta dónde podemos llegar, y cuáles son nuestras fortalezas y debilidades. Esta conciencia de sí mismos es una forma de humildad muy importante.

Ser modestos ante los éxitos

No podemos envanecernos con nuestros logros. Ante el éxito, es importante practicar la modestia, no echarle en cara a nadie nuestras conquistas o ser soberbios. La vida está llena de altibajos. A veces estamos arriba, otras veces nos toca ver el panorama desde abajo.

Vea también Modestia.

Admitir cuando no sabemos algo

No podemos saberlo todo. A veces nos encontramos en campos o temas que no dominamos, por eso, es importante reconocerlo y pedir a otro que nos explique o nos ayude a entender. En ocasiones, la conciencia de que no sabemos nos lleva, a la larga, a aprender mucho más.

No tener miedo de equivocarnos

Todos nos podemos equivocar. De hecho, todos nos equivocamos todo el tiempo. Los errores son maestros en la vida, nos enseñan importantes lecciones y nos ayudan a ser mejores.

Estar siempre abiertos a aprender

Las ganas permanentes de aprender hablan muy bien de nosotros. No lo podemos saber todo, por eso a veces necesitamos leer, consultar o preguntar para enterarnos e informarnos de algunas cosas.

Saber ganar (y perder)

No siempre se gana, pero tampoco se pierde siempre. Hay que practicar el equilibrio y la modestia. Los éxitos traen alegrías, pero no tienen por qué traducirse en arrogancia.

Y las derrotas a veces puedan resultar frustrantes, pero no por ello debemos dejarnos llevar por la rabia.

Ambas situaciones nos enseñan el valor de la humildad: respetar al adversario y valorar nuestro esfuerzo y el del otro.

Reconocer el valor de los demás

Las otras personas que hacen parte de nuestras vidas son importantes. A veces nos tienden la mano, a veces nos apoyan o nos orientan, y, a veces también, necesitan de nosotros. Reconocer su valor es una práctica fundamental en la humildad.

Compartir el crédito

A veces tenemos ocasión de llevarnos el crédito por un trabajo en el que participamos junto con otras personas. Sin embargo, es importante compartir el crédito con aquellos que también lo merecen. No solo por respeto, también es una forma de valorar las contribuciones y el valor de los demás.

Ser agradecidos

Podemos estar agradecidos de muchas cosas: la vida, el plato de comida que tenemos al frente, las personas que nos rodean. Visto desde cierta perspectiva, cada cosa que tenemos o que nos pasa es un regalo. Practicar la gratitud constantemente nos brida conciencia de ello.

Vea también Gratitud.

Estar dispuestos a ceder

Cuando alguien tiene razón sobre algo, es importante que cedamos. No siempre vamos a estar en lo cierto, así que es importante que sepamos reconocer el momentos en que lo más sensato es darle la razón al otro.

Saber escuchar

Es importante que siempre estemos dispuestos a escuchar a los demás, sus deseos, necesidades o aspiraciones. No solo porque esta es una forma de conocer más profundamente a las personas, sino porque nos permite a nosotros mismos aprender. El otro siempre tiene cosas válidas que aportar, por eso debemos respetarlo y escucharlo.

Pedir disculpas cuando sea necesario

A veces podemos equivocarnos u obrar mal, y, con ello, afectar a las personas de nuestro entorno. Ser humilde, por lo tanto, también supone saber pedir disculpas, pues no somos perfectos y podemos, de vez en cuando, hacer algo mal.

Vea también Perdón.

No significa ser serviles

La humildad, sin embargo, no significa ser serviles, ni humillarnos ni arrodillarnos a la voluntad de los otros. Así, pues, la humildad no excluye la propia dignidad.

Fecha de actualización: 25/06/2017. Cómo citar: «14 ejemplos de humildad». En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/14-ejemplos-de-humildad/ Consultado:

Источник: https://www.significados.com/14-ejemplos-de-humildad/

Cómo ser más humilde: 11 consejos útiles

La humildad

La humildad es una virtud esencial para mantenernos en armonía con nosotros mismos y con nuestros iguales. Las personas humildes por lo general tienen menos conflictos en su vida diaria y por tanto, disfrutan de un mejor bienestar emocional.

En este artículo daremos un repaso a algunos consejos que te ayudaran a saber cómo ser más humilde. Teniendo en cuenta que cada persona posee características de personalidad distintas, es probable que algunos consejos te sean más efectivos que otros dependiendo de cada caso.

¿Cómo ser más humilde?

En las próximas líneas veremos un listado de recomendaciones para ser más humilde en nuestra vida cotidiana, y de esta manera tener una mejor relación con los demás y sentirnos mejor respecto a nosotros mismos.

1. Evita valorar a las personas por sus posesiones

Ten en cuenta que independientemente de las posesiones materiales que puedan llegar a tener una persona, estas no definen el valor real que tenga dicha persona. Aprende a tener más en cuenta aspectos de su personalidad, en lugar de sus pertenencias.

2. Evita valorar a las personas por su posición social

Independientemente de la posición económica, o del cargo que pueda tener una persona, esos motivos no son lo suficientemente válidos como para hacernos una valoración completa de esta persona; lo ideal es que valores a los demás fijándote en lo que hacen, como la forma en que trata a los demás y su forma de comunicarse.

3. Abraza el trato igualitario

Las relaciones de igualdad que mantenemos con los demás definen en gran medida nuestra humildad. Si tenemos la percepción de que estamos por sobre los demás y lo demostramos constantemente en nuestro trato hacia ellos, entonces estamos actuando en base a una superioridad irracional.

Lo ideal es tener presente que nadie es más que los demás, sin importar las diferencias que podamos tener con los otros (que siempre las habrá), todas las personas merecen un trato respetuoso por solo hecho de ser personas con calidad de ser humano, al igual que nosotros.

4. Considera que no siempre tienes la razón

La humildad también se ve reflejada en la manera como nos expresamos, y en como exponemos nuestros puntos de vista ante los demás.

Es importante saber que no somos los dueños de la razón absoluta, respetar las opiniones y puntos de vista de otros no hace sujetos más humildes.

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5. Entiende y acepta cuando te equivocas

Reconocer cuando nos hemos equivocado también es una conducta característica de las personas humildes. No hay nada de malo en hacerlo, todo lo contrario; cuando somos capaces de reconocer nuestros errores creemos como personas (porque aprendemos de ellos) y ganamos en humildad.

6. Sigue el ejemplo de las personas sencillas

Somos seres bio-psico-sociales, lo que quiere decir que la sociedad juega un papel fundamental en nuestra manera de comportarnos. De igual modo que nosotros también influimos en los demás.

En vista de ello, podemos aprender de las personas humildes que nos rodean, viendo cómo se comportan en determinadas situaciones e incorporando algunas de sus conductas a nuestra vida diaria.

7. Ten confianza en los demás

Este punto se refiere a que en primera instancia, lo ideal es darles un voto de confianza a las personas, evitando hacer juicios de valor negativos de ellas. Luego, con el pasar del tiempo, dicha confianza irá en aumento o disminuirá, dependiendo de la relación entre ambos.

8. Trata de mostrarte accesible hacia los otros

Las personas humildes están dispuestas a colaborar con otros en la medida de sus posibilidades, y se encargan de que los demás lo noten.

Intenta mantener una actitud de colaboración y solidaridad con tus semejantes, haciéndoles saber que estás dispuesto a ayudarlos cuando te sea posible hacerlo.

9. No te excedas en tu humildad

La humildad debe ser una conducta sincera y meditada; trata de no incurrir en los excesos al querer ayudar a todos sin tener en cuenta las circunstancias o el cómo eso puede afectar de alguna manera, ser humilde no implica ser un salvador omnipotente.

Ten siempre en cuenta que en algunos momentos habrá situaciones que escapen a tu control, o personas las cuales no quieran tu ayuda; todas esas situaciones debemos entenderlas y respetarlas. La humildad nunca puede ser una conducta forzada.

10. Agradece lo bueno que recibes

Cuando sabemos agradecer las cosas buenas que nos pasan en la vida, aunque esas cosas sean producto de nuestro propio esfuerzo, estamos haciendo un ejercicio de humildad.

Dar las gracias resulta tan satisfactorio para quien las da como para quien las recibe, expresa amabilidad y da la sensación de que no te sientes por encima de nadie.

11. Practica la generosidad

La generosidad representa humildad, en todas sus formas.

Cuando podemos compartir lo que tenemos con alguien que lo necesita, estamos dándole más valor a la persona que a los objetos materiales que poseemos.

Y de eso se trata la humildad, de entender que las personas están por encima de nuestros bienes, en vez de considerar estos últimos una extensión de nuestro cuerpo.

Referencias bibliográficas:

  • Nielsen, R., Marrone, J. A., y Slay, H. S. (2010). A new look at humility: Exploring the humility concept and its role in socialized charismatic leadership. Journal of Leadership & Organizational Studies, 17, 33-43.
  • Snyder, C. R.; Lopez, S. J. (2001). Handbook of Positive Psychology. Oxford University Press.

Источник: https://psicologiaymente.com/personalidad/como-ser-mas-humilde

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