¿Por qué mi hijo no habla?

HABLA LOGOPEDIA – Mi hijo de 2 años no habla

¿Por qué mi hijo no habla?

El desarrollo de los hijos es una de las mayores preocupaciones entre los padres, sobre todo a nivel del lenguaje.

Algunas de las preguntas más frecuentes son: ¿Cuándo empieza a hablar un bebé? ¿Es normal que todavía no hable? ¿Qué puedo hacer para que mi hijo hable? Además, este tema también suele despertar gran interés entre psicólogos y logopedas debido a la gran repercusión que tiene en el desarrollo cognitivo del niño y en la formación de su personalidad.

Para dar respuesta a todas estas dudas, primero tenemos que tener en cuenta que cada niño sigue su propio ritmo, tanto en la adquisición del lenguaje como en el resto de áreas. Todo depende de que su cerebro esté preparado biológicamente para empezar a desarrollar cada una.

Entre los 3 y los 6 años, alrededor de un 15% de los niños presentan alteraciones del habla y del lenguaje y persistirán en un 2-3% de ellos.

Sin embargo, sí que debemos tener en cuenta que es lo «normal» y que no lo es en el desarrollo del habla y del lenguaje de los niños ya que esto nos ayudará a saber si nuestro hijo necesita atención profesional.

¿Cuándo empiezan a hablar los niños?

Alrededor de los 12 meses aparecen las primeras palabras. Puede llegar a alcanzar las 50 palabras entre las cuales expresan personas, animales, partes del cuerpo, comidas, juguetes u otros objetos de la casa. Es aquí cuando utiliza la palabra para expresar lo que quiere.

A los 18 meses su vocabulario empieza a aumentar significativamente de forma que llegan a tener entre 50 y 100 palabras.

Por supuesto es imposible contar las palabras que dice un niño, pero estas pautas nos sirven para tener una orientación.

A los 2 años ya habrán alcanzado alrededor de unas 500 palabras, lo cual les va a permitir empezar a construir frases de dos y tres elementos. Aparecen las primeras negaciones e interrogaciones. «no agua» «no pipí»…

Hacia los 3 años ya empiezan a hacer frases de tres palabras bien construidas y muchas preguntas ¿Por qué esto? ¿Por qué aquello? ¿Eso qué es…? etc. También toman conciencia de los turnos de palabra, es decir, algunos de los aspectos sociales de la conversación.

A los 4 años ya se les entiende de una forma muy clara ya que son capaces de pronunciar todos los sonidos de las consonantes excepto la /z/ o la /r/ que pueden tardar un poco más.

Todas las personas que le rodean lo entienden y es aquí cuando empiezan a relatar hechos o acontecimientos sencillos como por ejemplo «lo que ha pasado en el cole».

Se adaptan a cualquier situación comunicativa muy fácilmente según sea niño, bebé o adulto su oyente.

Se acerca la etapa de los 5-6 años y será decisiva en el aprendizaje de la lectura y la escritura ya que su lenguaje va a influir directamente en su desarrollo escolar.

Es de suma importancia tener en cuenta que la mayor parte del lenguaje se adquiere en estos primeros 6 años de vida debido a que el cerebro posee mayor plasticidad neuronal.

En esta etapa los niños lo aprenden todo más fácilmente.

Durante los 6 primeros años de vida, se forman conexiones neuronales entre las células del cerebro del niño a una velocidad mayor que en ningún otro momento de su vida

Por este motivo si nuestro hijo no habla todavía y no ha alcanzado los hitos de los que hemos hablado al tiempo esperado es primordial una intervención temprana. Se ha demostrado que los niños que presentan retraso en las primeras adquisiciones lingüísticas constituyen un grupo de riesgo de padecer en un futuro problemas de lenguaje y aprendizaje.

Previamente a una intervención, debemos descartar un problema de audición ya que esta puede ser la causa principal que impida el desarrollo del lenguaje.

Una vez descartado ante un otorrinolaringólogo un posible problema de audición, la atención y estimulación precoz del niño nos ahorrará problemas en un futuro ya que el pronóstico mejorará notablemente.

Si por el contrario esperamos a que hable, a medida que el niño vaya creciendo, le costará más aprender el lenguaje y por ende, las dificultades a las que se enfrentan la familia y el niño serán cada vez de mayor importancia, no solo en lo que a comunicación se refiere, sino en el ámbito social, emocional y educativo.

¿Cómo estimular a mi hijo en casa?

Para estimular el lenguaje de nuestro hijo en casa debemos hacerlo de forma divertida y en un ambiente relajado. La actitud de los padres van a interferir directamente en el desarrollo del lenguaje de su hijo ya que son su modelo más cercano y con quien pasan la mayor parte del tiempo. Algunos ejemplos con los que podemos ayudar al niño son:

– Contarle historias o leerle cuentos para que vayan escuchando los sonidos del habla y se acostumbren a ellos.

– Expresar en voz alta todo lo que estamos haciendo cuando estemos con el niño ya que así aprenderá por exposición al lenguaje e irá adquiriendo vocabulario poco a poco. Aprovechar momentos como el baño, la comida.. Ej.: – Ahora nos ponemos la camiseta, -corto el pan con el cuchillo…etc.

– Dar énfasis a las palabras de la vida cotidiana que no pronuncia. (Coche, silla, casa…)

– Dedicar un rato todos los días a jugar con ellos en casa siempre intentando hablar jugando.

– Hacerle preguntas sencillas mientras hacemos cualquier cosa para mantener su atención y motivarle. (¿Qué ha pasado?, ¿Esto cómo se hace?…)

– Cantarle canciones, nanas, jugar con ritmos e instrumentos…

– Intentar que pida lo que quiere antes de dárselo, ya que así favorecemos su intención comunicativa y que se esfuerce por usar el lenguaje.

– Cuando haya comenzado a hablar darle tiempo, no hablar o contestar por él y no meterle prisa.

– Es importante darle el ejemplo correcto con nuestra habla, es decir, no usar diminutivos o cambiar el nombre a las cosas. Por ejemplo: «Mira el perro» en lugar de decirle «Mira el guau» ya que es posible que se retrase la adquisición de las palabras.

– Evitar las correcciones. Debemos tener en cuenta que es normal que se equivoque ya que está aprendiendo. En su lugar ofrecerle el modelo correcto haciéndolo nosotros mismos sin decirle que lo repita de nuevo correctamente.

Es aconsejable rectificar y extender lo que acaba de decir, repetirlo y mejorarlo diciendo la palabra correcta. «Niño: lo he rompío» «adulto: ohh…se ha roto, vamos a arreglarlo…

» Es decir, el adulto debe darle el modelo correcto, de esta forma lo refuerza demostrando que lo ha comprendido y además le hace un comentario sobre la acción aportándole más conocimientos.

– Dirigirnos a ellos con frases cortas, claras y adaptadas a su edad.

– Reforzar todas las emisiones que realice con comentarios como «bien, bien», «de acuerdo»…, con palmaditas o dándole directamente lo que pida.

– Es importante adaptarse al nivel de los niños, para ello es recomendable exagerar las frases, entonarlas y prolongar las pausas para que tenga tiempo de adaptarse a nosotros.

– Ayudarle con gestos, para que le sea más fácil entender los que estamos diciendo.

Para terminar, aquí debajo os dejo una información muy práctica publicada por el Colegio de Logopedas de Andalucía, que nos ayudará a reconocer si nuestro hijo necesita un logopeda.

¡Feliz semana!

Источник: https://www.tulogopedaengranada.com/blog/mi-hijo-no-habla-todavia

Mi bebé todavía no habla, ¿debo preocuparme?

¿Por qué mi hijo no habla?

Hace pocos días nos quedábamos boquiabiertos con el bebé de dos meses que dice «Te quiero», pero desde luego eso no es lo normal. No empecéis a hacer comparaciones que es una de las peores cosas que podemos hacer los padres. De hecho, es a raíz de comparar a nuestros hijos con otros niños cuando surgen las preocupaciones sobre si podrá hacer tal o cual cosa.

El desarrollo del lenguaje es una de las más frecuentes, especialmente cuando nos encontramos con niños de la misma edad de nuestros hijos capaces de pronunciar un discurso mientras que el nuestro no articula palabra. La pregunta es inevitable, mi bebé todavía no habla ¿debo preocuparme?

Como en cualquier aspecto del desarrollo, en la adquisición del lenguaje cada niño tiene su propio ritmo. Así como no todos los niños empiezan a andar a la misma edad, tampoco todos empiezan a hablar a una edad determinada. Todo depende de la maduración del niño, de cuando su cerebro esté biológicamente preparado para adquirir el lenguaje.

Se puede hablar de retraso simple del habla cuando se produce un desfase en la aparición del habla y en el desarrollo de la expresión respecto a la edad cronológica del niño. Es un desarrollo del lenguaje lento que no corresponde a su edad.

Normalmente, ¿cuándo empieza a hablar el niño?

El bebé comienza a pronunciar sus primeras palabras entre los 10 y los 13 meses.

Al principio habla de personas (papá, mamá, nene), animales (perro, gato, pato…), alimentos (agua, pan, manzana…), partes del cuerpo (ojos, boca, mano…), prendas de vestir (pantalón, camiseta, zapato…), vehículos (coche, barco, avión…), juguetes (pelota, puzzle, muñeca…) u objetos que se encuentran en la casa (cuchara, televisión, teléfono…), pero también de la localización en el espacio (arriba, abajo, al lado…) y de ciertas rutinas (hola, gracias, por favor…).

Hacia los 18 meses ha adquirido entre 50 y 100 palabras, hacia los 20 meses 200 palabras, hacia los 2 años entre 400 y 600 palabras, y hacia los 3 años unas 1.500 palabras y es capaz de utilizar frases de tres elementos con una estructura de nombre+verbo+nombre (por ejemplo, «nene come pan»).

Por supuesto que no vamos contando las palabras que pronuncia, pero nos sirve para tener una idea aproximada. Tampoco significa que el niño tenga un retraso del habla si no dice 50 palabras a los 18 meses.

¿Cuándo se puede decir que hay un retraso del habla?

Se puede decir que el niño tarda en empezar a hablar cuando a los 2 años no produce enunciados de dos palabras.

También hay otros síntomas que pueden alertar sobre un retraso del habla si a partir de los 3 años el niño presenta los siguientes signos:

  • Tiene una alteración en la organización del lenguaje. Es decir, es capaz de pronunciar sonidos aislados y grupos de sonidos, pero presenta dificultades para formar con ellos las palabras.
  • Muestra un retraso en la adquisición del juego simbólico.
  • Reduce al mínimo el uso de proposiciones, de nexos y utiliza muchas simplificaciones fonológicas.
  • Imita pero no pronuncia frases de forma espontánea.

Hay que decir que la mayoría de los bebés que empiezan a hablar tarde se normalizan después y también hay que aclarar que los prematuros pueden tardar algo más en comenzar a hablar.

¿Cómo podemos ayudarle?

Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a estimular la adquisición del lenguaje con sencillas técnicas, como por ejemplo:

  • Leerles y contarles cuentos con frecuencia, incluso desde antes de que comiencen a hablar, para que vayan familiarizándose con nuevos sonidos y palabras.
  • Usar frases sencillas adaptadas a la edad y nivel de comprensión del niño.
  • Ir nombrando las acciones que vamos a haciendo («nos ponemos los calcetines», «te limpio la cara»)
  • Repetir varias veces palabras cotidianas que aún no pronuncia (coche, casa, libro, etc)
  • Destinar un rato del día a juegos en los que intervenga el habla (flashcards, dibujar y preguntarle qué ha dibujado, dibuja el objeto que él te nombre, etc)
  • Usar preguntas de respuesta abierta (¿y ahora qué hacemos? ¿cómo funciona esto?) para motivar al niño a participar.

Problemas que debemos descartar

Si notamos que el niño no progresa en la adquisición del lenguaje es necesario acudir a un especialista para descartar algún problema que pudiera estar interfiriendo, como por ejemplo: problemas de audición, un trastorno del habla (disglosia, disartria, tartamudez) o algún otro problema del desarrollo.

En Bebés y más | Trastornos del lenguaje: retraso del lenguaje, Las fases de la adquisición del lenguaje

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/mi-bebe-todavia-no-habla-debo-preocuparme

Retraso en el desarrollo del habla o del lenguaje

¿Por qué mi hijo no habla?

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Al igual que con otras habilidades e hitos evolutivos, la edad a la que los niños aprenden el lenguaje y empiezan a hablar puede variar. Conocer algunas cosas sobre el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudar a los padres a saber si deberían o no preocuparse.

¿En qué se distinguen el habla y el lenguaje?

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que formamos los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es expresar y recibir información. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación: verbal, no verbal y escrita.

¿Qué es un retraso en el desarrollo del habla o del lenguaje?

Los problemas del habla y del lenguaje difieren, pero a menudo se superponen. Por ejemplo:

  • Un niño con un retraso del habla puede ser capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas, pero lo que dice puede resultar difícil de entender.
  • Un niño con un retraso del lenguaje puede decir correctamente las palabras pero ser incapaz de combinar dos palabras en una frase.

¿Cuáles son los signos de un retraso del habla o del lenguaje?

Un bebé que no reacciona al sonido o que no vocaliza debe ser evaluado por un médico lo antes posible. Pero suele ser difícil que los padres sepan si su hijo solo está tardando más tiempo en alcanzar un hito evolutivo en el desarrollo del habla o del lenguaje o si tiene un problema.

He aquí algunas cosas en las que usted se debería fijar. Llame al médico de su hijo si:

  • con 12 meses: no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano
  • con 18 meses: prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones
  • con 18 meses: tiene dificultades para imitar sonidos
  • tiene dificultades para entender órdenes verbales sencillas
  • con 2 años: solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea
  • con 2 años: solo emite algunos sonidos o palabras de forma repetitiva y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas
  • con 2 años: no puede seguir instrucciones sencillas
  • con 2 años: tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (como ronquera o nasalidad)

Llame también al médico si el habla de su hijo es más difícil de entender que lo que sería esperable según su edad:

  • Los padres y los cuidadores habituales del niño deberían entender aproximadamente el 50% de lo que dice un niño de 2 años y aproximadamente el 75% de lo que dice un niño de 3 años.
  • Con 4 años de edad, a un niño se le debería entender prácticamente todo, incluso cuando habla con desconocidos.

Causas de los retrasos del habla o del lenguaje

Un retraso del habla en un niño se puede deber a:

  • problemas orales, como alteraciones en la lengua o en el paladar
  • un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua), que puede limitar los movimientos de la lengua

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales-motores. Estos ocurren cuando hay un problema en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla. Esto dificulta que el niño coordine labios, lengua y mandíbula para emitir los sonidos del habla. Estos niños pueden tener otros problemas orales-motores, como dificultades para alimentarse.

Los problemas auditivos también pueden afectar al habla. Por lo tanto, un audiólogo debería evaluar la audición del niño siempre que haya una preocupación por el habla. Los niños con problemas auditivos pueden tener problemas para decir, entender, imitar y usar el lenguaje.

Las infecciones de oído, sobre todo las infecciones crónicas, pueden afectar a la audición. Pero, siempre que haya una audición normal en un oído, tanto el habla como el lenguaje se desarrollarán con normalidad.

¿Cómo se diagnostican los retrasos del habla o del lenguaje?

Si su hijo podría tener un problema en el habla, es importante que lo lleve a un logopeda (patólogo del habla y del lenguaje) lo antes posible. Puede buscar un logopeda por sí mismo o puede pedir al profesional de la salud que lleva a su hijo que le recomiende uno.

El logopeda evaluará el habla y el lenguaje de su hijo. Le pasará una serie de pruebas estandarizadas y comprobará si ha alcanzado o no los distintos hitos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El logopeda también avaluará:

  • lo que entiende su hijo (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir su hijo (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estatus oral-motor de su hijo (cómo trabajan conjuntamente boca, lengua, paladar, etc. al hablar, así como al comer y al tragar)

Basándose en los resultados de las pruebas, es posible que el logopeda recomiende sesiones de logopedia para su hijo.

¿Cómo ayuda la logopedia?

El logopeda trabajará con su hijo para mejorar sus habilidades lingüísticas, y le indicará qué puede hacer en casa para ayudar a su hijo.

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Los padres son una parte importante en el proceso de ayudar a sus hijos con problemas en el habla o el lenguaje.

He aquí unas pocas formas de favorecer el desarrollo del habla en casa:

  • Céntrese en la comunicación. Hable a su bebé, cántele y fomente en él la imitación de sonidos y de gestos.
  • Lea a su hijo. Empiece a leerle cuando tan solo sea un bebé. Busque libros que sean apropiados para su edad, de tapa blanda o dura, y con imágenes que animen a su hijo a mirarlas mientras usted las vaya nombrando.
  • Aproveche las situaciones de la vida cotidiana. Para reforzar el habla y el lenguaje de su hijo, pásese todo el día hablándole. Nombre los alimentos que compra en la tienda de comestibles, explíquele lo que vaya haciendo mientras prepara la comida o limpia una habitación, y vaya señalando objetos de la casa. Háblele de una forma sencilla, pero evite utilizar el «habla infantil», es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Reconocer y tratar un retraso del habla o del lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque a seguir. Llame al médico si hay algo que le preocupa sobre el desarrollo del habla o el lenguaje de su hijo.

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/not-talk-esp.html

Si tu hijo tarda en aprender a hablar no tiene por qué sufrir un trastorno del habla

¿Por qué mi hijo no habla?

Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo que debemos respetar, pero si un niño no alcanza los hitos del desarrollo en el momento esperado, es normal que sus padres comiencen a preocuparse. Te contamos qué señales advierten de un trastorno en el habla, cuáles pueden ser las causas y qué tratamientos existen.

Qué es un trastorno del habla

Un trastorno del habla es una afección que causa problemas a la persona que lo padece para crear o formar los sonidos del habla necesarios para desarrollar correctamente el lenguaje oral y comunicarse con otros. Los trastornos más comunes del habla son articulatorios, fonológicos, de falta de fluidez o trastornos de la voz. Son diferentes de los trastornos del lenguaje en los niños.

Los trastornos del habla y los del lenguaje se consideran dos categorías distintas de los denominados trastornos de la comunicación (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, DSM-V; APA).

Los del lenguaje se refieren a las dificultades para conseguir comunicar el significado o mensaje a otros (lenguaje expresivo) y/o para entender el mensaje de otros (lenguaje receptivo). Hasta 1 de cada 20 niños tiene síntomas de un trastorno del lenguaje. Los niños con trastornos pueden a veces producir sonidos y su discurso se puede entender.

Causas

Definir la causa exacta de que un niño tenga un problema con las habilidades lingüísticas puede resultar difícil antes de los 3 años de edad. Ya que, hasta este momento, no se considera alarmante que un niño no hable tanto ni tan bien como los demás, o comience a hablar más tarde.

A partir de los 4 años, este tipo de dificultades pueden presentarse en niños con otros problemas del desarrollo, trastornos del espectro autista, pérdida de la audición y dificultades de aprendizaje.

También pueden darse problemas en el habla por daño al sistema nervioso central, problemas o cambios en la estructura o forma de los músculos y huesos empleados para producir los sonidos del habla (como el paladar hendido o problemas en los dientes), daño a partes del cerebro o pérdida de la audición.

Los trastornos del habla son diferentes al retraso en el habla. Con este último, el niño desarrolla el habla y el lenguaje de la misma manera que otros niños, pero posteriormente y/o con mayor lentitud. En los trastornos del habla, en cambio, el habla y el lenguaje no se desarrollan normalmente. En los trastornos del habla, en cambio, el habla no se desarrollan normalmente.

Por otra parte, hay trastornos del habla relacionados con trastornos de la voz, que son causados por problemas cuando el aire pasa desde los pulmones, a través de las cuerdas vocales y luego a través de la garganta, la nariz, la boca y los labios. Un trastorno de la voz puede deberse a problemas del paladar, afecciones que dañan las cuerdas vocales, anomalías congénitas, neoplasias benignas (pólipos, nódulos, quistes, granulomas, papilomas o úlceras) o sordera.

Síntomas de un trastorno del habla

Se pueden diferenciar hasta tres niveles de gravedad, con distintos síntomas, cuyos límites dependen en gran medida de la edad del niño:

  • Retraso leve: el niño sustituye con frecuencia los sonidos que le resultan difíciles de pronunciar por otros que le son más fáciles (por ejemplo, “ela” en lugar de “abuela”). A estos cambios se les conoce como procesos fonológicos de simplificación. Su nivel semántico también es ligeramente más escaso. Su comprensión y su desarrollo morfosintáctico, sin embargo, son perfectamente normales y, a nivel pragmático, no se advierten distorsiones ni dificultades especiales.
  • Retraso moderado: los procesos fonológicos de simplificación son más evidentes y numerosos, el niño acusa una evidente pobreza de vocabulario a nivel semántico y la comprensión se limita al entorno más cercano y familiar del niño. A nivel morfosintáctico (por ejemplo: género y número) también se aprecia un mayor déficit. No obstante, donde más se nota el retraso es en la distorsión de artículos, en el uso de escasas preposiciones y en la dificultad para elaborar frases simples. El niño tiende a expresarse con gestos y muestra poca iniciativa y participación en las conversaciones sociales.
  • Retraso grave: los patrones fonológicos de estos niños se ven reducidos a un repertorio mínimo de consonantes (/m/, /p/, /t/, /n/), de vocales (/i/, /u/, /a/) y de estructuras de palabra CV (Consonante+Vocal, por ejemplo /ma/) y CVCV (por ejemplo /mama/). Utiliza palabras que funcionan como palabras (holofrases) y habla telegráficamente (zapato-nene). La comprensión, por tanto, es difícil si no es con la ayuda de un contexto.

Tipos de trastornos

Existen diferentes tipos de trastornos relacionados con el lenguaje:

  1. Disfasia: supone la presencia de una discapacidad en la comprensión y expresión del lenguaje en niños con un nivel de inteligencia propio de su nivel de desarrollo. Puede ser evolutiva o adquirida. En cualquiera de los casos, el niño puede tener problemas en el lenguaje expresivo o en el receptivo y presentar un vocabulario reducido.
  2. Trastorno fonológico o dislalia: se producen diferentes errores en la articulación de las palabras, siendo la más frecuente la sustitución, distorsión, omisión o inserción de sonidos.
  3. Disfemia: tartamudez o trastorno de la fluidez de inicio en la infancia. Se trata de un trastorno centrado en la ejecución del habla, concretamente en su fluidez y ritmo. Durante la emisión del habla, la persona que la padece sufre uno o varios espasmos o bloqueos que interrumpen el ritmo normal de la comunicación. La disfemia suele causar vergüenza y ansiedad, dificulta la comunicación y la adaptación social. Este problema solo aparece cuando se habla con alguien, pero el niño afectado puede hablar con normalidad en completa soledad, y no se debe a lesiones cerebrales o perceptivas.
  4. Disartria: se manifiesta como la dificultad para articular palabras debido a un problema neurológico que provoca que la boca y los músculos que emiten el habla no presenten el debido tono muscular y, por tanto, no respondan correctamente. Es uno de los tipos de trastornos del habla más conocidos.
  5. Trastorno de la comunicación social: quienes padecen este trastorno tienen problemas para adecuar la comunicación al contexto en el que se encuentran, así como para entender el significado metafórico o implícito de lo que se les dice, captar los gestos o respetar los turnos de palabra.
  6. Disglosia: es un trastorno que causa una severa dificultad en la articulación de los sonidos que configuran el habla debido a la presencia de alteraciones en los propios órganos bucofonatorios, como malformaciones congénitas.
  7. Taquifemia o farfulleo: se caracteriza por un habla exageradamente rápida, perdiéndose palabras por el camino y cometiendo errores.
  8. Afasias: es uno de los trastornos más conocidos. Consiste en la pérdida o alteración del lenguaje en sujetos adultos (en niños estaríamos ante las anteriormente mencionadas disfasias) debida a la presencia de una alteración o lesión cerebral.

Cómo se diagnostica

Las primeras personas que pueden sospechar que un niño puede tener un trastorno del habla o del lenguaje suelen ser aquellas que tienen mayor relación con él, normalmente sus padres o profesores de preescolar o de escuela primaria.

En el diagnóstico pueden participar varios profesionales del habla y del lenguaje, incluyendo un fonoaudiólogo o patólogo del habla-lenguaje, es decir, un profesional de la salud capacitado para evaluar y tratar a niños con problemas del habla o del lenguaje.

Las habilidades en el lenguaje se miden usando herramientas de evaluación que determinan la capacidad del niño de construir frases y mantener las palabras en el orden correcto, el número de palabras en su vocabulario y la calidad de su lenguaje hablado.

También hay una cantidad de pruebas específicamente diseñadas para diagnosticar estos casos. Algunas de las pruebas usan interacciones entre el niño y títeres u otros juguetes. De esta manera, los especialistas pueden evaluar su situación.

Estas pruebas se pueden utilizar con los niños de 3 a 8 años de edad y son especialmente útiles para identificar los trastornos cuando los pacientes entran en la edad escolar.

Tratamientos y soluciones

El tratamiento suele enfocarse tanto al niño como a sus padres, ya que suele ser preciso modificar ciertas actitudes (de sobreprotección o de poca estimulación) y enseñar técnicas que ayuden a estimular el lenguaje en su hijo.

En cualquier caso, se aconseja iniciar la reeducación lo antes posible, ya que está demostrado que si existe retraso temprano, se mostrará retraso del lenguaje posteriormente, junto con dificultades de socialización.

También se debe tener en cuenta que los niños con retraso del lenguaje tienen más posibilidades de presentar dificultades en el aprendizaje de la lectura y la escritura, por lo que podría considerarse también necesario trabajar estas áreas de aprendizaje.

Imágenes | iStock / KatarzynaBialasiewicz / Jovanmandic

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/padres/hijo-aun-no-habla/

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