Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Contents
  1. Etapas del desarrollo del habla y el lenguaje
  2. ¿Cuáles son las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?
  3. ¿Cuál es la diferencia entre trastornos del habla y trastornos del lenguaje?
  4. ¿Qué debo hacer si sospecho un retraso en el habla o el lenguaje de mi hijo?
  5. ¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre los problemas del habla y el lenguaje durante el desarrollo?
  6. Recién nacido hasta los 3 meses
  7. ¿Dónde puedo obtener más información sobre las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?
  8. Trastornos del lenguaje y del habla
  9. Cómo ayudar a los niños a aprender un lenguaje
  10. Qué hacer si hay preocupaciones
  11. Detección de problemas
  12. Tratamiento para trastornos del lenguaje o del habla y retrasos
  13. Lo que todos los padres deben saber
  14. Más Información
  15. Desarrollo del lenguaje en el niño: de dos a tres años
  16. Entre los 24 y los 30 meses
  17. Entre los 30 y los 36 meses
  18. Conclusión
  19. Lenguaje de los niños de 2 a 3 años
  20. ¿Cuáles son las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?
  21. Lenguaje de los niños: de 2 a 3 años
  22. ¿Qué pasa si notamos algo raro?
  23. No es lo mismo trastorno del habla que trastorno del lenguaje ¿en qué se diferencian?
  24. Las emociones y las conductas
  25. Desarrollo normal del habla y del lenguaje
  26. Antes de los 12 meses
  27. Entre los 12 y los 15 meses
  28. De los 18 a los 24 meses
  29. De 2 a 3 años
  30. La diferencia entre el habla y el lenguaje
  31. Señales de alarma de un posible problema
  32. Causas del retraso del habla o del lenguaje
  33. Qué hacen los especialistas en trastornos del lenguaje
  34. Qué pueden hacer los padres

Etapas del desarrollo del habla y el lenguaje

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está expuesto consistentemente a un mundo lleno de imágenes, sonidos y al habla y el lenguaje de los demás.

Existen períodos clave en el desarrollo del habla y el lenguaje de los bebés y los niños pequeños. En estos períodos clave el cerebro está más capacitado para absorber el lenguaje. Si se dejan pasar estos períodos y no se expone al niño al lenguaje, será más difícil que el niño lo aprenda.

¿Cuáles son las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?

El bebé muestra las primeras señales de comunicación cuando aprende que con el llanto logra obtener alimento, consuelo y compañía.

Los recién nacidos, además, comienzan a reconocer los sonidos importantes a su alrededor, por ejemplo, la voz de la madre o de quien lo cuida.

A medida que crecen, los bebés comienzan a distinguir los sonidos del habla que componen las palabras de su lenguaje. A los 6 meses de edad, la mayoría de los bebés reconocen los sonidos básicos de su lengua materna.

No todos los niños desarrollan las habilidades del habla y el lenguaje de la misma manera. Sin embargo, todos los niños siguen una progresión natural o una serie de etapas para dominar las habilidades del lenguaje.

Más adelante encontrará una lista de las etapas del desarrollo normal de las habilidades del habla y el lenguaje en los niños, desde recién nacidos hasta los 5 años de edad. Estas etapas ayudan a los médicos y a otros profesionales de la salud a determinar si el niño está siguiendo el desarrollo normal o si necesita ayuda.

A veces, los niños demoran en alcanzar estas etapas debido a que tienen pérdida de la audición, y en otros casos debido a algún trastorno del habla o del lenguaje.

¿Cuál es la diferencia entre trastornos del habla y trastornos del lenguaje?

Los trastornos del lenguaje incluyen problemas para entender lo que otros dicen (lenguaje receptivo) o dificultad para compartir ideas (lenguaje expresivo).

El trastorno específico del lenguaje, TEL (Specific Language Impairment, SLI) es una limitación que demora el dominio de las habilidades del lenguaje.

Algunos niños con un trastorno específico del lenguaje podrían tardarse para comenzar a hablar hasta los tres o cuatro años de edad.

Los niños que tienen dificultad para producir correctamente los sonidos del habla, o que dudan o tartamudean al hablar, podrían tener un trastorno del habla. La apraxia del habla es un trastorno que dificulta la unión de sonidos y sílabas en el orden correcto para formar palabras.

¿Qué debo hacer si sospecho un retraso en el habla o el lenguaje de mi hijo?

Si está preocupado, hable con el pediatra de su hijo. Éste tal vez le recomiende que vea al fonoaudiólogo o patólogo del habla-lenguaje, que es un profesional de la salud capacitado para la evaluación y el tratamiento de los trastornos del habla y el lenguaje. El fonoaudiólogo conversará con usted sobre el desarrollo general y de comunicación de su niño.

También hará pruebas verbales a su hijo durante la evaluación. La prueba de audición generalmente se incluye en la evaluación porque los problemas auditivos también afectan el desarrollo del habla y el lenguaje.

Dependiendo de los resultados de la evaluación, el fonoaudiólogo podrá sugerir actividades que usted puede hacer en la casa para estimular el desarrollo del niño.

En algunos casos, también recomendará terapia individual o de grupo, o sugerirá más evaluaciones con un audiólogo (el profesional de la salud capacitado en la identificación y la medición de pérdida de la audición) o con un psicólogo del desarrollo (el profesional de la salud especializado en el desarrollo psicológico de los bebés y los niños).

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre los problemas del habla y el lenguaje durante el desarrollo?

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) patrocina una amplia gama de investigaciones para entender mejor el desarrollo de los trastornos del habla y el lenguaje, mejorar las herramientas de diagnóstico y perfeccionar los tratamientos más efectivos.

