Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

Contents
  1. ¿Qué podemos hacer si nuestro hijo adolescente es incapaz de hacer amigos?
  2. Diferentes personalidades
  3. 1. Con más mundo interior
  4. 2. Los que viven más hacia el exterior
  5. Señales de un posible problema
  6. Las claves para que la conversación funcione
  7. Causas principales de la ausencia de amistades
  8. 1. Dificultad en las habilidades sociales
  9. 2. Problemas emocionales
  10. 3. No sentirse parte
  11. 4. Reglas contrapuestas con las del grupo
  12. Cómo podemos ayudar
  13. 1. Estar a su lado
  14. 2. Servir de ejemplo
  15. 3. Fomentar actividades de su gusto
  16. Baja autoestima en la adolescencia. Causas y consecuencias – Siquia Psicólogos Online
  17. Adolescencia y autoestima, en cifras
  18. ¿Sabemos cómo es la autoestima en la adolescencia?
  19. ¿Cuál es la relación entre autoestima e imagen corporal?
  20. Soy adolescentey quiero mejorar mi imagen corporal ¿qué hago?
  21. ¿Cuáles son los factores que influyen en la autoestima?
  22. Niños con baja autoestima- Causas y consecuencias
  23. Causas de una baja autoestima en niños
  24. Familia con baja autoestima
  25. Tener un estilo educativo autoritario o sobreprotector
  26. No mostrar afectos
  27. Experiencias negativas 
  28. ¿Cuáles son las señales de una baja autoestima?
  29. Actitud negativa
  30. Dependencia y sumisión
  31. Perfeccionista
  32. Actitud derrotista
  33. Miedosos
  34. Críticos con ellos mismos
  35. Pocas habilidades sociales
  36. Desarrolla y juega. Taller de desarrollo infantojuvenil.
  37. Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?
  38. ¿Qué es la preadolescencia?
  39. ¿Cómo ayudar a mi hijo con baja autoestima?
  40. En español
  41. ¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?
  42. Pubertad y desarrollo
  43. Imágenes de los medios y otras influencias externas
  44. Las familias y la escuela
  45. Una buena autoestima
  46. Consejos para mejorar la imagen corporal
  47. ¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

¿Qué podemos hacer si nuestro hijo adolescente es incapaz de hacer amigos?

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

‘Mi hijo no hace amigos’. Esta afirmación preocupada ronda por la cabeza de los padres de adolescentes algo solitarios que se relacionan poco con otras personas de su edad. Temen que este hecho termine siendo un problema para ellos.

Pero antes de alarmarnos, debemos tener en cuenta algunas variables: su personalidad, su grado de satisfacción, si hay algún conflicto añadido… A continuación, aclararemos estos puntos y os daremos algunos consejos.

Saber cuáles son los miedos más comunes en cada etapa de crecimiento también será de ayuda.

El cambio de la infancia a la adolescencia es un paso muy importante en el desarrollo evolutivo de cualquier persona. En este momento nuestro grupo social de referencia cambia.

Es decir, los padres y el núcleo familiar son lo más importante cuando eres un niño. Pero en esta nueva etapa de la vida, los iguales —los amigos— se convierten en una prioridad para nosotros.

De este modo, empezamos a definirnos por el grupo al que pertenecemos y esto nos ayuda a desarrollarnos como personas.

Diferentes personalidades

Ciertas habilidades sociales pueden tener un menor desarrollo y causarnos dificultades en la edad adulta si no tenemos un conjunto de iguales con el que interactuar.

Pero primero, antes de alertarnos, tenemos que comprobar si la preocupación es acertada o no. Es decir, si nuestro hijo está satisfecho con su vida social.

Y hay que tener en cuenta que eso va a depender de la personalidad que tenga.

1. Con más mundo interior

Hay personas algo introvertidas que disfrutan más de la soledad o que prefieren las actividades individuales a las grupales.

Y son felices con dos o tres amistades de confianza, con las que comparten intereses, trabajan en equipo exitosamente y disfrutan de actividades de ocio.

Este tipo de personalidad logrará integrarse en distintos grupos cuando le sea necesario, por lo que seguramente no tendrá dificultades en un futuro. Es decir, no necesitan una gran actividad social para desarrollarse adecuadamente.

Cuando los padres muestran una preocupación excesiva en estos casos, pueden provocar frustración en el adolescente. En otras palabras, sentirá que lo que para él es suficiente, para nosotros no. Y eso puede hacer que crea que no cumple con nuestras expectativas.

2. Los que viven más hacia el exterior

Por otra parte, existen personas que necesitan estar rodeadas constantemente de sus iguales. Tienen una alta actividad social y su ausencia puede provocar un gran sentimiento de soledad o rechazo, que les afecta mucho.

Otra cuestión que hay que tener en cuenta es que la forma de relacionarse ha cambiado con el paso de los años. Las nuevas tecnologías y las distintas redes sociales son uno de los medios principales. Muchos jóvenes se relacionan ahora a través de juegos online con sus amigos de toda la vida. Incluso puede ser una actividad para conocer a gente nueva también.

Así que el primer paso, antes de preocuparnos, es averiguar qué tipo de adolescente es el nuestro y cómo se siente él acerca de su vida social.

