Los terribles dos años

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Los terribles dos años

Juanito acaba de cumplir dos años. Desde hace unos meses la palabra “NO” y “OTRO” son sus frases típicas. Le dan leche y quiere otra mamadera. Lo sientan y no quiere, quiere comer parado.

Le ponen el chaleco y quiere otro. Lo invitan a jugar y no quiere. Y cuando el “no” viene de parte de sus papás, la pataleta que arma la escuchan hasta los vecinos.

Está muy claro que ni él sabe lo que quiere, sino que su objetivo es contradecir.

Es que los famosos “terribles 2” no son ningún mito, sino que parte del desarrollo de los menores.

Para quienes no lo han escuchado, así se le llama a la edad de los dos años debido a que se convierte para los padres en un período muy difícil, ya que nuestros angelitos comienzan a sacar su voz y nos desafían constantemente además de hacer numerosas rabietas.

Pero depende de nosotros como padres que dejen de llamarse así y pasen a ser una etapa diferente. Entender esta etapa puede ayudarnos a comprender a nuestro pequeño, saber que es común, hacerla más llevadera y por sobretodo vivirla sin dañar nuestro vínculo, ayudándolo para que su desarrollo se dé de la mejor manera posible.

Pero, ¿por qué ocurre esto?

A partir del año y medio, los pequeñitos que ya consiguieron su anhelada independencia para desplazarse, comienzan a descubrir que son seres independientes de sus padres y que pueden hacer cosas por ellos mismos.

Por eso empiezan a querer hacer cosas solos y a tratar de imponer sus deseos. Es común verlos querer vestirse solos, comer solos, o subirse solos al auto, por mencionar algunos ejemplos.

También en esta etapa están descubriendo quién manda, por lo que nos desafían constantemente para saber hasta dónde pueden llegar.

Y otro rasgo muy importante de este período de la vida: los niños a esta edad no saben reconocer ni manejar sus emociones, solo las sienten y se desbordan ante ellas. Por lo que ante la frustración, el enojo, la tristeza, etc., se expresan muy a menudo a través de gritos, llantos, pataletas o agresiones.

Hay que aclarar que, a pesar de que todos los niños pasan por un período con estas características, la intensidad de su manifestación tendrá relación con el temperamento de cada uno y con el manejo por parte de los padres o cuidadores. La duración también varía de niño en niño, comenzando algunos antes de los dos años y pudiendo terminar hasta los 4 años.

Debido a que el temperamento no podemos cambiarlo, el factor que sí puede generar cambios y que debe ayudar a que el pequeño se desarrolle de la manera más sana, a pesar de su temperamento, es cómo los adultos lo ayudamos a transitar esta etapa.

Antes de mencionar qué podemos hacer para ayudarlo, cuatro cosas que NUNCA deberíamos hacer ante las rabietas o actitudes desafiantes. El caso: es la hora del almuerzo y Juan no quiere comer su comida. Comienza diciendo que quiere otra cosa, pero al decirle que no, se enfurece, bota el plato al suelo y comienza a llorar desbordadamente. ¿Qué no hacer?

  1. Darle en el gusto para que la pataleta se acabe. Ceder y darle otra comida para que se calme. Con esto le estamos enseñando que las pataletas son una forma adecuada de conseguir los objetivos.
  2. Enganchar con la pataleta. Enojarse por la pataleta y dejar el rol del adulto, poniéndonos a la altura del niño, peleando y discutiendo con él a la par, llegando a los gritos y tratos poco adecuados al perder la paciencia. Generamos un ambiente donde nuestro hijo bloqueará cualquier manejo de su emoción y enseñamos un incorrecto modo de enfrentar situaciones.
  3. Invalidar su emoción. Lo que es incorrecto es cómo manifiesta su emoción, no el hecho sentir la frustración por no poder comer lo que quiere. Hay que mostrar comprensión.
  4. Usar el miedo para cambiar de conducta. Por ejemplo, decirle si no te lo comes vendrá el señor del saco o un perro (al que teme) se vendrá a comer tu comida.

