La inflamación materna en el embarazo afecta al cerebro del bebé y a sus capacidades cognitivas

La inflamación materna en el embarazo afecta al cerebro del bebé y a sus capacidades cognitivas

La inflamación materna en el embarazo afecta al cerebro del bebé y a sus capacidades cognitivas

Diversos estudios afirman que los fetos que se ven expuestos a altos niveles de inflamación materna durante la gestación pueden desarrollar trastornos del neurodesarrollo, como el autismo y el trastorno de hiperactividad y déficit de atención. La inflamación es una respuesta del cuerpo ante una infección, estrés crónico u obesidad. Por eso, es importante evitar en estos meses, en la medida de lo posible, estas posibles causas de inflamación materna.

Índice

La inflamación materna puede causar autismo o TDAH

Los estados físicos y emocionales de la madre durante el embarazo tienen un impacto significativo en el desarrollo y la función de los órganos fetales y, en consecuencia, pueden tener consecuencias adversas a largo plazo para su salud.

El cerebro es particularmente susceptible a entornos gestacionales adversos, y la evidencia sugiere que los procesos inflamatorios que afectan a la madre durante el embarazo pueden conducir a resultados deficientes del desarrollo neurológico en su hijo.

Por ejemplo, algunos estudios epidemiológicos muestran que las crías expuestas a altos niveles de inflamación de su madre durante el embarazo corren un mayor riesgo de desarrollar trastornos del neurodesarrollo, como el autismo y el trastorno de hiperactividad y déficit de atención.

Uno de estos estudios tenía como objetivo proporcionar nuevos conocimientos sobre el impacto de la exposición a la inflamación materna durante el embarazo en la organización del cerebro del bebé y las capacidades cognitivas futuras.

El estudio longitudinal siguió a las mujeres durante el embarazo y tomó muestras de su sangre durante cada trimestre para medir los niveles de interleucina 6 (IL-6), un marcador inflamatorio que está relacionado con los déficits cognitivos.

Aproximadamente un mes después del nacimiento, sus bebés se sometieron a escaneos de resonancia magnética funcional para medir los patrones de conectividad funcional entre las redes cerebrales, proporcionando una visión general de la organización de su red cerebral. Dos años después, los niños volvieron para realizar una prueba de memoria de trabajo, un componente clave de la función ejecutiva relacionada con el desarrollo de habilidades académicas y sociales.

Los resultados muestran una asociación significativa entre los patrones de conectividad funcional del bebé y los niveles de IL-6 de su madre durante el embarazo. Curiosamente, los científicos podrían usar los patrones de conectividad funcional del bebé para predecir los niveles de IL-6 de la madre durante el embarazo.

Las redes cerebrales que más predijeron los niveles maternos de IL-6 fueron redes que se sabe están involucradas con la memoria de trabajo.

Es importante destacar que también mostraron que los niveles más altos de IL-6 en las madres durante el embarazo fueron predictivos de un peor rendimiento de la memoria de trabajo cuando la descendencia alcanzó los 2 años.

 

La inflamación no siempre es negativa

«Es importante destacar que esto no significa que cada exposición a la inflamación tendrá un impacto negativo en el niño.

Sin embargo, estos hallazgos proporcionan nuevas vías para la investigación y pueden ayudar a los proveedores de atención médica a pensar cómo y cuándo la inflamación podría afectar al desarrollo del aprendizaje a largo plazo del niño y a su salud mental», dice Alice Graham, una de las investigadoras.

No obstante, hacen falta más estudios ya que esta investigación no determinó los factores biológicos o psicológicos que causan la inflamación materna durante el embarazo.

Además, se requieren estudios futuros para determinar si las diferencias observadas en la organización cerebral funcional de los bebés afectan a sus capacidades cognitivas a largo plazo o a los resultados del desarrollo neurológico.

Sin embargo, estos hallazgos destacan un papel importante de la exposición a la inflamación materna durante el embarazo en la organización del cerebro del recién nacido y las capacidades cognitivas durante la primera infancia.

Por eso, es importante que las mujeres cuiden su salud física y mental durante estos meses para evitar procesos inflamatorios. Es fundamental comer sano, no coger mucho peso y evitar el estrés, entre otras medidas.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/la-inflamacion-materna-en-el-embarazo-afecta-al-cerebro-del-bebe-y-a-sus-capacidades-cognitivas-9158

Ser madre cambia el cerebro para siempre

La inflamación materna en el embarazo afecta al cerebro del bebé y a sus capacidades cognitivas

La que ha sido madre sabe que hay cambios fisiológicos, hormonales y del sistema inmune durante el embarazo y los primeros meses después del parto.

El cerebro no está exento de cambios radicales asociados al embarazo y a la maternidad. Las nuevas investigaciones indican que estos cambios serían importantes y permanentes.

¿Cómo son estos cambios en el largo plazo? ¿Cómo envejece el cerebro de una mamá?

Una avalancha de cambios para el cerebro

Durante la etapa de gestación hay un drástico cambio de hormonas que por supuesto también afectan al cerebro. Cuando llega el primer embarazo, el cerebro nunca se ha expuesto a estas nuevas dosis de moléculas variadas que sin duda ejercen cambios en su estructura.

Aunque todavía se sabe poco al respecto porque faltan estudios por efectuar, todo apunta a que los cambios se ejerzan en muchas funciones cerebrales distintas según el momento de la vida de la mamá.

En general, durante el embarazo se presentan déficit en la memoria ejecutiva y en la memoria de trabajo, es decir, la toma de decisiones, la flexibilidad de pensamiento, el autocontrol y la memoria en el corto plazo.

Sin embargo, aumenta la memoria asociada con la habilidad para reconocer personas, objetos o acontecimientos pasados con mayor nitidez.

En otras palabras, la mujer estaría más distraída, más desmemoriada para las rutinas, con menor capacidad de control emocional, pero con mayor nitidez de recuerdos del pasado y de los detalles.

“Durante el embarazo, aumenta la memoria asociada con la habilidad para reconocer personas”

Después del embarazo parece que los cambios cerebrales serían similares a los que se experimentan durante el embarazo.

Sin embargo, desde el segundo mes tras el alumbramiento mejora los procesos para tomar decisiones y la mente se agiliza y se hace más flexible, sobre todo en las mamás más mayores frente a las más jóvenes.

Por otra parte, también se reduciría la habilidad para orientarse en el espacio, lo que aumentaría la sensación de estar a veces desorientada.

Un aspecto curioso es que se observa además una reducción en la capacidad verbal, sobre todo en las mamás que han dado a luz a una niña frente a aquellas que han tenido un niño.

Ello se debe a que según el género del feto, los cambios hormonales son distintos y afectarían al cerebro de la madre de manera específica.

Por otra parte, la menor habilidad en el lenguaje es más evidente en las mujeres que han tenido otros embarazos frente a las que son primerizas. También se verían más afectadas aquellas que sufren trastornos emocionales posparto.

Cerebro momentáneamente menguado

Un aspecto sorprendente durante el embarazo es que se observa una reducción del volumen cerebral que se prolonga hasta los seis primeros meses tras el parto. Se ha sugerido que la razón de este efecto vendría por los cambios metabólicos que afectarían al cerebro, ya que este órgano es muy demandante de nutrientes y energía.

Por otra parte, después del parto y en particular en los cuatro primeros meses se observa también un aumento de la materia gris en algunas zonas específicas del cerebro. Específicamente en aquellas que gestionan la motivación, el afecto, la empatía y los instintos maternales primarios (amígdala, corteza prefrontal e hipotálamo).

En esta línea, otras investigaciones han encontrado cambios estructurales en el cerebro después del parto con una reducción de la materia gris en regiones que se encargan de las habilidades sociales. Estos cambios tendrían el efecto de aumentar el apego, atención e interés por el recién nacido frente al detrimento en el interés por incrementar el círculo de amistades.

“Aumentar el apego, atención e interés por el recién nacido frente al detrimento en el interés por incrementar el círculo de amistades”

Con el trascurso del tiempo se experimentaría el efecto contrario, observándose un aumento en la producción de los factores de crecimiento que se encargan de generar nuevas conexiones entre las neuronas. Ello permitiría revertir parte de estos efectos cerebrales y mejoraría de nuevo la memoria y la orientación en el espacio.

En particular, en las mujeres mayores que han tenido embarazos múltiples se detecta una mejor preservación de las funciones cognitivas y de la capacidad verbal. Mejorarían las conexiones entre las neuronas y la capacidad de aprendizaje.

Mamá en el largo plazo: un yin y yang para el cerebro

Ser mamá tiene grandes compensaciones en el largo plazo. Sin embargo, en relación a la salud, desde el punto de vista fisiológico hay algunos aspectos positivos y otros que lo son menos. La maternidad en el largo plazo aumenta o reduce la susceptibilidad para padecer algunas enfermedades. Se sabe por ejemplo que reduce el riesgo de tumores.

“La maternidad en el largo plazo aumenta o reduce la susceptibilidad para padecer algunas enfermedades”

En la parte negativa, ser mamá aumenta el riesgo de Alzheimer con la edad. Este aspecto es más fehaciente en mujeres que han tenido más de cuatro embarazos.

Una explicación a este fenómeno se puede explicar por el aumento de depresión posparto, alteraciones anímicas y ansiedad que experimentan en estas mujeres.

Se calcula que aproximadamente el 15% de las mujeres experimentan depresión, el 8% ansiedad y hasta el 84% sensación de ánimo bajo en algún momento.

Como ya he comentado en otro artículo de este blog, la depresión es la antesala del Alzheimer por lo que las alteraciones anímicas podrían tener su secuela en el medio plazo. Sin embargo, este aspecto tiene que ser contrastado con las peculiaridades genéticas de cada mujer.

Otro aspecto curioso es que la edad en la que mujer se queda embarazada también es un factor a tener en cuenta.

La maternidad tardía se asocia con un aumento de la longevidad siempre y cuando no se tenga más que “hijo único o como mucho la parejita”. Mientras que las mujeres con más de tres niños ven disminuida su esperanza de vida.

Los científicos explican este hecho por la reducción de los telómeros en algunos tipos de células, que se asocia con una aceleración del envejecimiento celular.

Estos factores deberían tenerse en cuenta a la hora de establecer tratamientos farmacológicos en la mujer en relación a trastornos memorísticos o anímicos.

Con todo ello, no hay que olvidar que no hay dos cerebros iguales y que cada mujer está también supeditada a su genética, experiencia en el embarazo, alimentación, estilo de vida y un largo etcétera de factores que en última instancia superan con creces los propios efectos de la mera maternidad.

Las mujeres han dado a luz con gran éxito durante un sinfín de generaciones y han conseguido llevar en paralelo durante la historia de la humanidad el soporte y la base social con gran éxito para el disfrute de todos y todas. ¡Gracias, mamás!

Ideas de disfraces para mujeres embarazadas

Источник: https://www.huffingtonpost.es/entry/ser-madre-cambia-el-cerebro-para-siempre_es_603e10cac5b6d7794ae1ca13

Embarazo saludable
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