Nuevo hermano en casa

Contents
  1. 10 Libros para preparar la llegada de un hermanito
  2. 1. Dentro de nuestra mamá
  3. 2. El cambalache
  4. 3. El niño nuevo
  5. 4. Espero un hermanito
  6. 5. Helio con hache
  7. 6. Nace Eugenia
  8. 7. Siempre te querré, pequeñín
  9. 8. Todos sois mis favoritos
  10. 9. Tú y yo. El cuento más bonito del mundo
  11. 10. Y de regalo… ¡superpoderes!
  12. Celos infantiles: el síndrome del príncipe destronado
  13. ¿Qué siente un niño cuando llega un nuevo hermano a casa?
  14. ¿Cómo se manifiestan los celos de los príncipes destronados?
  15. Ayudar a que el niño se adapte a la llegada de un nuevo hermano
  16. La edad del hermano mayor y los celos hacia el bebé
  17. Según los años del mayor
  18. La diferencia de edad entre ellos
  19. Cuando surgen los celos
  20. Nueve consejos para evitar los celos del hermano al llegar el recién nacido a casa
  21. Pero a veces pasa, a pesar de todo
  22. 1. Que vaya a visitar al nuevo bebé
  23. 2. Que mamá le lleve un regalo al mayor cuando vuelva a casa
  24. 3. Buscar un momento para estar con él
  25. 4. Que también se hable de él
  26. 5. Que también se le regale algo a él
  27. 6. Que otros adultos pasen tiempo con él
  28. 7. Hablarle con franqueza si está preocupado
  29. 8. Enseñarle fotos de cuando era pequeño
  30. 9. ¿Y si llama mucho la atención?
  31. Cómo preparar a un hijo para la llegada de un hermanito según la edad
  32. De 1 a 2 años
  33. De 2 a 5 años
  34. A partir de 5 años
  35. Ayuda a tu hijo a sentirse bien con la llegada de su nuevo hermanito/a
  36. Los celos con el nacimiento del segundo
  37. Y ¿cómo pueden hacerse notar los celos?
  38. Regresiones en la conducta
  39. Falta de apetito
  40. Falta de sueño
  41. Apatía
  42. Enfado e irritabilidad
  43. Llamadas de atención

10 Libros para preparar la llegada de un hermanito

Nuevo hermano en casa

La llegada de un bebé a la familia es una sensación única e irrepetible que nos cambia la vida, pero no solo a los padres, sino también a sus hermanos, que tienen que aprender a convivir con una nueva persona que no entiende muy bien cómo ha llegado hasta allí.

Alegría, curiosidad, miedo, celos… Son muchas las sensaciones que invaden a un niño ante este nuevo y emocionante reto. Un buen método para ayudarles a gestionar todos esos sentimientos que le invaden son los cuentos. En Sapos y Princesas te ofrecemos una selección de 10 cuentos para cuando llega a casa un nuevo hermanito.

1. Dentro de nuestra mamá

Autor: Jo Witek
Ilustradora: Christine Roussey
Editorial: Bruño
Edad: De 3 a 6 años

Dentro de nuestra mamá es un álbum que cuenta la espera de una hermanita mayor… ­con solapas sorpresa; con ellas seremos testigos de cómo aumenta el tamaño de la barriguita de mamá y qué es lo que hace el bebé mientras va creciendo.

 El nacimiento de un hermano es una experiencia inolvidable y con este libro, podrás vivirla a través de lo que una niña le dice al hermanito que está esperando: «Tú estás ahí dentro, hermanito, en la tripa de nuestra mamá. Yo estoy aquí fuera, esperándote.

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2. El cambalache

Autores: Jan Ormerod y Andrew Joyner
Editorial: Ekaré
Edad: De 3 a 6 años

El hermanito bebé de Carolina Cocodrilo pasa todo el día babeando, pero aún así, mamá Cocodrilo a cada instante dice que es preciosísimo.

Carolina está muy celosa, así que decide ir a la tienda de bebés y hacer un trueque por un nuevo hermanito: uno justo a su medida.

¿Habrá alguno que le guste de verdad? La historia cuenta con altas dosis de humor los sentimientos que pueden acompañar la llegada de un nuevo hermanito. Comprar

3. El niño nuevo

Autora: Lauren Child
Editorial: Juventud
Edad: De 3 a 6 años

Elmore Green, como muchos otros niños, empezó su vida siendo hijo único. Tenía una habitación solo para él, y todo lo que había en ella era suyo. Sus padres creían que él era el niño más adorable del mundo. Pero un día, todo cambió con la llegada del niño nuevo… Comprar

4. Espero un hermanito

Autora: Marianne Vilcoq
Editorial: Corimbo
Edad: De 3 a 6 años

María va a tener un hermanito. Mamá se lo ha dicho. Pero María no está muy contenta. Si levantamos las páginas de la derecha veremos crecer al bebé dentro de la barriga de mamá y poco a poco entenderemos qué es lo que está sucediendo en su interior. Comprar

5. Helio con hache

Autores: Susana Gómez, Armand
Editorial: Takatuka
Edad: De 3 a 6 años

Un cuento sobre el nuevo hermanito y nuestro lugar en el mundo. La llegada de Helio al mundo despierta una gran curiosidad en su hermana Estrella, que observa fascinada a esa personita que ahora forma parte de la familia.

Sin embargo, poco a poco, la curiosidad se transforma en recelo, cuando ve que Helio se gana un protagonismo que parece robarle la atención de la que antes disfrutaba: Helio se pasa el día enganchado al pecho de su madre; mamá está muchas veces cansada y no puede leerle el cuento por la noche; hay que guardar silencio cuando Helio duerme… Los celos afloran y también la rabia contra ese intruso que parece haberse convertido en el centro del mundo. Comprar

6. Nace Eugenia

Autoras: Candy Tejera, Cristina Méndez
Editorial: Ob Stare
Edad: De 3 a 6 años

Nace Eugenia pretende contribuir a que los niños estén familiarizados con los procesos del embarazo, parto, nacimiento y lactancia de forma amena, y a la vez didáctica, y es por tanto ideal como herramienta educativa tanto para docentes como para padres, para hablarle a sus hijos pequeños de estos temas, especialmente ante la llegada de un nuevo hermanito. En el cuento, la protagonista “Eugenia”, cuyo nombre significa “Buen nacimiento”, es quien le habla directamente a los niños en primera persona de cómo ha sido gestada, cómo va a nacer y después a alimentarse. Comprar

7. Siempre te querré, pequeñín

Autora: Debi Gliori
Editorial: Planeta
Edad: De 3 a 6 años

Soy un zorro pequeño, muy enfadado y tristón y nadie me quiere de corazón – dijo Colín. Pero eso no es cierto y la madre del pequeño Colín se lo quiere demostrar: Esta es la preocupación de todos los niños.

Por eso los padres desean convencerlos de que el amor no tiene barreras y que no hay travesura tan grande que no se pueda perdonar. Este atractivo libro lo dice todo e incluso algo más.

Nueva edición en un formato de cartón muy resistente para que los niños más pequeños también puedan disfrutar de las tiernas historias de Debi Gliori. Un libro imprescindible para esos niños que se sienten destronados cuando llega un nuevo hermanito. Comprar

8. Todos sois mis favoritos

Autor: Sam McBratney
Editorial: Kókinos
Edad: De 3 a 6 años

Papá Oso y Mamá Osa tenían tres ositos a los que querían por igual. Pero un día los pequeños osos se preguntaron si realmente los tres eran tan maravillosos y tan favoritos como les decían. ¿O había uno predilecto? Los ositos necesitan buenas respuestas y sus padres les dieron la mejor. Comprar

9. Tú y yo. El cuento más bonito del mundo

Autora: Elisenda Roca
Editorial: Combel
Edad: De 3 a 6 años

Este es el cuento más bonito del mundo. Un álbum ilustrado que describe con ternura y humor las dudas, los sentimientos y la emoción de un niño cuando llega un bebé a casa. Para ayudar a niños y niñas a descubrir que tener un hermano puede ser muy divertido. Comprar

10. Y de regalo… ¡superpoderes!

Autora: Elena Moreno
Ilustradora: Lucía Serrano
Editorial: SM
Edad: De 3 a 6 años

Un libro tierno y divertido que muestra a los niños la magia de convertirse en hermano mayor. Lucas está a punto de recibir el mejor regalo del mundo: el superpoder de leer el pensamiento.

¡Y no solo eso! También tendrá el poder de hacer desaparecer los miedos, construir los mejores edificios del barrio y contar las mejores historias del mundo.

Pero ¿qué tendrá que hacer para conseguir tales superpoderes? Ni te lo imaginas… Comprar

Ocio en casaIdeas para fomentar la lecturaAnimación a la lectura Cuento Hermano Infantil (3-6 años)

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/ocio-en-casa/lectura-libros-ninos/10-libros-para-preparar-la-llegada-de-un-hermanito/

Celos infantiles: el síndrome del príncipe destronado

Nuevo hermano en casa

¡Feliz noticia! Mamá va a tener un nuevo bebé. Pero… ¿Es una buena nueva para toda la familia? En mayor o menor medida, los hermanos experimentarán un cambio en sus vidas que es difícil gestionar. La rivalidad con un nuevo hermano es inevitable, sobre todo si el niño deja de ser hijo único y el centro de atención de sus padres.

Ceder el trono es difícil e inevitable para un pequeño que nunca ha tenido que competir por la atención de sus progenitores, pero también forma parte del proceso de maduración y aprendizaje de todos los príncipes destronados.

No obstante, el planteamiento del entorno familiar con respecto a la llegada de un nuevo hijo resulta clave para minimizar el impacto que supone para los hermanos.

¿Qué siente un niño cuando llega un nuevo hermano a casa?

Los niños experimentan celos, inseguridad e incertidumbre cuando llega un nuevo hermano. “Asumen que dejan de ser protagonistas y creen que les quieren menos, porque sus padres prefieren al nuevo hijo. Todos los niños sienten en algún momento de su infancia celos hacia el hermano recién llegado.

Esto puede ocurrir a cualquier edad cuando se sienten desplazados por un nuevo miembro que llega a la familia, y no solo con el primogénito, también puede ocurrir con el resto de los hermanos”, explica Pilar García, pediatra y experta en Neurodesarrollo de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid.

¿Cómo se manifiestan los celos de los príncipes destronados?

Los niños que se sienten desplazados por la llegada de un nuevo hermanito pueden presentar determinados comportamientos, como los que menciona la doctora García:

  1. Molestias físicas, como dolor de cabeza o abdominal.
  2. Inquietud excesiva.
  3. Irritabilidad o enfado habitual con sus padres.
  4. Adoptar comportamientos propios de etapas anteriores de su vida, como volver a usar pañal, el chupete o el biberón, negarse a comer solos o utilizar un lenguaje más infantil del que corresponde a su edad.
  5. Llanto frecuente o sin motivo.
  6. Problemas para dormir, porque el niño quiere volver al cuarto de sus padres, se niega a ir a la cama, tiene interrupciones del sueño durante la noche y reclama a sus padres.
  7. Rabietas
  8. Necesidad de atención constante, reclama de manera permanente a sus padres.
  9. Tristeza, desmotivación.
  10. Ignorar al nuevo hermano, o incluso agredirle físicamente.

Ayudar a que el niño se adapte a la llegada de un nuevo hermano

El proceso de aceptación e integración de la convivencia con un miembro de la familia en casa comienza desde el embarazo (excepto si el niño es adoptado). Conviene Anticipar los cambios que llegarán con el nuevo hermano, como los cuidados que va a necesitar si se trata de un bebé. Otras pautas que pueden ayudar al niño que estrena hermano son:

  • Evitar decirle que su nuevo hermano (si es un bebé) va a jugar con él, porque se crean expectativas que no se cumplirán en ese momento y generan desilusión en el niño.
  • Enseñar al niño fotos y objetos de cuando era un bebé, como ropa o juguetes.
  • Explicar al niño que un bebé precisa muchos cuidados, tiempo y atención, porque no puede hacer nada por sí solo, pero que eso no cambia el amor que se siente por el resto de los hermanos.
  • Involucrar al niño en los cuidados del bebé: cambio de pañales, baño, comida y agradecer su ayuda para que se sienta motivado.
  • Evitar los enfados y castigos al niño cuando su comportamiento se deriva de los celos.
  • Corregir conductas inadecuadas con respecto a la relación con los hermanos para evitar caer en la excesiva indulgencia. Se trata de encontrar un equilibrio entre firmeza y cariño.
  • Ignorar conductas demasiado infantiles para su edad. Si el niño observa que no le sirven de nada, evitará repetir este tipo de conductas.
  • Huir de las comparaciones con su hermano y de frases como: Si no te ha hecho nada, mírale qué bueno es, que provocan el efecto contrario: rechazo hacia el pequeño.
  • Dedicar tiempo específico y en solitario al niño que acaba de estrenar hermano y realizar también actividades divertidas que incluyan al nuevo hermano para que el niño comience a considerarle como uno más de la familia.
  • Evitar cambios en su vida que coincidan con la llegada del nuevo hermano, como el comienzo de la guardería, dormir solo en su cuarto o dejar el chupete o el pañal.
  • Implicar a todo el entorno del niño para que le presten atención, de forma que si se lleva un regalo al nuevo hijo, también se haga otro a su hermano
  • Explicar al niño las ventajas de ser el hermano mayor. Menos mal que estás tú, que me puedes ayudar. Tú y yo nos vamos al cine, y el hermano se queda durmiendo.
  • Ser empáticos con el niño que está en proceso de adaptación a la convivencia con su nuevo hermano. Fomentar la comunicación para que exprese sus preocupaciones e inquietudes sobre el tema, incluso a través de dibujos y juegos.

– Se trata de un proceso de adaptación y no de un síndrome, “porque no es una enfermedad sino una fase de aclimatación a la nueva situación por parte de un niño que tiene un nuevo hermano y que según se aborde puede resultar más sencillo o complejo de resolver”, explica José Manuel Moreno Villares, co-director del Departamento de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra.

– No se trata de una situación que se produzca de manera exclusiva con el segundo hermano, sino con cualquiera de ellos (de forma independiente al orden de nacimiento), incluso en el caso de hermanos adoptados.

– Forma parte del aprendizaje de las personas y son celos o rivalidades que se manifiestan a cualquier edad. “La situación se puede presentar aunque el niño sea más mayor y ya no tenga una corta edad o se trate de un bebé”, aclara el doctor Moreno.

– La rivalidad entre hermanos es una cuestión de supervivencia que llevamos inscrita en nuestros genes. “El ser humano es dependiente de los adultos durante períodos prolongados.

Si ante la llegada de un nuevo niño se perdiera la atención sobre el hermano mayor, no se garantizaría su supervivencia. Necesitamos atención y cuidados durante muchos años y lo dejamos patente.

Los celos son una forma de garantizar la supervivencia”, explica el pediatra, José Manuel Moreno.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2018/05/23/mamas_papas/1527066093_557590.html

La edad del hermano mayor y los celos hacia el bebé

Nuevo hermano en casa

¿Como reaccionará tu hijo mayor ante la llegada del bebé? Este es un tema que preocupa mucho a las mamás. Además de preparar bien su llegada, conviene tener en cuenta su edad. Veamos cómo influye y cuál es la mejor edad para tener un hermanito.

Según los años del mayor

Antes de los 2 años. El niño aún juega solo y muestra poco interés hacia los demás niños en general. El nuevo hermanito no suele ser una excepción.

Lo más habitual es que reaccione con cierta indiferencia ante su llegada, excepto cuando le roba la atención de mamá o hace algo que le molesta. Entonces, protesta pero sus enfados duran poco.

A medida que el bebé crezca, se irá convirtiendo en un compañero de juego y si el trato de los padres hacia sus hijos es equitativo, no habrá mayores motivos de celos.

Entre los 2 y los 4 años. Con la adquisición del lenguaje, el niño va adquiriendo conciencia de si mismo. “Yo quiero” y “es mío” son sus expresiones favoritas y no bromea cuando alguien intenta frustrar sus deseos. Se considera el centro de su pequeño universo y no soporta compartir.

Aparecen las rabietas, el “yo solito”, «no quiero» y los celos con los hermanos. Además, el niño aún tiene escasa autonomía y necesita mucho de sus padres. Con la llegada del «intruso» puede sentirse relegado y celoso de las atenciones que recibe de todo el mundo.

En las primeras semanas, conviene estar muy atento y evitar herir sus sentimientos. 

A los 4-5 años. A esta edad, el niño comienza a preocuparse realmente por los demás niños.

 Es capaz de ponerse en el lugar del otro y le gusta compartir juegos lo que le suele llevar a solicitar un hermano si aún no lo tiene. La integración del recién nacido no suele presentar grandes problemas.

Muchos hermanos mayores se muestran muy colaboradores y cariñosos con los hermanos pequeños. A menudo, se debe a su fino sentido de la imitación y su deseo de complacer a los padres.

La diferencia de edad entre ellos

Los meses o años que separan a los hermanos no son definitivos en cuanto al tipo de relación que van a establecer. El juego, compañerismo o rivalidad que vayan a compartir no dependen tanto de la edad como de otros factores como las aficiones y gustos o la actitud de los padres. Sin embargo, sí acentúan algunos aspectos.

• Menos de 18 meses. Los padres deben cuidar de dos bebés y el mayor aún no tiene la capacidad de entender por qué su mamá no le presta ahora toda la atención. Para él, situaciones como dar de mamar pueden ser una pequeña tortura. Sin embargo, los pocos meses que les separa les permitirá compartir cantidad de cosas en el futuro.

• De 18 meses a 3 años. Es la diferencia de edad más habitual en nuestro país.

La ventaja: la diferencia de edad no es tan elevada para impedirles jugar juntos y compartir muchas actividades.

Pero los primeros meses pueden ser más duros porque el niño es plenamente consciente de que es un príncipe destronado. La actitud de los padres es fundamental para evitar los celos.

• De 3 a 5 años. Es el intervalo de edad ideal para muchos especialistas. Los mayores necesitan ganar en independencia y el recién nacido lo va a propiciar.

Además, entienden que el bebé demanda mucha atención y lo van a aceptar con normalidad.

Por otro lado, los padres deben recordar que aún son pequeños, no se les puede dar responsabilidades de mayores y necesitan momentos de intimidad con ellos.

• Más de 5 años. No hay rivalidades pero tampoco mucha complicidad. El mayor será como un padre y el pequeño estará encantado de tener esta protección extra.

Cuando surgen los celos

Los celos acaban por superarse con el paso del tiempo pero la rivalidad sustituye esta relación. Cuanto más celosos han sido de pequeños, más rivalizarán de mayores.

Pero diversos estudios han demostrado que la rivalidad fraterna no va unida a una pérdida de cariño.

Sólo debemos intervenir los padres cuando las peleas se vuelven agresivas o muy frecuentes.

En sus relaciones cotidianas, los hermanos pasan sin transición de la hostilidad a la complicidad, de la cooperación a la competencia, de la indiferencia a las muestras de cariño. Así de cambiantes son las relaciones entre hermanos. Aunque en ocasiones estos altibajos preocupan a los padres, los psicólogos consideran que son totalmente normales.

Magda Campos

Источник: https://www.guiadelnino.com/embarazo/quedar-embarazada/la-edad-del-hermano-mayor-y-los-celos-hacia-el-bebe

Nueve consejos para evitar los celos del hermano al llegar el recién nacido a casa

Nuevo hermano en casa

Es uno de los mayores miedos de las parejas cuando llega el segundo embarazo: ¿Qué pasará con el mayor? ¿Cómo recibirá al nuevo bebé? ¿Tendrá celos? ¿Nos lo echará en cara?

Son miedos normales, como el miedo de no tener tiempo suficiente para el mayor y el de no ser capaz de amar al segundo como al primero.

Pero ya está hecho: el embarazo sigue su curso y si todo va bien nacerá un segundo bebé que llegará a casa para vivir con vosotros, así que quizás os puedan servir estos nueve consejos para evitar los celos del hermano al llegar el recién nacido a casa.

La realidad es que el primer consejo no es uno que se lleve a cabo desde el momento en que se sabe que mamá está embarazada del segundo bebé, sino uno que se inicia ya el día en que nace el mayor: criarlo para que sea feliz, o lo que es lo mismo, dejarle libertad para que pueda ser él mismo y transmitirle unos valores para que pueda convivir en la sociedad en que vivimos.

Hace un tiempo escribí sobre esto mismo, así que no me extiendo mucho.

Digamos que todo radica en pasar tiempo con él y que ese tiempo sea de madre y padre, o sea, que estemos ahí para ellos: que seamos su ejemplo, su guía, que nos comuniquemos, que le preguntemos cómo ha pasado el día, que le contemos cómo ha sido el nuestro, que sepa que nosotros también tenemos algunos problemas e inquietudes, que nos cuente las suyas, que disfrutemos juntos de las cosas buenas de la vida y que nos pueda hablar de las cosas malas de su vida, mientras le escuchamos.

Cuando pasa todo esto, cuando jugamos, reímos y lloramos juntos, muchos niños se sienten queridos e importantes dentro de la familia (no por encima de la familia, sino uno más), y al llegar un hermanito no tiene problemas en recibirlo también como a uno más.

Pero a veces pasa, a pesar de todo

Pero eso es lo que dice la teoría, y aunque muchas veces es así, no siempre sucede de ese modo porque no todos los hermanos mayores tienen la misma edad o están en el mismo momento vital.

Algunos acaban de entrar en el colegio o la escuela infantil y ya están pasando por algunos cambios complicados; algunos se han separado por primera vez de mamá durante algunos días, por el parto, y se sienten extraños, en una dinámica que desconocen; y algunos no llegan a los dos años de vida, o no tienen mucho más de esa edad y no llegan a racionalizar lo que significa la llegada de un nuevo bebé, por poner algunos ejemplos. Por eso estos consejos pueden ser útiles para dar una orientación a los futuros padres de un segundo bebé:

1. Que vaya a visitar al nuevo bebé

Que vaya al hospital, si el bebé ha nacido ahí, a conocer al nuevo bebé y a ver a mamá.

Allí puede estar de nuevo con ella (si es con quien tiene más afinidad, que es lo habitual), y ella puede estar un poco por él, incluso aunque tenga al bebé en brazos o a la teta; preguntándole cosas, hablando con él, explicándole cómo ha nacido el bebé, contándole cuánto jugarán juntos cuando el bebé crezca y ya sepa jugar, etc.

2. Que mamá le lleve un regalo al mayor cuando vuelva a casa

En realidad el mayor regalo para el mayor es que mamá vuelva a casa y que todo vuelva un poco a su cauce, pese a que en realidad todo será bastante diferente. Por eso puede ser buena idea que mamá le traiga algún regalo especial para celebrar su vuelta a casa, que puede ser algún juego o cuento que puedan en algún momento disfrutar juntos.

También puede ir bien que, si quiere, él mismo haga algún regalo a mamá y al bebé para celebrar su llegada.

3. Buscar un momento para estar con él

Aunque resulte complicado hallarlo, tratar de encontrar un momento cada día para estar solo con él. Tanto mamá como papá deberían encontrar tiempo para disfrutar de sus dos hijos de manera exclusiva, aunque aquí manda sobre todo el bebé. Si está llorando porque quiere estar con mamá, lo demás pasa a ser secundario.

Entonces, lo que puede hacerse, es disfrutar también del mayor en presencia del pequeño (para el niño mayor es bastante revelador darse cuenta de que, incluso cuando mamá está con el hermano pequeño, puede seguir jugando, contando historias y leyendo cuentos con él).

4. Que también se hable de él

La gente vendrá a conocer al pequeño, y le harán fotos y se harán fotos con él. Esto no debería aislar al mayor, que debería ser incluido también en todas estas situaciones: que la gente hable también con el mayor, que se fotografíen también con él y con el bebé, etc.

5. Que también se le regale algo a él

Si las visitas traen algún regalo para el pequeño, un detalle para celebrar su nacimiento, estaría bien que le trajeran algún detalle también al mayor. Por si acaso, los padres pueden tener preparadas algunas cosillas (si viene alguien sin regalo para el mayor) por si toca hacer algún «rescate».

Tampoco hace falta que haya regalo en todas las visitas si el niño lo lleva bien, pero puede ser un recurso útil si ve que a todos les parece estupendo darle cosas al nuevo bebé y con él no se tiene la misma deferencia.

6. Que otros adultos pasen tiempo con él

Siempre suelo explicar que hacia los 2 o 3 años mis hijos empezaron a pasar más tiempo conmigo.

Si hasta entonces mamá era prácticamente la única a la que acudían cuando tenían algún problema, a partir de esa edad empezaron a tener mucho vínculo conmigo: juegos, risas, magia, confianza, travesuras…

todas esas cosas que surgen de la relación entre un padre y un hijo (también de la madre, claro, pero como hasta entonces no nos hacen mucho caso, pues llega después), y esto ayudó mucho en la llegada de cada siguiente hermano.

Que el padre haga un vínculo sólido con el mayor puede ser una gran ayuda para cuando llegue el bebé.

También que lo haga otro familiar, como algún abuelo o abuela, que pueda llevarse al niño al parque, al cine, a merendar, a jugar, y que en esos días complicados en que mamá apenas puede estar por él, vea que no es que nadie quiera, sino que no se puede. Y que como mamá lo tiene complicado, buscará algún hueco en otro momento, pero mientras tanto puede pasarlo bien también con otras personas.

7. Hablarle con franqueza si está preocupado

Puede haber momentos en los que de verdad se sienta desubicado y preocupado, y que llore, se queje o incluso tenga alguna rabieta. Será normal, y será un buen momento, cuando se calme un poco, para hablar de todo lo que le está pasando.

Explicarle que le entendemos perfectamente, que sabemos cómo se siente, y que no hemos dejado de quererle ni mucho menos.

Que buscaremos momentos para seguir pasándolo tan bien como siempre, que a muchos niños les pasa como a él (que hay días en que se notan raros, como fuera de lugar) y que lo mejor de todo es que cuando el bebé crezca, podrán jugar un montón, pero que ahora hay que cuidarle mucho porque es muy pequeño.

8. Enseñarle fotos de cuando era pequeño

Para explicarle las necesidades del bebé puede ir muy bien explicarle algún cuento relacionado con los cuidados que requieren los bebés, e incluso cuentos sobre celos, y hacer uso de las fotos que tenemos con el mayor, de cuando era bebé.

Que se vea a sí mismo chiquitín, mamando, siendo cogido en brazos, en el suelo, incapaz de hacer nada, y que entienda así por qué su hermanito necesita tanto tiempo de mamá y papá. Así comprenderá también que no es una cuestión de sustituirle por el otro, sino de que todos los niños tienen una época en que son pequeños y sus padres tienen que ayudarles porque no saben hacer casi nada.

9. ¿Y si llama mucho la atención?

Puede pasar que, a pesar de todo, notemos que nos llama mucho la atención. Y esto lo puede hacer por las buenas, o lo puede hacer por las malas. Cuando digo por las malas me refiero a que se enfade, tire cosas, nos grite, diga no cuando es sí, o sí cuando es no, todo le parezca mal y se niegue a hacernos caso.

En realidad no es maldad; en realidad no lo hace para hacernos daño. Es solo su manera de decirnos que no está nada de acuerdo con lo que está viviendo y que debemos demostrarle otra vez que le queremos. Es una prueba de amor en toda regla.

El problema es que sus exigencias para que le demostremos nuestro amor pueden ser exageradas (o desequilibrantes). Tan exageradas que de intentar cumplirlas podemos dejar al bebé sin atender, o podemos incluso llegar a hacer cosas que nos hacen sentir incómodos y completamente manejados. Como si de repente fuera él quien dice qué hay que hacer en casa y cuándo.

Entonces hay que trabajar nuestras demostraciones de amor poco a poco, porque en una relación de cariño no puede ser que una de las partes tenga que demostrarlo sintiéndose mal, o sintiéndose obligada a hacerlo: no puede ser que la madre o el padre se sientan mal por tal de complacer al hijo, como si se sintieran culpables por haber traído al mundo a un segundo hijo y aceptaran el castigo del mayor.

Debemos coger las riendas de la situación y decirle que queremos estar con él, que le queremos, y que pasaremos tiempo con él, pero no cuando no pueda ser. No podemos dejar llorando al bebé para cumplir su exigencia de juego, pero sí podemos atender al bebé en ese momento y jugar con él cuando el bebé esté tranquilo.

Poco a poco tiene que ver que sí le queremos, que sí tenemos tiempo para él, pero que somos nosotros los que decimos cuándo es buen momento para ello.

Es un equilibrio entre las necesidades de todos los miembros de la familia, es una enseñanza en el convivir, es mostrarle que entendemos sus necesidades, pero que no siempre pueden satisfacerse cuando quiere, si eso conlleva el sufrimiento de otras personas.

«No es que me parezca poco importante jugar contigo, es que ahora tengo que hacer otras cosas y ni siquiera podré jugar a gusto contigo… yo quiero que estemos juntos y lo pasemos bien los dos, así que buscaremos un momento después para hacerlo». Y esto lo puede hacer papá también: «Como mamá está con el bebé, ¿juegas conmigo? Yo quiero jugar contigo, ¿qué podríamos hacer?».

A todo esto sumarle los ingredientes estrella: paciencia y sentido común.

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En Bebés y más | Evitar los celos entre hermanos: más que ayudar a cuidar al bebé, que se sienta a gusto, Los celos entre hermanos, Yo más, yo antes, yo mejor: la competición entre hermanos

Источник: https://www.bebesymas.com/ser-padres/nueve-consejos-para-evitar-los-celos-del-hermano-al-llegar-el-recien-nacido-a-casa

Cómo preparar a un hijo para la llegada de un hermanito según la edad

Nuevo hermano en casa

Un nuevo bebé trae alegrías y desafíos a una familia desde el momento en que llega al mundo.

 Los padres están emocionados, pero también están nerviosos por cómo sus hijos mayores reaccionarán ante el recién nacido.

 Aparecen todo tipo de preguntas en la mente de los padres: ¿Cómo debemos decir a nuestros hijos mayores que van a tener un hermano o hermana bebé? ¿Estarán celosos del nuevo bebé? ¿Cómo podemos ayudarlos a llevarse bien?

Los niños según la edad reaccionan de manera diferente a un nuevo bebé en la familia.

Es muy importante saber qué esperar de cada grupo de edad para que sea más fácil manejar los cambios en la familia y sobre todo, para saber cómo afrontar la situación dependiendo de cada caso en concreto. Lo que es igual en todos los casos es que los hijos deberán ser los primeros de la familia en saberlo.

De 1 a 2 años

Los niños de esta edad no entenderán mucho acerca de lo que significa tener un nuevo hermano o hermana.

 Sin embargo, es necesario que empiece a escuchar las palabras ‘nuevo bebé’, ‘hermanito/a’ y que sienta la emoción que eso conlleva.

Tu hijo pequeño no podrá entender esa emoción, pero tu actitud le ayudará a entender que vosotros también estáis emocionados y felices y que queréis compartir esos buenos sentimientos con él.

Ten en cuenta que es posible que no pueda satisfacer las necesidades de ambos niños todo el tiempo cuando nazca el bebé. Si esto te hace sentir estrés habla con tu pareja y otros familiares para que te apoyen y que al menos durante las primeras semanas de la llegada del bebé puedas tener una ayuda adicional.

Otras ideas para ayudar a preparar a tu hijo pequeño para la llegada de su nuevo hermanito/a también pueden ser:

  • Mirar libros ilustrados sobre bebés y hermanos mayores. Así tu hijo empezará a familiarizarse con palabras como ‘hermano/a’ o ‘bebé’.
  • Cuando nazca el bebé trata de hacer algo especial para asegurar a tu hijo mayor de que es amado, querido y respetado todo el tiempo. NUNCA le dejes de lado y préstale incluso, más atención de lo normal.
  • Haced cosas especiales.

De 2 a 5 años

A esta edad, tu hijo todavía está muy apegado a ti y no entiende cómo y por qué tiene que compartirte con otros. Puede sentirse muy sensible al cambio e incluso pensar que su hermano es una amenaza para él. Es necesario evitar los celos y que exista una relación saludable entre ambos desde el primer momento. Algunos consejos son:

  • Dile a tu hijo que estáis esperando un bebé cuando sea evidente físicamente.
  • Sé sincero/a en todo momento, explícale que los bebés lloran y necesitan atención, también deberás decirle que pasará un tiempo antes de que pueda jugar con su hermanito.
  • Involucra a tu hijo en la planificación para el bebé.
  • No te preocupes si tiene regresiones, es temporal y una forma de decirte que se adapta al cambio… Solo necesitará tu amor y atención.
  • Explica a tu hijo que tendrás que ir al hospital y dile con quién estará. También explícale que a la vuelta el bebé ya estará con vosotros.
  • Reserva tiempo especial para pasar con tu hijo mayor.
  • Cuando vayan a visitar al nuevo bebé, diles a familiares y amigos que también pasen tiempo con el hermanito mayor. Si llevan regalos para el bebé, también es bueno que tengan otro detalle para el mayor.

A partir de 5 años

Los niños mayores de 5 años no suelen sentirse tan amenazados por un bebé nuevo como los niños más pequeños. Sin embargo, pueden resentir la atención que recibe el nuevo bebé y sentir algo de celos. Para preparar a tu hijo con más de 5 años a la llegada de su hermano/a no pierdas detalle:

  • Dile a tu hijo que tendrá un hermano con un lenguaje que entienda. Explícale qué significa que haya un bebé en la familia y cuál será su papel de hermano mayor.
  • Involúcrale en la preparación de las cosas para el bebé, que escoja ropa o que te ayude en la compra de pañales u otros elementos.
  • Cuando pase un poco de que haya nacido el bebé, es importante que acuda al hospital para que sienta que es parte importante de la familia creciente. Si es posible que sea de los primeros en conocer a su hermano/a.
  • Cuando volváis a casa dale papeles para el cuidado del bebé (siempre bajo supervisión y según sus capacidades).
  • No te olvides de las necesidades de tu hijo mayor.
  • Pasa tiempo especial con tu hijo mayor, haz que estos momentos sean estupendos.

Ayuda a tu hijo a sentirse bien con la llegada de su nuevo hermanito/a

Источник: https://www.etapainfantil.com/preparar-hijo-llegada-hermanito-segun-edad

Los celos con el nacimiento del segundo

Nuevo hermano en casa

La llegada de un nuevo miembro a la familia, aunque es muy emocionante, puede también ser algo estresante tanto para nosotras, como para nuestro primer buenhijo/a que pasa de la noche a la mañana a un segundo lugar. De celos nos habla hoy Alejandra Melús.

*Podéis seguir a Alejandra en   ,  y en su BLOG.

Con la llegada de un nuevo hermanito o hermanita, debemos tener presentes muchos asuntos, pero uno de los que sin duda más nos preocupan son los celos.

Durante el embarazo ya nos cuestionamos si sabremos o no repartir el amor entre nuestros hijos e hijas de manera justa, si nuestro buenhijo1 o buenahija1 se sentirá destronado, si cumpliremos las expectativas puestas sobre nosotras como Malasmadres o cargaremos con la culpa de no estar haciéndolo todo lo bien que quisiéramos.

Es mucha, por tanto, la presión que se tiene con la llegada de un segundo, tercer o cuarto hijo o hija, ya que las emociones pueden aparecer de muchas maneras y es nuestra misión saber poner cordura y aprender a gestionarlas en equipo y familia.

Y ¿cómo pueden hacerse notar los celos?

Ante todo debemos saber que los celos ante la llegada de un hermano o entre hermanos y hermanas son una emoción natural y totalmente común, por lo que debemos permitir que se expresen y se aprendan a gestionar de manera adecuada.

A veces aparecen de manera camuflada o menos visibles a las habituales rabietas o muestras de enfado. Por ello vamos a estudiar las posibles maneras de mostrar celos por parte de nuestros hijos e hijas, para de este modo aprender a ayudarles, saber identificarlos y entre todos favorecer una buena gestión de las situaciones.

Regresiones en la conducta

A veces al haber alcanzado un nuevo hito madurativo, como puede ser el control de esfínteres o la succión del chupete, ante la llegada de una hermana o un hermano, los niños y niñas comienzan a tener escapes de nuevo, a precisar del chupete o la succión del dedo para calmarse.

Estas son conductas habituales y que pueden generar sensación de descontrol o inseguridad a los adultos, ya que nos cuestionamos qué podemos estar haciendo mal.

No se trata de buscar culpables ni de poner el foco sobre nadie, sino de buscar la manera de volver a encontrar la rutina, los hábitos y la estabilidad.

Los niños y niñas tienen la necesidad de pertenecer, es decir, sentirse parte de su familia, del mundo, ser parte del entorno en el que viven, buscando su hueco y su función dentro de la familia.

Por ello es positivo poderles dar su lugar, su espacio, manteniendo los momentos de atención individualizada, para que se sientan escuchados, queridos y sientan que pertenecen a la familia con sus importantes funciones dentro de ésta.

Este tipo de hábitos y conductas volverán a establecerse cuando la rutina sea de nuevo armoniosa, perciban tranquilidad y mucha seguridad por parte de sus figuras de referencia (padre-madre).

Ante todo, no debemos mostrar enfado, irritabilidad o amenazar con castigos o premios. Se trata de un proceso natural, y por ello, debemos entenderlo así. Acompañar a nuestra hija o hijo en este camino es el mejor regalo y ejemplo que podemos darle.

Falta de apetito

En ocasiones puede que la llegada de una hermana o un hermano pueda hacer que nuestro buenhijo/a deje de comer.

Los niños y niñas saben regular la cantidad de lo que comen mejor que nosotros y a veces tendemos a ponerles mayores cantidades de las que sus cuerpos pueden tomar, y esto nos lleva a presionar y favorecer situaciones incómodas y desagradables ante la mesa y la comida.

Es preferible que ante situaciones de este tipo ofrezcamos los mismos alimentos que habitualmente tomemos pero en pequeñas cantidades en su plato o en una fuente en el centro de la mesa para compartir entre todos y que de esta manera pueda coger la cantidad que desee.

No debemos presionar para que coma ni estar continuamente hablando de lo mucho o poco que come, lo mal que nos parece que coma o no, lo preocupados que estamos o lo poco que nos gusta esta situación.

Restarle importancia y tratarlo como una situación natural, nos ayudará a nosotros como padres y a ellos como protagonistas de la situación.

No debemos premiar ni castigar por comer.

Sé que este tema preocupa mucho y aunque puede ser habitual si dura unas semanas, ante cualquier duda debemos consultar con nuestro pediatra o profesional de referencia.

Falta de sueño

A veces ante los celos puede suceder que el sueño se altera, y con él cambian los ritmos, los horarios y las rutinas y esto nos desconcierta enormemente, ya que si algo tenemos seguro es que los niños y niñas necesitan descansar para seguir su ritmo habitual.

Y ¿qué puede estar sucediendo? Quizás nuestra hija o hijo esté celoso porque el bebé duerme en nuestra habitación y el no, o quizás sienta que no le dedicamos el mismo tiempo antes de irnos a dormir, como al leer un cuento, realizar un masaje o compartir un ratito de confidencias, o quizás extrañe los tiempos en los que él era quien dormía con mamá y papá y ahora no.

Es por esto que, dialogar, buscar los tiempos para compartir conversación, juegos o secretos, son esenciales. Además a través del juego muchas veces los niños expresan sus miedos y preocupaciones, por lo que debemos buscar los momentos para intercambiar miradas, palabras y caricias y así encontrar la seguridad necesaria ante la nueva situación.

También podemos emplear como herramienta cuentos especializados en este tema, como estos que te comentaba en este post.

Apatía

En otras ocasiones hay niños que no quieren hacer nada. Que no muestran interés por jugar, no les apetece compartir planes, no tienen ganas de lo que antes sí les gustaba, y es aquí donde debemos buscar la manera de reconectar con nuestro hijo e hija para volver a encaminar todo.

A veces es adaptarse a una nueva rutina donde el bebé también tiene presencia, encontrar la manera de que pertenezca, buscando su rol dentro de la familia, o buscando momentos de tiempo en exclusiva como un baño a solas con mamá o papá, un día de cine solo con sus padres o hacer un álbum de cuando era pequeño donde vea y se identifique en las mismas situaciones que su hermano o hermana.

Se trata de buscar el interruptor de la motivación y la ilusión partiendo de nuestra propia motivación e ilusión.

Enfado e irritabilidad

Es muy habitual que ante situaciones de celos nuestro hijo o nuestra hija se enfade y no quiera salir del bucle de la irritabilidad o la ira.

Es normal que ante la llegada de un nuevo miembro a la familia sienta celos y tenga que aprender primero a identificar esta emoción, que quizás nunca antes había experimentado.

Como comentaba en unas líneas anteriores, la necesidad de pertenecer es generalizada para todos dentro de la sociedad. Ante esta nueva situación, cada uno debe volver a encontrar su hueco en la familia y a descubrir su papel.

Quizás hasta ahora haya sido el único niño o niña dentro de la familia y ahora tenga que compartir este papel con su hermano o hermana y esto, como mínimo, nos llevará tiempo, y no solo eso, sino que la relación es cambiante, ya que al inicio el bebé no realiza grandes cosas, pero según vaya creciendo irá mostrando nuevas habilidades que irán captando mayor atención de quienes le rodean.

Por eso se trata de un proceso, donde emplear buenas pautas que nos sirvan como herramientas básicas a la hora de gestionar situaciones de celos.

Llamadas de atención

Son muchos los expertos que continúan hablando de llamadas de atención ante la  expresión de los celos.

Los niños y niñas, necesitan hacernos saber cómo se sienten y cómo perciben el exterior y su modo de hacerlo es a través de cambios en sus conductas y ritmos habituales. Si esto no fuera así, deberíamos preocuparnos al respecto, ya que significaría que su entorno no les produce ningún tipo de emoción o sentimiento.

Si en ocasiones ni siquiera los adultos sabemos gestionar de manera adecuada y funcional nuestras emociones y a veces incluso no sabemos ni identificarlas, imaginemos  a los niños y niñas en este papel.

Ante conductas que llaman nuestra atención, no tratemos de culpar a los niños y niñas haciendo que sean herméticos, sino que debemos agradecer su conducta, que nos hace removernos y reaccionar ante lo que no va bien y necesita mejorar.

Por lo tanto, ante cualquier expresión de celos, debemos poner nuestra atención en nuestros hijos y reaccionar de manera natural, empatizando, dando palabra a sus emociones, validándolas y acompañándolas con cariño y sobre todo seguridad.

Malasmades, ¿alguna que haya vivido alguna de estas situaciones?

Источник: https://clubdemalasmadres.com/celos-nacimiento-segundo/

Embarazo saludable
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