Mi bebé tiene miedo a otros bebés

Viajar con mi bebé me da mucho miedo ¿Qué hago?

Mi bebé tiene miedo a otros bebés

Es normal escuchar la expresión «viajar con mi bebé me da mucho miedo» entre aquellos que adoran esta pasión y deciden aventurarse en lo de ser padres.

Y es que, teníamos ganas de escribir sobre esa sensación natural que puede surgir en todos a la hora de viajar con nuestros hijos. Especialmente cuando son tan pequeños.

La buena noticia es que no sois los únicos. Nosotros, a pesar de todos los viajes que ya hemos realizado desde que nació la nuestra, seguimos teniendo esta sensación una y otra vez.

Y es por ello que en este post queremos compartir con ustedes lo que nos ha ayudado a comprender ese sentimiento y como controlarlo para no privarnos de hacer lo que nos gusta con ella ¡Empezamos!

PERO, ¿DE QUE TIPO DE MIEDO ESTAMOS HABLANDO?

Mi bebé es tan chiquitín que eso de pensar en meterlo en un avión y llevarmelo a otra ciudad o país ‘es que me caga de miedo’.

Jeje, tenemos que reirnos por la expresión pero sentirse así es algo completamente normal en un primer momento.

Lo que hay que analizar es, ¿qué es lo que realmente me aterra? ¿La parte de meterlo en un avión? Si os han contado que le pueden doler los oídos, que las vibraciones o los cambios de presión les afecta mucho más que a nosotros o cosas por el estilo, nada es cierto. De hecho, unas horas de avión no son muy diferentes a estar sentados con ellos un buen rato en el sofá de casa.

¿Sabias que somos los creadores del primer libro de la Guía para viajar con tu bebé? Si te mueres de ganas por que te digan que viajar con tu bebé es posible e incluso beneficioso para su desarrollo, esta es tu guía.

LA QUIERO

SIGUENOS EN INSTA Y

En el aeropuerto, podéis llegar con el carrito hasta la puerta del avión o llevar a vuestro baby en un portabebé. Una vez dentro, un poco de succión en el despegue y aterrizaje para que no se les taponen los oídos junto con lo imprescindible (comida, pañales, ropa de cambio…) y todo solucionado.

Dependiendo de la edad de vuestro bebé, si tienen menos de 1 año es probable que pasen una gran parte del trayecto durmiendo y si ya son más grandes, llevarles cosas de entretenimiento y jugad con ellos. El tiempo pasará mucho más rápido para todos.

Debéis saber que, un bebé sano puede volar desde el momento del nacimiento por lo que ese instinto de sobreprotección que nos surge contra los aviones no es más que puro mito. Para ello, hemos creado nuestra guía completa para viajar con bebé en avión ¡donde os contamos todo mejor!

Entonces, ¿qué es lo que os da mieduki? ¿llevarle a otra ciudad o país? Una vez más, volvemos a reiterar que es normal sentir miedo cuando sacamos a nuestro bebé de casa y, por tanto, de su «zona de confort y seguridad».

Es decir, de aquello que realmente conocemos.

Por lo tanto, en el fondo y si os fijais bien, esa sensación que nos inunda no es otra cosa que el miedo «a lo desconocido» y el no saber lo que nos vamos a encontrar en ese nuevo lugar.

Recordamos que, uno de los viajes con el que nos sentimos de esta manera fue el de Marruecos, concretamente a Fez y Chefchaouen.

Y sí, reconocemos que es un destino al que hay que tenerle mucho pero que mucho miedo porque a Avril literamente se la comieron……… ¡pero a besos jeje! Ahora sabemos que es uno de los destinos más cariñosos con niños al que hemos viajado y eso solo se puede averiguar en el respectivo país.

En Chauen con Avril. Marruecos. 14 meses

VISITA LA TIENDA VIAJANDODO AQUI

Y lo peor es que, eso de tener miedo nos ha vuelto a pasar recientemente con nuestro viaje a Albania.

