¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

Tamara Gorro confiesa su infierno para lograr un embarazo «milagro»

¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

Novo

C. Aldegunde
07/05/2017 18:04 h

Tamara Gorro anunciaba a través de las redes sociales hace poco más de una semana que estaba embarazada de su segundo hijo. Una noticia que sorprendió a muchos ya que la colaboradora de Telecinco tiene una hija, Shaila, que vino al mundo a través de gestación subrogada en Estados Unidos debido a sus problemas reproductivos.

Pero la alegría de su embarazo considerado casi un milagro, se ha visto empañada en parte por la trágica pérdida de Antonio, uno de los mayores apoyos de Tamara Gorro.

«Antonio llevaba a mi lado quince años, se convirtió en el padre que yo nunca tuve. Estoy convencida de que este bebé me lo ha mandado él», confesaba en Sábado Deluxe.

«Lo último que me dijo Antonio fue: 'lo vas a conseguir'», confesaba al borde del llanto.

Tamara Gorro se enteró de la muerte de Antonio cuando se encontraba en Los Ángeles para que le hiciesen la tranferencia de embriones. «Justo dos días antes yo había hablado con Antonio.

Él era el único que lo sabía con su mujer, ellos han luchado por la gestación subrogada y son los tutores de mi hija allí», explicaba muy emocionada Tamara Gorro.

«Pocos días antes de la transferencia de embriones, murió mi mejor amigo y fue terrible», aseguraba. «Yo quería volverme para aquí, no quería continuar pero mi amiga María me sentó y me dijo: 'Si no lo haces por ti, hazlo por él, eres una valiente'», contaba.

Unas palabras que junto al apoyo de la viuda de Antonio, la animó para seguir adelante con sus planes. «Este bebé me lo ha enviado Antonio desde el cielo», afirmaba.

 Tamara Gorro recordó en Sábado Deluxe su odisea para lograr un embarazo y como después de todo lo que había sufrido, decidió intentarlo de nuevo. «Estaba en la cama y me puse a ver fotos de embarazada y mi cabeza hizo clic», explicaba.

Antes lo había intentado 18 veces a través de reproducción asistida. «La peor de todas fue la primera, fue la única vez que he llorado delante de mi familia», confesaba sobre la primera vez de ese intento en el que no se quedó embarazada.

Después vendrían otras 17 sin resultado positivo, hasta que nació Shaila a través de gestación subrogada.

Tamara Gorro: «Estuve obsesionada por quedarme embarazada» #tamarazada

— Deluxe Sabado (@DeluxeSabado) May 6, 2017

Volviendo a la alegría de su embarazo, Tamara Gorro explicó que el médico le ha recomendado no mantener sexo durante dos meses, algo que el futbolista no llevaría demasiado bien, según confesó a las preguntas Jorge Javier Vázquez. «Mi embarazo no es de alto riesgo, pero me han dicho que ahí hay un problema, que no se sabe cuál es y que evite excitarme y mantener relaciones», explicaba. 

Además Tamara Gorro mostró una vez más apoyo a mujeres y parejas que se encuentren en una situación similar a la de ella con problemas reproductivos y anunció, como ya ha hecho en más ocasiones, que el dinero de la entrevista irá destinado a una pareja que lo necesite para someterse a un tratamiento de reproducción asistida.

Este es el correo de @Tamara_Gorro para el que necesite una ayuda para quedarse embarazada. vuestrailusion@gmail.com #tamarzada

— Deluxe Sabado (@DeluxeSabado) May 6, 2017  

Así anunció su embarazo 

Tamara Gorro desvelaba su secreto mejor guardado de las últimas semanas: está embarazada. La ex concursante de Mujeres, hombres y viceversa anunciaba a través de las redes sociales que acababa de cumplir uno de sus grandes sueños y está embarazada de un mes.

Tamara Gorro, que comparte asiduamente su vida y la de su familia con sus seguidores, viajaba hace días a Los Ángeles, lugar en el que cumplió su sueño de ser madre al nacer su hija Shaila hace más de un año a través de gestación subrogada. Y parece que es en el mismo lugar donde cumplirá su otro sueño: poder llevar a su hijo en su vientre, como tanto anheló durante años.

«Me sentía preparada, tenía ganas y de nuevo recuperé la ilusión. Me lancé al intento. Un año de preparación, quirófanos, mentiras, medicamentos, pruebas… todo daba igual, tenía un objetivo», aseguraba refiriéndose al calvario que sufrió cuando intentó quedarse embarazada durante más de 15 veces.

