Papilla con lácteos

Papilla con lácteos

En la actualidad no hay ninguna necesidad de precipitarse en diversificar la alimentación de un bebé. Sigue nuestros consejos para ayudarle a alimentarse poco a poco como un mayor.

Hasta el momento, tu bebé se ha alimentado exclusivamente de leche materna o de leche artificial.

Sin embargo, tu bebé ya está preparado para un menú especial para sus 6 meses de vida en el que puedes ir introduciendo frutas o verduras.

Un menú para bebés de 6 meses

Entre los 5 meses y los 7 meses el bebé duplica el peso que tenía al nacer. El niño comienza a mantenerse sentado e intenta tocar con las manos todo lo que lo rodea. Ha alcanzado en parte su madurez digestiva: es capaz de descubrir poco a poco nuevas sensaciones alimenticias. Solo hay una regla de oro: no tener prisa.

· Desayuno: dale el pecho o un biberón de alrededor de 210 ml sin forzarlo para que lo termine. 
· Comida: entre 100 y 200 g de puré de verduras mezclado con 10 ó 15 g de carne y un chorrito de aceite.

De postre puede tomar compota, frutas en puré o un yogur. 
· Merienda: compota y/o yogur. De vez en cuando, un biberón o el pecho. Los lácteos son indispensables si no ha tomado al mediodía.

 
· Cena: puré de verduras con un chorrito de aceite, seguido de leche.

– No añadas sal ni azúcar a los alimentos.

– Comprueba siempre la temperatura de los alimentos antes de dárselos a probar al niño.

– El niño debe tomar al día medio litro de leche (leche, lácteos).

Ideas para alimentar a un bebé a partir de los 6 meses

Durante sus primeros seis meses de vida, al bebé le basta con una alimentación basada en la leche.

Para evitar problemas de alergias, que en la actualidad afectan al 15 ó 20% de la población, se desaconseja una diversificación nutritiva demasiado precoz.

Lo ideal sigue siendo la lactancia materna, pero no debes culparte si no quieres o no puedes amamantarle: las leches industriales son un sustituto eficaz.

Existe leche maternizada para cada edad de crecimiento del bebé: leche de inicio hasta la diversificación de la alimentación, y leche de continuación hasta el primer año. La diversificación de la alimentación comienza por la introducción de harinas sin glúten, luego fruta como complemento de la leche, luego hortalizas y prosigue con la incorporación de la carne.

El periodo comprendido entre los 5 y los 7 meses es el de la introducción de las verduras, empezando por las de sabor ligeramente azucarado, como las zanahorias o los puerros.

No conviene mezclar diferentes hortalizas a la vez para poder detectar más fácilmente, si se diera el caso, el alimento al que el niño puede ser alérgico.

Enseguida se puede comenzar con la carne, más adelante con el pescado y después, con los huevos.

En el caso de niños con padres alérgicos, conviene retrasar la incorporación de alimentos como los huevos, el pescado, las frutas exóticas o los frutos secos (cacahuetes, nueces, etc.

) y sus derivados hasta que el bebé cumpla el año y, si es posible, hasta los dos.

Si no tienes suficiente tiempo para cocinar, puedes recurrir a los potitos, irreprochables desde el punto de vista nutricional.

Cómo dar de comer a un bebé con cuchara

Ha llegado el momento de las primeras cucharadas (es preferible una cucharilla de silicona, ya que es menos irritante para las encías que una de metal), pero a esta edad la cucharilla debe ser, además de un medio para la alimentación, un juego.

Conviene empezar utilizándola en una de las cuatro comidas, pero sin forzar al niño. Tiene tiempo de sobra para acostumbrarse.

Verdadero o falso en la alimentación infantil

El calcio es indispensable para el crecimiento: verdaderoya que gracias a este mineral los huesos crecen y se fortalecen.

Las verduras aportan más vitaminas que las frutas: falso. La fruta y las verduras aportan vitaminas diferentes. Algunas son más ricas que otras, eso es todo.

No hace falta comer carne para tomar hierro: verdadero.