El miedo de llevarla a un lugar poco conocido y sonado nos hizo dudar si éste era realmente buena opción con un bebé de 22 meses.

Y una vez que llegamos, nos echamos como siempre unas risas diciendo pero ¡qué tontos somos de verdad! Ya que como haber, ¡no había peligro alguno!

Una vez más, ese ‘miedo a lo desconocido’ puede hacernos subestimar la capacidad de adaptación que tienen los bebés a un entorno diferente al de casa.

Pero, a ver, que os estáis enrollado más que las persianas, si quiero viajar con mi bebé pero me da mucho miedo ¿qué hago? Seguid leyendo que os contamos.

Ksamil. Albania. Avril con 22 meses

SUSCRIBE AL BLOG AQUI

AFRONTA EL MIEDO A LO DESCONOCIDO CON TU BEBE

Es importante saber elegir un destino con el que os vayais a sentir bien viajando con vuestro bebé (ya sea cerca o lejos) pero lo que si es cierto que hay muchos de ellos a los que se les pone rápidamente la etiqueta de peligrosos o de ‘no apto para niños’ cuando al final no es así.

En este sentido, lo que podéis hacer es informaros por adelantado, ver cuales son los pros y contras de ese viaje con vuestro bebé con el fin de elegir lo que mejor os convenga. No merece la pena, abordar una aventura viajera si no vais a poder disfrutar de la misma.

El miedo a viajar con nuestro bebé viene de nuestro instinto de protección como padres. Los vemos tan pequeños y frágiles que no queremos que les pase nada. Y creemos que no moverlos mucho de casa es quizás la mejor opción.

En New York con Avril a sus 4 meses y medio. Anda que no lo pasamos bien.

No obstante, viajando con la nuestra hemos aprendido toda una serie de cosas importantes que creemos que merece la pena compartir:

La primera es que ellos no son tan frágiles como nos creemos y que mientran estén con nosotros, bien atendidos y se respeten sus ritmos, se pueden adaptar a todo tipo de entornos y al ritmo cotidiano del viaje.

La segunda es que, la única forma de perder este miedo es viajando y sacarlos de su rutina habitual. Cuando os preguntamos en Instagram, qué destino os daba miedo con vuestros bebés y porqué, la mayoría de ustedes respondísteis que vuestro principal miedo era por si se ponían enfermos junto con el tema de la seguridad.

Si algo os podemos decir es que, si os quedáis en vuestra casa por temor a lo que le pueda pasar en otro lugar, os estaréis privando de muchas cosas innecesariamente.

Y es que, estando bien equipados y contando con un buen seguro médico de viaje no hay nada por lo que temer.

Nosotros, al menos, somos partidarios de que lo que le puede pasar a uno estando de viaje le puede pasar también abajo de casa. Por lo que si nos ponemos en plan radical no hacemos nada.

Y la tercera es que, la mayoría de esos miedos desaparecen cuando pones el pie en el aeropuerto de llegada. Y se disipan por completo a medida que se empieza a descubrir el destino elegido. Palabra de papis viajeros.

Visitando Versailles. Avril 19 meses

Nuestro consejo desde Viajandodo es que hagáis con vuestro bebé un primer viaje ‘declick’ en un destino en el que os sintáis agusto. ¡Ya veréis que os animaréis con más seguridad a todos los siguientes!

Por si os sirve de inspiración, algunos de los destinos a los que hemos viajado con Avril siendo un bebé han sido:

New York

Fez y Chauen

Isla Griega deRhodes

Albania

París

Burdeos

Cádiz

Esperamos que si sois de los de «viajar con mi bebé me da mucho miedo» este post os ayude a daros cuenta de que no sois los únicos (y que ya hay otros que hemos pasado y seguimos pasando por ello).

Lo que es importante saber es que ese miedo es completamente natural y que hay formas de sobrellevarlo:

La primera es informarse bien del destino elegido y la segunda hacer todo conforme para que disfrutéis y que a vuestro bebé no le falte de nada en ningun momento.

¡Animarse! ¡Una vez empecéis con vuestros pequeñines seguro no querréis parar como nosotros!

% EN VUESTRO SEGURO DE VIAJE FAMILIAR

+ Cobertura por Covid-19 incluida

VUESTRO VIAJE MAS BARATO

TAMBIEN PUEDES LEER

Guía para viajar con bebé en avion

Las 10 mejores razones para viajar en familia

El porteo en los viajes

¿Qué es mejor la sillita de senderismo o la mochila portabebé?

SIGUENOS EN INSTA Y

Esperamos que este post os haya resultado muy útil y para cualquier consulta podéis dejadnos un mensaje aquí abajo ¡Os responderemos con mucho gusto!

También podéis seguir nuestras aventuras en Instagram, y .

¡También puedes seguir nuestras aventuras a través de Instagram,  y !

Источник: https://viajandodo.com/viajar-con-bebe-me-da-miedo/

Mi bebé tiene miedo a todo

Mi bebé tiene miedo a otros bebés

Indice

  • La aparición de los miedos en los bebés
  • ¿Cómo puedo ayudar a mi bebé?

La aparición de los miedos en los bebés

Todos los adultos tenemos miedo a algo y esto no debe ocultarse. Algunos adultos, como padres que son, sufren o llegan a sentir temor cuando sus bebés comienzan a tener miedo a algo, a alguien o a todo. Sin embargo, es importante saber que esos miedos son algo completamente natural, sobre todo en los niños.

No debéis alarmaros ya que es habitual que esos miedos aparezcan en tu bebé a edades muy tempranas, y vosotros mismos los veáis completamente débiles e indefensos. Ningún padre quiere ver a su hijo sufrir o tener miedo, pero lo más importante es saber afrontarlo y no encubrirlo, pues es lo más lógico si no saben ni conocen lo que pasa a su alrededor.

Además, a veces sois vosotros mismos, los padres, los que transmitís a vuestro bebé algunos de sus miedos. Por eso, en la medida de lo posible, debéis intentar evitar transmitirle ciertos miedos. 

A medida que vamos creciendo, los miedos van cambiando ya que como adultos hemos ido poco a poco experimentando diferentes situaciones y con el tiempo hemos podido afrontarlas.

Y para eso, habéis necesitado más o menos tiempo, por lo que no podéis pretender que vuestro bebé no tenga ningún miedo por la sencilla razón de que para vosotros ese miedo, al ser ya adultos, es una simple tontería.

En vosotros puede ser eso, sin embargo, para vuestro hijo, es algo verdaderamente importante y completamente desconocido. Es normal que sufra temor ante ciertas personas o situaciones.

Algunas primeras reacciones que experimentan los bebés se deben a la pérdida de apoyo físico, a cambios bruscos en el entorno o ante ruidos fuertes e inesperados, y por consiguiente, sus respuestas se expresan con sobresaltos o llantos. Con frecuencia, vuestro bebé se agita ante estas situaciones pidiendo protección.
 

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé?

Cuando vuestro hijo siente miedo lo fundamental es apoyarle siempre. Recuerda que el entorno familiar es un modelo a seguir para ellos desde pequeños. La manera más fácil de ofrecerle ayuda es escuchar sus miedos y no querer transmitirle una valentía, a veces inexistente,  por encima de todo.

No debéis quitar importancia a sus miedos porque puede sentirse ignorado y desprotegido, pero tampoco mostrar una excesiva preocupación, pues puede aumentar el temor de vuestro bebé. Tampoco debéis ridiculizarle porque lo que más necesita vuestro hijo en esos momentos es un apoyo incondicional y atención.

Recuerda que el miedo es una sensación completamente libre y debe respetarse siempre. Además, es siempre una reacción de adaptación. Esa sensación ayuda a “sobrevivir” en ciertas situaciones de peligro.

  Y recuerda, sobre todo, que vuestro bebé tiene que pasar por ciertas situaciones y experimentar ese miedo, pues esa lucha conseguirá hacerle más fuerte y hacerle crecer como persona.

La comunicación es fundamental entre los padres y el bebé. Aunque tu hijo o hija apenas diga cuatro palabras, la comunicación entre vosotros existe y ellos pueden enseñaros de una forma u otra todos sus miedos.

En esos momentos, vosotros, como padres, debéis estar ahí para apoyar, escuchar e intentar descubrir cómo y por qué sienten miedo. Vosotros sois esas figuras protectoras de las que depende su seguridad.

Vuestro bebé debe sentirse seguro para poder transmitir y compartir todas y cada una de sus inseguridades, emociones, miedos, etc., sin ser nunca juzgado.

Para evitar la incertidumbre y permitirle estar más cercano y, en definitiva, confiar más, podéis optar por proporcionarle información al respecto. Esto ayudará a calmar su temor.

Existen muchas técnicas para ayudarles a superar sus miedos. Una de ellas es la relajación.

Esta técnica puede incluir, por ejemplo, la lectura de algún cuento o incluso alguna historia inventada por vosotros mismos dando mayor protagonismo a sus miedos más frecuentes.

Podéis contarle que también los sienten sus personajes favoritos, y que finalmente, con algún pequeño esfuerzo y algo de tiempo, consiguen superarlos.

También podéis proponer algún juego que esté relacionado con su miedo para que la próxima vez que se enfrente a él, este sea más llevadero.

Otra técnica que suele funcionar para superarlo es dar una explicación sencilla y racional de una determinada situación ante la que sienta miedo o temor.

Ofrecer algún pequeño peluche, que sirva como una especie de “talismán” también puede ser reconfortante. Este calmará y dará seguridad a vuestro hijo.

Algunos padres también eligen confesar alguno de sus miedos a sus pequeños. De esta manera, se sentirán comprendidos y entenderán que el miedo es algo completamente natural que puede sentir cualquier adulto.

La mayoría de los miedos responden a algún momento evolutivo en el desarrollo de vuestros hijos que está relacionado con la etapa de la madurez en concordancia con su edad. Por ello, es importante probar distintas estrategias y descubrir cuáles son las que les proporcionan mayor protección.

Finalmente debéis saber que existen o existirán en el futuro algunas situaciones que no podáis controlar y que el miedo de vuestro bebé sea tan fuerte que interfiera en vuestra rutina diaria, o quizás exista un temor desproporcionado a lo que realmente le ocurre y perdure de manera desconsiderada en el tiempo. En casos como estos, lo más recomendable es acudir al pediatra o intentar acceder a algún tipo de ayuda externa, ya que podría tratarse de alguna fobia o trastorno infantil, aunque en la mayoría de las ocasiones, lo más probable es que esos temores vayan desapareciendo.

Lo más importante es tener paciencia.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/psicologia-bebe/mi-bebe-tiene-miedo-a-todo-8138

Miedos de los niños. Ayudarles a superar sus temores

Mi bebé tiene miedo a otros bebés

Reír, llorar, enfadarse… Experimentar emociones es algo común en niños y adultos. Sentir miedo, también. Es normal e incluso positivo, ya que supone un estado de alerta que protege de posibles riesgos.

Hay temores comunes en casi todos los niños, propios de cada etapa evolutiva, los cuales se superarán con un poco de ayuda de forma casi espontánea.

Solo debemos preocuparnos si los miedos perduran demasiado o provocan un estado de ansiedad desproporcionado.

Por qué tienen miedo los niños

Temer a los extraños, a separarse de sus padres, a la oscuridad, al colegio… son miedos evolutivos.

Son temores comunes a casi todos los niños, la mayoría pasajeros, de poca intensidad y propios de una etapa evolutiva concreta.