¿Qué se podría hacer en este caso? Sacarlo del lugar donde está, hablarle con calma desde su altura (mirándolo a los ojos) y decirle: “Entiendo que no te gusta esta comida, no te puedo obligar a que te guste, pero te la tienes que comer”. Dejarlo un rato para que se tranquilice y cuando haya vuelto en sí, decirle “ahora vamos a comer la comida”.

12 sugerencias para que “los terribles 2” no sean tan terribles

  1. Conocer el temperamento de tu hijo/a para poder abordarlo de la mejor manera. Cada niño es único y se pueden usar distintas estrategias dependiendo de sus características individuales.
  2. Anticiparse a las rabietas. Por ejemplo, si sabemos que cuando tiene sueño o hambre se pone irritable, no llevarlo a la plaza en ese estado, porque sabemos que terminará en pelea.
  3. Tener normas bien definidas y ser constantes en ellas. Por ejemplo, si no se puede jugar a la pelota adentro de la casa, preocuparse de que siempre sea así para que el niño con el tiempo se vaya acostumbrando a que no se puede y cada vez que le digan que no, se moleste menos. Cuesta cumplir a veces, pero es un esfuerzo que vale la pena.
  4. Tener rutinas definidas. Esto le da mucha seguridad a nuestros hijos, porque pueden predecir lo que vendrá y eso les baja el nivel de ansiedad y los anticipa a saber qué se espera de ellos. Procura mantener los horarios y el orden de las actividades básicas diarias.
  5. Elegir las batallas. Es probable que a esa edad todo quieran decidirlo ellos. Por eso, para no estar en un constante “gallito”, darle la posibilidad que elija en ciertas oportunidades lo que él o ella quiera. Por ejemplo, si no quiere el chaleco azul que habías pensado ponerle, dejarlo/a elegir (aunque no combine).
  6. Darle ciertos grados de autonomía, aunque ello vaya en contra del correcto comportamiento u orden. Por ejemplo que coma solo/a, a pesar de que no coma del todo bien. Es muy importante que sienta que sus padres confían en sus capacidades a pesar de que sea contra la buena conducta. Ya habrá tiempo para que aprenda cómo se come en la mesa.
  7. Potenciar las buenas conductas. Por ejemplo, si ordenó sus juguetes después de que se lo dijimos sin protestar, felicitarlo y decirle que lo hizo muy bien.
  8. Verbalizar sus emociones. Si se pone a gritar porque se le rompió un juguete y lo tira, decirle: “Entiendo que te enoje que se te rompa algo, pero llorando y tirándolo no es la forma de mostrar tu enojo, no hará que el juguete se arregle”. Sí, quizás sientas que le estás hablando a una pared en algunos casos, pero es importante hacer evidentes sus emociones y ponerles nombre.
  9. Evitar los sermones. A esta edad con los niños hay que ser claros, concisos y concretos en lo que le decimos. Si les damos un sermón largo sobre su mal comportamiento o cómo debe ser una mejor persona, es probable que a la segunda palabra ya esté con la cabeza en otra cosa y nosotros molestos llamándole la atención porque no nos escucha.
  10. Dejar que experimente consecuencias en la medida en que no lo expongan a daños a él ni a terceros. Por ejemplo, si está jugando de una manera brusca con su juguete, advertirle que se romperá y si no deja de jugar así, permitir que se rompa para que aprenda las consecuencias de maltratar un juguete.
  11. No esperar que su comportamiento sea el de un niño más grande. Son muy chicos aún, todavía hay muchas facultades que no desarrollan, por lo que debemos esperar el comportamiento de un niño de dos años.
  12. Cuando está con pataleta, cambiar el foco. A veces resulta viene esta técnica. Por ejemplo, si está llorando en la plaza porque quiere el columpio ocupado, distraerlo con algo que le guste y mostrarle el entretenido juego que están haciendo en la arena.

Como todo buen manejo de situaciones difíciles con los hijos, mantener la calma y contener son siempre la clave. Y no olvidarnos que son comportamientos normales y que con paciencia, ternura y firmeza podemos hacer que los “terribles dos” sean menos terribles…

¿Qué dificultades te tocaron con tu hijo/a de dos años? ¿Qué otros consejos agregarías?

Источник: https://eldefinido.cl/actualidad/plazapublica/9201/Los-terribles-dos-Que-hacer-cuando-tu-exbebe-se-vuelve-incontrolable/

Los terribles dos: más allá del mal comportamiento…

Los terribles dos años

La llegada de un bebé siempre es sinónimo de alegría, los padres ven como este se va desarrollando y creciendo. Sin embargo, durante el segundo año de vida, los cuidadores notan que en los menores comienza a ver un cambio en su comportamiento, están más inquietos y lloran demasiado.

Estas conductas marcan la llegada de “los terribles dos”. Los terribles dos se le denomina a la etapa que puede ir desde el primer hasta el tercer año de vida de un infante, en la cual puede haber berrinches intensos, así como mal comportamiento (Morrison & Flegel, 2018).

Dentro de las características principales se encuentran:

Decirque no a todo

Te podrás fijar como tu hijo comienza a decir que no, incluso cuando sabes que si desea las cosas. El ejemplo más claro es cuando le preguntas ¿quieres comer? Y el automáticamente dice que no, después tu podrás decir algo como ¿quieres algo de tomar? Y el responderá No, no.  Ya que se niega rotundamente a las cosas.

Quererhacerlo todo por su cuenta

Enesta etapa el bebé quiere hacer todo lo que ve, imita todas las acciones de laspersonas a su alrededor, esto debido a que aprende a través de la observación.Sin embargo, no quiere recibir ayuda para hacer las cosas. Por ejemplo, deseaservirse el jugo o comer por si solo, así como subirse a muebles para obteneralgún juguete.

Berrinchesintensos

Estaes la característica más importante o por la que se le conoce a los terriblesdos, el pequeño comienza a tener berrinches y rabietas muy intensas, suduración e intensidad aumentan, pareciera ser que algo lo ha cambiado, puessiempre se enoja y llora cuando no obtiene lo que quiere, es por esto que paralos cuidadores es difícil controlar la situación.

Las primeras mentiras

Una de las características peculiares, es que en este momento del desarrollo el niño comienza a entender su capacidad para ocultar la verdad, por lo cual muchas de las veces, aunque las pruebas estén en su contra dice mentiras.

Imaginemos que una madre no ha escuchado ruido de su hijo por un rato, lo cual de entrada ya es una alarma de que alguna travesura ha hecho, cuando la madre llega al cuarto y ve que las paredes están pintadas, y pregunta ¿por qué lo hiciste? Y el responderá, “yo no lo he hecho” incluso cuando esta vea sus manos llenas de pintura.

Unaetapa de mucha curiosidad

El niño en este momento de su vida tiene la capacidad de desplazarse por más lugares, su motricidad comienza a ser mejor, por lo cual su curiosidad aumenta, lo que hace que quiera conocer todo a su alrededor.

Es importante permitirle explorar, pero a la vez comenzar a marcar límites para que este vaya aprendiendo a tener autodisciplina (dejar los objetos de una mesa, no tocar las ranuras de los conectores de luz etc.) y pueda tener cada vez  un mejor comportamiento.

¿Porqué sucede esto?

Desde que un bebé es concebido comienza un vinculo de apego con sus cuidadores primarios, el cual desde el nacimiento hasta los primeros años de vida marcarán su desarrollo emocional y cognitivo de una manera significativa.

Esto a través de que los cuidadores primarios respondan de una manera adecuada ante las necesidades del niño, como su alimentación, sueño, afecto; así como con el contacto a través de los sentidos y una conexión emocional (viéndolo a los ojos, tocándolo, hablándole, expresando cariño) y cuando sea más grande a través de ayudarlo a regular lo que siente y vive.

