¿Qué hacer si mi bebé me muerde el pezón?

Mi bebé me muerde los pezones cuando mama, ¿qué puedo hacer?

¿Qué hacer si mi bebé me muerde el pezón?

La lactancia es uno de los momentos más importantes del postparto, pero, también, para muchas puede resultar duro.

No se trata de una etapa fácil, ya que pueden surgir distintos problemas, en un cuerpo que todavía se está recuperando de lo meses de gestación y del parto, como pueden ser las grietas en los pezones.

Esto, ya doloroso de por sí, se puede ver complicado si el bebé muerde sin querer los pezones de la madre al tomar el pecho. 

Este hecho puede suponer un gran bache incluso en las lactancias que ya están establecidas. Además, se trata de algo que es tremendamente molesto y, en algunos casos, se convierte en razón de destete, ya que la madre no puede soportar el dolor. Pero, ¿por qué los bebés pueden morder al mamar?

Por qué los bebés muerden al mamar

Cuando son muy pequeños, los bebés pueden morder el pezón de la madre al mamar.divinity.es

No existe una única razón y la mayoría de ellos morderán alguna vez en su vida mientras maman. Las causas podrán ser variadas y dependerán de la edad y del momento.

Los recién nacidos y los bebés muy pequeños pueden morder, o parecer que lo hacen, cuando todavía no tienen dientes.

La razón suele ser un mal enganche al pecho, que hace que, con las encías, se produzcan diversas lesiones en el pezón al intentar extraer la leche.

Cuando los pequeños están bien enganchados, el pezón puede quedar pegado al paladar y la lengua realiza un movimiento ondulante sobre la areola, bombeando la leche, a través del pezón.

También, la salida de los dientes será un momento en el que los niños mostrarán más tendencia a morder, ya que algunos pueden estar molestos y, al igual que muerden sus mordedores o los juguetes, pueden hacer lo mismo con el pezón de su madre.

En cambio, cuando los bebés son más mayores, y tienen en torno ocho o nueve meses, sí que es cierto que pueden morder como una llamada de atención. A estas edades, la lactancia se habrá convertido en un acto totalmente mecánico y habitual y, por eso, dejaremos de estar tan pendientes de lo bebés mientras comen. Y, por tanto, ellos suelen reclamar su atención mordiendo. 

Sí que es cierto que podrán morder de manera voluntaria o totalmente involuntaria.divinity.es

También, puede ser que el pequeño muerda como una especie de juego, ya que la reacción de la madre puede llegar a divertirles. Sí que es cierto que, también, pueden morder de manera involuntaria y, especialmente, cuando se duermen. Será en ese momento cuando se relajarán y cerrarán la boca de golpe, clavando sus dientes. 

Qué hay que hacer para controlar esos mordiscos

Por tanto, es muy posible que la madre esté desesperada y que no sepa cómo hacer para que esto no suceda. Pero, lo cierto, es que podemos encontrarnos con distintos trucos que nos ayudarán a evitar estos molestos mordiscos. 

Hay que tener muy presente que la lactancia materna no tiene que doler y lo mejor será que sea disfrutada por las dos partes.

Si el pequeño acaba de nacer o tiene pocas semanas es muy probable que se trate de un mal enganche. Para modificar esto habrá que consultar con algún especialista en lactancia materna.

Eso sí, en la mayoría de ocasiones se corrige cambiando la postura al dar el pecho y, también, siguiendo unas pautas adecuadas.

Para controlar esos mordiscos, la madre deberá tener una postura corporal correcta.divinity.es

Si el bebé es mayor y muerde para reclamar nuestra atención o, también, porque lo ve como un juego, será muy importante ponerle remedio cuanto antes.

De esta forma, no conviene hacer muchos movimientos o giros bruscos cuando lo haga, aunque sí que habrá que separarlo y explicarle que es no se hace.

También, se tendrá que estar especialmente atento durante las tomas, mirarle y hablarle, para que no tenga necesidad de reclamar nuestra atención.

