Qué hacer si el bebé tiene fiebre

Contents
  1. 8 cosas que no debes hacer si tu hijo tiene fiebre • Escuela Bitácoras
  2. 1. Perder los nervios a las primeras de cambio
  3. 2. No tomarle la temperatura correctamente
  4. 3. Abrigarle para que sude la fiebre
  5. 4. Iniciar un tratamiento con antitérmicos demasiado deprisa
  6. 5. Darle un baño frío para bajarle la fiebre
  7. 6. Administrarle paracetamol e ibuprofeno de forma alterna
  8. 7. Repetir (o no) la dosis de antitérmico después de que vomite
  9. 8. Tardar demasiado en consultar con el pediatra o en acudir a urgencias
  10. Foto: Baby photo created by jcomp – www.freepik.com
  11. ¿Qué es lo que debes saber sobre la fiebre en bebés o niños?
  12. ¿Qué es la fiebre?
  13. ¿Cuál es la mejor forma de tomarle la temperatura a un bebé?
  14. ¿Y por qué sube la temperatura?
  15. ¿Debemos tratar la fiebre de un bebé o de un niño?
  16. Cómo bajar la fiebre en un bebé o en un niño
  17. El bebé ha vomitado el antitérmico, ¿Qué hago?
  18. ¿Fiebre alta es igual a enfermedad grave? ¿Fiebre baja equivale a enfermedad leve?
  19. ¿Qué son las convulsiones febriles?
  20. ¿Es bueno darle al niño algún medicamento antes de ir a la consulta?
  21. Complicaciones de la fiebre en bebés y niños
  22. ¿Produce la fiebre convulsiones en un bebé o en un niño?
  23. Cuándo acudir al pediatra con un niño con fiebre
  24. Cuándo acudir a urgencias con un bebe o con un niño con fiebre
  25. La fiebre y los bebés
  26. El sistema de medición adecuado
  27. ¿La fiebre es peligrosa? ¿Cuándo debería ir al médico?
  28. Ante la fiebre, ¡mimos y mucho líquido!
  29. ¿Cómo se puede bajar la fiebre?
  30. Ten siempre en cuenta lo siguiente:
  31. Consejo de la comadrona Christina sobre el fantasma de la fiebre
  32. Por qué la fiebre no es tan grave:
  33. Cómo bajar la fiebre en niños y bebés – Bupa
  34. Otros síntomas de la fiebre en niños
  35. Convulsiones febriles
  36. ¿Cuándo llamar al médico por fiebre en niños?
  37. ¿Qué hacer y cómo bajar la fiebre en niños?
  38. La fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando tu hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general
  39. Medicamentos para bajar la fiebre en niños
  40. Explicación

8 cosas que no debes hacer si tu hijo tiene fiebre • Escuela Bitácoras

Qué hacer si el bebé tiene fiebre

Gran parte de los niños que acuden con sus padres a urgencias o a la consulta del pediatra lo hacen porque tienen fiebre. Y desde luego, es normal que resulte preocupante.

Con frecuencia, la fiebre aparece acompañada por irritabilidad, vómitos, dificultades respiratorias… ¿cómo no inquietarnos al ver a un niño pasar por semejante mal trago? Sin embargo, también el desconocimiento alimenta hasta cierto punto este nerviosismo.

 Porque, igual que los mocos, la fiebre es una gran desconocida en muchos hogares.

Hay que tener claro que la fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma. La mayoría de las veces es una infección la que origina la elevación anormal de temperatura.

 «La fiebre es nuestra primera barrera defensiva para luchar contra las infecciones», explica la pediatra Lucía Galán en el curso «Crianza de 0 a 4 años». Virus y bacterias están 'cómodos' en una temperatura corporal de alrededor de 37º.

 Al detectar la presencia de agentes extraños, el organismo la incrementa para combatir la infección.

Es imposible encontrar un niño que jamás haya tenido fiebre. Es algo tan habitual que todo el mundo tiene clarísimo cómo actuar cuando aparece.

Pero como siempre, entre los consejos bienintencionados, los remedios caseros y la sabiduría popular están las opiniones sin fundamento, los mitos y las falsas creencias.

Seguro que alguien te ha recomendado alguna de estas cosas que no debes hacer si tu hijo tiene fiebre.