Sinembargo, aun y cuando el bebé necesita de sus cuidadores para sobrevivir,conectar, sentirse protegido y querido, al mismo tiempo los terribles dosmarcan el comienzo del procesode individualización y de autonomía, el cual todos los seres humanosrealizamos, y que durará hasta los primeros años de la vida adulta.

¿Sontan malos los terribles dos?

Primero que nada, debemos de entender que esta etapa es completamente normal, el niño miente porque entiende que tiene la capacidad de verse y asumirse como un otro, un ser individual a sus cuidadores; dice que no a todo porque ha entendido que tiene la posibilidad de pensar y actuar de una manera distinta, por ende, quiere aprovecharlo al máximo.

Por otro lado, a lo que respecta a los berrinches, también son normales, el bebé comienza a estar en una etapa llamada preoperacional, la cual durará hasta los 7 años aproximadamente, donde su pensamiento es egocéntrico y le cuesta entender los puntos de vista de los otros y muchísimo más la lógica de las cosas (Piaget,1981). Es por esto que va a tener dificultad para entender porqué no puede obtener todo lo que quiere.

 ¿Qué debo hacer?

Primeroque nada, relajarse, y entender que es una etapa, no tratar de tener todo bajocontrol o pensar que algo malo pasa con tu hijo.

La labor más grande de uncuidador es propiciar todo lo necesario en alimento, cuidados y conexiónemocional, pero a la vez ayudar a que ese ser conforme pase el tiempo ocupecada vez menos de ti, es por esto por lo que, en esta etapa, se le debeentender a los bebés, pero sobre todo comenzar el gran camino de ayudarlos aregularse. Por lo que te recomiendo:

  • Escucharlo,aun y cuando tenga el berrinche, trata de tranquilizarlo, si este es muyintenso, no digas nada y espera a que se calme.
  • Cuandose posible ayúdalo a regularse, si esta haciendo una rabieta ayúdalo arespirar, a que pueda expresar lo que siente y no se quede en el llanto.
  • Pornada en el mundo des algo durante un berrinche, los niños son muy inteligentes,si tu cedes ante un berrinche, estas ayudando a que el menor entienda que elcomportarse de esta manera es una opción y la mejor manera para obtener lo quequiere.
  • Antela mentira no sobreactúes, no hay que actuar con severidad o alarmarse, puedescomenzar por enseñarle a través de historias o ejemplos el significado dementir, y porque podría traernos problemas, sin embargo, será difícil por suedad, por eso hay que intentar, pero tampoco preocuparse, porque en estemomento del desarrollo las mentiras son “pequeñas”.

Si logras ayudar a tu bebé a regular su conducta, lo entiendes, pero lo conduces a tener límites y control, esta etapa será transitoria, ya que conforme pase el tiempo la intensidad y frecuencia de los berrinches disminuirán.

Por otro lado, aprenderá como funcionan las mentiras, y poco a poco la lógica de las cosas, lo cual harán que su desarrollo emocional y cognitivo sea óptimo. Y, sobre todo, ¡más que preocuparte, ocúpate!…

Referencias

  • Morrison, J., & Flegel, k. (2018). Laentrevista en niños y adolescentes. Habilidades y estrategias para eldiagnóstico eficaz del DSM-5 (Vol. I). Ciudad de México: Manual Moderno.
  • Piaget, J. (1981). Seis estudios de psicologia.Barcelona: Seix Barral.
  • Dunford, C. (2008). Los terribles dos años. Barcelona:Libros Cúpula.

Источник: https://www.actualidadenpsicologia.com/los-terribles-dos-mas-alla-del-mal-comportamiento/

¿Cómo lidiar con los terribles dos años?

Los terribles dos años

Cada una de las etapas de la niñez tiene sus particularidades, hay momentos tiernos en el cual nuestro pequeño hace gestos y acciones que son  realmente adorables y muchas veces hasta muy divertidas, pero en contra parte también experimentamos momentos críticos y de gran dificultad.

De todas las etapas de la niñez, sin lugar a dudas, los terribles dos años es una de las que requiere de una especial atención, tolerancia y amor, todo esto debido a que justo en esta edad se marca el inicio de la independencia infantil.

Guiar y educar a un niño de dos años de edad puede resultar difícil en algunos momentos, por lo cual a las madres nos toca lidiar con sus deseos de caminar, alimentarse o vestirse completamente solos, y llenarnos de mucha paciencia y tolerancia aunque los resultados puedan ser frecuentemente algo desastrosos.

Los dos años pueden ser una de las edades más determinantes de los niños, ya que van formando la capacidad de elegir. Por ejemplo: qué ropa desean ponerse, hacia qué dirección quieren caminar y si desean o no bañarse o vestirse.

En esta edad van mostrando parte de su esencia y personalidad, así como también demuestran lo increíblemente enérgicos, audaces  e impredecibles que son en comparación a los meses pasados.

A los dos años comienza la etapa pre-operacional, esto significa que los niños aprenden a interactuar con el ambiente de una forma más compleja a través del uso de palabras y de imágenes mentales.

Piaget

Comportamiento clásico de los terribles dos años

En esta divertida y especial etapa podremos notar diferentes conductas y comportamientos que debemos disfrutar pero quizá a la vez corregir. He aquí algunos de ellos:

• Si de emocionalidad se trata, los niños de esta edad pueden mostrar de forma evidente cómo se pueden sentir en cada instante, como por ejemplo: felicidad por la visita de algún familiar o molestia si no cumples uno de sus deseos.

Es fácil captar la atención de los niños en los terribles dos años, pero también puede ser fácil perderla si alguna actividad se vuelve monótona o poco atractiva para sus sentidos.

• Los pequeños pueden ser muy sensibles y algo egocéntricos deseando por ejemplo ser las princesas de la casa o los pequeños guerreros de mamá.

• Los berrinches, gritos, rabietas e inclusive la muestra de un poco de agresividad pueden ser comportamientos típicos que caracterizan los terribles dos años.

Recomendaciones para lidiar con los terribles dos años

1. Premiar a tu hijo por un buen comportamiento. Es necesario hacerle notar que a medida que tengan un buen comportamiento será reconocido y así podrá conseguir un poco más rápido lo que desee, esta recomendación le reforzará el valor del esfuerzo.

2. Conducta ejemplar. Cuando la familia da un buen ejemplo será más fácil ver cosas positivas sobre los pequeños. Los terribles dos años se destacan por la repetición de palabras y conductas de sus seres cercanos.

3. Establecer reglas. Imponer normas y mantenerlas firmes será favorecedor para su educado y posterior integración a la sociedad.

4. Enseñar a que se exprese con palabras. Esto evitará las pataletas y el llanto. Es importante mostrarle que con conductas negativas no conseguirá absolutamente nada de lo que desea.

5. Darle poder de decisión. De vez en cuando ponlo a elegir entre la comida, juguetes o ropa que desee usar, les gusta sentir que son tomamos en cuenta.

6. Dejar que experimente las consecuencias. Si ya le has repetido muchas veces lo que pueda suceder (mientras no comprometas su integridad) deja que experimente pequeñas situaciones, quizás para el próximo preste más atención a lo que dices.

7. Relájate un poco.  A los dos años el desorden alrededor de tu pequeñito es normal; procura no desgastarte buscando la perfección en el hogar para no sumar tensión a lo que ya estás viviendo.

A pesar de las dificultades,  sin duda los dos años puede ser una de las edades más hermosas, ocurrentes y fascinantes. Como madres solo debemos vivirlo y dar lo mejor a nuestro hijito porque él solo necesita de nuestro apoyo y tolerancia durante su crecimiento.

Soy un terremoto de amor
que para ti quiero brindar,
Tu mi hermosa madre me ves salir y entrar,
Gracias a ti mis ojos pueden brillar,
Puedo sentir la brisa pasar,
Por ti mis pies pueden saltar
-Anónimo-

Источник: https://eresmama.com/lidiar-los-terribles-dos-anos/

Embarazo saludable
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