Sobre todo en el caso de los bebés, que toman gran cantidad de leche de inicio y continuación, en la que encuentran la cantidad de hierro indispensable para su crecimiento.

Por el contrario, cuando el consumo de leche de continuación disminuye o es reemplazada por la leche de vaca, la carne se convierte en la principal fuente de hierro.

Dos huevos equivalen a un filete: verdadero. En términos de proteínas, un filete de 100g equivale a dos huevos. Esa misma cantidad de carne equivale a 100g. de pescado o a 80g. de jamón.

Otros menús para el bebé

Menús para bebés de 12 meses

Menús para bebés de 18 meses

Menús para bebés de 22 meses

Safía Amor. Periodista

Источник: https://www.conmishijos.com/salud/alimentacion/menu-para-bebes-de-6-meses/

Opinión | Los cereales ni en papillas ni en las leches

Papilla con lácteos

La alimentación infantil nos asusta. Quizás no sea tanto por lo que supone sino por el ruido constante que escuchamos a nuestro alrededor.

¿Cuánto pesa? ¿Está cogiendo peso? ¿Tendrá anemia? ¿Cómo vamos de percentiles? ¿Sólo ha comido eso? ¿Le has empezado a dar ya cereales? Tampoco ayudan mitos y “amimefuncionismos” como aquel que asegura que ofrecer leche con cereales antes de dormir facilita el sueño –sin o casi sin despertares– o que la mejor forma de comenzar a ofrecer los cereales es mezclados en la leche a partir de los seis meses. Según expertas en nutrición ni las papillas –especialmente las industriales– ni las leches con cereales son necesarias, mejor optar por comida “de verdad”.

Leches con cereales: innecesarias y potencialmente obesogénicas

A finales de 2018, la revista Acta Paediatrica publicaba un estudio realizado por investigadores de la Academia Sahlgrenska en la Universidad de Gotemburgo (Suecia) que relacionaba el consumo de bebidas de cereales a base de leche a los 12 meses con un aumento del riesgo de hasta el doble de padecer sobrepeso al llegar a los cinco años.

Este estudio parte de otro previo –con los mismos niños– en el que encontraron que el consumo de este tipo de productos a los seis meses de edad se vinculaba con un índice de masa corporal (IMC) elevado al llegar al año y al año y medio.

Hallazgos que, según los propios investigadores, “podrían afectar a las pautas de asesoramiento utilizadas en los centros de atención infantil”.

Griselda Herrero, dietista-nutricionista y autora de Alimentación saludable para niños geniales, cree que en relación al estudio, debemos tener en cuenta que está realizado con una muestra sueca, “lo cual puede darnos resultados diferentes a los que nos daría en España”, y que la información de las comidas se haya obtenido de los padres podría suponer un sesgo, “ya que no es una cuantificación correcta ni exacta”. Sin embargo, y aunque en el mismo estudio se menciona que en Suecia se usan mucho estas bebidas “como suplemento”, por lo que según la dietista-nutricionista podría ser posible que el efecto no se deba al producto en sí mismo sino al exceso calórico, advierte que se trata de productos potencialmente obesogénicos y que sí hay una relación entre el consumo de azúcar y obesidad, entre otras patologías. “Introduciendo este tipo de productos a tan temprana edad estamos provocando un umbral cada vez más alto al sabor dulce e incidiendo sobre su tolerancia”, apunta.

En muchos centros de salud se sigue recomendando la inclusión de cereales en la leche, bien con leches específicas o bien triturando cereales en la misma leche materna o artificial, antes de los seis meses.

Según establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna debe ser exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses de vida por lo que no es necesario adelantar la alimentación complementaria. Tampoco si se trata de lactancia artificial.

Explica Griselda Herrero que hasta al menos los seis meses no se debería comenzar a ofrecer otros alimentos “saludables e inocuos”. Alimentos que, según la experta, “serán un complemento ya que la leche materna (o artificial) continuará siendo el alimento principal hasta el año y seguirá siendo importante después”.

¿Qué pasa a partir del año? Pues que en el caso de lactancia materna, madre e hijo pueden continuar hasta que deseen. Si no se continúa con la lactancia materna, o no se hubiese establecido antes, se puede comenzar a ofrecer leche de vaca entera sin cacao, azúcar, ni galletas o cereales incorporados.

Así lo resumen los pediatras Pepe Serrano y Carlos Casabona en el documento ¿Por qué tu hijo come peor de lo que piensas? (20 consejos útiles para la consulta del pediatra de Atención Primaria), publicado en la AEPap en 2018.

El azúcar de las papillas de cereales industriales

En abril de 2018, la organización Justicia Alimentaria Global publicaba el informe Mi primer veneno.

La gran estafa de la alimentación infantil en el que se destacaba la promoción –e incluso el amparo por parte de las propias asociaciones pediátricas– de productos insanos presentados como saludables.

“¿Y si resultara que estos artefactos alimentarios en realidad son productos altamente procesados, con escaso valor nutricional (cuando no claramente insanos), de mala calidad y muy alejados de las bondades incuestionables de la alimentación casera adaptada?”, se preguntaban sus autores.

Sobre los preparados de cereales para papillas, advierte Griselda Herrero que contienen como segundo y tercer ingrediente azúcar – en sus múltiples trajes: azúcar de caña, fructosa, maltodextrinas, almidones, cereales hidrolizados– por lo que no se deberían dar.

Y es que, aunque en la lista de ingredientes no encontremos la palabra «azúcar», el proceso de dextrinación de los cereales rompe su estructura “y pasan de ser hidratos de carbono complejos a simples, de rápida absorción como el azúcar”.

Sobre esto escribía el nutricionista Julio Basulto en un artículo publicado en 2015, que “en el supuesto de que un bebé tomase una vez al día una papilla elaborada con estos cereales desde los seis hasta los 12 meses, en base a las indicaciones del fabricante, habría consumido nada menos que dos kilos de azúcar. Nada recomendable”.

“No es necesario alimentar a nuestros hijos con papillas industriales”, añade la diestista-nutricionista Natalia Moragues.

Opina que si bien “la industria alimentaria consiguió en su día que casi todos los pediatras empezaran a recomendar las papillas al inicio de la alimentación complementaria”, hoy en día esto está cambiando.

“Los niños no necesitan consumir este tipo de preparados, de cereales hidrolizados o dextrinados, en muchos casos con azucares añadidos, miel o cacao. Nosotros los adultos no consumimos papillas, con lo que no tiene sentido acostumbrarlos a unos alimentos endulzados que además luego van a dejar de tomar”, explica.

A partir de los seis meses, comida de verdad

La infancia es una etapa crucial para nuestra salud y hábitos alimentarios futuros, de ahí que, sin temerla, sea importante cuidar las elecciones que hacemos para nuestros hijos.

¿Cuál es la mejor forma de ofrecer los cereales y desde cuándo? Tanto Griselda Herrero como Natalia Moragues responden que a partir de los seis meses, siempre después de la leche materna (o artificial), y en forma de alimentos adaptados al bebé: arroz, patatas cocidas, maíz, porridge de avena, pan, boniato asado, quinoa, pasta, pan… Siempre de forma progresiva, a demanda y adaptándonos a las necesidades del bebé.

“Cuando nosotros nacimos los productos de alimentación infantil eran una novedad ya que se inventaron alrededor de los años 20 del siglo pasado. Muchos de nuestros abuelos ya los conocieron, pero más allá de ellos estos productos de alimentación infantil no existían.

Cuando un bebé crecía se le alimentada con “comida”, obviamente adaptada en textura, en forma, en proporciones, etc.

Pero a día de hoy son muchos los que ven esto como algo raro, y lo que ven como normal es alimentar a los niños a base de una amplia variedad de productos de alimentación infantil que en la mayoría de los casos no son ni necesarios ni del todo saludables.

Por eso, la mejor forma de alimentar a un bebé cuando empezamos con la alimentación complementaria es con “comida de verdad” y no tiene sentido ofrecerle comida tan radicalmente diferente a la que tomamos los adultos”, concluye Natalia Moragues.

Puedes seguir De mamas & de papas en , o suscribirte aquí a la Newsletter.

Источник: https://elpais.com/elpais/2019/02/04/mamas_papas/1549284512_841239.html

¿Con qué preparo los cereales si no me saco leche materna?

Papilla con lácteos

Cuando nosotros éramos bebés lo más habitual era que tomáramos leche artificial, por lo que cuando nuestras madres empezaban a darnos cereales, hacia los cuatro meses, prepararlos era muy simple: echaban leche artificial en un bol, no sé cuántas cucharadas de cereales, le daban vueltas y ya tenían una papilla.

Por eso cuando ahora le preguntamos a nuestras madres cómo preparar una papilla de cereales nos dicen que es facilísimo: leche y cereales en polvo.

Sin embargo, hoy en día no todos los niños toman leche artificial a los 4-6 meses (siguen siendo mayoría, pero el porcentaje ya no es tan alto) y muchos niños llegan a cumplir la recomendación que dice que los bebés deberían tomar leche materna en exclusiva hasta los 6 meses de edad.

Entonces, cuando el bebé llega a los seis meses y la madre quiere darle cereales llega la gran pregunta: ¿Cómo le preparo los cereales si no me saco leche? ¿Los preparo con leche de vaca? ¿Los hago con leche artificial? ¿Con qué leche? ¿Y si no le doy cereales?

Los cereales se pueden hacer con leche materna

Lo primero que debe tener en cuenta una madre que da el pecho es que los cereales se pueden preparar con leche materna. Parece obvio, parece lógico, pero sé de muchas madres que dan el pecho y que utilizan leche artificial para hacer los cereales porque el pediatra le dijo que “ahora que empiece a tomar cereales, que se preparan con leche artificial”.

Con la leche materna cuesta un poco más conseguir una densidad de papilla, pero se acaba consiguiendo con más cantidad de cereal. A nivel nutricional siempre será mejor, lógicamente, que la combinación leche artificial+cereales.

Los cereales no se pueden preparar con leche de vaca

Como ya dijimos hace pocos días, la leche de vaca no se recomienda hasta al menos los 12 meses de edad, por el bajo contenido en hierro, por el riesgo de que provoque microhemorragias y porque contienen muchas proteínas, así que los cereales, si el bebé tiene entre 6 y 12 meses, no se pueden preparar con leche de vaca.

Pueden prepararse con leche artificial

Por supuesto, los cereales pueden prepararse con leche artificial, esto lo sabemos todos, pero se trata de una recomendación que sólo debería darse a las madres que dan leche artificial a sus bebés.

La leche artificial, aunque es leche de vaca modificada y por lo tanto adaptada para que los bebés la toleren, sigue llevando muchos de los componentes de la leche de vaca y por lo tanto es potencialmente alergénica.

Si un bebé no ha probado ningún lácteo derivado de la leche de vaca lo más recomendable es que no lo haga al menos hasta el año, para evitar el riesgo de alergia. No olvidemos que la leche de vaca es el alimento que más alergias produce hasta los cinco años de edad de los niños.

Por otra parte, puede ser irrespetuoso decirle a una madre que ha escogido la lactancia como modo de amamantamiento y que podría haber incluso luchado contra viento y marea para lograr establecer su lactancia que ahora tiene que dar leche artificial cuando puede preparar los cereales con su propia leche o incluso con agua.

Los cereales pueden prepararse con agua y con caldo

¿Con agua? Dicen muchas madres cuando les dices que pueden preparar los cereales con agua. Si un niño mama varias veces durante el día y la noche y no depende de una toma para recibir la cantidad de leche que más o menos necesita, los cereales se pueden preparar perfectamente con agua.

Sin ir más lejos, los primeros cereales que se le ofrecen a un bebé son los que no llevan gluten, que son los que llevan arroz y maíz. Los adultos, cuando comemos arroz, solemos cocinarlo con agua, y no con leche (aunque el arroz con leche está buenísimo – salivando…-).

Cuando el bebé tiene ya seis meses y está tomando verduras, podemos aprovechar el caldo que nos queda para preparar los cereales. No es que vaya a sumar muchos nutrientes, pero siempre llevará algo más que el agua. Otra cosa será el sabor, que lo modificará, pudiéndole gustar igualmente o no.

¿Y si no le doy cereales?

Los cereales son un invento moderno. Antiguamente no existían las cajas con cereales dextrinados o hidrolizados, así que preparar una papilla de cereales es algo de ahora. Esto no quiere decir que sea malo o absurdo dar cereales, sino que no es estrictamente necesario.

Si le damos cereales, perfecto. Son una enorme fuente de calorías y además vienen enriquecidos con hierro.

Si no le damos, pues tampoco pasa nada, muchos niños a los seis/siete meses ya toman arroz, chupan galletas e incluso pan y, como además en esa edad empiezan también con la carne, pues ya tienen una fuente fiable de hierro.

Yo solo les di a los míos los cereales de las muestras que llegaban a casa, y dárselos es ofrecérselos, otra cosa es que se los comieran.

Foto | Bencloceck en Flickr
En Bebés y más | Alimentación complementaria: los cereales, Alimentación complementaria: los cereales (II), Cereales hidrolizados ¿qué son?

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/con-que-preparo-los-cereales-si-no-me-saco-leche-materna

Papillas con leche materna, dos recetas sencillas y deliciosas

Papilla con lácteos

En numerosas ocasiones hemos hablado de los muchos beneficios que ofrece la leche materna para el bebé.

De hecho, hoy en día existe una importante corriente a favor de esta práctica, que en los últimos años había ido perdiendo fuerza.

Si aún tienes dudas sobre el maravilloso regalo que le estás ofreciendo a tu hijo con la lactancia materna, en este enlace podrás encontrar razones de peso que te ayudarán a resolverlas.

No obstante, cuando llega la hora de comenzar con la introducción a los alimentos hacia los 6 meses, muchas madres comienzan a utilizar leche de fórmula para preparar las papillas y los preparados para el bebé, algo que no es necesario. Es importante recordar que, la lactancia debe ser exclusiva hasta los 6 meses, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esta práctica hasta los 2 años.

Es decir, aunque tu bebé comience a tomar otros alimentos, la leche materna debe seguir siendo el alimento principal. Incluso, puedes utilizar tu leche materna para preparar las papillas de tu bebé. De esta forma, evitarás tener que adquirir productos artificiales que quizá no le gusten al bebé y que además resultan muy costosos.

Cómo preparar papillas con leche materna

La leche materna se puede conservar de la misma forma que la leche artificial, incluso se puede congelar sin perder sus propiedades. Por ello, siempre puedes hacer uso de tu leche para preparar las papillas que tomará tu bebé, ya sean con cereales o con otro tipo de alimentos.

No hay mejor alimento que la comida que preparas en casa, esta siempre será la mejor opción, la más saludable y la más económica.

Por lo qué, si deseas preparar tú misma toda la comida de tu bebé, incluidas las papillas de cereales, en el siguiente enlace encontrarás algunos consejos para preparar papilla de arroz (sin gluten) casera.

De igual manera, en este otro enlace te contamos cuáles son los mejores cereales para tu bebé.

A continuación encontrarás algunas recetas de papillas para bebé preparadas con leche materna. No obstante, estas son solo algunas opciones, no dudes en experimentar en tu cocina.

Papilla de avena y plátano con leche materna

Esta papilla es perfecta tanto para el desayuno, como para tomar a la hora de la merienda. Solo tienes que ajustar la textura de la papilla en función de los gustos de tu bebé, al principio, puedes hacerla muy ligera para que no tenga grumos. Más tarde podrás dejarla más entera para que el bebé vaya experimentando con la comida.

Ingredientes:

  • Medio plátano maduro
  • 3 o 4 cucharadas de copos de avena
  • un vaso de leche materna

Preparación:

  • Con un tenedor chafa el plátano y ponlo en un cazo pequeño, añade la leche y calienta en el fuego.
  • Remueve con unas varillas constantemente.
  • Cuando rompa a hervir, añade la avena y continúa removiendo hasta que la mezcla espese.
  • Retira del fuego y deja enfriar antes de dársela al bebé.

Papilla de verduras dulces con leche materna

Las verduras dulces son perfectas para comenzar la alimentación complementaria, se toleran bien, se digieren con facilidad y por su sabor, los bebés las suelen aceptar de buen agrado en la mayoría de los casos. Puedes utilizar diferentes hortalizas como zanahoria, calabaza o chirivías o guisantes tiernos,

Ingredientes:

  • 1 zanahoria pequeña
  • Media batata o boniato
  • 1 puerro
  • Medio vaso de leche materna

Preparación:

  • Pela y lava muy bien las verduras, eliminando cualquier resto de tierra.
  • Trocea bien las verduras y hierve en agua durante 15 minutos.
  • Retira del fuego y elimina el exceso de agua, las verduras deben quedar bien secas.
  • Tritura las verduras o chafa con un tenedor, hasta obtener la textura deseada.
  • Ve añadiendo leche materna hasta conseguir una crema ligera, con la consistencia adecuada a los gustos de tu bebé.

Consejos de preparación

No es necesario que esperes a la hora de cocinar para extraerte la leche, ya que puedes extraértela cuando tengas ratos libres y conservarla en el frigorífico o en el congelador.

De esta forma, siempre tendrás la cantidad necesaria para preparar la papilla o cualquier persona a cargo de tu bebé se podrá encargar si tu no estás disponible.

En el caso de que elijas congelar la leche, es importante que la descongeles tomando todas las precauciones.

Источник: https://madreshoy.com/papillas-con-leche-materna/

Papillas de cereales aptas para bebés aplv

Papilla con lácteos

Llegado el momento de iniciar la alimentación complementaria, la opción de ofrecer o no papillas de cereales es algo muy personal de cada familia. Mucho influye como sea la constitución del niño. Al menos bajo mi punto de vista.

No es lo mismo un niño que va justo de peso, que uno que va sobrado. En nuestro caso, además, ambos niños han sido alérgicos a la proteína de la leche de la vaca.

Por tanto, no nos vale cualquier papilla, debemos asegurarnos de que no contentan leche en su formulación.

Me gustaría aclarar que yo siempre digo que lo de mis hijos es intolerancia, pero como las cosas cambian tanto en tan poco tiempo, en el transcurso de estos cuatro años entre Valkiria y Atreyu me encuentro que, a nivel médico, ya no se les llama intolerantes, sino alérgicos no mediados.

Otra cosa que ha cambiado en estos años ha sido el etiquetado obligatorio de todos los alérgenos en los envases de los productos, lo que ayuda infinitamente a la hora de ir a la compra con tranquilidad.

Aun así, como se que ante un primer diagnostico todo son dudas, he decidido hacer este post para aquellos padres con hijos alérgicos a la proteína de la leche de vaca que opten por dar papillas de cereales:

Sanutri

Estas fueron las que usamos siempre con Valkiria. En aquel momento el etiquetado de los productos no era tan claro, y esta marca si que aseguraba en sus envases no contener ni proteína de la leche de la vaca ni huevo (que tampoco lo podía tomar).

Tienen mucha variedad y se disuelven bastante bien. De precio están por encima de las que podríamos encontrar en el super normal, pero tampoco es algo excesivo. El mayor problema que tenía era encontrarlas, pues solo las tenían en una gran superficie, por mi barrio nada de nada.

Su precio es de 4,5€ aprox. el envase de 600gr.

Damira

Esta marca pertenece al mismo grupo que Sanutri, pero se especializan en alergias alimentarias. Nosotros, personalmente, no la hemos probado, pero he leído muchas recomendaciones sobre ella. Todas sus variedades están garantizadas sin PLV, sin huevo, sin lactosa y sin soja. Su precio es de 5.5€ aprox. el envase de 600gr.

Hero Baby

De la marca Hero Baby tenemos en el mercado distintas lineas:

La primera, la mas conocida y accesible, está en cualquier super, sería la Hero baby. Todas las variedades son aptas, pero si queréis aseguraros solo tenéis que leer los ingredientes. En su web podéis filtrar por alérgenos a la leche y al huevo. Su precio es de 3€ aprox. el paquete de 600gr.

Después tenemos la gama Hero baby Solo, elaborados con ingredientes 100% ecológicos, también aptos para alérgicos a leche y huevo. Estos son los que estoy gastando ahora mismo con Atreyu, aunque realmente añado apenas un par de cucharadas a la papilla de fruta. Cuestan 2,35€ aprox el envase de 300gr.

Y por último tenemos la gama Hero baby Pedialac, de venta en farmacias, aptos para leche y huevo. Tienen un precio de 3.50€ aprox el envase de 500gr.

Natur Balance

Esta marca pertenece a Hero y se vende en Mercadona. Nosotros no la hemos probado, pero esta bien saber que está disponible tan a mano. Remite a etiquetado, incluso para las trazas. Su precio ronda los 2.20€ por paquete.

Alminatur

Estas son las papillas de cereales de la marca Almiron. No todas las variedades son aptas, pero si que está bien especificado en el etiquetado, incluidas las trazas. Las variedades aptas son: cereales sin gluten, multicereales y cereales con manzana. Se encuentran en farmacias y, puede que, en hipermercados. Tienen un precio de 2,60€ aprox el envase de 250gr.

Hipp Biológico

Esta marca realiza sus papillas con ingredientes provinientes de la agricultura biológica, con cercificado de la Unión Europea. No la hemos probado aún, pero me gusta lo de que esté hecha con cereales integrales. Remiten a etiquetado, por lo que es sencillo aclararse. De venta en hipermercados y farmacias. Su precio ronda los 4,60€ el envase de 400gr.

Nestlé

Ya sabéis que como Super Mami bloguera que soy de esta marca, tenemos la posibilidad de probar los productos que van saliendo. Bien, pues aquí Nestlé aun no se ha puesto las pilas, porque los únicos que son aptos para aplv son los cereales sin gluten Sinlac.

Pregunté, pero no tienen ningún otro. Lo bueno que tienen es que se disuelven muy bien en agua. A Atreyu le di estas porque fueron las que encontré en su momento. La compré en farmacia, pero también se venden en hipermercados.

Cuestan 3€ aproximadamente el paquete de 250gr.

Nutribén

De esta marca solo son aptos los cereales sin gluten y que en el empaquetado ponga, como en el de la foto, sin leche. Porque hay otros cereales sin gluten que van con leche. ¡Así que ojito! De todos modos, remiten a etiquetado en caso de duda. Se venden en grandes superficies y farmacias a un precio de 4,75€ aprox el paquete de 600gr.

Holle

Esta marca realiza sus productos con ingredientes de la agricultura ecológica. Son papillas de cereales integrales y todas, menos la de trigo y plátano con leche, son aptas para APLV y huevo. Remiten a etiquetado en caso de duda. Se venden en herbolarios o en su propia web a un precio de 4€ aprox el envase de 250gr.

Una vez tenemos todas las opciones disponibles presentes, no está demás tener otros factores en cuenta a la hora de elegir que papilla de cereales ofrecer a nuestro bebé. Podemos elegir por ingredientes, por precio, o por cantidad de azúcar.

No es ningún secreto que los cereales para bebés van cargaditos de azúcar, cosa que no acabo de entender. Así que, si este tema os preocupa como a mi, aquí os dejo una tabla que he hecho en la que podéis comparar que marcas tienen más y menos azúcar de las que hemos visto en este post.

Quitando las de Nestlé y Nutribén que son cereales sin gluten, el resto son variedades multicereales. Juzgad por vosotros mismos…

¿Que os parece la comparativa de azúcar de estas papillas de cereales?
¿Habéis probado alguna de estas marcas?

Источник: https://maternidadcomopuedas.com/2018/06/06/papillas-cereales-aptas-aplv/

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: