Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

Relactar, ¿se puede recuperar la lactancia?

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

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Hubo un momento que dijimos no puedo más. También es posible que tuviésemos que alejarnos de nuestro bebé por algún motivo, o quizás pensamos que había llegado el momento de pasar de etapa.

Sea como sea, dejamos de dar el pecho a nuestro hijo y ahora nos arrepentimos.

¿Es demasiado tarde para volver atrás? Puede que no, en este artículo vamos a conocer qué quiere decir relactar y si es posible recuperar la lactancia materna.

Qué es relactar

Definir el este término es muy sencillo, relactar consiste en volver a restablecer la producción de leche materna, una vez que esta se ha interrumpido por cualquier motivo. En ocasiones se utiliza esta palabra para referirse al paso de la lactancia mixta, biberón y pecho, a la lactancia materna exclusiva.

No debemos confundir relactar con la inducción a la lactancia, que consiste en cuando una mujer no ha estado embarazada, al menos no del bebé que pretende alimentar, y quiere ser capaz de producir leche.

Suele darse en madres que adoptan un bebé o para aquellas que optan por la maternidad subrogada.

Debemos decir que no es una práctica muy extendida, pero si se cuenta con el deseo, la información y nos esforzamos, se puede lograr el éxito.

En el caso que estamos comentando se busca más crear lazos emocionales, más que alimentar al bebé, puesto que es difícil que con este sistema se produzca la leche necesaria para amamantar al niño de manera exclusiva, lo habitual es que se complemente con leche artificial.

Sin embargo, con la relactación sí es posible alcanzar una lactancia materna exclusiva. Veamos cómo.

¿Se consigue siempre relactar?

¿Se consigue siempre relactar? La teoría dice que sí, siempre y cuando nos esforcemos por lograrlo. Lo habitual es que la primera leche la tengamos en algún momento entre el segundo y el sexto día. Para la OMS el tiempo que se tarda en tener una adecuada producción puede ser unos días o llegar a alguna semana. Pero no se puede calcular una fecha exacta.

Según los datos que se manejan, la mitad de las madres que se proponen relactar cuando pasa un mes son capaces de dar de comer únicamente su leche, es decir han conseguido instaurar de nuevo la lactancia materna exclusiva.

Hay tres factores que influyen en el conseguir relactar, son estos:

  • El tiempo del bebé, cuanto más pequeño sea el niño más sencillo será.
  • El tiempo que haya pasado desde que se terminó la lactancia, como es lógico cuanto menos tiempo haya pasado mejor.
  • La cantidad de leche artificial que toma.

Cómo lograr relactar

Veamos ahora unos cuantos puntos que nos resultarán claves a la hora de relactar de manera exitosa:

  • Eliminar cualquier objeto que interrumpa la lactancia. El primer paso es retirar biberones y tetinas. Como los primeros días habrá que dar al niño leche artificial, lo adecuado es utilizar otros medios, como una cuchara, una jeringuilla o un suplementador. Este último se trata de un recipiente del que salen dos tubos con un tamaño mínimo, cada uno de ellos se coloca en un pezón. En el recipiente introduciremos la leche de fórmula. Así el bebé mamará y saldrá la leche artificial. Ayudará a incrementar la producción y a que el niño no pase hambre.
  • Retirar la leche de fórmula. Cuando comprobemos que nuestro pecho empieza a producir leche, es necesario retirar poco a poco la leche de fórmula. En esos días sería bueno pesar al bebé para comprobar en todo momento que el niño va cogiendo peso, y sobre todo que no lo pierde. También debemos estar pendientes de que moje 5 o 6 pañales al día.
  • Piel con piel. En esos días el piel con piel es vital. Debemos poner a nuestro hijo cerca de nosotras la mayor cantidad de horas posible, tanto de día como de noche.
  • Los primero días hay que procurar que el bebé haga unas diez o doce tomas diarias, lo que quiere decir que le ofrezcamos el pecho cada dos horas. Suele ser más sencillo dar de mamar al niño cuando tiene sueño. Permitamos que mame cada vez que lo pida y durante el tiempo que desee. Aprovechemos las tomas nocturnas, que es cuando mayor producción tenemos.
  • Esos días nuestro tiempo debe estar dedicado casi por completo a nuestro bebé. Por eso es importante que consigamos toda la ayuda posible. Tiremos de abuelos, tíos, amigos… y por supuesto de nuestra pareja. Eso sí, la ayuda debe ser con el resto de tareas porque el niño debe estar con nosotras.
  • En ocasiones no es suficiente con el estimulo que nos da el bebé, por eso puede ser interesante contar con un sacaleches. Eso sí, no pensemos que este aparato puede sustituir la succión del bebé, que es la que mejor estimula la producción.
  • Si queremos que la relactación sea un éxito es imprescindible que estemos convencidas del camino que hemos emprendido. No va a ser fácil, por eso se necesita estar mentalizadas y tener el ferviente deseo de conseguir restablecer la lactancia materna.
  • Ayuda profesional. Repetimos una idea que ya hemos comentado previamente, relactar no es fácil. Por eso es importante contar con ayuda profesional. Una asesora de lactancia nos puede guiar en este camino, puede resolver las posibles dudas que nos puedan surgir o simplemente escucharnos con el único fin de desahogarnos.
  • Ayuda farmacológica. Existen ciertos fármacos que nos pueden ayudar a producir leche, reciben el nombre de galactogogos o lactogogos. Se trata de preparados hormonales que consiguen simular un embarazo, por lo que logren que se segregue la hormona prolactina, que es clave en este proceso. Por supuesto, esta medicación debe ser pautada solo por un médico.

