Riesgos de fumar en el embarazo

Riesgos de fumar durante el embarazo

Riesgos de fumar en el embarazo

El humo del tabaco contiene más de 4.000 sustancias malignas para el ser humano, siendo el monóxido de carbono la que más afecta al bebé durante el embarazo, al competir con el oxígeno en la sangre y haciendo que el feto reciba menos sangre oxigenada y, por consiguiente, retardando su crecimiento.

A pesar de ello, en la actualidad, muchas mujeres siguen fumando durante el periodo de gestación o lo dejan de forma espontánea durante el mismo.

“Los porcentajes  de mujeres que abandonan el tabaco durante el embarazo son muy pequeños, lo que nos indican que hay que informar bien a la población sobre los riesgos y ayudar a las embarazadas a que lo dejen”, indica Francisco Camarelles Guillem, vicepresidente del Comité Nacional de Prevención del tabaquismo (CNPT). Según la Encuesta Nacional de Salud (ENS) del año 2003, en España fuman casi el 34 por ciento de mujeres entre 16 y 44 años.

¿Cuáles son los principales riesgos?

El experto señala que los mayores riesgos para el bebé, si la madre fuma durante el embarazo, son:

  • Mortalidad perinatal del feto.  
  • El bebé puede nacer de forma prematura y con bajo peso.  
  • Aumento de las enfermedades respiratorias durante la infancia.  
  • En la edad adulta el niño o la niña puede presentar un mayor riesgo de patologías crónicas, como la coronaria, la diabetes y el sobrepeso.

En el caso de la madre, Camarelles indica que ésta puede sufrir:

Dejar de fumar requiere un gran esfuerzo para aquellas personas habituadas a este acto, por lo que en muchas ocasiones se opta por disminuir el consumo de cigarrillos al día, en vez de abandonarlo por completo.

No obstante, esta aminoración no supone una reducción significativa de los efectos tóxicos del tabaco sobre la salud del feto y de la madre, “ya que habitualmente se produce un efecto compensador, al ser fumados con mayor intensidad”, indica el vicepresidente del CNTP.

Por lo tanto, lo ideal es dejar el consumo del tabaco por completo.

Pero, ¿cómo se puede dejar de fumar?

Para dejar de fumar el primer paso es prepararse mentalmente y ser conscientes de las razones para dejar de hacerlo, como indica la guía Nacer y vivir libre de humos, del gobierno del principado de Asturias.

Asimismo, es aconsejable cambiar las rutinas diarias.

Por ejemplo, si la costumbre es fumar mientras se ve la televisión, este hábito se puede sustituir con otras actividades, como hacer un trabajo artesanal o salir a caminar.

Otro factor importante es mantener las manos y la boca ocupadas, ya sea dibujando, cosiendo, comiendo fruta fresca o saboreando un caramelo sin azúcar.

Al mismo tiempo, es muy importante controlar los sentimientos negativos que puede provocar el abandono del tabaco, ya sea la presencia de nervios, tensión o la sensación de soledad, frente a ellos las medidas más recomendables son salir a caminar haciendo respiraciones profundas, escuchar música o escribir lo que se siente.

Cuando este proceso de abandono del tabaco ha sido superado, la paciente se tiene que enfrentar a la sintomatología de la abstinencia, la cual dura una media de cuatro a nueve semanas y origina dolores de cabeza, mareos, problemas de concentración, estreñimiento o problemas para dormir. No obstante, estos síntomas no son alarmantes, sino que indican que el propio cuerpo se está adaptando a la nueva situación.

El apoyo externo, es otro componente fundamental. Las personas que estén alrededor podrán apoyar a la mujer siendo pacientes, ayudándola en las tareas de casa o felicitándolas por el resultado obtenido.

“Las mujeres que dejan de fumar durante el embarazo son las que cuentan con un mayor apoyo social”, afirma Camarelles.

Por último, el día previo a la fecha establecida para dejar de fumar es muy importante deshacerse de todos los cigarrillos, ceniceros y encendedores.

Recaída postparto

Volver a fumar tras haberlo dejado durante el embarazo es muy frecuente. “Solo una tercera parte de las embarazadas que dejan de fumar durante el embarazo mantienen la abstinencia al año”, señala el experto.

Para que esto no ocurra, hay que recordar que al igual que fumar durante la gestación disminuye los riesgos para la salud, hacerlo de forma permanente aminora la probabilidad de contraer catarros, bronquitis, tos e infecciones de odio.

Además, fumar durante la lactancia también daña la salud del bebe, aumentado el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita del lactante, déficit de atención o hiperactividad, asma, y problemas respiratorios.

Pero, “no solo hay que evitar fumar durante el embarazo y la lactancia, sino que hay que eludir fumar delante del niño”, indica el vicepresidente, puesto que la exposición ambiental al humo del tabaco en los pequeños, conocido como tabaquismo pasivo, perjudica seriamente la salud infantil.

Para evitar que esto ocurra existen una serie estrategias, indicadas en la guía Nacer y vivir libre de humos, a tener en cuenta:

-Hay que huir de las situaciones de riesgo originadas por los estados emocionales o físicos negativos, los conflictos personales y la presión elevada del entorno social, ante esto hay que intentar distraerse.

-Es recomendable asociar el tabaco con consecuencias negativas o desagradables.

-Darse auto-instrucciones para no fumar.

-Siempre que las ganas de encender un cigarro aparezcan, es aconsejable cambiar de actividad: practicar una técnica de respiración profunda, realizar alguna actividad física y retrasar el deseo de fumar.

-También ayuda recordar caídas o recaídas anteriores. 

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/reproduccion/embarazo/2016/08/21/riesgos-fumar-durante-embarazo-114053.html

Fumar durante el embarazo, ¿irresponsabilidad o necesidad?

Riesgos de fumar en el embarazo

En la actualidad la mayoría de las mujeres conoce los problemas que puede generar fumar durante el embarazo, como tener un aborto o dar a luz antes de tiempo, producir alteraciones en el feto como nacer con poco peso, sufrir ciertas anomalías congénitas o tener muerte súbita en los primeros días…

No obstante, en los países desarrollados, entre un 13% y un 25% de las mujeres fuma durante el embarazo. Ese porcentaje también está aumentando entre las embarazadas de países ingresos bajos o medios.

Dejar el tabaco durante cualquier etapa de nuestra vida es difícil y muchos expertos señalan que no solo se trata de fuerza de voluntad y se necesita ayuda complementaria en muchos casos.

Las cifras dicen que muchas mujeres consiguen dejar de fumar, aunque después de dar a luz también es fácil recaer. El 50% de las fumadoras vuelven a fumar a los seis meses de haber dado a luz, y un año después la cifra sube hasta el 80%.

Si todas las mujeres embarazadas dejaran de fumar en los Estados Unidos, la cantidad de nacimientos sin vida se reduciría en un 11% y la cantidad de muertes de bebés recién nacidos en un 5%, según estimaciones del Servicio de Salud Pública del país.

No hay una cantidad exacta de cigarrillos que sea segura durante el embarazo. Cuanto más fume una mujer embarazada, mayor será el riesgo para su bebé de nacer con bajo peso. Aun cuando la mujer no consiga dejar de fumar en el primer o segundo trimestre, si lo hace durante el tercero el desarrollo de su bebé puede mejorar.

Es decir, se recomienda dejar de fumar cuanto antes, mejor incluso si se hace antes de lograr el embarazo (entre otras cosas, las posibilidades de quedar embarazada aumentarán si no se fuma).

Pero, ¿es tan fácil dejar el hábito? Pues depende de cada persona, para algunas es un sencillo paso pero a otras les resulta muy difícil o imposible.

¿Las embarazadas que fuman, son irresponsables o son víctimas de una adicción? Pues también dependerá de los casos: si la embarazada es consciente de los daños y no les da importancia, o no hace lo suficiente para dejar de fumar, hablamos de irresponsabilidad. Si es incapaz de dejar el hábito, hablamos de que son víctimas de una necesidad y necesitan ayuda.

Por supuesto, también está el caso de aquellas mujeres que fuman desde el desconocimiento, a las que les falta la información necesaria.

Consejos para dejar de fumar durante el embarazo

Los especialistas recomiendan que las mujeres dejen de fumar antes de quedar embarazadas y que no fumen durante el embarazo y el período posterior al parto.

Si tenemos este problema, el médico puede derivar a la mujer a un programa para dejar de fumar adecuado o sugerirle otras maneras de dejar de fumar, antes que decir aquello de “unos pocos cigarrillos son mejor que la ansiedad que produciría dejar de fumar”.