Señales de un posible problema

  • No sale de casa salvo para ir al instituto o con la familia.
  • Tampoco nos habla de ninguna persona de su edad.
  • No vemos muestras de relación a través de las tecnologías o las redes sociales.

Cuando sospechemos que algo no va bien, es muy importante que nos sentemos con nuestro hijo para hablar del tema con él. Debemos mostrarle nuestra preocupación de forma calmada, ofrecer nuestra ayuda y, sobre todo, escucharle atentamente.

Es recomendable que nuestra actitud sea flexible, empática y abierta. Ser comprensivos ante lo que nos pueda contar.

Las claves para que la conversación funcione

  • Evitar traspasarle nuestra angustia.
  • Analizar conjuntamente la situación con tranquilidad.
  • No juzgarle, porque puede hacer que se sienta culpable y se agrave la situación.
  • Suele ayudar mucho compartir con el adolescente una historia propia pasada o actual similar a la que esté viviendo. Esto nos acercará a él y se sentirá comprendido.

Causas principales de la ausencia de amistades

Los motivos por los que no tenga amigos pueden ser muy variados, y muchos los factores que pueden influir. Además, no tiene que ser necesariamente solo uno de ellos, sino una mezcla de circunstancias y causas. Las principales razones que suelen provocarlo son:

1. Dificultad en las habilidades sociales

Estas capacidades son las herramientas que utilizamos para relacionarnos con los demás y que vamos aprendiendo a lo largo de nuestra vida.

En la etapa de la adolescencia se produce como una prueba de fuego, ya que es cuando contrastamos, sin la presencia de nuestros padres, que las habilidades que hemos desarrollado realmente funcionan. Un déficit en estas competencias suele ser común.

Se puede manifestar como vergüenza para establecer contactos con otros. Se da, por ejemplo, en personas muy tímidas, a las que les cuesta hasta mantener la mirada con el interlocutor. Estos consejos pueden ser útiles para ayudarles.

2. Problemas emocionales

Estos conflictos suelen estar asociados con un déficit en las habilidades sociales. Pueden sentir vergüenza, ansiedad o miedo a relacionarse con los demás.

Os vendrán bien estas propuestas para ayudarles a estar bien consigo mismos. Pero también es muy común que los sentimientos descritos anteriormente estén vinculados a una baja autoestima.

En estos casos lo recomendable es acudir a un profesional para entender bien qué le pasa realmente y darle una solución.

3. No sentirse parte

También es posible que nuestro adolescente no se sienta cómodo entre los iguales a los que tiene acceso.

El sentimiento de pertenencia es determinante para que establezca contacto con otras personas y llegue a entablar relaciones de confianza.

Es decir, que se identifique con la identidad del grupo y se vea semejante a sus componentes en cuanto a gustos y costumbres. Si esto no se produce, va a sentir que no encaja y va a evitar relacionarse con ellos.

4. Reglas contrapuestas con las del grupo

También puede suceder que las normas y costumbres de casa interfieran con las de los amigos. Por ejemplo, que ellos tengan la costumbre de quedar a partir de las 21.00 y la hora de estar en casa nuestro hijo sea las 21:30 o 22:00. Esta norma apenas va a permitir que participe en esas actividades de ocio. Por este motivo, se sentirá excluido.

Cómo podemos ayudar

Hay diferentes opciones para facilitarle la búsqueda de amistades. Estas son las principales:

1. Estar a su lado

La más importante es que, sea lo que sea lo que se decida, nuestro papel como padres será apoyarles y reforzarles toda conducta que vaya en la dirección adecuada. Sobre todo, no centrarnos solo en castigar, reprochar o regañar. De este modo lo único que vamos a conseguir es que se sienta peor, que nuestra relación con él se vea perjudicada y que se agrave la situación.

2. Servir de ejemplo

También debemos utilizar nuestra influencia como padres modelos para enseñarle de una forma indirecta conductas sociales adecuadas, ya sea fuera de casa como dentro. Desde que nuestros niños son pequeños, somos el primer ejemplo en el que se fijan y nuestra influencia indirecta es muy fuerte.

3. Fomentar actividades de su gusto

Ora forma de apoyo activo consiste en ofrecerles propuestas de actividades lúdicas y en grupo, o apoyándoles en la búsqueda que ellos hagan. Es una gran oportunidad para conocer gente nueva y encontrar otros adolescentes con los que se pueda sentir identificado e integrado.

Para terminar, si después de seguir estos consejos los intentos que llevemos a cabo no parecen tener resultado, es conveniente que acudáis a un profesional de la psicología. Podrá apoyar a vuestro hijo y evaluar si hay algún problema más grave que necesite ser tratado.

Elena Capelo Montalvo
Psicóloga Sanitaria. Colegiada nº M-30923
Centro Psicológico Cepsim

ConsejosPsicologíaAdolescencia (13-17 años) Preadolescencia (11-12 años) Psicología positiva

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/mi-hijo-no-hace-amigos/

Baja autoestima en la adolescencia. Causas y consecuencias – Siquia Psicólogos Online

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

Jueves, 15 horas. Primera visita de la tarde. Llama apresuradamente al interfono – como siempre – Jessica, de 16 años. Sabe que a esa hora mi recepcionista no suele ser muy puntual y cojo el interfono. -¿Sí? -¡ Yo!

Como si tuviera un registro memorístico de todos los ‘yoes’ que vienen a la consulta. Sin embargo, reconozco su alegre voz y me espero en la puerta. La oigo al fondo del pasillo mantener una animada charla a través de su smartphone y, aunque no presto atención, parece ser su novio.

En los escasos cuatro metros de pasillo desde el ascensor hasta la puerta, su estado de ánimo va cambiando y llega a mí totalmente desolada, llorando: “soy una inútil, todo lo hago mal, ha sido por mi culpa, siempre es mi culpa, ¿no ves lo gorda y fea que estoy? A pesar de que lleva semanas perdiendo peso. Justo el mismo tiempo que hace que la autoestima de Jessica no logra mantenerse en pie.

Adolescencia y autoestima, en cifras

La Organización Mundial de la Salud considera adolescentes a las personas entre 12 y 18 años. Esta es una fase en la que se producen intensos cambios físicos, psicológicos y sociales que se inician en la pubertad y acaban al finalizar el crecimiento.

Una de cada cuatro personas entre 7 y 17 años tiene baja autoestima y reconocen sufrir síntomas de estrés postraumático, ansiedad y depresión, según una encuesta realizada a 25.000 estudiantes.

Más de la mitad de ellos (51%) dice tener muy pocas personas de confianza. El 32% afirma que, a veces piensa que “soy malo o que no tengo remedio”. Un 28% dice “no me gusta como soy”.

Un 23% asegura que “si volviera a nacer, me gustaría ser diferente de cómo soy”. Un 20% considera “soy más débil que los otros”.

Pero eso no es todo. Según dicho estudio, el 28% de los adolescentes está intranquilo, con miedos e hipersudoración de las palmas de las manos, de los cuales un 29% asegura mostrar paramnesias y un 25% nerviosismo e, incluso, crisis de ansiedad.

Cuando son preguntados acerca de cómo creen que está su autoestima, el 38% asegura “no tener nada de qué presumir”. Otro 25% asegura tener ideaciones tanatolíticas no estructuradas mientras que un 26% afirma “me odio”. Además, y para redondear estas tristes cifras, un 27% de los participantes en el estudio confiesan hallarse “sin esperanza y con miedo al futuro”.

¿Sabemos cómo es la autoestima en la adolescencia?

La adolescencia es una etapa muy compleja en la vida de toda persona en la que la autoestima tiene un papel determinante.

En esta etapa, las relaciones interpersonales son esenciales para desarrollar una adecuada competencia social y, por tanto, tener una buena autoestima.

Al mismo tiempo, es imprescindible para el joven, la necesidad de sentirse aceptado.

Es decir, ser miembro de un grupo social para poder construir su propia identidad social con la que enfrentarse al mundo, sentirse parte de un grupo. El adolescente tiene una elevada necesidad de resultar atractivo.

Es, en ese momento, en el que si el adolescente no se valora a sí mismo, tendrá dificultades en sus habilidades sociales, en transmitir el mensaje acerca de sí mismo y acabará modificando la valoración que el grupo social haga de dicho adolescente.

Por otro lado, si el adolescente tiene una elevada autoestima, tiene más aspiraciones, más autoconfianza y sin dificultad para plantearse metas.

Normalmente, la autoestima en los adolescentes – de ambos sexos – no suele ser alta, precisamente, porque es un período muy crítico de la vida de estas personas con un efecto muy significativo en su autoestima.

Cuando los adolescentes no se sienten aceptados por su grupo de amigos, no se sienten atractivos – tanto para sí mismos como para los otros – no saben cómo afrontar este período, con lo cual incide en la autoestima y la disminuye.

De hecho, adolescentes con problemas de acné, de exceso de peso, que piensa que un amigo/a le ha decepcionado, traicionado o le ha desconsiderado, disminuye rápidamente su autoestima

Al mismo tiempo, es un período de construcción de una identidad propia, de un yo diferenciador del yo del otro. Pero, si el adolescente tiene baja autoestima no dejará mostrar su yo, por miedo a que el yo del otro le rechacé.

De esta manera, lo que suele ocurrir es que muchos adolescentes crean una primera identidad basada, sobretodo, en las expectativas que los demás tienen acerca de su yo, para que, así, el yo del otro le acepté en el grupo social

¿Cuál es la relación entre autoestima e imagen corporal?

Es habitual que, cuando tengo un adolescente en consulta, en un momento u otro aparezcan frases como “soy demasiado alto o bajo”, “estoy muy delgado o gordo”, “si fuera más bajo/más alto/más delgado/ con la nariz más pequeña…sería más feliz”.

Sin embargo, los adolescentes sufren innumerables cambios físicos en su cuerpo, lo cual produce que su autoimagen corporal varíe – a medida que lo hace su cuerpo – y no siempre estos cambios les gustan pero su autoimagen puede quedar así dañada.

Si se trata de una adolescente en los primeros años de esta etapa, su autoimagen corporal suele estar muy vinculada a su autoestima. Y hablamos de imagen corporal en la forma como el adolescente se ve físicamente, si cree ser atractivo para los demás.

Soy adolescente y quiero mejorar mi imagen corporal ¿qué hago?

Puede que pienses que deberías cambiar tu físico para que los demás te aceptaran pero, en realidad, no es así. Lo que debes cambiar es cómo te percibes a ti mismo, en tu globalidad, incluyendo tu físico. Y ,lo más importante, qué es lo que crees tú acerca de ti mismo.

Algunas pautas para mejorar tu autoestima.

Tu cuerpo es tuyo. Lo más importante es que estés sano, que puedas hacer cosas, que tengas ilusiones… Si no te gusta tu estatura y no ha acabado tu período de crecimiento aún, no sean tan impaciente y espera. Pero si se ha acabado, entonces enfócate en otras cosas porque es algo que no tiene solución.

Por otra parte, si crees que tienes problemas con el peso, ve a un médico especialista que, en su caso, te derivará a un nutricionista para hacer dieta. Ello requiere paciencia y, sobre todo, esfuerzo. Si no estás dispuesto a hacer este esfuerzo, piensa que, al fin y al cabo, lo más importante es aceptarse y ser feliz.

Sé realista. Siguiendo con lo dicho anteriormente, mira qué puntos de tu imagen corporal puedes cambiar y cuáles no. Piensa que no existen las personas perfectas y que tú debes aprender a aceptar las imperfecciones de tu cuerpo porque eso es lo que te hace único y original.

Objetivos y metas. Establece objetivos a corto, medio y largo plazo. Crea metas intermedias que sean asumibles y fáciles de lograr para mantener la motivación y apóyate en los especialistas que sean necesarios para ayudarte a conseguirlos. Si hace falta un psicólogo, pues también,  por qué no.

No te autocritiques. Pon el foco en tus aspectos únicos e interesantes para evitar disminuir tu autoestima.

Tú también construyes tu propia autoestima. Concéntrate, a diaro, en tus aspectos positivos, en todo aquello que refuerza tu autoestima.

A pesar de ello, no siempre resulta fácil arreglárselas con la baja autoestima y las dificultades con la imagen corporal, de manera que muchos adolescentes pueden acabar inmersos en un trastorno depresivo o alimentario e, incluso, algunos acaban en el abuso de sustancias tóxicas ya sea alcohol o drogas, como modo de evasión de una realidad.

¿Te sientes así? En principio, te puede ser útil hablar con tu padre/madre o cualquier otro adulto en quien confíes y sepas que siempre te apoya.

Muchos adolescentes, cuando llegan a la consulta cuentan que han hablado con un amigo “que es como mi psicólogo” pero que hace cosas que los psicólogos no hacemos como decirte “todo esto son tonterías”, “vámonos de fiesta y se te pasa”, “bueno, un poco así sí que eres”.

Por tanto, si tu autoestima y tu autoimagen corporal se está convirtiendo en un problema, mi consejo es que acudas a un psicólogo (puede ser un psicólogo online) que te ayude a poner en perspectiva tus problemas, que te ayude a ver tus fortalezas y no solo tus debilidades y a desarrollar una forma de pensar menos negativista.

¿Cuáles son los factores que influyen en la autoestima?

Medios de comunicación.

Los adolescentes se suelen comparar con unos “ídolos” que extraen de los medios de comunicación: actores, futbolistas, participantes en programas de tele, rs, instagramers… Personas que usan esos medios de forma profesional y muchas veces el adolescente no sabe discernir lo que es “imagen” de lo que realmente puede ser el día a día de esos “famosos”, que no tiene que coincidir con lo que ve en la tele o internet.

Familia. Puede ocurrir que, en el seno de la familia, se estén siguiendo dietas o que se critique el aspecto del hijo. “¿Por qué no te arreglas el cabello? Esos pantalones te quedan fatal, dónde vas con esas pintas, no pensarás salir así… Comentarios que influyen negativamente en la autoestima de los adolescentes y, aún más, si son hipersensibles.

Es muy importante que la familia del adolescente no menosprecie ninguna de sus preocupaciones – por insignificante que le pueda parecer – porque es la única forma de construir una autoestima sana.

Los padres deben comprender que, en la mayoría de los casos – aunque no siempre – las preocupaciones por la imagen corporal son transitorias y, por ello, es importante que pasen esta etapa sin tener conflictos internos.

Escuela. Los adolescentes pueden ser objeto de comentarios negativos y burlas hirientes por parte de sus compañeros de clase e, incluso, de algunos miembros de su grupo social. Estos comentarios afectan profundamente a la autoestima.

La forma más fácil de acudir al psicólogo. Deja tu consulta y una psicóloga de Siquia te ayudará de forma personalizada.

Источник: https://www.siquia.com/blog/baja-autoestima-en-la-adolescencia-causas-y-consecuencias/

Niños con baja autoestima- Causas y consecuencias

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

En ocasiones, escuchas a tu hijo sentir que se siente feo, que nada le sale bien o que es tonto… Y muchas veces pensamos que son cosas que está diciendo porque sí, sin embargo, todos esos mensajes que se da, están dañando su autoestima.

La autoestima es el concepto o la valoración que tenemos de nosotros mismos.

Ese concepto es subjetivo y está basado tanto en cómo nos sentimos con nosotros mismos (me siento contento por cómo soy y creo que tengo cualidades), los pensamientos que nos decimos a nosotros mismos (soy guay o soy lo peor) y las experiencias que nos ha ido pasando (si nuestro grupo de trabajo ha sido motivador o hemos sido capaces de descifrar un enigma o resolver un problema con éxito.

Por tanto, la autoestima no es algo estático o innato, sino que va evolucionando según las experiencias que vamos teniendo o cómo nos sentimos con nosotros mismos.

  • En la infancia empieza a construirse en función de lo que nos dice nuestra familia, profesores o la gente que nos rodea: ¡qué bueno eres! ¡qué malo!… Así, el niño empieza a interiorizar ciertos mensajes y a ponerse unas etiquetas u otras, a saber, si las expectativas que tienen los demás se cumplen y a compararse con otros que parecen más perfectos. Sin embargo, no es del todo consciente.
  • La adolescencia es una época dónde sufrimos muchos cambios físicos y sentimos de forma más intensa. Es también un momento dónde definimos quiénes somos y si nos gusta las personas en la que nos estamos convirtiendo o si es el ideal que pretendemos alcanzar.Si quieres saber más acerca de los cambios que surgen en esta etapa, te recomiendo el siguiente artículo sobre cambios que se experimentan en la preadolescencia.
  • En la adultez culmina ese proceso, aunque como hemos dicho antes, nunca se detiene y según el momento de nuestra vida o las experiencias que hayamos ido teniendo pueden existir modificaciones en la forma en que nos vemos a nosotros mismos.

Causas de una baja autoestima en niños

Sentir que tu hijo o un niño no se valora o no se acepta te puede chocar ¿cómo un niño tan pequeño puede tener baja autoestima? La autoestima no entiende de edades, quizás lo que más puede afectar a un niño/a serían las siguientes:

Familia con baja autoestima

Si las emociones se contagian, las estima en uno mismo también. Los padres, madres y educadores son el modelo que imitan los niños/as, así que si crecen un ambiente con personas que se sienten poco valorados y no creen en ellos mismos como padres, trabajadores, hijos o amigos; manifestarán la misma forma de verse a sí mismos.

Tener un estilo educativo autoritario o sobreprotector

Hay muchos estudios que revelan que tanto los padres que ejercen en casa un estilo autoritario como sobreprotector, tienen hijos con baja autoestima. En el caso del estilo autoritario porque cuando eligen todo por mí y no me dejan tomar decisiones; tengo miedo de equivocarme y que por ello tenga un castigo.

Siento que no se me respeta ni se me tiene en cuenta en ninguna decisión y apenas hay muestras de cariño o se habla de las cosas. En el caso del sobreprotector, hay cariño… pero un cariño que no favorece la autonomía ni la confianza en mí mismo.

Un estilo sobreprotector genera en los niños dependencia de los padres para realizar cualquier elección por ellos mismos  ”porque papá y mamá no se equivocan y lo hacen mejor que yo seguro”.

No mostrar afectos

No a todos los niños les gustan los abrazos o los besos o el contacto físico, el afecto va más allá.

Es sentir que las personas que están a mi lado, me quieren y me aceptan, me felicitan por los pequeños o grandes logros que consigo, me animan a superarme… Eso significa, que no me comparan con los demás, reprochan lo que hago de forma frecuente o me ponen etiquetas, sino que ante las dificultades me dan estrategias para solucionarlo.

Experiencias negativas 

El maltrato o el bullying son principalmente las experiencias dónde los niños desarrollan baja autoestima. No es de extrañar ya  son los demás los que nos ponen etiquetas, nos hacen sentirnos mal con nosotros mismos por las constantes burlas. Una situación así te hace sentirte tan diminuto que empieces a creerte los mensajes de los demás y pensar que no vales nada.

¿Cuáles son las señales de una baja autoestima?

La baja autoestima no es un problema menor, está en la base de muchos trastornos mentales y muy relacionado con el fracaso escolar. Por tanto, detectar si tu hijo o un niño tiene baja autoestima es importante y estas serían algunas de las señales que te permitirá reconocerlo en un niño. Los niños o niñas con baja autoestima se caracterizan por tener:

Actitud negativa

Los niños con baja autoestima parece que son infelices constantemente o se desaniman con facilidad. Si tu hijo, ve el lado malo de las cosas y no parece disfrutar de la vida, quizás tenga algún síntoma de baja autoestima.

Dependencia y sumisión

Los chicos y chicas con baja autoestima tienen gran dificultad en la toma de decisiones, así que consultan de forma frecuente a los adultos para comprobar que está haciendo lo correcto, porque no quieren fracasar o porque busca agradar a los demás con su forma de ser o de actuar.

Perfeccionista

Quizás te choca este rasgo en niños o niñas con baja autoestima, pero lo cierto es que es más común de lo que piensas. A algunos/as no le gusta el fracaso ni cometer fallos, quieren ser los y las mejores y tienen expectativas demasiado altas. Esos ideales son tan inalcanzables que por más que luchan, se ven incapaces de conseguirlos y sufren por ello, pensando que son un fracaso.

Actitud derrotista

De la misma forma que están los que luchan, están aquellos que al más mínimo contratiempo, tiran la toalla.

Quizás porque lo intentaron y no ha salido como esperaba… Pero lo cierto es que no ven que puedan lograr nada. Van desmoralizados sin tan siquiera intentarlo, sería una especie de indefensión aprendida.

La indefensión aprendida significa que la persona piensa que haga lo que haga, obtendrá el mismo resultado negativo.

Miedosos

Las personas con baja autoestima tienen numerosos miedos: miedo a hacer el rídiculo, miedo a que los demás les rechacen, no les quieran, miedo a enfrentarse a los demás o a retos nuevos por fracasar o que les juzguen negativamente.

Críticos con ellos mismos

Son niños que se comparan con otros niños y siempre salen perdiendo en la comparación. No valoran que tengan nada bueno.

Pocas habilidades sociales

Al ser inseguros con ellos mismos, también lo pueden ser cuando tienen que relacionarse con los demás. Tener amigos, significa estar expuesto al rechazo.

Desde que no les quieran por como son hasta que les defraudan o se burlen de ellos.

No obstante, las habilidades sociales también abarcan poner límites a los demás cuando nos ofenden, defendernos de las críticas o cuando sentimos que la otra persona nos están haciendo daño….

Te dejo un vídeo dónde te explico más sobre la baja autoestima en niños:

Desarrolla y juega. Taller de desarrollo infantojuvenil.

Hace unos meses, te hablamos de nuestro primer taller online, ya hay muchos educadores y familias que nos han hablado sobre lo útil que le ha parecido y todo lo que han aprendido sobre: estimulación temprana, lenguaje, emociones, autoestima, habilidades sociales y familia.

Sabemos que muchos talleres hablan mucho y enseñan poco y nosotras hemos creado un taller dónde conocerás todos los recursos que utilizamos en el estudio: libros, juegos, actividades… para todas las edades: bebés, primaria, infancia y adolescencia.

El taller se compone de:

•3 juegos y 5 actividades que hemos diseñado para el taller,•15 recomendaciones de libros•13 recomendaciones de juegos•Muchas recomendaciones y aspectos para trabajar en cada área.

Cada edad tendrá sus consejos, sus recursos y tú mismo/a encontrarás ideas nuevas para poder crear los tuyos propios a partir de nuestras recomendaciones.

Es un curso práctico que realizarás a tu ritmo. Y del 1 al 15 de septiembre lo podrás adquirir por un 20% de descuento en nuestra tienda online y preguntarnos aquellas dudas que tengas, si te surge algún problema.

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De todas las señales de baja autoestima, la que me más preocupa sin duda es la dependencia hacia los demás y que el miedo les paralice ¿y a ti? Te leo en comentarios.

Источник: https://www.ayudartepsicologia.com/ninos-con-baja-autoestima-causas-y-consecuencias/

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

Indice

  • ¿Qué es la preadolescencia?
  • ¿Cómo ayudar a mi hijo con baja autoestima?

¿Qué es la preadolescencia?

Tu hijo va a experimentar muchas situaciones por las que es posible que tu pareja o tú también pasarais a su edad, aunque puede haber algunas que no, aunque igualmente debes saber cómo ayudarlo a afrontarlas.

Son varias las etapas por las que tu hijo va a pasar, todas con su parte importante de aprendizaje para el desarrollo de una persona en cualquier aspecto, aunque a veces algunas etapas marcan o influyen más en la personalidad que otras.

Durante la infancia tu hijo apenas entendía muchas de las situaciones que vivía ya que su su percepción se basaba en un descubrimiento del alcance de sus habilidades. En esta etapa era normal que tuviera muchas dudas, aunque la mayoría eran fáciles de resolver. Pero a medida que crecía sus dudas y pensamiento también lo hicieron.

Se puede decir que la niñez es el momento más mágico que una persona experimenta en su vida, debido a que es cuando somos completamente honestos y nos dejamos llevar por nuestra inocencia. Pero, al llegar la preadolescencia, pueden empezar diversos problemas y complicaciones para los que hay que estar preparado.

La preadolescencia es una etapa del ser humano que se experimenta entre los 9 y los 13 años de vida, y es la etapa en la que el niño comienza a prepararse para entrar a la adolescencia.

Recuerda que cada persona tiene un ritmo de desarrollo, por lo que tu hijo puede entrar en esta etapa antes o después que sus compañeros, pero una brecha promedio de edad se encuentra en la mencionada anteriormente.

Dentro de esta etapa hay cambios muy importantes para tu hijo debido a que su cuerpo comienza a prepararse para su cuerpo de adulto, además de que su percepción personal y social pueden cambiar totalmente.

Esta es la etapa en la que los niños notan que sus órganos sexuales y su cuerpo han cambiado, su estatura incrementa, su voz cambia, les sale acné o comienza a salir vello. En las niñas se va a notar un leve crecimiento en su cadera y en su pecho y también va a llegar su primera menstruación.

Durante esta etapa es normal que también haya cambios emocionales:

1.- Miedo a la aceptación social. El niño intenta ser de agrado para su grupo de amigos, por lo que es importante que supervises sus acciones tanto como sus emociones, además de estar al tanto de la calidad de su grupo social.

2.- Intimidad. El niño comienza una exploración personal en la que se separa más de sus padres, pasa más tiempo en su cuarto, descubriendo gustos y creando nuevos pensamientos. Esto no debe ser preocupante a menos que el niño se aleje demasiado.

3.- Cambios de humor. El niño va a encontrar muchos conflictos en el descubrimiento de su persona durante esta etapa, además de que nota que ahora se ve diferente, por lo que sus emociones van a estar en constante cambio. En ocasiones el niño puede desarrollar una baja autoestima dependiendo de sus experiencias.

¿Cómo ayudar a mi hijo con baja autoestima?

La autoestima es un conjunto de percepciones que se dirigen hacia sí mismo, por lo que va a depender de distintos factores personales, sociales y de percepción ante personas influyentes como la familia o la escuela.

En la preadolescencia suele verse afectada la autoestima por los mismos cambios que se experimentan, puesto que tu hijo puede sentirse confundido por quién es ahora, además de verse diferente y por el trato que pueda recibir de otras personas.

Lo principal va a ser que nunca te despegues lo suficiente de tu hijo como para no poder identificar por lo que está pasando, pero si notas algunas señales como las siguientes es necesario que hagas algo al respecto.

– Dice frases como “no puedo” o “soy tonto”

– Se siente inseguro

– Se muestra temeroso ante lo nuevo

– Se siente impotente

– Tiene dificultad de relacionarse o expresarse

– Se muestra a la defensiva ante algún error

– Su alimentación se ve afectada

– Se aleja

– Se irrita fácilmente

Para ayudar a tu hijo a pasar por esta etapa y corregir su autoestima es necesario que lo acompañes de cerca, siempre supervisando desde una distancia que no lo haga sentir sobreprotegido. Algunos consejos que puedes aplicar son los siguientes:

1.- Actividad extraescolar. Hacer una actividad en la que pueda generar logros constantemente le puede ayudar a mejorar su autoestima.

2.- Conversa con él. Crea una relación de confianza para poder intercambiar experiencias y consejos. Inclúyelo en tus conversaciones para que se sienta más importante.

3.- Fijen metas. Haced una lista de objetivos por cumplir en los que os podáis apoyar mutuamente.

4.- Felicítalo y demuéstrale tu amor. Elogia sus logros y dile lo importante que es para ti, además de demostrarle tu percepción positiva hacia él.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/psicologia-infantil/preadolescencia-y-baja-autoestima-como-ayudarle-8920

En español

Preadolescencia y baja autoestima, ¿cómo ayudarle?

(Body Image and Self-Esteem)

¿Alguna de estas frases te resulta familiar? “Soy muy alto”. “Soy muy bajo”. “Soy muy delgado”. “Si solo fuera más bajo / más alto/tuviese el cabello enrulado / el cabello lacio/una nariz más pequeña / piernas más largas, sería feliz”.

¿Te estás menospreciando? Si es así, no estás solo. Como adolescente, atraviesas muchos cambios en tu cuerpo. Y, a medida que tu cuerpo cambia, también lo hace la imagen que tienes de ti mismo. No siempre es fácil que te guste cada parte de tu físico, pero quedarte atrapado en los aspectos negativos puede bajar realmente tu autoestima.

¿Por qué son importantes la autoestima y la imagen corporal?

La autoestima tiene que ver con cuánto crees que vales y cuánto crees que vales para otras personas. La autoestima es importante porque sentirte bien contigo mismo puede afectar tu salud mental y la forma en que te comportas.

Las personas con la autoestima alta tienen un buen conocimiento de sí mismas. Son realistas y buscan amigos a quienes les agraden y los aprecien por lo que son. Habitualmente, las personas con alta autoestima sienten que tienen más control de sus vidas y conocen sus fortalezas y sus debilidades.

La imagen corporal es cómo te ves físicamente, si sientes que eres atractivo y si a los demás les agrada tu aspecto físico. Para muchas personas, especialmente aquellas en los primeros años de su adolescencia, la imagen corporal puede estar estrechamente vinculada con la autoestima.

Pubertad y desarrollo

Algunas personas tienen dificultades con su autoestima y su imagen corporal al entrar en la pubertad, porque es una etapa en la que el cuerpo atraviesa gran cantidad de cambios.

Estos cambios, en combinación con el deseo de sentirnos aceptados por nuestros amigos, implican que puede ser tentador que nos comparemos con los demás.

El problema con esto es que no todos crecen o se desarrollan al mismo tiempo ni del mismo modo.

Imágenes de los medios y otras influencias externas

La preadolescencia y los primeros años de la adolescencia son una etapa en la que tomamos más conciencia de las celebridades y las imágenes de los medios, así como del aspecto de otros niños y la forma en que encajamos.

Es posible que empecemos a compararnos con otras personas o con imágenes de los medios (“ideales” que con frecuencia están retocados).

Todo esto puede afectar la forma en que nos sentimos respecto de nosotros mismos y de nuestros cuerpos, incluso a medida que nos convertimos en adolescentes.

Las familias y la escuela

A veces, la vida familiar puede influir en nuestra imagen corporal. Es posible que algunos padres o entrenadores estén demasiado enfocados en verse de una determinada manera o en “llegar a un peso” para un equipo deportivo.

Los miembros de la familia pueden luchar contra su propia imagen corporal o criticar el aspecto de sus hijos (“¿por qué tienes el cabello tan largo?” o “cómo es posible que no puedas usar pantalones que te queden bien?”).

Todo esto puede influir en la autoestima de una persona, especialmente si es sensible a los comentarios de los demás.

Las personas también pueden ser el blanco de comentarios negativos y burlas hirientes de los compañeros de clase y los pares en relación con su aspecto. Aunque estos suelen ser producto de la ignorancia, a veces pueden afectar la imagen corporal y la autoestima.

Una buena autoestima

Si tienes una imagen positiva de tu cuerpo, es probable que te agrades y aceptes a ti mismo como eres, a pesar de que no encajes en un “ideal” mediático.

Esta actitud sana te permite explorar otros aspectos del proceso de crecimiento, por ejemplo, cultivar buenas amistades, ser más independiente de tus padres y desafiarte física y mentalmente.

Desarrollar estos aspectos de tu persona puede ser de ayuda para reforzar la autoestima.

Una actitud positiva y optimista puede ayudar a las personas a desarrollar una fuerte autoestima. Por ejemplo, si cometes un error, podrías decir, “soy humano” en lugar de, “soy un perdedor”, o no culpar a otras personas cuando las cosas no salen según lo previsto.

Saber qué cosas te hacen feliz y cómo alcanzar tus objetivos puede ayudar a que sientas que eres competente, fuerte y que tienes el control de tu vida. Una actitud positiva y un estilo de vida sano (como hacer ejercicio y comer bien) son una combinación excelente para desarrollar una buena autoestima.

Consejos para mejorar la imagen corporal

Algunas personas piensan que deben cambiar su aspecto para sentirse bien consigo mismas. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer es cambiar la forma en que ves tu cuerpo y el modo en que piensas sobre ti mismo. Estos son algunos consejos sobre cómo hacerlo:

Reconoce que tu cuerpo te pertenece, sin importar su forma o talle.

Intenta enfocarte en lo fuerte y sano que es tu cuerpo, y en las cosas que puede hacer, no en lo que está mal o en lo que sientes que quieres cambiarle.

Si te preocupa tu peso o tu talle, consulta al médico para estar seguro de que todo está bien. Sin embargo, solo te incumbe a ti cómo se ve tu cuerpo: en última instancia, eres tú el que debe estar feliz contigo mismo.

Identifica los aspectos de tu apariencia que, siendo realista, puedes cambiar y cuáles no. Los seres humanos, por definición, no son perfectos. Es lo que nos hace únicos y originales.

Todas las personas (incluso los famosos que en apariencia son los más perfectos) tienen cosas que no pueden cambiar y deben aceptar, como su estatura, por ejemplo, o el número que calzan.

Recuerda que “las personas reales no son perfectas y que las personas perfectas no son reales (generalmente, están retocadas)”.

Si hay aspectos tuyos que deseas y puedes cambiar, ponte objetivos para lograrlo. Por ejemplo, si deseas estar en forma, elabora un plan para hacer ejercicio todos los días y comer sano. Luego, haz un seguimiento de tu progreso hasta que llegues a tu objetivo. Superar un desafío que te impones a ti mismo es una excelente forma de reforzar la autoestima.

Cuando escuches comentarios negativos procedentes de tu interior, dite a ti mismo que debes detenerte. Debes comprender que cada persona es más que solo su apariencia en un día cualquiera. Somos complejos y cambiamos permanentemente. Trata de enfocarte en los aspectos únicos e interesantes de tu persona.

Intenta construir tu autoestima haciéndote tres elogios todos los días. Mientras lo haces, cada noche enumera tres cosas de tu día que realmente te resultaron placenteras.

Puede ser la sensación que el sol te produjo en el rostro, el sonido de tu banda favorita o la forma en que alguien se rió de tus bromas.

Al concentrarse en las cosas buenas que haces y los aspectos positivos de tu vida puedes cambiar la forma en que te sientes respecto de ti mismo.

Algunas personas con discapacidades o diferencias físicas sienten que no son vistas por lo que realmente son debido a sus cuerpos y a lo que pueden y no pueden hacer.

Otras personas pueden tener problemas tan graves respecto de su imagen corporal que necesitan un poco más de ayuda.

Trabajar con un terapeuta o un consejero puede ayudar a que algunas personas logren tener una perspectiva y aprendan a enfocarse en sus fortalezas individuales, además de desarrollar un modo más sano de pensar.

¿Dónde puedo ir si necesito ayuda?

A veces, no se puede lidiar solo con la baja autoestima y los problemas con la imagen corporal. Algunos adolescentes pueden deprimirse y perder el interés en las actividades o los amigos. Algunos llegan a desarrollar trastornos alimentarios o con la imagen corporal, y pueden deprimirse o consumir alcohol o drogas para escaparse de los sentimientos de baja valoración.

Si así es como te sientes, puede ser de ayuda hablar con uno de tus padres, un entrenador, un líder religioso, un consejero de orientación, un terapeuta o un amigo. Un adulto en quien confías, una persona que te apoya y no te desalienta, puede ayudarte a poner tu imagen corporal en perspectiva y hacerte comentarios positivos sobre tu cuerpo, tus aptitudes y tus habilidades.

Si no puedes recurrir a nadie que conozcas, llama a una línea directa de atención por crisis para adolescentes (una búsqueda por Internet puede darte la información respecto de las líneas directas de atención a nivel nacional y local). Lo más importante es obtener ayuda si sientes que tu imagen corporal y tu autoestima están afectando tu vida.

Revisado por: D’Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: julio de 2015

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/imagen-corporal-y-autoestima/

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