La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

¿Cómo cambian los hombres cuando son padres?

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

Cuando una pareja da la bienvenida a un nuevo miembro de la familia la vida de los padres sufre algunos cambios. La alegría que conlleva tener un hijo, como alegan todos los padres y madres, es inmensa.

Una nueva responsabilidad se extiende por delante; la crianza de un retoño. Por otro lado, también es conocido la falta de sueño nocturno y una dedicación más exclusiva al bebé.

Sin duda, la vida de ambos miembros de la pareja cambia con la llegada de un hijo, pero, ¿cómo afecta a los padres varones?

Lo normal es que nos encontremos con estudios sobre cómo afecta la maternidad a las mujeres mientras que los hombres quedan relegados a un segundo plano en investigaciones de este tipo. Esto era comprensible, quizás, hace unas décadas atrás pero hoy día ya no tiene mucho sentido seguir confinando esta parcela de conocimiento por falta de información.

¿Qué aportan las investigaciones al respecto?

Así es que las Universidades de Yale  y Denver (ambas en Estados Unidos), realizaron un interesante estudio. Los resultados mostraron cómo el cerebro de los hombres se modifica una vez que nace el primer hijo.

Para ello, se realizó el escaneo del cerebro de un grupo de 16 nuevos padres antes del primer mes del nacimiento de sus primogénitos.

Pasados de 3 a 4 meses, se llevó a cabo una segunda exploración en estos jóvenes padres, cuya edad media era de 36 años.

Investigaciones anteriores habían indicado que la actividad neuronal aumentaba en los padres cuando tenían a sus hijos delante. Esto se debe a que en ese momento tienen que hacerse cargo de todo lo que ocurre con ellos; la responsabilidad de criar a un bebé pone en estado de alerta al cerebro.

Cuando un hombre o una mujer se convierten en padres, sus cerebros empiezan a estar más alerta, no importa donde se encuentren.

En el caso de la madre es más comprensible puesto que durante las primeras semanas del bebé está a su lado y se encarga de alimentarlo, cambiarlo, asistirlo, etc.

Pero en el caso de los padres, no es tan obvio, sobre todo porque la gran mayoría de ellos tienen que volver al trabajo a los pocos días del nacimiento del niño.

Cambios a nivel cerebral

La importancia de estas nuevas investigaciones radica en que es la primera vez que se han documentado cambios de estructura en el cerebro de los padres no estando cerca de sus pequeños.

Al realizarse el segundo escaneo se comprobó que el volumen demateria grishabía aumentado en relación a la primera exploración, es decir, antes del primer mes de haberse convertido en padres. Las áreas que se expandieron participan de diversas funciones: recompensa, control hormonal, proceso emocional, memoria y toma de decisiones…

Esta investigación, a su vez, afirmó que los voluntarios que se sometieron a la prueba experimentaron una reducción en ciertas regiones del cerebro. Las áreas que se redujeron son aquellas que se activan al “desconectarse” del mundo exterior. Esto quiere decir que la capacidad de atención aumenta en cuanto aparece la responsabilidad de ser padres.

Otras regiones en las que la materia gris se redujo fueron las que se relacionan con la ansiedad.

 En los últimos días de embarazo los hombres, al igual que las mujeres, presentan gran “aceleración” ante la proximidad del acontecimiento. Sin embargo, cuando el niño nace, esto parece desaparecer y ambos se tranquilizan.

Es cierto que, posteriormente, aparecen otras cuestiones como la ocupación o la incertidumbre, pero eso es un tema aparte.

¿Por qué ocurren estos cambios?

Podemos únicamente remitirnos a lo que dicen los estudios científicos o bien analizarlo desde el punto de vista sociológico. Es verdad que los hombres ahora son más participativos en la crianza de los niños y eso puede relacionarse a un cambio a nivel cerebral, por ejemplo.

A diferencia de lo que ocurría en las generaciones anteriores, ahora los varones se hacen más cargo de los bebés. Los cambian, alimentan, les hacen dormir, llevan al parque, acompañan al pediatra, se quedan con ellos cuando la madre va hacer la compra, etc. Esto no pasaba hace unos 20 o 30 años atrás.

Esto también ha generado, por ejemplo, depresión post parto en los hombres. Este es un trastorno que se pensaba que únicamente estaba reservado para las mujeres, pero también lo sufren los padres. Los cambios en el estilo de crianza ha generado que aquello que podía parecer únicamente característico de las mujeres, también lo padezcan los hombres.

Reflexión final

Aún no se comprende bien la razón de este sentimiento, ya que se supone que el aumento de ciertas partes del cerebro elimina la depresión y la ansiedad.

Como sabemos, en lo que se refiere a la mente, es como si tuviéramos una “caja de sorpresas” en frente. Sin duda, el cerebro es todavía un gran desconocido para nosotros.

Pero gracias a la imparable investigación científica vamos conociéndolo poco a poco.

Hemos de reconocer que el avance generacional en cuestiones parentales es inmenso. Y es que ellos, aunque no lleven 9 meses dentro a sus niños, conocen la importancia de la protección, del amor y del cariño  de un padre; porque todos, antes de ser padres, han sido hijos.

