Lactancia materna y libido

Las relaciones sexuales en periodo de lactancia

Lactancia materna y libido

Para muchas parejas, los meses del embarazo han sido muy placenteros sexualmente, especialmente durante el segundo trimestre. Y es que emocional y fisiológicamente, el embarazo predispone al placer erótico. Cuando se acerca su final y sobre todo al nacer el bebé, arranca una nueva etapa.

«El nacimiento de un bebé es un acontecimiento que pertenece a la esfera sexual de la vida de la mujer.

Es importante que las parejas sepan que se pueden producir cambios en su relación sexual y que la mujer no se asuste de sus sentimientos y sensaciones» señala la ginecóloga Pilar de la Cueva Barrao. 

 Al igual que te sentiste menos receptiva en las semanas anteriores al parto, posiblemente querrás evitar las relaciones sexuales plenas en las inmediatamente posteriores. Malestar corporal, cansancio, cambios hormonales…

son muchos los factores que explican la pérdida de libido tras el parto.

¿Cuanto tiempo dura esta desgana? Muy posiblemente se prolongará durante el puerperio si bien, en material sexual, la forma de ser de cada miembro de la pareja y su combinación cuenta tanto o más que lo puramente fisiológico. 

Lactancia y relación sexual

«La mujer que amamanta, durante los primeros 6 meses está hormonalmente hablando en una situación parecida a la menopausia» puntualiza la matrona Eloisa López. Esta es la causa de la sequedad vaginal y sofocos de calor que muchas madres relatan.

Otro factor fisiológico que explica la pérdida de libido es la secreción de prolactina y la inhibición reactiva de las hormonas que se asocian a la excitación sexual: estrógenos, progesterona y testosterona.

 Pero cuando el bebé empiece a regular la producción de leche con su succión, los niveles hormonales se recuperan. En cuanto a la lubricación vaginal, al estar también relacionada con la excitación y el deseo erótico, no se puede hacer pronósticos en cuanto a su plena recuperación.

Si la penetración es molesta, se recomienda utilizar un lubricante. Ten presente que su composición ha de ser compatible con el uso del preservativo si es el método anticonceptivo que has elegido.

Placer al dar de mamar

Los especialistas en temas de lactancia insisten en que dar de mamar no tiene que ser doloroso. Una vez pasadas la subida de la leche y las dudas de las mamás primerizas en materia de lactancia, alimentar al bebé con leche materna no solamente es más sano, también es fácil, barato y placentero.

Las madres que lactan se sienten unidas a su bebé, felices de poder ofrecerle lo mejor, su leche. Lo hacer con satisfacción y placer. Algunas experimentan sensaciones muy parecidas a la excitación sexual. Pueden incluso alcanzar el orgasmo. Este repentino placer puede despertar en ellas desconcierto e incluso un cierto sentimiento de culpa.

Pero no hay nada anormal o perverso en ello. Al succionar, el bebé estimula en su madre la secreción de oxitocina, la hormona que desencadenó el parto y ayuda ahora a que se contraiga el útero. Se la conoce como  hormona de la ternura porque también está asociada a todos los estados afectivos, concretamente al despertar del amor maternal.

Curiosamente, también se segrega en el momento del orgasmo. 

Muchas mujeres alcanzan su plenitud sexual después de ser madre. Con frecuencia, las nuevas y placenteras sensaciones que descubren dando de mamar abren sus sentidos a otras fuentes de disfrute que sabrán explorar al volver a su vida erótica habitual. 

Pecho y pérdidas de leche

El pecho de la mujer es un atributo de belleza y atracción sexual, una zona erógena. Eso, hasta que se convierta en madre y que, de un día para otro, su pecho pase a cumplir una misión bien distinta: alimentar y aportar cobijo y amor al bebé.

Esta doble función puede desconcertar a ambos miembros de la pareja pero con el tiempo, todo irá encajando.

Una vez instaurada la lactancia, el pecho dejará de ser sensible, bajará de volumen y se habrán acostumbrando a su función dual y a las pequeñas anomalías de esta etapa. 

Las pérdidas de leche son bastante frecuentes durante la lactancia. Las puede desencadenar el llanto de un bebé; también la actividad erótica.