Un área de estudio continuo es la búsqueda de mejores métodos para diagnosticar y entender los diferentes tipos de retraso del habla.

Un amplio estudio en el que se ha dado seguimiento a más de 4,000 niños está reuniendo datos a medida que los niños crecen con el fin de establecer señales y síntomas confiables para identificar trastornos específicos del habla, que se podrán utilizar más adelante para desarrollar pruebas precisas de diagnóstico. Por otra parte, hay estudios genéticos que buscan identificar la relación entre ciertas variaciones genéticas y las deficiencias específicas del habla.

Investigadores patrocinados por el NIDCD han descubierto una variante genética vinculada específicamente al trastorno específico del lenguaje, un trastorno que retrasa el uso de palabras en el niño y disminuye el ritmo al que éste domina las habilidades del lenguaje durante la edad escolar.

Este hallazgo es el primero que relaciona la presencia de una mutación genética específica con un tipo de deficiencia hereditaria en el lenguaje.

Otras investigaciones exploran el papel que podría desempeñar esta variante genética en la dislexia, el autismo y los trastornos del habla y la audición.

Un estudio a largo plazo sobre el impacto de la sordera en el cerebro está explorando cómo el cerebro crea nuevas conexiones para enfrentar la sordera. Hasta hoy, las investigaciones han demostrado que, al observar objetos en movimiento, los adultos sordos reaccionan de modo más rápido y preciso que los adultos que pueden oír.

Las investigaciones existentes siguen explorando el concepto de la “plasticidad del cerebro”—cómo el cerebro es influenciado por las condiciones de salud o las experiencias de vida—y cómo puede usarse para desarrollar estrategias de aprendizaje que estimulen el desarrollo saludable del habla y el lenguaje en la niñez temprana.

Un taller reciente coordinado por el NIDCD reunió a un grupo de expertos para explorar las inquietudes relacionadas a niños con trastornos dentro del espectro autista que carecen de un lenguaje verbal funcional a los 5 años.

Debido a que estos niños son muy diferentes entre sí, y no comparten una serie de características o patrones similares que los pongan en ventaja o desventaja cognitivas, ha sido difícil desarrollar pruebas estandarizadas de evaluación o tratamientos efectivos.

El taller incluyó una serie de presentaciones para familiarizar a los participantes con los retos que enfrentan estos niños. Así pudieron identificar un número de vacíos y oportunidades que existen actualmente y que podrían ser considerados en estudios futuros.

La voz, el habla y el lenguaje son las herramientas que utilizamos para comunicarnos con los demás.

La voz es el sonido que hacemos cuando el aire de los pulmones pasa a través de los pliegues vocales en la laringe haciéndolos vibrar.

El habla es la acción de hablar, o sea una de las formas en que expresamos nuestra lengua. Incorpora la coordinación precisa de acciones musculares de la lengua, los labios, la quijada y el tracto vocal para producir los sonidos reconocibles que constituyen el lenguaje.

El lenguaje es un conjunto de normas compartidas que permiten a la gente expresar sus ideas de modo lógico. El lenguaje puede expresarse en forma oral (verbal) o por escrito, o mediante señas u otros gestos, por ejemplo, parpadeando o moviendo la boca.

Recién nacido hasta los 3 meses

Esta lista se basa en el folleto ¿Qué tal habla y oye su niño? de la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (American Speech–Language–Hearing Association, ASHA).

¿Dónde puedo obtener más información sobre las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?

El NIDCD mantiene un directorio de organizaciones que proveen información acerca del proceso normal y trastornos de la audición, el equilibrio, el gusto, el olfato, la voz, el habla y el lenguaje. Actualmente, el directorio está disponible solamente en inglés.

Use las siguientes palabras clave para encontrar organizaciones que pueden responder a sus preguntas y ofrecer información sobre las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje. Esta información está disponible en inglés.

Para más información, comuníquese con nosotros al:

Centro de Información del NIDCD1 Communication AvenueBethesda, MD 20892-3456Llamada gratuita: (800) 241-1044Llamada gratuita TTY: (800) 241-1055

Correo electrónico: nidcdinfo@nidcd.nih.gov

Publicación de NIH núm. 10-4781 S
Septiembre de 2010

Источник: https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/etapas-del-desarrollo-del-habla-y-el-lenguaje

Trastornos del lenguaje y del habla

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Los niños nacen listos para aprender un lenguaje, pero necesitan aprender el o los lenguajes que su familia y su entorno usen.

Aprender un lenguaje lleva tiempo y los niños varían en cuán rápido dominan los indicadores del desarrollo del lenguaje y del habla.

Típicamente, los niños en desarrollo pueden tener problemas con algunos sonidos, palabras y oraciones mientras estén aprendiendo. Sin embargo, la mayoría puede usar el lenguaje fácilmente alrededor de los 5 años de edad.

Cómo ayudar a los niños a aprender un lenguaje

Los padres y cuidadores son los maestros más importantes durante los primeros años de vida de un niño. Los niños aprenden un lenguaje al escuchar a otros cuando hablan, y al practicar.

Incluso los bebés pequeños se dan cuenta cuando otras personas repiten los ruidos y sonidos que hacen y responden a ellos. Las habilidades cerebrales y de lenguaje de los niños se fortalecen si escuchan muchas palabras diferentes.

Los padres pueden ayudar a su hijo a aprender de muchas maneras como las siguientes:

  • Al responder a los primeros sonidos, gorjeos y gestos que hace el bebé.
  • Al repetir lo que dice el niño y al agregarle palabras.
  • Al hablar sobre las cosas que el niño ve.
  • Al hacer preguntas y escuchar las respuestas.
  • Al mirar o leer libros.
  • Al contar cuentos.
  • Al cantar canciones y hacer rimas.

Esto puede suceder tanto durante el tiempo de juego como durante las rutinas diarias.

Los padres también pueden hacer lo siguiente:

Conozca más sobre los indicadores del desarrollo del lenguaje.

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Algunos lenguajes son visuales en vez de hablados. El lenguaje de señas americano usa señales visuales, incluidos gestos, expresiones faciales y movimientos del cuerpo para comunicarse.

Qué hacer si hay preocupaciones

A algunos niños les cuesta entender y hablar, y necesitan ayuda. Puede que no dominen los indicadores del desarrollo del lenguaje al mismo tiempo que otros niños, y puede que esto sea un signo de un retraso o trastorno del lenguaje o del habla.

El desarrollo del lenguaje tiene diferentes partes y los niños podrían tener problemas con una o más de ellas:

  • Problemas para entender lo que dicen otras personas (lenguaje receptivo). Esto podría ser debido a que:
    • No escuchan las palabras (pérdida auditiva).
    • No entienden el significado de las palabras.
  • Problemas para comunicar los pensamientos utilizando el lenguaje (lenguaje expresivo). Esto podría ser debido a que:
    • No saben las palabras que deben usar.
    • No saben cómo combinar las palabras.
    • Saben las palabras que deben usar, pero no pueden expresarlas.

Los trastornos del lenguaje y del habla pueden presentarse juntos o por sí solos. Algunos ejemplos de problemas con el desarrollo del lenguaje y del habla son:

  • Trastornos del habla
    • Dificultad para formar correctamente palabras o sonidos específicos.
    • Dificultad para hacer que las palabras o las oraciones fluyan sin problemas, como el tartamudeo o el balbuceo.
  • Retraso del lenguaje: La capacidad de entender y hablar se desarrolla más lentamente que lo habitual.
  • Trastornos del lenguaje
    • Afasia (dificultad para entender o hablar partes del lenguaje debido a una lesión cerebral o a cómo funciona el cerebro).
    • Trastorno de procesamiento auditivo (dificultad para entender el significado de los sonidos que el oído envía al cerebro).

Los trastornos del lenguaje o del habla pueden presentarse con otros trastornos del aprendizaje que afectan la lectura y escritura.

Puede que los niños con trastornos del lenguaje se sientan frustrados al no poder entender a otras personas o al no poder hacerse entender, y podrían comportarse mal, sentirse indefensos o encerrarse en sí mismos.

Los trastornos del lenguaje o del habla también pueden presentarse con trastornos emocionales o conductuales, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o la ansiedad.

Los niños con discapacidades del desarrollo, como el trastorno del espectro autista, también pueden tener dificultades con el habla y el lenguaje. La combinación de desafíos puede hacer particularmente difícil para un niño tener éxito en la escuela. Es crucial diagnosticar adecuadamente el trastorno para que cada niño pueda recibir el tipo de ayuda correcto.

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Detección de problemas

Si un niño tiene un problema de desarrollo del lenguaje, hable con un proveedor de atención médica para que le hagan una evaluación. Un importante primer paso es averiguar si es posible que el niño tenga pérdida auditiva.

La pérdida auditiva puede ser difícil de notar, particularmente si el niño tiene pérdida auditiva solo en un oído o si tiene una pérdida auditiva parcial, lo cual significa que puede oír algunos sonidos, pero no otros.

Obtenga más información acerca de la pérdida auditiva, las pruebas para detectarla, su evaluación y tratamiento.

Un especialista en desarrollo del lenguaje —como un patólogo del habla y del lenguaje— va a realizar una cuidadosa evaluación para determinar qué tipo de problema de lenguaje o habla pueda tener el niño.

En general, aprender más de un idioma no causa trastornos del lenguaje, pero puede que los niños no sigan exactamente los mismos indicadores del desarrollo que aquellos que aprenden un solo idioma.

Desarrollar la capacidad de entender y hablar dos idiomas depende de cuánta práctica tenga el niño utilizando ambos idiomas, y el tipo de práctica.

Si un niño que está aprendiendo más de un idioma tiene dificultades con el desarrollo del lenguaje, puede que sea necesario que un especialista que entienda el desarrollo de habilidades en más de un idioma haga una cuidadosa evaluación.

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Tratamiento para trastornos del lenguaje o del habla y retrasos

Los niños con problemas de lenguaje a menudo necesitan ayuda adicional e instrucción especial. Los patólogos del habla y del lenguaje pueden trabajar directamente con los niños y sus padres, cuidadores y maestros.

El tener un retraso o trastorno del lenguaje o del habla puede hacer que el niño cumpla con los requisitos para una intervención temprana (para niños de hasta 3 años de edad) y para servicios de educación especial (para niños de 3 años y mayores).

Las escuelas pueden hacer sus propias pruebas de detección de trastornos del lenguaje o del habla para ver si un niño necesita intervención. Es necesario que un profesional de la salud haga una evaluación si hay otras preocupaciones acerca de la audición, el comportamiento o las emociones del niño.

Los padres, los proveedores de atención médica y la escuela pueden trabajar juntos para encontrar a los especialistas y el tratamiento correctos.

Lo que todos los padres deben saber

Los niños con discapacidades específicas de aprendizaje, incluidos los trastornos del lenguaje o del habla, cumplen con los requisitos para que les provean servicios de educación especial o adaptaciones en la escuela de acuerdo con la Ley de Educación de Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) y la Sección 504, una ley antidiscriminación.

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Más Información

CDC: Pérdida auditiva en los niños

Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación: El trastorno específico del lenguajeexternal icon

Centro de Información y Recursos para Padres: Recursos en españolexternal icon

Asociación Estadounidense del Habla, Lenguaje y Audición: ¿Qué es el lenguaje? ¿Qué es el habla?external icon

Источник: https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/childdevelopment/language-disorders.html

Desarrollo del lenguaje en el niño: de dos a tres años

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Seguimos repasando el desarrollo del lenguaje en el niño, el cual poco a poco se irá asemejando más al que empleamos nosotros en nuestro día a día.

Hasta ahora nuestro pequeño emitía frases de una sola palabra, iba ampliando su repertorio de sonidos, su capacidad de imitación le permitía repetir nuestras vocalizaciones o expresiones faciales, y su comprensión también se veía aumentada al poder discriminar mejor sonidos de su entorno.

Ahora, en la etapa que va desde los dos hasta los tres años, nuestro hijo seguirá enriqueciendo sus aptitudes lingüísticas. Veamos cómo lo hace.

Entre los 24 y los 30 meses

En lo referido a sonidos y vocabulario, es ahora cuando el pequeño comenzará a nombrar objetos concretos de su entorno siempre que quiera algo en concreto. Ya no nos dará pistas vagas sobre qué es lo que desea en ese momento. De este modo, será más fácil entenderle y evitar que se frustre ante la impotencia de que nadie le comprenda.

También es ahora cuando se refiere a sí mismo por el pronombre “yo”, además de emplear pronombres posesivos (“mío”). Será también capaz de hablar en plural añadiendo la “s” final a la palabra, aunque estas nuevas formulaciones no estarán siempre bien formuladas, ya que le costará (al principio) concordar correctamente género y número (“las perros”, “los casa”…)

Ahora que puede referirse a determinados objetos concretos, le resultará más fácil elaborar preguntas del tipo “¿qué es…?”, “¿dónde está…?”.

Y esto tendrá importancia ya que será un paso previo a la realización de combinaciones de palabras más ricas en sus oraciones, notándose el uso de frases del tipo “Sujeto+Verbo” (“Nene come”) o “Sujeto+Adjetivo” (“Mamá guapa”…).

Este tipo de combinaciones serán la base para la formación de construcciones del tipo “Sujeto+Verbo+Complemento” (“Nene come pan”).

Su repertorio de palabras expresivas también se va a ver incrementado notablemente, ya que a lo largo de este período de tiempo tendrá un repertorio de 300 palabras aproximadamente.

La capacidad de imitación verbal y gestual poco a poco va siendo más precisa, siendo ahora cuando nuestro hijo podrá repetir versos sencillos que escuche, podrá imitar modelos de acciones sencillas que vea en una imagen, podrá repetir modelos rítmicos sencillos o incluso, debido a que su capacidad de elaboración de frases está evolucionando, podrá imitar correctamente frases de hasta tres palabras.

Su comprensión continúa evolucionando al igual que el resto de sus capacidades lingüísticas, y se nota en que ahora es capaz de identificar acciones sencillas que están representadas en una imagen (ya hemos visto anteriormente que también será capaz de imitarlas) o de interpretar correctamente los significados de los sonidos que escucha (identificar cuando suena el teléfono, oye una ambulancia, un animal…).

También será ahora cuando comience a reconocer e identificar los nombres de las categorías familiares básicas (padre, madre, hermano…) y reconocer los nombres de la mayor parte de los objetos familiares y sus representaciones gráficas. Con respecto a él mismo, conocerá su propio nombre y apellidos.

La comunicación poco a poco va siendo más eficiente, pudiendo contar ahora algún acontecimiento reciente que le ocurriese, o responder a preguntas del tipo “¿qué es…?”, “¿qué hace…?”, “¿dónde está…?”, “¿de quién es…?” o “¿quién es…?”.

En general, podemos apreciar como nuestro hijo dirige sus acciones a través del lenguaje, no sólo mediante monólogos mientras realiza una acción (aunque no estemos nosotros presentes para oírlo), sino explicando situaciones en las que usa principalmente nombres de cosas, acciones y personas.

Además, dependiendo de la entonación de su voz, podrá otorgar a sus palabras un significado u otro, dependiendo de su estado interno.

Entre los 30 y los 36 meses

Aquí se inicia un período en el que el uso de los sonidos y el vocabulario empieza a ser cada vez más y más complejo; nuestro hijo comienza a usar distintos cuantificadores (todo, ninguno, mucho, poco…) y a hacer preguntas usando correctamente las partículas “cómo”, “cuándo”, “dónde” y “por qué”. Los verbos que emplea le sirven para describir lo que está haciendo o las acciones que ve representadas en su día a día.

Su repertorio de pronombres, preposiciones y demostrativos se encuentra en aumento, emplea el verbo “ir” más otro verbo en infinitivo para los diferentes tiempos (presente, pasado y futuro) y usa el gerundio para describr diferentes acciones (“Mamá está comiendo”), lo que nos hace ver que la competencia lingüística de nuestro hijo poco a poco es más elaborada.

Su lenguaje espontáneo cada vez cuenta con mayor número de artículos y plurales (los cuales cada vez emplea de forma más correcta). Además, usa (e imita) con frecuencia frases que cada vez van aumentando el número de elementos empleados, llegando en este momento a ser de hasta cuatro (“Papá no quiere pan”).

Con todo esto, vemos como su lenguaje expresivo se encuentra alrededor de unas 1.000 palabras, incluyendo además un amplio repertorio de fonemas en adquisición, como son los sonidos /b/,/p/,/t/,/g/,/k/,/f/,/j/,/ch/,/m/,/n/,/ñ/ y /l/.

En relación con este aumento de los sonidos y del vocabulario del niño, la comprensión también evoluciona, haciendo que el niño comprenda oraciones largas y cada vez más complejas, así como el porqué y el cómo de las cosas.

Si le solicitamos algo, es capaz de comprenderlo mejor, aún si aumentamos el número de objetos o de las acciones a realizar. Por ejemplo: “coge el vaso y los cubiertos”, “recoge y guarda la ropa”, “recoge los juguetes y ponte el abrigo”, etc.

La comprensión de aspectos temporales (noche, mañana…), espaciales (encima, debajo, delante, detrás…) y de diversos adjetivos comunes, dotan al pequeño de una capacidad comprensiva cada vez más grande. Además, un aspecto curioso de esta etapa es que el niño es capaz de identificar sus errores lingüísticos y de corregirlos mediante ensayo y error, algo que hasta ahora no era capaz de hacer.

Finalmente, observamos como su capacidad de comunicación le permite emplear verbos para describir lo que está haciendo o lo que ve en unas imágenes, así como describir lo que ha hecho utilizando frases, como hemos dicho anteriormente, de hasta cuatro elementos.

Pero lo más importante es que nuestro hijo va comprendiendo que es capaz de dirigir su acción a través del lenguaje, o lo que es lo mismo, ha descubierto la función reguladora del lenguaje.

Conclusión

El desarrollo del lenguaje en el niño entre los dos y los tres años es la antesala a un momento en el que tanto los sonidos, como las reglas gramaticales y las reglas sociales experimentarán un cambio muy grande hacia un lenguaje cada vez más complejo y elaborado que nuestro pequeño deberá ir adoptando según las exigencias del entorno.

Foto | thelesleyshow en Flickr
En Bebés y más | Desarrollo del lenguaje en el niño: de uno a dos años, Características principales del desarrollo de los sonidos en los niños, La rebeldía de los dos años

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/desarrollo-del-lenguaje-en-el-nino-de-dos-a-tres-anos

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está expuesto consistentemente a un mundo lleno de imágenes, sonidos y al habla y el lenguaje de los demás.

Hasta los seis meses la leche materna es suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales.

A partir de entonces tu bebé requerirá un aporte extra de calorías, vitaminas y minerales en forma de alimento sólido, además de su leche habitual.

Para ello será imprescindible la adquisición de una serie de utensilios indispensables para este importante paso hacia su independencia: empezar a comer solo

Y tambien:

No obstante, hay que saber que existen períodos clave en el desarrollo del habla y el lenguaje de los bebés y los niños pequeños. En estos períodos clave el cerebro está más capacitado para absorber el lenguaje. Si se dejan pasar estos períodos y no se expone al niño al lenguaje, será más difícil que este lo aprenda.
 

¿Cuáles son las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?

El bebé muestra las primeras señales de comunicación cuando aprende que con el llanto logra obtener alimento, consuelo y compañía.

Los recién nacidos, además, comienzan a reconocer los sonidos importantes a su alrededor, por ejemplo, la voz de la madre o de quien lo cuida. A medida que crecen, los bebés comienzan a distinguir los sonidos del habla que componen las palabras de su lenguaje.

Alrededor de los seis meses aproximadamente, la mayoría de los bebés reconoce los sonidos básicos de su lengua materna.

Aunque no todos los niños desarrollan las habilidades del habla y el lenguaje por igual. Sin embargo, todos los niños sí siguen una progresión natural o una serie de etapas para dominar las habilidades del lenguaje. Unas etapas que sin duda alguna ayudan a los médicos y a otros profesionales de la salud a determinar si el niño está siguiendo el desarrollo normal o si necesita ayuda.
 

Lenguaje de los niños: de 2 a 3 años

No cabe duda de que el mayor logro relacionado con el desarrollo del lenguaje en niños de 2 y 3 años es su capacidad de comprensión. Pero ¿cómo fomentar dicho desarrollo tan importante a esta edad?

El desarrollo del lenguaje de los niños de 2 a 3 años se caracteriza por su gran capacidad de comprensión. Los niños comprenden la mayoría de lo que se les dice, aunque todavía no saben pronunciar correctamente todas las palabras que conocen.

Hacia los 2 años los niños tienen un vocabulario bastante amplio, que van mejorando día a día con las palabras que oyen a su alrededor: en las conversaciones de los adultos, en sus juegos, en los cuentos que les lees… Se pasan el día escuchando y reproduciendo todo aquello que oyen (por eso, debes tener cuidado delante de él con tus palabras, evitando aquellas malsonantes que no quieras que reproduzca más tarde).

A partir de los 2 años comienza a desarrollar el pensamiento simbólico, lo que le permite comprender el concepto abstracto de algunas ideas sencillas.

Comienza a hacer frases de varias palabras e incorpora los pronombres, aunque aún no tiene muy clara su identidad respecto a los demás y habla de sí mismo en tercera persona. También emplea adjetivos y determinantes, forma frases con sujeto y predicado y empieza a conjugar los verbos.

Cuando se acerca a los 3 años su avance es vertiginoso. No para de hablar, de preguntar, de cuestionar todo. Su vocabulario ha amentado hasta las 1.000 palabras y sus frases son más largas y correctas: usa pronombres personales, adjetivos, verbos, el singular y el plural…

El repertorio del que hablábamos antes con sus dos añitos se multiplica sorprendentemente por diez un año después, es decir, alrededor de los tres años, alcanzando las 1.000-1.500 palabras. De esta forma, entre los 2 y los 3 años, se inicia la fase conocida como «explosión del vocabulario», que durará hasta los seis.

Pero aun así hay que tener en cuenta que algunos niños son más habladores que otros, aunque no importa demasiado ya que lo fundamental en esta etapa es que el niño comprenda lo que se le dice y que os entienda, más que utilizar un mayor o un menor número de palabras o ser más callado o tímido que el resto de niños de su edad.

Además, el niño a esta edad ya es capaz de memorizar y reproducir canciones, cuentos, poemas, etc.

Para fomentar su desarrollo del lenguaje, debes:

Hablarle siempre, contarle lo que haces y preguntarle lo que ha hecho él durante el día.

Leerle cuentos.

Dejarle tiempo para expresar sus ideas, no le metas prisa.

Alabarle cuando use una palabra nueva correctamente.

Corregirle sin que se dé cuenta, es decir, repitiendo después de él la palabra que ha dicho mal de forma adecuada.

Lo más normal, por tanto, es que los niños estén utilizando el lenguaje libremente, empezando a resolver problemas y a aprender conceptos.

Generalmente también los niños deberían poder participar sin problema alguno en sesiones de preguntas y respuestas sencillas.

También deben saber contar hasta tres objetos correctamente, contar historias o cuentos y se saben su nombre y su apellido.
 

¿Qué pasa si notamos algo raro?

Si notáis que vuestro hijo o vuestra hija está teniendo problemas auditivos o retrasos en el desarrollo del lenguaje lo mejor será consultarlo previamente con el pediatra.

Quizás una prueba de audición puede ser uno de los primeros pasos para saber si su existe realmente o no un problema de tipo auditivo.

A partir de los dos años ya, además, se puede optar por hacerle una evaluación logopédica (del habla y el lenguaje) sobre todo si no sabe seguir órdenes, contestar a preguntas sencillas o dice muy pocas palabras.

Entre los problemas de comunicación principales en los niños de 2 a 3 años de edad, se incluyen los siguientes:

– problemas auditivos

– problemas para seguir órdenes sencillas

– escasa adquisición de vocabulario

– habla poco clara

– tartamudez
 

No es lo mismo trastorno del habla que trastorno del lenguaje ¿en qué se diferencian?

Lo primero que se debe hacer sin duda alguna es diferenciar todos los términos que intervienen en el habla y en el leguaje, es decir, la voz, el habla y el lenguaje. Estos tres son las herramientas que utilizamos para comunicarnos con los demás:

La voz es el sonido que hacemos cuando el aire de los pulmones pasa a través de los pliegues vocales en la laringe haciéndolos vibrar.

El habla es la acción de hablar, o sea una de las formas en que expresamos nuestra lengua. Incorpora la coordinación precisa de acciones musculares de la lengua, los labios, la quijada y el tracto vocal para producir los sonidos reconocibles que constituyen el lenguaje.

Y el lenguaje es un conjunto de normas compartidas que permiten a la gente expresar sus ideas de modo lógico. El lenguaje puede expresarse en forma oral (verbal) o por escrito, o mediante señas u otros gestos, por ejemplo, parpadeando o moviendo la boca.

Una vez ya tenemos esto claro, podemos afirmar ya que los trastornos del lenguaje incluyen problemas para entender lo que otros dicen (lenguaje receptivo) o dificultad para compartir ideas (lenguaje expresivo). Sin embargo, los niños que tienen dificultad para producir correctamente los sonidos del habla, o que dudan o bien tartamudean al hablar sí podrían tener un trastorno del habla, y no del lenguaje.

El trastorno específico del lenguaje es una limitación que demora el dominio de las habilidades del lenguaje. Algunos niños con un trastorno específico del lenguaje podrían tardar para comenzar a hablar uno o dos años más por encima de lo normal aproximadamente.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/estimulacion/lenguaje-de-los-ninos-de-2-a-3-anos-4488

Las emociones y las conductas

Lenguaje de los niños de 2 a 3 años

(Delayed Speech or Language Development)

Su hijo ya tiene 2 años y apenas habla. Dice unas pocas palabras pero, en comparación con otros niños de su edad, usted cree que tiene bastante retraso.

Usted recuerda que su hermana era capaz de armar frases completas a la misma edad. Con la esperanza de que su hijo se acabará poniendo al día más adelante, usted pospone la búsqueda de ayuda profesional.

Hay niños que caminan muy pronto y otros que hablan muy pronto, se dice. No hay por qué preocuparse…

Esta situación es bastante habitual entre los padres de niños en quienes el habla se desarrolla más despacio de lo habitual.

A menos que también observen retrasos en otras áreas del desarrollo inicial del niño, los padres pueden dudar sobre si deberían o no buscar ayuda profesional.

Algunos justifican el retraso del habla de sus hijos diciéndose a sí mismos que “ya madurará” o que “a mi hijo le interesa más moverse que hablar”.

Conocer qué es “normal” y qué no lo es en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudarle a saber si usted debería preocuparse o si su hijo está evolucionando según lo esperable en ambos ámbitos.

Desarrollo normal del habla y del lenguaje

Es importante que en cada una de las revisiones médicas sistemáticas a que se someta su hijo, hable con su pediatra sobre el habla y el desarrollo del lenguaje del niño, así como sobre otros aspectos de su proceso evolutivo que le preocupen. Puede ser difícil saber si su hijo solo es inmaduro en su capacidad para comunicarse o si tiene algún problema que requeriría una atención profesional.

Las siguientes normas de referencia sobre el desarrollo pueden servirle de guía:

Antes de los 12 meses

Es importante observar a los niños de esta edad a fin de detectar indicadores de que utilizan la voz para relacionarse con su entorno. El gorgojeo y el balbuceo son las fases iniciales del desarrollo del habla.

Cuando los bebés se hacen mayores (a menudo en torno a los 9 meses), empiezan a unir sonidos, a incorporar las distintas entonaciones del habla y a decir palabras como “mamá” y “papá” (aunque sin entender qué significan).

Antes de los 12 meses, los bebés deberían ser receptivos a los sonidos y empezar a reconocer nombres de objetos de uso común (por ejemplo, biberón, chupete, etc.). Los bebés que observan atentamente su entorno pero no reaccionan al sonido es posible que presenten pérdidas auditivas (o hipoacusias).

Entre los 12 y los 15 meses

Los niños de esta edad deberían tener un amplio abanico de sonidos en su balbuceo (como p, b, m, d, o n), empezar a imitar y a aproximarse a los sonidos y palabras que modelan los miembros de su familia y típicamente decir una o más palabras (excluyendo “mamá” y “papá”) de forma espontánea. Los nombres suelen ser las primeras palabras que utilizan los bebés, como “bebé” y “pelota”. Su hijo también debería entender y seguir instrucciones de un solo paso (“Por favor, pásame el juguete” y similares).

De los 18 a los 24 meses

Aunque hay una gran variabilidad, la mayoría de los niños dicen unas 20 palabras cuando tienen aproximadamente 18 meses y unas 50 o más cuando cumplen 2 años. En torno a esta edad, los niños empiezan a combinar dos palabras en frases muy simples, como “bebé llorar” o “papá grande”.

Un niño de 2 años debería poder identificar objetos de uso común (tanto cuando el objeto está presente como cuando se trata de imágenes del objeto), señalar sus ojos, sus orejas y su nariz cuando alguien se las menciona y seguir instrucciones de dos pasos (como “Por favor, recoge el juguete y dámelo”).

De 2 a 3 años

Los padres suelen presenciar grades avances en el habla de sus hijos a esta edad. El vocabulario del niño debería crecer considerablemente (demasiadas palabras para poderlas contar) y el niño debería combinar de forma sistemática tres o más palabras en frases más largas.

Su comprensión también debería mejorar; con 3 años, un niño debería empezar a entender qué significa “ponlo en la mesa” o “ponlo debajo de la cama”. Su hijo también debería empezar a identificar colores y a entender conceptos descriptivos (por ejemplo, grande versus a pequeño).

La diferencia entre el habla y el lenguaje

El habla y el lenguaje suelen confundirse entre sí, pero hay una diferencia importante entre ambos:

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es un concepto mucho más amplio y engloba el sistema completo de expresar y recibir información provista de significado. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación, sea verbal, no verbal o escrita.

A pesar de que los problemas relacionados con el habla y con el lenguaje difieren, a menudo se solapan entre sí.

De todos modos, un niño con un problema de lenguaje puede pronunciar correctamente las palabras pero ser incapaz de combinar más de dos palabras en una frase.

El habla de otro niño puede ser difícil de entender, aunque sea capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas. Y otro niño puede hablar bien y con claridad pero tener dificultades para seguir instrucciones.

Señales de alarma de un posible problema

Si le preocupa el desarrollo del habla y del lenguaje de su hijo, he aquí algunos de los aspectos en que se debería fijar. Un lactante que no reacciona al sonido o que no vocaliza sería un buen motivo de preocupación.

Entre los 12 y los 24 meses, otros posibles motivos de preocupación serían los siguientes:

  • con 12 meses, no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano
  • con 18 meses, prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones
  • con 18 meses, tiene dificultades para imitar sonidos
  • tiene dificultades para entender peticiones verbales simples

Solicite una evaluación por parte de un profesional si un niño de más de 2 años:

  • solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea
  • solo emite determinados sonidos o palabras de forma repetida y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas
  • no puede seguir instrucciones simples
  • tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (roncos o nasales, por ejemplo)
  • cuesta más entenderle de lo que sería esperable por su edad. Los padres y los cuidadores habituales deberían entender la mitad de lo que dice un niño de 2 años y aproximadamente tres cuartas partes de lo que dice uno de 3 años. Con 4 años, a un niño se le debería entender prácticamente todo, incluso cuando hable a personas que no lo conocen.

Causas del retraso del habla o del lenguaje

Hay muchos aspectos que pueden provocar retrasos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

Los retrasos del habla en un niño que en otros ámbitos se desarrolla con normalidad pueden obedecer a problemas relacionados con el aparato fonador, como alteraciones en la lengua o en el paladar.

Un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua) puede limitar los movimientos linguales para la producción del habla.

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales motores, lo que implica la existencia de una comunicación ineficaz en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla.

El niño puede tener dificultades al utilizar y coordinar los labios, la lengua y la mandíbula para producir los sonidos del habla. El habla puede ser el único ámbito afectado o bien los problemas en el habla pueden ir acompañados de otros problemas orales motores, como las dificultades para alimentarse.

El retraso del habla también puede ser una parte (en vez de indicar) de un problema más “global” (o general) de un retraso del desarrollo.

Los problemas auditivos también pueden estar relacionados con los retrasos del habla. Por este motivo, cuando a un padre le preocupa el habla de su hijo, debería llevarlo a un audiólogo para que le evalúe la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, así como para entender, imitar y utilizar el lenguaje.

Las infecciones de oído (u otitis), sobre todo las de carácter crónico, pueden repercutir sobre la capacidad auditiva de un niño.

De todos modos, las infecciones de oído que reciben un tratamiento adecuado y se curan bien no deberían tener ningún efecto sobre el habla del niño.

Y, siempre que exista una audición normal en por lo menos un oído, tanto el habla como el lenguaje se pueden desarrollar con normalidad.

Qué hacen los especialistas en trastornos del lenguaje

Si usted o su pediatra sospechan que su hijo tiene un problema en el habla o en el lenguaje, es decisivo que un especialista en trastornos del lenguaje lo evalúe lo antes posible. Por supuesto, si resulta que su hijo no tiene ningún problema, el resultado de la evaluación permitirá reducir sus temores.

Aunque usted mismo puede buscar un especialista en trastornos del lenguaje, es posible que el pediatra de su hijo o que su médico de familia los remita a uno de estos profesionales.

Al realizar la evaluación, este tipo de especialista analizará el habla y el lenguaje de su hijo teniendo en cuenta el contexto del desarrollo general del niño. Aparte de observar a su hijo, este profesional le aplicará una serie de pruebas y escalas estandarizadas y comprobará si ha alcanzado o no los distintos hitos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El especialista en los trastornos del lenguaje también avaluará:

  • lo que entiende su hijo (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir su hijo (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • si su hijo intenta comunicarse de otras maneras, como señalando, sacudiendo la cabeza, haciendo gestos, etc.
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estado oral motor de su hijo (cómo trabajan conjuntamente la boca, la lengua, el paladar, etc. durante el habla, así como durante las conductas de comer y de tragar)

Si el especialista en trastornos del lenguaje considera que su hijo necesita hacer terapia del lenguaje, su participación, en calidad de padre o de madre, será de suma importancia.

Usted podrá observar las sesiones de terapia del lenguaje y aprender a participar en el proceso.

El terapista le enseñará cómo puede trabajar con su hijo en casa para mejorar el habla y las habilidades lingüísticas del pequeño.

Es posible que la evaluación que haga el especialista en trastornos del lenguaje sobre el habla y el lenguaje de su hijo indique que sus expectativas eran demasiado altas. Los materiales educativos que establecen las etapas y los hitos evolutivos en el desarrollo del habla y el lenguaje pueden ayudarle a ver a su hijo de una forma más realista.

Qué pueden hacer los padres

Como muchos otros aspectos de la vida, el desarrollo del habla es el resultado de la interacción entre la herencia y el ambiente (entre lo innato y lo adquirido). La dotación genética determina, en parte, la inteligencia y el desarrollo del habla y del lenguaje.

De todos modos, gran parte de este desarrollo depende del ambiente.

¿Se estimula adecuadamente al niño en casa y en la guardería? ¿El niño tiene oportunidades para participar en el intercambio y para comunicarse libremente? ¿Qué tipo de retroalimentación recibe el niño?

Cuando se detectan problemas en el habla, el lenguaje, de tipo auditivo o del desarrollo, la intervención precoz puede proporcionar la ayuda que necesita el niño. Y, cuando se entiende mejor las causas de que un niño no hable, se pueden aprender formas de favorecer el desarrollo del habla.

He aquí unos pocos consejos generales que puede utilizar en su casa:

  • Dedique mucho tiempo a comunicarse con su hijo, incluso durante la etapa de la lactancia: háblele, cántele y fomente en él la imitación de sonidos y de gestos.
  • Léale a su hijo, empezando cuando tan solo tenga 6 meses. No tiene que leerle libros enteros, pero busque libros apropiados para su edad, de tapa blanda o dura y con dibujos que animen a su hijo a mirar mientras usted van nombrando los dibujos. Pruebe empezar con cuentos clásicos para bebés (como “El conejito Pat”, donde se pueden imitar y realizar movimientos, como acariciar) o libros con texturas que los niños pueden palpar y sentir. Más adelante, deje que su hijo señale dibujos reconocibles e intente nombrarlos. Luego pase a los versos y canciones infantiles, que tienen el atractivo de la rima y el ritmo. Avance hacia los libros predecibles (como el de “Los tres cerditos”) que permiten a los niños anticipar lo que va a ocurrir. Es posible que su pequeño hasta empiece a memorizar partes de sus cuentos favoritos.
  • Aproveche situaciones de la vida cotidiana para reforzar el habla y el lenguaje de su hijo. En otras palabras, pásese todo el día hablando sin parar. Por ejemplo, nombre los alimentos que compra en la tienda de comestibles, explíquele lo que hace mientras prepara la comida o limpia una habitación, señale objetos de la casa y, cuando vayan en coche, coméntele los sonidos que vayan oyendo. Formule preguntas a su hijo y hágase eco de sus respuestas (incluso aunque sean difíciles de entender). Hable de forma sencilla, pero no utilice nunca el habla infantil, es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Independientemente de la edad que tenga su hijo, reconocer y tratar su retraso en el habla o el lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque que usted puede adoptar para ayudarle. Con un tratamiento adecuado, lo más probable es que su hijo pueda comunicarse mejor con usted y con el resto del mundo.

Revisado por: Amy Nelson, MA, CCC-SLP
Fecha de revisión: julio de 2013

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/retraso-en-el-desarrollo-del-habla-o-del-lenguaje/

Embarazo saludable
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