1. Perder los nervios a las primeras de cambio

Cuando un niño tiene una temperatura corporal igual o superior a 38º, es común que cunda el pánico. ¿Qué hacer? ¿Llevarle al médico? ¿Iniciar un tratamiento? ¿Darle un baño? Lo primero es mantener la calma y prestar atención al estado general del niño.

Mientras trata de identificar la causa de la fiebre, lo que propondrá el pediatra no será combatir la temperatura, sino el malestar. «La mayor parte de las veces, la fiebre no es el dato clave para dar un diagnóstico sobre la enfermedad de un niño», explica Lucía Galán. Hay enfermedades leves que cursan con fiebres altas; y también enfermedades más graves que cursan con fiebres bajas.

Lo que no hay son afecciones graves que cursen con un buen estado general. Así que ante todo, tranquilidad y observación atenta.

2. No tomarle la temperatura correctamente

Hablamos de fiebre cuando la temperatura supera los 38º medida por vía rectal, o los 37.5º por vía axilar. La primera es la más fiable, sobre todo con bebés menores de un año. No tengas miedo a causarle molestias. Aplica un poco de vaselina en la punta de un termómetro digital y verás que no le incomoda en absoluto. Obtendrás la información en muy pocos segundos.

Más información sobre el curso «Crianza de 0 a 4 años»

3. Abrigarle para que sude la fiebre

Tal vez hoy en día sea más extraño, pero antiguamente era frecuente abrigar de manera exagerada a los niños que presentaban fiebre. «Así 'suda' la fiebre», se decía. Nada que ver con la realidad.

Un niño con fiebre necesita sentirse relativamente fresco, en una temperatura ambiente de unos 22º. De lo contrario, su malestar podría ir a peor.

No le pongas más ropa de la necesaria y asegúrate de que se mantiene hidratado, teniendo su vaso de agua siempre a mano.

4. Iniciar un tratamiento con antitérmicos demasiado deprisa

Muchos padres echan mano del ibuprofeno o el paracetamol en cuanto comprueban que su hijo tiene fiebre. Bajar la temperatura se convierte en una obsesión. Es fundamental recordar lo que señalamos en el primer punto: no se trata la fiebre, sino el malestar.

Si el niño tiene unas décimas de fiebre pero su estado general es bueno, podemos confiar en la reacción natural de su organismo. Ha elevado la la temperatura corporal para defenderse de la infección, por lo que insistir en bajarla a base de fármacos podría ser contraproducente.

Existen estudios que han demostrado que los niños tratados sistemáticamente con antitérmicos al sufrir fiebre tardan más en superar la enfermedad que aquellos que sólo son tratados cuando sienten malestar.

5. Darle un baño frío para bajarle la fiebre

Si tu hijo tiene fiebre y vas a darle un baño, que sea con agua tibia. Un baño frío no conseguirá más que multiplicar su malestar e incluso podría facilitar que su temperatura corporal acabase subiendo. Ante la fiebre, los niños necesitan estar frescos… pero no tanto.

6. Administrarle paracetamol e ibuprofeno de forma alterna

Esta creencia está muy extendida. Sin embargo, por lo general no es una medida recomendable. Tal como señala Lucía Galán en el curso «Crianza de 0 a 4 años», corremos el riesgo de confundirnos con las dosis de ambos medicamentos, además de sumar los posibles efectos adversos de ambos.

Sólo se debe llevar a cabo esta alternancia cuando un pediatra lo aconseja, en casos puntuales de fiebres resistentes. Por lo demás, el paracetamol suele ser el primer recurso. Tiene menos efectos secundarios y puede aplicarse desde el nacimiento.

Debemos respetar siempre las instrucciones de aplicación del médico, que nos indicará cantidad y frecuencia de las dosis.

7. Repetir (o no) la dosis de antitérmico después de que vomite

Es habitual que fiebre y vómitos aparezcan simultáneamente.

Entonces, ¿qué hacer si el niño vomita después de administrarle la medicación recetada por el doctor? Anota siempre la hora exacta a la que le das el fármaco.

Si han pasado quince minutos o más entre la toma y la expulsión, su organismo ya habrá asimilado el antitérmico y no es necesario repetir la dosis. Si vomita en menos tiempo sí podemos administrarla de nuevo.

8. Tardar demasiado en consultar con el pediatra o en acudir a urgencias

Si un bebé menor de 6 meses tiene una temperatura corporal por encima de 38º, debemos acudir cuanto antes al centro médico. Su sistema inmune aún no se ha desarrollado por completo y las cosas podrían complicarse rápidamente. En el caso de niños de más edad, no te fijes sólo en su temperatura, sino también en su estado general.

Si tiene dificultades para respirar o mantenerse despierto, si sufre convulsiones, si ya lleva un par de días con malestar leve pero constante… no dudes en recurrir a la opinión de los especialistas ante síntomas inusuales.

Por supuesto, hazlo de inmediato siempre que su temperatura rebase los 40º de forma sostenida; o cuando además de fiebre sufra alguna enfermedad crónica importante.

Foto: Baby photo created by jcomp – www.freepik.com

Источник: https://escuela.bitacoras.com/2019/02/05/8-cosas-que-no-debes-hacer-si-tu-hijo-tiene-fiebre/

¿Qué es lo que debes saber sobre la fiebre en bebés o niños?

Qué hacer si el bebé tiene fiebre

¿Por qué nos asusta tanto la fiebre? ¿Qué hay de verdad en todo lo que se dice y se escucha acerca de la fiebre?La fiebre es, sin ninguna duda, el motivo de consulta más frecuente de la consulta de un pediatra.

El niño tiene fiebre y parece que se paraliza el mundo.

Si nos llaman al trabajo, ya no damos pie con bola; si nos damos cuenta por la noche, empezaremos a darle vueltas (qué mala es la noche) y ya no pegamos ojo; si es la abuela quien se da cuenta, ya habrán saltado todas las alarmas disponibles.

Pero… ¿de verdad tenemos que tenerle tanto miedo a la fiebre?

¿Qué es la fiebre?

Es una elevación de la temperatura corporal por encima de los límites establecidos como normales que son 38º o más rectal, o 37.5ºC axilar.

La causa más frecuente son las infecciones. La fiebre no es una enfermedad, es un síntoma, al igual que los vómitos, la diarrea, la mucosidad nasal o la tos. No debemos darle más o menos importancia que la que tiene.

Los pediatras valoramos todos los síntomas del niño en su conjunto para emitir un diagnóstico. De entrada, le quitaré protagonismo ya que, la mayoría de las veces, la fiebre, no es el dato clave que nos de el diagnóstico de la enfermedad.

¿Cuál es la mejor forma de tomarle la temperatura a un bebé?

En los lactantes pequeños lo más rápido y fiable es la temperatura rectal con un termómetro digital el cual sólo hay que introducir medio centímetro y comprobaréis como a los pocos segundos pita. A esa temperatura debemos restarle medio grado por lo tanto una temperatura de 38ºC rectal, equivaldrá a 37.5ºC axilar.

En los niños más mayores recurriremos al termómetro digital axilar o a termómetros infrarrojos sin contacto aunque aquí os digo que la variabilidad en función de la calidad del dispositivo. puede ser importante.

¿Y por qué sube la temperatura?

Para defendernos y no es que seamos masoquistas, no. La fiebre no es el enemigo, todo lo contrario, es nuestra primera barrera defensiva para luchar contra las infecciones.

La fiebre activa nuestro sistema inmunitario para fabricar glóbulos blancos y anticuerpos que lucharán contra la infección.

Los virus y las bacterias crecen a temperaturas más bien bajas, en torno a 37ºC. Cuando nuestro organismo detecta un agente extraño, lo primero que hace, es elevar la temperatura para eliminar al gérmen. Yo suelo decirles a los niños de la consulta: “Tu cuerpo sube la temperatura para achicharrar a los virus”.

Si nosotros insistentemente descendemos la temperatura con ibuprofeno, con paracetamol, con baños y con todo lo que está a nuestro alcance, lo que conseguimos es favorecer la multiplicación de los gérmenes porque les damos la temperatura perfecta para ello.

¿Debemos tratar la fiebre de un bebé o de un niño?

No tratamos la fiebre, tratamos el malestar. Es decir, si nuestro hijo tiene 38ºC y está bien, tranquilo y sin malestar, déjale. No le des medicinas, aunque tu madre insista y no pare de dar vueltas por el salón con los ojos como platos reprochándote: ”Estas cosas nuevas que hacéis ahora… no las entiendo

Desabrígale y vigílale. En ese momento su cuerpo se está defendiendo, ya está haciendo su labor.

Si por el contrario tiene 38ºC y además tiene dolor, está muy irritable o la fiebre le da nauseas y vomita; entonces sí es el momento de tratar. Le damos paracetamol porque no se encuentra bien, independientemente de su temperatura.

Cómo bajar la fiebre en un bebé o en un niño

Tenemos las medidas físicas y los antitérmicos.

-Las medidas físicas consisten en desabrigar al niño. Y si digo desabrigar quiero decir justamente eso: quitar ropa. La antigua costumbre de cubrir a los niños con 3 mantas para que “sude la fiebre” es mal remedio. Si les abrigamos, aumentará más la temperatura y se encontrarán peor. Quítale la ropa, déjale fresquito.

-Ofrécele agua con frecuencia; la fiebre tiende a deshidratar a nuestros hijos, por lo que ten a mano siempre la botella de agua.

-Intenta mantener una temperatura ambiente neutra (22-24ºC). Me hace gracia cuando me dicen los padres “No hemos puesto el aire acondicionado por si se resfría”.

Primero: el niño está con fiebre, ya está malito. Lo que haya cogido, ya lo tiene. Segundo: Si estamos en pleno mes de agosto a 35 grados de temperatura, hasta a mí me sube la fiebre.

Sí; puedes poner el aire acondicionado, refresca la casa, refresca al niño.

-Si quieres darle un baño que sea de agua tibia. Nunca fría. Si metéis a vuestro hijo en una bañera con agua fría aumentará aún más su malestar, puede tener temblores y podría subir aún más su temperatura. Recordad que hagamos lo que hagamos se trata de aliviar al niño.

-Si la temperatura es alta (39º o más) o el niño está muy molesto, recurriremos a los antitérmicos: Paracetamol (a partir de cualquier edad) e Ibuprofeno (en mayores de 6 meses).

-Es conveniente empezar siempre por paracetamol, tiene menos efectos secundarios. Lo podemos dar cada 4-6 horas a las dosis recomendadas por tu pediatra según los kilos de peso (no se calculan por edad, si no por Kg de peso).

Pregunta estrella: ¿Es conveniente alternar paracetamol e ibuprofeno? La respuesta es NO. Reconozco que es una práctica muy extendida. Pues bien, esta recomendación no está justificada y tiene más riesgos que utilizar un solo antitérmico a las dosis correctas. En casos puntuales tu pediatra podría recomendártelo.

El bebé ha vomitado el antitérmico, ¿Qué hago?

Si han pasado menos de 15 minutos puedes volver a dárselo, si ha pasado más tiempo no es necesario.

No esperes que le baje la temperatura inmediatamente. “Es que le he dado el paracetamol hace media hora y sigue con fiebre”. No pasa nada, el antitérmico hará su función, pero no es inmediato.

Además, recordad que el organismo seguirá luchando por mantener una temperatura alta para combatir la infección. No os asustéis si sólo baja medio grado; si con ese medio grado el niño ya se encuentra mejor, es suficiente. Recordad: tratamos el malestar.

No os obsesionéis ni viváis con el termómetro pegado a la mano.

¿Fiebre alta es igual a enfermedad grave? ¿Fiebre baja equivale a enfermedad leve?

No siempre. No es así de fácil. Hay enfermedades graves que cursan con fiebres bajas (leucemias, linfomas) y enfermedades leves que cursan con fiebres altas (exantema súbito)

¿Qué son las convulsiones febriles?

Las convulsiones febriles es uno de los cuadros que más asustan a las familias y el principal motivo del temor a la fiebre.

“Vamos a bajarle rápido la fiebre no vaya a convulsionar”– os suena ¿verdad? Sé que asustan muchísimo. Lo sé. Pero ni debemos tener tanto miedo a las convulsiones febriles, ya que es una afección benigna, ni por bajarle la fiebre antes, evitaremos que convulsione.

Lo que debemos tener claro es qué es una convulsión febril, qué debemos hacer y cuál es su pronóstico.

Aquí os recuerdo el post que escribí sobre este tema para que sepáis paso a paso qué debéis hacer ante una convulsión febril. 

¿Es bueno darle al niño algún medicamento antes de ir a la consulta?

Esta pregunta me gusta. Sí, si el niño tiene fiebre alta, superior a 39ºC o presenta malestar. Tengo por costumbre creer todo lo que me cuentan los padres, no hace falta que lo traigáis en plena tiritona con 39.5ºC

“No quise darle nada para que lo vieras”- me suelen decir.

Os creo. Si me decís que ha tenido 40º os voy a creer siempre. Igual que si me decís que ha vomitado, no hace falta ver el vómito. O si me decís que ha tenido diarrea.

“Te he traído las cacas en el pañal para que las veas”- esto también es frecuente. Aunque desde que tenemos móviles con cámara, las fotos son las protagonistas.

He de reconocer que en alguna ocasión, esas imágenes, me han aportado mucha información.

Complicaciones de la fiebre en bebés y niños

Las complicaciones, cuando se presentan no son debidas a la fiebre, son debidas a la enfermedad que origina la fiebre. Lo único que puede provocar la fiebre prolongada, sobre todo en lactantes, es la deshidratación: ofrécele agua con frecuencia. La fiebre por sí sola no produce daño neurológico ni de ningún otro tipo.

¿Produce la fiebre convulsiones en un bebé o en un niño?

La fiebre en sí NO produce convulsiones. Las convulsiones febriles se presentan en un pequeño número de niños que tiene predisposición a padecerlas, sobre todo el primer día de fiebre y cuando esta sube con rapidez. En este caso debéis acudir al centro médico más cercano.

Hay padres que vienen a la consulta en la primera hora de fiebre cuando en la mayoría de los casos aún la enfermedad no ha dado la cara y otros, sin embargo, pecan de prudentes y esperan en sus casas más tiempo del recomendable.

Cuándo acudir al pediatra con un niño con fiebre

  • En lactantes menores de 3-6 meses.
  • Si tiene fiebre más de 24-48 horas en niños menores de 2 años.
  • Si tiene fiebre más de 3 días en niños mayores de 2 años.
  • Si está decaído a pesar de bajar la fiebre, o tiene un llanto muy intenso, irritable.
  • Si rechaza la alimentación o los líquidos.
  • Si aparecen manchas en la piel. Ojo con las manchas rojo vino que al estirar la piel con los dedos no desaparecen. Se llaman petequias y es motivo de acudir a Urgencias.
  • Si observáis alguna circunstancia que vosotros mismos consideréis inusual y os preocupe. No tengáis miedo de preguntar, para eso estamos.

Cuándo acudir a urgencias con un bebe o con un niño con fiebre

  • Temperatura superior a 40º mantenida.
  • Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias…)
  • Dificultad para respirar o para mantenerse despierto.
  • Rigidez de nuca o dificultad/dolor para flexionar el cuello (Pedidle a vuestro hijo que se mire el ombligo. Cuando tiene fiebre a veces tiene una falsa rigidez de nuca, pero si ha bajado la fiebre y el niño es incapaz de mirarse el ombligo, ojo, a urgencias. Os recuerdo el post de las meningitis, no tenéis más que pinchar AQUI)
  • Manchas en piel de color rojo vino o moradas que no desaparecen al estirar la piel.

Soy consciente que tomar la decisión de acudir o no a Urgencias os preocupa. Os comprendo.

Os entiendo porque yo también he tenido que llevar a mis hijos en alguna ocasión a Urgencias. El ser pediatra no te exime de enfermedades, ni de sustos, ni de grandes y pequeñas preocupaciones, creedme.

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Dra. Lucía Galán Bertrand.  Pediatra y escritora.

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Dra. Lucía Galán Bertrand. Pediatra y escritora. Autora de:

Источник: https://www.luciamipediatra.com/verdades-y-mentiras-de-la-fiebre/

La fiebre y los bebés

Qué hacer si el bebé tiene fiebre

La fiebre y los bebés

¿Por qué los bebés tienen fiebre tan a menudo? En los lactantes, la fiebre puede aparecer relativamente deprisa.

Aunque es posible que no la presenten en caso de infección, los bebés reaccionan con fiebre o temperaturas un poco altas a muchos estímulos, como la sed, una manta caliente o un día cálido y soleado, ya que todavía no han terminado de desarrollar la regulación de la temperatura, que es un sistema complejo.

Los bebés presentan una temperatura corporal ligeramente superior a la de los adultos y los niños mayores, que oscila entre los 36,5 y los 37,5 °C. La temperatura corporal del ser humano es más baja por las mañanas y más alta por las noches. En el caso de los bebés, las temperaturas superiores a los 38 °C se consideran altas, pero solo se puede hablar de fiebre a partir de los 38,5 °C.

El sistema de medición adecuado

En los niños, la medición rectal es la forma más precisa y efectiva de tomar la temperatura, a pesar de no resultar muy agradable. Cuando son más mayores, la temperatura puede tomarse en la boca o utilizando un termómetro de oído para obtener una lectura rápida.

¿La fiebre es peligrosa? ¿Cuándo debería ir al médico?

La fiebre es un mecanismo corporal mediante el cual el organismo combate las infecciones de forma más eficaz. Por esta razón, en un principio, la fiebre no se considera como algo negativo, de manera que no debería tratarse en su primera manifestación.

Cuando la temperatura es superior a los 38,5 °C, es necesario llevar al niño al médico para determinar la causa de la fiebre.

Ante la fiebre, ¡mimos y mucho líquido!

Es posible que tu hijo llore más, que necesite comer mucho, que esté más nervioso e inquieto y que dependa más de ti. Observa qué es lo que le hace estar mejor, mantente cerca y préstale toda tu atención. En cualquier caso, necesita tranquilidad, protección y mucho líquido.

¿Cómo se puede bajar la fiebre?

  • Cuando la fiebre sea un poco alta, puedes ponerle compresas en las pantorrillas tras consultarlo con el pediatra.
  • Los preparados homeopáticos, como el fosfato de hierro o la belladona, también pueden ayudar a bajar la fiebre. No obstante, es necesario que lo consultes previamente con el médico, ya que deberá analizar los síntomas antes de prescribirlos.
  • Solo cuando la fiebre sea muy alta puede llegar a ser peligrosa y es posible que solo pueda bajar con medicamentos. En este caso, evita usarlos sin indicación médica y actúa con precaución.

Ten siempre en cuenta lo siguiente:

Las infecciones y la fiebre son importantes para el organismo del niño, ya que ayudan a desarrollar su sistema inmunológico. Por eso, es imprescindible que no intentes combatirlas sin prescripción médica. Los antibióticos solo deben emplearse cuando la fiebre sea realmente peligrosa.

Consejo de la comadrona Christina sobre el fantasma de la fiebre

Es totalmente comprensible que los padres se preocupen y lo pasen mal cuando sus hijos están enfermos. Con la fiebre siempre llega la preocupación porque suele tener muy mala reputación, a pesar de que es una reacción de defensa altamente efectiva del organismo de tu hijo.

Por qué la fiebre no es tan grave:

Mientras la temperatura corporal sube, las bacterias y los virus, enemigas del clima desértico, van debilitándose hasta que mueren. La condición previa para ganar esta batalla es dejar que la fiebre haga su efecto y no intentar bajarla enseguida con supositorios.

Siempre que tu hijo beba bien (muchos niños no comen casi nada si tienen fiebre) y su estado general de salud sea adecuado a la situación, deja que la fiebre haga su efecto, aun cuando el termómetro marque casi los 40 °C.
CONSEJO: Puedes ver si la fiebre ha alcanzado su punto más alto palpando las manos y los pies del bebé.

Si están fríos, la fiebre sigue subiendo y, si están calientes, la fiebre ya ha alcanzado su punto más alto y empieza a bajar.

Este artículo ha sido revisado por nuestro equipo de expertos.

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Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/cuidado-y-salud/la-fiebre-y-los-bebes.html

Cómo bajar la fiebre en niños y bebés – Bupa

Qué hacer si el bebé tiene fiebre

P or lo general, la temperatura corporal de un niño se encuentra entre 36.5°C y 37.5°C. La fiebre en niños es una temperatura corporal por encima de este rango.

  1. La fiebre es una temperatura corporal elevada, sin embargo, no una enfermedad en sí misma, si no un síntoma; por lo general, es provocada por una infección bacteriana o viral.

    Se considera parte de la respuesta natural del cuerpo ante una agresión, generalmente de tipo infeccioso, sin embargo, otros procesos inflamatorios o del sistema hematológico también podrían originarla.

    Las fiebres son comunes en niños pequeños. Tanto si se presenta fiebre en niños como fiebre en bebés, por lo general son provocadas por infecciones virales y desaparecen sin tratamiento. Sin embargo, en ocasiones, la fiebre en niños puede ser señal de una infección más grave, producida por bacterias que requieren un tratamiento específico e intensivo. 

  2. Es importante entender a partir de cuánto es fiebre en niños. Si tu hijo tiene fiebre, su temperatura corporal será superior a 38°C. Se considera fiebre a una temperatura rectal de 38°C o más, o superior a 37.5°C en la axila. Igualmente se considera fiebre en un bebé cuando se eleva la temperatura por encima de esos mismos parámetros.

    Otros signos para saber si un niño tiene fiebre sin termómetro es que se sienten calientes al tacto y pueden tener las mejillas más rosadas. Para confirmarlo, utiliza siempre un termómetro y mide su temperatura corporal teniendo en cuenta qué se considera fiebre.

    Otros síntomas de la fiebre en niños

    Además de tener temperatura alta, también es posible que tu hijo:

    • se sienta cansado
    • luzca pálido
    • tenga poco apetito
    • se muestre irritable
    • tenga dolor de cabeza u otros dolores y molestias
    • no se sienta bien, en general
       

    Convulsiones febriles

    En algunas ocasiones la fiebre en niños puede suponer un aumento repentino de la temperatura corporal provocando ataques espasmódicos que se denominan convulsiones febriles. Durante una convulsión febril, el cuerpo de tu hijo (parcial o totalmente) podría agitarse o contraerse, y los ojos pudieran ponérsele en blanco.

    Aunque las convulsiones febriles pueden ser atemorizantes, no suelen durar más de seis minutos. Inmediatamente después de la convulsión, tu hijo pudiera parecer desorientado, pero podrá recuperarse por completo.

    ¿Cuándo llamar al médico por fiebre en niños?

    En ocasiones, la fiebre en niños puede ser señal de una infección grave. Comunícate con tu médico de cabecera de inmediato, o dirígete al hospital si tu hijo:

    • tiene una somnolencia rara o te resulta difícil despertarlo
    • tiene la piel azulosa o moteada
    • tiene las manos y los pies fríos
    • tiene un llanto agudo más débil que lo normal, o no deja de llorar
    • tiene dificultad para respirar o lo hace muy rápidamente
    • tiene el cuello rígido
    • está vomitando
    • desarrolla una erupción cutánea que no desaparece cuando se presiona
    • tiene un ataque espasmódico

    También debes comunicarte con el médico de cabecera si tu hijo tiene una fiebre que dura más de cinco días.

    Procura siempre asesoramiento médico si tu hijo desarrolla una fiebre inmediatamente después de una operación, o poco después de haber viajado al exterior.

  3. La mayoría de las fiebres son provocadas por infecciones virales comunes que desaparecen solas, tales como el resfriado común. A veces, las causas de la fiebre en niños puede ser algo más grave, por ejemplo, una infección del oído, la vejiga o los riñones. En raras ocasiones, la fiebre pudiera ser señal de una enfermedad grave, tal como meningitis o septicemia.

    En ocasiones, se puede presentar fiebre en niños o fiebre en bebés de 1 año como síntoma de una afección específica, y no como resultado de una infección. Por ejemplo, es posible que ciertos trastornos sanguíneos y autoinmunes ocasionen fiebre. En tales casos, la fiebre en el niño dura más que aquella asociada con una infección.

    Cuánto tiempo puede durar la fiebre en un niño dependerá de qué causa la fiebre, si se trata de una infección vírica o bacteriana, por lo que no hay un tiempo estimado. Por un virus puede la fiebre puede durar entre 2 o 3 días, pero puede variar dependiendo del virus y se puede alargar más incluso.

    Con frecuencia, la fiebre en niños puede ser también un efecto secundario de algunas vacunas infantiles.

  4. Puedes tomarle la temperatura a tu hijo en la boca o en la axila con un termómetro digital, de vidrio o de oído. Los termómetros de mercurio ya no se recomiendan. Esto se debe a que el termómetro podría romperse, y el mercurio, que es una sustancia tóxica, penetrar en el cuerpo de tu hijo.

    Tal vez te resulte más fácil tomar la temperatura en la axila, ya que a tu hijo pudiera serle difícil mantener el termómetro en la boca.

    Sin embargo, ten en cuenta que estas mediciones son menos precisas, debido a que la axila está ligeramente más fría.

    Para tomarle la temperatura a tu hijo de esta manera, colócale el termómetro debajo de la axila, directamente contra la piel, y sostén su brazo con delicadeza contra el pecho.  

    Para tomarle la temperatura en la boca, colócale el termómetro debajo de la lengua por dos o tres minutos.

    Si tu hijo tiene una temperatura que supera los 38°C, el niño tiene fiebre. Si te preocupa, comunícate con el médico de cabecera. Este te preguntará cuáles son los síntomas de tu hijo, y pudiera decirte si el niño necesita ser examinado.

    De ser así, el médico de cabecera le tomará la temperatura a tu hijo, además de medirle el ritmo cardíaco y la respiración. También pudiera hacerte preguntas sobre la historia clínica de tu hijo.

    Podría resultarte útil llevar un registro de la temperatura y otros síntomas de tu hijo, para que puedas brindar le información clara al médico de cabecera.

    En muchas ocasiones la causa de la fiebre en niños puede ser evidente, por lo que quizás no sea necesario realizarle otras pruebas.

    Sin embargo, si la fiebre en el niño persiste más de unos días y la causa no está clara, el médico de cabecera podría también tomarle una muestra de sangre y/o de orina.

    Si al médico de cabecera le preocupan los síntomas de tu hijo, podría remitir al niño a un pediatra (especialista en salud infantil) y, en muy raros casos, solicitar asistencia médica de emergencia.

  5. En la mayoría de los casos, la fiebre de tu hijo se deberá a una infección viral y mejorará por sí sola, pero es recomendable saber cómo bajar la fiebre en casa si no presenta otros síntomas de gravedad. Toma la temperatura a tu hijo con frecuencia. 

    ¿Qué hacer y cómo bajar la fiebre en niños?

    Muchos padres y personas que cuidan niños pasan mucho tiempo tratando de quitar la fiebre al niño o buscan cómo bajar la fiebre en el niño rápidamente.

    Sin embargo, la fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando su hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general. Si tu hijo tiene dificultades para beber, tratar de reducirle la temperatura pudiera ser de ayuda.

    Esto es importante para evitar que tu hijo se deshidrate, lo que pudiera provocarle problemas más graves. A modo de guía, la orina de tu hijo debe tener un color amarillo pálido; si es más oscura, deberá beber más líquidos.

    La fiebre en niños es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando tu hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general

    No lleves a tu hijo a la escuela o a la guardería mientras este tenga fiebre.

    Medicamentos para bajar la fiebre en niños

    Puedes probar con medicamentos antitérmicos para reducir la temperatura de tu hijo, si este se siente muy mal. Los dos medicamentos más utilizados son el paracetamol o el ibuprofeno. No hay uno mejor que otro para bajar la fiebre, ambos medicamentos pueden ser igualmente buenos para bajar la fiebre en niños.

    No le des estos medicamentos para reducir la temperatura si se siente bien en general, ni para prevenir una convulsión febril.

    Es importante que consultes con un médico para asesorarte sobre cómo puedes quitar la fiebre antes de administrar un medicamento para la fiebre en niños y bebés menores de 1 año.

     No le des a tu hijo paracetamol e ibuprofeno juntos. No obstante, si el primer medicamento no ayuda, puedes probar con el otro más tarde.

    Existen numerosos medicamentos que son adecuados para la fiebre en niños, y que pueden comprarse sin receta en la farmacia. Lee siempre el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento de tu hijo, y si tienes preguntas, consulta al farmacéutico.

    Si lo que causa el fiebre de tu hijo es una infección bacteriana, el médico de cabecera puede recetarle antibióticos. Evita la aspirina para tratar la fiebre en niños.

  6. ¿Cómo puedo saber si mi hijo está deshidratado?

    Si tu hijo está deshidratado, pudiera tener la boca seca, la piel pálida y moteada, los ojos hundidos y no tener lágrimas cuando llora. También notarás una disminución de la cantidad y frecuencia de la micción y oscurecimiento de la orina.

    Explicación

    La persona se deshidrata cuando no tiene suficiente agua en el cuerpo. Esto puede suceder si tu hijo tiene fiebre; por eso es importante que verifiques que no muestre señales de deshidratación.

    Las señales de deshidratación son: boca seca, piel pálida y moteada, ojos hundidos, ausencia de lágrimas, manos y pies fríos, así como patrones irregulares de respiración.

    Es posible que adviertas que tu hijo produce menos orina que la habitual (moja menos pañales).

    Un bebé podría, además, tener la fontanela hundida (la zona blanda en la parte superior de la cabeza; puedes palparla suavemente con la punta de los dedos).

    Si tu hijo tiene fiebre, anímalo a beber líquidos regularmente. Si estás amamantando, está bien ofrecerle leche materna.

    Comunícate con el médico de cabecera si piensas que tu hijo muestra signos de deshidratación.

    ¿Es verdad que los niños pueden tener fiebre y convulsiones después de vacunarse?

    Sí, a veces, las vacunas pueden ocasionar fiebre en niños y ataques espasmódicos asociados (convulsiones febriles), pero las probabilidades de que esto suceda son muy pocas.

Embarazo saludable
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