La inteligencia emocional y los niños

Contents
  1. Diez estrategias para educar a los niños en inteligencia emocional
  2. 1. Inteligencia emocional para controlar su ira
  3. 2. Enseñar a reconocer las emociones básicas
  4. 3. Nombrar las emociones
  5. 4. Enseñar a afrontar las emociones con ejemplos
  6. 5. Desarrollar su empatía
  7. 6. Desarrollar su comunicación
  8. 7. Enseñar la escucha activa
  9. 8. Iniciar en las emociones secundarias
  10. 9. Fomentar un diálogo democrático
  11. 10. Permitir la expresión de emociones
  12. Ideas para enseñar inteligencia emocional a tus hijos
  13. ¿Qué es la inteligencia emocional?
  14. ¿Cómo enseñar inteligencia emocional a los niños y niñas?
  15. Inteligencia emocional en niños: Inteligencia emocional en la base de la educación
  16. Fichas para trabajar la inteligencias emocional en primaria 
  17. Juegos para el reconocimiento de las emociones
  18. Juego nº 1 – Dibujando emociones
  19. Instrucciones del Juego de educación emocional
  20. Juego nº 2 – Adivina cómo me siento
  21. Instrucciones del Juego
  22. Juego n º 3 – Imitar emociones
  23. Instrucciones del Juego didáctico
  24. Dinámicas para trabajar la inteligencia emocional en grupo
  25. 1 – El espejo de las emociones
  26. 2- Historias con emociones
  27. 3- Escoge cuentos sobre educación emocional
  28. 4 – Reconociendo rostros y emociones en rostros
  29. 5 – Y tú qué sentirías si yo…
  30. Vídeo desarrollar la inteligencia emocional en elos niños
  31. Beneficios de la Inteligencia Emocional en niños | IMI
  32. 1. Incrementar su nivel de autoconocimiento
  33. 2. Gestión de emociones
  34. 3. Toma de decisiones responsables y éticas
  35. 4. Construir y mantener relaciones con los demás
  36. 5. Trabajar en equipo
  37. 6. Empatía
  38. 7. Resolución de conflictos
  39. Formación en Inteligencia emocional 
  40. Enseñar inteligencia emocional a los niños para que puedan controlar sus emociones
  41. 1. Ver las necesidades y sentimientos 
  42. 2. Aceptar todas las emociones
  43. 3. Controlar nuestras emociones
  44. 4. Recordar que la ira es una defensa
  45. 5. No tomar el enfado como algo personal
  46. La importancia de la inteligencia emocional para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención
  47. Qué es la inteligencia emocional
  48. Por qué la IE es importante para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención
  49. Por qué algunos niños a menudo tienen problemas con la IE
  50. Cómo puede ayudar a su hijo

Diez estrategias para educar a los niños en inteligencia emocional

La inteligencia emocional y los niños

Las emociones visten cada aspecto de nuestras vidas y de nuestra cotidianidad. Saber controlarlas, gestionarlas y utilizarlas a través del fomento de la inteligencia emocional nos permitirá, sin duda, afrontar nuestro día a día de un modo más eficiente.

Emoción, pensamiento y acción son los tres pilares que hilan cada instante de nuestro ser.

De ahí la importancia de ahondar en ese tipo de conocimiento para afrontar determinadas situaciones, para desenvolvernos en nuestra sociedad de un modo eficiente.

Entonces ¿no es pues imprescindible que los más pequeños se inicien también en el aprendizaje de la inteligencia emocional?

Un ejemplo, pensemos en esos niños con una capacidad deficiente para aceptar la frustración, e incluso para obedecer una negativa, niños que no respetan a sus iguales y que el día de mañana están condenados a una realidad donde la infelicidad va a ser ese leitmotiv con el que van a tener que vivir, al ser incapaces de comprender a los demás.

El conocimiento, la comprensión y el control de las emociones son básicos para que nuestros hijos se desenvuelvan adecuadamente en sociedad.

Te sugerimos estos principios para que los introduzcas en el interesante campo de la inteligencia emocional. Principios que les ayudarán a desarrollarse como personas y a integrarse.

1. Inteligencia emocional para controlar su ira

Hasta los 18 meses los niños necesitan básicamente el afecto y el cuidado de sus padres, todo ello les aporta la seguridad suficiente para adaptarse en su medio, para explorar y dominar sus miedos.

Pero hemos de tener en cuenta que a partir de los 6 meses van a empezar a desarrollar la rabia, de ahí la importancia de saber canalizar sus reacciones y corregir cualquier mala acción.

Hay bebés que pueden golpear a sus padres o hermanos, gritar enfurecidos cuando no se les ofrece algo… acciones que a los progenitores les puede hacer gracia, pero que son necesarias limitar desde su nacimiento. Sobre todo, hay que acompañarlas de mensajes que les inviten al razonamiento y al control de eso que están sintiendo.

2. Enseñar a reconocer las emociones básicas

A partir de los dos años es recomendable iniciar a los niños en el campo del reconocimiento de las emociones, ya que es cuando ellos empiezan a interactuar con los adultos y otros niños de modo más abierto.

Podemos realizar varios ejercicios con ellos, como introducirlos en el conocimiento de las emociones básicas: alegría, tristeza, miedo y rabia.

¿Cómo hacerlo? Mediante fotografías de rostros, dibujos, preguntándoles qué les pasa, si están tristes o por qué creen ellos que el otro lo está… Este es un modo perfecto para que aprendan a reconocer sus emocionespoco a poco y también las de los demás, y sobre todo, comenzar a desarrollar la habilidad de la empatía.

3. Nombrar las emociones

A partir de los 5 años sería perfecto que los niños supieran ya dar nombre a las emociones de modo habitual: “estoy enfadado porque no me has llevado al parque”, “estoy contento porque mañana nos vamos de excursión”, “tengo miedo de que cierres la luz porque me dejas solo.”

4. Enseñar a afrontar las emociones con ejemplos

Es habitual que los niños en ocasiones se vean superados por las emociones, como las rabietas que les hacen gritar o golpear cosas.

Es necesario que nosotros no reforcemos esas situaciones, una vez haya terminado la rabieta podemos enseñarles, por ejemplo, que antes de gritar o pegar es mejor expresar en voz alta qué les molesta. Que aprendan a expresar sus sentimientos desde bien pequeños.

5. Desarrollar su empatía

Para desarrollar una dimensión tan importante como esta es necesario razonar con ellos continuamente mediante diferentes preguntas: ¿Cómo crees que se siente el abuelo tras lo que le has dicho? ¿Por qué crees que está llorando tu hermana? ¿Crees que papá está hoy contento?”

6. Desarrollar su comunicación

Hablar con los niños, hacerles preguntas, razonar, jugar, poner ejemplos… es algo imprescindible en su educación. Debemos favorecer continuamente el que puedan expresarse, poner en voz alta su opinión y sus sentimientos, que aprendan a dialogar.

7. Enseñar la escucha activa

Imprescindible. Desde muy pequeños deben saber guardar silencio mientras los demás hablan, pero no solo eso, debe ser una escucha activa. De ahí que sea recomendable hablarles despacio, frente a frente y terminando las frases con un “¿has entendido?”, “¿estás de acuerdo con lo que he dicho?”.

8. Iniciar en las emociones secundarias

A partir de los 10-11 años van a surgir en sus vidas emociones secundarias que cobrarán más peso tales como el amor, la vergüenza, la ansiedad… Siempre es adecuado que una buena comunicación con ellos nos permita hablar de estos temas abiertamente para que se sientan seguros, ya que habrá situaciones que le causen mucha ansiedad.

9. Fomentar un diálogo democrático

A medida que los niños se van haciendo mayores van a aparecer más demandas por su parte, de ahí que desde bien pequeños les enseñemos la importancia de pactar, de dialogar, de acordar de modo democrático. La familia es un ejemplo de la sociedad y es el mejor campo de aprendizaje.

10. Permitir la expresión de emociones

Para fomentar la inteligencia emocional es esencial que podamos facilitar a nuestros hijos la confianza apropiada para que pongan en voz alta aquello que les preocupa, que les felices pero también infelices.

 El hogar y la escuela van a ser esos primeros escenarios donde se va a desarrollar su vida.

Si les ofrecemos comodidad para que se puedan expresarse y comunicar, también lo harán a medida que crezcan y en el resto de contextos.

Saber comunicarse y reconocer emociones propias y ajenas son, sin duda, imprescindibles para que vayan madurando poco a poco y alcancen una solvencia adecuada para integrarse en la sociedad y ser felices en ella. Nosotros podemos darles esa oportunidad a través de la educación en inteligencia emocional.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/diez-reglas-para-educar-a-los-ninos-en-inteligencia-emocional/

Ideas para enseñar inteligencia emocional a tus hijos

La inteligencia emocional y los niños

¿Quieres que tu hijo o hija aprenda a gestionar sus emociones y a entender las de los demás? La inteligencia emocional ha sido uno de los temas más importantes en la psicología de los últimos años y enseñar a los niños y niñas habilidades que les permitan integrarse socialmente se ha convertido en una prioridad.

La inteligencia emocional aporta beneficios como:

Mejor calidad en las relaciones entre las personas. Las personas empáticas son capaces de generar relaciones sólidas y duraderas con otras personas.

Aumento de la preocupación por otras personas. El valor de la solidaridad se basa en la capacidad de entender a otros y de preocuparnos.

Incremento del rendimiento en la escuela. Los niños y niñas que son inteligentes emocionalmente son más productivos en la escuela, tienen mejor salud y prestan más atención en clase.

Percepción más positiva por parte de otras personas. Cuando los niños y niñas desarrollan aspectos de la inteligencia emocional como la empatía, aprenden a dar una imagen más positiva a los demás.

Mejora de la autoestima. Cuando aprendemos a identificar nuestras emociones y las entendemos, nuestra autoestima aumenta porque no dejamos que los sentimientos negativos controlen nuestra existencia.

Todos nosotros sentimos emociones como la rabia, la frustración, la alegría, el amor, la clave está en saber gestionarlas de forma correcta.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Durante mucho tiempo se ha relacionado la posibilidad de éxito en la vida de una persona con su cociente intelectual. Esto supone asociar el éxito solo al conocimiento técnico que se adquiere con la formación, pero deja fuera otras habilidades esenciales como la inteligencia emocional.

Con el paso del tiempo comenzaron a difundirse otras teorías que sostenían la existencia de otras facetas de la inteligencia y surgieron la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner y el concepto de Inteligencia Emocional de Daniel Goleman.

La inteligencia emocional se puede definir como la capacidad de entender, controlar y modificar las emociones propias y las de los demás. Daniel Goleman indicaba que existen varios componentes de la inteligencia emocional que son los siguientes:

– La autoconciencia emocional. Supone conocer nuestros sentimientos y emociones y el efecto que tienen en nosotros.

– La autorregulación. Es la habilidad de controlar nuestros sentimientos y emociones impidiendo que nos controlen a nosotros.

– La automotivación. Es la capacidad de motivarnos a nosotros mismos aprendiendo a ver siempre un aspecto positivo.

– La empatía. La empatía supone entender las emociones de los demás, no solo en base a sus palabras, sino a la forma en la que se dicen y considerando los gestos e incluso los silencios.

– Las habilidades sociales. Es fundamental tanto en nuestras relaciones personales como laborales tener buen trato y una correcta comunicación.

¿Cómo enseñar inteligencia emocional a los niños y niñas?

A algunos niños y niñas pequeños les resulta difícil controlar emociones como la frustración o la rabia, pero como padres y madres es importante que les ayudemos a entender sus emociones para gestionarlas correctamente. Algunas de las acciones que podemos realizar son las siguientes:

– Enseñarles a conocerse a sí mismos. Conocemos a nuestros hijos e hijas porque les hemos visto crecer, pero debemos enseñarles a que se conozcan a sí mismos para que confíen en sus capacidades. Para lograrlo es fundamental que les ayudemos a ver sus defectos y sus virtudes.

Aprender a regular la rabia o la frustración. Es habitual ver a un niño o a una niña llorando porque no han logrado lo que quería, que le compren un juguete, por ejemplo. Es fundamental ayudarles a entender que es importante pensar antes de enfadarse o actuar con rabia. Esa reflexión les ayudará de adultos en momentos difíciles.

Motivarles. Motivar a tus hijos e hijas es importante para que alcancen sus metas en la vida. Reconoce sus logros, ayúdales a gestionar las situaciones de fracaso y enséñales a perseverar.

Por ejemplo, prémiales cuando logren alcanzar algún objetivo importante, no tiene por qué ser un regalo, puede consistir en que les prepares su comida favorita, por ejemplo, o que les cuentes a tus familiares lo que ha conseguido el niño o niña.

Jugar con ellos. Cuando los niños y niñas son pequeños una forma sencilla de enseñarles es mediante juegos.

Por ejemplo, puedes crear un juego que consista en dibujar emociones, es decir, caras que representen emociones, Solo vas a necesitar papel y lápices de colores.

Otra buena opción es buscar imágenes de niños o niñas expresando emociones y preguntarles qué sienten esos niños y niñas de las fotos.

Enseñarles lo que es la empatía. Nacemos como seres empáticos, pero que esta habilidad se desarrolle depende de la educación que recibamos. La empatía supone la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona. Para poder enseñar empatía a tus hijos e hijas es fundamental:

  • Trabajar tu propia empatía. Si tú no te muestras empático con tus hijos e hijas y con otras personas, ellos no te podrán tomar como ejemplo.
  • Ayudar a tus hijos e hijas a identificar sus emociones. Desde la infancia es importante que los niños y niñas aprendan a identificar cuándo están contentos, cuando están enfadados o tienen miedo. Si les ayudamos a identificar sus propias emociones lograremos que aprendan a identificar esas mismas emociones en otras personas y a ser empáticos.

En Educo queremos que todos los niños y niñas reciban una educación de calidad. Sabemos que todavía queda mucho trabajo por hacer porque 263 millones de niños y jóvenes, cifra equivalente a la cuarta parte de la población de Europa, no están escolarizados

Nuestra labor se enfoca en lograr que todos los niños y niñas acudan a la escuela y terminen, como mínimo, la educación primaria. Además, somos conscientes de la importancia de la educación emocional junto a la enseñanza de conocimientos técnicos.

 

Derechos de imagen: Bessi en Pixabay 

Educación emocional , emociones , empatía , escuela , escuela para padres

Источник: https://www.educo.org/Blog/Ideas-ensenar-inteligencia-emocional-a-tus-hijos

Inteligencia emocional en niños: Inteligencia emocional en la base de la educación

La inteligencia emocional y los niños

Inteligencia emocional en niños: Las emociones, esas grandes condicionantes de nuestra conducta, pueden influenciar nuestra vida en multitud de sentidos. Su manifestación, puede convertirnos en personas integradas socialmente o excluídas, todo depende de la manera en que las manejemos.

Al igual que sucede con cualquier aprendizaje, las emociones determinarán nuestra manera de afrontar la vida.

Emoción, pensamiento y acción, son tres elementos muy relacionados, presentes en todo aquello que hacemos a diario.

La comprensión y el control de las emociones puede resultar imprescindible para nuestra integración en sociedad, pero si esta falla, nos convertiremos en personas inadaptadas, frustradas e infelices.