Es posible que nunca antes hubiéramos escuchado hablar de la posibilidad de relactar. Ahora no solo sabemos qué significa, sino además cómo conseguirlo con éxito.

Pongamos en práctica todo lo que hemos visto en este artículo, y seguro que muy pronto logramos recuperar la lactancia materna.

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Источник: https://nursicare.es/blog/relactar-se-puede-recuperar-la-lactancia/

Cómo conseguir una lactancia materna exclusiva (relactar)

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

La relactación es el proceso por el cual se recupera la producción de leche materna después de que esta haya disminuido o desaparecido en toda su totalidad.

Al iniciar una relactació hay que ser muy sensato y es básico saber que no se pueden suprimir de golpe los suplementos de leche artificial cuando el bebé toma más de 100ml de leche al día.

Con cantidades superiores a 100ml hay que ir poco a poco y dar tiempo al cuerpo de la madre para que pueda aumentar la producción de leche. Si el bebé toma 100ml o menos de leche artificial y aumenta de peso adecuadamente, se puede sacar el suplemento del tirón.

El primer paso para reducir los suplementos es el más complicado: hay que confiar en las propias capacidades, tener paciencia y perseverar. Es un proceso que puede ser lento y necesita de apoyo familiar y específico. Aquí tienes, punto por punto, las bases para iniciar una relactación:

  • Intentar, ante todo, verificar qué falló y por qué fueron necesarios los suplementos: pide ayuda para que valoren tus  pechos, la succión del bebé, un posible frenillo lingual corto, causas hormonales… Todas ellas son situaciones que pueden comprometer la producción de leche materna, de esta manera asegurarnos de que no hay ninguna limitación que interfiera en la relactación.
  • Los bebés suelen mamar mejor medio dormidos, no es necesario esperar a que estén demasiado despiertos. Si rechazan el pecho es mejor no obligar, no forzarlos, no acercarles… El contacto piel con piel y la “seducción” deberán ser el siguiente paso. Que el bebé se sienta cómodo cerca del pecho, que sea su opción y no una obligación.
  • Fomentar el contacto piel con piel y ser muy imaginativa: bañarse con el bebé, jugar debajo de las sabanas, leer cuentos en el sofá…
  • Ofrecer el pecho mínimo cada dos horas de día, cada tres de noche o cada vez que bebé esté dispuesto.
  • Disfrutar del colecho como forma de descanso y como manera de facilitar las tomas nocturnas.
  • Idealmente, eliminar chupetes y tetinas para que el bebé se centre solamente en la succión del pecho. Como habrá que ofrecer leche artificial, buscar métodos y recipientes más adecuados.
  • Durante los primeros días que se está intentando aumentar la producción de leche, y si el bebé está tomando mayoritariamente leche artificial, se sigue administrando la cantidad completa de alimento artificial recomendada para la edad (la leche artificial también se ofrece a demanda) y se empieza a estimular el pecho con sacaleches y/o a mano.
  • Es aconsejable dar la leche (materna o artificial) extraída con una suplementación no invasiva.
  • Se puede valorar la utilización de un relactador si el bebé acepta mamar y muestra interés pero se frustra cuando lleva un rato mamando y la leche no sale con la intensidad que él desea.
  • Es importante controlar la ganancia de peso del bebé (30 gramos al día las 6 primeras semanas) y 5-6 pañales al día mojados con orina clara, para asegurar que está obteniendo suficiente leche. Algunos bebés al iniciar la relactación se estancan de peso o pierden unos gramos pero esa pérdida no debería ser excesiva.
  • Si el bebé no está obteniendo suficiente leche por lo que no se produce un aumento de peso adecuado o se muestra inquieto, no reducir el alimento artificial durante unos días y, si es necesario, aumentar la cantidad de leche artificial durante un día o dos.
  • Si el bebé se muestra desconcertado al llegar al acercarlo al pecho o presenta dificultades para conseguir agarrarse, se puede intentar el método del goteo: se usa un cuentagotas o un vaso directamente y se deja gotear leche desde la parte superior del pecho en dirección al pezón (la leche resbala sobre el pecho) sobre el pecho mientras el niño está mamando.

Aumentar la producción de leche:

  • Empezar a estimular el pecho con el sacaleches y finalizar la extracción manual ya que se consigue una mejor estimulación y más leche.
  • Hacerlo cuantas más veces mejor durante el día, sólo se necesitan unos minutos. Cuantas más veces, por pocos minutos que se haga, mejor.
  • Hacer una extracción cuando cae el sol y una cuando sale a primera hora. Y, si es posible, una cada dos o tres horas durante todo el día.
  • Valorar la posibilidad de añadir un galactogogo, para ello debes consultar a tu médico.

Una forma útil para reducir la leche de fórmula cuando se ha aumentado la producción es la siguiente:

Reducir la cantidad de suplemento artificial administrado en 24 horas: unos 60 cc en total. Esta reducción se mantiene así durante unos días. Esta cantidad se puede dividir entre varias tomas: por ejemplo, reducir 10 cc en cinco de las tomas de leche artificial, o reducir dos tomas en 30 cc cada una.

Continuar con la cantidad reducida de la leche artificial durante los inmediatos días siguientes.

Si el bebé muestra por su comportamiento que es suficiente y si, después de una semana, ha ganado 125 gramos o más de peso, reducir de nuevo el suplemento de la leche artificial en la misma cantidad durante unos días y volver a comprobar el peso.

Si el bebé muestra signos de hambre o si no ha ganado suficiente peso al final de una semana, no reducir suplemento artificial y continuar con la misma cantidad una semana más. Si el bebé continúa mostrando signos de hambre o aún no ha ganado peso después de otra semana, aumenta de nuevo el suplemento a como estaba antes de la reducción.

Hay varias rutinas para administrar el suplemento de leche artificial y cada madre elige la que más le conviene. Algunas madres prefieren suplementar con la leche artificial sólo en algunas tomas.

Otro patrón común es sólo amamantar las primeras horas del día y por la noche cuando los pechos se notan más blandos y los bebés parecen más molestos, dar el suplemento.

También se puede suplementar alternativamente en algunas tomas.  

¡La relactación no es simple ni sencilla, pero se puede conseguir!

En la aplicación de LactApp encontrarás un apartado específico con información sobre cómo relactar y hacer consultas personalizadas sobre tu caso, ya que no es lo mismo preparar una relactación, que estar en pleno proceso o que nuestro bebé se agarre al pecho o no lo haga.

Источник: https://blog.lactapp.es/como-conseguir-lme-relactar/

Volver al pecho | La Leche League International

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

Hay muchas razones por las que un recién nacido puede mostrarse reacio a amamantar. Si tu bebé ya ha pasado la etapa de recién nacido, por favor pasa a la sección de *Hacer que un bebé mayor vuelva al pecho* que está más abajo, también podrías encontrar útil nuestros recursos sobre huelgas de lactancia.

Si tu recién nacido no está logrando prenderse al pecho, está muy somnoliento como para aceptar su primera toma o necesita atención médica, puedes solicitarle a tu equipo médico que te enseñe cómo extraerte leche manualmente y, de esta forma, alimentar a tu bebé con calostro usando una cucharita de té o una jeringa. Tu bebé podría dormir por algunas horas después de su primera toma, siéntete libre de abrazarlo o acunarlo y despertarlo si deseas amamantarlo. El bebé podría hacer de cuatro a cinco tomas más en las primeras 24 horas.

Puedes empezar a extraerte calostro en las primeras horas. Podrías sentirte cómoda extrayendo leche manualmente o tal vez prefieras usar un extractor.

El calostro se produce en pequeñas cantidades, pero incluso la cantidad más pequeña se puede guardar y puede ser dada a tu bebé con cucharita, gotero, o jeringa.

Mientras tu bebé no esté amamantando, es importante que te extraigas leche con regularidad para evitar que tus pechos se congestionen y para mantener (o incrementar) tu producción de leche para cuando tu bebé empiece a amamantar efectivamente.

Lograr que tu bebé vuelva a tomar el pecho podría requerir paciencia y persistencia. Las siguientes ideas podrían ayudarte:

  • Intenta amamantar a tu bebé cuando esté dormido o muy somnoliento, por ejemplo, durante la noche o mientras está haciendo la siesta.
  • Intenta diferentes posiciones para amamantar a tu bebé. Algunos bebés podrían rechazar el pecho cuando están en una posición, pero aceptarlo cuando están en otra.
  • Intenta alimentarlo en un lugar silencioso, con poca luz o que no tenga muchas distracciones.
  • Bríndale atención extra y contacto piel con piel, esto podría resultar reconfortante para ti y para tu bebé. Muchas veces los bebés lactan y amamantan más eficientemente durante y después del contacto piel con piel.
  • Cuando le ofrezcas el pecho, siempre que sea posible, desvístete de la cintura para arriba y viste a tu bebé solo con el pañal. Usa una manta para que ambos se cubran si la habitación está muy fría.
  • Usa un portabebés ergonómico para mantener a tu bebé cerca de ti entre los intentos para
  • Toma baños tibios con tu bebé para que los dos se calmen y de esta forma maximizar el contacto piel con piel.
  • Duerman juntos con la finalidad de ofrecer cercanía y más oportunidades para Revisa nuestra publicación sobre el sueño.
  • Extrae un poquito de leche antes de ponerlo al pecho para lograr que la leche fluya de forma que tu bebé obtenga una “recompensa inmediata”. Si tu bebé está teniendo problemas para prenderse del pecho te podría ayudar usar un extractor para sacar el pezón, luego puedes volver a intentar poner a tu bebé al pecho y con suerte conseguirás que se prenda del mismo – esto puede ser muy útil si tienes pezones planos (en español) o los pechos muy cargados (en español).
  • Si tu bebé necesita un suplemento puedes dárselo en un vasito o con una jeringa. Un vasito dosificador flexible (como los que vienen para dar medicina a los pequeños) que esté escrupulosamente limpio puede ser usado para ofrecer sorbos de leche extraída. El Arte Femenino de Amamantar enumera una serie de dispositivos para ofrecer el suplemento a un bebé amamantado, de los cuales todos se aplican a un bebé que está en la transición de volver a lactar. Los biberones pueden “mermar la lactancia materna”.
  • Otra forma para eliminar los biberones es suplementar en el pecho. Esto ha sido útil para algunas mamás que están en el proceso de transición del biberón al pecho. Para esto necesitarás un relactador.
  • Si tu bebé está acostumbrado a alimentarse con biberón, y está muy hambriento o agitado para aceptar el pecho al inicio de la toma, es posible que esté feliz de hacerlo luego de tomar una pequeña cantidad del biberón – lo suficiente como para calmarlo. Cuando tu bebé esté más calmado intenta ponerlo al pecho. Si está acostumbrado al biberón, y rechaza completamente tu pecho, podría estar más dispuesto a amamantar con una pezonera (en español). Si has estado usando biberón para alimentar a tu bebé podrías encontrar útil nuestra publicación sobre confusión del pezón.
  • Otra herramienta que las mamás encuentran muy útil es realizar compresiones de pecho. Pon a tu bebé al pecho y déjalo que se prenda y amamante. Al inicio, la succión de tu bebé será agitada y corta mientras espera que la leche fluya, luego la succión cambiará y se volverá más lenta y podrás escucharlo tragar. Así es como puedes saber que la leche está fluyendo (esto también es llamado “la bajada de leche”). Cuando la leche deja de fluir rápidamente, tu bebé podría volver a succionar rápida y agitadamente. Luego tomas tu pecho, con tu mano bien lejos del pezón, y aprietas y sostienes. Podrás ver que la succión de tu bebé vuelve a ser lenta, ya que tu leche empieza a fluir rápidamente y se la toma. Sostén tu pecho comprimiéndolo hasta que su succión vuelva a ser agitada y corta, luego suéltalo por algunos momentos, y repite. Puedes continuar con las compresiones al pecho, seguidas de liberar la compresión, durante todo el tiempo de la sesión de lactancia. Realizar compresiones al pecho realmente puede ayudar a tu bebé a obtener mucha más leche en corto tiempo.
  • Información sobre relactación.

Puedes extraer tu leche y alimentar a tu bebé por el tiempo que lo necesites. Tu  Líder de LLL local puede ofrecerte apoyo y más sugerencias si sientes que éstas no están funcionando. El simple hecho de tener a alguien con quien hablar aliviará tu estrés y te permitirá relajarte, lo que también ayudará a que tu bebé se relaje.

HACER QUE UN BEBÉ MAYOR VUELVA A AMAMANTAR

Hay una serie de razones por las que un bebé mayor puede haber dejado de alimentarse del pecho, o nunca haberlo hecho. Estas pueden incluir ser adoptado, no poder amamantar por razones médicas como tener paladar hendido, que la mamá y/o el bebé han experimentado un período largo de enfermedad, o tal vez que la madre y el bebé han pasado por un tiempo largo de separación.

Algunas veces la mamá podría arrepentirse de su decisión de dejar de amamantar y decidir relactar. Puedes encontrar más información sobre relactación aquí.

Si tu bebé está más allá de los primeros meses, ha estado amamantando felizmente y se detiene repentinamente esto podría ser una huelga de lactancia, puedes leer más sobre huelgas de lactancia aquí.

Si tu bebé no ha amamantado, nunca o durante un período sostenido, convencerlo de que se alimente de tu pecho puede tomar tiempo independientemente de si tienes una buena producción de leche o no.

Es muy poco probable que forzar a tu bebé a que acepte el pecho funcione, es más probable que le cause estrés, y pueda causarle aversión al pecho.

En la medida en que tu bebé amamante mejor y le sea posible obtener más leche del pecho, confiará en que amamantar funciona y tendrá más paciencia cuando se prenda del pecho.

