Lactancia materna con un solo pecho

Lactancia materna con un solo pecho

Lactancia materna con un solo pecho

En ocasiones, el bebé solo mama de un pecho por diferentes motivos. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Es posible mantener la lactancia materna si solo mama de un pecho?

Índice

¿Por qué mama solo de un pecho?

El hecho de que un bebé mame solo de un pecho puede ser algo habitual o transitorio, dependerá de la causa que motive este comportamiento:

– Pezón plano o invertido de la madre. Generalmente este problemilla se da en ambos pechos, pero a veces solo es un pezón el que está plano o invertido, lo que dificulta al bebé engancharse. En este caso puedes usar una pezonera los primeros días hasta que el pezón salga para afuera.

– Hinchazón, mastitis u obstrucción. Cualquiera de estos problemas hace que el pecho esté más hinchado e inflamado, lo que dificulta el agarre.

– Problemas de la mamá para colocarle. A veces, a la madre, sobre todo al principio, le cuesta colocar al niño en uno de los lados; se apaña peor y el niño no se encuentra cómodo.

– Menos leche. Si el niño siempre mama más de un pecho, o incluso rechaza totalmente el otro, ese pecho apenas producirá leche, por lo que el niño no querrá cogerse. Es un círculo vicioso.

– Enfermedad del niño. Una otitis, dolor en la clavícula, congestión nasal o las vacunas pueden hacer que el niño sienta dolor al apoyarle para mamar de ese lado. También puede sentir presión en un lado de la cabeza por la postura, por un hematoma o traumatismos producidos durante el parto por el uso de fórceps o técnica de Kristeller.

– Cáncer de mama previo. Si te han operado de un tumor, puede que te hayan quitado todo el seno, con lo que no podrás dar el pecho con ambos; o que solo te quitaran parte del seno pero haya quedado un poco afectado, con lo que pude salir menos leche. A veces, también sale menos leche si existe un tumor en ese momento, con lo que deberías consultarlo a tu médico.

En otros países, en los que la madre tiene que trabajar cargando con el niño, las mamás optan por dar solo un pecho para tener la otra mano libre y así poder trabajar.

A veces no se encuentra una causa lógica. El niño simplemente prefiere un pecho y rechaza el otro.

Es muy habitual que se produzca predilección por uno de los senos, especialmente en los bebés recién nacidos (pudiéndose extender hasta más mayores de manera puntual o absoluta).

Muchos bebés tienen predilección por el pecho izquierdo debido a que está más cerca del corazón y el sonido de este les calma.

¿Se puede continuar con la lactancia?

Sí, es posible, solo que si no hay forma de que el bebé mame del otro pecho, dejarás de producir leche con ese, lo que puede producir problemas de salud como mastitis o ingurgitación, además de un problema estético ya que tendrás un pecho más grande que el otro.

Pero se puede dar de mamar con un solo pecho.

¿Qué hacer?

A pesar de que se pueda, siempre que sea posible debemos intentar solucionar el problema para que el bebé mame de ambos pechos:

– Lo primero que tienes que hacer es tratar de conocer la causa.

– Si la causa es temporal, como una enfermedad del niño, en cuanto esta se resuelva, se solucionará el problema.

– Mientras consigues solucionar el problema, sácate leche del otro pecho para que la producción se mantenga. Además, así evitarás la ingurgitación y la mastitis.

– Si no hay causa conocida, ponle siempre primero al pecho que se coge bien que si tiene hambre y le pones al otro, puede ponerse nervioso y llorará, con lo que no habrá forma de lograrlo. Mejor probar con el pecho que rechaza cuando esté tranquilo.

– Ten paciencia y no desesperes. Sobre todo, no tires la toalla, recuerda que dar el pecho es lo mejor para el bebé y para ti. Puedes buscar ayuda en un grupo de lactancia.

– Puedes probar con una pezonera: si la causa de que no se coja es que el pezón es diferente y, a pesar de la insistencia y de probarlo de muchas maneras el bebé no se coge a ese pecho, puedes probar con una pezonera para ver si de ese modo se coge mejor y tiene una succión eficaz.

– Prueba diferentes posturas por si ese es el motivo.

– Si engorda sin problemas y es feliz así, quizá debas dejar que mame solo de un pecho y usar la leche que saques del otro para cuando no puedas darle tú el pecho. No desesperes, lo has intentado y ya solo te queda respetar la decisión del bebé.

Puede que, si dejas de insistir, un buen día el bebé coja el pecho sin saber muy bien por qué y si no lo hace pues no lo hace. Aquí es cuando debes tener cuidado para establecer bien la lactancia con un solo pecho.

Hay mujeres que deciden seguir extrayéndose leche por si algún día el bebé quiere volver, para evitar esos problemas y para guardar esa leche por si le hace falta.

¿Tiene alguna pega la lactancia materna con un solo pecho?

Hay que decir que, en cuanto a la producción, los pechos se adaptan a la demanda del bebé, por lo que si solo mama de un pecho el otro dejará de producir y del que mama aumentará la producción.

En cambio, sí existe una pega, pero es estética. Si tienes establecida la lactancia materna de un solo pecho visualmente un pecho queda más grande que otro (las mujeres lo suelen solucionar poniendo relleno solo en el lado en el que el bebé no mama).

Otros problemas que pueden ocurrir, pero no tiene porqué, es la ingurgitación o mastitis en el pecho en el que el bebé deja de mamar. Esto puede ocurrir mientras produces leche si el bebé no la saca y la madre tampoco.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/lactancia-materna-con-un-solo-pecho-7295

Un solo pecho para amamantar

Lactancia materna con un solo pecho
Actualizado 26/09/201509:24

Félix, Héctor y Eloy acaban de empezar el curso y a Tita, su madre, le brillan los ojos cuando piensa en ellos. En menos de dos horas tiene tutoría con la 'profe' del mayor, que no ha cumplido tres años y ya quiere cuidar de sus hermanos, unos gemelos de siete meses que le han hecho crecer a marchas forzadas.

Félix tiene las cosas claras; una determinación que ha heredado de su madre, para quien un 'no' sin argumentos nunca ha servido como respuesta. «Soy muy cabezota», asegura. «Si estoy convencida de algo, lo persigo».

Por eso, cuando tras superar dos cánceres de mama y una mastectomía radical en su pecho izquierdo, se quedó embarazada primero de Félix y luego de Héctor y Eloy, hizo oídos sordos a quienes «sin ninguna razón» le decían que con un solo pecho no podría amamantar a sus hijos. Buscó información y consultó a varios especialistas, y con esos datos construyó un escudo con el que defenderse de las presiones.

«Yo tenía claro que la lactancia materna es lo mejor. Es lo normal, lo natural y la OMS recomienda la lactancia exclusiva hasta los seis meses. Los niños se engancharon bien y, sobre todo, no dejaron de ganar peso, así que seguí».

Esta determinación, sin embargo, no hizo que el camino fuera de rosas. «Con el mayor fue más sencillo,  pero con los gemelos me sentí un poco 'vaca lechera'. Eran 24 horas con uno de los dos al pecho. En casa, en el parque, por la calle.

Me metía con ellos en la cama para dormir un poco y sólo tenía que suplementar con leche de fórmula por la noche», apunta esta madrileña de 37 años, quien subraya que el apoyo de su pareja, que se encargaba «de todo lo demás», fue fundamental en esa etapa que duró seis meses.

Recién incorporada a su trabajo como farmacéutica tras la baja de maternidad, Tita echa de menos esos días «tan duros e intensos pero a la vez tan buenos». «No tenemos pensado tener más hijos porque ya no cabemos en casa», bromea. «Pero tengo claro que volvería a hacer lo que hice si me quedara embarazada otra vez».

En sus más de 11 años como consultora de lactancia, Alba Padró ha asesorado a varias madres que, como Tita, querían saber si, tras haber sufrido una mastectomía total y una vez finalizado su tratamiento quimioterápico u hormonal, podrían amamantar a sus bebés. La mayoría, asegura, no sólo tenían dudas, sino unos niveles muy altos de ansiedad y temores.

«Si a una madre con dos pechos sanos ya le es complicado tener autoconfianza, en estos casos, en los que muchas sienten que su pecho ya les ha fallado y tienen muchas más presiones externas, los miedos se disparan», señala.

Pero la realidad es que «la lactancia en estas mujeres no difiere demasiado de la de cualquier otra madre«, subraya.

«Un sólo pecho puede generar la leche suficiente», recuerda Padró, quien afirma que, con la estimulación adecuada, la producción entre los dos pechos puede rondar los tres litros diarios.

«Se puede amamantar perfectamente tras una mastectomía radical», coincide Inma Mellado, consultora de lactancia y monitoria de La liga de la Leche.

«Lo único que hay que hacer en esos casos es un seguimiento más estrecho del neonato, comprobar si está ganando peso adecuadamente. No digo que el proceso sea jauja.

Pero es inaceptable que a una madre le digan antes de intentarlo que no va a poder».

Cirugía conservadora

El cáncer de mama es el tumor más común en las mujeres durante el periodo fértil.

Según explica José María Román, jefe de la Unidad de Patología de Mama del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, en más de un 90% de los casos, el tumor se origina en alguno de los aproximadamente 20 conductos galactóforos de la mama, los responsables de que, en la lactancia, la leche pueda llegar desde los pequeños lóbulos donde se produce hasta el pezón. Es lo que se conoce como carcinoma ductal, que a veces se queda localizado en esos conductos y, en otras ocasiones, se disemina a otros tejidos.

Los avances en diagnóstico precoz, tratamientos y abordajes contra el cáncer han permitido que, hoy en día, la mastectomía -la necesidad de retirar la mama completa- sea una opción menos frecuente que hace unos años.

«Las técnicas de cirugía oncoplástica cada vez permiten hacer menos mastectomías y optar por cirugía conservadora de la mama«, explica Francisco Leiva, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Ese abordaje permite, en la medida de lo posible y siempre primando la seguridad de la paciente, que en algunos casos pueda conservarse parte del tejido mamario y de los conductos galactóforos y que, tiempo después, ese pecho pueda lactar.

«En ese sentido el pecho es como si fuera un brócoli, con pequeños conductos que van desembocando cada vez en conductos más grandes. Por eso, a veces, si se elimina un trozo, el resto puede seguir cumpliendo su función», ejemplifica Leiva.

Eso sí, en el caso de que el pezón o la areola estén afectados por la cirugía, «con ese pecho no se podrá amamantar, ya que se habrán eliminado los canales de salida de la leche», remarca Carmen Temboury, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario del Sureste y responsable del Master de Lactancia que imparte la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, quien recuerda que otros tratamientos como la radioterapia también pueden afectar muy seriamente a la función lactante de esa mama.

«Por trabajos publicados sabemos que sólo un 50% de mujeres cuyo pecho fue irradiado consiguen tener leche en ese pecho y apenas un 25% logran amamantar del mismo», coincide José María Paricio, pediatra y miembro de la Asociación para la promoción e investigación científico-cultural de la lactancia materna (APILAM).

Falta de información

Con 31 años, a Vanessa le diagnosticaron un carcinoma ductal in situ grado dos en el pecho derecho. Los médicos optaron por una tumorectomía, una cirugía conservadora, seguida de varias sesiones de radioterapia.

Tres años después de pasar por el quirófano, en 2012, esta catalana se quedó embarazada y empezó a preguntar si podría amamantar con sus dos pechos, pero tuvo que dar muchas vueltas hasta dar con una respuesta.

«El ginecólogo me dijo que no iba a poder dar con ese pecho y, en general, el ámbito público no encontré a nadie con buena formación.

Hasta que di con una comadrona profesional, a nivel privado, que me asesoró bien y me informó de las posibles consecuencias de la radiación no tuve verdadera información.

Con ella intenté relactar con el pecho operado, sobreestimularlo para que volviera a producir leche, pero no funcionó.

Tenía que ponerme un sacaleches hospitalario unos 10 minutos cada hora y también intentar que mi hija se enganchara, pero no dio resultado, así que me dijo que no había problema en que diera solo de un pecho y así llevamos 26 meses», comenta esta trabajadora social, que también contó con el apoyo de un grupo de crianza, un sostén que echa en falta en la sanidad pública.

«Hay que saber ayudar», comenta Alba Padró, quien recuerda que en algunos casos, en los que sí hay producción de leche pero no existe pezón para darle salida, hay que aplicar medidas de contención para ir reduciendo la producción de ese pecho mientras con el otro se sigue amamantando.

«El pecho del que no se mama deja, poco a poco, de producir leche. Hay bastante experiencia de amamantar con un solo pecho.

En nuestro medio es esporádico y se debe o a enfermedad  o a capricho del lactante, pero hay poblaciones en África, Asia o América en que las mujeres trabajan en el campo cargando con el lactante y si son diestras lo llevan en el lado izquierdo, por lo que siempre maman del pecho de ese lado», apunta Paricio

Echando la vista atrás, tanto Tita como Vanessa lanzan un mismo mensaje a las madres que estén en su misma situación y quieran dar el pecho: «intentadlo, no os dejéis llevar por las presiones y buscad ayuda si la necesitáis, porque merece la pena».

«Todas las madres que quieren dar el pecho están satisfechas cuando lo consiguen, pero en estas mujeres, que se han enfrentado a un escollo mayor, la satisfacción es aún mayor», coincide Alba Padró.

«Y no sólo porque han conseguido alimentar a sus hijos, sino porque la lactancia les ha permitido reconciliarse con su cuerpo y volver a mirar su pecho con amor. Han logrado que ese pecho signifique sólo vida», concluye Inma Mellado.

En 2007, el cáncer que tres años antes había irrumpido en la vida de Tita volvió a aparecer y la mastectomía fue la única solución. A finales de 2008, le hicieron una reconstrucción mamaria con músculo de la espalda que llevó aparejada otra intervención en el pecho sano, el derecho, «por cuestiones estéticas».

«Este procedimiento se hace en muchos casos», explica el doctor Leiva, precisamente para conseguir que los dos pechos tengan un tamaño similar y estén en simetría.

En el caso de Tita, la cirujana que la atendió le indicó que le colocaría una prótesis respetando su tejido mamario y sus conductos galactóforos «por si algún día» -entonces Tita no había cumplido los 30- «quería ser madre y amamantar a sus hijos».

Las técnicas de cirugía plástica que respetan el tejido mamario cada vez son más comunes, incluso en los casos de reducción de pecho. Lo sabe bien Bibiana, que cuando se sometió a una operación de estas características, a los 20 años, no pensó en una lactancia futura.

«El cirujano sí lo hizo porque llevo tres años y medio dando el pecho a mi hijo sin problemas», señala.Eso sí, tuvo que esperar a dar a luz para saber si sus pechos «responderían». «Estaba preocupada porque yo quería amamantar, pero nadie sabía decirme a priori si iba a poder o no».

Источник: https://www.elmundo.es/salud/2015/09/26/560535d522601dde018b458d.html

Preguntas frecuentes sobre la lactancia materna: ¿Cuánto y con qué frecuencia?

Lactancia materna con un solo pecho

Amamantar a un bebé es lo más natural, pero la lactancia materna suele venir con su parte correspondiente de preguntas. He aquí lo que necesita saber sobre con qué frecuencia y durante cuánto tiempo debe amamantar a su bebé.

¿Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé?

Durante el primer mes de vida, los recién nacidos deben alimentarse entre ocho y 12 veces al día. La leche materna se digiere fácilmente, por lo que los recién nacidos tienen hambre a menudo. Además, el hecho de amamantar frecuentemente a su bebé favorece su producción de leche durante las primeras semanas.

Cuando tienen entre 1-2 meses de vida, la mayoría de los bebés suelen hacer entre siete y nueve tomas al día.

Durante las primeras semanas de vida, usted deberá amamantar a su bebé «a demanda» (cuando tenga hambre), lo que suele ser cada hora y media a tres horas.

Conforme los recién nacidos vayan creciendo, necesitarán mamar con menos frecuencia y desarrollarán un horario de lactancia más regular y predecible.

Algunos maman cada 90 minutos, mientras que otros pueden aguantar dos o tres horas entre tomas consecutivas.

Los recién nacidos no deben pasar más de unas cuatro horas sin alimentarse, ni siquiera por la noche.

¿Cómo cuento los intervalos entre tomas consecutivas?

Los intervalos entre tomas se cuentan desde el momento en que el bebé empieza a mamar (en vez de cuando termina) hasta el inicio de la próxima toma.

En otras palabras, cuando el pediatra le pregunte con qué frecuencia mama su bebé, le puede contestar «aproximadamente cada dos horas» si empieza a amamantarlo a las 6 de la mañana, la siguiente toma empieza en torno a las 8, la otra en torno a las 10 y así sucesivamente.

Sobre todo al principio, es posible que usted tenga la sensación de que amamanta al bebé continuamente, lo que es completamente normal. Pero, en poco tiempo, su bebé aguantará más tiempo entre tomas consecutivas.

¿Cuánto tiempo duran las tomas?

Los recién nacidos pueden alargar las tomas hasta 20 minutos o más, mamando de uno o de ambos pechos. Conforme van creciendo, los bebés van siendo más eficaces al mamar, de modo que pueden tardar solo entre cinco y 10 minutos en vaciar cada pecho.

La duración de las tomas es algo que dependerá de su bebé y de usted, así como de otras cosas, como:

  • si ya le ha subido la leche (lo que suele ocurrir entre 2 y 5 días después de que nazca el bebé)
  • si su reflejo de eyección (o bajada de la leche), el que hace que la leche fluya desde el pezón cuando el bebé empieza a succionar, es inmediato o tarda varios minutos en cada toma
  • si su flujo de salida de la leche es lento o rápido
  • si su bebé se agarra bien al pecho, abarcando con la boca la mayor parte posible de la areola mamaria (el círculo oscuro de piel que hay alrededor del pezón)
  • si su bebé «va al grano» desde el principio o se toma su tiempo para mamar
  • si su bebé está adormilado o se distrae con facilidad

Llame al médico si le preocupa la duración de las tomas de su bebé, porque le parecen demasiado cortas o demasiado largas.

¿Cuándo debería alternar ambas mamas?

Alterne entre ambos pechos y procure que su bebé mame aproximadamente la misma cantidad de tiempo de cada uno de ellos cada día. Esto ayuda a mantener su producción de leche en ambos pechos y previene la dolorosa congestión mamaria (cuando sus pechos están llenos o saturados de leche).

Puede cambiar de pecho a media toma e ir alternando qué pecho que le ofrece antes en tomas consecutivas.

¿No recuerda qué pecho le ha ofrecido primero a su bebé en la última toma? Le puede ayudar el uso de recordatorios, como ponerse un alfiler de seguridad o atarse una pequeña cinta en la tira del sostén del pecho que ha ofrecido a su bebé en segundo lugar para ofrecérselo en primer lugar en la siguiente toma. O bien, anóteselo en una libreta o use una aplicación de lactancia materna para llevar esos registros.

Es posible que su bebé prefiera mamar de ambos pechos en cada toma o que prefiera mamar solamente de un pecho en cada toma. En este segundo caso, ofrézcale el otro pecho en la próxima toma. Sigan la pauta que mejor les funcione y que les resulte más cómoda a ambos.

¿Con qué frecuencia debo hacer eructar al bebé durante las tomas?

Si le ofrece al bebé ambos pechos en cada toma, intente hacerlo eructar cuando lo cambie de pecho y también al final de la toma. A menudo, el mismo movimiento de cambiar al bebé de pecho puede hacerlo eructar.

Algunos bebés necesitan eructar más y otros menos, y esto puede variar de una toma a otra.

Si su bebé regurgita mucho, trate de hacerlo eructar más a menudo.

Aunque es normal que los bebés regurgiten una pequeña cantidad de leche después las tomas o mientras eructan, un bebé no debe vomitar después de mamar.

Si su bebé vomita toda la toma o gran parte de ella, podría haber un problema que requeriría atención médica. Si a usted le preocupa que su hijo regurgite demasiado, llame al médico.

¿Por qué tiene mi bebé mucha más hambre que de costumbre?

Cuando los bebés están atravesando períodos de crecimiento rápido (o estirones), tienen más hambre. Esto puede ocurrir en cualquier momento. Pero durante los primeros meses de vida, los bebés suelen hacer estirones cuando tienen:

  • siete a 14 días de vida
  • dos meses de edad
  • cuatro meses de edad
  • seis meses de edad

Durante esos períodos y siempre que su bebé parezca estar especialmente hambriento, siga las pistas que él le dé. Es posible que deba aumentar temporalmente la frecuencia de las tomas.

¿Durante cuánto tiempo debería seguir amamantando a mi bebé?

Se trata de una decisión personal. Los expertos recomiendan que los bebés se alimenten exclusivamente de leche materna (sin tomar leche de fórmula, otro tipo de leche que no sea materna, agua, jugo ni comida sólida) hasta que cumplan 6 meses. Puede alargar la lactancia materna hasta los 12 meses (y más) si funciona tanto para usted como para su bebé.

La lactancia materna resulta muy beneficiosa tanto para la madre como para el bebé.

Los estudios indican que la lactancia materna puede reducir las probabilidades de que un bebé tenga diarrea, infecciones de oído y meningitis bacteriana, o reducir la gravedad de sus síntomas.

La lactancia materna también protege a los bebés del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), la diabetes, la obesidad, y el asma.

En las madres, la lactancia materna quema calorías y ayuda a que el útero se encoja. De hecho, las madres que amamantan a sus bebés suelen volver a tener la figura y el peso que tenían antes de quedarse embarazadas más deprisa que las que optan por la lactancia artificial. La lactancia materna también reduce el riesgo de las madres a padecer enfermedades como:

  • el cáncer de pecho
  • la hipertensión arterial
  • la diabetes
  • las enfermedades cardíacas

Es posible que la lactancia materna también proteja a las madres del cáncer de útero y del cáncer de ovarios.

Источник: https://m.kidshealth.org/Nemours/es/parents/breastfeed-often-esp.html

¿Lactancia materna con un solo pecho?

Lactancia materna con un solo pecho

Ayer nos despertamos muchos leyendo una inspiradora pero dura historia en El Mundo con el cáncer y la lactancia como protagonistas. Tita, una mujer a la que le tuvieron que extirpar un pecho por culpa de un cáncer de mama, y a la que le habían dicho que amamantar con un solo pecho sería muy difícil, tuvo después de ello tres hijos.

Un niño primero, y tras él dos gemelos, a los que ha logrado amamantar yendo contracorriente, con la ayuda de experimentadas asesoras de lactancia y gracias a su determinación y «cabezonería», todo ello, con un solo pecho. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Es posible? ¿Lactancia materna con un solo pecho?

Dicen las cifras actuales que solo uno de cada cuatro niños llega a los seis meses siendo amamantado de manera exclusiva. En muchos casos porque a los cuatro meses se acaba la baja maternal, en muchos casos porque la lactancia no va bien, algo falla, y los bebés acaban tomando leche artificial.

Si esto sucede cuando las mujeres tienen dos pechos para amamantar, y la mayoría explican que «dejaron el pecho porque no producían suficiente», la lógica dice que con un pecho será mucho más difícil.

Después de padecer cáncer dos veces y de que le extirparan la mama se quedó embarazada.

Le dijeron que con un pecho no podría dar el pecho, pero ella decidió informarse e intentarlo: ¿Por qué no? ¿Y qué perdía intentándolo?

Lo logró con Félix, el mayor, y lo logró con los gemelos, Héctor y Eloy, aunque con ellos tuvo que tener una dedicación casi absoluta de día y suplementar un poco con leche artificial de noche.

¿Amamantar con un solo pecho?

Ella lo consiguió porque estaba totalmente decidida a hacerlo, porque tuvo ayuda en todo momento (sabiendo que empezaba con desventaja, tanto la familia como las asesoras se volcaron en ayudarle tanto como fuera necesario) y porque si los bebés se cogen bien al pecho, es posible hacerlo solo con uno.

En los países occidentales no se suele amamantar con un solo pecho, al menos no por decisión materna. Las madres ofrecen ambos pechos al bebé y es él (o ella), quien en ocasiones opta por uno y llega a rechazar el otro. ¿La razón? Depende.

Puede ser que de uno sale más leche que del otro, que uno se le da mejor que el otro, que tiene una otitis y le duele menos con un pecho que con el otro, que tiene una fractura de clavícula y rechaza aquel en el que su clavícula queda debajo, que en un pecho le sabe mejor (cuando maman más de un pecho que de otro, la leche del pecho que amamanta menos tiende a acumular sodio y la leche sabe un poco más salada), que se acostumbra al pecho izquierdo (además de que es el pecho en el que está el corazón, las madres tienden a dar más del izquierdo para que les quede libre la mano derecha, que es la dominante en la mayoría de la población), que por la forma del pezón (no tienen por qué ser iguales) se coge mejor a uno que al otro o que, simplemente, opta por mamar de uno y no del otro, sin ser nosotros capaces de saber el porqué. Por cierto, y esto es importante, si el bebé mamaba bien de ambos pechos y de repente rechaza uno de ellos de manera muy exagerada y sostenida en el tiempo, podría ser a causa de un tumor en ese pecho.

El caso es que sucede, y las mujeres salen adelante porque la producción se adapta. El pecho del que el bebé no mama produce cada vez menos leche y el otro cada vez más, siguiendo la regla de «a más succión, más producción; a menos succión, menos producción».

La pega más importante en este sentido es estética: un pecho queda visualmente más grande que el otro (las mujeres suelen solucionarlo poniendo relleno en el sujetador, solo en el lado en que el bebé no mama), siendo otros problemas la posible ingurgitación o mastitis en el pecho del que deja de mamar (mientras se produce leche, si el bebé no la saca y la madre tampoco).

¿Y en otros países?

Si salimos del mundo occidental, si nos alejamos de los países desarrollados, la lactancia con un solo pecho es más habitual porque son las mismas madres las que escogen esa opción.

Con los niños habitualmente porteados, mientras trabajan, optan por dar solo del pecho izquierdo para tener el derecho libre (o dar el derecho para tener el izquierdo libre en caso de que la mano dominante sea la izquierda).

Se sabe incluso de alguna tribu cuya alimentación se basa en gran medida en la caza y que usan el arco para ello. Siendo así, optan por dar solo de un pecho, el izquierdo, para que el derecho no aumente de volumen y puedan seguir sujetando la flecha y apuntando sin interferencias.

¿Qué hacer si solo quiere mamar de un pecho?

Después de explicar que sucede y que cuando sucede no tiene por qué ser el final, porque la producción se adapta a los requerimientos del bebé, debéis saber que siempre hay algo que hacer o intentar para tratar de solventar el problema:

  • Tratar de conocer la causa y solucionarla: si es una otitis, la clavícula o la diferente forma del pezón, se intenta solventar la causa para que mame indistintamente de uno y otro pecho.
  • Extraer leche mientras tanto: mientras intentamos que se coja al otro pecho, y mientras no lo haga, puede ser una buena solución tratar de mantener la producción del pecho que no amamanta mediante la extracción de leche. De este modo, además, puede disminuirse el saborcito salado de la leche que ha acumulado más sodio por no extraerse de manera frecuente.
  • Darle ese pecho después del primero: como es un pecho que rechaza, no es buena idea darlo el primero porque si llega con hambre se pondrá nervioso y probablemente llorará, sin conseguir ningún avance. Vale la pena que se intente ofrecer ese pecho cuando ya haya comido un poco, para que más tranquilo pueda cogerse a él, o al menos intentarlo (la mamá), a ver si quiere.
  • Probar con una pezonera: si la causa de que no se coja es que el pezón es diferente y, a pesar de la insistencia y de probarlo de muchas maneras, el bebé no se coge a ese pecho, puede probarse con una pezonera por si de ese modo se cogiera mejor y realizara una succión eficaz.
  • No desesperar: si ni con esas, si no hay manera, solo nos quedará respetar la decisión del bebé y dejar de insistir. Es una posible solución porque a veces, cuando dejas de insistir, el bebé se acaba cogiendo un buen día por no se sabe muy bien qué razón. Si no lo hace, pues no lo hace. Entonces habrá que tener especial cuidado para que se establezca bien la lactancia con un solo pecho y el bebé vaya ganando bien el peso. Además, cuidar de que el pecho con el que no se amamanta no haga una infección. Hay mujeres que optan por seguir extrayendo leche, por si un día el bebé decide volver, para evitar esos problemas y para el futuro, si ha decidido guardar leche para cuando empiece a trabajar.

Fotos | iStock
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Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/lactancia-materna-con-un-solo-pecho

Nutrición del nacimiento a los 4 ó 6 meses (I): lactancia materna

Lactancia materna con un solo pecho

La leche materna exclusiva es el mejor alimento que se puede ofrecer a un recién nacido o lactante durante los 6 primeros meses de su vida.

Es el alimento más completo gracias a su composición y proporciona una óptima y sana nutrición que protege al niño de numerosas enfermedades:

  • Disminuye la incidencia y/o severidad de múltiples infecciones (gastroenteritis, infecciones de vías respiratorias, otitis, bacteriemias, meningitis, infecciones urinarias, entre otras).

  • Tiene un efecto protector contra el síndrome de muerte súbita, diabetes, enfermedad de Crohn, linfoma y otras enfermedades crónicas y alérgicas.

La lactancia artificial, en los casos en que la madre decida libremente que es la alimentación más conveniente para su hijo o en los que no pueda amamantar por causas médicas, psicológicas o laborales, aporta todos los nutrientes necesarios para un completo desarrollo del bebé.

La lactancia materna tiene también importantes aspectos beneficiosos para la madre:

  • Disminución de la hemorragia posparto.

  • Reducción más rápida del tamaño del útero.

  • Retraso de la primera ovulación post-parto.

  • Mejor remineralización ósea con disminución del riesgo de fracturas durante la menopausia.

  • Disminución del riesgo de cáncer de mama y de ovario pre-menopáusico.

Lactancia materna

Recomendaciones generales:

  • Iniciar la lactancia lo antes posible, en sala de partos o en la primera hora de vida. Es el momento en que el recién nacido está más despierto, con un reflejo o instinto de succión vigoroso, antes de sumirse en un profundo sueño. También es importante porque estimula una subida de leche precoz.

  • Para potenciar al máximo sus efectos beneficiosos es importante alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad. A los 6 meses pueden introducirse otros nutrientes a pesar de continuar dándole el pecho.

Toda madre está capacitada para dar el pecho a su hijo/hija. No hacer caso del mito de que algunas leches pueden no ser buenas. ¡No es cierto! Sólo en casos excepcionales se desaconseja la lactancia materna:

  • Niños diagnosticados de galactosemia.

  • Madre que consume drogas.

  • Madre con tuberculosis no tratada.

  • Madre H.I.V positiva en países desarrollados.

  • Madre que toma ciertos medicamentos: antimetabolitos, quimioterapia… (consultar con el pediatra o ginecólogo).

Los primeros días pueden ser difíciles, tanto para la madre como para el recién nacido, ya que ambos tenéis mucho que aprender. Pero con ganas, paciencia, calma y buenos consejos se consigue una lactancia satisfactoria en la gran mayoría de los casos.

Consejos para llevar a cabo una lactancia correcta y satisfactoria:

Iniciar un contacto precoz. A ser posible en sala de partos o en la primera hora de vida.

  • Ponértelo al pecho a demanda. Para facilitarlo se recomienda que el recién nacido permanezca con la madre durante el máximo tiempo posible en la habitación empezando ya en el mismo hospital. Hay niños muy tranquilos (pocos) que duermen profundamente y no piden comer. En estos casos se recomienda despertarles cada l 3-4 horas para ofrecerles el pecho.

  • La duración de las tomas es variable y viene determinada por la respuesta del recién nacido. No por el reloj. Al principio puede necesitar de 20-30 min en cada pecho y posteriormente 5 min pueden ser suficientes. Recordar que cada niño es diferente.

  • La concentración de grasa es más alta al final de una toma por lo que es importante dejar que vacíe completamente un pecho antes de ofrecerle el otro. Hay niños que quedan satisfechos con uno sólo. Si conseguimos que tomen leche más rica en grasas quedarán más saciados y se podrán espaciar más las tomas.

Postura correcta

  • Boca abierta aprox. 180º.

  • Labios evertidos.

  • Toda la areola o buena parte de ella dentro de la boca.

  • No hacer la pinza (obstruyes conductos de leche). Tranquila: ¡¡no va a ahogarse!!

  • Colocar al recién nacido de tal manera que el pezón le quede a nivel de su nariz o labio superior.

  • Barriga madre-barriga recién nacido. Esta es la postura convencional. Para otras posturas pedir consejo al experto.

Evitar el uso de chupetes y pezoneras, por lo menos durante las primeras semanas. La manera en que se cogen a ellos es diferente a la postura correcta de mamar y eso dificultará su aprendizaje y os llevará a confusión.

¿Cómo saber que el bebé está siendo suficientemente alimentado?

Durante el primer y segundo mes el recién nacido puede mamar entre unas 6-12 veces al día entre 20-30 minutos a cada pecho o uno sólo. En general el número de tomas y la duración de las mismas empiezan a disminuir a partir del tercer-cuarto mes de vida.

  • Debe mojar 5 o más pañales en 24 horas. Los pañales son en general muy absorbentes por lo que se reconocerá la presencia de orina por el aumento de peso de los pañales usados.

  • Realiza deposiciones frecuentes al inicio pero puede ser normal entre 1 cada 2 días y 6-7 al día. Las deposiciones normales iniciales son líquidas con grumos que irán adquiriendo más consistencia progresivamente. El color puede ser de amarillo claro a verde ocasionalmente.

  • Tiene los ojos brillantes, está alerta y tiene buen color.

  • Aumenta de peso de 100-150 mg por semana de promedio. Aunque este aumento puede ser muy variable de semana a semana por lo que no debemos alertarnos si una semana aumenta sólo 50 (en el contexto de un niño que está comiendo y orinando bien) ya que posiblemente la semana siguiente compensará con un aumento mayor de peso. Es importante pesar al niño sin ropa y siempre en la misma báscula.

No comparar el aumento de peso de un niño con el de otro. Cada niño tiene su propia velocidad de crecimiento.

  • Los niños alimentados con biberón no aumentan más de peso que los alimentados con lactancia materna.

  • No dar biberón después del pecho sólo para comprobar si se ha quedado con hambre. Hay niños con gran necesidad de succión que se tomaran el biberón sin tener hambre.

  • Puede ser necesario dar vitamina D a los lactantes cuya madre sea deficitaria en esta vitamina, en niños que no están suficientemente expuestos al sol.

  • En caso de anemia o déficit de hierro en sus depósitos corporales, algunos lactantes deben recibir suplementos de hierro.

  • Se dará vitamina D y vitaminas a los lactantes prematuros y hierro a aquellos que nacieron con bajo peso para su edad gestacional, por indicación y bajo control del pediatra o neonatólogo.

Consultar al pediatra si:

  • No aumenta 100-150 g por semana y/o pierde peso.

  • Hay menos de 5 pañales mojados al día.

  • Rechazo del alimento durante varias tomas consecutivas.

  • Realiza menos de 1 deposición en 24-48 horas, seca y/ muy escasa (a pesar de que realizar 3 o 4 deposiciones abundantes por semana puede ser normal a partir de los 2-3 primeros meses)

  • Niño menos activo, ojos hundidos, muy irritable o con mal color.

Problemas en el inicio o durante la lactancia materna:

La lactancia es posible ya que el pezón juega un papel pasivo durante la lactancia.

Sí puede ser más dificultosa en ciertos casos.

  • Estimular el pezón con los dedos o con un sacaleches.

  • Vaciar ligeramente el pecho, manualmente, antes de empezar.

  • En el caso de que tengas dificultades iniciales, mientras se da tiempo al recién nacido a que aprenda, se puede iniciar la lactancia y mantenerla con la ayuda del sacaleches.

  • Evitar las pezoneras.

Pezón doloroso-grietas

Puede evitarse con una buena postura. No permitas que el lactante succione si no está con una postura correcta y sólo succiona el pezón. Una vez han aparecido: Ante todo paciencia. ¡¡Van a resolverse!!

  • Observar si existe una buena postura. Ante la duda consultar al pediatra o a persona experta.

  • No usar jabón ni protectores impermeables en pezón ni areola.

  • Exprimir manualmente un poco de leche antes de empezar.

  • No retirar la leche que quede en el pezón después de una toma. Es curativa y protectora.

  • Dejar secar los pezones al aire o bien con un secador de aire tibio durante 2-3 minutos a 10-15 cm de distancia.

  • Evitar pezoneras.

  • Empezar la toma por el pezón menos doloroso.

  • Usar maneras diferentes de colocar al lactante.

  • Analgésico oral 30 minutos antes de la toma.

  • Puede requerirse pomada antibiótica y/o corticoides en casos extremos (Consultar al pediatra)

Ingurgitación mamaria

Se produce cuando no existe un vaciado eficiente de la mama, local o generalizado. Es muy doloroso. Consulta con el pediatra y ginecólogo, pero intenta:

  • Corregir la postura. Ante la duda pedir consejo.

  • Analgésico oral o intramuscular 30 min antes le la toma.

  • Aplicación de frío entre tomas (compresas, bolsa de hielo, bolsa de vegetales congelados, hoja de col).

  • Cambiar la posición del lactante.

  • Dar el pecho frecuentemente para facilitar el vaciado.

  • Realizar masaje a la mama y aplicación de calor local o ducha caliente para favorecer el reflejo de eyección antes de la toma.

  • Completar el vaciado de la mama al completar la toma (manualmente o con el sacaleches).

Sacaleches:

Utilizado para la extracción de leche. La leche puede usarse inmediatamente o guardarse en frigorífico durante 24h o congelarse durante 3-4 meses. ¡¡Infórmate!! Recomendado el sacaleches eléctrico (disponibles en alquiler).

Eficaz para aquellas mujeres:

  • Que tienen demasiada leche, permitiendo así aliviar la plenitud mamaria y conseguir que el bebé pueda mamar cómodamente.

  • Que reanudan el trabajo; disponer de la leche te permitirá dejarlo al cuidado de otras personas manteniendo lactancia materna durante el periodo deseado.

  • Mantener la producción de leche si el lactante padece algún problema que temporalmente le impida mamar.

  • Que sufren ingurgitación mamaria o mastitis para facilitar el vaciado del pecho.

Existen grupos de apoyo a la lactancia materna constituidos por personas expertas (madres, profesionales…) y formadas, con experiencia para ayudar a resolver dudas y problemas. ¡¡Infórmate!!

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/nutricion/articulo/nutricion-del-nacimiento-a-los-4-o-6-meses-i-lactancia-materna

Embarazo saludable
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