La igualdad en la crianza de los hijos ha influido en ambos miembros de la pareja, lo que ha provocado que los cambios a nivel cerebral también tengan protagonismo en los hombres. De esta forma, cada vez se sabrá más sobre cómo afecta el hecho de ser padre a los hombres a nivel cerebral y no solo a nivel conductual.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/como-cambian-los-hombres-cuando-son-padres/

El primer día de vida

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

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Usted ha estado esperando este día durante meses: finalmente va a conocer a su bebé. Pero como muchos padres primerizos, es posible que no tenga una idea clara de cómo será ese encuentro.

¿Se pregunta qué aspecto tendrá su bebé y qué hará él o ella después de llegar? Continúe leyendo.

Cómo se ve su recién nacido

Aunque usted haya visualizado un bebé robusto y sano, la realidad podría no corresponder con esa imagen. Muchos recién nacidos son criaturas diminutas y mojadas cuando acaban de nacer.

A menudo sus cabezas son ligeramente puntiagudas como resultado del paso a través del canal de parto. Esto es sólo temporal: la cabeza tomará un aspecto redondeado en los siguientes días.

Podría sorprenderle que la cabeza de un recién nacido sea tan grande en comparación con el resto del cuerpo.

También es posible que su bebé se vea comprimido, ya que sus piernas y brazos se han mantenido doblados a la altura de las rodillas y de los codos mientras estaba en el útero. Después de meses de crecer en un espacio tan estrecho, esto es perfectamente normal. Las extremidades se enderezarán conforme su bebé crezca.

Observe los diminutos dedos de las manos y de los pies de su bebé. Observará las uñas delgadas como el papel; y a veces largas.

La piel de su bebé puede tener uno de varios aspectos posibles; al principio se ve un tanto roja, rosa o púrpura. Algunos bebés nacen con una capa blanca denominada vérnix caseosa, que protege a su piel de la exposición constante al líquido amniótico en el útero.

Esta capa se elimina con el primer baño del bebé. Otros bebés nacen muy arrugados. Y algunos, especialmente los bebés prematuros, tienen un aspecto suave y con pelo debido al lanugo, un pelo fino que se desarrolla mientras están en el útero.

El lanugo generalmente se cae después de una o dos semanas.

Los sarpullidos y las manchas blancas diminutas son también comunes en los recién nacidos. Éstos generalmente desaparecen en los primeros días o semanas después del nacimiento del bebé. El médico examinará a su bebé en las primeras 12 a 24 horas después de su nacimiento, y se asegurará de que los sarpullidos o manchas, si los hay, sean normales.

Recuerde, el aspecto de su bebé cambiará dramáticamente en las siguientes semanas conforme él o ella crezca. Las extremidades se extenderán, el tono de piel probablemente cambie y las manchas desaparecerán.

Pruebas para los recién nacidos

Inmediatamente después de nacer, se evaluará a su bebé mediante una calificación de Apgar para determinar su estado de salud. En esta prueba rutinaria se miden la capacidad de respuesta del bebé y sus signos vitales. Se verifican cinco factores: ritmo cardíaco, respiración, color, actividad y tono muscular, y respuesta refleja con muecas.

Se asigna al bebé una calificación de 0 a 2 en cada categoría, y los cinco resultados numéricos se suman. Este total se denomina calificación de Apgar. La evaluación se realiza a 1 minuto de vida y 5 minutos después. Esta prueba fácil y rápida se aplica principalmente para ver si el bebé necesita ayuda para respirar.

Una calificación de 7 a 10 generalmente se considera normal, y si su bebé recibe esta calificación, normalmente no es necesario realizar acciones especiales en ese momento. Una calificación menor significa que es posible que inicialmente sea necesario tomar algunas medidas adicionales, como proporcionar oxígeno al bebé.

Su recién nacido se someterá a algunos otros procedimientos rápidos, que pueden incluir:

  • limpiar los conductos nasales con un aspirador nasal
  • medición del peso, la circunferencia de la cabeza y la longitud
  • aplicación de ungüento o gotas en los ojos para prevenir infecciones

El personal médico secará a su bebé y lo envolverá con una manta. Todo esto sucede muy rápidamente, y antes de que usted se dé cuenta, su bebé estará en sus brazos para un tiempo de vinculación muy especial. Después de un primer intento de amamantarlo, es momento de unos cuantos procedimientos más, generalmente después de 10 a 30 minutos.

Mientras la madre descansa en la sala de parto o de recuperación, el bebé es llevado a la sala de recién nacidos para recibir un baño minucioso. Generalmente, se permite al padre acompañarlo.

Se le aplicará a su bebé una inyección de vitamina K, para ayudar a la sangre a coagular adecuadamente.

También es posible que su bebé reciba una dosis de vacuna contra la hepatitis B, con su consentimiento.

Otras pruebas variarán entre un hospital y otro. Es posible que se realice un análisis de sangre a su recién nacido para verificar los niveles de azúcar en la sangre o bilirubina. Si se descubre algún otro problema, el bebé podría requerir atención médica inmediata.

Además, se realizará un análisis sanguíneo de rastreo a su bebé antes de que salga del hospital, para detectar fenilcetonuria (PKU), hipotiroidismo congénito y otras enfermedades que se deben diagnosticar pronto en la infancia para asegurar un tratamiento exitoso. Se recomienda realizar una prueba de audición a todos los bebés antes de que salgan del hospital, para poder detectar posibles problemas lo antes posible.

Con un parto vaginal, la estancia promedio del recién nacido es de alrededor de 48 horas. Con un parto por cesárea, es de aproximadamente 96 horas.

Lo que hace su bebé el primer día

Muchos padres se sorprenden al ver lo alerta que está un recién nacido.

Inmediatamente después de nacer, los ojos de un recién nacido están bastante abiertos, y los bebés pasan mucho tiempo estudiando caras, especialmente las de sus padres.

Es posible que su bebé se dé vuelta o reaccione al sonido de sus voces. Su bebé está utilizando todos los sentidos, incluídos el olfato y el tacto, para identificarla aún más y unirse a usted.

Su recién nacido llorará, dormirá y a veces la mirará directamente a los ojos. Aunque su visión es borrosa, su bebé ve mejor las cosas (como su cara) que están a una distancia de alrededor de 20 a 38 cm. Su bebé sujetará su dedo si lo coloca en la palma de su mano. Y por supuesto, su bebé deseará comer.

Después de estar muy despiertos inicialmente, la mayoría de los recién nacidos están somnolientos durante aproximadamente las siguientes 24 horas. Es importante despertarlos para alimentarlos cada 2 a 3 horas para que se acostumbren al proceso y comiencen a recibir alimento. Si una madre está amamantando, ésta es también la mejor manera de provocar que suba la leche.

Amamantar o alimentar con biberón

Si una madre ha decidido amamantar, puede comenzar tan pronto como su recién nacido es colocado en sus brazos.

Aunque probablemente su leche no suba completamente durante otro día o dos, especialmente en el caso de las madres primerizas, el bebé recibe nutrición de su calostro, un precursor de la verdadera leche materna. En el caso de algunas mujeres, del calostro es poco espeso y aguado; para otras, es espeso y amarillento.

Mientras su bebé succiona su pecho, esta acción desencadena hormonas que le indican a su cuerpo que es el momento de producir leche. Estas primeras comidas son excelentes ensayos tanto para la madre como para el bebé.

A algunos bebés (especialmente los bebés prematuros y los más pequeños) les cuesta trabajo agarrarse o lograr la succión suficiente para alimentarse de su pecho.

Una enfermera, una asesora de amamantamiento o una consultora de lactancia pueden ayudarle a usted y a su bebé a superar cualquier obstáculo.

Incluso si el amamantamiento va bien desde el principio, es útil aprender lo más posible de una especialista en lactancia.

Inicialmente, probablemente amamantará a su bebé alrededor de cada 2 a 3 horas durante las 24 horas. Si va a alimentar a su bebé con biberón, generalmente puede comenzar en las primeras horas de vida.

Sus sentimientos

Tener un bebé es una experiencia de enorme importancia, que cambia la vida. No se sorprenda si descubre que está sintiendo una amplia gama de sentimientos.

Es posible que experimente todo, desde euforia a preocupación a ansiedad a dicha incontenible. Y sus sentimientos pueden cambiar de manera repentina e impredecible. Además, la madre acaba de pasar por mucho esfuerzo físico.

Muy probablemente esté exhausta, y ambos padres podrían comenzar a sentir los efectos de la falta de sueño.

Cada padre y madre reaccionan de manera diferente. Algunas madres «olvidan» las dificultades del parto en cuanto ven por primera vez a sus recién nacidos. Algunas sienten niveles altos de energía impulsadas por la emoción de finalmente tener al bebé. Y otras se sienten tristes y pueden experimentar melancolía o una depresión posparto más seria.

Un médico, enfermero o asesor puede ayudar a los padres a comprender sus emociones después de la llegada del bebé.

Amigos y familiares

Mantenga el primer día simple. Contacte a sus amigos cercanos y familiares, y pídales que les comuniquen las noticias a otros amigos y parientes. Tener una red de personas que llaman le dará libertad para pasar más tiempo con su recién nacido.

Está bien que sus seres queridos conozcan al bebé el primer día. Los abuelos y los hermanos pueden conocer al miembro más nuevo de la familia y comenzar a crear un vínculo de inmediato.

Pero evite un desfile de visitantes entrando y saliendo del cuarto, para que el primer día del bebé sea tranquilo y sencillo.

Los padres y el bebé necesitan mucho descanso y tiempo tranquilo para crear lazos.

También es recomendable limitar a los visitantes en las primeras semanas, debido a la posibilidad de exponer al bebé a alguna infección. Siempre que tenga visitas, asegúrese de que no estén enfermos y pida a todos que se laven las manos antes de tocar al bebé.