 Hombres y mujeres se pueden sentir incómodos con estas eyecciones de leche espontáneas que pueden manifestarse como unas simples gotas que asoman por el pezón hasta un chorro de leche que sale disparado. La «culpable» de estas salidas inoportunas de leche durante la relación sexual es nuevamente la oxitocina.

Recordemos que también la segregas con la excitación sexual y el orgasmo. Si quitas importancia al incidente y haces de ello un juego, todo se resolverá con unos pañuelos de papel y unas risas. 

Más información: Manual de lactancia materna. Asociación Española de Pediatría.

Magda Campos

Источник: https://www.guiadelnino.com/alimentacion/lactancia-materna/las-relaciones-sexuales-en-periodo-de-lactancia

¿Se pierden las ganas de sexo después de ser madre?

Lactancia materna y libido

La sexualidad es fuente de salud, placer, afecto, intimidad y creatividad, y está presente a lo largo de toda nuestra vida, aunque se manifieste de forma diferente según las etapas que atravesamos. Una de las más importantes en la vida de una mujer y su pareja es el nacimiento de un hijo, y en este periodo, como en los demás, la sexualidad tiene una expresión propia.

Son muchas las mujeres que, tras dar a luz, aseguran haber perdido el deseo sexual. Un estudio publicado en 2015 que se realizó en Australia con 1.

507 madres primerizas, a las que se hizo un seguimiento a los 3, 6 y 12 meses después del parto, arrojó que el 89% describía problemas de salud sexual en los primeros tres meses tras dar a luz y que el 51% continuaba con ellos a los 12 meses.

Factores que dificultan el coito

“La pérdida del deseo sexual se explica porque en el puerperio confluyen una serie de factores”, señala Francisca Molero, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).

“Por un lado, están los cambios fisiológicos: hay una disminución de las hormonas sexuales –estrógenos y testosterona- y una liberación de prolactina, causante de la producción de leche materna y antagonista de las hormonas sexuales para que toda la atención de la madre esté centrada en el cuidado del bebé. Por eso el cuerpo no responde”, explica la doctora Molero.

“Por otro lado, se dan también cambios hormonales, pero a nivel cerebral, que influyen en el estado emocional de la mujer –siente tristeza, ansiedad, pérdida de energía, inquietud…-, que de agravarse puede desembocar en la conocida como depresión posparto”.

A esto hay que añadir las posibles secuelas del parto que provocan un malestar físico en la mujer que dificulta el coito, como la episiotomía (incisión en el perineo para facilitar la salida de la cabeza del bebé), las hemorroides o los desgarros a nivel de vagina y/o vulva. Sin olvidar el temor al dolor durante las relaciones sexuales y a un nuevo embarazo, así como el cansancio -las primeras semanas después del nacimiento del niño son, por lo general, agotadoras-.

“El deseo erótico de la mujer va a depender también de la historia sexual previa”, apunta Molero.

“Cada vez es más frecuente encontrarse con parejas que han tenido problemas de esterilidad y presentan disfunciones sexuales.

Unas disfunciones que se iniciaron por el estrés de tener una actividad sexual programada con fines reproductivos y normalmente sin deseo, y que acaban manteniéndose y cronificándose después de la llegada del hijo”.

En la mayoría de los casos, la respuesta sexual se va recuperando progresivamente. Según la doctora, “a los tres meses del parto la capacidad orgásmica es igual o ligeramente superior a la que existía”.

Eso sí, “debido al clima hormonal, las mujeres que dan el pecho tienen peor respuesta sexual que las que no lo hacen”. En las lactantes, la recuperación de la libido no se producirá hasta unos seis meses después del parto.

Tras ese periodo, la prolactina ya no alcanzará valores tan altos como durante el puerperio y, por lo tanto, el nivel de estrógenos y testosterona regresará a su estado normal.

La comunicación, clave para retomar la actividad sexual

Aunque por lo general la actividad sexual se acabará recuperando paulatinamente, Molero ofrece una serie de pautas para reavivar el fuego. “En primer lugar, tanto el hombre como la mujer deben mostrar una actitud positiva de querer retomar los momentos de intimidad y los encuentros sexuales”.

En este punto, destaca que si el diálogo entre la pareja siempre es importante, lo es mucho más en una situación tan especial como la que sigue al parto.

“Cuanto mayor es la comunicación, con más plenitud se disfruta de la vida sexual”. Molero recomienda a la mujer compartir con su pareja lo que siente para que esta conozca qué está pasando por su cuerpo y su mente.