En el caso de que lo haga de forma involuntaria cuando se va quedando dormido debemos tratar de retirarle el pezón cuando vemos que esto se está produciendo.

Muchos niños se quedan dormidos mientras están tomando el pecho y lo mejor será que se saque el pezón cuando estén adormilados.

Sí que es cierto que, además de los bebés que les hace gracia aquello de morder el pezón, también habrá otros que les produzca miedo la reacción de la madre y que, por eso, no quieran volver a tomar el pecho.

¿Y si deciden no tomar el pecho?

Sí que es cierto que el pequeño puede asustarse y negarse a tomar el pecho.divinity.es

Será muy importante darles mucho cariño y paciencia para conseguir que vuelvan a engancharse.

De la misma forma, será esencial relajarse antes de la toma, hacerle reír, caricias y todo aquello que creamos que puede ayudar.

También, es posible que les resulte más fácil mamar por la noche, cuando están más adormilados. Esta negativa a tomar el pecho puede durar unos días o semanas.

MÁS

Источник: https://www.divinity.es/mamas/por-que-el-bebe-muerde-pezon-be5m_18_3065745152.html

Mi bebé me muerde durante la lactancia. ¿Qué hago?

¿Qué hacer si mi bebé me muerde el pezón?

Un problema relativamente frecuente durante la lactancia, y que a veces puede ser incluso causa de destete y abandono de la misma, es que el bebé empiece a morder el pezón. Esto puede ocurrir de manera puntual (y que tal y como venga, se pase), o mantenerse  en el tiempo, siendo no solamente doloroso a nivel físico, sino también muy frustrante a nivel emocional.

Lactancia y primeros dientes

Hay muchos mitos en torno a la lactancia y la duración de la misma. Uno de ellos es que cuando al bebé le salen los dientes, ya no es necesario continuar con la lactancia.

Esto es algo que no tiene sentido, ya que la leche es el alimento principal del ser humano durante el primer año de vida y es complementario mínimo hasta los 2, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda continuar con la lactancia hasta los 2 años o más. 

¿Por qué suelen morder los bebés?

Que el bebé tenga dientes no es un motivo para destetar, pero sí vamos a ver cuáles son las causas por las que suelen morder al pecho y algunos trucos para solucionarlo:

  • En primer lugar, es muy habitual que coincida con la salida de los dientes. Entonces el bebé se siente molesto y tiene la necesidad de morder. Esto es completamente normal, piensa que en cada salida de dientes sus sensaciones son diferentes y tiene que experimentar.
  • También puede ocurrir si están acatarrados. Si tienen mucha mucosidad y obstrucción nasal que les dificulta la respiración, se pueden ver agobiados mientras toman el pecho y su respuesta puede ser morder.
  • Otra causa también frecuente (sobre todo en bebés y niños y niñas más mayores) son los mordiscos para llamar nuestra atención. Esto ocurre cuando de forma habitual notan que «no estamos presentes» durante la toma. Puede que estemos distraídas, mirando el móvil, hablando con otra persona, haciendo otras tareas… Suelen hacerlo (no de forma consciente) como reclamo, para hacerte saber que ellos están ahí.
  • Otra situación en la que el mordisco se puede dar, es cuando el bebé se duerme al pecho. Hay bebés que justo cuando se están quedando dormidos, cierran fuerte la mandíbula y aprietan el pecho, provocando mucho dolor. 

¿Y qué podemos hacer si empieza a morder de manera habitual?

