¿Qué es la técnica de la tortuga y cómo aplicarla correctamente?

Técnica de la tortuga para niños; ¿Cómo aplicarla?

¿Qué es la técnica de la tortuga y cómo aplicarla correctamente?

A lo largo de su aprendizaje, los niños tienen que ir adquiriendo diferentes herramientas que les ayuden a controlar sus impulsos y las emociones negativas. La técnica de la tortuga es un tipo de juego desarrollado por los educadores Schneider y Robin en el año 1990 para enseñar a los niños a partir de los 3 años de edad a controlar la hiperactividad.

Esta técnica es muy sencilla y tiene su base en un cuento que los peques deben conocer para poder ponerla en práctica. Para ellos supone un juego, que puede llegar a ser muy práctico para esos momentos de mayor nerviosismo en los peques, influenciando de manera positiva su comportamiento a medida que va creciendo.

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Como ya vimos a través de la técnica del semáforo para niños, el empleo de juegos con los que los niños se sientan identificados es mucho más efectivo que usar otros tipos de correctivos frente a una mala conducta. Regañar y castigar a un niño de 3 años no sirve de nada si no son capaces de aprender una técnica para el control de las emociones a su favor.

Descubre en qué consiste esta técnica para educar niños y cambiar la mala conducta, y cómo ponerla en práctica en casa con los pasos necesarios para evitar rabietas o controlar niños agresivos.

¿Qué es la técnica de la tortuga?

La técnica de la tortuga es una técnica creada en el año 1990 con la finalidad de controlar niños hiperactivos. Consiste en una técnica de relajación, que si bien viene fenomenal para los peques diagnosticados con TDAH, se puede extrapolar a la educación de cualquier niño.

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No te pierdas tampoco los mejores métodos efectivos para que estudien los niños con TDAH pinchando aquí. Por lo tanto, esta técnica implica una serie de ejercicios de autocontrol para niños que comienza adaptando el cuento de la tortuga a cada niño.

A través del cuento de la tortuga infantil el niño podrá sentirse identificado con este pequeño animalito, animándose a poner en práctica los ejercicios que le ayudarán a controlar sus emociones cuando note los nervios a flor de piel.

Objetivo de este juego de autocontrol de la conducta

Este juego educativo enseña a los niños y niñas la mejor técnica para relajarse cuando se vean en una situación límite. De esta manera los peques pueden evitar y controlar las conductas impulsivas que les llevan a tener rabietas o episodios de hiperactividad.

Los principales objetivos que destacan sus creadores Schneider y Robin de la técnica de la tortuga son los siguientes:

  • Aprendizaje de estrategias para relajarse
  • Fomentar el autocontrol de la conducto impulsiva
  • Mejor manejo de las emociones
  • Control de la agresividad

¿Para niños de qué edad está indicada?

A diferencia de otras técnicas de relajación para niños agresivos, la técnica de la tortuga se pueden utilizar en niños y niñas de 3 años en adelante. Esto es debido a que la estrategia de la tortuga se basa en un cuento y un juego muy sencillo, que los peques pueden comprender fácilmente para llevarlo a cabo.

Por supuesto, también se puede poner en práctica en niños más mayores. Pero si notas que tu peque a partir de los 3 años ya comienza a tener episodios de nerviosismo y quieres ayudarle a controlarlos, esta es la mejor opción a la que recurrir para una edad temprana.

¿En qué consiste la técnica de la tortuga?

La técnica de la tortuga está dividida en varios pasos. En primer lugar debemos llevar a cabo la presentación de ‘El Cuento de la Tortuga’. Entre los cuentos para trabajar la agresividad es el más adecuado para los niños de 3 años.

Después del cuento, llega el momento de explicar el juego y de practicarlo en casa. Los cuentos de autocontrol explican a los niños de una manera sencilla cómo desarrollar la actividad, y sirven como base para después hacer juegos de relajación.

Una vez que el niño comprenda en qué consiste la relajación y sepa cómo hacerlo, podremos usarla en situaciones que precisen una resolución de problemas de forma urgente.

Por ejemplo, cuando el peque esté nervioso, si tiene una rabieta o se enfrenta a cualquier otro conflicto que no pueda manejar, podrá recurrir a la técnica para relajarse y resolverlo de una forma adecuada. Vamos a ver cómo poner en práctica la técnica de la tortuga paso por paso.

Cómo poner en práctica la técnica de la tortuga

Una vez que el niño conoce el cuento de la tortuga, es el momento de enseñarle el juego con el que podrá practicar a diario. Para empezar, tendréis que practica en casa la postura de la tortuga, enseñandole al niño a encoger su cuello, y apretar los brazos y piernas contra el cuerpo, como si los escondiera dentro de un caparazón de tortuga.

El juego consiste en que cada vez que mamá o papá diga la palabra ‘tortuga‘, el niño tendrá que detenerse y meterse en su caparazón. El niño tendrá que mantener la postura unos segundos apretando los músculos, para después relajarlos y seguir con lo que estaba haciendo.

Practica mucho durante unos días, diciendo la palabra ‘Tortuga’ en cualquier momento, sin importar si el niño se está portando bien o mal. De esta forma el peque adquirirá el hábito de detenerse cada vez que oiga esta palabra, y podrá aplicarla también cuando esté al borde del nerviosismo en una situación límite.

Si el niño lo ve como un reto y lo hace de forma divertida, no le costará nada pasar a la siguiente fase. No te pierdas tampoco cuáles son los mejores ejercicios para estimular los hemisferios cerebrales haciendo clic en este enlace.

Relajarse con la técnica de la tortuga

Cuando el niño sepa cómo aplicar la postura de la tortuga, tensando y relajando su cuerpo, pasaremos a explicarle que esta misma técnica le vendrá muy bien cuando esté a punto de portarse mal. Al principio, cuando veamos que el niño se pone nervioso, un adulto podrá decir la palabra ‘tortuga’ para evitar que se altere.

Con el paso del tiempo, será el propio niño quién controle sus impulsos, adquiriendo él mismo la postura para relajarse sin que nadie le tenga que decir la palabra mágica.

Si el niño hace la postura sin necesidad de que nadie le diga nada, debemos felicitarlo y reforzar su conducta positivamente. Sin embargo, no siempre será capaz de hacerlo cuando está a punto de tener una mala conducta. Así que no esperes mucho tiempo si ves que es necesario decir la palabra mágica.

Resumen de la técnica de la tortuga en vídeo

Con la explicación de esta sencilla historia los niños pueden aprender una técnica de control de sus impulsos muy buena para su etapa infantil, que también le servirá cuando sea adulto. Estas herramientas son altamente útiles para aplicar en casa, en el colegio o en cualquier centro infantil, aplicada a niños a partir de los 3 años de edad.

No te pierdas esta completo vídeo en que podrás aprender más sobre la técnica de la tortuga y cómo hacerla paso por paso en casa con tus hijos:

Otro vídeo muy interesante, es el del canal de Úrsula Perona, donde te explica todo sobre esta técnica de psicología infantil:

La técnica de la tortuga es muy útil para ayudar a controlar niños con TDAH, aunque como hemos visto, se puede aplicar a cualquier otro peque. Porque las rabietas y la falta de control de impulsos es algo por lo que pasamos todos durante nuestra infancia, no debemos dejar que se convierta en un problema que nos sigue afectando al hacernos mayores.

Источник: https://www.elblogdetubebe.com/tecnica-de-la-tortuga-para-ninos-como-aplicarla/

Técnica de la tortuga: autocontrol de los impulsos y las emociones en los niños

¿Qué es la técnica de la tortuga y cómo aplicarla correctamente?

En ocasiones, o con frecuencia, ¿tu hijo, o tu hija, reacciona de forma exagerada u objetivamente inadecuada? ¿Tiene comportamientos inapropiados también en la escuela infantil o en el colegio? ¿Su profesora te ha convocado para tratar de averiguar el motivo de las reacciones conflictivas de tu pequeño? La llamada «técnica de la tortuga» podría ayudar a tu hijo a controlar las reacciones emocionales negativas en caso de frustración. 

(Te interesa: Rabietas y berrinches)

Cuando las mamás y los papás se enfrentan a este tipo de problema, suelen sentirse muy preocupados y, quizás, sobrepasados por la situación, sin saber qué hacer.

Son muchos los motivos que pueden originar respuestas emocionales excesivas en el niño. Por ejemplo:

Situaciones de estrés emocional vividas en casa o en la escuela.

Frustración y agresividad debido a una educación represora o carente de refuerzos positivos.

– Trastornos emocionales por situaciones de shock o estrés postraumático.

TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).

TEA (Trastornos del Espectro Autista).

– O bien, simplemente, una educación emocional escasa o ausente por parte de los progenitores, entre otros motivos de distinta índole.

Qué es la técnica de la tortuga y para qué sirve

La técnica de la tortuga, también llamada «cuento de la tortuga» o «juego de la tortuga», es un recurso usado en psicología para el autocontrol de las conductas impulsivas por parte de los niños. Esta técnica fue elaborada por Marlene Schneider y Arthur Robin, académicos de la Universidad del Estado de Nueva York en 1990.

Se trata de una herramienta que se enseña a los niños para que, ante una situación de estrés y reacción excesiva en negativo (como una rabieta, el impulso de pegar a un compañero o la expresión de emociones exageradas en contextos no adecuados), el pequeño sepa cómo actuar antes de que la situación se le vaya de las manos. ¿Qué otras cosas tener en cuenta?

Es una forma de autocontrolarse para evitar sufrir una emoción muy desagradable que, además, afecta y puede hacer daño a otras personas.

Sirve para controlar conflictos, agresividad, malas formas, rabietas y situaciones emocionales que desbordan al niño y le sobrepasan. 

– Más adelante, explicaremos paso a paso cómo se aplica esta técnica, cada vez más utilizada en escuelas para ayudar a los niños con dificultades para contener su impulsividad negativa.

– A grandes rasgos, se trata de una técnica que se basa en una historia infantil, el «cuento de la tortuga», que nos enseña a «meternos en nuestro caparazón» cuando creamos que vamos a reaccionar impulsivamente y a tener un comportamiento inadecuado hacia los demás y hacia nosotros mismos.

– Se puede definir como un método que busca la contención, la relajación y la reflexión sobre nuestros actos, para la posterior búsqueda de soluciones razonadas, una vez nos hayamos tranquilizado.

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El cuento de la tortuga

A continuación, te ofrecemos un resumen del «cuento de la tortuga», en el que se basa este recurso para el autocontrol.

Hace mucho, mucho tiempo, había una joven tortuga que disfrutaba mucho de la vida en su casa y con su familia, pero no se sentía tan contenta cuando iba a la escuela. No le gustaba estudiar ni aprender y solo quería divertirse jugando con sus amigos, riendo y… también peleándose con ellos.

Como no le gustaban las clases ni lo que su maestra le enseñaba, la tortuga se dedicaba a interrumpir la clase constantemente, además de gritar y molestar a sus compañeros y compañeras sin ningún motivo aparente.

Además, cualquier cosa que le ofendiese mínimamente o que considerase injusta era motivo suficiente para reaccionar muy mal delante de todos, lo que disgustaba enormemente a sus compañeras tortugas y a su maestra.

La tortuga no quería reaccionar de la forma en que lo hacía, y cada día se repetía a sí misma que iba a mejorar. Sin embargo, a la hora de la verdad, era incapaz de controlarse. Cada vez se sentía peor y más triste.

Un día, paseando mientras pensaba en las cosas desagradables que hacía sin desearlo, se encontró con una tortuga muy viejecita y sabia. ¡Tenía 200 años y era enorme!

La vieja tortuga le preguntó qué le pasaba, viendo su carita de sufrimiento, y entonces la joven tortuga le explicó todo lo que le ocurría y su miedo a ser una tortuga “mala”.

La tortuga sabia le dijo, entonces: “¿No ves que llevas encima de ti la respuesta a los problemas que te preocupan? ¡Es tu caparazón!”.

“Tienes una coraza en la que puedes esconderte siempre que creas que lo que te están diciendo o lo que ocurre a tu alrededor te enfada mucho. Así pues, la próxima vez que te irrites, métete inmediatamente en tu caparazón”.

Al día siguiente, cuando estaba en clase, volvió a sentir que perdía los nervios y se empezaba a enfadar mucho. De repente, paró y recordó las palabras de la vieja tortuga.

Rápidamente, encogió sus brazos, piernas y cabeza y los apretó contra su cuerpo, permaneciendo quieta hasta que se calmó.

Cuando se tranquilizó y salió de su caparazón, se quedó muy sorprendida al ver que su maestra y sus compañeros le estaban sonriendo. ¡Todos la felicitaron mucho por su buen comportamiento y su valiente forma de controlar su enfado!

La joven tortuga utilizó esta técnica cada vez que lo necesitaba y, a partir de entonces, cada vez mejoró más en todos los aspectos de su vida. Se respetaba más a sí misma y también a los demás.

Cómo aplicar la técnica de la tortuga, paso a paso

Seguidamente, veamos cómo se aplica la técnica de la tortuga, de forma más concreta.

«Tortuga» o «stop»

Se trata de las palabras clave para indicar a un niño o una niña que su comportamiento se está descontrolando y que ha llegado el momento de aplicar el método de autocontrol. 

En primer lugar, la profesora (o los papás) deberá haber explicado a la clase en qué consiste la técnica de la tortuga. Es decir, decirles que el en momento que se pronuncie la palabra clave, el pequeño deberá encoger sus brazos, piernas y cabeza, encerrándose en su «caparazón» hasta que se sienta más tranquilo y capaz de razonar con claridad.

La palabra «tortuga» se utiliza con los niños más pequeños, a los que se habrá explicado el cuento de la tortuga previamente.

La palabra clave «stop» se emplea con los más mayorcitos, que sentirán, así, que no se les infantiliza con el ejemplo del personaje de un cuento.

Relajación

Es muy importante que también se enseñe a los niños a relajar sus músculos, y a no contraerse en exceso, para evitar tensiones. Parar, respirar profundo y lento varias veces, y relajar la tensión muscular a la vez que se exhala el aire son técnicas adecuadas para la relajación.

Solución de problemas

Una vez el niño o la niña se ha tranquilizado, llega el momento de pensar y reflexionar sobre el comportamiento que se ha controlado gracias al método.

Con la mente tranquila y en calma, se puede pensar mejor y buscar, con la ayuda de los adultos y de otros compañeros, la mejor forma de solucionar la causa que provoca el malestar del niño.

La importancia del refuerzo positivo

La corriente educativa basada en la disciplina positiva es fundamental para «premiar» el esfuerzo de un niño o una niña que aplican la técnica de la tortuga con éxito (o al menos lo intentan).

El refuerzo positivo en este caso es clave, puesto que el pequeño necesita saber que el autocontrol de las reacciones negativas, que molestan a los demás, pero que también representan un motivo de malestar para el propio niño, se valora de forma muy positiva.

Esforzarse tiene premio, y es la satisfacción de recibir elogios, respeto y valoración por parte de los iguales, los educadores y la propia familia.

Controlar las emociones no significa reprimirlas

Esto es muy importante. A la hora de aplicar la técnica de la tortuga, es fundamental no exagerar en el autocontrol. Es decir, el niño no debe caer en la represión frecuente de sus emociones.

– Es preciso que el adulto que supervisa la técnica valore y oriente al pequeño para que la aplique de forma equilibrada, con mesura y sin excesos. No hay que recurrir a este método cada dos por tres, sino solo cuando es verdaderamente necesario.

Solo de esta forma, se podrá evitar que reprima emociones y sentimientos que es mejor expresar, pero haciéndolo de forma adecuada y con calma; no desde la estridencia y la falta de respeto a los demás y a uno mismo.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/ninos/salud-bienestar/psicologia-infantil/tecnica-de-la-tortuga

Embarazo saludable
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