Si hay algún problema

Si su bebé nace con algún problema o prematuramente, éste puede ser un momento difícil. El equipo médico del hospital está capacitado para ofrecerle recomendaciones profesionales y hablar sobre sus opciones. Si no siente deseos de hablar con un médico todavía, no tema pedirle a su pareja o a otro familiar cercano que lo hagan. El personal médico será sensible a sus necesidades.

Para muchos padres, hablar con un consejero o clérigo proporciona cierto consuelo. Hay muchos grupos de apoyo disponibles para brindarle el respaldo emocional que necesitará. No dude en pedir ayuda.

Cuando su bebé nazca, usted entrará en una fase completamente nueva de su vida. Tómese el tiempo durante los primeros días de la vida de su bebé para disfrutar este nuevo comienzo.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/first-day-esp.html

Los cambios que sufren las parejas después de tener un bebé

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

Todos aquellos que somos padres, sabemos que nada tiene que ver con la vida antes de serlo. La vida da un giro de 180º y es algo inevitable que ocurre en cuanto un bebé llega a tu vida.

La crianza tanto de recién nacidos, como de los niños pequeños, así como de los hijos más mayores te cambia la vida para siempre.

Es un cambio que no todo el mundo es capaz de asumir, por eso, es necesario ser consciente de esto, porque aunque tener hijos es lo más maravilloso del mundo, tu vida no volverá a ser la misma nunca más.

Pasar de ser pareja a una familia de tres (o más si es embarazo múltiple) es una de las mayores transformaciones que enfrenta una persona. Si bien hay desafíos en la crianza de un bebé, en particular durante el primer año, algunas parejas se fortalecen a medida que encuentran un nuevo respeto mutuo como padres y comparten experiencias que los unen.

Altibajos en las relaciones después de tener un bebé

Aunque algunas parejas se fortalecen, otras también pueden tener ciertos problemas y será entonces cuando la pareja deberá ser fuerte y estar más unida que nunca para que eso, no debilite su relación.

Cansancio

Uno de los factores más importantes que generan tensión y problemas en las relaciones después del parto es el cansancio.

La falta de sueño puede tener un gran impacto en la vida diaria y es útil considerar opciones para mejorar este posible problema.

Por ejemplo, cuando comienza la privación del sueño, es posible que uno de los padres deba tomarse un tiempo durmiendo en otra habitación para recuperarse del cansancio y después turnarse al día siguiente para que ambos puedan descansar (aunque sea en días alternos).

Tiempo

Los nuevos padres a menudo también tienen poco tiempo. Las horas utilizadas anteriormente para socializar, relajarse y para realizar las tareas domésticas pueden reducirse drásticamente, y esto puede cambiar la dinámica de una relación.

Dinero

El dinero, o la falta de él, también puede ser una causa de estrés para las parejas.

Para muchos padres primerizos, adaptarse a la vida con ingresos reducidos o un único salario puede ser todo un desafío.

A menudo, hay problemas que causan ansiedad emocional que fomentan las disputas por el dinero, como la pérdida de la independencia financiera o sentir la presión de tener que mantener a la familia.

Problemas subyacentes

Una miembro de la pareja también puede adaptarse a la vida en casa con un bebé en lugar de estar en el trabajo.

Puede ayudar a reconocer los problemas subyacentes (como discusiones, problemas familiares, etc.

) que alimentan la tensión y tratar de abordarlos… En cambio si permitís que los problemas subyacentes puedan con vosotros, podrían intensificarse los conflictos familiares.

¿Falta de amor?

Muchos padres se confunden pensando que desde que son padres ya no se quieren igual, “que la chispa se ha apagado”. Nada más lejos de la realidad, es el cansancio el que distorsiona la realidad. Es importante que los padres tengan en cuenta que el cansancio les puede hacer sentir cosas que no existen en realidad.

Los cambios

Con la llegada de un primer bebé, puede significar que dos personas que fueron las más importantes en la vida del otro ahora tengan una tercera persona (o más con gemelos o múltiples) muy importante en la que pensar. Algunos padres encuentran difícil esta transición y luchan con el hecho de que ya no están solos al frente de la mente de su pareja.

Los padres pueden sentirse aislados cuando la madre se centra en su hijo. Del mismo modo, algunas mujeres pueden sentir que desaparecen cuando todos se concentran en el nuevo bebé. La mamá puede sentir que su función es simplemente cuidar y alimentar en lugar de ser una pareja o una persona real.

Es importante reconocer cómo pueden cambiar los roles y cómo esto puede hacer que ambos padres se sientan de un modo u otro.

En las parejas también es útil hablar sobre el día del otro para descubrir qué ha sido positivo o desafiante y obtener una comprensión y empatía.

Es importante que si algunos de los padres siente que las cosas no van bien, se potencie la comunicación para que de esta manera puedan sentirse reconfortados.

Tiempo juntos y para ti

Cuidarse como pareja, tener una comunicación abierta y cuidarse como persona individual, es importante. Puede ser simplista, pero si estás feliz, es más probable que también lo seas en tu papel de padre. Ten esto en cuenta:

  • Tomaros un tiempo para vosotros como pareja; tal vez podéis intentar encajar o adaptar algunas de las cosas que solíais disfrutar juntos en vuestra nueva vida.
  • Tómate un tiempo con amigos o por tu cuenta, haciendo algo que disfrutes o encuentres relajante.
  • Recuerda que hay ayuda disponible, ya sea en tus amigos, familiares, canguros…
  • Ten paciencia. Daros cuenta de que esto es un aprendizaje y que os necesitáis mutuamente.

Источник: https://www.etapainfantil.com/cambios-sufren-parejas-despues-tener-bebe

La llegada del primer hijo: toda una revolución

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

El nacimiento de un bebé es un gran acontecimiento para la familia, pero si además es la llegada del primer hijo es toda una revolución, pues cambia totalmente la vida de la pareja.

Significa el paso de ser dos a tres, de ser una pareja a ser una familia. Las prioridades cambian. Nada volverá a ser como antes. Desde el mismo momento en que la pareja se entera que está esperando su primer hijo se produce una avalancha de sentimientos, entre ilusión, alegría, emoción pero también de cierto temor ante la nueva responsabilidad de ser padres.

La llegada del primer bebé implica un cambio radical. Supone empezar a pensar en la vida junto a él, preparar el hogar para acogerle, prepararse los padres para criarlo, y asumir su nuevo rol de padres primerizos.

La espera del primer hijo

La confirmación del embarazo marca el comienzo de la nueva vida. Es recibida con gran alegría, y cada quien comparte la noticia con familiares y amigos en el momento que cree más conveniente. Hay quienes ante la emoción desbordada lo anuncian enseguida y quienes prefieren esperar a que pasen las primeras semanas para dar la noticia.

Junto con los primeros signos de embarazo y los cambios físicos que se van produciendo en la mujer es lógico que aparezcan las dudas. “¿Seré capaz de cuidar a un bebé?”, “¿Saldará todo bien?”. A ello se empiezan a sumar los preparativos para la llegada del bebé y los consejos de los conocidos, aunque no se hayan pedido, sobre la crianza de los hijos.

Los nueve meses de embarazo son necesarios para que el bebé se desarrolle en el vientre materno, pero también para que los padres se vayan adaptando a la nueva situación y a la vida que les espera. La pareja va evolucionando a medida que lo hace el embarazo, y lo continuará haciendo a lo largo de la vida.

La llegada de un hijo une a la pareja (o no)

El nacimiento de un hijo es la expresión máxima del amor entre dos personas, sin embargo no siempre es todo color de rosa.

Hay parejas que creen que la llegada de un bebé servirá para unirse, para recuperar el amor perdido, para resolver los problemas de la pareja, pero el bebé no arreglará la crisis si existen asuntos previos, que a la corta o a la larga volverán a aparecer. Si hay problemas graves en la pareja, por el bien del bebé, lo mejor es buscar ayuda profesional.

Ser padres es una experiencia maravillosa, pero aún así hay parejas que se desequilibran ante la noticia de la llegada del primer hijo y se destapa la caja de los truenos.

Comienzan las tensiones, las discusiones sobre el cuidado del bebé, sobre la educación que se le dará, sobre quién resignará su trabajo por cuidar al bebé, y otras cuestiones que pueden plantear conflictos entre los futuros papás.

Lo mejor es hablar tranquilamente entre los dos sobre todo lo que pueda generar tensiones. El embarazo es un buen momento para expresar cómo nos sentimos, qué sentimientos provoca la llegada del bebé, así como las dudas o temores que genera.

Durante el embarazo, es fundamental que ambos se sientan felices y plenos, pues esa felicidad repercute en la salud de la madre y en la del bebé que se está gestando.

La espera del primer hijo es única, como la de cada hijo, pero esta es especial pues no hay más hijos a los que cuidar, así que disfrutadlo a pleno.

Es el momento de preparar su llegada, elegir el nombre y hacer todo aquello que queréis hacer “solos”.

También es un gran cambio para los abuelos

La llegada de un bebé supone un nuevo estilo de vida para los padres, pero también para los abuelos, especialmente si además es también el primer nieto, pues ellos también se estrenan como abuelos.

Todas las expectativas se depositan en el recién nacido que ha venido a dar un cambio radical en la vida de los padres y de los padres de éstos.

Es normal que los abuelos se ofrezcan a echar una mano, ofrecimiento que suele aceptarse de buen grado por los padres, porque una ayuda viene muy bien y porque la relación nieto-abuelo es muy positiva para ambas partes. Lo que sucede es que en ocasiones los abuelos se entrometen demasiado creando un malestar entre los padres que no saben muy bien como actuar.

La comunicación con los abuelos en estos casos es imprescindible para llegar a un entendimiento sobre lo que los padres quieren y no quieren con respecto a la crianza del niño.

¿Cómo recordáis la llegada del primer hijo?

A algunos les pilla por sorpresa, a muchos les cuesta adaptarse a los nuevos horarios, a veces te sientes perdido, pero la llegada del primer hijo es un momento único que genera toda una revolución en la vida de la pareja.

Yo lo recuerdo con gran emoción, hemos disfrutado al máximo la espera y aunque las primeros días como mamá y papás nos sentimos algo desconcertados, enseguida surgió la conexión familiar. ¿Vosotros como habéis vivido ese momento?

Foto | jennifer*clare, surlygirl en Flickr
En Bebés y más | Los primeros días en familia después del parto, Dudas frecuentes en la primera semana de vida del recién nacido, La unión de la pareja durante el embarazo beneficia el desarrollo del bebé

Источник: https://www.bebesymas.com/ser-padres/la-llegada-del-primer-hijo-toda-una-revolucion

Preparación psicológica para padres primerizos

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

Inicio > Preparación psicológica para padres y madres primerizos en Bilbao, Barakaldo y Getxo

Desde el Centro Psicológico Gran Vía queremos ofrecerles la posibilidad realizar una preparación psicológica previa ante la llegada de un hijo con el objeto de poder disfrutar al máximo de un acontecimiento tan maravilloso en nuestra vida.

Nuestro equipo de psicólogos tanto en Bilbao como en Barakaldo y Getxo les darán pautas y ejemplos para conseguir, que a través de una buena preparación y anticipación de los cambios que se producen en esta etapa, la pareja pueda disfrutar en mayor medida del bebé y mantener viva y de forma sana su relación de pareja.

A continuación les detallamos algunos aspectos importantes a tener en cuenta:

Tener un hijo es uno de los acontecimientos más importantes y apasionantes de la vida pero, a su vez, también es uno de los más estresantes y desconcertantes.

La experiencia de tener un hijo debería ser buscada, deseada con ilusión y compartida por la pareja, sustentada por un vínculo estable, y creando las mejores condiciones psico-afectivas que favorezcan un embarazo distendido, relajado y esperanzador.

La posibilidad de divertirse, de continuar con normalidad las tareas que antes se realizaban, de buscar en conjunto momentos agradables para compartir, para planificar, para ilusionarse juntos, es algo necesario para la estabilidad emocional de la pareja.

Es importante ser consciente de lo mucho que puede cambiar la vida la llegada de un hijo. Si la relación de pareja está lo bastante consolidada y los dos miembros están convencidos, el bebé será el mejor regalo.

No obstante, hay que ser conscientes que las relaciones de pareja cambian irremediablemente con la llegada del pequeño.

En algunos casos tienden a mejorar pero, en otros, puede llegar a costar aceptar que los intereses personales y los de los dos tendrán que modificarse, en gran medida, ante las demandas de un nuevo miembro en la familia.

Tener un hijo es una responsabilidad enorme y lleva implícito gran dosis de sacrificio.

Los hijos necesitan de sus padres para crecer, pero a cambio ellos dan mucho, tanto que para la mayoría de las mujeres la maternidad es lo más importante de su vida.

Hace años las mujeres vivían para tener hijos. Se preparaban para ello y no se planteaban en ningún momento cómo iba a modificar su vida aumentar la familia. Ahora las cosas han cambiado.

Desde que se extendieron los medios de planificación familiar, las parejas deciden cuándo y cuántos hijos quieren tener.

El perfil de la nueva madre también es distinto: el porcentaje de mujeres jóvenes que trabajan exclusivamente en casa es muy bajo.

La incorporación de la mujer al trabajo ha provocado que se retrase la edad del primer embarazo, algo que en principio requiere más atención médica, pero que indudablemente provoca que se trate de hijos deseados y concebidos en plena madurez.

Esta aparición de nuevos roles en la familia, principalmente en el caso de la madre, también es necesario tenerlo en cuenta a la hora de tomar la decisión de tener un bebé para considerar cuál es la mejor forma de gestionar la situación, en base a las necesidades afectivas del niño, el cambio de ritmo y necesidades de la madre y la situación socio-económica en la que se encuentre la familia de origen.

La maternidad cambia aspectos esenciales de la personalidad de uno mismo y de la pareja. Son cambios que “merecen la pena”, pero hay que considerarlos a la hora de decidir si se quiere aumentar la familia.

El cúmulo de responsabilidades que un bebé supone (cuidados, educación, rutinas, límites…) más los miedos e inseguridades (parto, cambios físicos, sentirse capaz…) que por ser padres primerizos, normalmente, aparecen influyen en el comportamiento.

La responsabilidad es muy grande, a la vez que satisfactoria, la atención tiene que dividirse entre el bebé, pareja y uno mismo, al igual que las responsabilidades.

Para evitar malentendidos y situaciones conflictivas, se recomienda estudiar en pareja, o uno solo como madre o padre soltero, las posibles situaciones y soluciones antes de que nazca el bebé y enfocar su llegada como una oportunidad para el acercamiento, en lugar de como una complicación. Si los padres ven la llegada del bebé como algo positivo para la relación y no como un obstáculo que puede separarles, se minimizará la sensación de soledad y abandono que suele darse a menudo.

Preparación psicológica para padres y madres primerizos en Bilbao, Barakaldo y Getxo

Uno de los miedos más comunes es el que tenemos ante lo desconocido; y para las madres y padres primerizos, no hay nada más desconocido –y atemorizante- que la llegada de un bebé.

Sentir miedo es algo innato a la persona, una herramienta que cumple un papel adaptativo, ya que gracias al mismo nos activamos ante una señal de peligro para poder huir de ella o, en caso de tener que enfrentarla, contar con mayores recursos, psíquicos y físicos, para hacerlo adecuadamente. Esto sería una buena gestión del miedo.

En el caso que nos compete, saber lo que conlleva el embarazo y la llegada de un bebé y prepararse de antemano sería una forma positiva y adaptativa de gestionar ese miedo.

La información al respecto y abordaje de temores e inseguridades, además de solventar cuestiones objetivas, genera seguridad, confianza, protección, comprensión…, en los futuros padres.

A pesar de no ser hasta el momento de tener el bebé en brazos cuando nos familiarizamos con la experiencia, el hecho de prepararnos previamente y poder expresar lo que sentimos hacia lo que nos espera, genera una calma y una mayor estabilidad emocional que permite afrontar la experiencia con mayor satisfacción y soltura lo que, a su vez, beneficiará los cuidados y la atención hacia el bebé y hacia la pareja. La desinformación, falta de información o falta de un espacio para la comunicación y manifestación de emociones se traduce, a menudo, en sentimiento de abandono, incomprensión, confusión… y pueden tintar de complicaciones el momento de la espera de un hijo.

Después de nueve meses de espera ya nació el bebé. Pasadas las ansiedades y preocupaciones normales del embarazo, ¡empiezan otras nuevas! Entender a un bebé lleva tiempo. Al llevar al pequeño a casa, ¿cómo sabemos si está enfermo o el llanto es normal?, ¿tendrá hambre o sueño?, ¿habrá dormido o comido lo suficiente?…

Nuevamente, es perfectamente normal que los padres primerizos se sientan atemorizados y dubitativos. Como recién estrenados padres, llegarán muchos consejos de todo el mundo acerca de cómo cuidar al bebé: desde cómo dormirle por la noche, hasta qué ropa ponerle. Sin embargo, este aluvión de consejos no siempre es productivo.

Demasiada información sobre lo que debe y no debe hacerse puede llegar a confundir y a agobiar, si uno mismo no sigue su propio criterio y se familiariza por sí mismo con lo que supone la nueva experiencia que se está viviendo.

Aún así, hay que aprender a aceptar los consejos y la ayuda adecuada y proporcionada, que podría ser desestresante y muy valiosa, para no asumir toda la responsabilidad uno de los progenitores.

Los niños no vienen con un manual de instrucciones ni los futuros padres nacen sabiendo por lo que hay un margen de error que hay que asumir y aceptar como padres primerizos, como algo normal, para poder corregirlo a través de la formación y experiencia. Es necesario abordar todo esta revolución de sentimientos y sensaciones y favorecer la formación del vínculo afectivo con el bebé para crear una conexión emocional.

Para proporcionar herramientas a los padres que son primerizos y fomentar su autoestima como cuidadores,planteamos la posibilidad de ayudarles a lo largo de este proceso, previo al nacimiento del bebé y posterior al mismo realizando sesiones terapéuticas de preparación en las que se enseñarán pautas de comportamiento, gestión de emociones y recursos de cómo actuar de forma adecuada ante las diversas situaciones a las que nos enfrentamos durante la educación de nuestros hijos. Además se pretende que la pareja mantenga durante este proceso, su propio espacio y una sana relación de forma que todo ello repercuta en el bienestar del sistema familiar compuesto a hora por padres e hijos.

Источник: https://www.psicologos-granvia.com/preparacion-padres-primerizos-bilbao

6 cambios que te pasan cuando te conviertes en padre — Mejor con Salud

La llegada del primer hijo. ¿Qué cambios se producen en la vida de los primerizos?

La confirmación del embarazo trastoca la vida, la mente y el cuerpo de la mujer. Igual ocurre con el hombre. Los cambios que supone la paternidad afectarán la mente, las relaciones, el estilo de vida y hasta la anatomía cuando te conviertes en padre.

Por su puesto que esos cambios serán más notorios en aquellos hombres comprometidos y entusiasmados con el nuevo rol que significa la paternidad. Aquellos que marcan una distancia con los hijos probablemente están muy lejos de ver sus vidas cambiar.

¿Qué cambia cuando te conviertes en padre?

Aunque los cambios que vive la mujer durante el embarazo son los más evidentes y los más estudiados, los hombres que inician el camino de convertirse en padres también experimentan situaciones nuevas, tanto físicas, como emocionales. A continuación, nuestra lista de 6 cambios que ocurren cuando te conviertes en padre.

1. Los niveles hormonales se modifican cuando te conviertes en padre

La química hormonal del hombre también se ve afectada cuando se confirma la noticia del embarazo. Así lo demostró un estudio realizado con 225 parejas de padres en Australia.

 Cuando la pareja está embarazada, la testosterona, la hormona masculina por excelencia, desciende.

Llega a su nivel más bajo las tres semanas previas al parto y puede bajar hasta un 33 % menos de los niveles normales.

Por su parte, la prolactina aumenta hasta un 20 % cuando te conviertes en padre. Esta hormona ayuda a que se desarrollen nuevos instintos, como agudizar el oído cuando el bebé llora, y a disminuir el instinto sexual durante los meses de gestación.

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2. Aparece el “embarazo empático”

A algunos padres primerizos les ocurre el llamado el síndrome de Couvade o “embarazo empático”. Los futuros padres aumentan de peso como si ellos también estuvieran embarazados, incluso dicen sentir síntomas como las náuseas, los mareos y hasta los populares antojos.

Este síndrome es muy raro, pero podría aparece aproximadamente al tercer mes de embarazo o cerca de la fecha de parto. La responsable de esta situación es, de nuevo, la prolactina, que se eleva a niveles inéditos en el hombre.

3. Aumenta el estrés

Junto con la alegría, llega el estrés. El hombre se sumerge en sus pensamientos: le preocupa no sentirse capaz de sostener económica y emocionalmente a su pareja y a su bebé y se abruma por no estar a la altura de las expectativas de su compañera, lo que puede afectar la relación de pareja o su productividad en el trabajo, por lo que se generará más estrés.

La psicóloga argentina Laura Gutman, en en libro Maternidad y encuentro con la propia sombra, advierte que el hombre vive su propio proceso de adaptación. Pasa de tener una relación recíproca con su pareja, en la que uno cuidaba del otro y ahora se prepara para ser el sostén de la madre y el bebé.

El estrés por la responsabilidad que se avecina y el ensimismamiento puede ser interpretado como falta de compromiso, pero ciertamente pocas veces se apoya o se le pregunta a un hombre sobre las emociones que lo embargan durante el embarazo.

4. Cambian las prioridades cuando te conviertes en padre

A muchos padres, hombres y mujeres, les gusta creer que la llegada del bebé no les impedirá disfrutar de su estilo de vida, de compartir con las amistades y realizar sus propias actividades. Lo queráis o no, la paternidad y la maternidad cambiarán vuestras prioridades.

Los futuros padres se preocuparán por cuidar del embarazo. Los malestares propios de la gestación alejarán a la pareja de muchos eventos y actividades. Los exigentes cuidados del recién nacido lo harán en mayor medida.

La paternidad implica asumir sin miedo esas renuncias. Hay que entender que son parte del proceso de hacerse padres. Es normal que extrañes tu círculo de amistades o las actividades que realizabas antes a la paternidad. Pero, llegado el día en que todos seáis padres, os reencontraréis.

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5. Aparecen nuevas habilidades

Cuando te conviertes en padre, aprendes a dar masajes a los pies hinchados de tu esposa embarazada, participas en la decoración del cuarto del bebé, te preparas para apoyarla en el parto o participas en los cuidados del recién nacido.

El hombre que se conecta con el embarazo y la paternidad despierta una sensibilidad y una creatividad nuevas que le permiten involucrarse y adaptarse a su nuevo rol y esperar gustoso la llegada del bebé. Compartir los exigentes cuidados del recién nacido, además de cultivar el apego con su hijo, ayuda al hombre a superar las tensiones que el embarazo pudo haber generado con su pareja.

6. Se modifica el cerebro

Cuando el hombre se involucra en el cuidado de su bebé, se dispara la oxitocina, la hormona del amor. De nuevo, las hormonas ayudan a estrechar el vínculo de apego que une al padre con su hijo.

Al elevarse esta hormona, se modifica el cerebro del hombre. Los lazos afectivos que teje el hombre con su hijo se ven favorecidos cuando se involucra activamente en su cuidado, lo que queda plasmado en algunas zonas del cerebro. Así lo demostró un estudio publicado en 2017, por la revista Hormones and Behavior.

El estrés que afecta al hombre durante el embarazo encuentra la cura en el cuidado del recién nacido. La oxitocina brinda al hombre la sensación de bienestar que necesita para estar feliz con su nueva responsabilidad.

Para las futuras madres

En nuestras sociedades profundamente machistas, los hombres han sido educados para no vincularse con su universo emocional. Cuando les llega la noticia de que van a ser padres, muchos se quedan petrificados.

A otros les pasa que las machistas son las mujeres y no les dejan involucrarse en lo relativo al bebé. En los casos más extremos, el hombre se siente tan abrumado por la responsabilidad y por los cambios a los que debe adaptarse, que es frecuente que huya de la pareja y de la paternidad.

Si sientes que tu pareja se ha distanciado durante el tu embarazo y que está abrumado con la paternidad, abre los canales de comunicación. Conversad a diario sobre lo que estáis sintiendo. Revisa si lo has dejado participar en los preparativos, invítalo a que te acompañe a los controles médicos. Disfrutad juntos de la dulce espera.

Los dos estáis viviendo una fuerte transformación. Adaptarse es complejo, pero el amor os ayudará vincularos con la experiencia más fascinante de vuestras vidas.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/cambios-cuando-te-conviertes-en-padre/

Embarazo saludable
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