Meses del Bebé. Tu bebé con 18 meses, Bebé 18 meses

Visita médica de control de los 18 meses

Meses del Bebé. Tu bebé con 18 meses, Bebé 18 meses

El control de los 18 meses es una visita muy importante. Al niño le colocarán muchas vacunas y evaluarán su crecimiento. En este momento, los temas de sueño y disciplina suelen ser una preocupación para los padres. Está claro que tú no desperdiciarás esta oportunidad, ni te conformarás «tan sólo con vacunas».

Desde el punto de vista del pediatra, se espera que esta visita sea la que presente más obstáculos. No debes sorprenderte si tu pequeño no muestra la más mínima intención de cooperar. Es normal que llore y esté muy inquieto.

Es posible que el niño necesite dosis de refuerzo de las vacunas que ya se le han colocado, además de otras nuevas.

Revisa tu programa de vacunación y verifícalo con tu pediatra para asegurarte de que tu bebé tenga sus vacunas al día.

Viste a tu pequeño con un trajecito de dos piezas que sea fácil de sacar. Prepárate para tenerlo en tu regazo la mayor parte del examen. Lleva uno o dos de sus juguetes favoritos. Algún tentempié también puede ayudarle a sobrellevar esta visita.

Es probable que en esta visita, tu pediatra:

  • Pese y mida al niño. Consulta en dodot.com la gráfica de crecimiento.
  • Te informe acerca del desarrollo y crecimiento emocional del niño.
  • Revise el desarrollo del niño para asegurarse de que es normal.
  • Te hable sobre el tema de la disciplina.

Tu pediatra te hará diversas preguntas, por ejemplo:

  • ¿Has llevado al niño a otro pediatra desde la última visita? Si es así, ¿cuál fue el motivo de la consulta? ¿Cuál fue el resultado de esa visita? ¿Te recetaron otros medicamentos o tratamientos?
  • ¿Se encuentran dentro de un nivel normal las habilidades del niño para caminar, correr y trepar? ¿Sabe caminar hacia atrás?
  • ¿Cuán desarrolladas están sus habilidades de lenguaje? ¿Qué dice? ¿Ya está juntando palabras? ¿Cuántas palabras maneja?
  • ¿Comprende órdenes sencillas como «Trae tus zapatos » o «Tráeme un pañal»? ¿Puede escuchar y seguir un cuento sencillo? ¿Mira las ilustraciones de un libro?
  • ¿Responde a instrucciones sencillas o juegos simples como el «Dónde está»?
  • ¿Qué tal juega? El tipo de juego que un niño prefiere nos dice mucho sobre sus capacidades cognitivas. ¿Te imita realizando labores del hogar? ¿Sabe ensamblar bloques?
  • ¿Utiliza herramientas como una cuchara o un tenedor o usa un juguete para alcanzar otro?
  • ¿Está comenzando a decir «No» y a tener rabietas? Éstas son buenas señales del crecimiento emocional y cognitivo.
  • ¿Puede arrastrar un juguete por el suelo?
  • ¿Sabe usar una cuchara y beber de un vaso?
  • ¿Indica con su dedo alguna parte del cuerpo cuando se le pide?

Habla de todo

A esta edad, tres son las cosas que preocupan a la mayoría de los padres: la dieta, la disciplina y acostar al niño. Estos confusos y conflictivos temas están relacionados con el creciente sentido de independencia de tu hijo. Otras preocupaciones pueden ser cómo manejar los «No» y las rabietas y cómo conseguir que el niño coma.

  • Dieta: informa a tu pediatra sobre lo que el niño está comiendo en la actualidad. Si el niño aún toma biberón, conversa sobre la posibilidad de quitarle el hábito. Si crees que tu bebé es tan caprichoso para comer que no se está nutriendo bien, coméntalo con su pediatra. Si estás alimentando a un niño con comida de calidad, probablemente su dieta será la correcta. El aumento de peso que registre le indicará a tu pediatra si está comiendo una cantidad apropiada. El apetito y el ritmo de crecimiento disminuyen en los primeros años. Debería usar una cuchara y por lo menos beber de un vaso entrenador. Consulta sobre vitaminas y flúor.
  • Disciplina: informa a tu pediatra si te parece difícil controlar a tu pequeño. Habla de las medidas que tomas cuando le inculcas disciplina al niño, cuáles funcionan y cuáles no.
  • Sueño: los problemas de sueño son comunes a esta edad. Trata de llevar un diario con los patrones de sueño del niño, por lo menos durante un período de tres días, y llévalo a la próxima visita. Tu pediatra podrá sugerirte soluciones. Ayudar a los niños a relajarse implica fomentar buenos patrones de sueño. Por favor, nada de biberones en la cama.

¡No te reprimas!

