¿La leche de fórmula produce flemas?

Mitos y certezas sobre la leche: los expertos aclaran las leyendas sobre esta bebida

¿La leche de fórmula produce flemas?

La leche es, sin duda, una de las bebidas que más polémicas causan.

A pesar de ser una fuente de proteínas completas (tiene calcio, magnesio, fósforo, zinc, yodo, selenio y vitaminas del grupo B, así como, vitamina B12, A y D), muchas personas alegan que no les sienta bien, les produce intolerancia o directamente engorda.

De igual manera es probable que hayas escuchado en más de una ocasión que no es buena para curar resfriados porque agrava sus síntomas, entre ellos la mucosidad. Por no hablar de aquellos que aseguran que somos los únicos animales que siguen bebiéndola una vez llegados a la edad adulta.

Pero, ¿por qué esta bebida sigue despertando tantos mitos a su alrededor? ¿En qué quedamos entonces? ¿Es beneficiosa o no? ¿Se debe tomar por la mañana o para dormir? Vamos a tratar de resolver algunas dudas al respecto que están profundamente arraigadas en las personas y la sociedad en general.

«Somos los únicos animales que la beben»

«Somos el único animal que bebe leche toda su vida porque somos los únicos que podemos tener disposición de ella. Se trata de un alimento muy completo a nivel de macronutrientres y micronutrientes», cuenta Virginia Blanco, de Nutritrining Entrenamiento y Nutrición y PT a El Confidencial.

«También somos los únicos que construimos aviones o vamos vestidos», apunta Yago Pérez, dietista y nutricionista.

«Decir que somos los únicos que la beben después de niños es un argumento de nula relevancia, la leche es necesaria, especialmente para las mujeres que deben ingerirla para aportar el calcio tan fundamental especialmente después de la menopausia. Los médicos y la OMS recomiendan que se tome a diario».

¿Eres intolerante o alérgico?

En la actualidad, muchas personas aseguran no beber leche porque tienen 'alergia' o 'intolerancia a la lactosa'.

Lo cierto es que son cosas diferentes, como explica la dietista-nutricionista Aina Huguet Triay, de Alimmenta: «Una alergia es una reacción adversa que se tiene hacia una sustancia alérgeno (proteína) que involucra una respuesta del sistema inmune, y puede llegar a causar la muerte.

Mientras que una intolerancia, el sistema inmunitario no se ve involucrado, sino que es una reacción del sistema digestivo, debido a un déficit o ausencia de enzimas».

«La alergia a la proteína de la leche de vaca (APVL), únicamente afecta a una pequeña proporción de la población. Puede afectar a cualquier grupo de edad, siendo más frecuente en la primera infancia. Afecta a un 2% de la población.

Dada su gravedad, el tratamiento principal de una alergia es la eliminación total del alimento o alimentos que contienen el alérgeno en cuestión. Por tanto, se debería seguir una dieta estricta de eliminación de la leche, derivados y productos que la contengan. En cuanto a la intolerancia a la lactosa aproximadamente afecta al 35% de la población mundial.

Aunque, es difícil conocer la prevalencia exacta por la inespecificidad de los síntomas, por lo que se estima que un tercio de la población presenta una malabsorción de lactosa y que un 15% presente realmente una intolerancia a la lactosa, caracterizada por la aparición de los síntomas (dolor abdominal, gases, retortijones, hinchazón abdominal y/o diarrea), estos síntomas pueden aparecer en mayor o menor grado dependiendo de cada persona y de su nivel de tolerancia a la lactosa», añade.

Un tercio de la población presenta una malabsorción de lactosa y solo un 15% tiene realmente intolerancia

«Una intolerancia a la lactosa supone una presencia insuficiente de lactasa (el enzima que ayuda a digerir la lactosa). Dentro de la intolerancia a la lactosa, existen diversos grados, dependiendo de la cantidad de lactasa que produzca aquella persona.

Hay personas que no tienen el enzima (serán totalmente intolerantes) y otras que tienen simplemente un nivel más bajo de lo normal, por lo que serán capaces de tolerar ciertas cantidades de lactosa.

Si se sospecha de malabsorción de la lactosa o bien, intolerancia a la lactosa, se deben realizar las pruebas adecuadas, y evitar el autodiagnóstico que puede llevar a que la persona suprima los lácteos de la dieta de forma innecesaria», concluye.

Yago Pérez añade: «En 20 años de carrera profesional solo he visto cinco casos diagnosticados de intolerancia, el 80% de los intolerantes pueden soportar un vaso de leche sin problemas».

La idea de que la leche podría empeorar el resfriado no es nueva, pues se cree que agrava los síntomas de los pacientes que tienen una secreción excesiva de moco.

Los estudios parecen haber concluido que esto, efectivamente, es cierto y no se trata de un mito.

Cuando se estudió hace un par de años, los doctores detrás del hallazgo, que se publicó en la revista Laryngoscope, esperaban desacreditar este vínculo entre las mucosidades y los productos lácteos.

Su composición puede contribuir a agravar los síntomas del resfriado. Pero pensar que por beber leche vas a tener mocos es distinto

Sin embargo, llegaron a otra conclusión: para el estudio reclutaron 6 hombres y 82 mujeres en el Hospital Lister. Todos ellos se habían quejado de secreciones de moco los días anteriores, por lo que se les sometió a una dieta sin lácteos.

Desde el tercer día la mitad bebió 350 ml de leche de vaca entera, y el resto 350 ml de bebida vegetal de soja, ambas con sabor por lo que no sabían cuál de las dos bebían.

Los síntomas de los que tomaban bebida de soja se redujeron en los días posteriores, no siendo así los del resto.

No obstante, no hay unanimidad de opiniones. » Por la composición de la leche, puede facilitar la fabricación de mucosas tanto en la garganta (flemas) como en la nariz (mocos). De ahí a que uno por beber leche tenga mocos, es otra cosa. O a pensar que beber leche 'fabrica' mocos, tampoco», apunta Yago Pérez.

De la misma manera, el doctor Ian Balfour-Lynn, especialista en enfermedades respiratorias de niños en el Royal Brompton Hospital de Londres, explicó cuando el estudio salió a la luz que lo que sucede es que «los pacientes al tomar leche se imaginan que tienen más moco en la garganta por la viscosidad de la leche, pero no hay ninguna prueba real que refute esto».

«Un elevado grupo de la población cree que la leche podría aumentar los síntomas clásicos del constipado y también los de otras enfermedades respiratorias como el asma», explica Aina.

«Ya en el año 1993 se intentó desmentir esta idea en un estudio realizado por Arney y Pinnock, donde se estudió una población de 160 individuos de los cuales 77 tenían la creencia de que la leche produce moco y 99 personas no tenían esta creencia.

A estos individuos se los dividió en dos grupos, a uno sin ellos saberlo se les ofreció leche y al otro grupo, también sin ellos saberlo, se les ofreció un placebo.

Una vez se analizaron los resultados los investigadores concluyeron que no existían diferencias significativas entre la sintomatología que reportaban las personas que habían consumidos leche de los que habían tomado el placebo. Por tanto no se pudo demostrar que el consumo de leche aumentaba la mucosidad o el aumento de la sintomatología de asma».

No hay unanimidad de opiniones acerca de si la leche aumenta la mucosidad, pero no se ha encontrado ninguna relación con el asma

La dietista nutricionista explica que en los últimos años, se han realizados numerosos estudios científicos que estudiaban varios parámetros respiratorios tras el consumo de leche.

En la mayoría de los casos no se ha podido demostrar ninguna relación entre el consumo de leche y un aumento de síntomas de asma.

«Por tanto, podríamos concluir que este mito es falso, la leche no agrava el resfriado».

Mito: ayuda a conciliar el sueño

Existe una creencia generalizada de que un buen vaso de este líquido blanco puede ayudar a conciliar el sueño: lo cierto es que no existe una evidencia científica de que tomar leche antes de acostarse pueda realmente ayudarte a descansar sin tener que contar ovejas, pero tampoco será contraproducente. Pero, ¿de dónde viene el mito entonces? «Se debe a que la leche contiene triptófano, un aminoácido que se encuentra en los alimentos con proteína, precursor de compuestos como la serotonina y la melatonina, hormonas relacionadas con el sueño», cuenta Aina.

La mayoría de los expertos piensan que si la leche contribuye a dormir mejor es debido al propio convencimiento psicológico de que ayuda

«Pero esto no es tan fácil, ya que no produce un efecto inmediato. El triptófano necesita un largo período de tiempo para ser asimilado y finalmente utilizado en la síntesis de serotonina o melatonina.

A parte de esto, para que el triptófano necesitará llegar al cerebro y atravesar la barrera hematoencefálica, para ello necesitará la ayuda de transportadores que también son necesarios para el paso de otros aminoácidos.

Por tanto, existirá una competición entre aminoácidos para poder cruzar esta barrera», añade, explicando que hay otros alimentos, como el pollo, que podrían ayudar mucho más que la leche a que cayeramos en los brazos de Morfeo.

Debido a la falta de evidencia y la fuerte creencia de las personas, la mayoría de los expertos piensan que el potencial de promoción del sueño de la leche está relacionado más con los efectos psicológicos, e indican que el momento idóneo para tomarla es por la mañana o por la tarde.

Источник: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2020-07-01/leche-noche-mitos-bebida-salud_2659627/

Vómitos y flemas: ¿qué hacer para evitarlos?

¿La leche de fórmula produce flemas?

En los niños y las niñas, los vómitos y flemas pueden tener distintas causas y significados. Hay una variada lista de posibles desencadenantes de este síntoma de alerta del cuerpo.

Dependiendo de la edad del pequeño enfermo, cada familia buscará maneras de afrontar la situación. A veces, es algo pasajero; otras, en cambio, es indispensable visitar a su pediatra.

En el caso de los bebés, lo que es frecuente es la regurgitación. Se trata del proceso espontáneo y natural por el que una poca cantidad de leche sale por la boca.

Por su parte, el vómito necesita de un esfuerzo del cuerpo y consiste en la expulsión abrupta de los contenidos estomacales.

Existe un área del cerebro específica que activa el vómito cuando se sufre una infección o intoxicación.

Cómo reconocer los tipos de vómitos y flemas en cada caso

Es necesario reconocer el tipo de vómito del que se trate para poder resolver en el momento qué pasos dar. En este sentido, se distinguen dos grupos:

  • Vómitos orgánicos: aparecen en casos de enfermedad o daño físico. Por lo general, van acompañados de más síntomas como diarrea, malestar estomacal,  decaimiento o fiebre. En estos casos, la visita al médico debe darse lo antes posible; si solo hubo un episodio de vómito sin síntomas, se debe mantener al niño o niña en observación. Existen evidencias conforme dicha situación podría llegar a cronificarse sin el tratamiento adecuado.

En la práctica, siempre es mejor que su pediatra conozca lo sucedido y lo añada al historial clínico del pequeño paciente para considerarlo en patologías posteriores.

  • Vómitos funcionales: se dan especialmente en bebés de menos de un año, de manera natural y sin causas o síntomas de enfermedad. Como el vómito funcional puede acontecer varias veces en los primeros meses de vida, el pediatra controlará el peso, crecimiento y estado general del bebé.

Posibles causas y tratamiento de vómitos y flemas en niños

En lactantes, el exceso de comida o leche puede desencadenar rápidamente un vómito. Por eso, el problema antes del año no es tanto el vómito, sino el temor a que el bebé se ahogue con este.

Siempre que se hable de lactancia exclusiva, el único modo de prevenir el vómito es mantener al bebé sentado luego de cada toma, a fin de que pueda digerir la leche.

Por otra parte, la gastroenteritises una de las típicas enfermedades que provocan vómitos y flemas en niños y niñas. Es causada por un virus que suele identificarse en general como rotavirus; sus síntomas incluyen diarrea, fiebre alta y un estado anímico malo.