En algunos lugares se promueven distintos métodos para que, en las distintas visitas prenatales, se ayude a dejar de fumar a la embarazada.

Además, hemos de pensar en el bebé y en todo el daño que le podemos hacer: debemos decirnos a nosotras mismas que lo estamos intentando por él, y destacar cada logro.

Realizar ejercicio durante el embarazo reducirá las ganas de fumar y nos aporta muchos beneficios. También puede resultar tener siempre a mano tentempiés sanos de fruta o verdura que nos resulten especialmente apetecibles para reducir la ansiedad.

Exijamos a los que nos rodean que no fumen, haciéndoles partícipes de nuestro esfuerzo y pidiéndoles comprensión y apoyo.

¿Lograré dejar de fumar durante el embarazo?

Hemos de pensar que sí para afrontar la tarea desde el optimismo y la fuerza de voluntad. Los estudios sugieren que ciertos factores aumentan las probabilidades de que la mujer logre dejar de fumar durante el embarazo:

  • Haber intentado dejar de fumar en el pasado
  • Tener una pareja que no fume
  • Contar con el apoyo de la familia u otras personas importantes en su vida
  • Conocer los efectos nocivos del tabaco

Sobre algunos de estos factores no podemos incidir, pero sobre otros las instituciones (mediante información a las mujeres, formación de los profesionales…) y la familia (apoyo a la mujer) tienen cierta responsabilidad.

Personalmente no me vi en el caso de necesitar dejar de fumar, pues, aunque era fumadora, las náuseas fueron una gran ayuda, tan solo empecé a sentir aversión por el humo del tabaco (y por otros muchos olores…). De modo que no necesité buscar ayuda, y realmente no sé si los ginecólogos ofrecen alternativas efectivas.

Pero no a todas las mujeres embarazadas les sucede igual y como hemos comentado solo un 20% de las mujeres deja de fumar durante el embarazo. Seguro que, como yo, conocéis los casos de mujeres que afirman que su ginecólogo les dijo eso de que unos cigarrillos son mejor que la ansiedad.

En definitiva, durante los meses de gestación es un tema de vital importancia para la salud de la madre y del feto, y existen campañas informativas para abandonar este hábito, aunque no estoy segura de que existan las ayudas suficientes para las mujeres a las que les cueste dejar el hábito ni en muchos casos la información suficiente.

En Bebés y más | Otra razón para no fumar en el embarazo, Fumar en el embarazo afecta el sueño de los bebés prematuros, “Nacer sin humo”, guías que ayudan a dejar de fumar durante el embarazo, Los hijos de madres fumadores tienen más déficit de atención

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/fumar-durante-el-embarazo-irresponsabilidad-o-necesidad

Preguntas frecuentes

Riesgos de fumar en el embarazo

Fumar durante el embarazo supone un grave riesgo para la salud del bebé, la única forma de protegerle es dejar de fumar y evitar la exposición al humo ambiental de tabaco.

Los bebés de madres fumadoras suelen pesar menos, ¿eso no es una ventaja a la hora del parto?

Los bebés con bajo peso tienen mayor probabilidad de sufrir problemas de salud. Estos bebés pueden necesitar cuidados especiales y permanecer más tiempo en el hospital. Es un riesgo no una ventaja, ni siquiera en el parto, porque la cabeza no tendrá mucho menor tamaño y esa es la parte más compleja a la hora de salir.

¿El humo del tabaco que fuma la madre pasa al feto?

Sí, cuando fumas también lo hace tu futuro hijo. Al fumar inhalas sustancias tóxicas como la nicotina y el monóxido de carbono (el mismo que sale por el tubo de escape de los coches). Estas sustancias llegan a la placenta, ese fino tejido que conecta a la madre con el feto, donde impiden que le lleguen los nutrientes y el oxígeno que necesita para crecer y desarrollarse.

¿Ganaré peso si dejo de fumar mientras estoy embarazada?

Necesitas ganar y ganarás peso durante el embarazo.

Lo mejor para tu bebé es que lleves un estilo de vida saludable, incluida una dieta equilibrada, si evitas los dulces y las comidas con alto contenido en grasas no ganarás mucho peso extra.

También es importante mantenerte activa, si tienes dudas puedes consultar a tu matrona o tu médico sobre el tipo de actividad física más adecuado. Incluso si ganaras algún kilo extra, lo puedes perder más adelante, cuando nazca el bebé.

¿Y si sólo reduzco el número de cigarrillos en lugar de dejarlo del todo?

La mejor forma de proteger a tu hija o hijo es dejar de fumar definitivamente. Reducir el número de cigarrillos no supondrá ningún beneficio, os seguiría poniendo en riesgo.

Si voy a tener un bebé, ¿cuándo es mejor dejar de fumar?

El mejor momento es cuando estés pensando en quedarte embarazada. Si lo dejas completamente, tu bebé probablemente pesará igual que el bebé de una mujer que no haya fumado nunca.

Si lo dejas en el tercer o cuarto mes de embarazo, reducirás las probabilidades de que tu bebé nazca prematuro o con problemas de salud. Incluso, si dejas de fumar en los últimos meses del embarazo, puedes favorecer que le llegue más oxígeno ese tiempo.

Nunca es demasiado tarde, pero cuanto antes lo dejes, mejor será para los dos.

¿Y si fuman a mi alrededor?

Vivir con personas fumadoras durante el embarazo, aumenta la probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso y tenga diversos problemas de salud. Lo mejor sería evitar la exposición al humo de segunda mano.

¿Dejar de fumar durante el embarazo es bueno también para mí?

El embarazo es muy buen momento para dejar de fumar. No importa durante cuánto tiempo hayas fumado, tu cuerpo va a notar el cambio.

Te sentirás mejor, con más energía para llevar el embarazo y más vitalidad para cuidar y mimar a tu bebé.

Por supuesto, además evitarás graves problemas de salud en el futuro, como enfermedades cardiovasculares, cáncer y problemas respiratorios. Y además, ahorrarás una buena cantidad de dinero que podrás gastar en ti o en tu bebé.

Si dejo de fumar durante el embarazo, ¿voy a tener problemas de estrés?

Piensa que en realidad fumar no relaja, solo calma momentáneamente la necesidad de nicotina de tu cuerpo.

Incluso aunque notaras cierta ansiedad o estrés, existen muchas formas para aprender a manejarlo, pero sólo hay una manera de proteger tu salud y la de tu hijo del tabaco, dejar de fumar.

La actividad física regular adaptada a tus necesidades te ayudará a evitar el estrés en el día a día. En momentos de ansiedad puedes practicar respiraciones profundas o masticar chicle sin azúcar.

También es buena idea mantener tus manos ocupadas con actividades sencillas, como hacer manualidades o tejer algo para el bebé. Llamar a tus amigos también puede ser una buena solución para desconectar.

Y siempre que te fallen las fuerzas, recuerda: fumar no mejorará las cosas.

Durante la lactancia, ¿pasa la nicotina a la leche materna?

La lactancia materna es la forma ideal de alimentar a tu bebé.

Si fumas, una pequeña cantidad de las sustancias tóxicas del tabaco pasan a la leche materna y, por tanto, a tu bebé. La única forma de protegerle es no fumar.

Si tienes muchas ganas, puedes practicar ejercicios de relajación o intentar distraerte. Si aun así, fumas en algún momento, mejor hacerlo después de dar de mamar que antes.

¿Existen riesgos a largo plazo para mi hijo o hija si fumo durante el embarazo?

Sí, puede haberlos. Fumar durante el embarazo puede suponer que el niño tenga mayor riesgo de enfermedades, como catarros, bronquitis, asma y otras enfermedades respiratorias. Además, puede afectar a su concentración y su estatura, y tiene mayor probabilidad de convertirse en fumador.

Sé que no debería fumar mientras esté embarazada, ¿pero estará bien si vuelvo a fumar después del nacimiento del bebé?

¿Por qué volver a fumar después de haber conseguido dejarlo? ¡Lo difícil ya está hecho! Además, piensa que fumar sigue siendo perjudicial para tu bebé.

Los bebés tienen unos pulmones muy pequeños, si el aire está contaminado por el humo del tabaco le será difícil respirar.

Su exposición al humo del tabaco aumenta la probabilidad de que desarrolle diversas enfermedades respiratorias, meningitis, cólicos, infecciones del oído y otras.

Pide a tu familia, amistades, cuidadores y otras personas de tu entorno que no le expongan al humo del tabaco.

Источник: https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/tabaco/tabacoY/embarazo/preguntas/home.htm

Embarazo saludable
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