Están asociados a las distintas fases del desarrollo y van variando a medida que evolucionan las características cognitivas, sociales o emocionales de los niños.

Ahora bien, cada uno, en función de sus características personales y de sus experiencias, vivenciará dichos miedos de forma diferente o en distintos momentos que otros, o incluso no experimentará nunca un temor determinado. No reaccionará de la misma manera un niño que ha sido agredido por un perro que otro cuyas experiencias con animales han sido positivas.

Frecuentemente, los padres recurren al miedo para proteger a sus hijos de situaciones peligrosas (enchufes, animales, tráfico), pero también, les meten el miedo en el cuerpo innecesariamente para controlar su conducta. Es una práctica educativa que, aunque consiga que el niño obedezca en ese momento, puede originar a la larga problemas más serios.

Miedos de los niños según su edad

– Durante el primer año, lo que más los sobresalta es la pérdida de sustentación, los ruidos fuertes, los extraños y separarse de sus padres.

– A partir del segundo año, descubren que hay animales que les pueden hacer daño, que no les gusta la oscuridad, que se angustian cuando se hacen alguna herida y que los asusta lo desconocido. Por ello, siguen sin querer separarse de los padres.

– Con 3 y 4 años sus miedos se hacen más patentes. Su imaginación les juega malas pasadas y elucubran acerca de los monstruos que se esconden en la oscuridad. También los asusta el daño físico y aparece el miedo a los fenómenos naturales (truenos, viento, terremotos).

– Al llegar a los 5 y 6 años, mantienen el miedo a separarse de sus padres, a los animales, a la oscuridad y al daño físico, pero además se suma el miedo a seres malvados (ladrones, secuestradores) y personajes imaginarios (brujas, fantasmas, el “coco”, personajes de dibujos animados).

Tampoco les gustan los médicos, sobre todo si llevan bata blanca, y los preocupa la enfermedad y la muerte.

– El niño de 7 y 8 años sigue teniendo miedo a la oscuridad, a los animales y a los seres sobrenaturales, y añade su temor a hacer el ridículo por la ausencia de habilidades escolares, sociales o deportivas.
– De 9 a 12 años disminuye su miedo a la oscuridad y a los seres imaginarios, pero ahora son especialmente sensibles al colegio (exámenes, suspensos), a la aceptación social (integración en el grupo, aspecto físico), a la soledad, a la enfermedad y a la muerte.

La reacción del niño ante el miedo

Cuando son bebés pueden reaccionar con sobresalto o llanto; más tarde, además de llorar, intentan evitar a toda costa la fuente que les causa el temor, buscan la compañía de un adulto que los proteja.

A veces, simplemente, experimentan algún cambio en su conducta habitual, por ejemplo, pueden manifestar alguna regresión en sus hábitos, volviéndose a hacer pis en la cama o a chuparse el dedo cuando ya habían dejado de hacerlo.

Los miedos no son motivo de grandes preocupaciones, pero si son tan intensos y persistentes que repercuten negativamente en el desarrollo del niño, en su vida cotidiana o en sus estudios, y la familia, a pesar de sus esfuerzos, no sabe cómo manejar la situación, sería conveniente visitar a un profesional.

Cómo ayudar al niño a superar el miedo

· Primero, identificar lo que produce miedo. · Hablar sobre las cosas que le causan temor, que se sienta escuchado.· Tener un talante comprensivo. Procurar que no se sienta avergonzado ni regañado.

· Transmitirle seguridad y confianza, siempre con un tono relajado. · Alentarle a que se enfrente a sus temores de forma gradual, aunque al principio sea con nuestra ayuda, sin forzarlos y elogiando sus conductas valerosas.

· Fomentar su autoestima y autonomía.

· Enseñarle maneras de contrarrestar la ansiedad: escuchar música, relajarse, o actividades que le mantengan ocupado (contar fichas, enumerar comidas favoritas). · Concederle algún poder sobre la situación (encender una pequeña luz, tener una pequeña mascota). · Predicar con el ejemplo, de forma que tenga en nosotros un modelo adecuado de superación. · Ofrecer al niño una visión positiva del mundo. Hay que enseñarle a no preocuparse excesivamente por las cosas y a encontrar soluciones a los problemas que le surjan.

