Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

Cómo detectar la alergia en niños de 0 a 36 meses

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

La alergia es una reacción patológica del sistema inmune del organismo –que, en condiciones normales, se encarga de proteger ante las infecciones y los tumores- caracterizada por una respuesta inflamatoria exagerada ante algunos estímulos (o antígenos) que son inocuos y perfectamente tolerados por la mayor parte de la población.

Dicha respuesta inmunológica exagerada es perjudicial para el organismo y puede ser aguda o crónica y más o menos intensa, según cuál sea el órgano o tejido donde se desarrolla la alergia o respuesta inmunitaria anómala.

¿Cómo se manifiestan las alergias?

Sus manifestaciones son muy variadas: en la dermatitis atópica, la urticaria o el angioedema, la piel es el órgano afectado o «diana». En el caso de las rinitis alérgicas o en el asma bronquial es el sistema respiratorio el afectado, mientras que en los casos más graves, como en el «shock» anafiláctico, afecta a todo el organismo y puede conducir a la muerte.

Causas de la alergia

Aunque se conocen muchos de los mecanismos inmunológicos que tienen lugar durante las reacciones alérgicas y cuáles son muchos de los factores desencadenantes, la causa última de la alergia no está totalmente aclarada en la actualidad. Sabemos que hay factores genéticos y hereditarios.

Se ha podido demostrar que existe una clara predisposición familiar: si los dos progenitores sufren patología alérgica, existen por lo menos un 50% de probabilidades de que un niño sea alérgico.

La exposición a diferentes agentes antigénicos (que estimulan las reacciones inmunológicas de tipo alérgico) y la posterior sensibilización del organismo son los determinantes para que se inicie el proceso alérgico y puede ser por distintas vías: digestiva, cutánea, respiratoria.

¿Cuándo debemos sospechar una alergia?

  • Si aparecen lesiones en la piel como vesículas, pápulas (o habones), hinchazón u otras, que provoquen picor o escozor.
  • Rojeces o lesiones que cambian de localización y provocan picor o escozor.
  • Hinchazón o tumefacción de la piel, especialmente si afecta a labios o párpados.
  • Rinitis, conjuntivitis o picor en boca o garganta, con o sin manifestaciones de malestar general.
  • Tos continua o persistente, mucosidad excesiva, sibilancias o «pitidos» al respirar, especialmente si son repetidos o persistentes; sensación de ahogo, insuficiencia respiratoria.
  • Hipotensión arterial, colapso.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

  1. Si se demuestra un incremento de los niveles de inmunoglobulina E en un análisis de sangre.

  2. Al dar positivo en los tests cutáneos (inyección intradérmica o contacto sobre la piel de diferentes sustancias o alérgenos que desencadenan una respuesta inflamatoria).

  3. Por los tests de provocación (evaluación de los síntomas que aparecen después de administrar el fármaco o alimento a estudiar).

¿Cómo prevenir la alergia?

  • La lactancia materna puede actuar como medida preventiva general en caso de predisposición alérgica.
  • Evitar la exposición al polvo doméstico (peluches, exceso de alfombras, moquetas, etc.)
  • Correcto entrenamiento de los familiares y cuidadores de los niños afectos de alergia alimentaria a leer la composición de cualquier alimento comercializado.
  • Medicación específica (antihistamínicos, mediadores de la inflamación, vacunas o inmunoterapia) en algunos casos, como tratamiento preventivo «de base».

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE ESTE TEMA:

1. Si yo soy alérgica a los ácaros, ¿es posible que mi niña pueda serlo también?

Si, la predisposición alérgica tiene una base genética. Si los dos padres lo son, la probabilidad de que sus niños lo sean es superior al 50 %.

2. Mi hijo de 7 años tiene alergia a los frutos secos: ¿es peligroso?

Puede serlo, en algunos casos. La alergia alimentaria puede tener manifestaciones clínicas variadas, algunas más severas que otras, pero, concretamente, es frecuente con los frutos secos la anafilaxia o el angioedema, que son las reacciones más graves e inmediatas. Habla con tu alergólogo para llevar siempre el tratamiento adecuado y poder actuar con rapidez.

3. ¿Cómo puedo saber si una alergia es grave?

Si existe edema o hinchazón de la piel –que suele empezar en párpados y labios-; si existe tos, pitidos o dificultad al respirar; si hay palidez, mareo, sudoración o disminución de la conciencia; si existe antecedente de reacción grave o anafilaxia. En estos casos, más vale actuar rápidamente y acudir sin demora al centro médico más cercano.

4. ¿Qué tratamiento debo administrar ante una alergia intensa? ¿Es suficiente con un antihistamínico por vía oral?

Si el niño tiene riesgo de un cuadro de anafilaxia, debería llevar un brazalete identificador o similar, aprender a reconocer los síntomas e ir provisto de un kit de adrenalina autoinyectable que sepas utilizar (tendrás que enseñarle en cuanto tenga la edad suficiente para aprender). Cualquier responsable del niño, dentro y fuera de su domicilio, también debe ser adiestrado en el uso de este tipo de kits.

5. Mi marido es alérgico a múltiples alimentos y es muy maniático con lo que come. Ahora a mi niña la han diagnosticado de alergia al kiwi y a las nueces y tengo miedo de que le pase sus propias manías ¿es necesario ser tan estricto?

En caso de existir alergia a los alimentos, debes acostumbrar al niño/a a leer la composición de los mismos y a reconocer los componentes que deberá evitar.

6. Si mi bebé es alérgico a los insectos, ¿qué debo hacer como prevención?

En caso de alergia a las picaduras de insectos, tendrás que evitar entrar en contacto con situaciones de riesgo: evitar llevar ropas de colores vivos, usar colonia, etc.

En los casos difíciles de prever, como en las alergias a las picaduras –por ejemplo de abeja, que puede ser más grave-, tu pediatra te aconsejará un estudio por el alergólogo por si debe ser admitido en un programa de inmunoterapia específica.

7. Mi niño tose sin parar y mi pediatra dice que puede ser alérgico y que le haga pruebas. ¿No es muy pequeño con 1 año?

Si hay síntomas respiratorios persistentes, en ausencia de fiebre, sea rinitis, tos o bronquitis asmática, la causa puede ser alérgica y puede ser que las pruebas específicas ya sean positivas. Consulta con un alergólogo infantil.

8. Mi hijo tiene rinoconjuntivitis alérgica y ahora empieza con «pitidos» como si fuera asma. El pediatra ha recomendado cortisona nasal ¿No es muy fuerte?

La rinitis alérgica bien tratada puede ayudar a controlar síntomas respiratorios como el asma alérgico, aunque el uso de broncodilatadores en aerosol pude ser necesario si hay muchas sibilancias. Consulta con tu pediatra y/o neumólogo o alergólogo infantil.

9. Mi niño es alérgico a los ácaros del polvo. Ahora me han recomendado un tratamiento diario por vía oral para prevenir el asma. ¿Es eficaz?

Probablemente se trata de inmunomoduladores, que son fármacos que actúan como mediadores de la respuesta inflamatoria y son efectivos en muchos casos de asma. Consulta con tu pediatra y/o neumólogo o alergólogo infantil sobre la duración del tratamiento, generalmente bien tolerado, y sus efectos secundarios.

10. Mi hijo de 6 años utiliza el aerosol para el asma muy a menudo ya que es alérgico a varias cosas. ¿Puede utilizarlo directamente sin cámara, ya que es experto en aerosoles y lo hace muy bien?

No. Es recomendable utilizar cámaras espaciadoras adecuadas para cada edad, para que el medicamento se distribuya en todos los bronquios y no solo en boca y garganta con el aerosol directamente en la boca.

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Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/cuidados/articulo/como-detectar-la-alergia-en-ninos-de-0-a-36-meses

Shock anafiláctico: cómo actuar

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

En presencia de una sustancia alergena, el organismo del niño se comporta como si se encontrase frente a un enemigo, es decir, desencadena las propias «defensas», produciendo histamina. Los capilares se dilatan y se produce una baja de la presión, los bronquios se estrechan y provocan asfixia, aparecen reacciones sobre la piel, la garganta se hincha y, a veces, el niño tiene diarrea.

En la mayor parte de los casos, estas reacciones no son alarmantes.

Sin embargo, en algunas ocasiones, el efecto puede manifestarse de un modo extremadamente rápido y violento, y puede producirse un shock anafiláctico en el niño.

 También denominado anafilaxia, el shock anafiláctico, por tanto, es una reacción alérgica violenta que pone en peligro la vida del niño.

Cómo se manifiesta

El shock anafiláctico se inicia cuando el sistema inmunitario del pequeño reacciona a una sustancia inofensiva como si se tratara de una amenaza seria. Esto hace que el cuerpo libere sustancias, como la histamina, que desencadenan una serie de síntomas, que pueden poner en peligro la vida del niño.

Los síntomas suelen aparecer transcurridas unas dos horas de que el niño haya estado expuesto al alergeno. Sin embargo, en algunos casos, los síntomas pueden aparecer al cabo de pocos minutos y, en otros, pasadas unas cuatro horas.

Éstos son algunos de los síntomas más destacados.

  • La piel de los labios o de la cara se inflaman. La piel aparece también pálida o azulada y el niño empieza a sudar.
  • El niño tiene silbidos en el pecho y dificultades para respirar.
  • Sufre taquicardia.
  • También puede sufrir desmayos y llegar a perder el conocimiento.
  • Pueden producirse episodios de vómitos, cólicos y diarrea.

Sustancias que pueden desencadenarlo

Las sustancias que pueden desencadenar una anafilaxia pueden ser numerosas. Sin embargo, éstas son las más comunes.

Determinados alimentos. Por ejemplo, destacan el huevo, el trigo, algunos frutos secos como los cacahuetes, la leche, etc. También algunos colorantes utilizados en la alimentación.

  • El látex utilizado en la fabricación de algunos productos.
  • Fármacos. Especialmente, los de la familia de la penicilina.
  • Las picaduras de algunos insectos o de algún animal marino.

Cómo actuar en caso de shock anafiláctico

  • En primer lugar, hay que telefonear al 112 y llamar a una ambulancia.
  • Mientras tanto, ayuda al niño a colocarse en la posición que más alivie su dificultad respiratoria.
  • Después, háblale con calma y tranquilízale, mientras esperas que llegue la ambulancia.
  • Si el niño pierde el conocimiento, ábrele las vías respiratorias y comprueba su respiración. Si respira, colócale en la posición de recuperación. Si no lo hace, realízale el boca a boca y un masaje cardíaco.
  • Si el niño tiene su propia medicación, ayúdale a administrársela o, si se está habituado, dásela tú mismo.
  • Cuando llegue la ambulancia, seguramente le administrarán al niño una inyección de adrenalina. La adrenalina detendrá la reacción en pocos minutos, pues que el corazón lata más rápidamente, relaja los músculos del canal respiratorio, reduce la hinchazón, mejora el flujo de la sangre y del cerebro.

Cómo administrar un autoinyector

El niño que sufre una alergia conocida puede disponer de su propia medicación en caso de ataque. Normalmente, el fármaco está en forma de jeringa o de autoinyector de epinefrina (adrenalina), prescrito específicamente para el pequeño.

  • En primer lugar, inyecta la medicación en el muslo a través de la ropa.
  • Sujeta el inyector con los dedos y extrae el capuchón protector.
  • Sujetando el inyector con el puño, coloca el extremo negro firmemente sobre el muslo del niño, para administrar la medicación.
  • Frota el punto de la inyección.

Cómo prevenir un shock anafiláctico

  • Lo primero que hay que hacer es evitar las sustancias que puedan causar estas reacciones alérgicas graves.
  • Si tu hijo es alérgico a algún alimento, es importante leer atentamente las etiquetas y estar muy alerta en el caso de que salgamos fuera a comer.
  • Si la alergia es a la picadura de algún insecto o animal marino, hay que evitar acudir a lugares donde pueda encontrárselos.
  • Si la alergia ya está detectada, es importante que el niño lleve siempre consigo la inyección de adrenalina. No es necesario esperar a que desarrollen los síntomas. Es importante aplicársela lo antes posible.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/ninos/salud-bienestar/enfermedades-nino/shock-anafilactico-1850

Anafilaxia y shock anafiláctico en niños: por qué se produce, qué síntomas presenta y cómo debemos actuar

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

Las alergias son muy comunes entre la población infantil. De hecho, según cifras de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), se estima que hasta un 35% de los niños de países desarrollados presenta alguna alergia; dato que podría aumentar hasta un 50% en las próximas décadas.

Aunque afortunadamente, en la mayoría de los casos los síntomas de alergia no llegan a comprometer la vida del paciente, existen dos situaciones graves que deben ser reconocidas y atendidas de inmediato: la reacción anafiláctica (anafilaxia) y el shock.

Te explicamos en qué consisten, qué alérgenos pueden desencadenarla y cómo debemos actuar si se presentan.

La alergia es una respuesta exagerada del organismo ante una sustancia inofensiva para la mayoría de las personas, pero que el sistema inmunitario del alérgico identifica como un «enemigo» contra el que hay que defenderse.

Las alergias pueden tener diversos desencadenantes. En la infancia son más comunes las alergias alimentarias, siendo la alergia a la leche, al huevo y a los frutos secos las mas habituales, y las alergias a sustancias como pólenes, pelo de animales y picaduras de insectos.

Los síntomas de una alergia son muy diversos y varían de una persona a otra, pudiendo llegar a ser muy graves. Entre los síntomas más comunes destacan:

  • Síntomas respiratorios (rinitis, estornudos, picor de nariz, mocos, congestión, dificultad para respirar, tos, presión en el pecho…)
  • Síntomas cutáneos (urticaria, granos, picor, dermatitis, enrojecimiento, hinchazón…)
  • Síntomas digestivos (diarrea, vómitos, malestar…)
  • Otros síntomas (conjuntivitis, hormigueo en la boca, lengua y labios…)

Anafilaxia y el shock: qué son y qué puede provocarlos

La anafilaxia es una reacción alérgica que afecta a dos o más sistemas del organismo. Puede ser potencialmente grave, y si los síntomas evolucionan podría desencadenar un shock anafiláctico, que implica la afectación del sistema circulatorio y supone riesgo de muerte

Casi cualquier sustancia que provoque una alergia también puede acabar desencadenando una anafilaxia, aunque en el caso de los niños, los alérgenos con mayor frecuencia implicados son:

  • Los alimentos, especialmente la leche, el pescado y marisco, ciertas frutas, frutos secos y legumbres
  • Veneno de himenópteros, especialmente abejas y avispas
  • Ciertos medicamentos, como antibióticos, antiinflamatorios, anestésicos generales, vacunas antiinfecciosas y vacunas antialérgicas

Síntomas de una anafilaxia

Según podemos leer en la web de AEPNAA, los síntomas de una anafilaxia se presentan poco tiempo después que el organismo entre en contacto con el alérgeno (aunque excepcionalmente pueden demorarse unas horas) y van evolucionando de forma rápida en poco tiempo.

  • Los síntomas iniciales más característicos son el picor en palmas y plantas de las manos y pies, en los pabellones auriculares y en la nariz, los estornudos, sensación de hormigueo, intranquilidad y malestar general.
  • Después pueden ir apareciendo otros síntomas más graves como picor o sensación de opresión en la garganta, dificultad para tragar, cambios en la voz o ronquera, tos, sensación de ahogo, presión en el pecho, picor e hinchazón en lengua, labios y paladar, dolor abdominal, vómitos…
  • Cuando el sistema cardiovascular se ve afectado, los síntomas que se presentan son de extrema gravedad, y se caracterizan por dolor torácico, desmayo, palpitaciones, bajada de la tensión arterial y pérdida del conocimiento (shock).

Según datos de AEPNAA, la mortalidad como consecuencia de una reacción alérgica grave se sitúa entre el 0'05 y el 2%, y si bien son tasas bajas, se trata de muertes que podrían evitarse reconociendo los síntomas a tiempo y sabiendo cómo actuar.

Ante una anafilaxia, cada segundo cuenta: así debes actuar

Si el niño sufre una reacción alérgica grave, lo primero y principal es que los adultos que le acompañen sepan reconocer de inmediato los síntomas, pues ello permitirá una actuación temprana.

Según SEICAPP, una de cada cinco reacciones anafilácticas en niños tienen lugar fuera de la vivienda, por lo que es fundamental que tanto el colegio, como los familiares y amigos sepan reaccionar

Esto es lo que debes hacer, según la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAPP):

  • Jamás dejes al niño solo. Busca ayuda en personas que estén cerca y avisa por teléfono a los servicios de emergencia
  • Es frecuente que las personas que tienen una alergia diagnosticada lleven siempre encima por indicación médica un autoinyector de adrenalina. En este sentido, si tu hijo es alérgico jamás debes olvidar esta medicación en casa, y ante la sospecha de estar sufriendo una reacción alérgica grave debe aplicarse lo antes posible. Se ha demostrado que cuanto más retraso haya en la administración de adrenalina, más resistente será la anafilaxia al tratamiento.

La adrenalina autoinyectable tiene forma de bolígrafo y su aplicación es muy sencilla. Debe administrarse la inyección en la cara externa del muslo, teniendo en cuenta que la aguja es capaz de penetrar la ropa, por lo que no será necesario perder tiempo desvistiendo al niño para inyectársela.

Una vez inyectada la adrenalina, desde la web de Mayo Clinic nos recomiendan acostar al niño de lado (y así evitaremos que se atragante si vomita) y aflojarle las prendas de ropa que pueda tener más ajustadas. En todo momento hemos de vigilar que esté respirando bien y si no es así proceder a practicarle la reanimación cardiopulmonar hasta que lleguen los servicios de emergencia.

Ante una reacción anafiláctica hay que tener muy presente estas premisas básicas:

  • Después de la reacción los síntomas pueden volver a aparecer. Por ello, aunque creamos que el paciente ha mejorado tras administrarle la adrenalina, es imprescindible llevarle de inmediato a un hospital, donde permanecerá en observación durante varias horas
  • Ante una reacción alérgica jamás debemos esperar a ver qué ocurre, o creer que los síntomas podrían acabar desapareciendo pos sí solos
  • Los corticoides y antihistamínicos son medicamentos a menudo utilizados para aliviar los síntomas de alergia, pero en ningún caso deben sustituir a la administración de adrenalina, pues su efecto es más lento

¿Qué debes tener en cuenta si tu hijo es alérgico?

Si tu hijo sufre alguna de las alergias que con mayor frecuencia se asocian a la anafilaxia, debes saber que:

  • Aunque las reacciones sufridas con anterioridad hayan sido leves, eso no garantiza que en un futuro vayan a seguir siéndolo, por lo que jamás debemos confiarnos o bajar la guardia
  • La cantidad de alérgeno que hace falta para desencadenar una anafilaxia puede variar de una persona a otra. Por ejemplo, hay personas con alergias alimentarias que reaccionan incluso con las cantidades más pequeñas de alimento
  • Los valores IgE no guardan relación con los síntomas: hay niños con valores IgE bajos que pueden experimentar reacciones alérgicas muy graves
  • Si tu hijo ha padecido ya una anafilaxia, el riesgo de volver a sufrirla aumenta
  • Si tu hijo tiene una alergia alimentaria y además ha sido diagnosticado de asma, el riesgo de sufrir reacciones graves al alimento que le provoca alergia es mayor

Prevalencia de anafilaxia en niños

Un estudio llevado a cabo en EEUU confirma un aumento en los últimos años de las cifras de anafilaxia provocada por alimentos, especialmente frutos secos. Según esta investigación, las visitas a urgencias por este motivo aumentaron un 214% entre los años 2005 y 2014, sobre todo en niños menores de dos años.

La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica también ha constatado este aumento. Según sus estimaciones, los ingresos hospitalarios por reacciones alérgicas graves se ha multiplicado por siete en los últimos diez años.

En nuestro país, un estudio realizado por el Hospital Fundación Alcorcón (Madrid), alertó de que unas 113 personas por cada 100.000 habitantes sufren al año una anafilaxia, aumentando en un 50% el número de casos resgitrados entre 2005 y 2011.

Si bien existen pocos datos sobre su frecuencia, desde AEPNAA alertan de que las reacciones graves por alimentos afectan principalmente a adolescentes y jóvenes, y que la incidencia en niños está creciendo

Fotos | iStock

Más información | SEICAPP, AEPNAA

En Bebés y Más | Cómo saber si mi bebé podría tener alergia a las proteínas de leche de vaca, Nueve consejos para afrontar la vuelta al cole cuando hay alergias alimentarias

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/shock-anafilactico-anafilaxia-ninos-que-se-produce-que-sintomas-presenta-como-debemos-actuar

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

Las reacciones alérgicas son frecuentes y suponen un problema de salud cuya incidencia está aumentando cada día más en nuestra sociedad

Indice

¿Qué son las alergias?

La alergia está producida por una alteración del sistema inmunológico; la persona se vuelve sensible a sustancias que normalmente no son nocivas para el organismo como por ejemplo la leche, los huevos, el polen, etc. Estas sustancias que el organismo rechaza reciben el nombre de “alérgenos”.

Los alérgenos son muy numerosos y variados, entre ellos se encuentran:

– Alimentos, en especial la leche, los huevos, pescados y mariscos, frutos secos (cacahuetes, nueces), trigo, soja… – Pólenes, hongos, ácaros

– Picaduras de insectos

– Epitelios de animales – Metales pesados (como el níquel) – Ciertas ropas o tejidos – Medicamentos (como  aspirina, antibióticos) – Productos químicos (como el látex, perfumes, detergentes, jabones…)

No se conoce bien todavía por qué algunas sustancias son alergénicas (producen alergia) y otras no, y por qué no todas las personas son susceptibles de padecer reacciones alérgicas ante una misma sustancia. Se sabe que los hijos de padres alérgicos tienen más probabilidad de desarrollar este tipo de reacciones.

El cuerpo reconoce a estas sustancias como “extrañas” y para defenderse de ellas fabrica  anticuerpos o  inmunoglobulinas (concretamente inmunoglobulinas tipo E), que al unirse al alérgeno provocan la liberación de una serie de sustancias inflamatorias, como la histamina, responsables de la aparición de los síntomas de la alergia.

Principales enfermedades alérgicas

Los distintos alérgenos entran en contacto con el cuerpo a través de distintas vías, originando una reacción inflamatoria en el lugar de contacto, lo que da lugar a las diferentes enfermedades alérgicas. Otras veces la reacción se produce a distancia  o incluso puede aparecer una reacción generalizada en todo el organismo.

Por ejemplo, cuando el alérgeno entra en contacto con la piel de un sujeto sensible, aparece una dermatitis atópica o eczema de contacto. Es el caso de las alergias a  metales pesados como el níquel, presente en anillos y pulseras o la alergia a ciertos perfumes o desodorantes que pueden provocan una irritación en la piel.

Si el alérgenocontacta con la mucosa nasal, aparece la rinitis alérgica o fiebre del heno, el sujeto padece síntomas de congestión y secreción nasal. El mismo mecanismo de origen tendría la llamada conjuntivitis alérgica en la conjuntiva del ojo.

Si el alérgeno es inhalado hacia los bronquios, por ejemplo polen de plantas, se produce  una inflamación  de la mucosa de las vías respiratorias con el consiguiente estrechamiento de la vía aérea, lo que da lugar a los síntomas típicos del asma: dificultad respiratoria, tos, sibilancias (pitidos al respirar) y sensación de opresión en el pecho. El asma también puede ser desencadenada por otras causas como infecciones respiratorias, toma de algunos fármacos como aspirina, esfuerzos físicos, emociones o situaciones de estrés.

Y si la sustancia es ingerida a través del aparato digestivo o inyectada en el cuerpo, puede dar lugar a una reacción en la piel (urticaria), síntomas digestivos obien a una reacción general. Es el caso de las alergias a alimentos, que son frecuentes en los niños y que pueden desaparecer con el tiempo o las alergias a medicamentos.

Por último, el shock anafiláctico es la reacción alérgica más grave, y puede poner en peligro la vida del paciente.

Se produce una reacción generalizada en todo el organismo, con dificultad respiratoria y caída de la tensión arterial (mareo), y es necesario un tratamiento inmediato de urgencia.

Se puede producir por la ingesta de ciertos alimentos, por medicamentos, picaduras de insectos, por contacto con objetos fabricados con látex, etc.

Qué hacer ante una reacción alérgica. Primeros auxilios

– En primer lugar, tranquilice al niño, pues un estado de ansiedad puede empeorar los síntomas.

– Elimine, si es posible y si se conoce, el alérgeno. Si la reacción es producida por la picadura de una abeja, raspe el aguijón con la uña o con una tarjeta de plástico, no utilice pinzas pues al apretar el aguijón, se liberará más veneno.

– Consulte con un facultativo la utilización de medicamentos para reducir los síntomas alérgicos y la inflamación de los tejidos. En alergias cutáneas, se pueden aplicar compresas frías sobre la piel, para disminuir los síntomas.

– Si la persona tiene medicamentos de emergencia ayúdele a que los utilice            (inhalador de rescate en casos de crisis asmática o inyección con medicación en  ciertos pacientes alérgicos). Los medicamentos orales no deben administrarse si la persona tiene dificultad para respirar. No utilice estos medicamentos en otras personas, pueden ser perjudiciales.

– Vigile en todo momento al niño, por si empeoran los síntomas.

– Solicite asistencia médica de emergencia (llame inmediatamente al número local de emergencias 112) si el niño está sufriendo una reacción alérgica severa o si tiene antecedentes de reacciones alérgicas graves. Son signos de gravedad: hinchazón de los labios y de la lengua, dificultad para respirar o sensación de mareo.

– El consejo fundamental es evitar en lo posible el contacto con las sustancias desencadenantes de la alergia (polen, polvo, pelo de animales, alimentos, etc.). Consulte con su médico cómo reducir estas causas y pida consejo en asociaciones de personas afectadas.

– Si es alérgico a determinados medicamentos o sustancias (como el látex) llévelo indicado en su cartera o en una placa identificativa en el cuello.

– Lleve consigo la medicación de emergencia si tiene antecedentes de reacciones alérgicas graves.

Más información

Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex 

Grupo EDUCASMA (autocuidados y educación para la salud en asma y alergia)

Asmainfantil.com

Dermatitis atópica

Definición:

Es una enfermedad inflamatoria y pruriginosa de la piel, de predominio en la infancia, que puede estar en relación con una historia personal o familiar de alergia.

Síntomas:

El síntoma más importante de la dermatitis atópica es el prurito o picor.

En cuanto a las lesiones cutáneas que pueden aparecer en la dermatitis atópica, la mayor parte de los pacientes sufren áreas de enrojecimiento y descamación que, en ciertas zonas como las flexuras de los codos y las rodillas, se engrosan originando lesiones intensamente pruriginosas y duraderas.

La dermatitis atópica no es una enfermedad estable, sino que avanza a lo largo de la vida atravesando diversas fases, en las cuales las manifestaciones cutáneas pueden ser completamente diferentes entre unas etapas y otras. La enfermedad puede empezar, desaparecer, reaparecer o estar ausente en alguna fase.

Tratamiento:

No existe ningún medio de proporcionar una curación definitiva de la dermatitis atópica y en la mayoría de los casos no es posible influir sobre el curso natural de la enfermedad.

Sin embargo sí son adecuadas determinadas medidas higiénicas y generales en su tratamiento: evitar la temperatura ambiental elevada y el uso de ropa de abrigo excesiva; evitar la humedad ambiental; la exposición al sol (siempre que no cause una quemadura); evitar el contacto directo de la piel con lana, plásticos, gomas; evitar algunos alimentos ácidos como los cítricos o el tomate; mantener una higiene adecuada con geles de pH ácido; evitar los excitantes como el café, el alcohol y el cacao; usar crema hidratante una o varias veces al día.

Shock anafiláctico

Definición:

Reacción alérgica ante una picadura de mosquito, una inyección, la ingestión de un alimento…

Tratamiento:

Acudir o llamar al médico. Mientras se espera, mantener al niño acostado, con la cabeza un poco incorporada. Aflojar sus ropas y cubrirlo con una manta. Si está consciente, colocarlo en la posición lateral de seguridad. Si no, llevar a cabo las maniobras de reanimación.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/salud-bebe/reacciones-alergicas-del-bebe-como-prevenirlas-y-actuar-3427

Alergia infantil: ¿Qué hacer si mi hijo la sufre?

Reacciones alérgicas del bebé, ¿como prevenirlas y actuar?

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Aunque las salidas de los pequeños (y mayores) fuera de casa están limitadas en tiempo y en espacio, las personas que sufren alergia pueden seguir experimentando los síntomas en esta estación, incluso dentro del hogar. Además, pueden darse otro tipo de reacciones alérgicas, como las denominadas 'de contacto' o las digestivas. Es necesario que los padres sepan cómo actuar en cada momento y pidan consejo. 

¿Qué son las alergias?

El organismo del niño se encuentra en constante evolución y maduración desde su nacimiento. Su sistema inmunológico, que está íntimamente ligado a las reacciones alérgicas, todavía está más afectado por esta situación.

Cuando un pequeño nace tiene solo las inmunoglobulinas que la madre le ha transferido a través de la placenta y, desde el momento en que cortamos su cordón umbilical, se ha de hacer cargo de su inmunidad y, por tanto, de su defensa y sus reacciones ante los elementos del ambiente exterior.

Esta incompetencia inmunológica hace que durante las primeras semanas y meses de vida el organismo del niño esté más expuesto a padecer problemas y trastornos alérgicos, ya sean respiratorios digestivos o cutáneos.

Sabemos que la alergia, o más bien la condición alérgica es una característica que se transmite y que presenta una marcada 'familiaridad'. Su origen genético no está demostrado pero es evidente que de padres alérgicos suelen nacer hijos alérgicos.

Al tratarse la alergia de una reacción anómala o exagerada de los mecanismos de defensa y reacción de nuestro organismo ante estímulos externos, es más que probable que el aumento de esta patología y del número de niños alérgicos esté en relación con la cantidad de alergenos del medio ambiente, potencialmente causantes de la enfermedad.

– Relacionado: Alergias e intolerancias alimentarias en los niños

¿Por qué se producen?

Todas las sustancias contaminantes, colorantes, metales, productos químicos, anilinas, insecticidas, plaguicidas, herbicidas, conservantes, estabilizantes, etc, son sustancias tóxicas e irritantes que vertidas de una u otra forma al medio ambiente se pueden comportar, y de hecho, se comportan como alergenos potenciales cuando entran en contacto con nuestro organismo.

¿Cómo podemos saber que se trata de alergia?

Los niños alérgicos tienen una característica especial que les hace reaccionar de una forma singular, aunque variable ante diferentes agentes externos o determinadas situaciones ambientales.

La mayoría de los pacientes de condición alérgica suelen serlo de por vida. Con mayor o menor intensidad, se ven afectados de forma variable, por temporadas y tienen respuestas alérgicas tanto del aparato respiratorio, como de la piel o del aparato digestivo. Hay que tener en cuenta que la diferencia de unas alergias a otras reside en la forma de respuesta o en el órgano o sistema afectado.

Pero además, la alergia puede aparecer súbitamente. Niños que nunca habían tenido alergia, en un determinado momento reaccionan ante un producto inhalado, un alimento o un medicamento y desde entonces quedan sensibilizados, reaccionando de forma anómala cuando el próximo contacto se produce.

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 Diferentes tipos de alergias en el niño

Aunque el mecanismo íntimo de la alergia es muy parecido en todos los casos, la forma de producirse y, sobre todo, de manifestarse suele ser variable de unos niños a otros.

Es evidente que la alergia respiratoria, la nasal, conjuntival, digestiva o cutánea, tienen diferentes causas y como es lógico manifestaciones diferentes.

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  •  Alergia respiratoria: es la más frecuente. Más de un 15% de la población infantil la padece. Aunque no es causa de enfermedad importante, la alergia respiratoria provoca grandes molestias, sobre todo, en la primavera que es la estación de la polinización. Se caracteriza por estornudos, picor nasal, rinorrea, tos y en algunos casos disnea (dificultad para respirar). Los síntomas se agravan en espacios abiertos y en días ventosos y húmedos.  
    Los alergenos más frecuentes son el polen de gramíneas, olivo y plantas ornamentales. También el polvo de casa, los pelos de los animales, hongos y bacterias. La contaminación atmosférica agrava de forma notable los síntomas de las alergi respiratorias.

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  • Alergia cutánea: la reacción alérgica más frecuente en la piel es la urticaria. Se caracteriza por la existencia de lesiones en forma de habones y pápulas de diferentes formas y tamaños que se acompañan de intenso picor. La alergia o dermatitis de contacto es otra forma frecuente de reacción alérgica de la piel.  
    Los alergenos más frecuentes son los metales, látex, detergentes, picaduras de insectos, productos químicos. 
  • Alergia digestiva:  Está producida por la reacción ante determinados alimentos, sus componentes o sustancias que los acompañan. Se manifiesta habitualmente por síntomas en el aparato digestivo. Vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal son los más frecuentes. En ocasiones, la alergia digestiva puede dar también síntomas cutáneos. 
    Enfermedades como la celiaquía o intolerancia al gluten, la intolerancia a la lactosa, la alergia a las proteínas de la leche o de la clara de huevo suelen manifestarse en la infancia temprana. 
    Alergenos más frecuentes: lactosa, proteínas de la leche, proteínas del huevo, mariscos, pescados azules, conservantes, estabilizantes, etc.

¿Cómo debemos actuar?

Si los síntomas de enfermedad son confirmados por el pediatra como de origen alérgico el niño debe ser visto y estudiado por un especialista en alergia infantil para determinar cuál es la causa del problema.

Los medicamentos antialérgicos clásicos son los corticoides y los antihistamínicos pero la terapéutica más eficaz en las enfermedades alérgicas es la desensibilizante a través de vacunas que se ponen de forma preventiva y que elevan el nivel de inmunidad para los alergenos causantes de la enfermedad.

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Источник: https://www.hola.com/estar-bien/20200430167022/alergia-infantil-causas/

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