Preeclampsia. Cuando la tensión se dispara

Preeclampsia la principal enemiga de las embarazadas

Preeclampsia. Cuando la tensión se dispara

El periodo de gestación es para muchas mujeres una etapa de plenitud, más allá de los malestares propios del proceso de formación y crecimiento de una vida en el vientre.

Ser madre es uno de los grandes anhelos que comparten muchas mujeres, sin embargo, el embarazo es una etapa en la que la vida puede verse comprometida, por diversos factores, siendo la preeclampsia una de las más graves enfermedades de la mujer embarazada después del quinto mes e incluso durante los 40 días posparto, según indicó el doctor Alejandro Pérez Fabri, especialista en ginecología y obstetricia.

“La preeclampsia afecta del 5 al 8% de las embarazadas. Es un neologismo médico o palabra inventada por los doctores para describir una enfermedad fulminante como un relámpago que puede o no suceder, por eso el prefijo pre que significa antes de.

Los médicos antiguos anotaban que la mujer embarazada se quejaba de ver un resplandor repentino antes de convulsionar, un «eclampsis», que se manifiesta por elevación repentina y rápida de la presión arterial y por acumulación de agua y presencia de proteína en orina”, explicó el especialista.

Asimismo, el doctor Pérez Fabri indicó que la preeclampsia puede ser leve, moderada o severa y que suele terminar cuando ocurre el nacimiento del bebé.

En cuanto a qué condiciones favorecen la aparición de este cuadro, el doctor indicó que son varios, entre ellos los factores vasculares, la predisposición genética, asimismo resulta perjudicial que la embarazada tenga una dieta rica en sal y con abundante comida chatarra.

Desde el punto de vista biológico, es más frecuente que se dé en mujeres con embarazos tardíos, es decir después de 35 años, además son más proclives las que tienen embarazos gemelares, las que padecen de hipertensión, diabetes y algún tipo de enfermedad renal.

“Está claro que cuando se lesionan los vasos sanguíneos de la placenta se dispara la presión arterial provocando en casos extremos el desprendimiento de la placenta antes del nacimiento, lo que puede ocasionar la muerte del bebé dentro del vientre materno, proceso llamado obito fetal”, prosiguió el doctor Pérez Fabri.

Prevención

El doctor asegura que se puede prevenir la preeclampsia si la embarazada toma suplemento de carnisina, aminoácido esencial que antiguamente era llamado toxemia gravídica, recomienda además una dieta rica en marañón y almendras, semillas que contienen ácidos oleicos que mejoran la circulación placentaria-fetal. Por otro lado, el ginecólogo asegura que se puede suministrar a la embarazada aspirina a dosis bajas desde las 20 semanas, sin olvidar las vitaminas E y C como jugos y batidos de zanahoria con naranja.

“El control de las cifras de la presión diariamente es fundamental para monitorear si es posible la aparición de la preeclampsia, así que lo idóneo es tener un tensiómetro en casa”, dijo el doctor Pérez Fabri.

Lea: Factores de riesgo de la preeclampsia

Definitivamente la preeclampsia puede prevenirse con dieta, con ejercicios moderados y evitando que la embarazada se estrese, es fundamental que si se presenta, el pediatra y el ginecólogo trabajen de la mano para determinar el mejor momento para el nacimiento, de forma tal que se salven ambas vidas.

Una de las preguntas más frecuentes que tienen las mujeres que han sufrido preeclampsia es que si se puede presentar en un futuro embarazo a lo que el especialista responde que el riesgo de padecerla nuevamente es del 50%.

“La preeclampsia es tan incidente que tiene cifras alarmantes en el mundo, como el hecho de que si no se trata debidamente, puede causar la muerte en 1/3 de los embarazos de alto riesgo. La preeclampsia, la hemorragia de parto y las infecciones puerperales constituyen las principales causas de muerte materna a nivel mundial.

Y no podemos obviar que la preeclampsia es la primera causa de muerte materna que cobra la vida de 76 mil mujeres de los 10 millones que la padecen por año en todo el mundo y 500,000 bebés fallecen por preeclampsia severa con convulsión y síndrome de Help. La preeclampsia es la enemiga número 1 de la embarazada”, concluyó el doctor Pérez Fabri.

¿Qué efectos puede tener la preeclampsia?

1 Puede causar pobre oxigenación del bebé desde el quinto mes, produciendo el nacimiento de niños con bajo peso.

2 Si falla rápidamente el oxígeno, el feto puede morir.

3 La elevación de la presión arterial también puede matar al bebé.

4 El parto se puede adelantar entre las 32 y 34 semanas cuando la presión arterial materna es grave, con peligro del neonato de tener complicaciones respiratorias y cerebrales.

Источник: https://www.elnuevodiario.com.ni/suplementos/ellas/415178-preeclampsia-principal-enemiga-embarazadas/

Preeclampsia. Cuando la tensión se dispara

Preeclampsia. Cuando la tensión se dispara

¿Sabes qué es la preeclampsia? Tras este nombre tan raro se esconde una enfermedad bastante común entre las embarazadas, sobre todo después de la 20ª semana.

Esta dolencia se caracteriza por un aumento de la presión sanguínea, cuyas causas se desconocen, y que si se trata a tiempo no tiene por qué tener graves consecuencias ni para la madre ni para el bebé.

Por eso, conocer sus síntomas es esencial para evitar sus posibles complicaciones

Indice

¿Qué es la preeclampsia?

A pesar de lo extraño que puede resultar el nombre para cualquier persona no experta en obstetricia o medicina, para todas las embarazadas éste tiene que ser un concepto familiar que forme parte de su “diccionario del embarazo”.

Se trata de una subida de tensión ocasionada por el embarazo que afecta al 15% de mujeres embarazadas. Llamada también toxemia, suele ocurrir a partir de la mitad del embarazo, aunque se desarrolla desde el primer momento de éste. Las causas se desconocen.

Sin embargo, existen numerosas teorías no comprobadas que comprenden factores genéticos, alimenticios, vasculares (vasos sanguíneos) y autoinmunes.

Existe también una población de riesgo: primerizas, embarazos múltiples, madres de avanzada edad, mujeres afroamericanas y antecedentes previos de diabetes, hipertensión o enfermedad renal.

Síntomas de la preeclampsia

En esta enfermedad, como en muchas otras, conocer los síntomas es fundamental para evitar riesgos y complicaciones en el embarazo.

– Edema (hinchazón brusca de manos y cara al levantarse).

– Aumento de peso súbito en 1 o 2 días. – Dolores de cabeza. – Mareos. – Menos ganas de orinar. – Zumbido en los oídos. – Presión sanguínea alta. – Cambios en la visión (visión borrosa, ceguera repentina). – Fiebre. – Dolor abdominal.

El síntoma principal y más característico es la hinchazón repentina de manos y cara. Si se sospecha que se padece preeclampsia, hay que llevar acabo una serie de pruebas.

No consiste sólo en medir la tensión, ya que ésta puede ser más alta de lo normal sin necesidad de padecer preeclampsia. Tienen que darse además la hinchazón excesiva y un alto contenido de proteína en la orina.

Por eso se lleva a cabo un análisis para medir la proteinuria.

¿Qué riesgos implica la preeclampsia?

La preeclampsia puede impedir que la placenta reciba suficiente sangre, por lo que al bebé le llegará menos aire y comida. Esto puede ocasionar bajo peso al nacer y déficit en el desarrollo. Por eso, la mayoría de las veces, si es factible, se induce el parto.

Algunos casos desarrollarán eclampsia (convulsiones causadas por la toxemia), dolencia muy grave tanto para la salud de la madre como para el bebé. Afortunadamente, la preeclampsia se detecta a tiempo en las mujeres que están vigiladas por su obstetra y la mayoría de problemas se previenen.

También se puede desarrollar Síndrome de Hellp, complicación muy grave de una preeclampsia con hemólisis, alteración de enzimas hepática y trombocitopenia. La degradación de los glóbulos rojos puede causar anemia y pueden suscitarse problemas de coagulación.

Tratamiento de la preeclampsia

El único tratamiento actual es el parto. Si el bebé es demasiado pequeño y sus posibilidades de sobrevivir son escasas, se recomienda reposo en cama, control exhaustivo e inducir el parto tan pronto como el bebé esté preparado para vivir fuera del útero.

Aunque reducir la sal es un tratamiento habitual cuando se tiene la tensión alta, no lo es en el caso de las mujeres embarazadas. El cuerpo necesita la sal para mantener el fluido de los líquidos en su cuerpo, así que es necesario que ingiera una cantidad de sal normal.

Lo ideal es mantener bajo control esta enfermedad, normalmente en el hospital, hasta la semana 36ª del embarazo. El parto se tiene que inducir si se presentan alguno de los síntomas siguientes: • Presión sanguínea diastólica superior a 100 milímetros de mercurio de forma sistemática por un período de 24 horas o si hay una lectura confirmada de más de 110 mmHG.

• Dolor de cabeza persistente o fuerte. • Eclampsia. • Edema pulmonar (líquido en los pulmones). • Pruebas de la función hepática anormales. • Aumento de la creatinina en el suero. • Trombocitopenia (número de plaquetas insuficiente). • Señales inquietantes en el monitoreo fetal. • Insuficiente crecimiento fetal.

Alargar los embarazos después de la semana 36, sobre todo si el feto tiene posibilidades de supervivencia, puede producir complicaciones para la madre, así como la muerte del bebé en un 87% de los casos. Los embarazos entre las semanas 24 y 34 de gestación presentan dudas, por lo que serán los padres y el equipo médico quienes decidan si demorar el parto o no.

Durante este tiempo, para que el feto madure, se trata a la madre con inyecciones de esteroides que ayudan a acelerar la maduración de algunos órganos fetales, incluyendo los pulmones. Durante la inducción del trabajo de parto y el parto propiamente dicho, se suministran medicamentos para prevenir las convulsiones y mantener la presión sanguínea bien controlada.

La decisión de optar por parto vaginal o cesárea se basa en la tolerancia que pueda tener el feto al trabajo de parto. En la mayoría de las mujeres, la tensión vuelve a sus valores normales tras el parto y también desaparece la pérdida de proteínas por la orina.

Prevención de la preeclampsia

Dado que una de las causas es la existencia de estados nutricionales deficientes, las mujeres embarazadas deben llevar una alimentación saludable, variada y adecuada a los requerimientos nutricionales.

También es importante para todas las mujeres embarazadas obtener atención prenatal temprana y continua. Esto permite el reconocimiento y tratamiento tempranos de condiciones como la preeclampsia.

Diabetes

Definición:

La diabetes es una alteración en la producción de la hormona insulina por el páncreas o una resistencia a la acción de la insulina por el organismo. La insulina es la hormona que ayuda a transformar el azúcar en energía, promoviendo al funcionamiento adecuado del cuerpo humano.

Síntomas:

Aumento de la sed, aumento de las ganas de orinar, pérdida de peso a pesar del aumento de apetito, fatiga, náuseas, vómitos.

Tratamiento:

No existe cura, es una enfermedad vitalicia. El tratamiento consiste en medicamentos, dieta y ejercicio para controlar el nivel de azúcar en la sangre, al igual que prevenir los síntomas y sus complicaciones.

Mareo

Definición:

Sensación de malestar, náuseas, vómitos, muy frecuente al viajar en automóvil. Es más común en las niñas que en los niños y en edades comprendidas entre los 4 y los 10 años.

Tratamiento:

Lo mejor es la prevención, suministrar al niño, antes de emprender el viaje, algún producto para prevenir el mareo (en forma de cápsulas, supositorios, jarabes, chicles, etc.).

Procurar que el niño no viaje con el estómago lleno y evitar las horas más calurosas.

Si aún así se marea, llevar una bolsa de plástico para que vomite en ella, que le dé el aire fresco y darle agua azucarada a sorbos.

Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Goetzl, Laura (2006), Concepción y embarazo a partir de los 35, Pearson Educación.

Stoppard, Dra. Miriam (2006), Padres primerizos, Barcelona, Pearson.

Fecha de actualización: 28-07-2020

Redacción: Irene García

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/preeclampsia-cuando-la-tension-se-dispara-795

Cómo sé si sufro preeclampsia o eclampsia

Preeclampsia. Cuando la tensión se dispara

La preeclampsia suele aparecer en el segundo trimestre de embarazo, a partir de la semana 20. Los síntomas al principio no son muy alarmantes. “Un poco de edema y la tensión arterial algo alta.

Pero la embarazada no se suele encontrar mal”, nos explica la doctora Nieves Martell, jefe de la sección de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, y expresidenta de la Sociedad Española de Hipertensión.

Por eso es importante acudir a las citas médicas, donde el médico o la matrona toma la tensión arterial y, de esta forma, para poder atajar cualquier cambio a tiempo.

No se sabe por qué ocurre pero sí sus consecuencias: los vasos sanguíneos que nutren la placenta se alteran, lo que provoca que el feto no reciba el oxígeno y los nutrientes que necesita.

Eclampsia, la complicación más grave

Si la preeclampsia no se trata de forma adecuada puede derivar en una eclampsia, una grave enfermedad que puede poner en riesgo la vida de la madre y el feto, ya que la gestante empieza a sufrir convulsiones y puede provocar el desprendimiento de la placenta. Esta complicación, como nos informa la doctora Nieves Martell, en algunas ocasiones, muy raras “se da en el posparto”.

Según la especialista Nieves Martell, “en el embarazo la tensión arterial baja en el primer trimestre y en el segundo y tercer trimestre sube, hasta ponerse en niveles de antes de la gestación”. Pero cuando la mujer desarrolla la preeclampsia “esa norma no existe.

La tensión arterial no baja o se eleva poco o mucho”. Se considera preeclampsia leve cuando la presión arterial está entre 140/90 mmHg y 160/110 mmHg.

A partir de estas mediciones, se habla de preeclampsia grave, que si no se consigue controlar puede derivar en una eclampsia.

“La preeclampsia cursa con un problema renal, al producirse una pérdida de proteínas”, afirma la doctora Nieves Martell. Esas proteínas salen de la sangre y llegan a la orina, por eso se detecta en los análisis de orina que se prescriben en cada uno de los tres trimestres del embarazo.

Es cierto que en el embarazo siempre se produce una pequeña hinchazón o edema. Por ejemplo, es frecuente que los pies se dilaten algo hasta el punto de tener que usar una talla más. Pero en la preeclampsia esa hinchazón “es generalizada y se muestra en la cara, o en las manos”, señala la doctora Martell.

“Cuando la tensión arterial sube la madre puede experimentar dolor de cabeza”, afirma la doctora Nieves Martell. Es un dolor muy característico que no remite con los analgésicos permitidos en el embarazo.

Por supuesto que en el embarazo se engorda, pero se coge peso de forma paulatina. Engordar en una semana o incluso en un día dos kilogramos, quiere decir que algo va mal, y hay que acudir al médico. Ese repentino aumento de peso puede deberse a que hay una retención de líquidos que los riñones no son capaces de eliminar.

Cuando este síntoma aparece de forma repentina en el segundo trimestre de embarazo, es un síntoma de preeclampsia, si se acompaña de cefalea y dolor de estómago Es cierto que muchas mujeres experimentan náuseas y vómitos al comienzo del embarazo, y que unas pocas padecerán los que se llama hiperémesis gravídica, es decir, que no dejan de sufrirla a lo largo de todo el embarazo. Pero cuando se trata de un síntoma de preeclampsia o eclampsia aparece de nuevo cuando semanas antes habían desaparecido.

Es un síntoma muy grave notar pérdida transitoria de visión, sensación de destellos, auras, sensibilidad a la luz y visión borrosa.

¿Cómo se diagnostica?

En las citas rutinarias que la embarazada tiene con su ginecólogo, se realizan diferentes pruebas precisamente para hacer un diagnóstico temprano de la preeclampsia y prevenir las fatales consecuencias que puede acarrear. Estas pruebas son:

  • Toma de tensión arterial.
  • Analítica de orina: se realiza uno por trimestre, pero si la tensión está alta, te tomarán una muestra para comprobar si existe proteinuria.
  • Analítica de sangre: también se realiza uno por trimestre y se comprueba que los niveles de plaquetas son los adecuados y la función hepática y renal.
  • Ecografía y electrocardiograma para comprobar el estado del feto, si existe falta de bienestar fetal y si la cantidad de líquido amniótico es la adecuada.

Si además se observa alguno de los síntomas antes mencionados, el médico diagnostica una preeclampsia. Si la mujer presenta convulsiones, se trata de una eclampsia.

¿Cuál es el tratamiento? 

Si la preeclampsia se trata desde el principio se puede prevenir que derive en una eclampsia o que la situación sea grave de tal forma que sea preciso adelantar el parto.

  • Medicamentos contra la hipertensión. “La embarazada puede tomar algunos (no todos) medicamentos para la hipertensión compatibles con el embarazo”, nos informa la doctora nieves Martell.
  • Suplementos de calcio. Según la doctora Nieves Martell se pueden prescribir estos suplementos, pero “de forma controlada”.
  • Dieta rica en lácteos. Se aconseja tomar cuatro raciones de lácteos al día.
  • Dieta rica en proteínas.  “Las necesidades de proteínas en el embarazo se multiplican y si bajan los niveles en sangre puede subir la tensión arterial”, apunta la doctora Martell. Se recomienda tomar dos raciones de más de 150 gramos de carnes o pescados al día.
  • Ácido acetilsalicílico. Cuando la embarazada se presenta un riesgo alto de desarrollar la preeclampsia “se prescribe dosis de ácido acetilsalicílico desde la semana 12”, añade la experta.
  • Sal. Respecto a la sal, así como en las personas hipertensas se suele aconsejar su restricción en el caso de las embarazadas no se toca. «No se aconseja reducir su ingesta y menos cuando hay edemas porque puede precipitar la severidad del cuadro”, afirma la doctora Martell.
  • La eclampsia es una situación tan grave que lo único que se puede hacer es interrumpir el embarazo.
  • Para ello se realiza una cesárea de urgencia y se extrae al bebé lo antes posible. 
  • Con la preeclampsia no es necesario, siempre y cuando esté controlada y el médico -con los controles ecográficos- comprueba que el feto recibe los nutrientes necesarios y se desarrolla sin contratiempos.
  • Pero si por las pruebas prevé que se la preeclampsia puede agravarse, es probable que prescriba administrar corticoesteroides a la madre para ayudar a la maduración de los pulmones del bebé, y en algunos casos se indica la cesárea.

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Источник: https://www.natalben.com/embarazo-preeclampsia-eclampsia-posparto-sintomas-tratamiento

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