Practicar con frecuencia el contacto piel con piel (el bebé sólo con pañal, contra tu pecho descubierto) puede ayudar a tu bebé a amamantar mejor e incluso a ganar peso más rápidamente. Mantén a tu bebé contigo el mayor tiempo posible, y ofrécele numerosas oportunidades para amamantar, no te preocupes si no tienes éxito al inicio, sigue ofreciéndole.

Si permites que tu bebé se quede dormido, piel con piel, sobre tu pecho, cuando se despierte podrás captar las primeras señales de hambre. Si tu bebé se mueve hacia tu pecho y luego se queda dormido antes de ni si quiera intentar prenderse del pezón, o luego de succionar algunas veces, esto se considera como un comienzo positivo y no un fracaso.

Lleva a tu bebé cerca de ti (un portabebés ergonómico puede ayudarte con esto).  “Portea”, carga, mece y abraza a tu bebé tanto como te sea posible; lleva a tu bebé sobre tu cadera mientras haces otras cosas, juega con él bebé y dale mucha de tu atención.

Duerme cerca de tu bebé. Si duerme contigo, tendrán más contacto piel con piel, además de darle más oportunidades para amamantar. Revisa nuestra publicación sobre el sueño.

Si tu bebé no está en la misma cama que tú, has que su cuna/cama esté al costado de tu cama o en la misma habitación para que puedas detectar sus primeras señales de hambre, amamantes con mayor facilidad por la noche y logres dormir más.

Ofrécele tu pecho cuando no tenga hambre. Intenta darle la mayor parte de su alimentación con biberón y luego cambia e intenta amamantar.

Si está acostumbrado al biberón, y rechaza completamente tu pecho, el bebé podría estar dispuesto a amamantar con una pezonera.

El siguiente enfoque funciona para algunas familias. Necesitarás un relactador para realizarlo.

  • Solo la mamá alimenta al bebé (sólidos y biberones).
  • La mamá siempre carga al bebé cuando está siendo alimentado.
  • No le permitas al bebé que sostenga su propio biberón. Si tu bebé está acostumbrado a sostener su propio biberón, es posible que debas acostumbrarlo gradualmente a que lo sostengas tú. Cubre el biberón con una media para que parezca más una prenda de ropa que un biberón.
  • Cuando a tu bebé no le incomode que tú sostengas el biberón, y que lo cargues mientras lo alimentas, están listos para intentar usar el relactador.
  • El primer paso es pasar el tubo del relactador a través de la tetina del biberón que usualmente usa y alimentarlo. El biberón puede contener tu leche extraída o fórmula.
  • Luego, mueve la tetina del biberón sobre tu pezón.
  • Una vez que él se sienta cómodo succionando la tetina con el relactador sobre tu pezón estás lista para intentar colocarlo en tu pecho. Hacia el final de la toma intenta cambiarlo y ponerlo al pecho.
  • Puedes intentar al principio alimentar al bebé con el relactador (incluso si tienes una buena producción de leche) ya que al bebé le puede gustar el flujo más rápido de leche, acostumbrado al que obtiene del biberón. Eventualmente puedes destetar a tu bebé del relactador.
  • Incluso si no logras destetar a tu bebé del relactador, es una forma encantadora de compartir una relación afectiva con tu bebé.
  • Lee más sobre suplementar aquí.

Revisado por

Marcela Jurquiza, LLL Argentina
Alejandra Elena, LLL Argentina
Silvina Belluccini, LLL Argentina
Amaranta Avendaño, LLL Argentina

Источник: https://www.llli.org/informacion-sobre-la-lactancia-materna-de-la-a-a-la-z/volver-al-pecho/

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

En ocasiones algunas madres que han suspendido la lactancia o han introducido lactancia artificial en la alimentación del bebé, desean recuperar la lactancia materna exclusiva y se plantean si esto es posible. Bien, aunque no es rápido, y a veces tampoco sencillo, no es imposible.

Para conseguir la lactancia exclusiva es necesario que el niño mame de nuevo, con eso se conseguirá producir más leche. Recuerda cómo funciona la subida de la leche: a más succión más producción.

También es recomendable, si se ha decidido relactar, contactar con un asesor o asesora de lactancia, que sirva de apoyo y ayuda en los momentos de dudas.

Asimismo conviene saber que existen algunos factores que intervienen en el éxito de la relactación o relactancia:

– La edad del niño. Cuanto más pequeño es, más fácil resulta.

– El tiempo que lleva sin mamar. Cuanto menos tiempo haya pasado más sencillo será volver a producir leche.

– El biberón. En ocasiones el bebé, si está acostumbrado a succionar de la tetina de un biberón, no sabe agarrarse correctamente del pezón, lo que dificulta el proceso de relactación.

– La constancia. La paciencia y la perseverancia son fundamentales para lograr volver a lactar. Por eso se aconseja la ayuda de asesores y expertos en lactancia.

– La motivación que tiene la mujer. Si la mujer está convencida de que puede volver a dar de mamar al niño, será más fácil que si lo hace sin convencimiento.

– El estado de los pechos de la mujer.

– El apoyo que recibe la madre por parte de la familia, de los sanitarios o de su comunidad.

¿Cómo conseguir que el bebé vuelva a tomar el pecho?

– Dejando que el bebé mame con mucha frecuencia, al menos 10 o 12 veces al día. Ofrecerle el pecho siempre que veamos interés por parte del niño y aprovechar a darle de mamar cuando esté somnoliento ya que suele estar más dispuesto a hacerlo.

– Utilizando un extractor de leche cuando el niño no quiera o consiga mamar para estimular la subida. No intentarlo más de 5 o 10 minutos seguidos.

– Favoreciendo el contacto piel con piel

– Retirándole las tetinas (chupetes, biberón…). Si utilizaba biberón para tomar fórmula artificial, puedes sustituirlo por vaso o cuchara jeringuilla, etc.

– Durante todo el proceso debe controlarse el peso del niño y los pañales, para comprobar que come y crece adecuadamente.

– A medida que la producción de leche aumenta se irá reduciendo el suplemento artificial gradualmente. En mujeres que habían suprimido por completo la lactancia la leche abundante podrá tardar en volver más de 2 semanas.
 

Relactar paso por paso

1- Lo primero que debe hacer una madre para relactar es confiar en sus propias capacidades.

No te puedes dar por vencida, es un proceso que requiere de paciencia y se necesita perseverar. Es un proceso en el que se puede tanto avanzar como ir hacia atrás (forma parte del proceso de relactación).

Lo mejor es que lo hagas con la ayuda y complicidad de tu pareja, así se te hará más fácil.

2- Debes apuntar la cantidad de leche artificial que se toma el bebé. Si el bebé toma una cantidad de leche superior a 200 ml se debe relactar poco a poco y dar tiempo al cuerpo para que la cantidad de producción de leche aumente.

Si la cantidad de leche que toma el bebé está cerca de los 100 ml la relactación es más fácil y puede valer con un fin de semana intensivo.

3- Debes fijarte si el bebé se agarra al pecho y quiere mamar. Si se niega o muestra rechazo al pecho será más difícil relactar, pero no imposible.

4- Ten en cuenta en qué recipiente le ofreces la leche materna extraída. Es mejor usar un método de suplementación no invasiva: jeringa-dedo, vaso, cuchara, relactador, etc. Si quieres utilizar un biberón usa el método Kassing.

5- No le pongas restricciones los primeros días. Se debe seguir administrando al bebé la cantidad completa de leche de fórmula, a la vez que se empieza a estimular el pecho con el sacaleches (o de manera manual).

6- Aumenta la producción de leche. El sacaleches o la extracción anual son los mejores aliados para conseguir aumentar la producción de leche.

Al principio sólo se necesita usar el sacaleches hasta que deje de salir leche. La estimulación dependerá de las posibilidades de la madre en cuanto a tiempo.

Los minutos dedicados a la extracción irán aumentando a medida que la cantidad de leche se incremente.

7- Retira los suplementos.

8- Cuando el bebé toma entre 100 y 200 ml de leche artificial al día se puede optar por dejar la leche artificial de lado de golpe. Esto se hace escogiendo un fin de semana y olvidándote del mundo para centrarte en tu bebé y en la lactancia. Puede parecer duro, pero funciona.

9- No siempre es posible conseguirlo: hay veces que por mucho empeño y ganas le pongas al proceso de relactacción, no es posible conseguir una relactación completa. No es debido a una sola causa, hay multitud y muy variadas. Si esto ocurre, no te culpes por no haberlo conseguido, intentarlo es lo más importante.

 

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/relactacion-puedo-volver-a-amamantar-a-mi-bebe-5414

Cómo retomar la lactancia materna: claves y consejos

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé.

No obstante, en algunas ocasiones la mamá se ve forzada o tiene que tomar la decisión de interrumpir la lactancia materna y dar el biberón a su bebé durante un determinado periodo de tiempo.

¿Cómo retomar la lactancia materna tras este descanso? ¿Se puede volver a la leche materna sin ningún tipo de inconveniente?

A continuación, vamos a dar las mejores indicaciones para un regreso a la lactancia materna sin problemas a la hora de dar el pecho nuevamente.

¿En qué consiste el concepto “relactar” o recuperar la lactancia materna?

El concepto “relactar” se refiere al procedimiento mediante el cual la madre consigue volver a producir leche después de que la lactancia haya disminuido de forma total o parcialmente. Recuperar la lactancia materna es muy habitual tras un parón, pero, ¿por qué se producen estos descansos?

Tras al parto, algunas madres primerizas encuentran tantas dificultades a la hora de dar el pecho que deciden dejarlo y comenzar con la leche artificial.

Sin embargo, después de varias semanas, cuando ya la ansiedad tras el parto ha desaparecido, muchas madres deciden volver a intentarlo por recomendación de los especialistas.

Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante, al menos, los seis primeros meses de vida del bebé.

Otras mamás deben dejar de dar el pecho por enfermedad u hospitalización, por ejemplo. Pero, ¿es posible volver a dar el pecho una vez se ha abandonado? Lo cierto es que sí, es posible volver a la lactancia materna.

¿Es posible retomar la lactancia materna del bebé?

Como hemos adelantado, sí es posible retomar la lactancia materna del bebé pero, para ello, es necesario realizar un plan de relactación que se amolde a tu situación personal.

Una buena opción es dejarse guiar por un profesional sanitario.

Aun así, existen ciertas pautas generales que se recomiendan seguir en todos los casos como, por ejemplo, evitar siempre el uso del biberón o del chupete.

¿Es recomendable volver a dar el pecho?

Sí, siempre será recomendable volver a dar el pecho. La lactancia materna ofrece beneficios tanto para tu bebé como para ti, y no solo en el desarrollo, también en la unión que se crea entre madre e hijo.

Consejos sobre cómo recuperar la leche materna

Recuperar la leche materna es posible pero no sencillo. Puede ser un camino largo y complicado pero, cuando lo consigas, pensarás que es una de las mejores decisiones que has tomado. Vamos a ver a continuación algunas pautas generales para recuperar la leche materna.

Estimula nuevamente la producción de leche materna

Lo primero que deberás hacer será recuperar la producción de leche. Para ello, deberás estimular el pecho con la propia succión del bebé. Es la forma más natural y más recomendable.

Ahora bien, si optas por este método tendrás que ofrecer el pecho al bebé de forma continuada, cada dos horas como máximo, para que la producción de leche vaya en aumento.

Una vez esté todo regulado, podrás volver a la alimentación a demanda.

En caso de que el bebé rechace el pecho, que suele pasar tras un largo periodo de ausencia de leche materna, deberás estimular la producción de leche mediante el vaciado manual del pecho. Claro está que tampoco deberás dejar de ofrecerle el pecho al bebé.

Alterna la lactancia materna y el biberón

Si el bebé ha estado tomando el biberón durante varias semanas, es importante darle un pequeño margen para que acepte de nuevo el pecho.

Así que, durante esas primeras semanas de reincorporación, tendrás que alternar la leche materna y la leche artificial.

Es importante que la leche artificial no se administre con un biberón, ya que esto puede producir un efecto no deseado, es decir, que el bebé no quiera succionar del pecho por no obtener la misma cantidad de alimento.

Usa un relactador

Tras el parón, es habitual que el bebé rechace el pecho de la madre al no conseguir la cantidad de leche que necesita. Para evitar esto, los expertos recomiendan el uso de un relactador.

Este es un accesorio que consiste en una bolsa, en un biberón o en un vaso donde se introduce la leche de fórmula y un pequeño tubo por el que pasa el alimento artificial.

El pequeño tubo se coloca junto al pezón de la madre para conseguir que el bebé, a la vez que recibe la leche materna, también reciba la artificial.

En ocasiones, la lactancia materna exclusiva no se vuelve a recuperar, sino que se deberá usar una lactancia mixta hasta que el bebé comience a tomar alimentos complementarios. Es importante que la relactación siga un asesoramiento y seguimiento por parte de profesionales sanitarios.

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Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.

Bibliografía

  • Lawrence, R.A. La lactancia materna. Mosby / Doyma Libros, S.A. Madrid 1996
  • Aguayo, J. La lactancia materna. Universidad de Sevilla. Sevilla, 2001
  • Organización Mundial de la Salud.

Источник: https://www.enfamil.es/blogs/alimentando-a-mi-bebe/como-retomar-la-lactancia-materna-claves-y-consejos

TEMA 2

Relactación: ¿Puedo volver a amamantar a mi bebé?

La relactación es el procedimiento mediante el cual una madre consigue recuperar su producción de leche después de que ésta haya disminuido total o parcialmente.

Primeros pasos en una relactación

Antes de iniciar una relactación debemos valorar la cantidad total de leche que toma el bebé en 24 horas, si no lo tenemos claro o las cantidades día a día son muy discordantes podemos apuntarlas durante un par de días y hacer la media aproximada, de esta manera sabremos que cantidad de leche toma el bebé.

Si el bebé solamente toma uno o dos suplementos y la cantidad total no supera los 140ml aproximadamente, podemos hacer una relactación directa. Es decir, esperar al fin de semana, encerrarse con el bebé en casa, eliminar los suplementos para ofrecer solamente pecho al bebé.

Si la cantidad de leche artificial superior a 140ml habrá que eliminar los biberones poco a poco. No recomendamos en ningún caso eliminar de un día a otro toda la leche artificial, no es adecuado puesto que causa gran estrés tanto a la madre como al bebé.

Aumentar la producción de leche

Empezar a estimular el pecho con el sacaleches y finalizar la extracción a mano ya que de esta forma se ha demostrado que se consigue más leche.

A ser posible es mejor una estimulación breve y frecuente diversas veces al día, que una única estimulación diaria de muy larga duración.

Buscar uno o diversos espacios cómodos y adecuados en el que realizar la estimulación, a ser posible se debería realizar cada dos o tres horas de día y cada cuatro de noche.

Los tiempos de extracción deberían aumentar en paralelo a la cantidad de leche extraída: a más leche más tiempo de extracción.

Un agarre efectivo del bebé al pecho

Cuando el bebé no acepta mamar el proceso de relactación se puede complicar. En estos casos es recomendable acudir a un grupo de apoyo a la lactancia para que una asesora puede valorar las causas por las que el bebé no quiere mamar y puede ofrecer opciones adecuadas para intentar que acepte mamar.

Si el bebé quiere mamar, hay que ofrecerle  el pecho cada dos horas de día, cada tres de noche, o cada vez que el bebé muestre interés.

Durante los primeros días que se está intentando aumentar la producción de leche, y si el bebé está tomando mayoritariamente leche artificial, se sigue administrando la cantidad completa de alimento artificial recomendada y se inicia la estimulación del pecho con sacaleches o de manera manual.

Es recomendable eliminar succiones que no sean del pecho: chupetes, biberones…

Es aconsejable dar la leche (materna extraída o artificial) con una suplementación adecuada: jeringa-dedo, vasito, cuchara…

Se puede valorar la utilización de un relactador.

En cualquier caso hay que cuidar postura y posición y vigilar que el agarre sea efectivo y la succión correcta.

Es importante controlar la ganancia de peso del bebé (30g al día las 6 primeras semanas) y la excreción de orina (5-6 pañales al día), para asegurar que está obteniendo suficiente leche.

Si no está obteniendo suficiente leche, no reducir el alimento artificial durante unos pocos días y, si es necesario, aumentar la cantidad de leche artificial durante un día o dos.

Disminuir la cantidad de leche artificial que el bebé toma

Paralelamente es necesario ir reduciendo la cantidad de leche artificial que se ofrece al bebé:

  • Reducir la cantidad de suplemento artificial administrado en 24 horas unos 60 cc (centímetros cúbicos). Esta reducción se mantiene así durante unos días.
  • Esta cantidad se puede dividir entre varias tomas: por ejemplo, reducir 10 cc en seis de las tomas de leche artificial que el bebé toma al día, o reducir dos tomas en 30 cc cada una…
  • Un patrón común es sólo amamantar las primeras horas del día y por la noche cuando los pechos se notan más blandos y los bebés parecen más demandantes ofrecer el suplemento.
  • Continuar con la cantidad reducida de la leche artificial durante unos días.
  • Si el bebé muestra por su comportamiento que es suficiente y si después de una semana ha ganado el peso adecuado para su edad, reducir de nuevo el suplemento de la leche artificial en la misma cantidad (otros 30 centímetros cúbicos) durante unos días y volver a comprobar el peso.
  • Si el bebé muestra signos de hambre o si no ha ganado suficiente peso al final de una semana, no reducir el suplemento artificial y continuar con la misma cantidad una semana más.
  • Si el bebé continúa mostrando signos de hambre o aún no ha ganado peso después de otra semana, aumentar de nuevo el suplemento y ofrecer la cantidad que se estaba antes de iniciar la relactación.

Hay que tener muy presente que a veces los suplementos siguen siendo necesarios hasta que se inicia la alimentación complementaria donde si la cantidad no es superior a los 200ml en 24 horas se puede eliminar la leche artificial y sustituirla por alimentación complementaria.

Las relactaciones no son simples ni sencillas pero se puede conseguir, acudir a un grupo de apoyo a la lactancia y buscar la complicidad de una asesora de lactancia que pueda acompañar todo el proceso, suele ser muy efectivo.

Resumen basado en:

  1. RELACTACIÓN. Revisión de la experiencia y recomendaciones para la práctica. Departamento de Salud y Desarrollo del Niño y del Adolescente. OMS. Ginebra, 1998
  2. La lactancia materna. Lawrence, R.A. Mosby / Doyma Libros, S.A.

    Madrid 1996

  3. Lactancia materna. Manual para profesionales. Royal College of Midwives. ACPAM. Barcelona 1994
  4. La lactancia materna. Aguayo, J. Universidad de Sevilla. Sevilla, 2001
  5. Manual práctica de lactancia materna. ACPAM.

    Barcelona, 2004

Artículo redactado por Alba Padró. Asesora de Lactancia de ALBA. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-2-como-superar-dificultades/como-relactar-pasar-de-lactancia-artificial-o-mixta-a-lactancia-materna-excusiva/

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