¿Qué es la enfermedad celíaca en niños?

Los síntomas de la celiaquía: digestivos y extradigestivos

¿Qué es la enfermedad celíaca en niños?

Los síntomas de la celiaquía, «pueden darse en todo el organismo porque es una enfermedad multisistémica» según la doctora Isabel Polanco.

Sin embargo algunos están más descritos que otros en la literatura médica, y es una evidencia que los síntomas de la celiaquía son diferentes en función de la edad del paciente.

Desde los síntomas digestivos más clásicos que se manifiestan normalmente en niños, hasta celiaquía asintomática o manifestaciones extradigestivas de la celiaquía de lo más variados que se dan más habitualmente en pacientes adultos.

Y es que la celiaquía es considerada por los expertos una «enfermedad camaleónica» debido a sus múltiples y variados síntomas, y de ahí que muchas veces el diagnóstico de celiaquía sea complicado y llegue tarde.

Lo primero que debemos tener claro es que la celiaquía no puede manifestarse si no hay consumo de gluten, ya que es este el que la origina. En muchas ocasiones las parejas con algún miembro celiaco, nos preguntan cuando acaban de tener un bebé, por este tema.

¿Y si no le introducimos el gluten hasta confirmar que no es celiaco? Si no hay introducción del gluten no podremos saber nunca si el pequeño puede llegar a ser celiaco. Nadie nace siendo celiaco.

  Sí podemos realizar una prueba genética de celiaquía, como recomienda la guía 0 Gluten y saber si tiene opciones de desarrollar la celiaquía o no las tiene, ya que la celiaquía requiere de predisposición genética.

Pero en caso de que la genética sea compatible con la celiaquía, si no le introducimos el gluten no sabremos si el pequeño puede llegar a desarrollar la enfermedad en algún momento de la vida.

Los expertos, como la Dra.

María Jesús Pascual, Pediatra Digestivo del Hospital Nisa Pardo Aravaca,  recomiendan que la introducción de los cereales con gluten no se haga nunca antes de los 4 meses ni después de los 7 meses, ya que a día de hoy no hay ninguna evidencia que indique que el momento en el que se introduce el gluten en la dieta, pueda prevenir o no el desarrollo de la celiaquía, a pesar de que se han llevado a cabo distintos estudios.

Síntomas de la celiaquía en niños

Así pues los síntomas más comunes en niños suelen ser síntomas digestivos típicos de una celiaquía denominada «clásica», como recoge la guía 0 Gluten:

  • Distensión abdominal. Los niños celiacos suelen presentar un físico muy determinado con un vientre pronunciado como claro síntoma de celiaquía. La inflamación intestinal es la que provoca este vientre hinchado tan característico. Suele ir acompañado además de bajo peso y talla.
  • Diarreas. Las diarreas son uno de los síntomas más asociados con la celiaquía, aunque no todos los celiacos lo presentan y en ocasiones puede darse acompañada de períodos de estreñimiento, como otro síntoma de celiaquía bastante frecuente.
  • Crecimiento por debajo de la media. En algunos casos el único síntoma que lleva a los padres a sospechar de algún problema es un crecimiento por debajo de la media y dificultades para coger peso.
  • Los vómitos y naúseas, así como el reflujo también pueden aparecer en los pequeños.
  • Anemia ferropénica. Es el síntoma más común de los celiacos. Esta se produce debido al daño al intestino que provoca que éste no absorba los nutrientes dando lugar a distintos déficits, aunque el más habitual es el de hierro. También aparecen déficits de calcio, vitamina B12 y últimamente se ha comprobado que los celiacos  presentan niveles bajos de vitamina D.
  • Aftas bucales, problemas en el esmalte de los dientes. Son otros síntomas comunes de la celiaquía, aunque menos conocidos. Así la salud dental de los pequeños también pueden indicar algún problema más relevante. Las aftas bucales son lesiones en forma de círculo que suelen aparecer en las encías.
  • Apatía, irritabilidad, hiperactividad. En la literatura médica se han descrito estos trastornos también como síntomas de la celiaquía siempre y cuando vayan acompañados de alguno de los anteriores. Es decir, es frecuente que un niño celiaco sin diagnosticar que presenta distensión abdominal, diarreas y baja talla, pueda ser hiperactivo, mostrarse apática o irritable.
  • Dermatitis atópica y otras manifestaciones cutáneas,  son también síntomas de la celiaquía bastante habituales.

Es importante recordar que los síntomas de la celiaquía no son iguales en todos los pacientes y no tienen porqué darse todos a la vez. Lo más habitual es presentar varios a la vez.

Es más, los expertos suelen indicar que una sospecha de celiaquía se basa en un buen estudio de la historia clínica de la vida del paciente en la que pueden aparecer varios episodios determinantes y también un hemograma, un análisis de sangre de un celiaco, suele presentar también señales muy evidentes.

Hasta ahora hemos visto los síntomas más comunes de la celiaquía denominada clásica, que recogemos también en la guía 0 Gluten, y que es la que más habitualmente presentan los niños.

Si has detectado estos síntomas en tu hijo o algún pequeño, es importante que lo consultéis con el pediatra. Por suerte los pediatras, suelen conocer perfectamente la celiaquía, ya que siempre ha sido una enfermedad vinculada a la infancia.

Pero no podemos olvidarnos que esto es una percepción obsoleta. La celiaquía puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque si lo hace lejos de la infancia, los síntomas que presenta suelen ser otros que veremos a continuación.

Si hay sospecha, las pruebas de diagnóstico de la celiaquía son cinco, y normalmente con cuatro de ellas positivas incluso tres, ya se suele diagnosticar enfermedad celiaca, recogidas en la guía 0 Gluten.

Síntomas de la celiaquía en la adolescencia

En la adolescencia, debido a todos los cambios que se producen en nuestro cuerpo, los síntomas de la celiaquía tienden en muchas ocasiones a remitir, incluso pueden llegar a desaparecer complicando así de manera muy importante tanto la sospecha diagnóstica como el diagnóstico de confirmación.

Sin embargo los síntomas más comunes durante esta etapa de la vida son:

  • Dolor abdominal junto con episodios de diarrea y/ o estreñimiento.
  • Baja talla
  • Problemas en la piel
  • Retraso de la primera menstruación.
  • Anemia ferropénica

Como podemos observar, ciertos síntomas son comunes a todas las etapas de la vida. Especialmente importante, por prevalencia y también por las consecuencias que origina, es la anemia ferropénica, que da lugar a cansancio, apatía, etc, tal y como recoge la guía 0 Gluten.

Si la anemia no remite con tratamiento, es decir con suplementos de hierro, el especialista deberá averiguar a qué se debe.

Las posibilidades son varias, es posible que se pierda sangre debido a algún otro problema pero también es posible que el problema sea una malabsorción intestinal a causa del daño de las vellosidades intestinales, y habría que saber por qué está producida, volviendo de nuevo a pensar en la enfermedad celiaca.

Síntomas de la celiaquía en adultos

En la edad adulta el diagnóstico se vuelve aún más complicado debido a la gran variedad de síntomas de la celiaquía, que además son difusos y pueden apuntar a muchas otras patologías, explicando así el enorme infradiagnóstico de la enfermedad celiaca.

Algunos de los síntomas comunes que pueden aparecer en edad adulta, también aparecen en otras etapas de la vida, como son las digestiones pesadas con hinchazón, las diarreas con episodios de estreñimiento, la anemia ferropénica… Pero volviendo a la idea de enfermedad camaleónica, como explicamos en la guía 0 Gluten, nos encontramos con que la celiaquía puede afectar a cualquier órgano y ocasionar daños mucho más allá del aparato digestivo.

  • Y es que la celiaquía tiene manifestaciones cutáneas que van desde una posible psoriasis a la conocida dermatitis herpetiforme, pasando por cabello y uñas débiles, entre otros muchos.
  • Los síntomas ginecológicos también son muy importantes: abortos de repetición asociados a la celiaquía, infertilidad tanto masculina como femenina, reglas irregulares, aparición temprana de la menopausia, etc.
  • Trastornos neurológicos. El denominado «Neurogluten» estudia la relación del consumo de gluten con ciertas enfermedades neurológicas que van desde ataxia por gluten.
  • Problemas en huesos y articulaciones como osteoporosis, también pueden estar relacionados con una celiaquía sin diagnosticar.
  • La celiaquía es una enfermedad autoinmune y por eso puede guardar relación con otras muchas enfermedades autoinmunes como la diabetes Tipo I, la hepatitis autoinmune, el hipotiroidismo de Hashimoto, y un largo etc. Muchas veces aparecen antes estas enfermedades autoinmunes y después se descubre que hay una celiaquía que probablemente haya sido la que ha dado lugar a las otras enfermedades denominadas asociadas.

Ante cualquier sospecha de celiaquía, es fundamental acudir a nuestro médico , y más si tenemos algún familiar celiaco. El diagnóstico precoz es fundamental para evitar que aparezcan alguna de las enfermedades asociadas a la celiaquía como las ya mencionadas.

En caso de confirmarse el diagnóstico a través de las correspondientes pruebas de diagnóstico, deberemos comenzar a realizar una dieta sin gluten estricta y de por vida teniendo en cuenta la importancia de no transgredir nunca la dieta y de basarla en alimentos sin gluten que de manera natural no contengan esta proteína.

Las consecuencias de saltarse la dieta sin gluten, como explica la guía 0 Gluten, pueden ser graves en el largo plazo, llegando incluso a ocasionar un linfoma intestinal asociado a la celiaquía.

Источник: https://celicidad.net/los-sintomas-de-la-celiaquia/

Enfermedad celiaca

¿Qué es la enfermedad celíaca en niños?

La enfermedad celiaca es un trastorno crónico del sistema inmunológico que ocasiona una intole­rancia permanente al gluten, proteína que se encuentra de forma habitual en la composición de algu­nos cereales (trigo, centeno, cebada, avena y derivados). Esta enfermedad es muy frecuente, en Europa se estima que afecta a al menos una persona de cada 100.

¿Por qué se produce?

En personas que tienen predisposición genética, la exposición a factores ambientales (aún no muy bien conocidos) en un momento concreto de la vida, da lugar al inicio de una respuesta anómala del sistema defensivo del organismo (el sistema inmune) al detectar la llegada de gluten en los alimentos ingeridos. Esta respuesta genera una lesión inflamatoria en la pared del intestino delgado (la mu­cosa) y una atrofia de la misma, es decir, la pérdida progresiva de las vellosidades intestinales necesarias para la absorción de nutrientes. Se puede desarrollar en cualquier momento de la vida, aunque es en la infancia cuando lo hace con más frecuencia tras un tiempo variable de exposición al gluten. Una vez que se desencadena la enfermedad, siempre que se ingiera gluten se producirá lesión mayor o menor del intestino, por lo que se trata de una intolerancia permanente al gluten.

¿Cuáles son los síntomas?

La sintomatología puede ser muy variable de unas personas a otras y diferir según la edad. Es importante tener en cuenta que hay un alto porcentaje de personas, tanto niños como adultos, que presentan síntomas atípicos o están asintomáticos, lo que dificulta el diagnóstico.

Los síntomas llamados “típicos de enfermedad celiaca” en niños son: la pérdida de apetito y peso, el crecimiento lento, la diarrea prolongada, el dolor abdominal recurrente, el abdomen prominente con extremi­dades delgadas y musculatura blanda, alteraciones en el carácter (irritabilidad, tristeza, apatía…) y la anemia por déficit de hierro resistente al tratamiento. En niños mayores a veces produce un estreñimiento de difícil control.

Hay personas que tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad, sobre todo las que tienen fami­liares de primer grado afectos o las que padecen otras enfermedades en las que interviene el sistema inmune (diabetes, enfermedad inflamatoria intestinal…). Los niños con enfermedades cromosómicas (como el síndrome de Down entre otros), intolerancia a lactosa primaria genéticamente predeterminada o déficit selectivo de inmunoglobulina A también tienen más riesgo de padecer enfermedad celiaca.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza fundamentalmente a través de dos tipos de exámenes: análisis de sangre y biopsia intestinal.

La biopsia intestinal obtenida mediante endoscopia digestiva alta ha sido con­siderada clásicamente la prueba de referencia para el diagnóstico de la enfermedad y, por tanto, su realización era fundamental e ineludible en todos los casos.

Esta situación cambió en el año 2012, a raíz de la publicación de nuevas recomendaciones de actuación por parte de las sociedades científicas (criterios ESPGHAN 2012), en base a la evidencia disponible.

En este momento, el diagnóstico de la enfermedad está basado en 4 pilares fundamentales, que se combinan entre sí para llegar al diagnóstico:

  1. Presencia o ausencia de síntomas o signos compatibles con la enfermedad.
  2. Elevación en sangre de títulos de anticuerpos específicos de enfermedad celiaca. Se tiene en cuenta tanto el tipo de anticuerpo estudiado, como los niveles obtenidos. Cada uno tiene sus particularidades, que hay que conocer para poder interpretarlos de forma adecuada.
  3. Estudio de predisposición genética con la determinación en sangre de los haplotipos de HLA DQ2 y DQ8. Su presencia apoya el diagnóstico, pero no lo confirma, ya que hasta el 30% de la población sana es portadora de los genes y sólo el 1% de ellos son celiacos. Actualmente no es necesaria su determinación para la confirmación del diagnóstico en los casos que cumplan ciertos criterios de anticuerpos positivos, lo cual será valorado por el especialista en gastroenterología pediátrica.
  4. Biopsia intestinal: presencia o ausencia de lesión mucosa y grado de la misma. Su realización puede omitirse en algunos casos seleccionados a criterio del especialista en gastroenterología pediátrica, aunque será obligatoria si existen dudas sobre el diagnostico.

La confirmación definitiva de la enfermedad es evolutiva, con la desaparición de los síntomas y la normalización de las al­teraciones analíticas tras la retirada del gluten de la dieta.

El conjunto de estos datos nos permite confirmar o excluir el diagnóstico en la mayoría de los casos, aunque en ocasiones es preciso un seguimiento y repetir alguno de los es­tudios, e incluso puede ser necesaria la realización de una prueba de provocación (analizar la respuesta a la reintroducción del gluten en la dieta durante un tiempo definido).

¿Cómo se trata?

Una vez diagnosticada la enfermedad, el único tratamiento posible en la actualidad es la retirada del gluten de la dieta, de forma estricta y de por vida. La dieta conlleva la desaparición de los síntomas clí­nicos, la negativización de los marcadores serológicos y la normalización de la mucosa intestinal.

La dieta sin gluten consiste en eliminar de la dieta cualquier producto (alimento o fármaco) que contenga trigo (el kamut y la espelta son derivados del trigo), cebada, centeno, avena, triticale (cruce de trigo y centeno) o cualquiera de sus derivados (almidón, harina…). Puede consultar nuestro documento informativo de “Dieta sin gluten” para ampliar esta información.

Signos de alarma

Las complicaciones de la enfermedad celiaca a largo plazo tras años de evolución sin diagnóstico o en enfermos conocidos que no realizan bien el tratamiento pueden ser importantes.

Las más frecuentes son las carencias nutricionales y la desnutrición, los problemas de crecimiento, la falta de desarrollo puberal y la infertilidad. Las más graves son el desarrollo de enfermedades autoinmunes como diabetes o hipotiroidismo.

El desarrollo de tumores en el aparato digestivo puede presentarse, de forma excepcional, en la edad adulta, generalmente a partir de los 50 años.

Источник: https://www.seghnp.org/familias/enfermedad-celiaca

Embarazo saludable
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