Posparto sin ganas de orinar

Posparto sin ganas de orinar

Posparto sin ganas de orinar

Ya has dado a luz y ahora lo único que necesitas es descansar porque lo más normal es que te sientas dolorida, agotada y también, por supuesto, algo emocionada.

¡Acabas de ser madre! Y sí, aunque las clases de preparación para el parto te ayudan algo, no es lo mismo cuando una llega a casa y está sola sin médico ni matrona.

¿Qué es normal sentir en el posparto? ¿Es frecuente no tener ganas de orinar en este periodo del posparto?

Índice

¿Qué es la incontinencia urinaria?

El posparto es ese periodo al que con frecuencia se presta poca atención en el embarazo, pero se trata a su vez de una etapa importante de recuperación física y es normal también que aparezcan dolores o molestias tras el parto que habitualmente solo piden tiempo, descanso y algunos cuidados.

De hecho, lo normal desde un punto de vista físico es que las mujeres noten cómo sus pechos se notan sensibles e incluso dolorosos al tacto, sufrir algo de estreñimiento, la aparición de hemorroides y entuertos, pero también los sofocos o escalofríos y, en muchos casos, la incontinencia urinaria y/o fecal, todo lo contrario, efectivamente, a esas pocas ganas de orinar.

La incontinencia urinaria está causada por la distensión de los músculos del periné durante el parto, aunque existen tres tipos principales de incontinencia urinaria en medicina que deberíamos conocer:

– incontinencia urinaria de esfuerzo. Puede hacer que se le escape un poco de orina al toser, reír o hacer esfuerzos como levantar pesos o estornudar.

– incontinencia imperiosa. Ocurre como resultado de una necesidad urgente y repentina de orinar inmediatamente. Luego la vejiga se contrae y la orina se escapa. Además, no se cuenta con tiempo suficiente y tras sentir dicha necesidad, y llegar hasta el baño.

– incontinencia por rebosamiento. Ocurre cuando la vejiga no se vacía por completo y el volumen de orina excede de su capacidad.

– incontinencia mixta. Ocurre cuando se padece incontinencia urinaria imperiosa y a la vez estrés.

– incontinencia intestinal. Incapacidad para controlar el paso de las heces.

Sin embargo, a muchas mujeres en el posparto no les pasa eso, sino que dejan de tener ganas de hacer pis. ¿Por qué sucede esto? Pues bien, a veces la vejiga no se vacía por completo.

A esto se le conoce como retención urinaria o retención de orina.

Esta, de hecho, puede quedar retenida si existe obstrucción o estenosis, es decir, un estrechamiento bien en o alrededor de la vejiga, aunque también cuando los músculos en o alrededor de la vejiga son débiles (los músculos de la pelvis).

 

Dificultad con el flujo urinario ¿por qué sucede esto?

La dificultad para iniciar o mantener el chorro de orina se denomina dificultad para iniciar la micción (o disuria inicial). Esta dificultad, además, afecta a personas de todas las edades y ocurre en ambos sexos por lo que es probable que le suceda a una mujer embarazada independientemente su edad.

No obstante, se debe tener en cuenta al respecto de esto que la dificultad para iniciar la micción casi siempre se presenta de forma lenta con el tiempo. De hecho, es posible que haya gente que no lo note hasta que sea incapaz de orinar, algo que además causa hinchazón y molestia en la vejiga.

Muchas veces las ganas de no hacer pis vienen por la sonda de la cesárea en caso de que tu parto haya sido así.

La cesárea, de hecho, se ha convertido en la cirugía obstétrica más frecuente, pero el uso de las sondas urinarias durante y después de la cesárea tan habitual en dichos partos por cesárea podría provocar después en el posparto estas “no ganas de hacer pis”.

De hecho, se ha demostrado que el uso de estas sondas podría asociarse con una mayor incidencia de infección urinaria, dolor uretral, dificultades con la evacuación después de la extracción de la sonda, un retraso en la deambulación e incluso mayor estancia hospitalaria.

No obstante, tienen también efectos beneficiosos que sin duda vamos a destacar como que mantiene el drenaje vesical que puede mejorar la visualización durante la cirugía y disminuir las lesiones vesicales, y una menor retención de orina.

Eso sí, cuando se ha pasado por una cesárea y esa falta de ganas de orinar se expande en el tiempo lo mejor en este caso es estar siempre lo suficientemente hidratada y tratar de ir seguido al baño, aunque no sientas ganas. Irá despareciendo con el tiempo, pero si no es así lo mejor es que acudas a tu médico o ginecólogo.

También puede aparecer esa falta de orinar tras una episiotomía, normalmente por miedo a que duelan los puntos o escuezan al salir la orina. Este miedo se irá pasando a medida que los puntos cicatricen y el dolor se pase, pero, tengas miedo o no, recuerda que es necesario orinar a las pocas horas del parto para ayudar a eliminar la anestesia y evitar infecciones urinarias. 

Entuertos

Definición:

El útero vuelve al tamaño que tenía durante el cuarto mes de gestación justo después del parto. Harán falta unas seis semanas para que recupere el tamaño original previo al embarazo.

Pero a medida que el útero se reduce a su tamaño anterior, puede que sufras algunos calambres bastante fuertes, parecidos a los de la regla, sobre todo al dar de mamar. Se debe a la acción de la hormona oxitocina, liberada con la succión del niño.

Esta hormona controla la subida de leche a los pechos, provoca la contracción de los músculos del útero y el cierre de las venas que nutrían la placenta.

Síntomas:

Estos dolores suelen durar más o menos una semana; el primer día son más frecuentes, después irán disminuyendo hasta desaparecer. Y son más dolorosos con el segundo hijo y posteriores.

Tratamiento:

Si los dolores son muy intensos, el médico puede recetar algún analgésico que sea competible con la lactancia.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/posparto-sin-ganas-de-orinar-11819

Embarazo, parto y control de la vejiga

Posparto sin ganas de orinar

Durante el embarazo o después de haber dado a luz, muchas mujeres tendrán escape de orina, que también se llama incontinencia.

La vejiga es un órgano muscular redondo que se encuentra encima de los huesos pélvicos. Está sujeta por los músculos pélvicos. Un tubo llamado uretra permite que la orina fluya fuera de la vejiga. El músculo de la vejiga se relaja a medida que la vejiga se lleva de orina, mientras que los músculos del esfínter ayudan a mantener la vejiga cerrada hasta que estés listo para orinar.

Otros sistemas del cuerpo también ayudan a controlar la vejiga. Los nervios de la vejiga mandan señales al cerebro cuando la vejiga está llena; los nervios del cerebro mandan una señal a la vejiga cuando necesita vaciarse. Todos estos nervios y músculos deben de trabajar juntos para que la vejiga funcione de manera normal.

¿Cómo afectan el embarazo y el parto al control de la vejiga?

Durante el embarazo, puede que se te escape un poco de orina entre los viajes que hagas al baño.

Esto puede ser debido a la incontinencia por estrés, que ocurre cuando toses, te ríes, o haces otras actividades físicas, y puede empeorar debido a la presión que el feto pone en las estructuras pélvicas.

La presión adicional también puede hacer que sientas la necesidad de orinar más a menudo. Estos síntomas pueden ser solo temporales, y a menudo terminan unas cuantas semanas después de que el bebé haya nacido.

El embarazo, el tipo de parto, y el número de hijos que haya tenido una mujer, puede aumentar el riesgo de incontinencia. Las mujeres que han dado a luz (bien sea de forma vaginal o mediante cesárea) tienen probabilidades más altas de tener incontinencia por estrés que aquellas que nunca han tenido un bebé.

La pérdida del control de la vejiga puede causarlo el prolapso (se escurre hacia abajo) de un órgano pélvico, lo que a veces ocurre después del parto.

Los músculo pélvicos se pueden estirar y debilitar durante el embarazo o el parto vaginal. Si los músculos pélvicos no proporcionan el soporte suficiente, tu vejiga puede hundirse o caerse. Esta condición se llama cistocele.

Cuando la vejiga se hunde, puede causar que la apertura de la uretra se estire.

Otras causas de los problemas del control de la vejiga incluyen los siguientes:

  • Los nervios pélvicos que controlan la función de la vejiga pueden lesionarse durante un parto vaginal largo o difícil.
  • El parto donde se usa el fórceps puede resultar en lesiones a los músculos del suelo pélvico y del esfínter anal.
  • Empujar durante un tiempo prolongado en un parto vaginal también aumenta el riesgo de lesiones a los nervios pélvicos y a continuación pueden surgir problemas con el control de la vejiga.

¿Cómo se diagnostican los problemas de control de la vejiga?

Aunque la mayoría de los problemas del control de la vejiga durante o después del embarazo desaparecen con el tiempo, debes de ir a ver al médico si los problemas continúan durante más de seis semanas después de haber dado a luz. Es una buena idea mantener un registro de tus visitas al baño, cómo de a menudo tienes escapes de orina, y cuando ocurren.

El médico hará un examen físico para descartar otra variedad de condiciones médicas y ver cómo de bien funciona tu vejiga. Tu médico puede pedir que te hagan varias pruebas, que pueden incluir:

  • Análisis de orina: tendrás que dar una muestra de orina, que se analizará para ver si hay infecciones que puedan estar causando la incontinencia.
  • Escáner de la vejiga: imágenes tomadas por ultrasonido en las que se puede ver si la vejiga se está vaciando por completo.
  • Prueba de estrés de la vejiga: tu médico buscará señales de escape de orina cuando toses con fuerza o cuando haces presión hacia abajo.

¿Cómo se tratan los problemas de control de la vejiga?

Hay varias técnicas para tratar los problemas de control de la vejiga. Practicar los ejercicios Kegel puede ayudar a mejorar el control de la vejiga y reducir los escapes de orina. Además, cambiar tu dieta, perder peso, y medir los viajes al baño también puede ser de ayuda.

Aquí tienes algunas sugerencias para tratar los problemas de control de la vejiga:

  • Tomar bebidas como por ejemplo los refrescos con gas, café y té pueden hacerte sentir necesidad de orinar más a menudo. Cambia a las bebidas sin cafeína y agua para prevenir el escape de orina.
  • Limita la cantidad de líquido que bebes después de la cena para reducir el número de viajes al baño durante la noche.
  • Come alimentos altos en fibra para evitar el estreñimiento, ya que el estreñimiento también puede causar escapes de orina.
  • Tener sobrepeso puede poner más presión en la vejiga. Perder peso después de que haya nacido tu bebé puede ayudarte a aliviar parte de esta presión.
  • Lleva un registro de los momentos del día en que es más probable que tengas escapes. Puede que seas capaz de evitar los escapes si planeas viajes al baño antes de que ocurran.

Después de establecer un patrón regular, puede que seas capaz de alargar el tiempo entre viajes al baño. Al forzarte a aguantarte durante más tiempo, fortalecerás tus músculos pélvicos y aumentarás el control sobre tu vejiga.

¿Cómo se puede prevenir la pérdida de control de la vejiga debido al embarazo o parto?

El parto, especialmente el vaginal , tiene un impacto en los músculos y nervios del suelo pélvico que afectan el control de la vejiga, así que debes de hablar sobre tus opciones con tu proveedor de cuidados de salud.

Las cesáreas se han asociado con un riesgo menor de incontinencia o prolapso pélvico que los partos vaginales, pero pueden presentar otros riesgos. Los bebés grandes que pesan más de 9 libras en el momento del nacimiento pueden suponer un aumento del riesgo de daño a los nervios durante el parto.

Hacer ejercicio con los músculos del suelo pélvico, como los ejercicios Kegel, puede ayudar a prevenir los problemas de control de la vejiga.

Los problemas de control de la vejiga pueden aparecer meses e incluso años después del parto. Habla con tu equipo de cuidados de salud si te ocurre esto.

¿Cómo hago los ejercicios Kegel?

Los ejercicios Kegel, también llamados ejercicios del suelo pélvico, ayudan a fortalecer los músculos que soportan la vejiga, el útero, y los intestinos. Al fortalecer estos músculos durante el embarazo, puedes desarrollar la capacidad de relajar y controlar los músculos en preparación para el parto.

Los ejercicios Kegel se recomiendan mucho durante el periodo de postparto (después de dar a luz) para promover que se curen los tejidos perineos, se aumente la fortaleza de los músculos del suelo pélvico, y se ayude a estos músculos a volver a su estado sano (incluyendo un mejor control de la orina).

Para hacer los ejercicios Kegel, imagina que intentas aguantar algo en tu vagina o parar el flujo de la orina, o que intentas auguantarte los gases/flatulencias.

Cuando haces esto, estás contrayendo (apretando) los músculos del suelo pélvico, y practicando los ejercicios Kegel. Mientras haces estos ejercicios, intenta no mover tu pierna, nalgas, o músculos abdominales.

De hecho, nadie debe de poder notar que estás haciendo ejercicios Kegel.

Los ejercicios Kegel se deben de hacer todos los días. Recomendamos hacer cinco tandas de ejercicios Kegel al día. Cada vez que contraigas los músculos del suelo pélvico, sujétalo durante 10 segundos y luego relájalos. Repite 15 veces y será una tanda de ejercicios Kegel.

Referencias:

Esta información proviene de la Cleveland Clinic y no es su intención reemplazar el consejo de su médico o proveedor de servicios de salud. Por favor consulte a su proveedor de salud par información acerca de una condición médica específica. ©The Cleveland Clinic 1995-2021

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Источник: http://www.clevelandclinic.org/health/sHIC/html/s5745.asp

Embarazo saludable
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