· Mucho humor. Un buen antídoto contra el miedo es transformar aspectos aterradores en características graciosas mediante dibujos y bromas.

Qué no hacer si el niño tiene miedo

· No se debe ignorar el miedo. Frases del tipo “no te asustes, no tienes motivo” o “tienes que ser valiente” le hacen sentirse incomprendido y solo ante el peligro, ya que si sus padres niegan su miedo, seguramente no le van a poder ayudar a superarlo. · Tampoco hay que reaccionar de forma exagerada.

El niño puede ver en ello más atención y concesiones de las normales, que le libran de tareas y obligaciones, reforzando accidentalmente los temores. · No burlarnos del niño, ni regañarle. La ridiculización no le hace menos miedoso, solo merma la confianza en sí mismo y hace que trate de ocultar su miedo.

· No evitarle los objetos y hechos que teme, ya que así supera momentáneamente el miedo, pero no le ayuda a vencerlo definitivamente. · Permitir al niño dormir en la cama con los padres debe ser algo muy excepcional, como motivo de fiesta, pero nunca como medio para solucionar el problema. · No mentir al niño.

La información sobre un hecho que le sobrepasa (por ejemplo, vacunarse) le puede ayudar a controlarlo. Simplemente hay que explicarle las cosas de manera sencilla para que las pueda entender.

· Si son niños especialmente temerosos, evitar las historias de ogros, fantasmas o brujas, o actividades que puedan asustarlos (películas de miedo, sustos…), sobre todo antes de irse a dormir.

· No transmitirles nuestros temores personales.

Virginia González. Psicóloga y maestra de Educación Infantil

Источник: https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/

Miedos normales en la infancia

Mi bebé tiene miedo a otros bebés

  • Tamaño de texto más grande

Es normal que los niños tengan miedo a veces. El miedo es una emoción que puede ayudar a los niños a ser cautos. Lo nuevo, lo grande, lo ruidoso o lo distinto pueden dar miedo al principio. Los padres pueden ayudar a los niños a sentirse seguros y a aprender a sentirse cómodos y tranquilos.

¿A qué le tienen miedo los niños?

Las cosas que asustan a los niños van cambiando a medida que ellos van creciendo. Algunos miedos son frecuentes y normales a determinadas edades.

Por ejemplo:

Los bebés sienten ansiedad ante los desconocidos. Cuando los bebés tienen entre 8 y 9 meses de edad, son capaces de reconocer los rostros de las personas con quienes conviven. Por eso, las caras nuevas les pueden provocar miedo, incluso la de una nueva niñera o la de un pariente. Pueden llorar o aferrarse a uno de sus padres para sentirse seguros.

Los bebés mayores y los niños de hasta 3 años de edad sienten ansiedad de separación.

En algún momento entre los 10 meses y los 2 años, muchos bebés empiezan a sentir miedo cuando se tienen que separar de unos de sus padres.

No quieren que sus padres los dejen en la guardería o solos en la cama a la hora de dormir. Pueden llorar, aferrarse a sus padres o tratar de mantenerse cerca de ellos.

A los niños pequeños les asustan cosas «irreales». Los niños de 4 a 6 años usan la imaginación y saben simular cosas o fingir. Pero no siempre son capaces de distinguir lo real de lo que no lo es. A ellos, los aterradores monstruos que se imaginan les parecen reales.

Tienen miedo de lo que pueda haber debajo de la cama o dentro del armario. Muchos niños tienen miedo de la oscuridad y de la hora de ir a la cama. Algunos temen tener sueños aterradores o pesadillas.

Los niños pequeños también se pueden asustar ante los ruidos fuertes, como los de los truenos o de los fuegos artificiales.