«Dos test negativos de mi gestante me empujaron para intentar quedarme embarazada», relataba, lo que hace intuír que estaba intentando de nuevo tener otro hijo a través de gestación subrogada.

«Hoy termina una constancia, una lucha, un propósito… En ocho meses daré vida a una preciosidad que deseo con todas mis fuerzas que sea niño y lleve el nombre de mi ángel: Antonio. Este es el motivo de mi viaje a Los Ángeles. Hasta hoy no tenía los resultados y quería cumplir mi palabra: que seáis los primeros en saberlo», escribía.

Tamara Gorro que acaba de sufrir la dura pérdida de un amigo, dice confiar ahora en los ángeles: «Él ha hecho que lo imposible se haga realidad. Me mandó fuerzas para acabar lo que fui a empezar, lo que desde el primer momento me animó a hacer y hasta tres días antes de su fallecimiento lo vivía con tanta emoción».

Además explicaba que «no he querido esperar tres meses porque creo que os merecéis saber día a día mi estado. Así quiero que sea. Gracias por la paciencia, gracias por cada mensaje, simplemente GRACIAS POR ESTAR». 

El calvario de Tamara Gorro

Tamara Gorro narró su lucha por lograr un embarazo en Sálvame Deluxe en noviembre del 2015, algo que era desconocido para la sus fans. Casada con el futbolista Ezequiel Garay, durante tres años luchó por quedarse embarazada, sin éxito alguno.

Por ello recurrió a la gestación subrogada y cuando su hija ya estaba en camino, confesó en Telecinco el tortuoso proceso que había vivivo al intentar embarazarse. «Han sido tres años de lucha, superación, altos y bajos. Tres años luchando por quedarme embarazada.

Antes de casarnos quisimos quedarnos embarazados para poder dar la noticia en la boda. Pero van pasando los meses. Al año vamos al médico y me dice que nos derivan a la unidad de reproducción para ver que es lo que sucede.

Aparentemente ninguno tenemos ningún problema, pero ahí ya me dicen que yo no óvulo, pero hay un tratamiento que hace que ovúles, pero tampoco funciona», explicaba muy emocionada.

Tamara Gorro confiesa que tuvo que recurrir a la ayuda psicológica para afrontar estos problemas. «Nos pasamos a la fecundación.

Cuando ya llevamos unos seis intentos, en una de las intervenciones (para sacarle los óvulos) ven un problema en las trompas y ven que hay un líquido que cae al útero y entonces me dicen que hay que quitar las trompas».

A pesar de que no se las tuvieron que extirpar, ella no logró quedarse embarazada hasta este año, y es posible que dentro de unos meses explique el proceso completo, como ya hizo hace dos años.

En los últimos meses Tamara Gorro se ha convertido en una de las máximas abanderadas de la gestación subrogada y está a favor de su legalización, un debate que está abierto pero es muy controvertido. Hace unos meses, según recoge Chance, Tamara Gorro relataba que antes de la gestación subrogada pensó en adoptar y contó lo que le ocurrió.

«Siempre decís, ¿y por qué no adoptas? Yo he intentado adoptar en España, en Portugal y en Rusia», contaba desvelando que intentó adoptar a una niña con síndrome de down de Rusia, a la que su madre no quería: «La madre no la quiere, la abandona, la niña tiene escasas horas. Hablamos con los abogados y la madre me da la tutela.

¿Y sabes lo qué nos dicen? Que nos pongamos a la cola. Entonces busco dónde estaba esta niña. Y lo único que dijimos es que queríamos hacernos cargo de sus medicamentos, colegios y cuidados hasta que fuera adoptada. ¿Sabes lo qué me dijeron? Que no, por eso es imposible adoptar.

Eso es lo que duele», confesaba la mujer de Ezequiel Garay.

Además más indignada que de costumbre, Tamara Gorro defendía la práctica que le ha permitido formar una familia: «Es indignante que a día de hoy esto todavía se esté debatiendo. Escuchar las barbaridades que se dicen…

Y me atrevo a decir que hay tanta falta de información. Mi gestante quería ayudar, ¡ella tiene dos niñas! Y el día siguiente del nacimiento de Shaila, estábamos celebrándolo en la misma habitación mi familia y la familia de la gestante».

Qué se cuece Gestación subrogada Telecinco Tamara Gorro

Источник: https://novo.lavozdegalicia.es/noticia/que-se-cuece/2017/05/07/tamara-gorro-confiesa-infierno-lograr-embarazo-milagro/00031494152969872690861.htm

Testimonio: De un infierno digestivo a una vida normal

¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

Gracias a Miguel por compartir su «infierno digestivo» con nosotros. Espero que sus experiencias os inspiren a todos para seguir trabajando hacia una salud y bienestar óptimos. Esta es la historia sobre el infierno digestivo de Miguel:

Un infierno digestivo

Hola, me llamo Miguel y tengo 28 años. Mi vida cambió de forma drástica en 2009 cuando estaba en mi último año de carrera. En los meses antes de comenzar con mi calvario me habían recetado antibióticos en dos ocasiones. Además, mi alimentación en esa época era muy mala, como la de casi todos mis compañeros en el colegio mayor.

Y antes de volver a casa antes de las Navidades noté que llevaba unas semanas algo hinchado, justo por debajo del ombligo. Era delgado. Así que esto resultaba evidente y hacía que me sintiera incómodo. Pero pensaba que la causa sería toda la basura que había estado comiendo. Y las fiestas con los amigos.

De hecho, durante esas fiestas en mi pueblo me pillé una gastroenteritis muy fuerte que me duró varios días, con diarreas y vómitos. Después de eso empezó mi pesadilla de verdad: alternaba diarrea con estreñimiento.

Tenía gases que hacían que me doblara del dolor y eructos durante todo el día. Además de la barriga hinchada como si fuera una embarazada de 6 o 7 meses las 24 horas del día.

Sin olvidarnos de las náuseas y la pérdida de apetito (me sentía lleno todo el tiempo y a los pocos bocados sentía que ya no me entraba más comida).

Si ya era delgado antes de empezar con este infierno digestivo, ahora comenzaba lo peor. Sentía ansiedad, un principio de depresión, cansancio crónico y no podía hacer ejercicio. Además, me dolían las articulaciones y mis ciclos de sueño se interrumpieron por completo. Ya ni era capaz de estudiar.

Y os recuerdo que estaba en mi último año de carrera. Mi vida era un infierno y pocos me comprendían.

Médicos, pruebas, suplementos… y el mismo infierno digestivo

Visité a mi médico de cabecera y me derivó al especialista de digestivo. Y me realizó casi todas las pruebas habidas y por haber.

Por desgracia, todas salieron negativas (con la excepción de bajos niveles de vitamina B12 y supongo que D y otras también, pero esas no me las miraron).

Así que el médico me dijo que estaba como una rosa y que tomara un suplemento vitamínico. Y que todo esto tenía que deberse al estrés del último año de carrera.

Y el tío se quedó tan tranquilo.

Había confiado en que saldría de esa consulta con un diagnóstico, con un tratamiento. Y que en cuestión de días o semanas todo volvería a ser como antes. Así que te puedes imaginar que estaba hecho polvo, por no decir algo peor. Comprendí que, en otras palabras, me estaban diciendo que estaba todo en mi cabeza.

Sin embargo, no contento, visité a más médicos. Y recibí un diagnóstico: Síndrome del Intestino Irritable. Pero un pronóstico desalentador: tendría que aprender a vivir con ello.

Tenía 24 años, estaba a punto de terminar mi carrera universitaria y en los mejores años de mi vida. Es más, casi estaba al comienzo de la vida.

Y me estaban diciendo que debía acostumbrarme a vivir así.

Como te podrás imaginar, me desmoroné en la consulta. Ya no podía más. Y cuando comprendí la magnitud de esas palabras, me puse a llorar ahí mismo. A lo que el doctor me dijo que no era para ponerse así. En esos meses de pesadilla, de infierno digestivo no había podido continuar con mis estudios. Tampoco podía hacer ejercicio ni salir con mis amigos.

Esa era la vida que me esperaba y este personaje me estaba diciendo que no era para ponerse así.

La depresión y el sistema digestivo

En los meses siguientes me diagnosticaron además con depresión secundaria. Estaba deprimido. Deprimido porque quería seguir con mis estudios como todos mis compañeros pero no podía estudiar.

De hecho, estaba demasiado enfermo y obsesionado como para poder concentrarme. Y me resultaba difícil explicárselo a mis amigos y familiares.

Antes era una persona extrovertida, muy sociable y en pocas semanas me convertí en todo lo contrario.

Por ello, busqué respuestas en todas partes. Y visité muchos más médicos, naturópatas, homeópatas… También busqué en internet. Es más, me faltó poco para ir a un curandero. Me avergüenza admitirlo pero estaba así de desesperado.

De hecho, me convencí de que tenía candidiasis. Y durante el final del 2009 estuve tratándola junto con un naturópata. Pero mis síntomas no se iban. Al contrario, mi sistema inmune estaba tocado: solo en ese año me puse enfermo al menos 6 veces. Y durante el siguiente año seguí intentando descubrir qué era lo que me estaba ocurriendo.

Todavía no perdía la esperanza. No podía imaginar que algo así me pudiera ocurrir para el resto de mi vida.

La dieta paleo: el primer paso para acabar con un infierno digestivo

Entonces, a finales de 2010 es cuando descubrí la paleodieta. Lo que leía tenía mucho sentido. Y en poco tiempo me había devorado varios libros sobre el tema (Cordain, Wolf y Sisson fueron los primeros).

En seguida puse en práctica sus consejos. Así que lo primero que hice fue eliminar el pan, las pastas y todo tipo de cereales de mi alimentación. También eliminé todos los lácteos. Y me fui quitando todos los alimentos procesados. E intenté encontrar las mejores carnes que me podía permitir: ternera y pollo ecológico, pescado azul fresco, huevos del 0, verduras ecológicas, frutos secos.

Además, encargué aceite de coco para cocinar y dejé de tomar azúcar. Y en muy poco tiempo tuve unas mejoras muy notables.

La dermatitis que había estado sufriendo en el último año desapareció, junto con los dolores de cabeza que tenía casi a diario. Parecía que también estaba recuperando algo de energía.

Y tenía más ganas de hacer cosas ya que los dolores en las articulaciones casi habían desaparecido.

A nivel digestivo hubo una mejoría pero menos de lo que me hubiese gustado. Las náuseas habían remitido y comía con un poco más de apetito. Por primera vez en mi vida tenía esperanza y me veía capaz de volver a retomar mi vida. Y aunque seguía estando mal, al menos esta situación era más soportable que la que había pasado en los últimos dos años.

¿Qué ha ocurrido en estos últimos meses?

No quiero aburrir demasiado con mi historia, así que avancemos aproximadamente un año y medio. Después de esa primera (y notable) mejoría mis síntomas se estabilizaron. Pensaba que iba a continuar mejorando pero la realidad es que me mantuve igual.

De hecho, seguía padeciendo diarreas y estreñimiento de forma alterna. También tenía la barriga hinchada y gases. Aunque no quiero dar demasiada información y ponerme muy gráfico, pero eran tanto por arriba como por abajo. No obstante, las náuseas habían casi desaparecido. Pero el apetito no lo había recuperado del todo.

Cuando comía, al poco rato me sentía como si me hubiese zampado un banquete de boda yo solo. Durante todo este tiempo había continuado con mi alimentación paleolítica. Básicamente porque en cuanto me salía un poco notaba los efectos negativos que me recordaban a esos primeros años de sufrimiento. Y nunca más quería volver a ese infierno digestivo.

Además, me empapaba de la información que podía encontrar en todos los blogs sobre este tipo de alimentación. Porque los responsables de mi mejoría no fueron los médicos y «profesionales» que había visitado. Y a los que había pagado. Por el contrario, fueron todas estas personas que compartían lo que sabían de forma altruista.

Y fue entonces cuando me topé con un nuevo blog que me ha cambiado la vida por completo. En enero de 2013 contacté con Edurne para contarle mi historia de los últimos 4 años. Y ella no tardó en mostrar un interés y unas ganas de ayudar que me conmovieron.

Me pidió los resultados de todas las analíticas que me habían realizado, además de hacerme bastantes preguntas. Y me aconsejó que me hiciera algunas pruebas más. Los resultados de estas también eran negativos.

Y entonces me aconsejó hacerme una última prueba: la del sobrecrecimiento bacteriano intestinal.

La alimentación: tu aliada contra el infierno digestivo

Desafortunadamente, esta prueba no se realizaba en mi ciudad.Y, a pesar de que estaba dispuesto a desplazarme y pagar la prueba de mi bolsillo, Edurne me aconsejó que no lo hiciera. En lugar de eso, íbamos a probar con un protocolo alimentario bastante estricto. Además de con una serie de apoyos digestivos y algunos suplementos.

Ahora tomo caldo de huesos, hecho según sus indicaciones en mi nueva crock-pot, 3 veces al día. También he tenido que restringir bastantes alimentos. Y he aumentado la ingesta de otros, como la carne de pasto que he podido conseguir gracias a la página. O bien el pescado azul (incluyendo salmón salvaje una vez por semana), el aceite de hígado de bacalao fermentado y la gelatina.

Además, sigo cocinando con aceite de coco y ahora también hago ghee cada mes. Y he dejado de comer frutos secos, casi todas las frutas y muchas verduras almidonadas. Así como otras verduras que me causaban síntomas, harina de coco y todavía evito los lácteos. Las verduras que sí como siempre las cocino mucho (todavía no las tolero crudas). Yhasta ahora las tengo que tomar en puré.

De momento hemos abandonado la suplementación con probióticos que estaba siguiendo por recomendaciones que había leído en otro lugar.

Además, ahora cuando como, mastico hasta que los alimentos se han convertido en líquido en el momento de tragarlos.

Y por recomendación de Edurne también estoy siguiendo un programa de meditación y respiración abdominal. Y además dedico un rato diario a pasear en la naturaleza.

Resultado: casi puedo decir que me he olvidado de la pesadilla de los últimos años. Digo casi, porque todavía no estoy del todo bien. Y soy consciente de que me queda mucho camino por recorrer para acabar con este infierno digestivo.

Mi vida ya no es un infierno digestivo

Por ahora, tengo que recuperar mi sistema digestivo. Y dentro de un tiempo intentar volver a reintroducir uno a uno los alimentos que de momento no puedo comer. Pero me has dado las herramientas y el apoyo para salir del túnel. Y para poder vivir una vida como la de cualquier otra persona.

Ahora voy al baño normal, solo tengo diarrea uno o dos días al mes. Y mi vientre en general está plano, con un poco de hinchazón algunas tardes (pero pocas). Pero no tengo gases que me duelen y mis dolores articulares han desaparecido del todo.

Además, he cogido 3 kilos de peso. Duermo unas 8 horas al día y no he vuelto a tener ataques de ansiedad. Mis niveles de energía y mis ánimos también están mucho mejor. Y después del verano voy a retomar mis estudios para finalmente poder terminar la carrera. Me he esforzado mucho por salir adelante y volver a estar sano. Y ha merecido la pena.

He aprendido tanto y me siento tan agradecido por haber llegado a este punto, que quería compartir mi historia y lo que he aprendido. Para que otras personas que lean esto no se desanimen y sepan que hay una esperanza. Y que a pesar de que te la hayan podido quitar en el pasado, siempre hay algo que puedes hacer para mejorar tu vida.

Ya no siento que soy un enfermo porque no he sufrido esos síntomas que padecí durante años desde hace meses. Y estoy agradecido a que un día me topé con el estilo de vida paleo. Pues me ha guiado a este punto de mi vida. Y todo esto, Edurne, en gran parte te lo debo a ti. Porque sin tu apoyo, sin tu ayuda desinteresada, hoy no estaría donde estoy.

Источник: https://www.evamuerdelamanzana.com/testimonio-de-un-infierno-digestivo-a-una-vida-normal/

Molestias en el embarazo: ¿qué puedo tomar?

¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

Si hubo unas molestias que nunca supe calmar durante el embarazo fueron el ardor de estómago y la náuseas. ¡Ay, amigas, qué infierno era…! Mi matrona me recomendó unas tristes galletas de jengibre que nada hacían por mí.

Menos mal que a medida que avanzó el embarazo se mitigó (que no se quitó). Hoy la Boticaría García viene dispuesta a ofrecernos una mano amiga y nos da remedios para sobrellevar las típicas molestias o problemas que puedan surgir en estos 9 meses.

¡Hay esperanza para las malasmadres en ciernes!

* Puedes seguirla en @boticariagarcia o en su BLOG.

¿Os acordáis de la cara de terror Macaulay Culkin en ‘Solo en casa‘ cuando se ponía el aftershave de su padre y gritaba con las manos en las mejillas? Pues una expresión parecida en el rostro es la que se les queda a muchas embarazadas cuando vienen a la farmacia con la receta de un medicamento:

¿Seguro que puedo tomármelo? ¿Le pasará algo al bebé? ¡Ahhhhh!

Ya que hablamos de la peli, os comento que el otro día se la puse a mis hijos porque era una de mis películas favoritas de la infancia. Flipé con la cantidad de palabros que sueltan. No la recordaba así. ¿Será que nos hemos vuelto muy políticamente correctos y ahora todo lo que se sale un poco de tono nos asusta? Dejo esta reflexión en el aire para otro día…

Volviendo al embarazo, lo cierto es que nueve meses en la vida de cualquier persona dan para mucho. Incluidos algunos percances.

La buena noticia es que hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad y muchos problemillas pueden mejorarse con la ayuda de algunos remedios que son seguros y eficaces.

Una cosa es ser precavida y otra tener que aguantar molestias habiendo alternativas.

Hoy hablamos de varias preguntas frecuentes en el embarazo sobre molestias y medicamentos.

Me gustaría que desterrásemos la idea de que la embarazada tiene que resignarse y animarla a que, ante cualquier duda, consulte con su médico, ginecólogo y farmacéutico.

¡Seguro que podemos hacer algo para echarle una mano y mejorar un poquito su situación! Ah, y al final… ¡Habrá sorpresa!

¡Estoy resfriada y tengo muchos mocos! ¿Puedo hacer algo?

Los típicos antigripales que todos hemos tomado alguna vez están desaconsejados en el embarazo pero hay remedios para no andar todo el día con la moquita colgando. Soy fiel defensora de las soluciones salinas hipertónicas (cada uno abandera la causa que quiere).

¡Ojo, hay que distinguir las soluciones isotónicas de las hipertónicas! ¡Y no llamarlas supersónicas! Con ese nombre me la pidió una señora en la farmacia para su nieto y no quiso llevársela por mucho que le insistí.

Decía que su nuera le había pedido supersónica y si no ponía supersónica en el envase la iba a matar… ¡Cómo somos las nueras!

Las soluciones hipertónicas tienen una concentración salina más elevada y mayor efecto descongestivo que los sueros isotónicos de toda la vida. Es un remedio completamente seguro sin efectos secundarios que puede usarse cuantas veces sea necesario. ¡No hace magia pero alivia bastante!

Tengo hemorroides. ¿Voy a sufrir en silencio más que nunca?

No todas las pomadas antihemorroidales llevan anestésicos y corticoides. También hay cremas emolientes y reparadoras y que alivian el escozor y el picor y son aptas para embarazadas.

Además, no infravaloremos el poder del plantago ovata. Esta fibra tiene la maravillosa capacidad de llevarnos al baño más ligeras sin comprometer la “zona cero” y, para suerte de las embarazadas, es un compuesto admitido como seguro.

¿Qué puedo hacer durante el embarazo si tengo ardor de estómago?

Aunque el diagnóstico de tus tías y otras vecinas bienintencionadas sea que esperas un bebé “con mucho pelo”, lo cierto es que el ardor de estómago no tiene nada que ver con el aspecto físico de tu bebé. Hay mujeres que sufren mucho de ardor y no acaban alumbrando a Cheewbacca.

Son dos los motivos principales del ardor en el embarazo:

  1. El volumen que ocupa el bebé en el útero desplaza otros órganos como el intestino, estómago y esófago de su ubicación habitual produciendo una presión que puede derivar en ardor o reflujo.
  2. Las hormonas pueden enlentecer el proceso de digestión y favorecer la relajación del músculo del cardias.

Hay muchas medidas que pueden ser de ayuda, por ejemplo dormir sobre el lado izquierdo para vaciar el vaciado gástrico o elevar la cabecera de la almohada ¡no vale con poner más almohadas! Tenéis un montón de consejos aquí.

Si estas medidas no resultan suficientes, existen fármacos de venta libre a base de alginato de sodio y carbonato de calcio que pueden resultar útiles.

Forman una especie de gel que flota en la parte superior del estómago impidiendo que el contenido del mismo vuelva hacia el esófago. Este gel se elimina posteriormente con las heces sin absorberse a sangre, por lo que son aptos para embarazadas.

En algunos casos el médico puede considerar adecuada la prescripción de otros fármacos como ranitidina.

¿Cómo debo curarme una herida si estoy embarazada?

¿Alcohol? ¿Agua oxigenada? Hoy en día la clorhexidina es el antiséptico de elección en embarazadas y lactantes mayores de dos meses de edad por varias razones:

  • Es un bactericida de amplio espectro: actúa frente a bacterias, virus, hongos y esporas. Vamos, que se lo carga todo.
  • No es irritante y no se absorbe por lo que no da lugar a efectos secundarios a nivel sistémico.
  • Actúa de forma rápida y duradera.
  • No se inactiva por la presencia de materia orgánica como la sangre.

Está contraindicada la utilización de povidona yodada en la embarazada, sobre todo durante el segundo y tercer trimestre de embarazo, dado que existe el riesgo de que el yodo atraviese la placenta o aparezca en la leche materna.

Me atacan los bichos, ¿todos los repelentes son tóxicos?

Tenemos la falsa creencia de que lo natural es más seguro y esto no siempre es así. Por ejemplo, si una embarazada tiene la mala pata de coger piojos (y os aseguro que pasa, ya os digo que nueve meses dan para mucho), debe saber que no debe intimar más de la cuenta con los piojos porque la permetrina y las siliconas son opciones seguras para ella.

Si va a la playa o viaja al caribe debe saber que los repelentes que recomienda la OMS para embarazadas son el DEET y el IR3535 (a pesar de que sus nombres son chungos, para el bebé son inofensivos).

Esto es especialmente importante hoy en día en el que la sombra del Zika nos acecha ya que los repelentes naturales como la citronella no han demostrado su eficacia en la prevención frente a estos bichos.

¿Y votras malasmadres tenéis alguna duda? ¿Qué remedios habéis utilizado en el embarazo? Os esperamos en los comentarios.

¡Y ahora la sorpresa!

Estoy segura de que si estás embarazada hay muchas preguntas que se han quedado en el tintero. En un post no cabían todas pero… ¡En un libro sí! Os presento a una nueva criatura de la que soy responsable en una quinta parte.

El martes pasado presentamos en Madrid “Las 100 preguntas del embarazo”.

Un libro escrito por 4 farmacéuticas (Modesta Casinello, Gema Herrerias e Inma Riu) y una ginecóloga (Sofía Fournier, bien ya que conocéis colaboradora del Club de Malasmadres).

El libro está dividido en cinco apartados: lifestyle, dermo, nutrición, ginecología y medicamentos y está estructurado en preguntas y respuestas. Es una selección de las preguntas más frecuentes para que las embarazadas eviten la tentación de recurrir al famoso Dr. Google. Con todo el rigor, pero de la manera más sencilla y amena posible.

Y no es porque yo haya participado en el libro, pero ha quedado monísimo… La buenísima noticia es que podéis conseguirlo de manera muy sencilla en la web preguntasdelembarazo.com. Sólo tenéis que dejar vuestro e-mail y podréis descargaros el PDF de forma gratuita.

Os animo a recomendarlo a vuestras primas, cuñadas, vecinas, amigas ¡e incluso a las archienemigas! ¡Ah! ¡Y también a los primos, cuñados, vecinos, amigos y archienemigos! Los futuros Buenospadres deben empezar desde el principio a saber cómo cuidarnos… ¡Ya me contaréis qué os parece!

Источник: https://clubdemalasmadres.com/molestiasenelembarazo/

¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

¿Por qué el embarazo es un infierno para algunas?

Si preguntas a varias mujeres acerca de sus embarazos, podrás encontrar todo tipo de respuestas.

Algunas te dirán que fueron unos meses maravillosos, mientras que otras te hablarán de un auténtico infierno que no desean repetir.

¿Por qué pasa esto? Pues bien, fundamentalmente, depende de las molestias y síntomas que experimentes en estos meses, aunque también de tu salud mental y tu disposición.

Índice

  • ¿Por qué no estás feliz con tu embarazo?
  • ¿Qué hacer en estos casos?

¿Por qué no estás feliz con tu embarazo?

El embarazo no es tan maravilloso ni mágico como se podría esperar. Y es que no todas las mujeres lo viven igual ni experimentan los mismos síntomas. Ni tienen las mismas ganas de estar embarazadas. Para empezar, influye mucho en cómo lo vivas lo ilusionada que estés con el embarazo.

Si llevabas tiempo intentando quedarte embarazada y por fin lo logras, seguro que las náuseas y los dolores de espalda no te importan tanto.

Pero si te has quedado embarazada de repente y no sabías si seguir adelante o no, o si incluso lo has hecho un poco presionada por tu pareja o por la sociedad (ya eres mayor, es el momento de tener hijos, se te va a pasar el arroz), seguro que cada molestia va acompañada del mismo pensamiento: “¡Quién me mandaría a mí!”.

Además de la disposición o no hacia el embarazo, influyen muchísimo los síntomas, molestias y complicaciones que vayan apareciendo a lo largo de la gestación. Las que más pueden influir en que el embarazo nos parezca un infierno son las siguientes:

– Náuseas y vómitos: si te pasas con náuseas y vómitos todo el embarazo, tan graves que incluso tienen que ingresarte en ocasiones, seguro que no estás nada feliz. Y es que, aunque lo normal es que las náuseas desaparezcan hacia la semana 16 de embarazo, algunas mujeres siguen sufriendo esta molestia hasta el parto, por lo que no llegan a encontrarse bien en ningún momento.

– Ciática: el dolor de espalda es normal en algunos momentos del embarazo debido al aumento del tamaño del útero que sobrecarga los músculos de la zona. Sin embargo, cuando este dolor se convierte en ciática es mucho más duro ya que el dolor de nervio ciático baja por toda la pierna y puede impedirte incluso andar.

– Migrañas: los dolores de cabeza también son habituales en estos meses a causa del aumento del volumen sanguíneo de la mamá y de las alteraciones hormonales. Sin embargo, para muchas mujeres son leves y soportables, el problema aparece cuando son tan fuertes que te sientes mareada, con náuseas y fotofobia y solo puedes pasarte las horas tumbada a oscuras hasta que se pasa.

– Amenaza de aborto o parto prematuro: también las complicaciones derivadas del propio embarazo pueden hacer que necesites reposo y no puedas moverte de la cama más que para ir al baño.

La amenaza de aborto espontáneo en las primeras semanas, de parto prematuro desde la semana 20, el desprendimiento de placenta o enfermedades como la preeclampsia pueden obligarte a permanecer de reposo absoluto hasta meses, lo cual no ayuda a que el embarazo te parezca una experiencia maravillosa.

– Problemas en el feto: también es posible que estos meses te parezcan un infierno porque tu bebé presenta alguna anomalía o problema que te obliga a tomar decisiones duras o a esperar al parto para ver si puede salir adelante o no, como alguna cardiopatía, anencefalia y otros defectos del tubo neural, malformaciones, etc. En estos casos, pasarás unos meses horribles e incluso es posible que tengas que interrumpir el embarazo si las anomalías no son compatibles con la vida del feto.

¿Qué hacer en estos casos?

Aunque si estás atravesando alguna de las circunstancias antes descritas es normal que todo te parezca horrible y que estés deseando dar a luz y que se acabe el embarazo, debes intentar llevarlo lo mejor posible por tu salud mental. Cuanto más te centres en lo malo, peor te sentirás e incluso puedes acabar desarrollando una depresión.

Por eso, aunque sea complicado, debes intentar centrarte en lo bueno y ser positiva para que tus emociones negativas no afecten al feto ya que está demostrado que el estrés, la ansiedad o las preocupaciones generan una serie de hormonas que pueden afectar al desarrollo futuro del feto. Así que intenta estar feliz, aunque la vida se te complique.

Para empezar, apóyate en tu pareja, familiares y amigos para desahogarte y sentirte mejor. Cuéntales cómo te sientes y no te guardes tus emociones. Llorar, gritar o maldecir puede ayudarte a sentirte mejor. Otra buena opción es escribir un diario para plasmar en él tus emociones diarias.

Es crucial que hables con tu médico de todas tus dudas y ansiedades y que sigas todas tus recomendaciones para que el embarazo vaya lo mejor posible. Coméntale sobre tus dolores y molestias para buscar tratamientos y opciones que puedan ayudarte a sentir mejor.

Si tienes que estar de reposo mucho tiempo, intenta crear una rutina y una serie de actividades diarias que te ayuden a llevarlo bien.

Puedes leer esos libros que nunca tenías tiempo de leer, pintar, hacer sudokus, realizar pequeños ejercicios de muñeca y tobillos en la cama, ver películas o series, ordenar los álbumes de fotos… Procura estar ocupada y hacer cosas diferentes para que la casa no se te caiga encima.

Por último, céntrate en el objetivo final: tener a tu hijo en brazos.

Es cierto que es una lástima no poder disfrutar del embarazo ya que, si no hay problemas, es una experiencia muy bonita, pero si por desgracia esto no es así para ti, en lugar de lamentarte y pasarte los meses quejándote, intenta llevarlo con calma y estoicismo y piensa en cuando por fin puedas tener a tu pequeño en brazos. Todo llega.

Fotofobia

Definición:

Dolor ocular o cefalea producida ante estímulos visuales. Es un síntoma frecuente en la meningitis, hemorragia subaracniodea, jaqueca, etc.

Síntomas:

Intolerancia anormal a la luz, dolor de cabeza.

Tratamiento:

No suele revestir importancia y puede aliviarse usando gafas oscuras o apagando la luz.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/psicologia-embarazo/por-que-el-embarazo-es-un-infierno-para-algunas-9771

Embarazo saludable
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