Si nuestro bebé coge el hábito de morder durante la toma, podemos poner en marcha una serie de recursos:

  • Lo primero (y sé que en ocasiones es difícil) es que debemos evitar gritar o manifestar un dolor intenso. Ellos se pueden asustar mucho ante esta situación y puede que, como consecuencia, tenga lugar una huelga de lactancia (es decir, que rechace el pecho).
  • Lo recomendable es separarlo del pecho a la vez que se le dice: «¡No!» de manera rotunda, firme y seria (pero sin gritar). Una vez retirado se le explica: «no muerdas a mamá que me duele mucho y así no te puedo dar teta» (por ejemplo). Todo esto lo acompañamos con el lenguaje no verbal: que vea en nuestra cara, disgusto, molestia, tristeza o dolor. Después, dejaremos pasar un tiempo prudencial (que dependerá de la edad del bebé: cuanto más pequeño, menos tiempo hemos de esperar; por lo que algunos minutos serán suficientes) antes de volver a ofrecer el pecho. Si llora porque no se lo damos, lo intentamos calmar de otra manera. Cuando esté calmado, le ofrecemos de nuevo el pecho, pero antes de ello les recordamos que «no se muerde a mamá».
  • No tomarlo como un juego. A veces el bebé reacciona como si fuera algo divertido y, aunque le miremos de forma seria, él se ríe. En la medida de lo posible, debemos hacerle entender que no es así, porque es más probable que intente repetir la situación.
  • Estar presentes durante la toma. Darle la mano, mirarle a los ojos, cantarle alguna canción… Que ellos SEPAN que estamos ahí de verdad con ellos, prestándoles atención y disfrutando de ese momento único de conexión.
  • Si está resfriado es recomendable hacerle lavados nasales antes de cada toma.
  • Anticiparse. Cuando el bebé o el niño va a morder, cambia la posición de la boca para poder hacerlo. Al mamar, la lengua la tiene por fuera de la encía y dientes (si tiene) y así no podría cerrar la boca y dar el mordisco, porque se mordería su propia lengua. Por eso, para ello, debe retirar la lengua del pecho antes de hacer el gesto. Es en ese momento (son milisegundos, por eso hay que estar muy atenta), hay que adelantarse y quitarlo del pecho antes de que llegue a morder. Otra recomendación es, en lugar de quitarlo del pecho cuando hace ese gesto de retirar la lengua, hacer el gesto contrario: acercarle más para que automáticamente el bebé se suelte por sí mismo.
  • Cambiar la postura habitual para dar el pecho. A veces esto también funciona, sobre todo si el motivo de los mordiscos es la salida de los dientes. En este caso suele venir bien la postura del caballito: el bebé sentado a horcajadas en la pierna de la madre cogiendo el pecho de frente.
  • En el caso del bebé que se duerme apretando el pecho, se puede probar a introducir el dedo en su boca para romper el vacío o que muerda el dedo en lugar del pecho. También se puede probar a quitar del pecho justo antes de que se quede dormido y terminar de dormirlo de otra forma.

Descubre cuáles son los problemas más habituales relacionados con la lactancia y cómo solventarlos con nuestro Seminario Online «Problemas de Lactancia»

En cualquier caso son necesarias paciencia y perseverancia. Hay bebés que muerden un par de veces y en cuanto llevas a cabo estas recomendaciones dejan de hacerlo. Por el contrario, hay otros que están varios días o semanas, pero en la inmensa mayoría de los casos, con estas pautas, este problema se soluciona. 

Y en tu caso ¿te ha ocurrido? ¿Cómo lo solucionaste? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!

Autor/a

  • Lactancia materna y bronquiolitisDurante la época de invierno la temida bronquiolitis es una enfermedad que afecta a muchos bebés. Normalmente es de carácter leve, pero en ocasiones es necesario el ingreso hospitalario, siendo la causa más frecuente de…
  • Huelga de lactancia: mi bebé rechaza el pechoLa huelga de lactancia es una situación en la que el bebé o niño/a rechaza el pecho (uno, o generalmente los dos), que suele ocurrir de forma repentina e inesperada. Es decir, un bebé que…

Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/mi-bebe-me-muerde-durante-la-lactancia-que-hago/

¿Qué podemos hacer para evitar mordiscos?

Siempre debemos tener presente que la lactancia materna no debe doler y lo ideal es que sea disfrutada por los dos, madre y bebé, por lo que si en algún momento esto no es así, debemos poner solución cuando antes.

  • Si nuestro bebé es recién nacido o de pocas semanas y notamos dolor con las tomas, como si nos mordiese, es probable que se trate de un mal enganche. Debemos consultar entonces con algún especialista en lactancia materna. En muchas ocasiones, se soluciona corrigiendo la postura y con unas pautas adecuadas. En otras, podría tratarse de algún problema anatómico del bebé, como un frenillo lingual corto, que le impida engancharse adecuadamente (pero, en este caso, también hay solución).
  • Si el bebé es más mayor y nos muerde porque reclama nuestra atención o porque lo ve como un juego, es importante que pongamos remedio cuanto antes. No conviene (si podemos evitarlo) gritar o hacer movimientos bruscos cuando lo haga, pero sí separarlo y explicarle que eso no se hace. Debemos estar especialmente pendientes durante las tomas, mirarle fijamente, hablarle, para que no tenga necesidad de reclamar nuestra atención. Es bueno que le coloquemos en la posición tradicional para mamar (los bebés a esta edad son capaces de comer en las posturas más insospechadas). Puede ayudar dejarle un objeto (podría servir también un collar de lactancia) para que se distraiga y no piense en morder. Si a pesar de ello sigue mordiendo, podemos decir «no» cuando lo haga y guardar el pecho, dando a entender que si hace eso no habrá más.
  • Por último, si lo hace de manera involuntaria, durante el sueño o cuando se queda dormido, debemos tratar de retirarle el pezón antes de que se duerma por completo. Muchos niños se quedan dormidos mamando, pero podemos sacarles el pezón de la boca cuando estén adormilados pero no dormidos por completo.

¿Y si hace huelga de lactancia tras un mordisco?

Hemos comentado que, al ver nuestra reacción tras un primer mordisco, a algunos bebés les divierte y quieren repetirlo. Otros, sin embargo, se asustan tanto que no quieren volver a mamar y comienzan una auténtica huelga de lactancia, un rechazo repentino a mamar.

Obligarles a comer no debemos (y, por otro lado, es prácticamente imposible), así que nos queda armarnos de cariño y paciencia para conseguir que vuelvan a engancharse. Relajarse antes de la toma, hacerles reír, caricias, que nos acaricien ellos… puede ayudar. A veces rechazan la posición de mamar tradicional y prefieren mamar de pie o a caballito.

También es posible que les resulte más fácil mamar por la noche, cuando están adormilados. Esta «huelga de lactancia» puede durar unos días o algunas semanas, y luego los bebés vuelven a mamar con normalidad.

En el caso de que no nos vacíen el pecho por completo o hagan menos tomas de lo habitual, podemos extraernos leche nosotras para garantizar la producción e incluso, en caso necesario, ofrecérsela en vaso o biberón.

En Bebés y más | Once problemas frecuentes durante la lactancia materna y cómo solucionarlos, según una consultora de lactancia

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/mi-bebe-me-muerde-pezones-cuando-mama-que-puedo-hacer

Lactancia Materna: Mi bebé me ha mordido ¿Qué hago?

¿Qué hacer si mi bebé me muerde el pezón?

Los bebés no tienen por qué morder el pecho (aunque tengan dientes) porque para mamar no aprietan la mandíbula contra el pezón, en realidad lo presionan con la lengua y contra el paladar, así que una mamá que da el pecho no debería temer que su hijo le mordiera (a pesar de los comentarios de la gente).

Sin embargo, de vez en cuando he visto mamás que se han quejado de que sus hijos les muerden o les han mordido alguna vez.

¿Cuándo muerde?

Algunos bebés contraen la mandíbula al quedarse dormidos y cierran los maxilares atrapando el pecho y la mamá puede interpretarlo como que le ha mordido. En realidad el bebé no ha tenido ninguna intención de morderle ni de hacerle daño.

Por esto es tan importante saber si el bebé ha «mordido» al quedarse dormido al pecho o en cualquier momento del día estando despierto, porque no es lo mismo.

En el caso de los bebés que cierran la mandíbula al dormirse, se puede solucionar intentando que el bebé no se quede totalmente dormido con el pecho en la boca.

En el caso de los bebés que muerden estando despiertos, los motivos pueden ser diversos:

– Le están saliendo los dientes

– Están rabiosos, frustrados o enfadados por alguna situación

– Están hiperexcitados y necesitan descargar la sobrecarga

– La mamá está ausente mientras le da el pecho: viendo la TV, hablando por teléfono, etc.

– La mamá está enfadada y el bebé nota la tensión

– El bebé no quiere mamar pero su mami le insiste para que tome pecho (quizás no tiene hambre o está jugando distraído)

Generalmente, detrás de un mordisco de un bebé estando despierto, suele haber un motivo emocional (excepto en la salida de los dientes) y lo mejor para resolver esta situación es encontrar la causa real para poder acompañar al niño y que deje de morder.

Los bebés están en plena etapa «oral» lo que significa que obtienen placer por la boca con la succión pero también sueltan su rabia y su estrés por la boca. Si un bebé está frustrado o rabioso, seguramente morderá para soltar su tensión (por eso hay tantos pequeños que muerden en la guardería).

¿Qué se puede hacer?

Algunas mujeres gritan y separan al bebé del pecho para indicarle que eso no se debe hacer. Lo cierto es que eso, aunque puede ser efectivo, no resuelve el problema de verdad porque no indaga la causa real del mordisco.

Sé que se suele recomendar decir un NO fuerte y rotundo para evitar que el bebé muerda y sé que a veces funciona, pero generalmente el bebé se asusta frente a esa respuesta de su madre y realmente no resuelve el miedo o la rabia que el bebé está padeciendo.

[Tweet «El NO rotundo cuando un bebé muerde tu pecho puede asustar al bebé y hacerle llorar»]

¿Entonces qué hacemos?

– Buscar la causa del mordisco. Cuando hay una buena comunicación entre la mamá y el bebé esto suele ser más fácil. Quizás hemos empezado a trabajar o acaba de nacer su hermanito y nuestro hijo «está enfadado con nosotras».

– Si el mordisco está relacionado con la salida de los dientes no hay que darle importancia porque seguramente no lo volverá a hacer o dejará de hacerlo en unos días.

– Explicarle que nos duele y ofrecerle alternativas para morder: peluches, pelotas blanditas, etc.

– Estar pendiente del bebé mientras le damos el pecho. Dejar la TV y el teléfono para otro momento.

– Hacer un masaje en las mandíbulas del bebé y en las encías (si se deja) antes de mamar.

– Acariciar al bebé y hablarle mientras mama, recordando los momentos en los que era un recién nacido y su ternura nos embargaba.

– Retirar el pecho si notamos que va a morder. A veces si estamos atentas, podemos detectar cuándo va a dar un mordisco y podemos retirar el pecho suavemente con un dedo o bajando su mandíbula.

– Si notamos que muerde en determinadas circunstancias (al despertarse o en una determinada postura) intentar no darle el pecho en esos momentos.

– Dar el pecho en un lugar tranquilo, a ser posible en penumbra para evitar sus distracciones y las nuestras.

Mi experiencia

Mi hija mayor no me mordió nunca pero mi hija pequeña me mordió dos veces en dos momentos distintos. La primera vez fue cuando le estaban saliendo los dientes y me mordió cuando se estaba quedando dormida al pecho, así que se juntaron dos motivos distintos.

La segunda vez fue cuando la empecé a llevar a una escuela infantil que al final no resulto ser lo que yo pensaba. De hecho, la cambiamos de escuela al mes siguiente y dejó de morder.

¿Y vosotros qué habéis hecho si vuestro bebé os ha mordido?

Источник: https://www.maternidadcontinuum.com/2012/11/lactancia-materna-mi-bebe-me-ha-mordido-que-hago/

La etapa de los mordiscos durante la lactancia

¿Qué hacer si mi bebé me muerde el pezón?

Casi todas las mamis van a sufrir algún mordisco durante el curso de la lactancia. Hay quien opina que esa etapa marca el momento del destete y que si ya tiene dientes, es el momento de dejar de tomar el pecho.

La realidad es que desconocemos la edad del destete en los humanos, ya que estamos condicionados por la sociedad y la cultura en la que vivimos.

Pero si buscamos ayuda en otras disciplinas: antropología, historia, etnología, etología… descubrimos que el destete en los humanos se debería producir entre los dos años y medio y los siete. Así pues, aún y con dientes, los bebés pueden seguir tomando el pecho.

Los mordiscos son una situación habitual que puede formar parte de la lactancia y tan solo es necesario aprender a frenar el proceso y reconducir la situación para volver a disfrutar de la lactancia. Y es importante ponerle freno rápidamente ya que si no se hace a tiempo, la situación se puede complicar y, en ocasiones, puede significar el final prematuro de la lactancia.

Mi bebé me muerde cuando se queda dormido

A pesar de que todo son mordiscos, podemos diferenciarlos en dos tipos: los mordiscos voluntarios y los mordiscos involuntarios, y cada tipo tiene soluciones diferentes.

Los mordiscos involuntarios se producen cuando el bebé se duerme o se relaja mientras mama y cierra la boca de manera brusca.

Es una situación que también se puede experimentar antes de que el bebé tenga dientes, o también si presentan dificultades de succión o agarre.

En estos casos, el bebé va a buscar maneras de conseguir la leche que necesita y es posible que no se agarre del todo bien y puede dañar el pezón al cerrar la boca, simplemente por la presión que realiza con la encía.

La salida de los dientes puede ocasionar indeseados mordiscos nocturnos. En estos casos, hay que tener paciencia e intentar retirar el pecho justo en el momento adecuado (cuando están bastante dormidos) para que no se queden con el pezón dentro de la boca.

Hay madres que colocan el dedo entre los dientes del bebé y el pecho cuando el bebé se va durmiendo; así, si el bebé cierra la boca, el mordisco se lo lleva el dedo que siempre duele menos que en el pecho.

En este caso, no se puede hacer mucho por reconducir la situación. Con el tiempo, a veces es cuestión de días o semanas, dejará de hacerlo sin más.

¿Qué hacer cuando los mordiscos son un juego?

Esta situación suele ocurrir sobre los 8 o 9 meses aproximadamente. Todo suele empezar con una situación accidental, el bebé cierra la boca y muerde, a lo que la madre reacciona. Este hecho le sorprende y le fascina e inicia un “juego”. Cuando el bebé muerde y mira a la madre, se ríe, espera una reacción.

En este sentido, es importante, a menos que nos pille desprevenidas, intentar no chillar ni apartar al bebé de manera brusca. Tampoco hay que reír, los mordiscos duelen pero, cuando los ves con esa cara de pillines, se te puede escapar una sonrisa y eso fomenta el juego: te muerdo a ver qué pasa.

La neutralidad, en la medida que sea posible, es la mejor opción para terminar con esta desagradable situación.

Antes de seguir, quiero dejar claro que los bebés no son manipuladores, no muerden para fastidiar ni para hacernos daño a propósito. Esta es una situación muy habitual, que tiene que ver con la maduración del bebé, que va descubriendo el mundo que le rodea y que, como muchas otras cosas, pasará.

Para evitar que siga pasando es necesario volver a centrarse en la toma; hablar con el bebé, jugar, no perder el contacto visual… muchos mordiscos se producen por un reclamo de atención.

Tenemos que reconocer que a medida que pasan los meses y la lactancia, la normalizamos como una acción casi mecánica y hacemos otras cosas mientras el bebé mama; estamos menos pendientes de lo que hacen.

Si dejamos todo lo que hacemos para estar más atentas al bebé, es posible que no nos muerda.

Es muy importante recolocar al bebé de nuevo al pecho como si fuera un recién nacido durante las primeras semanas de lactancia, es decir: muy pegado al pecho, intentar que abra mucho la boca poniéndola como un “león” y colocarlo en una postura “clásica”, es decir, nada de mamar de pie, de lado o haciendo el pino puente… Hay que evitar que ponga boca de piñón como si succionara un espagueti porque con esa boquita cerrada es muy fácil morder.

Contar con la ayuda de juguetes o leer un cuento, para intentar que estén relajados y no piensen en los mordiscos.

Lo he intentado y sigue mordiendo

Si, a pesar de todo lo anterior, sigues recibiendo mordiscos, hay que ir un poco más allá. Porque si comenzamos a dar el pecho con miedo o tenemos dolor mientras amamantamos, esa lactancia tiene fecha de caducidad.

Aquí te damos algunas ideas para conseguir que deje de morder, siempre de la forma más respetuosa posible. Es mejor que la toma sea breve y evitar que el bebé se aburra o se relaje demasiado.

Avisarlo antes de empezar: “si muerdes, no hay teta”.

Y sobre todo ensayar una cara y un tono de voz lo más neutro posible para recordar al pequeño que la teta no se muerde.

En otras ocasiones, “guardar” el pecho es más que suficiente para que lo entiendan. Se evita seguir con la toma y se informa al bebé de manera pausada y relajada que si sigue mordiendo no hay teta.

Si a pesar de todo sigue mordiendo, la solución pasa por separarse del bebé, dejarlo en un sitio seguro y salir de su campo de visión para poder llorar o gritar. Hay que evitar hacerlo delante de ellos.

Mi bebé me mordió y grité… ahora no quiere mamar ¿Por qué?

Es una situación bastante habitual que un bebé no quiera mamar después de este tipo de experiencias. Literalmente se asustan y no quieren repetir el incidente por lo que dejan de mamar. Rechazan el pecho y todo contacto con él.

Este tipo de destete/huelga puede ser temporal. No es lo ideal que un bebé de menos de un año se destete, así que con un poco de empeño el bebé suele volver a mamar. Tan solo es necesario no forzarle a mamar, debe tener el pecho a pedir de boca pero no debemos ofrecer de manera directa ni ponerle en posición para mamar, especialmente si esto le incomoda.

Es mejor “seducir”, intentar que se relaje cerca del pecho, que se reenamore… y, para eso, lo ideal es hacerle reír mucho, bañarse con él, hacerle cosquillas… y esperar, tener paciencia.

Estos destetes/huelgas pueden durar de unos días hasta un mes. Dependiendo de lo que queramos hacer y de lo que coma el bebé, puede ser recomendable y necesario sacarse leche para ofrecer en otro recipiente y evitar cualquier dificultad con el pecho y una bajada excesiva de producción.

¿Y cómo curo la herida?

Estas heridas se infectan con mucha facilidad. Es vital que mantengas la higiene sobre estas heridas, realizando una limpieza a fondo dos o tres veces al día con agua y jabón neutro y secando la herida dando toques.

Si la herida va a peor no dudes en consultar con tu comadrona o ginecólogo para que te recete una crema antibacteriana tópica que acabará de curar y cerrar la herida.

LactApp es la experta en lactancia en tu bolsillo. Una app GRATUITA que puede dar respuesta a cualquier duda de lactancia. Lo que la diferencia de cualquier otra aplicación es que las respuestas que te da tienen en cuenta la edad y el peso de tu bebé, y tu estado, para que la información que obtengas sea lo más acertada posible.

Источник: https://blog.lactapp.es/la-etapa-los-mordiscos-la-lactancia/

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: