Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

¿Resfriada durante el embarazo? Consejos para aliviar los síntomas

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

Durante el invierno, las embarazadas son más vulnerables a los resfriados que en el resto del año.

Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale han revelado que esto se debe a que cuando la temperatura ambiental desciende, también se reduce la temperatura corporal, así como la capacidad del sistema inmunitario para combatir el rinovirus, que es el virus responsable del resfriado común.

Asimismo, el resfriado durante el embarazo suele ser mucho más complicado que en cualquier otra etapa. Resfriarse no afecta directamente al bebé, pero sí hace que la gestante se sienta más débil de lo habitual ya que lo usual es que no pueda consumir los fármacos que alivian los síntomas del resfriado.

¿Cómo saber si estás resfriada?

En ocasiones es difícil distinguir si se trata de un simple resfriado, una gripe o cualquier otra afección ya que muchos de los síntomas son similares. Sin embargo, debes saber que normalmente los síntomas del resfriado son más leves que los de cualquier otra enfermedad y que, en la mayoría de los casos suelen ir desapareciendo con el paso de los días.

Al inicio, lo más común es que aparezca una sensación de cansancio leve y malestar generalizado que se acompaña de una congestión nasal persistente y constantes estornudos. Por lo general, durante un resfriado no suele haber fiebre, y en caso de presentarse no supera los 38 grados, a diferencia de otras patologías, como en el caso de la gripe o una infección pulmonar.

A partir del cuarto o quinto día, suele aparecer una tos seca o con mucosidad que se puede mantener varios días después de que los otros síntomas hayan desaparecido por completo. No obstante, tras dos semanas del comienzo del resfriado, la tos también tiende a desaparecer.

1. Cuida tu alimentación

Uno de los aspectos más importantes durante un resfriado es tu alimentación. Los alimentos no solo te proporcionan la energía que necesitas para recuperarte más rápido sino que también te ayudan a fortalecer tu sistema inmunitario.

Por eso, es fundamental que incluyas en tu dieta alimentos ricos en vitamina C, como los cítricos, las fresas y los pimientos.

También puedes apostar por platos calientes como las sopas, los caldos y las cremas, que además de ofrecerte una dosis extra de energía te ayudan a despejar las vías respiratorias y aliviar la congestión nasal.

2. Bebe abundante líquido

Durante el resfriado es normal que pierdas más líquido del habitual a través de las secreciones nasales y las mucosidades en la garganta.

Por eso, debes mantenerte bien hidratada, de esta manera ayudas a tu organismo a depurar las toxinas y eliminar el virus del resfriado.

Lo ideal es que apuestes por el agua, pero también puedes beber zumos de cítricos que son ricos en vitamina C o algunas infusiones que sean seguras durante el embarazo para despejar además las vías respiratorias.

3. Descansa lo suficiente

Cuando estás resfriada, es importante que descanses para que el cuerpo recupere fuerzas y se centre en combatir el virus, pero si estás embarazada debes reposar aún más.

De esta manera, no solo recuperarás energía sino que también puedes aliviar la congestión nasal, por lo que te será más fácil respirar y también sentirás que tus músculos te lo agradecen.

En este caso, puedes optar por acostarte en la cama una media hora, al menos tres o cuatro veces al día, o si lo prefieres también puedes recostarte en el sofá.

4. Acondiciona tu hogar

Si estás en la calle, un restaurante o una tienda no podrás controlar las condiciones del ambiente, pero si estás en casa puedes acondicionar las habitaciones para sentirte más cómoda mientras estés resfriada.

Una buena estrategia consiste en colocar humidificadores para elevar la humedad del ambiente y prevenir que se sequen tus vías respiratorias.

También puedes ajustar la temperatura en torno a los 22ºC o 23ºC para mantenerte calentita, pero sin calentar demasiado el entorno.

5. Recurre a los remedios naturales

Cuando estás resfriada no tienes que recurrir obligatoriamente a los medicamentos para calmar los síntomas. Existen algunas alternativas naturales que puedes utilizar para sentirte mejor sin poner en riesgo a tu bebé.

Por ejemplo, para aliviar la congestión nasal usa una solución salina, que puedes comprar en cualquier farmacia. Para el dolor o el picor en la garganta recurre a las gárgaras de agua con sal, que puedes preparar en casa poniendo a hervir agua y añadiéndole un poco de sal.

Y para bajar la fiebre puedes apostar por los baños de agua tibia y las bebidas frías que te ayudarán a reducir la temperatura corporal.

Источник: https://www.etapainfantil.com/resfriada-durante-embarazo-consejos-aliviar-sintomas

Gripe en el embarazo: riesgo, vacunación y alivio de síntomas

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

La mujer, por el hecho de estar embarazada, es más vulnerable a cualquier tipo de infección debido a que su sistema inmunológico está disminuido.

“Esto significa que puede tener más probabilidad de contraer virus como el de la gripe, y, si sucede, puede desarrollar complicaciones más graves que una mujer que no esté gestante”, afirma Nuria Izquierdo Méndez, de la Unidad de Obstetricia del Instituto de Salud de la Mujer José Botella Llusiá, perteneciente al Hospital Clínico San Carlos, de Madrid.

“Las mujeres embarazadas se consideran un grupo de riesgo para el desarrollo de infección por el virus de la gripe al igual que los niños, los ancianos, los pacientes con enfermedades crónicas o que conlleven inmunosupresión y los profesionales sanitarios, entre otros”, explica Tamara Alonso Pérez, neumóloga del Hospital Universitario de La Princesa, en Madrid. ¿Por qué son grupo de riesgo? Izquierdo responde contando que “el diagnóstico de gripe durante el primer trimestre del embarazo se ha asociado a un aumento de malformaciones cardiacas, labio leporino y defectos del tubo neuronal. En el segundo y tercer trimestre se ha vinculado a un aumento del número de abortos, partos prematuros y una disminución del peso al nacimiento.  Por ello, deben vacunarse si su embarazo coincide con la campaña de vacunación antigripal (de octubre a marzo)”.

Ambas expertas señalan que el riesgo de que la vacuna contra la gripe cause un daño grave es extremadamente pequeño. El efecto secundario más frecuente tras la administración de la vacuna es escozor, sensibilidad, enrojecimiento y/o dolor en el lugar de la inyección.

También se han descrito casos de cefalea, dolor muscular y fiebre, náuseas y astenia; sin embargo, siempre estos efectos secundarios son más leves que la propia gripe estacional.

Estas reacciones locales, en general, duran menos de 48 horas y no suelen requerir ningún manejo específico.

Si hay efectos secundarios se aconseja tomar analgesia, tipo paracetamol, y aplicar frío local en la zona donde se ha administrado la vacuna.

Más riesgo de complicaciones respiratorias

La infección por el virus de la gripe cursa de forma característica con “fiebre que se acompaña de malestar general, mialgias, cefalea, congestión nasal, molestias faríngeas, pérdida de apetito y/o tos seca”, enumera la neumóloga de La Princesa.

En la mayor parte de los ocasiones estos síntomas ceden en una o dos semanas, sin embargo, en determinados grupos de riesgo, como las mujeres embarazadas, pueden desarrollarse complicaciones más graves como son la neumonía, sinusitis, otitis y algunas complicaciones neurológicas menos frecuentes.

Según la ginecóloga del Clínico de Madrid, en el embarazo existe un riesgo algo aumentado de presentar complicaciones por una infección gripal, sobre todo respiratorias.

“Cuando una embarazada se infecta por el virus de la gripe el riesgo de hospitalización por procesos respiratorios se incrementa. La complicación más frecuente en la madre es la neumonía, con un porcentaje de 2 a 3 mujeres por cada 1.

000 embarazadas, pero no hay que alarmarse, ya que en la mayoría de los casos es un cuadro leve”.

¿La gripe puede afectar al feto?

Las mujeres embarazadas que se infectan por el virus de la gripe pueden desarrollar complicaciones graves que afecten a su gestación, como son el aborto espontáneo o el parto prematuro, entre otras.