En la Inteligencia emocional en niños y para comprender y manejar las emociones, debemos tenerlas presentes en todo momento, siendo la infancia una etapa crucial en el aprendizaje del manejo y control de las mismas.

Tal y como hemos puesto de manifiesto en más de una ocasión, la infancia es el momento en que mejor se adquieren los aprendizajes, y el manejo de las emociones es un aprendizaje fundamental y que, podemos decir, se encuentra a la base de los demás, por encontrarse todo lo que hacemos impregnado de emoción.

Si bien para los adultos resulta verdaderamente difícil controlar las emociones en determinados momentos, para l@s niñ@s este control es aún más complicado al carecer de experiencias previas similares y estrategias de abordaje.

En ocasiones, nos encontramos con niños cuyo control emocional es prácticamente inexistente. Se muestran irascibles e irritables a menudo, no se les puede negar nada porque están acostumbrados a que se les permita y consienta casi todo.

Además, se muestran especialmente frágiles e irritables ante los fracasos, respondiendo de manera agresiva y hostil a este tipo de situaciones.

Estas reacciones son realmente perjudiciales para el  niñ, ya que no sólo le van a limitar su relación e integración en el grupo de iguales, sino que incluso, pueden llegar a afectar a su salud.  De hecho, algunas investigaciones han puesto de manifiesto que la experimentación de emociones negativas deriva en una disminución de las defensas, convirtiéndonos en personas vulnerables.

El conocimiento, comprensión y control de las emociones, es por tanto vital, pues éstas nos permiten adaptarnos, comunicarnos y desenvolvernos en sociedad. Además, no debemos olvidar que la emoción es fiel compañera de la motivación, el motor de la consecución de objetivos.

Gracias a las emociones podemos sentir empatía hacia otras personas, recuperar recuerdos significativos de nuestra vida e incluso superar exitósamente momentos complicados.

 La comprensión de las emociones nos permitirá también controlarlas y tolerarlas.

Esta descripción nos da grandes pistas sobre qué caminos debemos seguir en la educación infantil. Es fundamental que se eduque en la adquisición de todos esos aspectos mencionados.

Los niñ@s deben aprender a controlar su agresividad, sus reacciones indeseadas… Algo para lo que debemos trabajar con ellos, en especial ante aquellas conductas “emocionalmente inapropiadas”. El empleo del castigo, ante estas ocasiones, no suele resultar demasiado efectivo.

En cambio, hacerles reflexionar sobre lo sucedido de manera objetiva y constructiva, haciéndoles entender la importancia de sus acciones y la repercusión en los demás… así como ofrecerles alternativas de conducta positivas, derivará en una mejora en su manera de pensar y actuar y esto redundará en sus emociones.

Ya se sabe:

Infografía Cómo educar las emociones de un niño

Ahora pasemos a la acción, trabajemos la inteligencia emocional y las emociones en los niños

En primer lugar os dejamos fichas para trabajar la inteligencia emocional en clase o en casa

Fichas para trabajar la inteligencias emocional en primaria 

Gracias a Celia Rodriguez Ruiz ( visita educa y aprende ) os dejamos estas estupendas fichas para trabajar las emociones en los niños de 6 a 9 años fundamentalmente

Puedes encontrar más fichas para trabajar las inteligencias emocionales a continuación:

Inteligencia emocional: Fichas para trabajar en el aula la inteligencia emocional Desarrollo emocional del niño. Fichas de inteligencia emocional para niños

Finalmente hemos recopilado diversos juegos y actividades de inteligencia emocional en niños

Juegos para el reconocimiento de las emociones

3 Juegos para trabajar las emociones en los niños y niñas

Objetivo del juego: Promover la exploración de las emociones primarias, como el enojo, la tristeza, la bronca, el enfado, la alegría, el miedo y las emociones secundarias como sorpresa, amor y vergüenza.

Objetivos particulares:

▶️ Reconocer las emociones en cada niño y poder trabajar con ellas

▶️ Estimular la percepción

▶️ Reconocer gestos diferentes

▶️ Elaborar teorías sobre las emociones que se muestran

▶️ Estimular la motricidad fina

Juego nº 1 – Dibujando emociones

Edad: A partir de 4 años

Materiales:

  • Fichas que representen las emociones primarias y secundarias. Por ejemplo, se pueden elaborar o imprimir caras de niños con las diferentes emociones.
  • Varias copias del contorno del rostro (niño o niña) para que luego se pueda realizar la actividad por parte de los niños.
  • Lápices de colores

Instrucciones del Juego de educación emocional

Se les pide a los niños que se sienten y presten atención a lo que se les mostrará. Una a una se irán mostrando las fichas con las diferentes emociones. Se les ayuda a que cada uno reconozca las emociones en las fichas mostradas.

Luego se les da hojas con el contorno de los rostros y crayones o marcadores. Se les pide que dibujen una emoción en particular

Actividad opcional:

Luego se les puede sugerir (si los niños tienen más de 6 o 7 años) que inventen un cuento en el que aparezca la emoción representada.

Juego nº 2 – Adivina cómo me siento

Edad: A partir de los 5 años

Materiales:

  • Varias imágenes de niños expresando diferentes emociones

Instrucciones del Juego

Se les muestra una emoción a los niños y luego se les dice: ¡Adivinen cómo se siente la persona en esta imagen!

Una vez que los niños hayan elaborado sus respuestas, se intenta llegar a una idea en común de cuál es la emoción expresada. A continuación se les pide que indiquen el motivo de aquella emoción.

Por ejemplo, si ellos han dicho: “está triste”, indagar sobre “¿Por qué creen que está triste?”. Con esto se intenta descubrir cuáles  son las emociones que se encuentran dentro de los niños y que ellos ven reflejadas en el juego.

Si se trabajan emociones negativas, se puede sugerir una solución para la tristeza, enfado, etc.

Por ejemplo se les puede sugerir que entre todos propongan ideas para que la emoción negativa se convierta en una positiva. Por ejemplo: hallar entre todos la forma para que la tristeza se transforme en alegría o felicidad.

Juego n º 3 – Imitar emociones

Edad: a partir de los 7 – 8 años

Materiales:

  • Una bolsa
  • Varios papeles en los cuales habrá escrita una emoción determinada

Instrucciones del Juego didáctico

Se coloca dentro de una bolsa el nombre de diferentes emociones. Luego se le pide a un niño que extraiga un papel con una emoción de la bolsa.

A continuación se le indica que él realice la mímica de la emoción para que el resto de sus compañeros adivinen la emoción propuesta. Gana aquel niño que más emociones adivine.

Luego se puede pedirles a los niños que escriban un relato en el que se encuentre esa emoción imitada.

Dinámicas para trabajar la inteligencia emocional en grupo

Hace algunos años atrás se ha dado a conocer lo que se llamó inteligencia emocional, esto es la capacidad de reconocer los sentimientos propios y ajenos. En otras palabras la capacidad de empatía que, en colaboración con la inteligencia tradicional ayuda al ser humano a alcanzar un mejor potencial individual y social sea en el ámbito laboral, profesional, individual o escolar.

Dentro de la educación actual, se utiliza mucho esta inteligencia emocional ya que se la considera uno de los pilares de la educación.Pero ¿cómo podemos introducir la inteligencia emocional en dinámicas sencillas en el grupo escolar?

A continuación hemos seleccionados 5 dinámicas para trabajar la inteligencia emocional en grupo.

1 – El espejo de las emociones

A los niños les encanta mirarse al espejo. Para ellos este es un gran entretenimiento. Es por eso que utilizaremos un espejo para que ellos exploren sus propias emociones. El ejercicio consiste en sentarse junto a los niños en el suelo y disponer un espejo grande frente a ellos. Ayuda a los niños a imitar las siguientes emociones: tristeza, alegría, enfado, dolor, etc.

Haz tú primero cada una de estas emociones frente al espejo y luego ayuda a los niños para que ellos comprendan la importancia de reconocer emociones ajenas y propias.

Puedes realizar esta dinámica a partir de los 3 años

2- Historias con emociones

En el caso que los niños sean un poco más grandes puedes añadir al juego anterior, un relato donde cada niño podrá realizar la mímica de la emoción que corresponde a ese relato.

Por ejemplo: “estoy feliz porque el domingo visité a mi abuela” o “me siento nerviosa porque me tengo que cambiar de escuela y eso me da un poco de miedo”.

Es importante que con este ejercicio cada niño logre identificar adecuadamente sus emociones y que pueda expresarlas de la mejor manera.

Puedes realizar esta dinámica a  partir de los 4 y ½ años

3- Escoge cuentos sobre educación emocional

Leer un cuento que nos ayude a recordar la importancia de amar a otros niños, compartir cosas con ellos, ayudarles cuando más lo necesitan, son algunos de los objetivos de este tipo de historias.

Puedes realizar esta dinámica a partir de los 5 años

4 – Reconociendo rostros y emociones en rostros

Para poder realizar este ejercicio debes preparar varios dibujos de rostros: un rostro feliz, otro triste, llorando, enojado, etc.

Cada vez que coloques uno de los rostros frente de los niños, ellos tendrán que decir si ese rostro está triste, enojado, contento, etc.

Puedes realizar esta dinámica a partir de los 5 años.

5 – Y tú qué sentirías si yo…

Plantea a los niños cómo se sentirían si algo ocurriera. Por ejemplo: ¿cómo se sentirían si la maestra no llega a clases porque está internada en el hospital?, ¿Cómo te sentirías si te enteras que un perro grande ha mordido a tu hermana y ella está llorando desconsoladamente? O ¿Cómo te sentirías si de pronto te quedas sin ropa y tienes que pedir prestada a otros niños?

La finalidad de estas preguntas es que los niños sientan la función empática y logren “ponerse en el lugar de otras personas”.

Puedes realizar esta dinámica a partir de los 6/7 años

Vídeo desarrollar la inteligencia emocional en elos niños

© 2018 Inteligencia emocional.Escuela de padres. Mariela Clemente y el Portal Educativo Educapeques

Источник: https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/inteligencia-emocional.html

Beneficios de la Inteligencia Emocional en niños | IMI

La inteligencia emocional y los niños

¿Qué es la inteligencia emocional y qué beneficios puede aportar a los niños? La inteligencia emocional es un concepto en auge desde hace más de dos décadas y que invita a desarrollar otros aspectos del ser humano que van más allá del intelecto. 

Educar a los más pequeños en inteligencia emocional les ayudará a desarrollar habilidades tan importantes como autoconciencia, autocontrol, automotivación, empatía y habilidades sociales.

Hay que tener en cuenta que no todos los adultos ni todos los niños poseen estas cinco competencias por igual, pero se pueden trabajar y desarrollar en el día a día.

Antes de adentrarnos en el campo de la inteligencia emocional en la infancia, debemos mencionar a Daniel Goleman, autor del libro Emotional Intelligence (1995), que desarrolló las bases o principios de la inteligencia emocional:

  • Conocimiento de las propias emociones. Es importante identificar las propias emociones. De lo contrario, las emociones fuera de control pueden dar lugar a una situación negativa.
  • Manejo de las emociones. Tras la identificación, se puede tomar conciencia de los sentimientos y manejarlos, reconduciéndolos si es necesario.
  • Automotivación. Orientación de las emociones hacia el logro.
  • Reconocimiento de las emociones de los otros. Se consigue gracias a la empatía o la capacidad de comprender los sentimientos y emociones de los demás.
  • Establecimiento de relaciones. La competencia social y las habilidades que conlleva.

Pero ¿qué papel juega tanto en el día a día como en la labor educativa? ¿Cuáles son los beneficios que aporta en los más pequeños un enfoque que desarrolle otros aspectos más allá de la formación de corte más academicista?

Estos son algunos beneficios de la inteligencia emocional enfocados a los niños:

1. Incrementar su nivel de autoconocimiento

Conocer sus habilidades, sus puntos fuertes y aceptar también sus limitaciones. Esto es la base para que creen una buena imagen de sí mismos y refuercen los cimientos de una buena autoestima.

2. Gestión de emociones

Como hemos visto, trabajar este tipo de inteligencia con niños les ayuda a distinguir, identificar y gestionar sus emociones.

3. Toma de decisiones responsables y éticas

Poco a poco, los niños van tomando responsabilidades y ganando una autonomía que los lleva a tener que tomar decisiones. Una buena educación emocional contribuirá a que éstas sean responsables y éticas.

4. Construir y mantener relaciones con los demás

El objetivo es interactuar con los otros niños y adultos de manera asertiva, es decir, que sepan defender sus ideas sin molestar a los otros. Se fomenta la comunicación efectiva y las habilidades sociales para establecer buenas relaciones.

5. Trabajar en equipo

Fomento del trabajo en equipo, pero sin necesidad de que sea de forma competitiva. Se trata de colaborar para conseguir un objetivo común en el que todos los niños ganan.

6. Empatía

Aumentar su capacidad de empatizar, de ponerse en el lugar del otro. Cuando más dominemos la empatía, mejor nos comunicaremos con los demás e influiremos positivamente en ellos.

7. Resolución de conflictos

Capacidad de distinguir qué conflictos pueden resolver y la forma más eficiente de hacerlo.

Formación en Inteligencia emocional 

Desde IMI proponemos nuestra formación “Educar con Inteligencia Emocional”, un curso que se basa fundamentalmente en la idea de reconocer y desarrollar primero nuestras habilidades de inteligencia emocional y, en una segunda parte, en facilitar ideas y actividades para desarrollar con los más pequeños, tanto en casa como en el ámbito educativo. ¡Solicita información sin compromiso!

No podemos educar a los niños en gestión emocional si no tenemos apenas vocabulario sobre las emociones o si no estamos acostumbrados a hablar sobre cómo nos sentimos nosotros… En ocasiones, ni siquiera nos hemos parado nunca a pensarlo. 

Por eso, proponemos toda una guía práctica para padres y educadores de la mano de Belén Piñeiro, formadora con amplia experiencia y conocimiento en Inteligencia Emocional en el ámbito educativo.

¡Aprende a utilizar las herramientas de gestión emocional con nuestro enfoque teórico-práctico de carácter participativo!

Источник: https://montessorispace.com/blog/beneficios-de-la-inteligencia-emocional-en-ninos/

Enseñar inteligencia emocional a los niños para que puedan controlar sus emociones

La inteligencia emocional y los niños

Cuando los niños se enfrentan con emociones humanas difíciles de manejar necesitan ayuda para aprender a hacerlo. Los momentos de conflicto son el momento de enseñar inteligencia emocional a nuestros hijos. Significa ayudarles a desarrollar las habilidades para calmarse, regular sus emociones y llevarse bien con los demás.

Existen formas de fomentar el manejo de las emociones para que puedan desarrollar un cerebro más inteligente en este aspecto. Las siguientes pautas pueden guiar tanto a padres como a educadores para emplearlas en el día a día.

1. Ver las necesidades y sentimientos 

Los niños quieren tener interacciones felices y cálidas con los adultos que le rodean. Los malos comportamientos provienen de sentimientos abrumadores o necesidades insatisfechas. Si no se abordan estallarán más adelante generando otras actitudes problemáticas.

Enseñar inteligencia emocional a los niños es un proceso alentador en el que aprenden a articular sus necesidades. Cuando respondemos a sus necesidades, conectando o sintonizando con su experiencia interna les aportamos un lenguaje con el que poder expresar lo que les pasa.

Son muy útiles los refuerzos positivos como “parece que quieres hacer esto tú sólo; sé que estás teniendo un momento difícil esta mañana”. Enseñar inteligencia emocional les ayuda a comprenderse, y aprenden a defenderse de una manera apropiada.

2. Aceptar todas las emociones

Incluso cuando el comportamiento sea inadecuado hay que dejarles expresar sus sentimientos. Por supuesto, hay que limitar las acciones de los niños si son peligrosas o no son correctas. Tirar la comida al suelo, pegar a su hermano o un compañero, o jugar toda la noche son conductas inaceptables.

Si la actitud de los hijos excede el nivel de comodidad de los padres hay que poner un límite. Pero incluso cuando se limita un comportamiento hay que permitir que el niño manifieste sus emociones, incluyendo la decepción o el enfado. Son la válvula de escape que les da la naturaleza para expresar sus emociones.

Después de la tormenta es el momento de enseñar, no durante. El niño estará más afectuoso y cooperativo. Aprenderá a desarrollar su capacidad de controlar las emociones sin dispararse. Cuando pueden controlar lo que sienten, pueden regular su comportamiento.

3. Controlar nuestras emociones

Los niños no siempre harán lo que los adultos dicen, pero con el tiempo, harán lo que éstos hacen. Los niños aprenden a gestionar sus emociones como lo hacemos nosotros. Por eso cuando mantenemos la calma, les estamos enseñando que es posible tener una actitud correcta.

Mantener la sensación propia de bienestar es una de las responsabilidades más importantes de la crianza de los hijos. La mayoría de los padres lo llevamos bien hasta que nuestro hijo molesta. Es importante no perder la calma y entender el punto de vista del niño. No hay razón para culpar o castigar, pero sí hay que establecer unos límites firmes con empatía.

4. Recordar que la ira es una defensa

Enseñar inteligencia emocional ayuda a los niños a conocer sus emociones. Cuando manifiestan su ira están expresando una defensa contra las emociones más profundas como el miedo, el dolor, o la tristeza.

Reconocer con empatía la irá del niño hacia esas emociones más profundas hará que la furia desaparezca. Dejar que sepa que no es una mala persona por sentir rabia le permite aceptar su enfado como algo normal, y a moverse fuera de él en lugar de quedarse atrapado.

5. No tomar el enfado como algo personal

Los niños experimentan grandes emociones durante su desarrollo. Cuando están luchando por entender sus sentimientos no es el momento de tomar represalias. No se trata de ti incluso aunque te esté increpando. No hay que tomárselo como algo personal.

Sus sentimientos son confusos y tiene dificultades para controlarlos. A esto se añade su capacidad inmadura de comprender y de expresar sus emociones. Enseñar inteligencia emocional implica respirar hondo, ponerse en su lugar e intentar verlo desde su punto de vista.

Ellos todavía no tienen recursos internos para manejar sus emociones pero los adultos sí las tenemos. Nuestro trabajo es intentar calmar la tormenta emocional no aumentarla. Es una forma de ser emocionalmente generosos con los niños.

A la mayoría nos cuesta lidiar con nuestros propios sentimientos como para tolerar los comportamientos indisciplinados de los niños. Aunque es ese amor incondicional el que necesitan para prosperar. Los adultos tenemos la oportunidad de crecer en inteligencia emocional nosotros mismos, siendo personas más felices y relacionándonos de una forma más saludable.

ConsejosSalud InfantilInteligencia emocional Para profesores

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/ensenar-inteligencia-emocional/

La importancia de la inteligencia emocional para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención

La inteligencia emocional y los niños

Considere esta situación: su hijo está teniendo problemas con la tarea de matemáticas. En lugar de gritar y darse por vencido, él le dice lo frustrado que se siente y le pide ayuda. O esta: el amigo de su hijo recibe malas noticias y cancela el plan que tenían de reunirse. Su hijo entiende por qué su amigo no tiene ganas de socializar y hace otros planes.

Estas reacciones puede que no parezcan una gran cosa. Pero son signos de un conjunto de habilidades importantes que constituyen lo que se conoce como “inteligencia emocional” (IE).

Este tipo de inteligencia no se mide a través de pruebas del cociente de inteligencia (CI). No obstante es crucial para ayudarnos a manejar los retos y responder favorablemente a las situaciones.

También nos ayuda a establecer buenas relaciones con las personas que nos rodean.

La inteligencia emocional puede ser particularmente útil para los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención. Al mismo tiempo, ciertas dificultades de aprendizaje y de atención dificultan que algunos niños la desarrollen. Aprenda más sobre la IE y cómo puede ayudar a su hijo a desarrollar esta importante habilidad.

Qué es la inteligencia emocional

Es la capacidad de ser inteligente con respecto a los sentimientos, los propios y los de otras personas. Implica ser capaz de darse cuenta, entender y actuar ante las emociones de manera apropiada.

El concepto de IE ha estado presente por décadas. Se popularizó por el libro publicado en 1995 Inteligencia Emocional: Por qué es más importante que el cociente intelectual. El autor, el psicólogo Daniel Goleman, describió que la IE consta de cinco partes básicas:

  1. Autoconciencia: Una persona sabe lo que siente en un momento determinado. Entiende cómo sus estados de ánimo afectan a otros.

  2. Autorregulación: Puede controlar cómo responde ante a sus emociones. Toma en cuenta las posibles consecuencias antes de actuar impulsivamente.

  3. Motivación: Puede lograr metas a pesar de los sentimientos negativos o las ditracciones que pueda tener.

  4. Empatía: Puede entender cómo se sienten los otros.

  5. Habilidades sociales: Puede manejar las relaciones personales. Sabe qué tipo de comportamientos provocan una reacción positiva en los otros.

Por qué la IE es importante para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención

Piense en los desafíos que su hijo enfrenta cada día. Tareas que son sencillas para sus compañeros pueden ser difíciles para él. Puede que se esfuerce estudiando pero de igual manera saca malas calificaciones. Puede que se sienta apenado por sus dificultades de aprendizaje y le intimide pedir ayuda.

Uno de los papeles importantes de la IE es moldear la manera en que respondemos a los retos. Para un chico con dificultades de aprendizaje y de atención es como un GPS que lo ayuda a navegar a través de obstáculos y dirigirse hacia el éxito. Le permite evaluar las situaciones, ponerlas en perspectiva y proponer maneras de superarlas.

Los cinco factores que conforman la IE se combinan para ayudarlo a lograr el mejor resultado. Así es cómo podría funcionar cuando él tiene problemas con esa tarea de matemáticas:

  • Se da cuenta de que se está frustrando

  • Rápidamente considera las consecuencias de gritar o arrojar su libro al piso

  • Se le ocurre una manera mejor de responder, explica cómo se está sintiendo

  • Quiere intentarlo de nuevo a pesar de sentirse frustrado porque entiende lo que logrará a la larga

  • Le pide ayuda

  • Usted presiona demasiado, pero él entiende que lo hace porque realmente le importa y usted desea ayudarlo a ser exitoso

  • Él dice que necesita ir a un ritmo más lento y que le gustaría intentarlo de nuevo por sí solo

  • Al día siguiente, él espera hasta el final de la clase y le dice al maestro que no entiende

Sin la inteligencia emocional, el resultado sería probablemente diferente. Esta podría ser la situación:

  • En el momento que se atasca en un problema se frustra y tira su lápiz

  • Le grita cuando usted se acerca para ayudarlo, porque piensa que solo está ahí para atosigarlo

  • Se va enojado de la habitación y no regresa para intentarlo de nuevo. No considera que valga la pena

  • En la clase de matemáticas del día siguiente le dice al niño que se sienta a su lado que la tarea era estúpida

  • Cuando el maestro pide que le entreguen la tarea, dice que no la hizo. Al finalizar la clase no le dice que tuvo problemas para hacer la tarea y no pide ayuda

Por qué algunos niños a menudo tienen problemas con la IE

Muchos chicos con dificultades de aprendizaje y de atención no tienen ningún problema con la inteligencia emocional. De hecho, algunos tienen una IE particularmente alta. Pero tener problemas con la IE puede ser una señal temprana de que un niño tiene una dificultad de aprendizaje o de atención.

Por otro lado, no es inusual que las personas que tienen tengan una IE muy desarrollada. Algunos investigadores opinan que puede ser debido a la habilidad natural de sus cerebros de pensar en términos del “panorama general”.

Cómo puede ayudar a su hijo

La buena noticia sobre la IE es que se puede modificar, que con ayuda y práctica su hijo puede desarrollarla. Eso es cierto aunque él tenga una limitación en esa área debido a sus dificultades de aprendizaje y de atención. Solo que podría tardar más tiempo en lograrlo.

Muchos distritos escolares ofrecen programas de aprendizaje socioemocional que enseñan a los niños a ser conscientes de las emociones y actuar apropiadamente ante ellas.

También hay cosas que usted puede hacer en casa:

Hable sobre los retos. Pregúntele cómo se siente cuando está teniendo problemas con algo. Dele un nombre a sus emociones: triste, enojado, abrumado, etcétera. Después pregúntele por qué está sintiendo la emoción que él acaba de mencionar.

Trabaje en estrategias. Proponga ideas sobre otras maneras en que él podría haber actuado para obtener un resultado distinto. Controlar las emociones para poder pensar en soluciones es una gran parte de la IE.

Ayude a otros. Haga que su hijo lo acompañe a cuidar personas necesitadas para que desarrolle la empatía. Pueden ofrecerse como voluntarios en algún grupo, o llevarlo con usted cuando le lleve comida a un vecino enfermo.

Email

Print

Sms

Share

Peg Rosen escribe para publicaciones digitales e impresas, incluyendo ParentCenter, WebMD,Parents, Good Housekeeping y Martha Stewart.

Donna Volpitta (EdD) es coautora de The Resilience Formula: A Guide to Proactive, Not Reactive, Parenting.

Источник: https://www.understood.org/es-mx/friends-feelings/empowering-your-child/building-on-strengths/the-importance-of-emotional-intelligence-for-kids-with-learning-and-thinking-differences

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: