Placenta anterior baja

Placenta Previa: ¿en qué consiste este tipo de placenta?

Placenta anterior baja

Seguro que en algún momento has escuchado aquello de la placenta previa. Es una situación especial durante el embarazo. Muchas me preguntáis en la consulta, y por eso hoy me he decidido a solucionar vuestra dudas.

Placenta Previa, ¿Qué es?

Habitualmente la placenta se inserta en el fondo del útero, y dependiendo de la cara del útero donde se implante, hablaríamos de:

  • Placenta anterior
  • Placenta posterior

La placenta previa es cuando la placenta se inserta en la parte baja del útero, lejos de su lugar habitual en el fondo del mismo.

Es una consecuencia de una alteración en el momento de la implantación.

Cuando se implanta en la parte baja del útero, puede ser que cubra totalmente el cuello del útero, que lo cubra de forma parcial, que lo toque, o que esté muy cerca pero no lo toque.

Dependerá mucho del momento del diagnóstico de las medidas a tomar.

Porque si la placenta está baja en la ecografía de la semana 12 o en la ecografía de la semana 20,muy probablemente se mueva. Porque conforme crece el bebé, el útero también crece y la placenta se puede desplazar.

Causas de la placenta previa

La placenta previa es una situación relativamente frecuente, la frecuencia que tiene es de un caso de cada 200-300 partos.

Aunque no existen unas causas definitivas, hay más casos en las siguientes situaciones:

  • Muchos embarazo previos.
  • Útero con anomalías
  • Cicatrices en el útero
  • Mujeres de edad avanzada ( se considera que aumenta el riesgo a partir de los 35 años)
  • Tabaco
  • Consumo de cocaína

Formas de placenta previa

  • Placenta previa Marginal: uno de los bordes llega al orificio interno del cuello del útero, pero no lo cubre totalmente.
  • Placenta previa parcial: la placenta cubre parte de la abertura del cuello del útero.
  • Placenta previa oclusiva, o completa: cubre totalmente la abertura del cuello del útero.

Síntomas de la placenta previa

La hemorragia es el síntoma dominante. La aparición de la primera hemorragia suele ser hacia la semana 28-30 de embarazo.

Las hemorragias suelen ser espontáneas, no se acompañan de dolor, son de sangre roja y se presentan de forma intermitente, con intervalos variables. La tendencia es que cada vez se hagan más frecuentes y más graves.

Es frecuente que la posición del bebé no sea de cabeza, y puede estar de culete, atravesado…Porque la cabeza dificulta la acomodación de la cabeza del bebé en la pelvis.

Durante el parto aumentan las hemorragias. Independientemente del tipo de placenta , con las contracciones de parto aumenta la hemorragia porque se acentúa el despegamiento placentario.

¿Cómo se diagnostica la placenta previa?

Para diagnosticarla, suele ocurrir con las ecografías que se hacen a lo largo del embarazo.

Como os comentaba antes, puede ser que os digan en la ecografía de la semana 12 o la semana 20 que la placenta está baja.Pero eso no quiere decir que sea una placenta previa. Habría que esperar a la ecografía del 3º trimestre, para ver donde está la placenta.

Pero si en estas semanas, es placenta previa oclusiva, significa que está por encima de la abertura del cuello del útero totalmente, esa placenta previa continuará durante todo el embarazo. Ya no se va a mover de ahí.

Riesgos de la placenta previa

Uno de los riesgos más importantes es la hemorragia. Puede ser que al principio sea una hemorragia escasa, pero en casos de hemorragia masiva, es muy importante acudir de forma muy urgente a un hospital. Puesto que la madre y el niño estarían en peligro.

Otro de los riesgos para la madre es la aparición de anemia, ya que si hay hemorragias repetidas, se está perdiendo sangre.

Puede ocurrir que el bebé tenga un retraso en el crecimiento, por verse afectada la función de la placenta.

Y hay un aumento del riesgo de sufrir un Desprendimiento prematuro de placenta.

Tratamiento de la placenta previa

Cuando sea una placenta que está por encima del cuello del útero, ya sea totalmente, de forma marginal, o levemente, se elegirá un nacimiento por cesárea.

Se aconseja que sea una cesárea, porque el parto vaginal aumenta considerablemente el riesgo de tener un desprendimiento prematuro de placenta durante el parto, y tener una hemorragia importante.

Cuidados para la mamá con placenta previa

Se recomienda que la madre con placenta previa:

  • Guarde reposo, dependiendo del tipo de hemorragias será reposo absoluto o relativo. Si estás en reposo, y no puedes desplazarte para recibir las clases de preparación al parto, puedes prepararte para la llegada del bebé con mi curso de preparación al parto online.
  • Vigilancia del estado de la mamá
  • Valoración del estado del bebé
  • Abstinencia de relaciones sexuales
  • No utilizar tampones, …

Si os han diagnosticado una placenta previa, debéis seguir los cuidados que os diga el ginecólogo, y consultar con el médico ante cualquier hemorragia. Se considera que es un embarazo de riesgo, y por ello tendréis que tener unos cuidados especiales.

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Источник: https://www.maralmaternal.com/placenta-previa-que-es/

Qué significa PLACENTA ANTERIOR ALTA y BAJA – Tipos

Placenta anterior baja

Si te has quedado embarazada, quizás una de las preguntas que te haces es qué significa placenta y cuál es su función en el embarazo. La placenta es un órgano complejo que se desarrolla en el útero durante la gestación y es el encargado de la secreción de hormonas y enzimas, así como de realizar el transporte de nutrientes, productos metabólicos e intercambio de gases al bebé.

En condiciones generales, la estructura placentaria va adherida a la pared del útero en la parte superior, delantera, trasera o lateral. Suele evolucionar sin problemas y no se desprende de allí hasta después del parto.

Sin embargo, en algunos casos, la placenta puede adherirse a zonas inadecuadas y causar complicaciones en el embarazo.

En el siguiente artículo de paraBebés, te hablaremos acerca de qué significa placenta anterior alta y baja.

¿Qué significa placenta anterior alta y baja? Existen varios tipos de posiciones de la placenta que no representan riesgo durante el embarazo y son consideradas normales. A continuación, veremos los tipos de placenta:

  • Placenta anterior alta: quiere decir que se encuentra insertada en la cara uterina más próxima al ombligo de la madre. Es la cara que habitualmente las mujeres acarician y a través de la cual se hacen las ecografías de seguimiento del embarazo. A través de la placenta anterior alta se puede ver si es niño o niña.
  • Placenta de cara posterior: la placenta posterior es la que se inserta justo al contrario, en la cara uterina que se encuentra más próxima a la espalda de la embarazada.
  • Placenta fúndica: es aquella que se inserta en la parte más alta del útero.
  • Placenta delocalización baja: son aquellas que pueden tapar el orificio del cuello uterino, y por lo tanto pueden dificultar o impedir el proceso del parto normal.
  • Acretismo placentario: se refiere a aquella placenta que presenta un trastorno de adhesión o algún grado de invasión, ya sea al útero o a estructuras adyacentes.
  • Placenta oclusiva: es la peor posición. Se sitúa en el segmento inferior ocluyendo completamente la salida del útero. Esto puede dar hemorragias al final del embarazo cuando el cuello uterino se transforma para prepararse para el parto. Descubre los síntomas 15 días antes del parto.

Los tres últimos tipos de placentas no son consideradas normales por su sitio de inserción y necesitan un seguimiento especial para evitar complicaciones como una hemorragia intraparto, con alta morbilidad materna y fetal asociada.

La placenta anterior alta, también conocida como placenta fúndica, se encuentra en la parte superior del útero de la madre. Esta inserción en la parte superior se ubica más cerca a las trompas de Falopio y es el mejor lugar para la fijación de la misma.

La razón por la cual se considera la mejor ubicación de inserción se debe a que le permite al bebé moverse a la posición anterior justo antes de nacer.

Así pues, los movimientos del bebé en la placenta anterior alta son los que las madres notan cuando se mueve en el interior del útero.

Por otra parte, si hace frente a la espina dorsal de su madre, la corona de la cabeza del niño puede hacer su camino en dirección del canal del nacimiento. En un parto normal sale la placenta anterior alta.

Si te preguntas qué significa placenta previa o placenta anterior baja, esta se refiere a una implantación placentaria en el segmento uterino bajo, ya sea muy cerca o con algún grado de cobertura del orificio cervical interno. Suele presentarse con sangrado indoloro hacia finales del segundo trimestre. La placenta anterior baja se clasifica según la inserción en el segmento uterino y según su colocación.

Clases de placenta anterior baja

Esta clasificación de la placenta anterior baja se puede diferenciar en los siguientes tipos:

  • Tipo I: placenta de inserción baja: No llega hasta el cuello del útero.
  • Tipo II: placenta marginal: Llega hasta el orificio cervical, pero no lo cubre o tapona.
  • Tipo III: placenta oclusiva parcial: El orificio cervical aparece parcialmente cubierto por la placenta.
  • Tipo IV: placenta oclusiva total: El orificio cervical está totalmente cubierto por la placenta.

Causas de la placenta anterior baja

Las causas de la placenta anterior baja más comunes incluyen los siguientes aspectos:

  • Multiparidad
  • Cesárea previa.
  • Anomalías uterinas que inhiben la implantación normal, por ejemplo, miomas o legrado previo.
  • Cirugía o procedimiento uterino previo, por ejemplo, miomectomía o múltiples procedimientos de dilatación y legrado.
  • Tabaquismo. En este artículo, te contamos los efectos del tabaco en el cerebro.
  • Embarazo multifetal.
  • Edad materna avanzada.

Tratamiento de la placenta anterior baja

El tratamiento varía de acuerdo a la gravedad del sangrado y del estado general de la embarazada. Ante un primer episodio de sangrado vaginal se debe:

  1. Hospitalizar a la paciente en un centro hospitalario para observación.
  2. Reposo modificado: abstenerse de cualquier actividad que aumente la presión intraabdominal durante un largo período de tiempo, por ejemplo, las mujeres deben evitar la posición de pie la mayor parte del día
  3. Interrupción de las relaciones sexuales: pueden causar sangrado al iniciar las contracciones o a través del traumatismo directo.
  4. Si el sangrado se interrumpe, en general se permite la deambulación y el alta.
  5. Si la mujer está estable, el parto se realiza entre las 36 semanas/0 días y las 37 semanas/6 días.

En general, en un segundo episodio de sangrado, las pacientes son reinternadas pueden mantenerse en observación hasta el parto. El parto está indicado en caso de sangrado abundante o descontrolado, resultados preocupantes en la monitorización fetal o inestabilidad hemodinámica materna. En este artículo, te contamos cuánto dura el sangrado después del parto.

Si deseas leer más artículos parecidos a Qué significa placenta anterior alta y baja, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Salud en el embarazo.

Bibliografía

  • Ávila S, Alfaro T, Olmedo J. (2016). Generalidades sobre placenta previa y acretismo placentario. Revista Clínica de la Escuela de Medicina UCR – HSJD. 6: 3.

Источник: https://www.parabebes.com/que-significa-placenta-anterior-alta-y-baja-5015.html

Placenta anterior baja

Placenta anterior baja

Esta denominación de la placenta de una embarazada indica que la placenta está situada en la cara anterior respecto al útero y en la parte inferior del mismo, lo que puede causar graves complicaciones.

Índice

¿Qué es la placenta y para qué sirve?

La placenta comienza a formarse en el mismo momento en el que el óvulo fecundado llega al útero. Al principio, el huevo está envuelto por una capa de células llamada trofoblasto, la futura placenta, que se forma entre la cuarta semana de gestación y el cuarto mes.

Gradualmente se va desarrollando alrededor del embrión para protegerle y suministrarle oxígeno y nutrientes. La placenta es un órgano que tiene forma de óvalo y es plano.

Por uno de sus lados está adherido a la pared interna del útero (conocido como lado materno), y el otro lado, el del feto, es el que le proporciona los nutrientes y alimentos a través del cordón umbilical. Al final del embarazo mide unos 18 cm y un peso de medio kilo aproximadamente.

Las funciones principales de la placenta son:

– Transmitir nutrientes y oxígeno al bebé: es la principal misión de la placenta, alimentar al bebé durante todo el embarazo y suministrarle oxígeno, ya que el feto no respira dentro del útero. El lado materno de la placenta está formado por vellosidades que se adhieren al útero y extraen la sangre de la madre, a través de la cual pasan oxígeno, anticuerpos y nutrientes al bebé.

– Eliminar sus desechos: el lado fetal, por su parte, está compuesto por cientos de vasos sanguíneos que contienen la sangre y los desperdicios del bebé. La placenta se encarga de echarlos fuera del útero a través del sistema circulatorio de la madre, que los filtra y los expulsa a través de los riñones.

– Fabricar hormonas: la placenta libera estrógeno, progesterona y gonadotropina coriónica humana (hCG), lactógeno placentario humano y hormonas esteroideas desde que se empieza a formar.

– Protegerle: también protege al feto de muchas sustancias y microorganismos que puedan hacerle daño ya que no son capaces de atravesar la placenta, aunque no es capaz de protegerlo de todos.

 

¿Dónde puede situarse la placenta?

En la primera ecografía, aparte de comprobar el desarrollo y la salud del feto, el obstetra observará la situación de la placenta y su estado.

Según dónde se halle ésta respecto al útero, se la calificará de una manera o de otra: anterior o posterior, en el lado derecho o el izquierdo, alta o baja, al fondo del útero… Ninguna de estas posiciones, excepto la placenta baja, representa ningún peligro para el bebé ni para la madre, simplemente indican la posición de la placenta.

Una vez implantada, no se mueve, aunque sí puede desplazarse dentro del útero. Normalmente está situada en la cara anterior o posterior del mismo, sin taponar el cuello uterino. Si se sitúa justo delante de este es cuando puede provocar problemas.

Placenta baja o previa

Es una complicación poco frecuente que se da en aquellas gestaciones en las que la placenta se desplaza de su posición inicial y se sitúa en la parte inferior del útero, taponando el cuello del útero.

 Es muy común que en el primer trimestre de gestación su implantación sea baja.

A medida que avanza el embarazo, la placenta va subiendo y en los últimos meses deja libre la abertura hacia el cuello uterino para preparar el parto.

Puede ser de tres tipos diferentes:

Marginal: la placenta está contra el cuello del útero pero no lo cubre.

Parcial: la placenta cubre parte de la abertura cervical.

Completa: la abertura de útero está cubierta en su totalidad.

Existen ciertos factores de riesgo para desarrollar este problema, como tener un útero anormalmente desarrollado, muchos embarazos previos, embarazos múltiples o malas cicatrizaciones de la pared uterina a causa de abortos o cesáreas anteriores. También las mujeres que se drogan, las que fuman o las que tienen más de 35 años pueden tener este problema.

 

Síntomas de la placenta baja

Muchas veces el diagnóstico se realiza en la primera ecografía, aunque también puede darse a conocer antes por medio de una serie de síntomas característicos:

– Metrorragia o sangrado vaginal rojo brillante, que puede llegar a ser muy abundante y no se presenta con dolor. Suele empezar a finales del segundo trimestre o ya en el tercero.

– Calambres uterinos.
 

¿Qué debo hacer si tengo placenta previa?

A veces, la placenta baja sube a lo largo del embarazo y se sitúa por encima del cuello del útero, permitiendo un parto normal y dejando libre la abertura de la vagina. 

Si no ocurre esto y se produce un sangrado muy abundante, se recomendará reposo absoluto para evitar un parto prematuro y, cuando el feto sea viable, se realizará una cesárea.

El tratamiento elegido por el profesional de la medicina dependerá de la cantidad de sangrado, el desarrollo del feto y su edad gestacional, el tipo de placenta previa, la posición del feto o el número de partos previos.

Si la placenta está cerca o cubre parcialmente el útero, el médico recomendará reposo absoluto y nada de relaciones sexuales.

Si la placenta cubre totalmente la abertura, pueden ser necesarias además transfusiones de sangre, corticoides para madurar los pulmones del feto y medicamentos para evitar un parto antes de la semana 36.

Las mamás deberán tomar aportes extra de hierro (para evitar posibles anemias) y ácido fólico (forman proteínas estructurales y hemoglobina).

Si el sangrado es exageradamente abundante, el cuello del útero está totalmente cubierto y existe riesgo de muerte, se tendrá que hacer una cesárea de emergencia en un hospital con unidad de neonatos.

Complicaciones y posibles riesgos de la placenta previa

– Sangrado profuso.

– Shock.

– Muerte (2 o 3% de los casos).

Existe también riesgo de infecciones, coágulos sanguíneos y necesidad de transfusiones de sangre.

Placenta previa

Definición:

Es una enfermedad propia de la gestación que se produce cuando la placenta se sitúa en la parte baja del útero, de manera que bloquea parcial o totalmente el cervix.

Las mujeres mayores de 35 años, que fuman o toma algún tipo de drogas tienen mayor riesgo de padecer esta enfermedad.

Puede llegar a ser grave tanto para la madre como para el feto ya que impide que este se alimente correctamente, puede causar sangrados muy abundantes y, en algunos casos, impedir la salida del bebé por el canal vaginal, por lo que necesitaría una cesárea para nacer.

Síntomas:

Sangrado vaginal repentino, abundante y sin dolor a partir de la 24ª semana. El sangrado se acompaña a veces de dolor en el útero.

Normalmente la placenta previa se descubre en la primera ecografía, y desde ese momento el embarazo se sigue de una manera especial.

Tratamiento:

El tratamiento dependerá de la cantidad de sangrado, la posición de la placenta respecto al cuello del útero, la viabilidad del feto y su posición.

La mayoría de las veces se recomienda reposo hasta que el feto es viable, y se provoca el parto o se practica una cesárea.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/placenta-anterior-baja-4402

Placenta Previa – causas, síntomas y tratamiento

Placenta anterior baja

Decimos que la mujer embarazada tiene placenta previa, o placenta de inserción baja, cuando la placenta se coloca en un lugar que causa obstrucción parcial o total del cuello uterino, que es donde el bebé tiene que pasar en el momento del parto vaginal. La placenta previa, por tanto, es una obstrucción de la salida del útero causada por una placenta mal situada.

Dos son las complicaciones más relevantes de las mujeres embarazadas que tienen placenta previa: la obstrucción de la salida del bebé en el momento del parto  y el riesgo de sangrado (hasta un 80% de las mujeres embarazadas con esta condición presentan sangrado vaginal sin dolor).

En este artículo vamos a explicar qué es la placenta previa, cuáles son los síntomas, sus complicaciones y opciones de tratamiento.

Al finalizar este texto, asegúrate de leer también sobre los principales signos y síntomas de alerta durante el embarazo: 10 SEÑALES QUE PUEDEN INDICAR PROBLEMAS EN EL EMBARAZO.

Qué es la placenta

La placenta es un órgano materno fetal, que existe solamente durante el embarazo. Su función es proporcionar oxígeno y nutrientes al feto a través del intercambio de sangre con la madre y producir hormonas que son importantes para el mantenimiento del embarazo.

La placenta tiene dos caras, una que se inserta en la pared del útero, conectada a cientos de vasos sanguíneos maternos, y otra dedicada al feto, que es donde se conecta el cordón umbilical. De esta manera, esto órgano actúa como una comunicación entre la circulación de la sangre de la madre y del feto.

La placenta comienza a formarse ya en los primeros días después de la implantación del embrión al útero.

La formación de la circulación materna fetal tiende a ser completa alrededor de la 12ª semana de gestación. Sin embargo, esto no significa que la placenta no continúe creciendo durante el embarazo.

En el tercer trimestre, el órgano alcanza, en promedio, 22 cm de diámetro y 0,5 kg de peso.

Después del nacimiento del bebé, la placenta pierde su utilidad y termina siendo expulsada minutos después del parto.

Qué es la placenta previa

La placenta puede adherirse a cualquier parte del útero. En la mayoría de los embarazos, la placenta se encuentra en la parte posterior alta, que es una región opuesta al cuello, que es donde debe salir el feto en caso de parto natural.

Decimos que la mujer embarazada tiene placenta previa cuando la placenta presenta una inserción baja, bloqueando la salida del cuello uterino de forma total o parcial.

De hecho, la placenta no se fija en un solo lugar durante todo el embarazo. A medida que el útero y la placenta crecen, generalmente cambian de posición. Una mujer embarazada puede tener placenta previa durante las primeras etapas del embarazo, pero  llegar al tercer trimestre con la placenta situada más arriba, sin riesgo de bloqueo de la salida del útero.

Sin embargo, cuanto más tiempo la placenta permanezca baja, mayor el riesgo de ella bloquear la salida del útero al final del embarazo, de tal manera que:

  • Entre las placentas que presentan inserción baja entre la 15ª y 19ª semanas de gestación, solamente el 12% permanecen como placenta previa hasta el momento del parto.
  • Entre las placentas que presentan inserción baja entre la 20ª y 23ª semanas de gestación, el 34% permanecen como PP hasta el momento del parto.
  • Entre las placentas que presentan inserción baja entre la 24ª y 27ª semanas de gestación, el 49% permanecen como PP hasta el momento del parto.
  • Entre las placentas que presentan inserción baja entre la 28ª y 31ª semanas de gestación, el 62% permanecen como PP hasta el momento del parto.
  • Entre las placentas que presentan inserción baja entre la 32ª y 35ª semanas de gestación, el 73% permanecen como PP hasta el momento del parto.

Por lo tanto, un diagnóstico de placenta previa en el inicio del segundo trimestre del embarazo tiene un significado diferente del diagnóstico de placenta previa al final del tercer trimestre.

Mientras que la mayoría de las mujeres con implantación baja de placenta en el inicio del embarazo no tendrá  placenta previa al final del embarazo, solamente una minoría de ellas con inserción baja en el tercer trimestre llegará al parto con la salida del útero libre.

Tipos

Los tipos de placenta previa se dividen según el grado de obstrucción a la salida del útero. Históricamente, la placenta previa se dividió en 4 categorías:

  1. Placenta baja → La placenta presenta inserción baja, pero no lo suficiente para cubrir la salida del útero.
  2. Placenta previa marginal → El borde de la placenta llega a tocar en la apertura del cuello uterino, pero no llega a obstruirlo.
  3. Placenta previa parcial → La placenta cubre parcialmente la salida del útero.
  4. Placenta previa total → La placenta cubre totalmente la salida del útero.

En la actualidad, sin embargo, la clasificación de la placenta previa se ha reducido a solamente 2 categorías, que determinan la forma de parto a elegirse (explicamos más adelante):

  • Placenta previa menor o placenta de inserción baja → son los casos en que hay obstrucción parcial de la salida del útero, con una distancia de hasta 2 cm desde el borde de la placenta y el orificio interno del cuello uterino.
  • Placenta previa completa o mayor →  Obstrucción total del orificio interno del cuello uterino.

Factores de riesgo

No sabemos exactamente por qué algunas mujeres desarrollan la placenta previa. Sabemos, sin embargo, que ciertos factores facilitan su ocurrencia, denominados factores de riesgo; los principales son:

  • Cesárea previa (lee: CESÁREA – Beneficios y riesgos).
  • Ya haber tenido múltiples embarazos anteriores.
  • Embarazo de gemelos.
  • Episodio de  placenta previa en un embarazo anterior
  • Edad materna superior a 35 años.
  • Embarazo obtenido mediante a tratamiento de infertilidad
  • Antecedentes de aborto.
  • Historia de cirugía uterina previa.
  • Tabaquismo (Lee: CÓMO DEJAR DE FUMAR Y ENFERMEDADES DEL CIGARRILLO).
  • Uso de cocaína por la madre.

Síntomas

De un 1 a un 6% de las mujeres embarazadas presentan placenta previa entre la 10ª y 20ª semana de gestación. El diagnóstico se realiza, generalmente, a través de la ecografía obstétrica (Lee: ULTRASONIDO EN EL EMBARAZO). La mayoría de estas mujeres es asintomática, y en el 90% de los casos la placenta deja de ser previa espontáneamente a medida que el útero crece.

Los síntomas de placenta previa se presentan generalmente en mujeres embarazadas que llegan a la segunda mitad del embarazo aún con una placenta con inserción baja. En estos casos, hasta un 80% de las embarazadas presentan al menos un episodio de sangrado vaginal sin dolor.

Entre las mujeres, que sangran, el 30% tienen el primer episodio antes de la 30ª semana, el 30% entre la 31ª y 36ª  semana y otros 30% entre la 36ª semana  y el momento del parto.

Solamente el 10% de las mujeres embarazadas con placenta previa no presentan sangrado vaginal durante el embarazo.

El sangrado vaginal causado por placenta previa generalmente es rojo intenso. El volumen de sangre perdido varía de pequeño a grande. En general, el sangrado para espontáneamente, sin necesidad de ningún tratamiento específico. Sin embargo, casi siempre regresa días o semanas más tarde.

Complicaciones

La principal complicación de la placenta previa es el sangrado que pueda surgir antes, durante o después del parto. La pérdida de sangre puede ser voluminosa y poner en peligro la vida de la mujer embarazada y el feto.

Las mujeres embarazadas que tienen placenta previa tienen más probabilidades de tener una placenta que se implanta profundamente en el útero y termina por no despegar fácilmente en el momento del parto. Este tipo de placenta se llama placenta accreta. El riesgo de hemorragia masiva es alto y puede requerir una histerectomía (extirpación quirúrgica del útero) para su control.

Tratamiento

El tratamiento de la placenta previa depende de algunos factores, siendo los más importantes:

  • Si la paciente tiene una hemorragia abundante o en gran frecuencia.
  • La edad gestacional.
  • El tipo de placenta previa.

Mujeres embarazadas asintomáticas o con sangrado discreto

En estos casos, se indica la abstención sexual y reposo. El parto generalmente es inducido en la 37ª semana.

La vía del parto depende del tipo de placenta previa. Placenta previa completa o placenta con obstrucción incompleta, pero cuyo borde es inferior a 2 cm del orificio de salida del cuello uterino, son indicaciones de cesárea.

Por otro lado, las mujeres embarazadas cuyo borde de la placenta está a más de 2 cm del orificio de salida del cuello uterino pueden someterse a parto vaginal, porque el riesgo de sangrado es bajo.

Si durante el parto, sin embargo, hay sangrado, se debe cambiar la vía para cesárea.

Mujeres embarazadas con sangrado vaginal moderado a grande

En estos casos, la mujer embarazada debe ser hospitalizada y tratada con transfusiones de sangre. Si el embarazo ya tiene 36 semanas, se realiza una cesárea.

Si el embarazo tiene menos de 35 semanas, el tratamiento inicial es generalmente conservador, con  interrupción del embarazo por cesárea solamente si el sangrado no parar o si el bebé comenzar a presentar signos de sufrimiento.

Referencias

Источник: https://www.mdsaude.com/es/embarazo/placenta-previa-es/

Los tipos de placenta previa

Placenta anterior baja

A través de la placenta, tu hijo se alimenta, respira y elimina sus desechos. Además, forma una barrera que impide el paso de algunos microorganismos y sustancias nocivas para tu bebé. El papel de la placenta es vital. También su posición en el útero. Veamos por qué.

¿Qué es la placenta previa?

Cuando el óvulo es fecundado, recorre la trompa de Falopio y suele implantarse en el “techo” del útero. Allí la placenta dispone de espacio para crecer sin problemas.

En cambio, a veces lo hace en la parte baja o lateral de la cavidad uterina, en zonas muy próximas al cuello del útero, llegando incluso a obstruirlo. Este fenómeno se conoce como placenta previa, la más común y fácilmente detectable de las patologías placentarias.

La placenta previa se puede diagnosticar con una ecografía en cualquier momento de la gestación, aunque no tiene un valor definitivo hasta el tercer trimestre.

¿Tiene solución?

Se estima que alrededor del 10% de las embarazadas presenta placenta previa al inicio de la gestación y, sin embargo, al llegar al tercer trimestre este porcentaje se ve reducido al 1%.

Este fenómeno tan común se llama migración placentaria y no significa que la placenta cambie de lugar, sino que, a lo largo del embarazo, el segmento inferior del útero crece hasta alcanzar los 20 cm. Este desarrollo logra alejar un poco las placentas bajas del orificio cervical.

Por eso, si te la diagnostican al principio de tu embarazo, no saques conclusiones precipitadas. El médico seguirá su evolución y te dirá las precauciones que debas tomar en cada momento.

Tipos de placenta previa

Lateral o de inserción baja. Está colocada a menos de 10 cm del orificio cervical, es decir, en el segmento inferior del útero, pero sin llegar a tocar la entrada. El parto suele ser vaginal normal.

Marginal. Contacta con el orificio pero no llega a sobrepasarlo. Si la placenta se desplaza al dilatarse el cuello del útero, puedes tener parto vaginal.

Parcial. La placenta cubre parcialmente el orificio. Puede intentarse el parto vaginal, pero si se produce una hemorragia es necesaria una cesárea de urgencia.

Total u oclusiva. Como en el dibujo, la placenta cubre por completo el orificio. Suele programarse la cesárea. La colocación de la placenta impide la salida del bebé y cualquier maniobra podría ser peligrosa.

Vigila las pérdidas

Sangrado espontáneo abundante o escaso, de color rojo vivo y sin dolor abdominal, que a veces cesa para reaparecer de nuevo. Es el principal síntoma que te pondrá sobre aviso de una placenta previa. Suele presentarse después de la semana 28-30.

En otros casos, no aparece el sangrado en todo el embarazo, pero no es lo habitual.

La placenta, al estar situada tan baja, corre el riesgo de desprenderse parcialmente por uno de sus bordes de la pared del útero, cuando el segmento inferior de este se estira y comienza a crecer más deprisa, es decir, a partir de la 26-28 semana. Por eso sangra.

No debes alarmarte porque es normal, aunque sí dirigirte de inmediato al hospital, donde te harán una ecografía y vigilarán el estado del bebé y el tuyo ante la pérdida de sangre.

Lo más probable es que el especialista te recomiende realizar reposo hasta el momento del parto, evitar las relaciones sexuales y estar cerca de un centro hospitalario por si se presentase una nueva hemorragia.

Si se desprende antes de tiempo

Algo más grave y excepcional es el desprendimiento prematuro de placenta.

Este grave accidente consiste en la separación de la placenta de su zona de inserción antes del nacimiento del feto, de manera que se interrumpe su aporte de nutrientes y oxígeno y se condiciona su supervivencia.

Este hecho produce una hemorragia, contracciones y dolor abdominal. Los síntomas comienzan de forma brusca y la sangre es oscura y con coágulos. Puede ocurrir por un traumatismo, estados de hipertensión, déficit de ácido fólico o por fumar.

Si observas estos síntomas, acude urgentemente al hospital más cercano. Allí valorarán el grado de desprendimiento. Si es parcial, es posible que con reposo el embarazo llegue a término sin problemas. Si es total, será necesario practicarte una cesárea.

Asesoramiento: Dr. José Mallafré, jefe del Servicio de Obstetricia Clínica de USP Institut Universitari Dexeus y Dra. Mª Antonia Sánchez Oliver, ginecóloga del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, de Sevilla (con la supervisión del Dr. Castro, jefe de Perinatología de dicho hospital).

Vanesa Lleó

Источник: https://www.guiadelnino.com/embarazo/pruebas-en-el-embarazo/los-tipos-de-placenta-previa

Embarazo saludable
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