En este sentido, “la prevención es fundamental y la vacunación es el método más eficaz, ya que disminuye el riesgo de gripe y sus complicaciones, protegiendo a la gestante y a su recién nacido hasta los 6 meses de edad”, indica Alonso.

Izquierdo añade que la gripe no produce malformaciones fetales.

Recomendaciones para aliviar los síntomas durante el embarazo

  • El descanso es fundamental.  
  • Medidas físicas, higiénicas (como el lavado de manos) y medicamentos.  
  • Antitérmicos que bajen la fiebre. Es importante controlarla, siempre que sea superior a 38 grados, con analgésicos como el paracetamol.  
  • Antitusígenos y expectorantes para la tos.  
  • Analgésicos para el dolor muscular.  
  • Beber abundantes líquidos para reponer lo que se pierde por la fiebre.

Por último, menciona Alonso, “la administración de fármacos antivirales como oseltamivir en las mujeres gestantes, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, requiere una valoración individualizada que evalúe el grado de afectación materna o la presencia de otros factores de riesgo que puedan propiciar la aparición de complicaciones. La gestante deberá ser informada y la decisión de iniciar o no el tratamiento será compartida”.

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/embarazo/2018/02/19/gripe-embarazo-riesgo-vacunacion-alivio-sintomas-161471.html

Resfriado y gripe en el embarazo: qué tomar y cómo cuidarse

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

Fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, dolor de garganta y nariz tapada son los síntomas típicos de las infecciones de las vías respiratorias, que hacen su aparición en invierno, desde el simple resfriado a la gripe.

En la mayoría de casos, se trata de infecciones de origen vírico. Contra ellas, los antibióticos no sirven de nada.

La única medida que hay que tomar es el control de la temperatura y aliviar los síntomas más molestos, en espera de que la enfermedad haga su curso.

Pero ¿hay algún medicamento que se pueda tomar para el resfriado y la gripe estando embarazada?

(Te interesa: Vacuna de la gripe en embarazadas)

Gripe en el embarazo. Riesgos y tratamiento

Si la embarazada contrae el virus de la gripe durante la gestación, tiene un riesgo algo más elevado que la población de no riesgo en cuanto a las posibles complicaciones del virus.

(Te interesa: Fiebre en el embarazo)

Asimismo, complicaciones como una dificultad respiratoria aguda, que puede darse con mayor facilidad en el embarazo, podrían derirvar, incluso, en un ingreso hospitalario de la futura mamá. No obstante, no es algo que ocurra a menudo, así que tranquila.

Gripe en el embarazo. ¿Existe un riesgo para el bebé?

El feto está muy bien protegido en la barriga de la mamá, así que no hay que preocuparse por que pueda sufrir algún daño si la mamá tiene la gripe. 

Una vez nacido el bebé, hay que tener en cuenta que los bebés más pequeños tienen más posibilidades de sufrir complicaciones derivadas del virus de la gripe, debido a que su sistema inmunológico, las defensas, todavía es inmaduro.

Gracias a los anticuerpos (que «paralizan» los virus) que reciben de su madre, los bebés más pequeños están protegidos. Estos anticuerpos maternos se van perdiendo con el tiempo. Protegen hasta los seis meses, momento a partir del cual los niños empiezan a desarrollar sus propias defensas inmunitarias.

Paracetamol: sí se puede tomar para el resfriado

El fármaco adecuado para tratar las infecciones con fiebre y el malestar durante el embarazo y la lactancia es el paracetamol. Se trata de un medicamento muy experimentado, y los especialistas no tienen ninguna duda sobre su inocuidad, tanto para la futura mamá como para el feto.

Es un antipirético, es decir, baja la temperatura corporal y ayuda a controlar la fiebre. Es mejor evitar tomar fármacos combinados, que contienen paracetamol asociado con otros principios activos.

Normalmente, se trata de productos con un poder analgésico superior al del simple paracetamol, o bien están indicados para el tratamiento de un síntoma específico, como la tos, que es mejor evitar. El médico valorará los pros y los contras a la hora de prescribir estos fármacos. 

Aspirina: contraindicada en el embarazo

El ácido acetilsalicílico, es decir, la aspirina, está contraindicado en el embarazo y en el período de lactancia. Algunos estudios indican que, si se toma en las primeras semanas de gestación, aumenta ligeramente el riesgo de aborto espontáneo.

Al término del embarazo, a partir de la semana 34, puede determinar el cierre del conducto de Botallo, un vaso arterioso fetal importante para la circulación sanguínea del futuro bebé.

Por último, está contraindicado durante la lactancia porque, al pasar a través de la leche materna, puede originar una enfermedad rara, pero muy peligrosa y potencialmente letal: el síndrome de Reye.

El resto de fármacos que pertenecen a la familia de la aspirina, los antiinflamatorios no esteroideos están contraindicados en el embarazo. Es el caso, por ejemplo, del ibuprofeno, de cuya peligrosidad durante el embarazo se sospechaba desde hace tiempo, y que ha sido confirmada por recientes estudios. En cambio, el ibuprofeno es seguro durante la lactancia.

Jarabes para la tos y la nariz tapada: ¿se pueden tomar?

Los jarabes contra la tos, en la mayoría de los casos, son productos de escasa eficacia, que van poco más allá del efecto placebo. A este aspecto, se añade el hecho de que no disponemos de suficientes datos sobre su seguridad durante el embarazo, por lo que su empleo está desaconsejado.

El único que presenta una garantía de seguridad aceptable durante la gestación es el dextrometrofano, que, en cualquier caso, sólo debe tomarse después de consultar al médico.

Los aerosoles descongestionantes de la nariz contienen un principio activo vasoconstrictor que, consumido en grandes cantidades, actúa sobre los vasos sanguíneos de la placenta, provocando hipertensión a la futura mamá y poniendo en peligro el bienestar fetal.

Por esta razón, deben usarse con extrema prudencia y durante períodos de tiempo muy breves.

Qué tomar para tratar el asma

Las futuras mamás que sufren asma crónica no deben interrumpir el tratamiento durante el embarazo. Si no se trata adecuadamente, el asma puede tener efectos negativos en el desarrollo del feto, como retraso en el crecimiento y bajo peso al nacer.

Casi todos los fármacos para el tratamiento del asma que se comercializan en la actualidad son seguros durante el embarazo. En cualquier caso, las mujeres que sufren esta patología y tienen la intención de quedar embarazadas, o bien descubren que lo están, deben dirigirse a su médico.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/salud/resfriado-embarazo-medicamentos-7634

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

Indice

Es necesario considerar que los cambios fisiológicos propios de la gestación pueden alterar la eficacia y la toxicidad de los medicamentos, tanto para la madre como para el bebé. Los fármacos circulan de la mujer al feto por la misma vía que le proporciona otras sustancias al bebé para su desarrollo.

Por ello los medicamentos pueden dañar al feto, directa o indirectamente, en cualquier momento del embarazo, a pesar de que el periodo de mayor riesgo es el primer trimestre, debido a que en la fase embrionaria (entre la 3ª y 8ª semana) tiene lugar la formación de la mayoría de los órganos.

En este momento existe pues la posibilidad de que un fármaco induzca anomalías morfológicas importantes.

Durante la etapa fetal (a partir de la 8ª semana hasta el parto) los fármacos pueden afectar al crecimiento y desarrollo funcional del feto, originar malformaciones morfológicas de menor gravedad y propiciar complicaciones en el parto.

El Dr.

Nicolás López García, ginecólogo en el Hospital USP San Camilo de Madrid, recomienda por tanto evitar ciertos medicamentos, especialmente al comienzo de la gestación: “En el primer trimestre está prohibido todo lo que no sea absolutamente necesario para garantizar la salud de la madre. Durante los nueve meses no deben administrarse, entre otros, fármacos como hormonas o ciertos antibióticos tales como aminoglucósidos y terramicinas”.

Asimismo se desaconseja la utilización de aspirina, sobre todo en las últimas semanas de la gestación, ya que disminuye la contractibilidad uterina, aumentando así la duración del parto, además de suponer un incremento del riesgo de hemorragias tanto en la madre como en el feto.
 

Resfriado y gripe

Un resfriado o una gripe no tienen por qué ser motivo de alarma, pero sus síntomas pueden ser fastidiosos. El Dr. López García aconseja “no tomar ningún medicamento y recurrir a inhaladores para aliviar la congestión nasal”.

Ésta suele ser frecuente en el embarazo debido a los cambios hormonales que también afectan a las fosas nasales. Si te ocurre, utiliza humidificadores para la tos.

Inhalar vapores de agua hervida durante unos minutos, con la cabeza cubierta por una toalla, te descongestionará la nariz.

Pero no emplees hierbas aromáticas ni aceites esenciales sin antes consultarlo con un especialista, ya que muchos pueden ser perjudiciales para el bebé.

Para despejar las fosas nasales puedes aplicarte, con un cuentagotas, una solución de agua salina. Bebe, además, mucho líquido para humedecer las mucosas y paliar la tos seca.

Si tienes molestias en la garganta nada como hacer gárgaras con una solución de agua tibia, limón y miel, siempre y cuando no padezcas diabetes.

Otros síntomas de la gripe, como la fiebre y la cefalea, quizá sí requieran un tratamiento medicamentoso. Descansa todo lo posible, come con regularidad y en caso de fiebre toma duchas de agua tibia a un grado menos de tu temperatura corporal.

No obstante debes saber que la fiebre muy alta sí puede ser motivo de preocupación. “La gripe con fiebre supone un riesgo real para el feto” advierte el Dr. López García. Cuando ésta perdura lo más acertado es acudir al médico inmediatamente, ya que la fiebre se ha llegado a relacionar con abortos en fases tempranas y anomalías en el feto.

Fractura ósea o esguince

Al final de la gestación, con el peso de la barriga, la estabilidad y la agilidad de la mujer disminuyen considerablemente, debido también al desplazamiento del centro de gravedad y al aumento de la elasticidad de los ligamentos por acción de las hormonas liberadas durante la gravidez. Sin contar con que en el último mes probablemente no puedas ni siquiera ver dónde pisas, ya que el tamaño del vientre te impedirá ver tus pies.

Todo esto contribuye a que la pérdida del equilibrio y las caídas sean bastante frecuentes. Deberás extremar la precaución para evitarlas, pero si has sido incapaz de desafiar la ley de la gravedad y ya has sufrido el batacazo, no debes preocuparte por el feto.

Siempre y cuando el golpe no haya sido muy importante la bolsa de las aguas protegerá al bebé actuando a modo de amortiguador.

Si crees que el feto ha podido correr algún riesgo por la magnitud de la caída consulta a tu ginecólogo, él comprobará el bienestar de tu hijo.

Si a causa de la caída sufres un esguince o rotura de algún hueso, deberás también acudir a un médico. “En este caso, como para una cefalea, el dolor se puede aliviar con paracetamol”, sugiere el Dr. Nicolás López, “y aunque las radiografías deben evitarse en la medida de lo posible durante el primer trimestre de embarazo, después pueden hacerse con protección para la madre y el feto”. 

Mantenerse en buena forma física durante el embarazo contribuirá a mantener tu capacidad aeróbica, fortaleza muscular y flexibilidad.
 

Dolor odontológico

La mayoría de las molestias y dolores que surgen durante la gestación no justifican un tratamiento basado en medicamentos. No obstante algunas dolencias sí requerirán intervención y administración de fármacos, como puede ser un temido dolor de muelas.

Ante todo debes saber que es importante no automedicarse en estas circunstancias. Ya lo es cuando no estás embarazada, pero ahora, además, debes pensar por dos.

Advierte siempre de tu estado a tu odontólogo quien, tras una valoración, sabrá recetarte lo más conveniente.

Las radiografías tampoco están aconsejadas en estos casos. La Dra.

Inmaculada García, estomatólogo, sabe que en ocasiones el diagnóstico y la salud de la madre obliga a realizarlas “aunque el tratamiento radiológico debe impedirse, especialmente durante los primeros 3 meses de gestación, si resultase imprescindible se toman siempre las medidas oportunas para proteger al feto de la radiación empleando delantales de plomo, y eligiendo paracetamol como analgésico y antipirético, y anestesia sin adrenalina en el caso de tener que intervenir de urgencia”.

Lejos de creer en antiguos dichos populares que rezan que un embarazo cuesta un diente, lo cierto es que el mito no dista mucho de la realidad, ya que ésta, la gestación, es una etapa muy proclive al padecimiento de problemas odontológicos.

El cambio hormonal provoca que las encías se inflamen más que de costumbre, lo que propicia la formación de placa.

Además existe también una mayor tendencia a tomar alimentos dulces y a comer más seguido; a lo que se suma una menor frecuencia en el cepillado por las náuseas típicas de este estado.

La Dra. García recomienda “mantener una higiene escrupulosa durante los nueve meses, así como realizarse una limpieza bucal y una revisión nada más conocer que se está encinta o se planea concebir”.
 

Infecciones urinarias

Si sientes dolor o escozor al orinar o lo haces con más frecuencia, probablemente tengas una infección del tracto urinario. Cuando esto ocurre tendrás unas ganas constantes de hacer pis y el olor de la orina será más fuerte de lo habitual.

El problema es que si no se trata adecuadamente la infección puede repetirse, hacerse crónica o incluso desencadenar una infección renal más grave, que afectaría inevitablemente al feto.

Si te sucede pregunta a tu médico, él te recetará los antibióticos adecuados.

¿Qué puedes hacer tú? Para prevenir estas infecciones debes beber mucha agua y no aguantar las ganas de orinar. Ve al baño constantemente. Hazlo también después de una relación sexual para deshacerte de los gérmenes que puedan haberse introducido en el tracto urinario. Después, límpiate siempre de delante hacia detrás para evitar arrastrar las bacterias.

La gestación es un periodo relativamente extenso que hace que en ocasiones se haga necesario un tratamiento con medicamentos.

Si bien es cierto que algunos fármacos pueden comportar riesgos, tanto para la madre como para el feto, también puede ser igualmente lesivo dejar sin tratamiento algunas enfermedades.

De cualquier forma, conviene evitar la administración indiscriminada de pastillas para situaciones banales y por supuesto la automedicación. Ante cualquier dolor no dudes en acudir a tu ginecólogo o profesional de medicina.
 

El peso durante el embarazo es una de las variables que controla el obstetra en cada visita ya que adquirir más kilos de los debidos puede poner en peligro la salud tanto de la mamá como la del feto.

Fractura

Definición:

Rotura de un hueso. Puede romperse en dos o más trozos.

Tratamiento:

Inmovilizar la zona de la fractura. Si se nota la zona deformada, no hay que vendar, ni intentar recolocar el hueso. Si la fractura es abierta y sangra la herida, lavarla bien y cubrirla con una gasa estéril. Acudir al médico.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/resfriados-y-otras-enfermedades-en-el-embarazo-que-tomar-524

Cómo tratar un resfriado en el embarazo (remedios naturales)

Resfriados y otras enfermedades en el embarazo ¿Qué tomar?

Durante el embarazo, todo lo que te sucede no solo te afecta a ti, sino al bebé que crece en tu interior. Es por ello que surgen muchas dudas en cuanto a la alimentación, hábitos de vida o incluso, a los medicamentos.

Y es que, si bien, en otra etapa de tu vida, cuando notabas síntomas de catarro recurrías a los analgésicos o a un descongestivo nasal para paliar los síntomas; durante la gestación, debes pensártelo dos veces y siempre, seguir el criterio de tu médico.

Y es que, aunque los fármacos pueden aliviar los síntomas y hacerte sentir mejor, también pueden llegar hasta el bebé a través de la placenta, por lo tanto, conviene saber cómo tratar un resfriado en el embarazo y de qué formas más naturales puedes aliviar los síntomas.

Resfrado durante el embarazo, ¿cómo actuar?

La recomendación de los expertos sanitarios en torno a los medicamentos en el embarazo pasa por evitarlos durante las primeras 12 semanas de embarazo, a no ser que tengas una condición previa que requiera de tratamiento en cuyo caso, debes consultar con tu médico sobre cómo proceder.

Los tres primeros meses de embarazo son críticos para el desarrollo de los órganos vitales del bebé, y además, es la etapa más difícil ya que es cuando se da un mayor porcentaje de aborto espontáneo.

Posterior a esas 12 primeras semanas, los médicos también son cautelosos y recomiendan precaución. De hecho, si te fijas en el prospecto de cualquier medicamento, hasta el de las pastillas para la tos, tiene un apartado especial para las embarazadas y mamás lactantes. 

De esta forma, antes de tomarte paracetamol, ibuprofeno o una aspirina como solías hacer cuando tenías un resfriado, realiza una consulta a tu obstetra para que valore tu situación y te haga las recomendaciones oportunas. Si bien no es correcto automedicarse nunca, en el embarazo se hace aun más necesario seguir esta pauta.

En muchos casos, aunque  no es recomendable tomar medicamentos, son peores los síntomas que provoca y su efecto en el bebé que el propio fármaco en sí, por lo tanto, tu médico podrá recetarte ciertos medicamentos para tratar enfermedades como el resfriado común. Sin embargo, reiteramos, que ha de ser tu obstetra el que te diga cuál es el fármaco más adecuado y en qué cantidad.

Remedios caseros para tratar un resfriado en el embarazo

Si aunque tu médico te recete algún medicamento para el catarro y prefieres seguir remedios caseros para paliar los síntomas, puedes realizar estos tratamientos naturales: 

Descansa mucho

Si puedes tomarte uno o dos días libres, hazlo. Estarás mejor en casa, descansando que, en el trabajo sintiendo los rigores del embarazo junto con los de un resfriado. 

Si no puedes dejar de trabajar, al menos cuando llegues a casa, intenta relajarte y pasar la mayor parte del tiempo en reposo. La recuperación de un catarro será más pronta si te concedes la oportunidad de estar en la cama descansando.

Leer +: ¿Qué es la gripe?

Bebe muchos líquidos

Es importante que estés bien hidratada durante todo el embarazo incluso sin tener resfriado, pero si estás acatarrada, incide aun más, sobre todo si tienes fiebre. Además, lejos de los jarabes para la tos, los médicos recomiendan beber mucha agua para tratar la tos.

Gárgaras para el dolor de garganta

Si notas molestias en la garganta, puedes hacer gárgaras con agua y sal o agua y bicarbonato de sodio. También puedes tomar leche caliente con miel, o tomar una infusión de tomillo, miel y limón. Son remedios naturales que alivian y calman.

Ver también: anginas en bebés

Utliza un humidificador

Cuando estés acatarrada, coloca un humidificador para mantener un nivel de humedad óptimo en el ambiente. Te ayudará para mantener también por la noche, sobre todo si tienes tos.

Mantener una temperatura adecuada en la habitación y además tener encendido el humidificador por la noche, puede mejorar la sensación de sequedad en la garganta y en la boca. 

Sopa de pollo para la congestión

El caldo de pollo es un remedio de nuestras abuelas muy útil si tienes dolor de garganta y congestión. Al entrar caliente, ayudará a abrir las vías respiratorias y respirarás mejor. 

El caldo de pollo es un plato económico y fácil de preparar con efecto reconfortante.

Un estudio realizado por la Universidad de Nebraska (EEUU) reveló que el caldo de pollo casero impide el movimiento de unas células del sistema inmune llamadas neutrófilos.

Se trata de un tipo de glóbulos blancos que nos defiende de las infecciones bacterianas y también favorece la liberación de las mucosidades.

Cómo evitar acatarrarse en el embarazo

Algunas sencillas medidas pueden hacer que no te resfriesdurante la gestación, y así tengas que evitar, el malestar:

– Lávate las manos con frecuencia

– Lleva una dieta sana y nutritiva

– Descansa lo suficiente

– Evita los altos niveles de estrés

– Practica ejercicio moderado con regularidad

– Si alguien en tu entorno está acatarrado, evita el contacto.

Источник: https://www.conmishijos.com/embarazo/complicaciones/como-tratar-un-resfriado-en-el-embarazo/

Embarazo saludable
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