“El otro no es adivino y necesitará una guía para que la experiencia sexual sea placentera nuevamente”.

Una vez están las cosas claras, la sexóloga insta a ambos a hacer verdaderos esfuerzos por hallar espacios de pareja adulta, en los que vuelvan a encontrarse y reconocerse, ya sea dejando al bebé con otra persona de confianza para salir a dar un paseo o preparando al otro una cena romántica sorpresa. “Que se incorpore un nuevo miembro no significa que la pareja deje de serlo”.

Llegado el momento de expresar la sexualidad, esta no tiene por qué consistir solamente en el coito.

Son válidas las caricias, los besos, los masajes corporales, las palabras de amor y ternura entre ambos… Aquí Molero se muestra taxativa: “En una relación sexual interviene todo el cuerpo y cuando una pareja desea compartir sentimientos de intimidad, amor y sexo, lo puede hacer sin la obligatoriedad de la penetración. La sexualidad no es solo genitalidad”.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/sexualidad/se-pierden-las-ganas-sexo-despues-madre/

¿Qué pasa con la sexualidad durante la lactancia?

Lactancia materna y libido

Una de las etapas claves en el periodo de crianza de los hijos es el tiempo de lactancia. Aquí, la mujer no sólo experimenta los cambios físicos que este momento conlleva sino que, además, acarrea tras de sí una serie de consecuencias que influyen de forma importante en las relaciones sexuales de cada pareja.

Recientemente, se celebró en Madrid el VII Congreso español sobre Lactancia Materna y uno de los puntos clave del programa fue la ponencia 'Lactancia y sexualidad', impartida por la doctora Carmela Baeza, médico de familia, consultora Internacional Certificada de Lactancia Materna (IBCLC) y sexóloga.

Según asegura esta especialista a ELMUNDO.es, lo habitual es que el deseo sexual femenino descienda durante los primeros días después del parto, aunque «algunas mujeres experimentan placer cuando dan el pecho de sus hijos, cosa que les genera bastante desconcierto e incluso sentimientos de culpa».

Pero lo cierto es que esta sensación es algo completamente normal, de la que no se deben preocupar. «Lo que ocurre es que los niveles de oxitocina (la hormona relacionada con la sexualidad) están altos y por eso son capaces de sentir placer al estimularse el pezón con la lactancia. Es solamente algo hormonal«, explica.

Consecuencias físicas

Durante el postparto, expone la doctora, la prolactina aumenta, lo que provoca que haya sequedad vaginal, irritación y otras posibles alteraciones. Pero, por otro lado, la oxitocina ocupa un lugar muy importante en esta fase.

Con ésta, pueden ocurrir dos cosas: que esté tan elevada que no tenga necesidad de relaciones sexuales, o que su nivel sea más bajo y quieran tener relaciones.

Una tercera hormona, importante en la lactancia, es la testosterona, cuyo nivel suele disminuir mucho en este periodo.

«Los cambios hormonales en cada mujer son variables, pero normalmente se prolongan unos tres o cuatro meses», explica Baeza. Por todo ello, suele haber menos relaciones genitales con la pareja, quien debería comprender que es una época de cambios y transitoria.

Es muy importante que la pareja sepa que las relaciones no son sólo genitales. Deben jugar con la erótica, abrir la mente y jugar con todas las formas posibles de practicar el sexo, no sólo la penetración. «Es fundamental recordar al otro que le queremos, que le hemos elegido, que sigue siendo lo más importante», defiende.

Aboga, por tanto, por la comunicación dentro de la pareja y ya que es una época donde el bebé absorbe todo el tiempo y el cansancio está presente casi las 24 horas del día, la doctora recomienda programar encuentros con la pareja: «La espontaneidad desaparece, son meses delicados en los que se producen muchas rupturas, por ello se debe dedicar, de cuando en cuando, un tiempo para el otro».

Influencia en el bebé

«La lactancia y la crianza de apego es la base de la educación sexual», explica la doctora aludiendo a la teoría del apego de John Bowlby. Ésta dice que si a un niño se le da el pecho durante los primeros meses de vida y se le educa después con una crianza de apego, le proporcionará una seguridad emocional que será la base de su futuro.

«Si un niño aprende desde pequeño que su cuerpo es querido, abrazado y tiene un valor infinito, tendrá en un futuro más autoestima que otro niño que no crezca en estas condiciones», afirma contundentemente Baeza, autora también del libro 'Amar con los brazos abiertos'.

Y esto es así porque los bebés, explica, cuanta más lactancia y más meses de cercanía tengan con la madre, mayor será su nivel de oxitocina.

«Las estructuras emocionales se fijan durante los dos primeros años de vida; por tanto, si el cerebro del bebé se acostumbra a funcionar en un clima bañado en oxitocina, de adulto tendrá mejores habilidades sociales y buscará en su vida relaciones más estables, ya que buscará mantener esos niveles de esta hormona», concluye.

  1. Cerrar ventana lauri3316.abr.2013 | 09:55

    Los primeros meses del bebé son agotadores, independientemente del tipo de lactancia. No obstante, me gustaría que alguien hablara sobre qué ocurre cuando el bebé tiene ya más de seis meses, o incluso más de un año.

    En mi caso llevamos ya casi dieciséis meses de lactancia materna y lo cierto es que muchas ganas no tengo, aunque a veces me recuerdo a mí misma que tengo que hacerlo y me esfuerzo por buscar el momento (cuando duerme el bebé y él está disponible también) para no perjudicar mi matrimonio, porque el haber apostado por criar a mi bebé sin biberones y de forma respetuosa no quiere decir que ya no quiera a mi marido, aunque el sexo no apetezca la verdad… Y a veces creo que no lo entiende… La duda que me quedaría es si esa falta de deseo es debida a las hormonas segregadas durante la lactancia (también ahora) y no a otras causas (cansancio, falta de tiempo…) Gracias.

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Источник: https://www.elmundo.es/elmundosalud/2013/04/12/noticias/1365779285.html

Sexualidad y lactancia materna

Lactancia materna y libido

La llegada del bebé, sin dudas, causa gran placer y alegría al hogar, pues un nuevo integrante ilumina la vida de todos. Sin embargo, surge una serie de cuestiones ligadas a la sexualidad y lactancia materna. Durante el embarazo, los problemas de la intimidad son escasos; pero en ocasiones, durante la lactancia, los cambios hormonales acarrean serias consecuencias.

Sexualidad y lactancia materna: consecuencias hormonales

La lactancia materna viene determinada por la acción de las hormonas. Luego del parto, la succión del bebé para alimentarse estimula la producción de una hormona llamada prolactina.

Esta hormona influye en la producción de leche y frena la liberación de estrógenos y testosterona; por ende, ocurre una significativa reducción de la libido.

Además, el cuerpo, al encontrarse en esta situación, padece de sequedad vaginal, calor e irritación de forma similar a la menopausia. Sin embargo, los cambios en cada mujer son completamente diferentes, por lo cual conviene entender que son transitorios. Estos, por lo general, pueden durar de tres o cuatro meses para volver a la normalidad.

Consecuencias físicas de la lactancia materna

Otros aspectos que afectan la sexualidad y lactancia materna son los cambios físicos. Durante los primeros días de nacidos, los bebés suelen ser demandantes, lo que provoca un mayor cansancio y sueño. Sin dudas, esto influye en las relaciones sexuales, ya que no se encuentra el momento oportuno o este es interrumpido por el llanto del pequeño.

Por otra parte, en chicas que dieron a luz por parto vaginal, la episiotomía provoca relaciones sexuales dolorosas,que dificultan el placer. Para ello, se recomienda el inicio del coito con penetración, usando lubricación para combatir la sequedad. Además, deben prevalecer las caricias, los juegos y el cariño para sobrellevar la situación.

Efectos emocionales durante la lactancia

Otro factor que cobra importancia durante el posparto y que afecta a la sexualidad y lactancia materna son los efectos emocionales. Durante los primeros días e incluso semanas, la relación madre-bebé se incrementa considerablemente.

Esto es causado por las endorfinas, cuya producción excesiva crea un ambiente amoroso entre la madre y el niño. Por eso, toda la atención, el cariño y la ternura van dirigidos al bebé.

Este es un aspectoque se trata con comunicación franca, abrazos, cariño y muestras de amor, pero sin sexo. La mayoría de las veces, el hombre se siente rechazado y siente que su pareja ha cambiado.

¿Cómo es el sexo durante la lactancia?

Retomar de forma gradual la vida sexual de la pareja puede llegar a tornarse un poco incómodo. En primer lugar, por los malestares físicos propios del posparto y la acción de las hormonas.

También por las frecuentes pérdidas de leche que se pueden experimentar durante el coito, producto de la oxitocina que se activa con la excitación sexual. Sin embargo, son aspectos que se pueden pasar por alto para garantizar el disfrute del momento.

“La prolactina influye en la producción de leche y frena la liberación de estrógenos y testosterona; por ende, ocurre una significativa reducción de la libido”

¿Es posible sentir placer al amamantar?

Sí, esto es posible; se han dado casos de chicas que han llegado al orgasmo. Esto ha desconcertado a algunas mujeres, quienes incluso han pasado por sentimientos de culpa.

No obstante, estas circunstancias son dadas por la acción de las hormonas, y no es nada malo. Se debe a que durante este proceso, se libera oxitocina, la misma hormona que contrae el útero y se produce durante el estímulo sexual.

Consejos para una correcta sexualidad y lactancia materna

Tener relaciones sexuales durante la lactancia puede causarte incomodidad e inseguridad. Sin embargo, es posible disfrutar plenamente el momento con las siguientes recomendaciones:

  • Intenta mantenerte tranquila y con una mentalidad abierta; elije momentos donde estés relajada.
  • Para sentirte segura, utiliza un método anticonceptivo permitido durante la lactancia.
  • Comunicarte con tu pareja es la clave. Coméntale lo que deseas hacer y los límites que quieres establecer mientras se normaliza tu estado físico, entre otros aspectos.
  • No calles ni soportes incomodidad o dolor; la intimidad es para ser disfrutada por ambos.
  • No te sientas culpable por las pérdidas de leche, considéralo un proceso natural temporal.
  • Tómate tu tiempo y dile a tu pareja que te apoye. Esto te permitirá estar relajada y disfrutar de los encuentros hasta llegar a la normalidad completamente.

En resumen, la sexualidad y lactancia materna no debe ser una combinación que te impida disfrutar la vida de pareja. Solo recuerden comunicarse y apoyarse en estos momentos en los que las hormonas pueden jugar una mala pasada.

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Источник: https://eresmama.com/sexualidad-y-lactancia-materna/

Lactancia materna y libido

Lactancia materna y libido

Sin duda, una de las etapas clave en el periodo de crianza de los hijos es el tiempo de lactancia. Aquí las mujeres no solamente van a experimentar los cambios físicos que esta etapa conlleva, sino que también van a llevar consigo algunas consecuencias que influyen, y de manera negativa, en las relaciones sexuales.

Índice

Aunque no, no siempre es así pues la oxitocina (hormona) ocupa un lugar muy importante en la fase de la lactancia ya que con ella pueden ocurrir dos cosas: que esté tan elevada que no se tengan ganas de mantener relaciones sexuales o bien que su nivel sea más bajo y sí se quieran tener.

Una tercera hormona, y muy importante en la lactancia, es la testosterona, cuyo nivel sí suele disminuir en este periodo. No obstante, en la mayoría de los casos, ese aumento importante de la libido durante el embarazo por el aumento a su vez de los estrógenos y la progesterona nada tiene que ver con las sensaciones y las ganas de sexo en el posparto.

¿Qué pasa cuando una ya ha sido madre en su sexualidad?
 

Cambios cuando nace el bebé

En el posparto todo cambia ya que es en esta etapa cuando la libido baja a unos límites casi insospechados para muchas mujeres. ¿La causa? Hormonal, aunque hay algunas otras…

Lo primero que hay que saber es que el inicio de la lactancia materna produce una secreción elevada de la hormona prolactina, que provoca, entre otras cosas, una inhibición de la hormona testosterona y una disminución de la libido. Se trata de algo puramente fisiológico.

Pasamos de tener cifras altísimas de estrógenos y progesterona segregadas por la placenta a prácticamente ninguna (o ninguna) tras dar a luz. Tranquilas, a cambio tenemos prolactina… que no es nada más y nada menos que la hormona antagonista de las que hacen tener más libido y también ser más fértil.

Todo lo contrario, por tanto, a estrógenos, progesterona y testosterona.

A ello hay que sumar también que la mujer que amamanta durante los primeros seis meses está “hormonalmente” en una situación parecida a la menopausia y es por eso por lo que aparecen signos comunes a esta como la sequedad vaginal y los sofocos de calor.

Por eso también para muchos especialistas el posparto es como una especie de “falsa menopausia”. Y, a todo ello, además, le añadimos que durante el acto del amamantamiento, madre y bebé generan oxitocina y endorfinas, dos hormonas que provocan en la madre una sensación de placer y bienestar.

Es decir, sus necesidades a este nivel se ven cubiertas “de forma indirecta” por la lactancia.
 

Otras causas no hormonales

Al factor hormonal se le suman otras causas como el sueño y el cansancio que suelen tener las mujeres cuando crían a sus bebés. Es por ello también por lo que cuesta mucho encontrar un momento “íntimo”, un momento para mantener esas relaciones sexuales y quizás muchas veces cuando “esa intimidad” se encuentra el bebé lo acaba interrumpiendo con su llanto.

Y, por supuesto, esa gran influencia que tiene el parto en la sexualidad de las mujeres.

Dar a luz es un suceso muy impactante e intenso y después de haber tenido sensaciones tan fuertes e incluso mucho dolor (en el caso de algunas mujeres), las posibles episiotomías realizadas, etc.

, producen por completo un descenso de la libido queriendo posponer las relaciones sexuales con penetración para más adelante.
 

¿Qué hay de las emociones?

Ya lo veíamos más arriba y es que la parte emocional también tiene que ver en cuanto a libido y posparto (o periodo de lactancia) se refiere.

Tras el parto, cualquier madre crea un vínculo muy intenso con el bebé de manera que las endorfinas segregadas durante el parto crean una especie de nube de amor en la que solo hay espacio muchas veces para dos: madre y bebé.

Por tanto, casi toda la energía sexual y afectiva de la madre se dirige justamente a él, a su bebé.

Además, lo que suelen necesitar de sus parejas es amor, afectividad y protección, pero no sexo. Prefieren abrazos, caricias y palabras de cariño. Y en muchas ocasiones también puede ser frecuente que las madres lactantes rechacen la estimulación de los pechos en la relación sexual al querer reservarlos para su bebé.
 

Pero hay solución…

Como vemos, lo más habitual es que el deseo sexual femenino descienda durante los primeros días después del parto y, aunque los cambios hormonales en cada mujer sean variables, normalmente estos suelen prolongarse unos tres o cuatro meses. Pero sí, hay algunas soluciones:

1. Debéis de tener en cuenta en primer lugar que se puede practicar sexo sin necesidad de que haya penetración y lo mejor de todo ¡de forma muy variada! Además, en esta etapa tan especial las caricias acaban siendo las protagonistas y, posiblemente, lo más importante y necesario para ellas.

2. En caso de mantener relaciones, si sientes dolor durante la penetración utiliza un lubricante vaginal adecuado, pero si el dolor persiste acude al ginecólogo.

3. La comunicación: fundamental. El problema muchas veces viene cuando la pareja malinterpreta la demanda de cariño con demanda de sexo y comienza a sentirse mal al ser rechazado. Si uno se comunica y expresa lo que siente mucho mejor.

4. Reserva con tu pareja un pequeño momento al día para colmaros de abrazos y caricias. De esta manera podréis volver a sentir esa proximidad física de antes de tener a vuestro bebé.

5. Recurre a los suplementos que aumentan la libido. Los más efectivos son los de maca y damiana.

6. Y, por último, paciencia, cariño y respeto.

Sequedad vaginal

Definición:

Tras el embarazo, los ajustes hormonales, además de desequilibrar tu termostato interior haciéndote sentir frío o calor, pueden favorecer la sequedad vaginal ya que la mucosa está irritada y necesita un tiempo para recobrar sus funciones. Este problema tiene su importancia en la medida en que de su recuperación depende también el retorno de las relaciones sexuales placenteras y sin dolor.

Síntomas:

Dolor durante las relaciones sexuales.

Tratamiento:

Para conservar la lubricación, el aseo íntimo debe hacerse con productos específicos, que no contengan jabones y sobre todo no utilizar antisépticos, pues destruyen las defensas naturales, dejando la puerta abierta a las infecciones como candidiasis o vaginosis. Por ello es importante asearse además después de cada relación sexual.

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