Otitis en bebés y niños

Contents
  1. La otitis media en niños de 0 a 36 meses
  2. La enfermedad
  3. Síntomas
  4. Tratamiento
  5. Contagio
  6. Prevención
  7. PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE ESTE TEMA:
  8. **Artículos relacionados:**
  9. La otitis en bebés y niños. El dolor de oídos
  10. ¿Porqué son más frecuentes las otitis en niños o bebés que en adultos?
  11. Tipos de otitis: otitis serosa o exudativa y otitis media
  12. Síntomas de la otitis, ¿Cómo saber si mi bebé o niño tiene otitis?
  13. Los factores de riesgo que hacen que un niño pueda sufrir una otitis son:
  14. ¿Qué son las otitis de repetición en niños?
  15. ¿Cómo evitar o prevenir las otitis en niños?
  16. ¿Hay que ir al pediatra por una otitis?
  17. Tratamiento de las otitis:
  18. Otitis en bebés: ¿cómo detectarlas?
  19. ¿Cómo sé si mi bebé está sufriendo de otitis?
  20. ¿Cómo de frecuente puede ser en los primeros dos años de edad?
  21. ¿Qué debemos hacer ante una sospecha de otitis?
  22. ¿Cómo puede prevenirse?
  23. Tratamiento de la otitis media en niños
  24. Tipos de otitis media
  25. Causas
  26. Diagnóstico
  27. Tratamiento de otitis media en niños
  28. ¿Se puede prevenir una otitis?
  29. ¿Siempre que supura el oído es una infección?
  30. OTITIS EN BEBÉS… Como tratarla y como evitarla
  31. Tratamiento con fisioterapia y osteopatía infantil de la otitis
  32. ¿Cómo he de limpiar las vías altas respiratorias del bebé? Cómo hacer lavados nasales
  33. ¿Humidificador, sí o no?
  34. Entonces, ¿qué es lo mejor?
  35. ¿Cómo usar el humidificador? ¿Qué humidificador escoger?
  36. Cuando hablamos de otitis ¿qué se inflama?
  37. ¿Qué causa la otitis? ¿Dónde se produce?
  38. Otitis externa
  39. Otitis media aguda
  40. ¿Cómo mejora la otitis?
  41. Imagen de portada tomada de aquí.
  42. Otitis en niños: lo que debes saber
  43. Otitis media
  44. Otitis externa
  45. Dolor de oídos en niños: cuándo dirigirse al pediatra

La otitis media en niños de 0 a 36 meses

Otitis en bebés y niños

La otitis media aguda es la infección del oído medio causada por bacterias o virus que entran hasta el espacio aéreo del oído medio a partir de la garganta y nariz, a través de la Trompa de Eustaquio.

Una vez allí, empiezan a multiplicarse produciendo un cúmulo de moco y pus que aumenta la presión en el interior del oído y distiende el tímpano, que aparece abombado y rojo cuando el pediatra lo observa con el otoscopio.

Esta presión o inflamación de la otitis media es lo que le produce dolor al niño.

Casi la mitad de los niños padecen alguna infección de oído durante su primer año de vida. Muchos serán propensos a tener recurrencias, particularmente aquellos cuyos padres o hermanos hayan padecido el mismo problema durante la infancia.

Las infecciones de oído son también 4 ó 5 veces más frecuentes en niños que acuden a guarderías desde muy pequeños, aquellos con problemas alérgicos y aquellos cuyos padres fuman en casa. Muchas infecciones de oído suelen acompañar a los resfriados de nariz y garganta o suceden después, por lo que son más frecuentes durante el invierno.

La enfermedad

El dolor es el síntoma más común de las infecciones del oído medio. En algunos casos es muy leve, mientras que en otros puede ser muy importante y provocar un llanto continuo en el niño.

En lactantes pequeños puede ocasionar una intranquilidad especial: el estar «más pesado» o «un raro rechazo del biberón» (al tragar, el oído se mueve y duele), las dificultades para dormir o el llanto nocturno (el oído duele más al estar acostado, ya que la presión en su interior aumenta en posición horizontal) pueden ser consecuencias de la otitis media.

Los niños mayores suelen describirla expresando la sensación de tener «el oído tapado» o de «oír menos». Puede haber también síntomas de resfriado: mucosidad u obstrucción nasal, tos, ojos rojos y dolor de garganta. Sólo una tercera parte de los niños con otitis presentan también fiebre, y los lactantes y niños pequeños pueden tenerla más alta que los niños mayores.

Algunas veces, cuando la presión en el interior del oído es muy alta, se produce una ruptura en el tímpano (similar a lo que ocurre con los granos de pus) y el pus, la sangre y la mucosidad salen hacia el conducto auditivo externo, con lo cual verás que sale todo por la oreja. No debes confundir esta secreción con la secreción de cera, más espesa y de color ocre, y que sólo sale en forma líquida en raras ocasiones.

La ruptura del tímpano y la secreción que se produce no es motivo de preocupación ni alarma, a pesar de lo aparatoso que parezca. Al contrario, a veces esto acelerará la curación del proceso y el tímpano se cerrará otra vez por sí solo en 2 ó 3 días.

El médico probablemente le indicará que vuelva a acudir a la consulta en 10-15 días para comprobar que después del tratamiento, ya está todo curado.

Actualmente y con los nuevos antibióticos de que se dispone, es muy raro que las otitis repetidas lleguen a producir sorderas o problemas importantes de oído en los niños.

Síntomas

Si al niño le describe un dolor de oído según lo mencionado, deberías llevarlo al médico. Si es muy pequeño y llora insistentemente, puedes probar a presionar ligeramente con el dedo en su oído. El aumento del llanto o la irritabilidad durante esta pequeña prueba pueden indicar otitis.

También deberá acudir al pediatra si el niño tiene fiebre, vómitos, diarrea, un resfriado que no se cura o dolor de cabeza persistente. Pero debes saber que en ocasiones las otitis dan pocos síntomas y el médico puede descubrirlas al examinar sistemáticamente el oído del niño durante una revisión.

Si tras 48 h de tratamiento el dolor no cede o el estado general no mejora, debes volver a hablar con el médico. 

Importante: deberías acudir inmediatamente a su consulta o a un servicio de urgencias si observa una tumefacción dolorosa por detrás del pabellón auricular que ocasiona que éste se incline hacia adelante.

Tratamiento

Hay muchos antibióticos que pueden utilizarse para tratar las infecciones del oído medio, y su pediatra escogerá el que le parezca más adecuado según cada caso.

El tratamiento debe mantenerse entre 8 y 14 días, ya que aunque tras 2 ó 3 dosis el dolor y las molestias hayan desaparecido, la infección está todavía presente.

Sigue siempre el tratamiento completo para evitar recaídas o recurrencias.

El paracetamol (GELOCATIL® o APIRETAL®) u otros analgésicos proporcionan un alivio temporal para los dolores de oído leves y puedes administrárselos al niño (el dolor intenso requerirá la prescripción médica de analgésicos más potentes). También se puede obtener un alivio del dolor con gotas que contienen anestésicos (a menudo asociados con antiinflamatorios y antibióticos), sin embargo éstas por sí solas no curarán la infección.

No sirve de nada poner gotas en oídos que están drenando mucosidad y pus después de haber reventado el tímpano. Pero si al niño le han colocado drenajes transtimpánicos, el médico puede indicarle sólo gotas óticas para el tratamiento.

Contagio

Las otitis no son contagiosas en sí mismas, pero los resfriados que a menudo las acompañan pueden ser transmitidos a otros niños. Por ello, no deberías llevar al niño a la escuela/guardería durante los primeros días de la otitis. Es mejor esperar a que los síntomas del resfriado disminuyan, el oído no duela, no tenga fiebre y ya se encuentre bien.

Dado que tras una otitis puede quedar líquido (mucosidad) en el interior del oído medio durante semanas, es posible que el niño presente una pérdida de audición discreta y temporal aunque la infección se haya curado. Comunícalo en la escuela para que sus profesores le dejen sentarse en las primeras filas y le repitan aquello que no haya podido oír bien.

Prevención

La prevención de las otitis se centra en intentar evitar los resfriados de repetición (dejando de llevar al niño a la guardería durante algún tiempo, por ejemplo), en mantener una buena higiene nasal (sonar al niño con frecuencia si tiene mucosidad y hacerle irrigaciones nasales con suero fisiológico) y en evitar las situaciones que antes se han mencionado como perjudiciales (el humo de tabaco en casa, por ejemplo).

En realidad, no hay nada que prevenga eficazmente los resfriados causados por virus (ni «defensas», ni «vitaminas» ni ningún otro remedio casero), aunque sí podemos evitar que la mucosidad producida por éstos se sobre infecte por una bacteria y se produzca una otitis con pus. Para tratar de evitar las otitis crónicas o repetidas del niño, tu pediatra podrá recertarte una pequeña dosis de antibiótico diaria durante 1-2 meses que ayudará a que el oído no se contamine.

Esto no perjudica al niño en absoluto y ha demostrado ser una medida muy eficaz en algunos casos. En cambio, los antihistamínicos y muco líticos, son fármacos de eficacia muy discutida: los primeros sólo deberían utilizarse si se sospecha que hay una alergia o hipersensibilidad de las mucosas, que en cualquier caso deberá confirmar o descartar un profesional cualificado.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE ESTE TEMA:

1. ¿Qué puede hacerse para prevenir las otitis infantiles?

Se recomienda el lavado nasal con solución salina o suero fisiológico en todos los casos de catarro de vías altas, ya que ayuda a vaciar la mucosidad de las fosas nasales y previene la obstrucción de la Trompa de Eustaquio, que comunica la nariz con el oído medio.

También puede ser efectivo, en algunos casos con infecciones de repetición, retrasar el ingreso en la guardería al segundo o tercer año de vida. Individualmente el pediatra debe valorar la existencia de hipertrofia de vegetaciones adenoideas y consultar con el especialista en otorrinolaringología.

2. Mi hijo siempre tiene otitis y me han dicho que unas gotas de aceite templado alivian el dolor. ¿Es útil?

Nunca se debe administrar gotas de aceite en el interior del oído, especialmente si hay supuración, sin indicación médica.

3. Mi hijo estuvo ingresado por mastoiditis secundaria a partir de una otitis. ¿Cómo detectar en el futuro que hay complicaciones de este tipo?

La mastoiditis es una complicación infrecuente de las otitis medias.

La infección se propaga a los tejidos cercanos a las estructuras del oído, en este caso en la apófisis mastoides del hueso temporal, provocando una osteítis, que debe tratarse con rapidez para evitar complicaciones intracraneales.

Generalmente existe un enrojecimiento, abombamiento y dolor intenso en la zona posterior a la oreja. También el pabellón de la oreja aparece más despegado de lo habitual.

4. Me ha dicho una compañera de trabajo que si el oído ha supurado ya no hace falta tratar la otitis con antibióticos ¿Es cierto?

Habitualmente, cuando tiene lugar una perforación timpánica con supuración en el curso de una otitis media aguda, el dolor de oído disminuye de forma considerable, pero ello no indica que el proceso esté curado. Se recomienda el uso de antibióticos en la mayoría de otitis con supuración activa para evitar complicaciones crónicas.

5. Si mi niño tiene muchas otitis ¿puede ir a la piscina?

La mayoría de especialistas en otorrinolaringología no recomiendan los baños en piscinas con cloro si hay otitis de repetición. Algunos permiten la natación con tapones. No debe bañarse nunca sin protección en caso de perforación timpánica sin resolver.

6. ¿Cómo puede curarse sin antibiótico una otitis si es infección?

La otitis media aguda es la infección del oído medio causada por bacterias o virus que entran hasta el espacio aéreo del oído medio a partir de la garganta y nariz.

En caso de infección por virus, los antibióticos son inefectivos.

Incluso si alguna bacteria está implicada en la infección, el cúmulo de moco-pus puede resolverse drenando a través de de la Trompa de Eustaquio hacia la garganta, con la ayuda de lavados nasales y antiinflamatorios.

7. ¿Puedo saber si mi bebé tiene otitis apretándole los oídos y viendo si llora?

Si la otitis es externa, siempre existe dolor si se presiona el trago (que es la porción del oído externo más sensible si el conducto auditivo está inflamado). En caso de otitis media es más difícil de valorar este signo y es conveniente visualizar el tímpano, que aparece abombado y rojo cuando el pediatra lo observa con el otoscopio.

8. ¿Por qué mi hija es tan propensa a las otitis?

Casi la mitad de los niños padecen alguna infección de oído durante su primer año de vida. Muchos serán propensos a tener recurrencias, particularmente aquellos cuyos padres o hermanos hayan padecido el mismo problema durante la infancia.

Las infecciones de oído son también 4 ó 5 veces más frecuentes en niños que acuden a guarderías desde muy pequeños, aquellos con problemas alérgicos y aquellos cuyos padres fuman en casa.

Muchas infecciones de oído suelen acompañar a los resfriados de nariz y garganta o suceden después, por lo que son más frecuentes durante el invierno.

9. ¿Es peligroso que los oídos supuren?

Algunas veces, cuando la presión en el interior del oído es muy alta, se produce una ruptura en el tímpano (similar a lo que ocurre con los granos de pus) y el pus, la sangre y la mucosidad salen hacia el conducto auditivo externo, con lo cual verás salir todo por la oreja. No debes confundir esta secreción con la secreción de cera, más espesa y de color ocre, y que sólo sale en forma líquida en raras ocasiones.

La ruptura del tímpano y la secreción que se produce no es motivo de preocupación ni alarma, a pesar de lo aparatoso que parezca. Al contrario, a veces esto acelerará la curación del proceso y el tímpano se cerrará otra vez por sí solo en 2 ó 3 días.

El médico probablemente te indicará que vuelva a acudir a la consulta en 10-15 días para comprobar que después del tratamiento, todo está ya curado.

Actualmente y con los nuevos antibióticos de que se dispone, es muy raro que las otitis repetidas lleguen a producir sorderas o problemas importantes de oído en los niños, aunque un mínimo riesgo existe.

10. ¿Debo dar antibiótico enseguida cuando se queja de los oídos? Mi pediatra siempre me lo acaba dando.

Es mejor no automedicarse nunca. El uso inadecuado o a dosis insuficientes de los antibióticos puede conducir a resistencias de las bacterias causantes de la infección y hacer más difícil el tratamiento de la misma.

**Artículos relacionados:**

Источник: https://www.dodot.es/bebe/crecimiento-y-desarrollo/articulo/la-otitis-media-en-ninos-de-0-a-36-meses

La otitis en bebés y niños. El dolor de oídos

Otitis en bebés y niños

Llevas un rato oyendo a tu bebé o niño quejarse. No sabes muy bien qué le pasa pero su llanto parece de dolor y se echa la mano a la oreja. Tu hijo tiene dolor de oídos. Seguramente es una otitis.

¿Qué es una otitis y porqué los niños las sufren más frecuentemente?

La otitis es una inflamación e infección del oído.

La otitis más frecuente es la otitis media, que es aquella en la que la inflamación e infección se sitúa en el oído medio, justo detrás del tímpano.

¿Porqué son más frecuentes las otitis en niños o bebés que en adultos?

Hay 2 factores que influyen en la alta cantidad de otitis en bebés y niños.

  • Anatomía:Los niños tienen las rompas de eustaquio más cortas, horizontales y anchas.
  • Mocos. Los niños suelen estar continuamente generando mocos en las fosas nasales y esos mocos van llenando todos los senos (huecos entre los huesos de la cara). Cuando no caben más, se expanden por los conductos auditivos y se acumulan ahí. Con el paso de los días se infectan y generan una otitis

Tipos de otitis: otitis serosa o exudativa y otitis media

La otitis serosa es aquella que cursa con derrame.

No suele doler porque en el momento que se acumula demasiado moco, el tímpano se perfora y el moco sale por el oído.

Síntomas de la otitis, ¿Cómo saber si mi bebé o niño tiene otitis?

  1. El primer síntoma que te hace pensar que tu hijo tiene una otitis es el dolor de oído del niño.Y el signo gráfico que te dice que hay dolor de oído es llevarse la mano o un dedo a la oreja y el oído.
  2. El siguiente síntoma y consecuencia directa del primero es irritabilidad y llanto que no paran.
  3. Algunos bebés también tiene fiebre
  4. y puede asociarse a dificultad para dormir.
  5. En ocasiones cuando se acumula tanto como como en las otitis serosas que te comentaba, si el tímpano se perfora verás el líquido que derrama. Puede que encuentres una secreción en la almohada tras una siesta o la noche.
  6. Si tu hijo es mayor ya puede explicarte sensaciones y seguramente te contará algo así como que tiene el oído lleno o que no oye bien de un oído.

Los factores de riesgo que hacen que un niño pueda sufrir una otitis son:

  • Ir a la guardería o colegio
  • Tener hermanos mayores en casa
  • Cambios bruscos de temperatura o de climas.
  • Vivir en climas fríos
  • Haber sufrido alguna enfermedad reciente que le haya bajado las defensas.
  • Sufrir un cuadro catarral con mucho moco.
  • Tener antecedentes de infecciones de oídos.

¿Qué son las otitis de repetición en niños?

Hay bebés o niños que, en cuanto tiene 2 días de mocos, acaban produciendo una otitis.

Es importante en estos niños la valoración por parte del pediatra de la causa de ésto, que puede ser:

  • anatómica porque sus vías auditivias y respiratorias estén canalizadas de tal manera que el moco acabe siempre en el oído.
  • si la otitis es por ejemplo de origen alérgico.

Las posibles consecuencias de las otitis de repetición es que pueda derivar en disminuir al audición, es decir, cierto grado de sordera.

Tu pediatra valorará si de hecho es necesario un drenaje para evitar que el moco se acumule en el oído.

¿Cómo evitar o prevenir las otitis en niños?

  • Cuanto más tiempo de lactancia materna tome el bebé, más defensas tendrá.
  • Expulsar los mocos del bebé lo antes posibles haciendo lavados nasales con cuidado de que los mocos vayan para fuera, no para dentro.
  • Si tu bebé o hijo va a natación, usar tapones o gorro
  • Limpiar el oído con mucho cuidado. Nunca con bastoncillos y con soluciones que ayuden a humectarlo. Las puedes comprar en tu farmacia.

¿Hay que ir al pediatra por una otitis?

Sí, siempre.

El pediatra te pautará el tratamiento que considere y que puede incluir o no lo siguiente.

Tratamiento de las otitis:

  • Algunas otitis no requieren ningún tratamiento específico y se solucionan por si solas sin medicamentos para tratar la infección. Lo que sí suelen requerir son medicamentos generales para aliviar el dolor de tu bebé o hijo como el paracetamol o ibuprofeno en la dosis habitual que te haya pautado tu pediatra.
  • En infecciones leves pueden ser necesarias gotas óticas con antiinflamatorios y antibióticos para actuar a nivel  local.
  • Si el pediatra considera que la infección es importante, paurtará a tu  hijo antibiótico vía oral. El antibiótico más habitual para tratar las otitis suele ser la amoxicilina en dosis alta.

Источник: https://www.cestaland.com/blog/la-otitis-bebes-ninos-dolor-oidos/

Otitis en bebés: ¿cómo detectarlas?

Otitis en bebés y niños

El término genérico otitis hace referencia a la inflamación del oído causada, generalmente, por una infección.

Alejandro Lowy, presidente de la Comisión de ORL Pediátrica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Seorl-CCC), aclara la necesidad de diferenciar entre los distintos tipos de otitis y su correspondiente diagnóstico y tratamiento.

  • Otitis media aguda (OMA). Se trata de una otitis infecciosa, generalmente de origen bacteriano, que afecta bien al oído medio o al oído externo. En este último caso suele asociarse a las piscinas y al mar en verano. Victoria Rodríguez de la Rúa, editora de la página web para padres de la Asociación Española de Pediatría (AEP), EnFamilia, añade: “La otitis media aguda es una de las infecciones más frecuentes en la edad pediátrica afectando sobre todo a los niños menores de 3 años, con un pico entre los 6 y los 18 meses”.  
  • Otitis serosa con efusión (OSM). En este caso, se advierte la presencia de moco en el oído medio sin signos infecciosos. Generalmente, se da como consecuencia de la disfunción de la trompa de Eustaquio que comunica el oído y la nariz, muy habitual en niños pequeños.

¿Cómo sé si mi bebé está sufriendo de otitis?

El dolor es el síntoma más frecuente ante una otitis. Sin embargo, en un bebé, que no es capaz de verbalizarlo, existen otras señales que nos advierten de su presencia. Rodríguez de la Rúa apunta como indicadores la fiebre, tocarse la oreja, irritabilidad o el llanto sobre todo nocturno.

Lowy añade: “Incluso se puede llegar a visualizar la salida de líquido amarillento por el conducto auditivo. La presencia de exudado o de supuración en el oído es muy característica de una OMA. En caso de que se produzca supuración, se debe evitar la entrada de agua en el oído”.

Por lo general, la presencia de moco en el oído es una de las principales causas de pérdida de audición en niños.

“Si se sospecha que un niño con moco en el oído no oye bien se debe consultar con el otorrinolaringólogo para realizar una valoración auditiva acorde a la edad y una vez se produce la salida de moco del oído, lo normal es que desaparezca el dolor”, subraya el portavoz de Seorl-CCC.

¿Cómo de frecuente puede ser en los primeros dos años de edad?

Tanto la SEORL como la AEP determinan que antes del primer año de vida dos de cada tres niños, aproximadamente, habrán sufrido algún episodio de otitis. Con respecto a la OSM, según el consenso internacional publicado en 2018, en menores de dos años la cifra alcanza el 60%.

“Se trata de una patología extremadamente frecuente debido a los condicionamientos anatómicos e inmunológicos que caracterizan al niño.

La disposición de la trompa de Eustaquio y la falta de desarrollo de algunos sistemas de defensa frente a virus y bacterias hace que la frecuencia en los primeros dos años de vida, sea muy alta”, explica Javier Hernández Calvín, jefe asociado del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

¿Qué debemos hacer ante una sospecha de otitis?

Hernández advierte: “Ante la sospecha de una otitis media aguda debe acudirse al facultativo especialista en pediatría u otorrinolaringología, para un correcto diagnóstico y tratamiento”.

La labor fundamental del especialista será la de diferenciar entre la presencia de una otitis media aguda y una otitis media subaguda o serosa.

“En el primero de los supuestos el abordaje terapéutico precisa habitualmente de antibióticos”, apunta este otorrinolaringólogo.

No obstante, y por lo general, se resuelven en unos pocos días sin necesidad de antibiótico. Los expertos suelen realizar tratamiento sintomático, es decir, reducir el dolor y la fiebre con analgésicos y antitérmicos con vigilancia del niño.

En el caso de tratarse con antibiótico, es fundamental terminar el ciclo para prevenir resistencias bacterianas, según advierte Lowy. Este experto matiza que “solo en los casos en los que no funcione el tratamiento sintomático se recetará antibiótico”, e insiste en la idea de que “cada caso se debe evaluar por separado teniendo en cuenta los factores individuales”.

Una gran mayoría mejorará en pocos días sin problemas. Sin embargo, los padres o responsables deberán vigilar la evolución de los síntomas: mejoría del dolor, de la fiebre y del estado general. Una revaluación solo será necesaria en el caso de no experimentar mejoras o si aparecen complicaciones, que no pasan desapercibidas.

En las OMA la principal y más frecuente es la mastoiditis, que es la inflamación de la mastoides y que puede detectarse con cierta rojez en la parte trasera de la oreja. “En caso de sospechar una complicación se debe consultar con el pediatra o con el otorrinolaringólogo”, indica el presidente de la Seorl.

¿Cómo puede prevenirse?

Aunque los expertos advierten que no existe realmente una forma eficaz de prevenir las otitis, sí que podemos tomar algunas precauciones. En la mayoría de los casos, están relacionadas con cuadros catarrales por lo que un buen lavado de las fosas nasales podría ayudar a prevenir su aparición, pero no tiene por qué ser garantía de ello.

En los casos de OMA recurrente, Lowi explica que se pueden prevenir los episodios mediante la colocación de drenajes transtimpánicos que permitan normalizar la presión del oído medio y su ventilación.

Será su otorrinolaringólogo (ORL) quien le ayudará a establecer la necesidad o no de dicha intervención.

Por otra parte, introducir la vacuna contra el neumococo ayuda a disminuir la incidencia de las otitis causadas por esta bacteria.

Rodríguez de la Rúa añade que recientemente, se ha relacionado el uso del chupete con un aumento de la tasa de OSM, por lo que los otorrinos recomendamos retirarlo.

“Si el niño tiene tendencia a sufrir de otitis deberíamos evitar, en la medida de lo posible, las infecciones virales de repetición.

Factores de riesgo como la guardería, el ambiente tabáquico, la contaminación, el empleo de pacificadores o ‘juguetes amigos’ o la exposición a alérgenos en niños con patología alérgica deben controlarse o evitarse en mayor o menor medida.

Además, algunos estudios han mostrado cómo dietas ricas en azúcares propician un estado proinflamatorio que favorece el desarrollo de enfermedades tales como la otitis media aguda”, concluye Hernández.

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/familia/bebe/2020/03/12/otitis-bebes-como-detectarlas-172328.html

Tratamiento de la otitis media en niños

Otitis en bebés y niños

⌚ 5 Min de lectura | Llamamos otitis a la inflamación del oído. Cuando dicha inflamación se produce tras el tímpano, se denomina otitis media. Puede producirse por causas víricas, pero también por la presencia de algún cuerpo extraño o por la entrada de agua de la piscina. ¿Cuáles son los síntomas que experimentará el niño y cómo podemos solucionarlo?

El oído medio es el espacio que se encuentra detrás del tímpano, forma parte de la cadena de transmisión del sonido y en él se encuentran el tímpano y los huesecillos (martillo, yunque y estribo).

Esta parte del oído se comunica con la faringe (garganta) por medio de un conducto que se llama trompa de Eustaquio.

La trompa de Eustaquio favorece la aireación del oído y la eliminación de secreciones que se producen en el oído medio.

Tipos de otitis media

  • Otitis media aguda: es una inflamación aguda de causa infecciosa que suele presentarse como complicación de un catarro. Es un cuadro que aparece con rapidez y evoluciona en pocas horas. Es una de las enfermedades más comunes que afectan a los bebé y niños preescolares.
  • Otitis media serosa: es una acumulación de líquido en el oído medio que suele darse en niños con OMA de repetición o con dificultades en el vaciamiento de secreciones por un mal funcionamiento de la trompa de Eustaquio. Es frecuente en niños pequeños y no causa dolor ni fiebre, solo supuración mucosa por el oído. Requiere un seguimiento estrecho por el Pediatra y a veces con el Otorrinolaringólogo, ya que si persiste durante mucho tiempo puede afectar a la audición y al desarrollo del lenguaje.

Causas

Es una de las infecciones más frecuentes en la infancia, sobre todo entre los seis meses y los dos años de vida. Aproximadamente, a los tres años, tres de cada cuatro niños han tenido algún episodio de otitis media. El invierno y el otoño son las épocas en las que con más frecuencia se presenta esta infección.

  • Es muy frecuente que ocurra tras un catarro común. La mucosidad de la nariz obstruye la trompa de Eustaquio, se acumulan secreciones en el oído medio y se infectan.
  • Las infecciones del oído medio son causadas por bacterias o por virus que entran a través de la nariz y la boca. Los lugares donde hay muchos niños, como guarderías, ayudan a que los gérmenes se propaguen con mayor rapidez.
  • Las alergias y la contaminación, así como la exposición al humo del tabaco en el lactante, predisponen a padecer inflamaciones del oído medio.

Diagnóstico

El pediatra intentará visualizar el tímpano con un otoscopio (lupa con luz que se introduce en el conducto auditivo) para poder diagnosticar la inflamación. El tímpano no es siempre visible porque el conducto está obstruido con cerumen y quizás sea necesario realizar una limpieza previa.

Con esta sencilla prueba verá el médico verá si la membrana timpánica está bien o muy roja, sin reflejo luminoso, si se ve alguna pequeña perforación, si hay moco dentro del oído medio o se ve el tímpano abombado.

Tratamiento de otitis media en niños

Para calmar el dolor se utilizan antiinflamatorios y analgésicos, mientras que los antibióticos no siempre son necesarios.

El pediatra evaluará la gravedad de la sintomatología, la edad y el estado de salud del niño:

En función de todo esto se pueden emplear dos conductas:

Si se trata de una otitis con síntomas leves, solo de un lado y sin supuración, se tratará con antitérmicos y analgésicos y se observará la evolución en dos o tres días.

En casi el 80% de los casos los síntomas desaparecen solos sin secuelas, ya que la infección que ha causado la otitis es de origen viral y leve.

Cuando lo síntomas persisten pasados unos días con tratamiento conservador o se observa empeoramiento, puede ser necesario el uso de antibióticos.

También se suele recomendar aplicar calor seco sobre el oído para reducir el dolor y realizar lavados nasales si hay mucosidad. Pero si existe otorrea, no se debe mojar el oído.

¿Se puede prevenir una otitis?

La prevención de las otitis es complicada, porque en la mayoría de los casos hay una predisposición personal del niño pero los siguientes factores pueden ayudarnos y ser protectores:

  • La lactancia materna.
  • Mantener las vías respiratorias superiores «limpias» (lavados nasales).
  • Tomar el biberón semisentado o sentado, no tumbados.
  • Evitar la exposición pasiva al humo de tabaco.

¿Siempre que supura el oído es una infección?

La supuración del oído se llama otorrea y puede aparecer en uno o ambos oídos. Esta supuración puede ir acompañada o no de otros síntomas.

Si esta supuración se acompaña de inflamación, dolor o fiebre, será de causa infecciosa, como la otitis media aguda o la otitis externa.

Si la otitis media produce una perforación timpánica, puede observarse la salida de un líquido espeso, similar a moco blanquecino o amarillento que se acompaña de una mejoría sustancial del dolor.

En las otitis agudas externas, típicas de las piscinas, el dolor no cede a pesar de que veamos la supuración.

Otras causas de supuración y dolor en los oídos son los cuerpos extraños que el mismo niño se ha introducido.

Lo que debes saber…

  • Es una de las infecciones más frecuentes en la infancia, sobre todo entre los seis meses y los dos años de vida.
  • Es muy frecuente que ocurra tras un catarro común. La mucosidad de la nariz obstruye la trompa de Eustaquio, se acumulan secreciones en el oído medio y se infectan.
  • Los antibióticos no siempre son necesarios. Para calmar el dolor se utilizan antiinflamatorios y analgésicos.

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical

Источник: https://www.salud.mapfre.es/salud-familiar/bebe/enfermedades-bebe/otitis-media/

OTITIS EN BEBÉS… Como tratarla y como evitarla

Otitis en bebés y niños

Cuando escuchamos la palabra otitis todos pensamos en dolor de oído. Pero, ¿qué es la otitis? ¿Dónde se produce? ¿Cuáles son sus causas o qué puedo hacer para mejorarlas? 

Éstas son las preguntas que nos hacemos, sobre todo cuando tenemos niños pequeños que las sufren.

Tratamiento con fisioterapia y osteopatía infantil de la otitis

En nuestra consulta, cuando el bebé ya no presenta fiebre (con fiebre NO se puede tratar) podemos ayudarle a drenar la mucosidad que se queda acumulada en la trompa de Eustaquio. Mediante técnicas suaves e indoloras craneales podemos favorecen el flujo del moco hacia la garganta y despejar dicho conducto.

El objetivo de estas técnicas de osteopatía es dar movilidad a las estructuras óseas que forman el oído (en este caso el hueso temporal). Además movilizamos la trompa de Eustaquio a través de la boca suavemente. Buscamos con esto conseguir flexibilizarla y prevenir posibles otitis.

También asesoramos sobre cómo hacer la limpieza correcta de los mocos que se acumulan en esta zona con suero fisiológico. Os explicaremos cuáles son los errores más frecuentes que se cometen, para evitarlos en la medida de lo posible.

¿Cómo he de limpiar las vías altas respiratorias del bebé? Cómo hacer lavados nasales

La mejor técnica para limpiar los mocos del bebé es con él en posición vertical, sentado, apoyando su espalda contra el pecho del papá/mamá, sujetándole con una mano la cabeza y con la otra introducimos el suero fisiológico por una narina sin tapar la narina contraria. De esta forma, establecemos un circuito correcto de limpieza y que el suero entre por una narina y salga por la contraria. 

Hay que evitar tumbarlos de lado para hacer la limpieza de suero. En esta posición, y debido a la orientación anatómica que tiene la trompa de Eustaquio en los bebés, podemos dirigir aún más el moco hacia el oído afectado.

¿Humidificador, sí o no?

Actualmente, no existe ningún estudio en el mercado que avale los beneficios de los humidificadores.

Parece ser que un ambiente excesivamente húmedo va a predisponer un mayor crecimiento de hongos, bacterias y ácaros. Por otro lado, un ambiente seco también provoca una irritación de garganta que cursa con la producción de más mucosidad para proteger las vías respiratorias.

Entonces, ¿qué es lo mejor?

Lo ideal es saber a qué humedad se encuentra nuestra casa. Aunque vivamos en un clima excesivamente seco, puede ser que nuestra hogar sea de los que tenga humedades debido a su orientación.

Para asegurarnos de ello, podemos medir la humedad con un higrómetro. Si la humedad de nuestro casa está entre un 40-60%, no es necesario un humidificador.

Si, por el contrario, es demasiada baja podemos ayudar con un humidificador o con métodos mas caseros como poner recipientes con agua en la habitación, paños húmedos encima de la calefacción en invierno (siempre que NO se trate de un radiador eléctrico) o, incluso, tender la ropa dentro de la habitación nos ayudara a humidificar un poco la estancia.

En caso de bronquiolitis o asma los ambientes húmedos empeorarán los síntomas. En estos casos el humidificador está contraindicado.

¿Cómo usar el humidificador? ¿Qué humidificador escoger?

Si usamos un humidificador en la habitación, es aconsejable ponerlo durante una hora, antes de que el niño entre en la habitación para dormir. Es importante escoger un humidificador antibacteriano y ser muy escrupulosos en su limpieza. De no ser así, el humidificador puede convertirse en un foco de infecciones que repartirá los hongos y bacterias que crecen en el ambiente.

Cuando hablamos de otitis ¿qué se inflama?

Vamos a diferenciar las partes del oído para poder situarnos anatómicamente y no perdernos con distintos términos.

En la siguiente imagen diferenciamos 3 partes : oído externo, medio e interno.

Las otitis acontecen en el oído externo (delimitado por el tímpano y su membrana) y el oído medio.

¿Qué causa la otitis? ¿Dónde se produce?

Según se produzca una inflamación en una parte del oído u otra diferenciamos:

Otitis externa

Es la inflamación del oído externo también conocida como el «oído del nadador».

Es muy frecuente en personas que practican mucho la natación y en los niños en la época de verano, en que se frecuentan más las piscinas. La humedad excesiva facilita el crecimiento de bacterias y hongos en esta parte del oído, provocando con una inflamación de la zona.

Otra causa de inflamación e irritación de esta zona se produce por un mal uso de los bastoncillos, o por introducir objetos en los oídos como horquillas o palillos.

Otitis media aguda

Se denomina cuando la inflamación se localiza en la parte del oído medio. El origen suele ser vírico o bacteriano.

Aparecen, normalmente, después de un proceso inflamatorio de la vías respiratorias altas que suelen cursar con bastante mucosidad.

Los mocos se acumulan en la parte alta de la garganta, y de ahí, se van a depositar en la trompa de Eustaquio (zona que comunica la parte alta de la garganta con el oído para poder regular las presiones).

En los bebés, la trompa de Eustaquio tiene una dirección más horizontal que en el adulto. Esta disposición anatómica es la causante de muchas otitis en bebés por acumulación de moco en la trompa, y en consecuencia, en el oído medio.

¿Cómo mejora la otitis?

La otitis externa mejora con gotas óticas (bajo prescripción médica) y evitando la piscina durante varios días.

En caso de otitis media aguda, hay que acudir al pediatra.  Le auscultará y mirará su tímpano, si está rojo e inflamado le prescribirá la medicación adecuada (suele ser antibióticos).

Muchas veces, podemos observar un fluido tipo moco en el oído externo o en la almohada después de dormir. Es un signo de que la membrana timpánica se ha roto y que el moco empieza a drenar por el oído hacia el exterior, lo que también mejorará los síntomas del bebé. Una vez superada la fase aguda, podemos trabajar con osteopatía para evitar futuras recaídas.

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Источник: https://www.innofisio.com/otitis-en-bebes-como-tratarla/

Otitis en niños: lo que debes saber

Otitis en bebés y niños

La otitises una inflamación que puede afectar a diferentes partes del oído. Muy a menudo, se trata de la consecuencia de un resfriado. Sin embargo, hay que tener presente que, si bien el resfriado es contagioso, las otitis no lo son.

Aparte del dolor de oídos, raramente la otitis ocasiona daños permanentes en el oído y, cuando se manifiesta de forma frecuente, indica una predisposición del niño a sufrir reacciones alérgicas. Por ello, la otitis debe afrontarse de inmediato, con el fin aliviar el dolor que provoca, pero sobre todo para llevar a cabo tratamientos de fondo impidan su aparición.

La otitis puede ser otitis media y otitis externa.

Otitis media

Las otitis medias se manifiestan, normalmente, por la noche y suelen causar fiebre.

En muchos casos, el dolor de oídos aparece y desaparece, aparentemente sin ningún motivo preciso. Esto se debe, en parte, a que los nervios del oído están conectados a los de muchas otras partes del cuerpo, como por ejemplo los del cuello, de los dientes, del esófago, de la garganta y de las amígdalas. Cuando una de estas partes sufre un trastorno o está afectada, el oído puede resentirse.

Si no sobreviene una infección, el niño no presenta síntomas específicos ni fiebre, aunque sí que nota la sensación de tener el oído tapado, lo que le causa molestia y le empuja a introducirse el dedo en la oreja.

Sin embargo, en el caso de que se forme pus en el oído, se habla de otitis media serosa: el niño siente mucho dolor de oídos, tiene fiebre, está irritable, no quiere comer y puede sufrir, incluso, vómitos y diarrea.

A veces, debido a la presión de pus, el tímpano, la fina membrana que separa el oído externo del oído medio, se puede perforar. Es entonces cuando el dolor de oídos disminuye, la mucosidad sale por el oído y, en la mayor parte de los casos, ésta es la señal del inicio de la curación.

En caso de otitis media, casi siempre es necesario recurrir a los antibióticos, que siempre deben estar prescritos por el pediatra. Si la otitis no se resuelve en unos 10-15 días, el médico puede prescribir un segundo ciclo de antibióticos hasta su curación.

  • Durante la enfermedad, muchos médicos aconsejan suspender la leche y sus derivados (yogur, quesos, etc.) y otros alimentos alergizantes, como el maíz, los arándanos, los huevos o los cítricos.
  • Para aliviar el dolor de oídos al niño, se puede aplicar sobre la oreja del niño una bolsa de agua caliente envuelta en un paño, o bien un cojín que esté calentito.
  • En el caso de que se trate de un lactante el que sufra dolor de oídos, se le puede aplicar sobre la orejita un pañito blando y caliente para intentar calmarle.
  • Es importante mantener húmedo el ambiente de la habitación en la que el niño afectado por una otitis duerme. Un ambiente demasiado seco puede irritar las mucosas de la nariz y de la garganta.

Otitis externa

En caso de otitis externa,el niño siente picor y dolor, y tiene la sensación de tener la oreja tapada. Si se toca o se tapa la oreja, el dolor de oídos aumenta. Este dolor está provocado por la hinchazón del canal auditivo externo, que está enrojecido, hinchado y duele. En este caso, se habla de otitis externa o del nadador.

La causa más frecuente son los microorganismos presentes en el agua de las piscinas y el cloro que se echa para combatirlos. Si se toman algunas pequeñas precauciones, se pueden reducir las posibilidades de contraer una infección.

  • Después del baño, sobre todo si el agua no está muy limpia, es necesario limpiar bien el conducto auditivo del niño, dejando correr el agua por su interior y secándolo luego cuidadosamente.
  • También es importante mantener secas las orejas del niño. Para hacer salir el agua del canal auditivo, hay que poner la cabeza del niño de lado y estirar delicadamente el pabellón auricular en distintas direcciones.
  • Se debe prestar atención a no introducir en la oreja del niño sustancias irritantes, como jabón o champú.

Dolor de oídos en niños: cuándo dirigirse al pediatra

Hay que llamar inmediatamente al pediatra si:

  • El dolor de oídos o las secreciones que salen de la oreja están acompañados de vértigos y ganas de vomitar.
  • El dolor de oídos es muy fuerte y el niño grita de dolor o llora sin motivo.
  • El niño tiene el cuello rígido.
  • No consigue caminar normalmente.
  • El dolor de oídos dura más de dos horas.
  • De la oreja le sale una secreción purulenta.
  • La fiebre es superior a 38 grados centígrados.
  • Los síntomas no mejoran pasadas 48 horas del inicio del tratamiento.

(Te interesa: Enfermedades en niños)

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/enfermedades/enfermedades-bebes/otitis-1254

Embarazo saludable
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