En caso de un vómito por gastroenteritis, hay que conducirse con cuidado a la hora de suministrar líquidos. Aunque la rehidratación es indispensable en estos casos, el hecho de tomar mucha agua o líquido de repente solo provocará más y más vómitos. El mejor líquido a tomar es el agua.

Nunca hay que intentar rehidratar a los niños y niñas con bebidas para deportistas, ya que poseen un desaconsejable exceso de sodio.

En cuanto a las bebidas rehidratantes de venta en farmacias, lo recomendable es que sean recetadas y recomendadas por el propio pediatra.

Cabe destacar que la deshidratación es un episodio muy preocupante que puede poner en riesgo la vida del bebé, según un estudio publicado en Emergency Medicine Clinics or North America.

Con respecto a la comida, el niño o niña que padece gastroenteritis raramente se sentirá apetente, por lo que lo más conveniente sería que coma platos variados, aunque en pocas cantidades. En ningún caso hay que forzarles a comer; al contrario, entre comida y comida debe quedar espacio para que el sistema digestivo pueda trabajar.

“La gastroenteritis es una de las típicas enfermedades que provocan vómitos y flemas en niños y niñas”

El origen de las molestias estomacales

¿Qué puede comer un niño con molestias estomacales? En principio, lo ideal es una dieta blanda, siempre dentro de lo saludable; es muy importante la recuperación de los nutrientes expulsados a través de la diarrea y el vómito.

Otra causa de los vómitos y flemas en bebés son la tos y los mocos. De esta forma, cuando las vías respiratorias están tapadas, los pequeños pueden sentir náuseas y hasta vomitar.

En un análisis diario, las molestias derivadas de la tos y los mocos ocurren sobre todo por la mañana, después de la acumulación de mocos durante la noche. En cualquier caso, hay que investigar el origen de los síntomas.

Por último, hay que recordar que, con independencia del tipo de moco que sea, siempre es fundamental la hidratación de los bebés y los niños. Para un efectivo control, si se observa poca salida, boca seca, el niño orina poco o no le salen lágrimas al llorar, puede haber un cuadro de deshidratación.

¿Es posible prevenir los vómitos y las flemas?

En la práctica, los vómitos y las flemas suelen producirse como consecuencia de alguna afección en los niños, como ser un virus de gastroenteritis, los mocos y las tos, la fiebre, etc.

¿Qué se puede hacer para prevenir y evitar los vómitos y las flemas? Al tratarse de síntomas de una patología o enfermedad, son difíciles de prevenir, por lo que lo mejor será buscar el tratamiento apropiado.

Otra cosa diferente es cuando el pequeño tiene el hábito de vomitar para conseguir algo que quiera, o simplemente para ‘llamar nuestra atención’. En estos casos, la solución no debe pasar por ignorarlo, sino por investigar y descubrir aquello que le genera malestar y qué nos quiere indicar con su actitud.

Источник: https://eresmama.com/vomitos-y-flemas-que-hacer-evitarlos/

Alergia a la leche en bebés

¿La leche de fórmula produce flemas?

Cuando un bebé es alérgico a la leche, significa que su sistema inmunitario, que normalmente combate las infecciones, reacciona de forma desproporcionada a las proteínas de la leche de vaca.

Cada vez que el bebé toma leche, su cuerpo cree que las proteínas que contiene son invasores nocivos y se esfuerza en combatirlos.

Esto causa una reacción alérgica, donde el cuerpo libera sustancias químicas como la histamina.

La leche de vaca se encuentra en la mayoría de las leches de fórmula. Los bebés suelen presentar sus primeros síntomas de alergia a la leche entre varios días y varias semanas después de tomar leche de fórmula elaborada con leche de vaca. Los bebés amamantados tienen un riesgo menor de tener alergia a la leche que los que se alimentan con leche de fórmula.

La gente puede tener alergia a la leche a cualquier edad, pero se trata de una alergia que es más frecuente en los bebés y los niños pequeños. Muchos niños la superan con la edad, pero hay algunos que no lo hacen.

Si su bebé presenta síntomas de alergia a la leche, tenga siempre a mano dos auto-inyectables de adrenalina por si presentara una reacción alérgica grave, llamada anafilaxia. Un auto-inyectable de adrenalina es un medicamento de venta con receta médica fácil de usar, que viene en un recipiente del tamaño de un bolígrafo grande. El médico de su hijo le enseñará a usarlo.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la alergia a la leche?

En los bebés que presentan síntomas poco después de tomar leche, una reacción alérgica les puede causar:

  • resuello o respiración sibilante
  • dificultades para respirar
  • tos
  • ronquera
  • opresión de garganta
  • estómago revuelto
  • vómitos
  • diarrea
  • ojos hinchados, llorosos y que pican
  • urticaria
  • inflamación
  • una bajada de la tensión arterial que causa sensación de desfallecimiento o pérdida de la conciencia

La gravedad de una reacción alérgica a la leche puede variar. El mismo niño puede reaccionar de forma diferente en cada exposición a la leche. Esto significa que, incluso aunque la reacción anterior haya sido leve, la siguiente reacción podría ser grave y hasta de riesgo vital.

Los niños también pueden tener:

  • una intolerancia a la leche, cuyos síntomas, como heces blandas o sueltas, sangre en las heces, rechazo de la alimentación, irritabilidad o cólicos, aparecen de horas a días después de tomar leche.
  • una intolerancia a la lactosa, que es cuando al cuerpo le cuesta digerir la leche

Si no está seguro de si su hijo tiene una intolerancia o una alergia a la leche, hable con el médico del niño.

Si su hijo tiene una reacción alérgica

Si su hijo presenta síntomas de una reacción alérgica, siga el plan de acción contra la alergia que le haya entregado el médico de su hijo.

Si su hijo presenta síntomas de una reacción alérgica grave (como inflamación de la boca y/o de la garganta o dificultades para respirar, o si presenta síntomas en dos partes diferentes del cuerpo, como urticaria con vómitos):

  • Póngale el auto-inyectable de adrenalina de inmediato. Cada segundo cuenta en una reacción alérgica.
  • Llame al teléfono de emergencias (911 en EE.UU.) y lleve a su hijo a un servicio de urgencias médicas. Después de tener una reacción alérgica grave, su hijo deberá estar bajo supervisión médica porque, incluso aunque parezca que ya ha pasado lo peor, se podría producir una segunda ráfaga u oleada de síntomas alérgicos graves.

¿Cómo se diagnostica una alergia a la leche?

Si cree que su bebé podría ser alérgico a la leche, llame al médico. Él le hará preguntas y le explicará qué le podría estar ocurriendo a su bebé. Después de explorar al bebé, el médico es posible que le pida análisis de heces y análisis de sangre. El médico es posible que los remita a un alergólogo (un médico especializado en tratar alergias).

Es posible que el alergólogo le haga a su bebé una prueba en la piel. Durante la prueba, el médico o un enfermero pondrá un poco de proteína de la leche en la piel del bebé, y luego hará un pequeño rasguño sobre ella. Si su hijo reacciona al alérgeno (la sustancia a la que podría ser alérgico), su piel se hinchará un poco en esa área como si se tratara de la picadura de un insecto.

Si el alergólogo cree que su bebé corre el riesgo de presentar una reacción alérgica grave, le recetará auto-inyectables de adrenalina.

Si amamanta a su bebé

Si da el pecho a su bebé y resulta que es alérgico a la leche materna, hable con el alergólogo del bebé antes de cambiar su dieta.

Si alimenta a su bebé con leche de fórmula

Si alimenta a su bebé con leche de fórmula, es posible que el médico le recomiende cambiar a fórmulas extensamente hidrolizadas o bien a fórmulas de aminoácidos, cuyas proteínas se han descompuesto en pequeñas partículas, por lo que es menos probable que desencadenen reacciones alérgicas.

Es posible que también encuentre fórmulas «parcialmente hidrolizadas», pero estas fórmulas no son realmente hipoalergénicas y pueden conducir a reacciones alérgicas considerables.

Si tiene cualquier pregunta o hay algo que le preocupa sobre la alergia a la leche, siempre es mejor que hable con el médico de su hijo y que colaboren estrechamente para elegir una fórmula que sea segura para su bebé.

No intente fabricar su propia leche para el bebé en casa. Las leches de fórmula comercializadas en EE.UU.

han sido aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y se han elaborado a través de un proceso muy especializado que no se puede reproducir en casa.

Otros tipos de leches que pueden ser seguras para niños mayores con alergia a la leche no son seguras para los bebés.

Si tiene cualquier pregunta o hay algo que le preocupa, hable con el médico de su hijo.

Источник: https://kidshealth.org/NicklausChildrens/es/parents/milk-allergy-esp.html

¿Los lácteos provocan flemas? – Dietista-Nutricionista en Asturias. Clínicas en Oviedo, Gijón, Avilés, Madrid y Barcelona

¿La leche de fórmula produce flemas?

Llevo un tiempo hablando de lácteos y de salud, de lácteos y peso corporal y de las grasas de los lácteos. En esta ocasión voy a hablar del tema de lácteos y flemas (mocos.

Pues bien, lo primero que quiero decir es que a nivel personal soy consumidor de lácteos y a mí no me provocan un incremento en la producción de moco en las vías respiratorias, pero existe la creencia relativamente generalizada de que ingerir leche provoca moco y flemas. Es más no solamente esto, sino que muchas personas creen que incluso tomar lácteos puede empeorar los síntomas de resfriado.

Estudios sobre el tema

Sobre este tema (flemas y lácteos) hay bastantes estudios antiguos y recientes.

Recuerdo, cuando yo era estudiante en la Universidad de Oviedo en los 90 haber leído un estudio (1) en que los sujetos tomaban desde cero hasta la friolera de once vasos de leche al día y además eran expuestos a rinovirus y a pesar de todo no se puedo detectar ninguna asociación entre leche y flemas y los autores concluyeron que no hay asociación global estadísticamente significativa que se puede detectar entre la leche y la ingesta de productos lácteos y los síntomas de la producción de moco en adultos sanos, y en infección por rinovirus (sea sintomática o asintomática). Sin embargo , y lo comento porque esto dice mucho de lo que realmente pasa acerca de esta creencia, antes de comenzar el estudio, los participantes respondieron un cuestionario y el 27,5% de ellos indicaba que cuando tenía refriado reducían el aporte de lácteos y el 80% de ellos lo hacía porque creían (estaban convencidos) de que tomar leche produciría más mucosidad y flemas. Estaban convencidos (obviamente basándose en lo que habían oído o en los que creían sus experiencia personal) pero al realizar el estudio se vio que su creencia era errónea. Lo cierto es que las experiencias personales o puntuales son bastante subjetivas. Y esa es una de las explicaciones por las que esta creencia permanece viva entre la población.

Años después, cuando estudiaba en la Universidad de Navarra realicé un trabajo sobre lácteos para un seminario y recuerdo haber leído una revisión sobre el tema (2) publicada allá por el 2005 que concluyó que la ingesta de leche no se asoció con un aumento de las secreciones nasales, los síntomas de la tos, síntomas nasales o congestión. Sin embargo en aquella revisión se indicaba que las personas que creen en la teoría de que beber leche produce moco presentan más síntomas respiratorios después de beber leche, lo que parece indicar de nuevo que la sugestión pudiera influir. En esta revisión del 2005 se abordaba también el tema de que en algunos tipos de medicina alternativa a las personas con asma bronquial se les recomienda no consumir lácteos. Pero como se comenta en el artículo, el consumo de leche no parece agravar los síntomas del asma y no hay una relación entre el consumo de leche y la aparición de asma (salvo en personas alérgicas a las proteínas lácteas que obviamente no la tomarán).

Como Dietista-Nutricionista con clínicas propias (Oviedo, Avilés y próximamente Gijón) soy testigo directo de la generalización de esta creencia. De hecho han generalizada está que hay padres cuyos niños tienen asma y que les eliminan o restringen la leche creyendo que empeorarán por mayor producción de moco.

Pues bien, hace un par de años escribí precisamente sobre este tema un artículo para un periódico asturiano y en aquel momento cité un artículo científico (3) sobre el tema que se acababa de publicar (era el año 2012 más o menos) en el que los autores concluyeron que no se debía ni eliminar ni restringir la leche por esta creencia y que estos niños  con asma debían tomar la misma leche que cualquier otro niño.

¿Puede estar relacionado?

Pero llegado este punto debo reconocer que tras todas estas explicaciones, sigue habiendo personas que me “juran y perjuran” que tomar lácteos incrementa su producción de flemas.

Pues bien, podríamos teorizar sobre el tema y ver si realmente puede existir alguna justificación que pudiera explicar que en algunos casos muy concretos pudiera existir la posibilidad de que tomar lácteos produjera un incremento en la producción de moco.

Conociendo un poco acerca del organismo humano realmente tal asociación no puede ser explicada mediante un proceso alérgico convencional y además no se puede decir que exista una evidencia científica (es muy limitada) mostrando causalidad (es decir, evidencia de que la leche pueda ser “ culpable”). Sin embargo buceando en fuentes bibliográficas he dado con un interesante artículo (4) que abordó el tema y que plantea una hipótesis. Veamos:

Los que sí que es cierto es que en el colon humano, la beta-casomorfina 7 (que es una exorfina derivada de la descomposición de la leche A1, es decir leche que tenga la proteína beta caseína A1 que es la leche más frecuente en Europa) estimula la producción de moco de unas glándulas del intestino, las MUC5AC (4).

Dado que esta proteína de esta leche sí que incrementa la producción de moco en una glándula intestinal podríamos pensar que de alguna forma esta exorfina al pasar al torrente sanguíneo podría estimular la producción y secreción de moco en las glándulas respiratorias.

Ahora bien, tendrían que darse una serie de pasos sucesivos encadenados muy poco probables en su conjunto, porque para que exista esta asociación tendría que ocurrir que la persona estuviera consumiendo leche A1, que ciertos niveles beta-casomorfina 7 pasaran a la circulación sistémica y que desde ahí llegaran a los tejidos de la mucosa respiratoria estimulando a las glándulas respiratorias a producir más moco. Estos prerrequisitos (que obviamente no serían ni mucho menos muy fáciles de cumplir) podrían explicar por qué sólo un muy pequeño subgrupo de la población dice mejorar (respecto a la producción de flemas) en una dieta de eliminación de productos lácteos. Pero esto es sólo una hipótesis planteada en un estudio. Sin embargo, no es una hipótesis totalmente imposible y podría explicar por qué un porcentaje minoritario (en el peor de los casos) tuviera esos síntomas y también podría explicar por qué la inmensa mayoría de la población (entre los que me encuentro yo) podemos tomar los lácteos que deseemos sin tener problema alguno en cuanto a flemas, moco, etc.

Sea como fuere no se puede decir que la leche produzca moco pues no es verdad y los estudios no permiten concluirlo. Pero podría haber una pequeña ventanita abierta a la posibilidad de que una mínima parte de la población ( muy pocos) podrían justificar esos síntomas si hipótesis comentada en ese artículo fuera cierta.

¡Lácteos sí!

Por tanto una vez más, sí a los lácteos.

Referencias Bibliográficas

1) Pinnock CB, Graham NM, Mylvaganam A, Douglas RM. Relationship between milk intake and mucus production in adult volunteers challenged with rhinovirus-2. Am Rev Respir Dis. 1990 Feb;141(2):352-6.

2) Wüthrich B, Schmid A, Walther B, Sieber R. Milk consumption does not lead to mucus production or occurrence of asthma. J Am Coll Nutr. 2005 Dec;24(6 Suppl):547S-55S.

3) Thiara G, Goldman RD. Milk consumption and mucus production in children with asthma. Can Fam Physician. 2012 Feb;58(2):165-6.

4) Bartley J, McGlashan SR. Does milk increase mucus production? Med Hypotheses. 2010 Apr;74(4):732-4.

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Источник: http://ramondecangas.com/leche-y-mas-sintomas-de-resfriado-de-asma-y-mas-flemas-o-mocos/

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