Informa a tu pediatra:

  • Si al niño aún se le desvía un ojo, aunque sea ocasionalmente.
  • Si el niño se acerca demasiado a las cosas para verlas mejor, en especial si existen antecedentes familiares de mala visión a temprana edad.
  • Si el niño parece especialmente sensible a la luz o a los ruidos.
  • Si el niño aún no camina, camina de puntillas, cojea o se inclina hacia un lado al caminar.
  • Si el niño parece usar sólo una mano cuando juega, manipula cosas o coge objetos. Si tu bebé ya es manifiestamente diestro o zurdo, usará una mano con mayor frecuencia al comer e indicar. Sin embargo, deberá usar ambas manos por igual al jugar.
  • Si el niño no puede jugar con dos objetos; aún juega con un objeto a la vez.
  • Si el niño no toma la cuchara cuando tú se la ofreces.
  • Si el niño no come solo.
  • Si el niño ha perdido habilidades que antes tenía.
  • Si el niño no usa palabras reales.
  • Si el niño no demuestra afecto.

Criar niños puede traer grandes alegrías, pero como bien saben todos los padres, también es una tarea difícil. Si te sientes afectada por el estrés, coméntalo con el pediatra de tu hijo.

* Artículo realizado por la Dra. Suzanne Dixon.

Источник: https://www.dodot.es/bebes-de-1-3-anos/crecimiento-y-desarrollo/articulo/visita-medica-de-control-de-los-18-meses

Bebé de 18 meses

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¡Ya tienes un bebé de 18 meses! Al año y medio de edad, el niño ya poco tiene que ver con el bebé que era hasta hace relativamente poco.

Ahora, su lenguaje está mucho más evolucionado y ya corretea por el parque, lo que te obliga a realizar “persecuciones” continuas para controlar su seguridad en todo momento.

Se trata de una etapa preciosa, pero un poco agotadora para los papás. Hablamos del desarrollo y el crecimiento de los bebés de 18 meses, en todos sus aspectos.

Tu hijo ya es un niño de 18 meses. ¡Un añito y medio! Te damos la enhorabuena por esta noticia. Ahora, tu pequeño ya puede empezar a correr, ¡aunque tropieza con facilidad! ¿Qué más puedes esperar al año y medio?

– Alrededor de los 18 meses, el niño ya camina bien, pero sus pasos todavía son un poco inseguros, sobre todo, cuando quiere ir «más deprisa de la cuenta».

– Ya puede sentarse, ponerse de pie con facilidad y subir escaleras cogido de la mano.

– También sabe pintar trazos en un papel y utilizar el vaso para beber.

– Además, es capaz de pasar las páginas de un libro.

Durante estos seis meses que quedan de camino a los dos años, los principales progresos del niño se centrarán en el perfeccionamiento de las habilidades adquiridas, la afinación manual y el aumento de la agilidad.

Recuerda seguir todas las visitas programadas con tu pediatra para seguir su crecimiento, las indicaciones necesarias sobre las pautas de alimentación correctas, las vacunas que le corresponden y la evolución del desarrollo del lenguaje. Por cierto, ¿cómo va evolucionando este desarrollo de su capacidad de comunicación verbal?

– A esta edad, ya utiliza unas 100 palabras y pronuncia frases como «no quiero» o «por qué» con mucha frecuencia: un paso más en la reafirmación de su personalidad.​

Puedes aprovechar para introducirle en los buenos modales a través de palabras tan comunes y tan necesarias como “por favor” y “gracias”.

Y ahora, ¿te apetece volver a comprobar cómo está creciendo tu bebé? ¡Introduce sus datos en la tabla de crecimiento!

Calcula el percentíl de tu bebé

A esta edad, el niño ya utiliza la cuchara y el tenedor para comer solito. ¿Qué más es importante saber con respecto a la alimentación del niño al año y medio?

Es importante que establezcáis unos buenos hábitos de alimentación desde el principio para evitar que el pequeño coja malas costumbres y hábitos alimentarios erróneos, que después son muy difíciles de erradicar.

Es bueno que el niño se siente a la mesa con el resto de la familia, sentado en una trona, para que coma los mismos alimentos que vosotros (siempre que sean adecuados para su edad) y se sienta partícipe del acto de comer en familia.

– A la hora de comer, la televisión deberá estar apagada y todos los miembros de la familia deben estar correctamente sentados.

Si se siguen todos estos pasos desde el principio, será más fácil que el niño coma de todo y disfrute del placer de comer. Pero recuerda: vuestro ejemplo es fundamental.

Es ahora cuando todos los hábitos relacionados con la alimentación deben consolidarse. ​

Si has optado por la lactancia prolongada, esto es, más allá de los 12 meses, tu hijo todavía se beneficiará de todos los beneficios de la lactancia materna, como es el aporte de vitamina A, C y B12, ácido fólico, proteínas, calorías y calcio.

Piensa que, aunque en los países occidentales no es una práctica demasiado extendida, la Organización Mundial de la Salud recomienda dar el pecho al menos durante los dos primeros años de vida. Pese a lo que leas y te digan los demás, piensa que la única que puede decidir qué momento es el idóneo para que tu hijo y tú llevéis a cabo el destete eres tú.

………

¡ATENCIÓN! Alrededor de los 18 meses, tu hijo podría rechazar alimentos que antes comía de buen grado, o bien demostrar unos gustos más limitados y repetitivos. No te preocupes, poco a poco, y con constancia, comerá de todo. Sin embargo, nunca debéis dramatizar ni utilizar la comida como comodín, premio o castigo.

El sueño de tu niño de 18 meses

Aunque no son frecuentes hasta más allá de los dos años, es posible que tu hijo sufra algún despertar por culpa de una pesadilla. ¿Qué las caracteriza?

– Las pesadillas nocturnas son sueños que tienen un contenido espantoso y que se viven como algo real. 

– Se suele producir en el último tercio de la noche y hacen que el niño se despierte aterrorizado.

– Se suelen manifestar entre los tres y los seis años y no deben alarmar si no son frecuentes. No obstante, también pueden aparecer a una edad más temprana.

– En caso de que el pequeño esté sufriendo una pesadilla o un sueño especialmente agitado, hay que acudir inmediatamente a consolarle, tranquilizarle y mimarle.

– Es aconsejable encender rápidamente la luz de la habitación, para que el niño retome el contacto con la realidad rápidamente. Después, se le acompaña un ratito hasta que vuelve a dormirse, pudiendo dejar un punto de luz encendido.

– Si, a la mañana siguiente, el pequeño tiene un recuerdo difuso y no habla del tema, no es necesario recordárselo.

– Para prevenir las pesadillas, los miedos y las inquietudes nocturnas, es conveniente repestar los horarios y las rutinas. Son técnicas que aportan seguridad y confianza al niño, además de definir los límites que tanto necesita.

………

¡CONSEJO! En torno a los 16-18 meses, el sueño se puede alterar a causa de la dentición, ya que es cuando empiezan a salir los cuatro premolares, los primeros dientes permanentes, que hacen que las encías molesten más. Si es así, le puedes dar un masaje en las encías con un dedo envuelto en una gasa estéril, o bien hacer que muerda un mordedor frío o congelado.

¿Tu hijo ya ha intentado usar el orinal? ¿Cómo ha reaccionado?

– Como para el resto de progresos, tampoco en este caso existe una edad precisa en la que los niños abandonan el pañal.

– Sin embargo, hacia los 18 meses, empiezan a ser capaces de controlar el estímulo.

– De cualquier forma, no debes forzar a tu hijo si no se siente preparado, pero sí tienes que captar las primeras señales que indican que el momento ha llegado.

Algunas reglas generales:

Comprarle un orinal de plástico de colores con una forma simpática y explicarle cómo se usa. 

Invitarle a sentarse (especialmente, si es él quien te lo pide), no apresurarle y, cuando lo consiga, elogiarle.

No te preocupes si «da un paso atrás» o te pide que le pongas el pañal para hacer pipí o caca.

Si el pequeño aún utiliza el chupete, a partir de esta edad, debería empezar a habituarse a dejar de usarlo. Como todos los hábitos adquiridos, al principio le resultará un poco difícil, por lo que lo ideal es acostumbrarle gradualmente y de forma no traumática.

Como ya es capaz de razonar, hablando con él y alcanzando «pactos», es posible que el niño ceda y se decida a decir adiós a su querido amigo.​

………

¡RECUERDA! No os sintáis frustrados si vuestro hijo no deja el pañal tan pronto como otros amiguitos de su edad. La mayoría de los pequeños lo hace más adelante. En cualquier caso, no olvides que cada niño sigue su propio ritmo, en función de su madurez, y que debes consultar al pediatra cualquier duda o inquietud que tengas.

Cómo estimular a tu bebé de 18 meses

¿A tu peque le fascinan las sombras proyectadas sobre la pared o el techo? Proyecta sombras utilizando la linterna del teléfono mientras suena una sesión de ejercicios. Así, el niño asociará las formas y los sonidos. Puedes jugar con tu mano, con sus sombras, ¡o incluso proyectando con una botella de agua medio llena!

Se trata de una etapa en la que la comunicación es ya un estímulo constante. La memorización de estos ejercicios de lenguaje musical harán que tu bebé mejore su habilidad para procesar ritmos tanto musicales como del habla, y desarrollará una mayor capacidad para comunicarse con otros niños o adultos. ¿Lo potenciamos?

¿Cuáles son los beneficios de estimular el oído del pequeño con música?

– El contraste entre las notas de los distintos ejercicios de lenguaje musical adaptado hará que tu bebé piense musicalmente.

Las sensaciones positivas que recibe un bebé tendrán efectos muy positivos para su felicidad en el futuro. Se trata de un periodo importantísimo para su desarrollo y para la adaptación en etapas futuras. Este tipo de experiencia también estimulará su memoria, ya que vinculará emociones con sonidos e imágenes.

– Además, estimularemos su creatividad a través de la imaginación. ¿Sabes qué es la cognición simbólica? La cognición simbólica es la base del pensamiento abstracto. Se produce gracias a la suma de los módulos técnico, natural y social y dan lugar al arte. Es el último gran cambio del cerebro.

¿Escuchamos una sesión multisensorial con juegos de sombras?

– Es muy importante destacar que los beneficios de la estimulación sensorial a través del lenguaje musical se obtienen con la repetición de las audiciones.

– Para la realización de este tipo de experiencia sensorial, es necesario escoger cómo vamos a proyectar las sombras en la pared o el techo.

– Te proponemos dos opciones: utiliza la linterna de tu móvil y tus manos para proyectar sombras en la pared; utiliza la linterna de tú móvil y una botella de agua casi vacía (dos dedos de agua) para proyectarle agua en el techo.

Acomodaos e incluso tumbaos en la cama. 

Apaga todas las luces y prepárate para darle al play

Busca el máximo silencio en el ambiente. Reproduce el audio, que encontrarás al final de este artículo.

– Espera a que suenen las primeras notas del primer ejercicio para encender tu foco de luz, ya sea la linterna de tu teléfono o la lamparita de tu mesilla. Una vez empiece a sonar el ejercicio, puedes empezar a improvisar formas con las manos, inspirándote en el sonido de los ejercicios y en las reacciones de tu bebé.

– Si lo prefieres, puedes hacer esta actividad en el suelo, por si tu pequeño decide levantarse para tocar las sombras proyectadas en la pared.

– Si escoges proyectar formas de agua en el techo, lo mejor será que os echéis en la cama.

Este contenido musical ha sido creado y cedido en exclusiva a Mi Bebé y Yo por el Método ETFES de lenguaje musical para bebés

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¿Qué tal ha ido?

Seguro que, mientras has realizado esta sesión, has podido sentir lo mágico que es estar relajada con tu bebé en brazos. La unión que se genera entre los dos en este momento tan íntimo crea un ambiente único para la relajación y la conexión con el bebé.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/como-crece-bebe/tu-bebe-tiene-18-meses

Calendario orientativo: El desarrollo del bebé desde que nace hasta los 18 meses

Meses del Bebé. Tu bebé con 18 meses, Bebé 18 meses

Durante el primer año y medio de vida de un niño ocurren muchísimos cambios.

En tan solo algunos meses pasa de ser un bebé completamente dependiente de sus padres, que duerme la mayor parte del día, a convertirse en un niño activo capaz de realizar algunas tareas de forma autónoma.

En esta etapa también experimenta un importante salto a nivel psicológico y social, que marcará el inicio del posterior desarrollo de su personalidad.

El bebé de 0 a 3 meses

Durante el primer mes de vida el bebé pasa casi todo el día durmiendo, solo se despierta cuando tiene hambre o se siente incómodo. Sus músculos aún están muy débiles por lo que es incapaz de sostenerse por sí solo o de agarrar con sus manos los juguetes u otros objetos.

No obstante, es probable que sostenga el dedo de su madre mientras esta lo amamanta o cuando lo tiene en brazos, un gesto que le tranquiliza y le hace sentir más seguro. En estas semanas el llanto es su única forma de comunicación, a través del cual también expresa sus necesidades.

A partir del segundo mes de vida el bebé ya pasa más tiempo despierto y se interesa por descubrir lo que sucede a su alrededor. Lo que más llama su atención suelen ser los colores vivos, los ruidos fuertes y el movimiento de los objetos.

En este momento ya es capaz de sonreír, lo hace como respuesta a otras sonrisas o para demostrar que le agradan los juegos o la compañía de otra persona.

También está preparado para hacer movimientos más enérgicos y mantener la cabeza levantada durante unos instantes.

Para el tercer mes, el pequeño comienza a familiarizarse con el fenómeno causa-efecto, comprende que si toca algunos juguetes estos pueden hacer sonidos y encender luces.

También empieza a descubrir algunas partes de su cuerpo, por lo que es normal que le preste una atención especial a sus manos y pies y que juegue con ellos.

En este momento ya es capaz de levantar su cabeza cuando lo llaman o mirar algo que le interese, aunque todavía tiene un bajo tono muscular por lo que le costará mantenerse en la misma posición durante mucho tiempo.

El bebé de 4 a 6 meses

Al cumplir los cuatro meses, el bebé empieza a ser más sociable, no quiere estar solo ni un minuto por lo que recurrirá a todos los métodos que conoce para llamar la atención de los adultos.

A esta edad ya se orienta mejor cuando escucha un ruido y empieza a desarrollar su capacidad para emitir sonidos vocales.

También es capaz de sentarse, siempre y cuando le sostengan por detrás, y si le enseñan un objeto o juguete intentará cogerlo.

Para el quinto mes ya empieza a expresar sus deseos con más claridad, no solo se comunica a través del llanto sino que también usa todo su cuerpo, aparta la cabeza cuando algo no le agrada o patalea cuando está contento.

Sus movimientos son más coordinados y se mueve con más rapidez, ya apoya sus brazos y levanta la cabeza para mirar a su alrededor. En cuanto al lenguaje, es capaz de articular algunas sílabas e imitar algunos de los sonidos que escucha.

A los seis meses sus extremidades ganan fuerza, puede sostener el biberón con ambas manos y voltearse.

A partir de este momento empiezan a salir sus primeros dientes, por lo que ya es hora de comenzar a introducir en su dieta nuevos alimentos además de la leche materna.

A los seis meses ya muestra algunas de sus emociones, se enfada si no puede alcanzar el juguete u objeto que quiere y sonríe a carcajadas cuando juegan con él.

El bebé de 7 a 9 meses

A los 7 meses el bebé ha alcanzado un mayor control sobre sus movimientos, es capaz de mantenerse sentado sin caerse y a veces intentará ponerse en pie.

A esta edad ya gateará, por lo que si quiere un juguete irá arrastrándose a buscarlo.

También comenzará a explorar el entorno que lo rodea, de hecho, es probable que se lleve a la boca todo lo que encuentre, es su forma para reconocer los objetos.

A los 8 meses el pequeño ya conoce su nombre y cuando lo pronuncian voltea la cabeza para buscar a quien lo llama.

A lo largo de estos meses ha aprendido a reconocer a las personas más cercanas, además de sus padres, aunque todavía se comporta de forma tímida ante quienes no conoce.

Para este entonces ya dirá algunas sílabas y es probable que, si ha recibido una buena estimulación, diga su primera palabra.

A partir de los 9 meses la coordinación motora se perfila, el pequeño ya puede agarrar y sostener objetos con sus manos durante bastante tiempo.

Cuando gatea lo hace con más rapidez y sigue intentando ponerse en pie, apoyándose en los muebles que encuentra a su paso.

A esta edad, sus dientecitos ya están brotando por lo que es probable que se muestre incómodo la mayor parte del tiempo.

El bebé de 10 a 12 meses

En esta etapa el bebé ya gatea por toda la casa, se ha convertido en un auténtico explorador que toma todo lo que encuentra a su paso y que abre todos los cajones para curiosear.

Ya se puede poner de pie sosteniéndose a un mueble y puede moverse gateando por toda la casa.

En el décimo mes ya pasa gran parte del día despierto, aunque sigue durmiendo la siesta, lo cual le aporta un extra de energía para mantenerse activo el resto del tiempo.

Para el undécimo mes es capaz de buscar los objetos que le piden y si sus padres le dejan, empezará a comer solo, al menos los alimentos que puede agarrar con las manos. A esta edad se empieza a interesar por las historias que le narran y por los dibujos de los libros de cuentos, lo cual se debe a que su cognición se está desarrollando.

Al cumplir su primer año de vida el pequeño ya es capaz de mantenerse en pie e incluso puede dar algunos pasos sin la ayuda de un adulto. Ya dice mamá y papá y entiende muchas de las cosas que se le dicen, aunque todavía no puede seguir órdenes complejas.

A esta edad sus padres y quienes le rodean pueden entender prácticamente todo lo que expresa ya que aunque todavía no sabe hablar, recurre a diversos recursos extraverbales para hacerse entender.

A nivel físico-motor se ha desarrollado muchísimo y su equilibrio y coordinación han mejorado bastante.

El bebé de 13 a 18 meses

En esta etapa el bebé sigue con sus progresos, tiene movimientos más precisos y músculos más fuertes.

De hecho, ya no solo puede andar por toda la casa y mantenerse en pie sino que también se agacha para recoger cualquier objeto del suelo.

A esta edad empieza a imitar todo lo que hacen los padres y, aunque sigue necesitando su atención y cuidados, comenzará a apegarse a algunos juguetes, un proceso que le ayuda a ganar en autonomía.

A los 16 meses ya puede nombrar y señalar algunos objetos y reconoce la mayoría de las partes de su cuerpo.

También es capaz de utilizar la cuchara, pasar las páginas de un libro y empezará a hacer sus primeros garabatos, que serán la antesala de la escritura.

En este momento empieza a interactuar con otros niños de forma consciente y disfruta cuando tiene un pequeño compañero de juego, un indicador de que sus habilidades sociales se siguen desarrollando.

Cuando el bebé cumple los 18 meses ya será capaz de saltar y subirse a los muebles. Su equilibrio aún no es perfecto, pero sus movimientos son mucho más coordinados.

Su desarrollo emocional va más lento que sus avances físicos, sin embargo, ya expresa emociones como el enfado, la alegría y la tristeza y puede transmitirles a los demás su cariño o rechazo.

Imprime nuestro calendario para saber la evolución de tu bebé mes a mes

Источник: https://www.etapainfantil.com/calendario-orientativo-desarrollo-bebe-hasta-18

La revisión de su hijo cuando tenga 18 meses

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Lo más probable es que el pediatra y/o el personal de enfermería que atienden a su hijo hagan lo siguiente:

1. Midan el peso, la longitud (o estatura) y el perímetro cefálico de su hijo y representen estas medidas en las curvas de crecimiento.

2. Administren a su hijo pruebas de detección que ayudan a identificar de forma precoz retrasos del desarrollo o el autismo.

3. Le hagan preguntas, le resuelvan inquietudes y le den consejos sobre los siguientes aspectos relacionados con su hijo:

Comida. Dé a su hijo tres comidas principales y dos o tres tentempiés nutritivos al día. El crecimiento se enlentece durante el segundo año de vida; por lo tanto, no se sorprenda si su hijo tiene menos apetito que antes. Su hijo ya puede beber de una taza (o vaso con asa) y utilizar la cuchara, aunque lo más probable es que prefiera comer con las manos.

Orina y deposiciones. Es posible que perciba que los pañales de su hijo están secos durante períodos más largos; de todos modos, la mayoría de los niños aprenden a ir al baño cuando son un poco mayores, entre los 2 y los 3 años. Informe al pediatra si su hijo tiene diarrea, estreñimiento y/o le cuesta expulsar las heces.

Sueño. Hay un amplio abanico de variabilidad dentro de lo que se considera normal, pero generalmente los niños de esta edad necesitan aproximadamente de 12 a 14 horas de sueño al día, lo que incluye una o dos «siestas» durante las horas de luz. En torno a los 18 meses, la mayoría de los niños dejan de hacer la «siesta matutina».

Desarrollo. Alrededor de los 18 meses, es habitual que muchos niños:

  • digan de 10 a 20 palabras
  • señalen varias partes del cuerpo
  • corran
  • suban escaleras mientras los sostienen de la mano
  • tiren una pelota
  • ayuden a ponerse o sacarse la ropa
  • garabateen con lápices de colores
  • participen en juegos de simulación

4. Hagan una exploración física a su hijo desvestido mientras usted está presente. Esta incluirá explorar los ojos del niño, examinarle los dientes, auscultarle el corazón y los pulmones y prestar atención a las habilidades motoras y al comportamiento del niño.

5. Actualicen sus vacunas. Las vacunas protegen a los niños de importantes enfermedades propias de la infancia, de modo que es fundamental que su hijo las reciba a tiempo. Los programas de vacunación pueden variar entre distintos consultorios médicos; por lo tanto, pregunte al pediatra al respecto.

6. Soliciten pruebas. Es posible que el pediatra solicite evaluar la exposición al plomo, la anemia o la tuberculosis, si su hijo está en situación de riesgo.

De cara al futuro

He aquí algunas de las cosas que deberá tener en cuenta hasta la próxima revisión, que se llevará a cabo cuando su hijo tenga 2 años:

Alimentación

  1. Dé a su hijo leche entera (no leche semidesnatada ni desnatada, a menos que el médico se lo recomiende) hasta que cumpla los 2 años.
  2. Sírvale la leche y el jugo en taza y limite su consumo de jugo a no más de 120 ml (o 4 onzas) al día.
  3. Siga ofreciéndole una amplia variedad de alimentos.

    Ofrézcale alimentos ricos en hierro, como los frijoles, la carne, los vegetales y la fruta. Deje que sea su hijo quien decida qué come y cuándo ha comido suficiente.

Aprendizaje

  1. Los niños aprenden mejor interactuando con la gente y explorando su entorno. Resérvese un tiempo para hablar, leer y jugar con su hijo cada día.

  2. Limite el tiempo durante el cual su hijo se expone a pantallas (televisión, vídeos, teléfonos, tabletas y otros medios). Lo mejor es que su hijo se exponga menos de una 1 hora al día, y elegir programas de calidad para verlos con él.
  3. Tenga un área de juegos segura y dé abundante tiempo a su hijo para la exploración y el juego activo.

Cuidados cotidianos y seguridad

  1. Esté pendiente de las conductas que indican que su hijo está preparado para empezar a aprender a utilizar el baño, como mostrar interés por el váter (inodoro) cuando estén en el baño, tener secos los pañales durante periodos de tiempo más largos y subirse y bajarse los pantalones.
  2. Coloque un orinal en el baño y deje que su hijo entre con usted en esta habitación.
  3. Cepille los dientes de su hijo con un cepillo blando y una pequeña cantidad (el tamaño de un grano de arroz) de pasta de dientes dos veces al día. Si todavía no lo ha llevado al dentista, programe su primera visita.
  4. Los niños de entre 1 y 3 años buscan la independencia y ponen a prueba los límites fijados por sus padres. Asegúrese de establecer unas normas razonables y coherentes.
  5. Las rabietas son habituales a esta edad y tienden a empeorar cuando los niños están cansados o hambrientos.

    Intente evitarlas antes de que ocurran, distrayendo a su hijo o alejándolo de situaciones frustrantes.

  6. No le pegue a su hijo. Los niños no establecen ninguna conexión entre el hecho de recibir una bofetada y el comportamiento que se intenta corregir.

    Si es necesario, utilice una breve «pausa obligada» (o «técnica del tiempo fuera») para disciplinar a su hijo.

  7. Tenga una rutina para irse a dormir. Si su hijo se despierta por la noche y no se sabe tranquilizar solo, asegúrele que usted está ahí pero haga que sus interacciones sean breves.

  8. Siga sentando a su hijo en una silla de seguridad orientada en el sentido opuesto al de la marcha colocada en los asientos traseros del coche hasta que tenga 2 años o hasta que alcance los límites de peso o estatura establecidos por el fabricante de la silla.
  9. Aplique protector solar, con un FPS -factor de protección solar- de 30 o superior, sobre la piel de su hijo por lo menos 15 minutos antes de salir al exterior para jugar y vuélvaselo a aplicar aproximadamente cada dos horas.
  10. Proteja a su hijo del humo de los fumadores, ya que aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y pulmonares. Exponerse al vapor de los cigarrillos electrónicos tampoco es bueno.
  11. Asegúrese de que su casa es segura para un niño dominado por la curiosidad:
    • Mantenga fuera del alcance de su hijo cualquier objeto con que se podría atragantar, las cuerdas, los objetos calientes, afilados o quebradizos y las sustancias tóxicas (guarde bajo llave o con pestillo los medicamentos y los productos químicos de uso doméstico).
    • Tenga los números de teléfono de emergencias, incluyendo el número de teléfono del centro de toxicología de su localidad cerca del teléfono.
    • Utilice vallas de seguridad y observe atentamente a su hijo cuando esté en las escaleras.
    • Para evitar posibles ahogamientos, cierre las puertas de los baños, baje las tapas de los inodoros y supervise siempre a su hijo cuando esté cerca del agua (incluyendo los baños).
    • Proteja a su hijo de las heridas por arma de fuego evitando guardar este tipo de armas en su casa. Si tiene un arma de fuego, guárdela descargada y bajo llave. Las municiones deberían guardarse en un lugar distinto. Asegúrese de que los niños no pueden acceder a las llaves.

Estas listas de recomendaciones son congruentes con las guías de la Academia Americana de Pediatría (AAP) (Directrices Futuros Brillantes o «Bright Futures Guidelines» en inglés).

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

Fecha de revisión: julio de 2017

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/checkup-18mos-esp.html

Cómo es mi bebé entre los 18 y los 21 meses

Meses del Bebé. Tu bebé con 18 meses, Bebé 18 meses

¡Felicidades! Tu niño acaba de cumplir año y medio. Ya ha dejado de ser un bebé para convertirse en un niño o niña que corretea por todas partes. Es una etapa preciosa, con nuevos retos en su desarrollo.

Ahora es mucho más independiente y autónomo, os esperan risas aseguradas, pues os imitará en todo, e intentará explicarse a su manera. Y también rabietas, porque ya tiene muy claro lo que quiere en todo momento.

CÓMO ES EL BEBÉ ENTRE LOS 18 Y LOS 21 MESES

Tu peque está lleno de energía y vitalidad, y ahora que sabe caminar solo, es posible que te cueste seguirle el ritmo. No intentes frenar su vitalidad, y si te encuentras agotada una buena opción es poner música divertida e invitarle a bailar.

Recuerda además que cuidarte es muy importante, busca algún huequito para ti en el que hagas algo que te guste, de ese modo conseguirás tener más energía para enfrentarte a todos los retos que te esperan estos próximos meses.

En esta etapa los niños comienzan a tener preferencia de forma indiscriminada por uno o por otro de los padres (e incluso por los tíos, abuelos…).

A veces deciden que, por ejemplo, le peine solo mamá o que sea solo papá quien pueda leerle un cuento. Esto no tiene ningún motivo aparente y se le pasará pronto.

Así que no te lo tomes como algo personal aunque te duela un poquito.

Por otra parte, si no lo has hecho ya, es bueno que el peque comience a utilizar el cepillo de dientes sin dentífrico para que aprenda a cuidar su higiene dental. Si te cepillas los dientes al mismo tiempo que él para que pueda verte e imitar tus movimientos, será mucho más sencillo que se implique en la rutina.

Tu bebé va siendo cada vez más preciso en sus habilidades manuales.

Verás que poco a poco vierte mejor el agua en los recipientes, le encanta lanzar pelotas de todo tipo o tapar y destapar botes entre otras actividades. También le gusta mucho pintar.

Es capaz de coger el biberón entre sus manos y beber agua sin problemas. También querrá comer solito, aunque todavía no pueda agarrar los cubiertos de la forma correcta.

PSICOMOTRICIDAD GRUESA

En estos últimos meses tu hijo ha progresado mucho en cuanto a su psicomotricidad gruesa. Ha ganado en equilibrio, agilidad y estabilidad.

A esta edad es probable que el niño incluso haya pasado de ir andando a correr por todos los sitios.

Las escaleras, sillas, mesas y resto de muebles, serán ahora muy llamativos para él, e intentará subirlos constantemente.

Es importante tomar las medidas de seguridad necesarias y enseñarle a bajar de forma segura de todos los sitios, por si sube a alguno de ellos sin que nos demos cuenta.

¡CUIDADO!

Es importante mantener fuera de su alcance, ahora que sabe abrir armarios y puertas, productos de limpieza o medicamentos que pueda ingerir o chupar, bolsas de plástico con las que pueda ahogarse o cualquier otra sustancia peligrosa.

Está en una etapa en la que le encantará explorar, pero todavía no es consciente de los peligros que algunos objetos pueden ocasionar.

Desde los 18 meses está ampliando su vocabulario aunque su lenguaje es telegráfico y emplea una o dos palabras, del tipo “mamá caca” o “papá leche”, por ejemplo.

Todavía no hace frases completas y entenderle sigue siendo un desafío solo apto para los padres y personas muy cercanas.

Su vocabulario es de unas 15 palabras aproximadamente, y si quiere algo lo señala o llora para pedirlo. El “sí” y el “no” aparecerán en escena si no lo han hecho todavía.

Normalmente “no” es una de las palabras que antes comienzan a utilizar, y “sí” aparecerá un poquito más tarde; incluso es posible que durante un tiempo digan “no” independientemente de cual vaya a ser su respuesta.

Para que su lenguaje continúe evolucionando, puede ser muy beneficioso leerle cuentos o cantarle canciones.

Durante estos meses ha aumentado su nivel de comprensión y aprende nuevas palabras casi todos los días.

Respecto a la televisión, puede comenzar a verla, siempre que sea un tiempo limitado empleado en programas específicamente dedicados a niños de su edad.

En esta época le encantará además imitar sonidos, por ejemplo los de animales.

  RABIETAS

Las rabietas infantiles son uno de los temas que más preocupan a los papás en esta época, pero en realidad forman parte del desarrollo normal de cada niño, y de hecho, son algo que nos acompañará posteriormente durante toda nuestra vida.

En estas edades es posible que comiencen a aparecer, pues es el modo que los peques tienen de expresar su frustración ante algo, bien sea que queremos que hagan o que quieran hacer y no puedan.

Cuando los niños se frustran en realidad necesitan atención y cariño, así que intenta entender estas señales y sobre todo reconoce sus sentimientos.

Es fundamental para la evolución del niño, la formación de su autoestima y su desarrollo emocional, que los reconozcas y valides.

Este un buen momento para comenzar a utilizar cuentos y muñecos que le ayuden a expresar sus sentimientos, y sobre todo, aunque te parezca que no lo va a entender, que pongas nombre a todos ellos para que así, poco a poco, pueda comenzar a identificarlos y expresarlos.

A partir de este momento comienza a hacerse evidente el desarrollo del pensamiento simbólico.

Por eso a partir de ahora se irá fijando en juegos imaginativos como las cocinitas, o los muñecos, por ejemplo. Su memoria, y su capacidad de comprender lo que le rodea es cada vez mayor.

Hasta ahora el niño se centraba únicamente en lo que sucedía en la habitación en la que estaba jugando, a partir de ahora esto se ampliará y será capaz de prestar atención a lo que sucede en otras estancias de la casa.

RELACIONES CON OTROS NIÑOS

En los meses anteriores, tu peque no había mostrado mucho interés por otros niños, pero de ahora en adelante comenzará a hacerlo.

Prestará mucha atención lo que hacen los demás, y además observará como juegan.

Verás como te sorprendes cuando comience a aplicarlo a sus propios juegos (si tiene hermanos mayores es posible que esto haya comenzado a hacerlo incluso antes).

PENSAMIENTO LÓGICO

Durante estos meses los niños aumentan sus habilidades y sobre todo su capacidad de relacionar conceptos.

Por ejemplo, tu peque será capaz de establecer conexiones cuando intenta sacar un juguete de un lugar pequeño, donde no le caben los dedos, y si no consigue meter la mano, probará a darle la vuelta, porque entienden que el objeto caer.

Tu hijo comienza a recordar esa información de situaciones anteriores y utiliza su capacidad cognitiva para aplicarla y resolver las situaciones con las que se va encontrando en su día a día.

Igualmente descubrirá nuevas (y divertidas) utilidades para algunos objetos, lo que indica también que cada vez va haciéndose más evidente su capacidad de abstracción.

Источник: http://my.imaginarium.es/desarrollo-bebes/bebe-hasta-21-meses/

Embarazo saludable
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