Los niños mayores tienen miedo de los peligros de la vida real. Cuando los niños tienen 7 años o más, los monstruos que hay debajo de la cama ya no los asustan (mucho) porque saben que no son reales. A esta edad, algunos niños empiezan a tener miedo de las cosas que les podrían ocurrir en la vida real.

Tal vez teman que haya una «hombre malo» en su casa. Tal vez tengan miedo de las catástrofes naturales de las que oyen hablar. Es posible que les asuste que les hagan daño o que una persona querida pueda morir.

Los niños en edad escolar también se pueden poner ansiosos por un trabajo escolar que tiene que presentar, las notas o la necesidad de encajar en su grupo de amigos.

Los preadolescentes y los adolescentes pueden tener miedos sociales. Su aspecto físico o el hecho de encajar en su grupo de pertenencia les puede generar ansiedad. Y también se pueden poner ansiosos o tener miedo antes de entregar un trabajo escolar, cambiar de escuela, hacer un examen importante o jugar un partido especial.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo cuando tenga miedo?

Cuando su hijo tenga miedo, puede ayudarlo haciendo lo siguiente:

  • Tranquilice a su bebé o a su hijo pequeño diciéndole: «Todo está bien. Estás seguro. Yo estoy aquí, a tu lado». Hágale saber que usted está ahí para protegerlo. Abrácelo y dígale palabras tranquilizadoras para ayudarle a sentirse seguro.
  • A medida que su hijo crezca, hable con él y escúchele. Esté tranquilo y transmítale tranquilidad. Ayude a su hijo a poner sus sentimientos en palabras. Ayude a su hijo a probar cosas nuevas.
  • Ayude a su bebé a acostumbrarse a una persona nueva mientras usted lo abraza y le permite sentirse seguro. En muy poco tiempo, esa nueva persona dejará de parecerle un desconocido.
  • Deje que su hijo de 1 a 3 años de edad se separe de usted durante breves períodos de tiempo al principio. Cuando usted necesite separarse de él, dígale que volverá, dele un abrazo, sonríale y márchese. Deje que su hijo aprenda que usted siempre vuelve.
  • Si su hijo pequeño tiene miedo de la oscuridad, desarrollen una rutina tranquilizadora para la hora de irse a dormir. Léale o cántele. Deje que su hijo se sienta seguro y querido.
  • Ayude a su hijo a afrontar sus miedos poco a poco. Por ejemplo, comprueben los dos juntos que no hay monstruos debajo de su cama. Con su presencia y su apoyo, deje que su hijo vea por sí mismo que no hay nada que temer. Ayúdelo a sentirse valiente.
  • Limite las imágenes, la películas y los programas infantiles que asustan. Estas cosas solo alimentan sus miedos.
  • Ayude a los niños y a los adolescentes a aprender a prepararse para los desafíos, como los exámenes o los trabajos escolares. Haga saber a su hijo que cree en él.

¿Son normales los miedos que tiene mi hijo o necesitamos más ayuda?

La mayoría de los niños saben afrontar sus miedos normales con la ayuda y el apoyo de sus padres. A medida que van creciendo, van superando los miedos que tenían cuando eran más pequeños.

A algunos niños les cuesta más y necesitan más ayuda para vencer sus miedos. Si los miedos son muy intensos y/o impiden que un niño lleve una vida normal, podrían ser un indicador un trastorno de ansiedad.

Hable con su médico si los miedos de su hijo:

  • parecen demasiado intensos o prosiguen más allá de la edad habitual
  • hacen que esté muy angustiado o que tenga rabietas o berrinches
  • impiden que su hijo lleve una vida normal, como ir a la escuela, dormir solo o estar separado de sus padres
  • le provocan síntomas físicos (como dolor de estómago, dolor de cabeza o ritmo cardíaco acelerado) o si su hijo nota que le falta el aire, se marea o tiene náuseas.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: octubre de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/anxiety-esp.html

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: