Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

Contents
  1. Proteger los ojos de los niños del sol es importante. Gafas de sol infantiles para niños y bebés
  2. ¿Qué daños puede causar el sol en los ojos de un bebé o niño?
  3. Los problemas o daños que el sol puede causar en los ojos son:
  4. ¿Cómo puedo proteger los ojos de mi bebé o niño de la radiación solar? 
  5. ¿La lente que lleven las gafas de sol para niños pequeños tiene que ser especial?
  6. ¿Cómo elegir las mejores gafas de sol para bebés y niños?
  7. ¿Dónde comprar gafas de sol infantiles?
  8. ¿Qué marca de gafas te recomiendo?
  9. Mi hijo se quita todo el rato las gafas de sol, ¿Qué hago?
  10. Guía para elegir el mejor protector solar para niños
  11. 1. Fórmula específica para su piel
  12. ¿Qué significa testado pediátricamente y dermatológicamente?
  13. ¿Qué significa hipoalergénico?
  14. Menores de 6 meses
  15. Bebés a partir de 6 meses
  16. Niños
  17. 3. Protección alta
  18. ¿Qué significa protección alta?
  19. 4. Textura ultraligera y alta tolerancia 
  20. 5. Resistente al agua y que no irrite los ojos
  21. ¿Qué significa resistente al agua?
  22. Cómo escoger y usar un protector solar
  23. ¿Qué tipo de protector solar es el mejor?
  24. Distintos tipos de protectores solares
  25. Otras cosas a tener en cuenta
  26. Cómo, cuándo y dónde usar protector solar
  27. ¿Quién necesita usar protector solar?
  28. ¿Cuál es el mejor protector solar para mis hijos?
  29. Elección del mejor protector solar, ¿ qué características deben de cumplir?
  30. En niños menores de 6 meses:
  31. En niños mayores de 6 meses y menores de 3 años y niños con dermatitis atópica:
  32. En niños mayores de 3 años:
  33. Y por último y muy importante…
  34. Te puede interesar…
  35. Mitos y verdades sobre la protección solar en los niños
  36. El sol es perjudicial para los niños. SÍ Y NO
  37. Los bebés no pueden estar al sol. VERDADERO
  38. Las cremas solares protegen contra la radiación solar. SÍ Y NO
  39. Las cremas solares pediátricas son diferentes. VERDADERO
  40. Los niños de piel morena no necesitan protección. FALSO
  41. Solo hay que proteger la piel en invierno. FALSO
  42. Hay que echarse la crema media hora antes de exponerse al sol. FALSO
  43. Una sola aplicación no es suficiente. VERDADERO
  44. El protector se puede reutilizar de un año a otro. FALSO
  45. El aftersun es una loción hidratante más. FALSO
  46. Hay que proteger sus ojos. VERDADERO

Proteger los ojos de los niños del sol es importante. Gafas de sol infantiles para niños y bebés

Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

Ya sabes que soy una loca del sol. Siempre protejo mucho a mis hijos aunque son muy morenos y de ojos negros.

Y te diré que tan importante me parece la protección solar de piel de tus hijos como proteger del sol los ojos de los bebés y niños.

Proteger los ojos de los niños frente al sol es importante y necesitas encontrar unas buenas gafas de sol infantiles para ellos.

No, no valen las gafas de Hello Kitty que compraste en el mercadillo del paseo marítimo el año pasado porque eran muy monas.

Es importante usar gafas de calidad, con lentes solares especiales y polarizadas.

 Yo sólo hay determinadas marcas que considero de confianza en el tema de las gafas de sol infantiles. Me gusta especialmente cebe y es la que yo he elegido este verano para mis hijos.

Cuando un bebé nace te habrás fijado en que tiene los ojos delicados de un color claro como velado y que no deja ver el que será el color definitivo de sus ojos.

Ese velo va desapareciendo y los ojos de tu bebé van desarrollándose y tomando su futura tonalidad con el paso de los días y meses.

Esto le hace que los ojos de los niños sean mucho más delicados que los ojos de los adultos frente al sol.

El iris de un bebé y niño hasta que tiene unos 10 años es mucho más claro que el que tendrá de adulto y por tanto, deja pasar más luz a través de la retina.

Este paso extra de radiación solar Ultravioleta (UV) dañina puede llegar a ser hasta un 75% más que en los adultos así que está claro que los ojitos de tu bebé o niño necesitan que los protejamos desde el exterior.

Es decir, la protección solar es más importante cuanto menor es tu bebé o niño. 

Además, los bebés y niños pasan mucho tiempo al aire libre en verano y por tanto sus ojos están expuestos al sol muchas horas.

¿Qué daños puede causar el sol en los ojos de un bebé o niño?

Los daños del sol en los ojos infantiles son casi desconocidos puesto que no son tan evidentes como los daños en la piel.

Y lo que no vemos, pensamos que no existe pero sabemos que no es así. Como no vas a ver una quemadura en los ojos de tu bebé, es más fácil distraernos y no prestar demasiada atención a una zona tan delicada.

Los niños pueden dar signos de que el daño ocular está comenzando si notas que sus ojos se enrojecen, que se quejan de dolor en los ojos o que les molesta la luz. Lo bueno es que los pequeños daños habituales se suelen corregir con un buen descanso y el paso de los días.

Los problemas o daños que el sol puede causar en los ojos son:

  • A corto plazo, queratitis o quemaduras solares en la córnea.
  • A medio plazo deslumbramientos y borrosidad en la visión.
  • A largo plazo ocurre lo mismo que en la piel, que se acumula el daño solar. La consecuencia pueden ser problemas oculares como la degeneración macular (DMAE) o cataratas cuando tu hijo sea adulto.

¿Cómo puedo proteger los ojos de mi bebé o niño de la radiación solar? 

Existen gafas de sol para bebés de 6 meses, 8 meses o de un año y es importante elegir la gafa más adecuada en cada edad y usarlas siempre que salgas de casa con tu bebé en un día soleado.

En el caso de los niños, es muy importante usar gafas de sol infantiles para niños de 2 y 3 años en adelante.

Además de elegir la gafa correcta, puedes proteger los ojos de tus hijos con el uso de gorras, sombreros o sombrillas fabricadas en materiales con protección solar. Te recomiendo invertir en comprar prendas con factor de protección solar y así te aseguras que la radiación que las atraviesa sea mínima.

¿La lente que lleven las gafas de sol para niños pequeños tiene que ser especial?

La lente de las gafas de sol infantiles es la parte más importante de unas gafas de protección.

La mejor lente para protección solar debe ser:

  • evitar el paso de la luz solar. Dentro de la luz solar, existen unas radiaciones concretas, la luz azul o HEV (luz visible de alta energía) que es la que daña especialmente los ojos infantiles.
  • la lente, independientemente de que sea polarizada, debe evitar estas radiaciones azules.
  • materiales resistentes evitando los cristales frágiles que con caídas o golpes pudieran romperse y dañar los ojos. Los más habituales suelen ser el policarbonato
  • materiales resistentes a los rayados en medida de lo posible.
  • materiales ligeros y que no pesen porque si las gafas les resultan incómodas, se las quitarán.
  • el ínidice de protección de la lente debe ser de mínimo categoría 3 o superior.
  • diseños atractivos para que a tus hijos les gusten

¿Cómo elegir las mejores gafas de sol para bebés y niños?

  • que la lente sea todo lo anteriormente dicho.
  • materiales ligeros y que no pesen porque si las gafas les resultan incómodas, se las quitarán.
  • diseños atractivos para que a tus hijos les gusten.
  • Si las gafas vienen con funda para guardarlas correctamente o no.

¿Dónde comprar gafas de sol infantiles?

Está claro, te recomiendo los establecimientos sanitarios

¿Qué marca de gafas te recomiendo?

Este año en casa estamos probando las gafas de sol cebe. Y me han encantado. ¿Por qué?

  • las lentes con categoría 3 blue light, es decir, protegen los ojos infantiles de la radiación más nociva para ellos.
  • Me da garantía de que los ojos de mis hijos y mi bebé están correctamente protegidos.
  • Además de tener un tono azulado muy chulo, dejan ver los colores reales bastante bien para ser unas gafas de sol.
  • Las lentes de policarbonato son ligeras y aguantan muy bien caídas y golpes.
  • las monturas son muy bonitas y resistente.
  • Los diseños son muy deportivos y modernos.
  • las de bebé venían con una goma para sujetarla a la cabeza que luego se puede quitar con 2 simples «clicks» y me ha venido muy bien para que mi bebé las acepte bien.
  • las fundas rígidas y resistentes para aguantar el trote de la vida infantil vernaniega.

Mi hijo se quita todo el rato las gafas de sol, ¿Qué hago?

Existen gafas que tiene goma en las patillas para sujetarlas y dificultar que tu hijo se las quite.

Yo te recomiendo que si te parece una buena opción, compres unas gafas a las que le puedas quitar luego la goma.

Seguramente tu hijo se quita las gafas porque le molesta tener algo en la cara y además, si es un bebé, querrá verlas y jugar con ellas.

La goma te ayudará a que tu hijo tenga puestas las gafas unos minutos y se dé cuenta de que está mucho más cómodo con las gafas de sol.

Con los días seguramente le podrás quitar la goma puesto que él mismo te pedirá las gafas para poder ver con comodidad. Estas gafas de cebé de las que te hablaba tienen disponible esa goma que puedes poner y quitar.

Si tu hijo es mayor de dos años, te recomiendo que hables con él y le expliques todo lo que te he contado en este post.

¿Qué gafas de sol has comprado para tus hijos?

Источник: https://www.cestaland.com/blog/gafas-sol-infantiles-ninos-bebes-proteger-ojos/

Guía para elegir el mejor protector solar para niños

Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

Llega el calor, las #ganasdesol aumentan y para poder disfrutar del sol de la manera más saludable debemos cuidar y proteger nuestra piel. En el caso de los niños, adoptar buenos hábitos y usar un protector solar formulado para ellos es clave para reducir el riesgo de sufrir quemaduras y daño solar a largo plazo, como el cáncer de piel. 

¿Quieres conocer las características que debe tener un protector solar para niños? ¡Sigue leyendo!

1. Fórmula específica para su piel

La piel de los niños es más frágil que la de los adultos, va madurando progresivamente.

Su piel es más fina, menos resistente, es especialmente sensible a temperaturas extremas y cambios de temperatura, tiene mayor tendencia a la sequedad y es más sensible a la radiación solar.

  Por ello es muy importante que su protector solar esté testado dermatológicamente y pediátricamente.

La gama pediátrica de ISDIN está testada dermatológicamente y pediátricamente. Además, para minimizar el riesgo de alergia, está formulada sin perfumes y es hipoalergénica.

¿Qué significa testado pediátricamente y dermatológicamente?

Indica que el producto ha sido probado en sujetos para comprobar su eficacia y tolerancia en condiciones reales de uso bajo la supervisión de un dermatólogo y un pediatra. 

¿Qué significa hipoalergénico?

Indica que el producto ha realizado un test específico para confirmar un riesgo bajo de producir reacciones alérgicas. En ISDIN, además, nuestras fórmulas están evaluadas para confirmar que sus ingredientes son respetuosos con la piel.

Menores de 6 meses

La regulación europea, pediatras y dermatólogos recomiendan no exponer a los bebés menores de 6 meses a la luz solar directa. 

Bebés a partir de 6 meses

Pediatras y dermatólogos recomiendan el uso de protectores solares a partir de 6 meses, principalmente fotoprotectores minerales y sin perfume, como Fusion Fluid Mineral Baby Pediatrics, para minimizar los riesgos de alergia y reacción en la piel.

Niños

Cuando los niños empiezan a ser más exigentes con la textura recomendamos un fotoprotector como Fusion Water Pediatrics. Ultraligero, de absorción inmediata, y no irrita los ojos. ¡No podrán resistirse a usarlo!

Recuerda… · Hasta los 3 años de edad es recomendable usar ropa con tejidos que protejan del sol. · En todas las edades es aconsejable el uso de gafas de sol y gorras.

3. Protección alta

El FPS (Factor de Protección Solar) o en inglés SPF (Sun Protection Factor) hace referencia al grado de protección frente a la radiación UVB (ultravioleta B) del sol. Esta radiación tiene mucha energía y es la causa principal de las quemaduras solares.

La quemadura solar es un efecto indeseable a corto plazo, no obstante, la piel tiene memoria. Los efectos acumulativos del sol pueden ser mucho más graves y aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel. Cuando el niño es más pequeño, debe preocuparnos sobre todo de que no sufra quemaduras solares.

Según vaya creciendo, la prioridad será enseñarle unos buenos hábitos de protección solar.

Las quemaduras solares son dolorosas y molestas y pueden requerir en ocasiones de evaluación por parte de un médico.

Además, pueden acompañarse de un “golpe de calor” o síntomas generales como mareo, décimas o incluso deshidratación. Esto es debido a que se ha estado expuesto al sol durante mucho tiempo.

Por eso es tan importante cuidar y proteger la piel de los niños desde bien pronto.

¿Sabías que el 80% de los melanomas se asocian a padecer quemaduras solares antes de los 20 años? Es muy importante proteger a nuestros hijos del sol desde pequeños con filtros adecuados y educarles en el hábito.

 
Tomar el sol es agradable, pero todos somos sensibles a la luz solar en mayor o menor medida. En general, las pieles claras necesitan protegerse más del sol que las pieles oscuras, pero en el caso de los niños lo más recomendable es utilizar siempre un SPF alto: 50, o muy alto: 50+.

¿Qué significa protección alta?

Existe una normativa europea que regula la clasificación de SPF en baja, media, alta y muy alta. Esta normativa de etiquetado tiene la finalidad de simplificar los SPF para facilitar su lectura.

Un SPF de 30 a 50 está catalogado como protección alta. Un SPF 50 protege frente casi un 99% de los rayos UVB. Recuerda que esto ocurre si aplicas el fotoprotector generosamente, si no aplicas la cantidad adecuada puede que no estés bien protegido.

El sol también emite radiación UVA (ultravioleta A), responsable del fotoenvejecimiento prematuro, las manchas y el cáncer de piel. Los fotoprotectores que ofrecen mayor protección tienen un símbolo con las letras UVA dentro de un círculo: significa que también protege frente a esta radiación.

4. Textura ultraligera y alta tolerancia 

Para poder usarlo a diario es importante que el protector solar para niños sea agradable de aplicar, se extienda bien, se absorba rápido y no deje residuo blanco. Si cuesta de extender, tardaremos más en aplicarlo y será molesto para el niño. 

Además, como padres, necesitamos que toda la familia pueda aplicarse la crema, sea cual sea su tipo de piel. Por ello, los fotoprotectores pediátricos son aptos para todo tipo de pieles, incluida piel atópica.

Recuerda… · Un adulto puede usar un protector solar para niños pero al revés no es aconsejable. Los fotoprotectores pediátricos están específicamente formulados para las necesidades de su piel.

5. Resistente al agua y que no irrite los ojos

Los niños juegan, nadan… Necesitan una fotoprotección que se pueda aplicar por todo el rostro sin que moleste ni irrite los ojos y que sea resistente al baño, para aguantar su ritmo.  

Busca un protector solar para niños que sea resistente al agua y que esté evaluado bajo control oftalmológico para garantizar que no irrita los ojos.

¿Qué significa resistente al agua?

Indica que el protector solar resiste a 2 baños de 20 minutos, es decir, un máximo de 40 minutos. Aún así, recuerda que hay que reaplicarlo tras nadar, llenarse de arena e incluso secarse con una toalla.

Descubre la gama de fotoprotectores Pediatrics de ISDIN, específicamente formulada para la piel de los niños. Los aliados perfectos para proteger la piel de nuestros hijos mientras disfrutamos del sol de la manera más saludable.

¿Tienes dudas o comentarios? Escríbenos a consumercare.es@isdin.com indicando el título del artículo en el asunto y te responderemos lo antes posible. ¡Muchas gracias!

Источник: https://www.isdin.com/blog/guia-para-elegir-el-mejor-protector-solar-para-ninos/

Cómo escoger y usar un protector solar

Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

Con todos los protectores solares disponibles en el mercado, puede ser complicado elegir el más adecuado para su hijo. Pero lo más importante a la hora de utilizar un protector solar es saber lo bien que protege la piel contra los rayos ultravioletas (UV).

¿Qué tipo de protector solar es el mejor?

Al comprar un protector solar, hay que fijarse en tres cosas importantes. Compruebe en la etiqueta que el protector solar:

  1. tenga un FPS (factor de protección solar) de 30 o superior
  2. proteja tanto contra los rayos UVA como contra los rayos UVB (un protector solar de «amplio espectro»)
  3. sea resistente al agua (que proteja a los niños mientras estén dentro del agua durante 40-80 minutos)

Distintos tipos de protectores solares

Los protectores solares pueden ser de varios tipos diferentes: cremas, geles, espráis y sticks (aplicadores en bastón o barra) Las cremas van muy bien para las áreas de piel seca, los bastones ayudan alrededor de los ojos y los geles van bien en las áreas con pelo (como el cuero cabelludo). Con los protectores en espray, es difícil saber si se ha aplicado una cantidad suficiente; además, existe la posibilidad de que los niños respiren el protector. Algunos espráis también son inflamables, de modo que se deben evitar las chispas y las llamas cercanas cuando se usen.

Otras cosas a tener en cuenta

  • No utilice protectores solares que contengan PABA, ya que pueden causar alergia en la piel.
  • Para piel sensible, busque productos cuyo ingrediente activo sea el dióxido de titanio.
  • Los adolescentes o preadolescentes que quieran usar un protector auto-bronceador deberían adquirir uno que también tenga protección UV (muchos no la tienen o tienen una cantidad muy reducida de este tipo de protección).
  • Algunos productos de cosmética contienen protector solar, pero no suelen ofrecer suficiente protección contra el sol. Asegúrese de que su hijo en edad adolescente se ponga protector solar antes de maquillarse.

Los bebés menores de 6 meses no se deben exponer al sol.

Cuando salgan al exterior, vista a su bebé con ropa ligera que le cubra brazos y piernas; y no se olvide ponerle una gorra provista de visera. Si es imposible evitar el sol, puede usar una pequeña cantidad de protector solar en las partes del cuerpo del bebé que se expongan al sol, como las manos y la cara.

Cómo, cuándo y dónde usar protector solar

Para que el protector solar pueda desempeñar bien su función, se debe usar correctamente. Asegúrese de que:

  • Aplica el protector solar cada vez que su hijo se vaya a exponer al sol. Para obtener los mejores resultados, aplique el protector unos 15 a 30 minutos antes de que el niño se exponga al sol.
  • No se olvide de las orejas, las manos, los pies, los hombros y detrás del cuello. Levante las tiras de los trajes de baño y aplique protector solar debajo (por si las tiras se desplazaran con el movimiento del niño). Protéjale los labios usando una manteca de cacao con un FPS de 30.
  • Sea generoso al aplicar el protector solar: los dermatólogos recomiendan aplicar una onza (una cantidad suficiente como para llenar un chupito o un medidor típico de medicamento) al cubrir las áreas de piel que se vayan a exponer al sol.
  • Aplique el protector solar con frecuencia, aproximadamente cada 2 horas. Vuelva a aplicar el protector solar después de que su hijo haya estado sudando o nadando.
  • Aplique un protector solar resistente al agua si su hijo va a estar nadando o en contacto con el agua. El agua refleja e intensifica los rayos del sol; por lo tanto, los niños necesitan una protección duradera. Los protectores solares resistentes al agua pueden durar hasta 80 minutos dentro del agua, y algunos también son resistentes al sudor. Pero, aunque en la etiqueta del protector solar ponga que es resistente al agua, asegúrese de volver a aplicar el protector cuando su hijo salga del agua.
  • No trate de hacer durar los frascos de protector solar. Haga acopio de varios a la vez, y tire a la basura los protectores solares que hayan caducado o que usted haya comprado hace más de 3 años.

¿Quién necesita usar protector solar?

Todos los niños necesitan protegerse del sol. La Academia Americana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés) recomienda que todos los niños, independientemente del tono de piel que tengan, se pongan protector solar con un FPS de 30 o superior.

Aunque las personas de piel oscura tienen más melanina protectora y se broncean con más facilidad, en vez de quemarse, el bronceado es un indicador de lesión en la piel por efecto del sol.

Los niños de piel oscura también se pueden hacer quemaduras solares dolorosas.

Y recuerde ser siempre un buen ejemplo. Usar habitualmente protector solar con un FPS de 30 o superior y limitar el tiempo durante el que se expone al sol reducirá su riesgo de lesionarse la piel, y enseñará a su hijo a protegerse bien del sol.

Revisado por: Kate M. Cronan, MD

Fecha de revisión: octubre de 2017

Источник: https://m.kidshealth.org/Nemours/es/parents/sunscreen-esp.html

¿Cuál es el mejor protector solar para mis hijos?

Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

Hoy hablaremos de la importancia de la protección solar en los pequeños de la casa. ¿Cómo elijo el mejor protector solar para mi hijo? ¿Vale cualquiera? ¿ Debe de cumplir algún requisito especial? ¿Podemos usar toda la familia el mismo? Son algunas de las preguntas que seguramente os habéis hecho con la llegada del buen tiempo.

Con este post pretendo resolver estas dudas y algunas otras que detectamos desde el mostrador de la farmacia.

Es importante que sepáis que la mayor parte de la radiación solar que recibe nuestra piel a lo largo de toda la vida tiene lugar en la etapa infantil, por lo que es precisamente cuando más debemos proteger la piel y crear hábito en nuestros pequeños.

Al hablar de la incidencia de la radiación solar muchas veces se piensa en los momentos en los que los niños están en la playa, en la piscina o en la montaña…pero…¿y en el día a día?, ¿en el patio de recreo?, ¿mientras juegan en el parque?, ¿cuándo vamos de paseo?, ¿cuándo van en bici o juegan un partido de fútbol al aire libre?. Es muy importante concienciarnos de una buena protección solar todos los días del año, haciendo especial incidencia en los meses de marzo a octubre. Es muy importante saber que las quemaduras que pueda sufrir la piel en los tres primeros años de vida determinarán la probabilidad de sufrir un cáncer de piel en la edad adulta.

Por otro lado la piel de los niños  es más fina y sensible lo que la hace que sea más permeable y puedan producirse más reacciones de alergia a determinados productos, los melanocitos (células encargadas de producir melanina en defensa de la radiación solar) no están lo suficientemente desarrollados , el sistema inmunitario es inmaduro y la proporción de lípidos también es menor que la del adulto con lo que tienen un mayor riesgo de sufrir quemaduras, alergias… Es por todo ello que los fotoprotectores que debemos elegir para nuestros hijos deben de ser específicos para su tipo de piel. Y NO vale cualquiera.

Lo ideal sería no exponer al sol a los niños menores de tres años algo que en la realidad es muy difícil puesto que sobre todo en época veraniega con lo que más disfrutan es con el agua del mar o la piscina pero sí que podemos tomar una serie de precauciones para minimizar riesgos.

Elección del mejor protector solar, ¿ qué características deben de cumplir?

En primer lugar, decir que los fotoprotectores deben proteger tanto de la radiación UVB (la responsable de las quemaduras, el enrojecimiento, de algunas lesiones precancerosas…) como de la radiación UVA (responsable de las manchas, alergias solares, envejecimiento prematuro, cáncer de piel…).

La radiación UVA está presente todo el año, por ello además de fijarnos en el símbolo numérico al que estamos acostumbrados en los envases (20+, 30+, 50+) que es lo que indica la protección frente a UVB debemos buscar el siguiente símbolo que avala que dicha crema cumple la normativa de protección frente a UVA (proteger al menos 1/3 frente a UVA de lo que protege frente a UVB).

Si no encontráis este símbolo, no compréis ese fotoprotector.

Los fotoprotectores incorporan en su fórmula filtros que son los encargados de “defendernos” de la radiación solar. Os resumo:

  • Filtros químicos u orgánicos: Actúan absorbiendo la radiación UV y transformándola en otra energía inocua para la piel. Estos filtros dan a las cremas “buena cosmeticidad”, son más fáciles de extender pero al penetrar en la piel es más fácil que den reacciones alérgicas en pieles sensibles o frágiles. Evitar los que contienen Octocryleno y benzofenonas que son más susceptibles a provocar reacciones alérgicas.
  • Filtros físicos , minerales o inorgánicos: Actúan reflejando la radiación por lo que no son absorbidos por la piel, lo cual los convierte en más seguros ya que es más difícil que puedan provocar una reacción alérgica. La “desventaja” es que son menos cosméticos y son más difíciles de extender dejando muchas veces la típica “máscara blanca” en el lugar de aplicación. Algunos de ellos son: Dióxido de Titanio, óxido de Zn, Mica, Talco, Calcium hydroxyapatite…

En niños menores de 6 meses:

No hay que exponerlos al sol. En principio no necesitan ningún fotoprotector y en el caso de utilizar alguno sobre todo si coincide en los meses de verano que sean siempre fotoprotectores con filtros físicos o minerales.

En niños mayores de 6 meses y menores de 3 años y niños con dermatitis atópica:

Usar fotoprotectores físicos o minerales para minimizar el riesgo de alergia o brote de atopia.

En niños mayores de 3 años:

Se pueden usar fotoprotectores pediátricos con FPS 50+. Combinan filtros físicos con los químicos que mejor se toleran minimizando así el riesgo de reacciones alérgicas.

Os dejo algún ejemplo de fotoprotectores que contienen filtros físicos o minerales: Bioderma Photoderm 50+, Isdin pediatrics Fluid Mineral Baby 50+, La Roche Posay Anthelios Baby 50+.

Además del tema de los filtros es importante en incidir en más factores a la hora de la elección del mejor protector solar para nuestros hijos:

  • Deben ser seguros.
  • Estables frente a agentes externos (deben de conservar las propiedades cuando entran en contacto con un medio húmedo como el agua o el sudor y  no degradarse cuando se exponen al sol).
  • Resistentes a la fricción.
  • Deben ser eficaces.
  • Deben estar testados en pieles sensibles y en niños (que haya estudios clínicos que lo avalen).
  • Deben ser fórmulas hidratantes.
  • No deben contener (o contenerlos a muy bajita concentración) perfumes, colorantes y conservantes.
  • Deben estar testados a nivel ocular y no producir irritación en los ojos.

Y por último y muy importante…

  • Aplicar el fotoprotector media hora antes de la exposición solar.
  • Hay que aplicar la cantidad adecuada y necesaria: 2 mg/cm2 de piel, lo cual casi nunca se cumple por lo que la capacidad protectora de la crema solar se reduce casi siempre.
  • Renovar la aplicación cada 2 horas.
  • Evitar la exposición solar en las horas centrales del día: 12h a 17h.
  • No olvidar las zonas de los empeines, orejas, hombros…
  • Cubrir el cuerpo de los niños con camisetas, la cabeza con gorra o sombrero…
  • Utilizar gafas de sol para proteger también los ojos de las radiaciones solares.

Cualquier duda en la elección, no olvides que en la farmacia estamos para ayudarte.

¿Te han servido estos consejos?

Te puede interesar…

Источник: https://www.marrosalud.com/blog/el-mejor-protector-solar-para-mi-hijo/

Mitos y verdades sobre la protección solar en los niños

Los ojos de los niños necesitan la mejor protección solar

El verano se acerca a pasos de gigante y con él llega el ocio familiar al aire libre y alguna que otra escapada a la playa o a la montaña.

Por eso, antes de que las aperturas de las piscinas den el pistoletazo de comienzo oficial de la época estival, te explicamos qué hay que tener en cuenta para que los niños se beneficien de las bondades del sol, pero bien protegidos.

La doctora Elena de las Heras, dermatóloga del Hospital Ramón y Cajal, experta en melanomas de la piel, y miembro de las Sociedades de Dermatología de España, Alemania, Europa y de la Sociedad Internacional de Dermatoscopia, echa por tierra algunos mitos que circulan en torno a la protección solar y nos alerta sobre otras medidas a tomar que sí son verdad.

El sol es perjudicial para los niños. SÍ Y NO

No todo es blanco o negro. «No hay que demonizarlo pero sí tomar algunas precauciones», asegura la experta. Tomar el sol en dosis pequeñas:

  • Mejora su estado de ánimo. Es el mejor antidepresivo, también en niños y adolescentes.

  • Tiene efecto calmante. La luz del sol induce la síntesis de opioides endógenos, hecho que se traduce en bienestar y tranquilidad.

  • Unos 15 minutos diarios de exposición al sol es suficiente para sintetizar la vitamina D, indispensable para fijar el calcio en nuestros huesos.

  • Regula el sistema defensivo. La dermatitis atópica y otros trastornos de la piel, como la psoriasis o el acné, mejoran cuando al exponerse al sol.

Sin embargo, un exceso de tiempo al sol y sin protección puede:

Y es que, tal y como asegura la dermatóloga, aproximadamente el 80% de la exposición solar a la que estamos expuestos durante nuestra vida se produce durante los primeros 20 años. Por eso, es en la infancia cuando más debemos cuidarnos.

Los bebés no pueden estar al sol. VERDADERO

Según la dermatóloga, todos tenemos que evitar la exposición al sol de forma prolongada siempre y más aún entre las 11 y las 17 horas, sobre todo en caso de niños menores de tres años.

Además, añade que los bebés menores de seis meses no deben exponerse nunca al sol, ya que se queman y deshidratan con facilidad.

Eso implica que hay que evitar llevarlos a la playa o a la piscina y, si están, siempre a la sombra y protegidos con crema solar, gafas y ropa fresca.

Además, según explica el Plan Nacional de 'Actuaciones Preventivas de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud 2018', del Ministerio de Sanidad, «los menores de cinco años y en especial menores de uno, son uno de los grupos de población más sensibles a los cambios de temperatura» y, por tanto a sufrir un golpe de calor.

Su menor reserva de agua y sudoración y un aparato respiratorio aún en desarrollo los hacen más vulnerables a un sobrecalentamiento excesivo del cuerpo que llega a impedir el funcionamiento adecuado de los órganos vitales. Esta situación de riesgo aparece cuando el pequeño está expuesto a «situaciones con humedad y temperaturas elevadas, sin protección ni hidratación adecuada».

Las cremas solares protegen contra la radiación solar. SÍ Y NO

La radiación solar es la transferencia de energía por ondas electromagnéticas provenientes del sol que emite un amplio espectro de radiaciones, desde rayos gamma hasta longitudes de onda largas, de tipo infrarrojo. Algunas radiaciones solares afectan a la piel, como la radiación UV:

  • La radiación UVB, prolonga el bronceado y está parcialmente atenuada por la capa de ozono Es necesaria para que organismo sintetice la vitamina D y facilita la formación de la melanina, un pigmento presente en las células de la piel que ayuda a prolongar el bronceado. pero también es la causa principal de las quemaduras solares, daños oculares y melanoma.

  • La radiación UVA, es más peligrosa porque no causa dolor y penetra más profundamente en la piel, donde produce radicales libres y altera las células. Acelera el envejecimiento de la piel y puede provocar la intolerancia al sol, conocida normalmente como alergia solar y enfermedades pigmentarias (melasma, manchas).

  • La radiación UVC es muy perjudicial, pero es absorbida por la capa de ozono.

Los fotoprotectores nos protegen de la radiación UVB y UVA, y probablemente también de la radiación infrarroja, aunque sus efectos aún están en estudio. Hay que asegurarse de que aparezca en el etiquetado especificada esta doble protección.

Las cremas solares pediátricas son diferentes. VERDADERO

La piel de los niños es mucho más sensible que la de los adultos, por lo que se quema y deshidrata con más facilidad, ya que aún no está suficientemente fortalecida.

De esta forma, las cremas solares infantiles están más adaptadas a sus necesidades. De ahí, que sea más adecuado protegerles con una específica para ellos, aunque lo adultos sí podamos usar la suya, porque también sirve para nosotros.

Entre las diferencias:

  • Utilizan menos perfumes o ninguno.

  • Su consistencia es más densa y tienen un tono más blanquecino. ¿La causa? Incluyen un mayor porcentaje de filtros físicos, mientras que los solares de los adultos utilizan mayor proporción de filtros orgánicos. Aún así, cada vez tienen una textura más similar y fácil de extender, como la de los mayores.

  • Suelen ser más resistentes al agua.

  • No llevan alcohol, porque al menos hasta los quince años de edad, la piel aún no se ha desarrollado por completo.

Los niños de piel morena no necesitan protección. FALSO

¿Cuántas veces hemos oído que 'como tengo la piel oscura, no necesito protección' o 'me pongo menos factor solar porque sino no me pongo morena'? Las dos afirmaciones son totalmente erróneas y más graves aún en caso de los niños.

«El bronceado no protege del sol, sino que es un mecanismo de defensa contra él, un síntoma de que está dañando la piel».

Así lo asegura Elena de las Heras, quien añade que:

«Estar moreno se vinculó hace décadas con un estatus de bienestar. Sin embargo, la medicina dice lo contrario: la piel reacciona ante un daño solar produciendo melanina, bronceándose, y eso desencadena una serie de procesos acumulativos que terminan pasando factura en la salud de la piel”.

Por esta razón, es indispensable usar protector siempre, con un filtro más alto o menos, según el tipo de piel.

El factor de protección solar (SPF) indica el tiempo durante el que un protector solar aumenta la capacidad de defensa natural de la piel antes de llegar a quemarse, frente a los UVB.

Es decir, un SPF 30, por ejemplo, hace que la piel tarde 30 veces más en enrojecer, que si no se aplicara protección.

Eso significa que las personas con fototipos I y II (las pieles más claras) tardan mucho más en broncearse y además necesitan mayor protección para no dañar su dermis.

Aún así, ante las dudas la máxima protección es lo más recomendable para los niños y explica que: “Europa ha puesto el límite de SPF en 50 porque se ha visto que por encima de este factor no se consigue mayor absorción de rayos ultravioletas”.

Solo hay que proteger la piel en invierno. FALSO

Las radiaciones ultravioletas A son invisibles a nuestros ojos, pero están presentes todo el año y dañan nuestra piel. Por eso, es fundamental que protejamos nuestra piel y la de nuestros hijos siempre, incluso en invierno, estando a al sombra o en días nublados.

Hay que echarse la crema media hora antes de exponerse al sol. FALSO

Una investigación de la Universidad de Málaga, publicada en el diario de la Academia Europea de Dermatología, terminó con esta creencia, al demostrar que los protectores solares son efectivos en la piel a los cinco minutos de aplicarlos.

Así que lo importante es protegerse en cuanto estemos bajo el sol, da igual que salgamos de casa con la crema puesta o esperemos a llegar a la playa. Quizás en caso de los niños resulta más cómodo aplicarlo en casa, ya que una vez cerca del agua, nos tocará perseguirlos para echarles la crema.

Una sola aplicación no es suficiente. VERDADERO

No hay reglas sobre cada cuánto tiempo hay que reaplicar el protector. Depende del tipo de piel y de la actividad que realice el pequeño.

Así lo explica la doctora de las Heras, que recomienda volver a echarla cada 2-3 horas (en caso de adultos) y cada hora, si son niños, o incluso más frecuentemente en función de los baños o posibles fricciones por ropa.

Además, añade que «aunque hoy en día los protectores solares cada vez son más resistentes al agua, es recomendable seguir aplicándola tras un baño prolongado o tras cada baño, en caso de los niños».

El protector se puede reutilizar de un año a otro. FALSO

Muchos de nosotros lo hacemos, sobre todo porque «da pena tirar una crema tan cara» y que está casi entera. Pero no somos conscientes de que ya no protegerá igual nuestra piel ni menos la de nuestros hijos.

Según explica la dermatóloga, una vez abierto el envase, hay que utilizarlo antes del año, ya que el calor al que están expuestos en la playa o la piscina degrada sus ingredientes y hace que pierda su efectividad.

El aftersun es una loción hidratante más. FALSO

Aunque apliques protector solar, el sol, el agua del mar o el cloro, hacen que nuestra piel y la de los niños se deshidrate, e incluso provoquen quemaduras y rojeces, escozor y tirantez.

La función de las lociones aftersun es precisamente la de calmar y regenerar la piel tras la exposición al sol:

  • Hidrata y nutre la piel.

  • Refresca y alivia el escozor y el calor provocado por la radiación solar.

  • Previene los signos del fotoenvejecimiento y mantiene la piel más joven.

  • Prolonga el bronceado y logra que sea más uniforme.

Hay que proteger sus ojos. VERDADERO

Muy pocos somos conscientes de los efectos nocivos de los rayos de sol sobre los ojos de los niños: pueden provocar alteraciones agudas de la córnea, lesiones degenerativas y quemaduras agudas en la retina, además de patologías tan duras como cataratas o degeneración macular asociada a la edad.

Por eso, igual que nos preocupamos de proteger su piel, también debemos velar por sus ojos y procurando que lleven las gafas de sol siempre desde bebés, ya que el cristalino a edad temprana aún no se ha desarrollado por completo y deja pasar la luz.

De hecho, antes del primer año de vida, deja pasar el 90 por ciento de la radiación UVA y el 50 por ciento de la UVB, llegando directamente a la retina, lo cual puede provocar daños a corto y largo plazo.

Así que siempre que el sol brille en lo alto, protégelo con gafas y un gorro.

Fotos | iStock

En Bebés y Más | Los 17 campamentos de verano más originales para que los niños disfruten del verano de su vida, Verano con niños: 13 imprescindibles para una tarde de piscina con el bebé

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/mitos-verdades-proteccion-solar-ninos

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: