Síntomas de neumonía en bebés

Neumonía neonatal

Síntomas de neumonía en bebés

⌚ 3 Min de lectura | La neumonía congénita es la infección de los pulmones del recién nacido. Puede afectar hasta al 10% de los recién nacidos prematuros o con bajo peso.

Es una infección grave en el neonato y consiste en la inflamación del tejido pulmonar, en concreto, de los sacos alveolares, a causa de agentes infecciosos, como bacterias y virus. Podemos clasificar las neumonías del recién nacido en:

El microorganismo es adquirido por vía transplacentaria (a través de la placenta), es decir, la infección pulmonar es sólo una complicación de una infección grave generalizada. Es una situación grave en el recién nacido.

Neumonía intrauterina

La bacteria o el virus llega al sistema respiratorio a través de la boca desde el aparato genital materno.

Este tipo de neumonía se asocia con la infección del líquido amniótico por rotura prematura de las membranas o con una infección genital de la madre.

Estas dos circunstancias también pueden darse juntas: infección genital y rotura de membranas.

Diferenciar una neumonía intrauterina de una congénita es muy difícil ya que, clínicamente, dan los mismos síntomas y radiológicamente también. Es por este motivo que muchos autores igualan el concepto de neumonía congénita e intrauterina.

Neumonía adquirida durante el parto

El agente infeccioso alcanza el pulmón a través de la bucofaringe cuando el bebé aspira secreciones maternas del canal del parto o líquido amniótico contaminado. Se relaciona con la rotura prematura de membranas y el sufrimiento fetal durante el nacimiento.

Estas tres neumonías son las llamadas neumonías de inicio precoz por desarrollarse durante los tres primeros días de vida y en las que el origen del contagio es materno.

La causa más frecuente son las bacterias (estreptococo grupo B, listeria y tuberculosis) pero también pueden causarla algunos virus (virus herpes) y hongos (Candida).

Neumonía posnatal

La causa es externa y su origen más frecuente es el nosocomial, es decir, está causada por gérmenes del entorno hospitalario.

El empleo de procedimientos invasivos (vías o accesos venosos, sondas, respiradores…) utilizados en las unidades de cuidados intensivos son su causa principal a lo que se le suma la inmunodepresión natural del recién nacido y su vulnerabilidad, lo que le hace propenso a tener infecciones graves.

Este tipo de neumonía también puede ser de origen comunitario, es decir, puede ser causada por microbios que están en la comunidad (fuera del hospital) y cuya transmisión es debida al contacto con familiares.

Es una neumonía de inicio tardío, que ocurre durante la hospitalización del recién nacido o después del alta hospitalaria. Tienen mayor riesgo de padecer este tipo de infección los recién nacidos que llevan catéteres endovenosos y tubos endotraqueales.

La mayoría son neumonías bacterianas, aunque también pueden ser virales o fúngicas. En el caso de las neumonías virales de inicio tardío el origen de la infección es algún familiar enfermo.

El virus más frecuente es el VRS (Virus Respiratorio Sincitial).

Todas estas neumonías del periodo neonatal tienen una sintomatología parecida y son graves. Uno de los primeros signos de alarma es:

  • Dificultad respiratoria
  • Rechazo de la alimentación con dificultad para la succión
  • Tos
  • Mucosidad
  • Fiebre 
  • Mal aspecto

A pesar de que es una infección localizada en el pulmón, como el neonato es un inmunodeprimido (tienen el sistema inmunitario muy inmaduro), se puede diseminar rápidamente y progresar de manera muy agresiva desarrollando una infección diseminada por todo el organismo (sepsis) en las primeras horas de vida.

 Tratamiento

El tratamiento siempre implica el ingreso hospitalario y se debe iniciar el tratamiento antibiótico lo antes posible para evitar complicaciones.

El antibiótico dependerá del tipo de microorganismo que crezca en los cultivos. Si la afectación pulmonar es muy grave, el recién nacido puede necesitar soporte respiratorio o ventilación mecánica.

Hasta que el neonato no está del todo recuperado no se le da el alta hospitalaria.

Lo que debes saber…

  • Es una infección grave en el neonato y consiste en la inflamación del tejido pulmonar, causada por virus o bacterias.
  • Uno de los primeros signos de alarma es la dificultad respiratoria y el rechazo de la alimentación con dificultad para la succión.
  • El tratamiento siempre implica el ingreso hospitalario y se debe iniciar el tratamiento antibiótico lo antes posible para evitar complicaciones.

Dra. Esther Martínez García

Especialista en Pediatría

Médico consultor de Advance Medical

Источник: https://www.salud.mapfre.es/salud-familiar/bebe/enfermedades-bebe/neumonia-congenita/

Neumonía en bebés y niños: cuáles son los síntomas y cómo se trata

Síntomas de neumonía en bebés

Las infecciones respiratorias son tremendamente frecuentes en los niños. En la mayoría de los casos se trata de catarros, es decir, una infección de las vías aéreas superiores. Pero a veces también pueden afectarse los pulmones, las vías aéreas inferiores, y hablamos entonces de neumonía.

Aunque la mayoría de los niños con neumonía tienen una evolución favorable, algunos niños necesitan ingresar en un hospital para tratamiento; y, en los países en vías desarrollo, continúa siendo la principal causa de mortalidad infantil.

Una neumonía es, como hemos dicho, una enfermedad de las vías respiratorias inferiores (los pulmones) que puede estar causada por virus, bacterias e incluso hongos. En los más pequeños es más frecuente que sean por virus mientras que en los más mayores es más habitual que se deban a una bacteria.

Estos microorganismos que pueden causar neumonía se transmiten a través de pequeñas gotitas que expulsamos al hablar, toser, estornudar y a través del contacto con secreciones respiratorias. Es por tanto fundamental, para prevenirlas, tener una buena higiene de manos y respiratoria (toser con el codo, cubrirse al estornudar…).

¿Cuáles son sus síntomas?

En general, las neumonías cursan con fiebre, rinorrea y tos. Los niños más pequeños pueden tener síntomas más sutiles, como llanto, vómitos, rechazo del alimento o incluso fiebre sin foco claro.

Algunos niños más mayores refieren también dolor de abdomen o dolor al respirar. Puede aparecer dificultad para respirar en algunos niños: respiran más rápido, el abdomen sube y baja mucho cuando respiran y se les marcan las costillas.

¿Hay varios tipos de neumonías?

Aunque diferenciar una de otra no siempre es fácil, a grandes rasgos podemos clasificar las neumonías en típicas y atípicas.

  • Las neumonías típicas suelen cursar con fiebre alta repentina y tos, afectación del estado general y a veces con dificultad respiratoria. En la radiografía de tórax podemos ver una mancha localizada generalmente en una porción de uno de los 2 pulmones. En este caso la infección suele estar ocasionada por una bacteria y aparece con más frecuencia en niños más mayores.
  • En las neumonías atípicas, en cambio, el inicio suele ser más progresivo, el nño suele tener mejor estado general y la fiebre no ser tan elevada. En la radiografía de tórax se ven unos infiltrados (unas manchitas más sutiles) generalmente en ambos pulmones. Este tipo de neumonías suelen deberse a virus en los niños más pequeños y en los niños mayores de 3 años a unas bacterias especiales llamadas bacterias atípicas.

¿Cómo se diagnostica la neumonía?

Mediante la exploración física podemos sospechar una neumonía. En la auscultación podemos oír determinados ruidos patológicos y/o podemos apreciar que en una zona el aire no entra con normalidad. Es frecuente que si el pediatra sospecha una neumonía, mida la saturación de oxígeno de nuestro hijo mediante un pulsioxímetro.

El diagnóstico de sospecha puede confirmarse mediante una radiografía de tórax. En algunos casos puede ser necesaria una analítica, para valorar si la neumonía está causada por un virus o por una bacteria.

¿Cómo se trata una neumonía?

El tratamiento de la neumonía depende, en parte, de quién la haya causado.

Así, si es debida a una bacteria pondremos un antibiótico; si es debida a una de las llamadas bacterias atípicas, pondremos otro y, si es por virus, como norma general, no pondremos un tratamiento específico. Por supuesto, si el niño tiene fiebre administraremos los antitérmicos habituales.

Algunas neumonías pueden asociar broncoespasmo (los bronquios se «cierran» dificultando el paso de aire y ponemos scuchar sibilancias en la auscultación) y en este caso serán necesarios los broncodilatadores.

En la mayoría de los casos, las neumonías se tratan en el domicilio y los niños se recuperan rápidamente y sin secuelas.

Sin embargo, algunos niños pueden necesitar oxígeno y/o una máquina que los ayude a respirar.

En algunos casos más graves, se acumula además líquido en el pulmón, pudiendo ser necesario colocar un tubo de drenaje para vaciarlo.

¿Puede prevenirse una neumonía?

Las medidas básicas de prevención de cualquier infección respiratoria (catarros, bronquiolitis, neumonía, el nuevo Coronavirus) son, como hemos mencionado, el lavado frecuente de manos y una correcta higiene respiratoria (toser con el codo, cubrirse para estornudar o usar pañuelos desechables).

Además, disponemos de vacunas para algunas bacterias que pueden causar neumonía como el neumococo o el Haemophilus influenzae tipo b y que están incluidas en el calendario vacunal. En cuanto a los virus, la vacuna de la gripe debe administrarse en niños de riesgo anualmente.

¿Cuándo consulto?

Sabemos que los niños sufren cuadros catarrales con mucha frecuencia, pero, ¿cómo saber cuándo es un catarro y cuándo una neumonía? ¿Cuáles son los signos de gravedad o cuándo hay que consultar?

  • Siempre que el niño o niña tenga mal estado general, esté muy decaído o somnoliento, debemos ir a Urgencias.
  • Si tiene dificultad para respirar; nos daremos cuenta porque respira muy rápido, hunde el pecho o se le marcan las costillas
  • Si tiene un catarro con fiebre, y la fiebre persiste más allá de 3 ó 4 días, conviene que lo valore el pediatra.
  • Si ya estaba con tratamiento antibiótico por una neumonía y, a pesar de ello, persiste la fiebre tras 48 horas de tratamiento.

En Bebés y más | Catarro, alergia o coronavirus: cómo podemos diferenciar los síntomas en los niños, Tipos de tos en niños: cómo identificarla y aliviarla

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/neumonia-bebes-ninos-cuales-sintomas-como-se-trata

Neumonía

Síntomas de neumonía en bebés

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La neumonía es una infección de los pulmones. Los sacos de aire de los pulmones (llamados «alvéolos») se llenan de pus y otros líquidos, lo cual dificulta la llegada del oxígeno al torrente sanguíneo.

Una persona con neumonía tal vez tenga fiebre, tos o dificultad para respirar.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la neumonía?

Los síntomas varían según la edad de la persona y la causa de la neumonía, pero pueden incluir los siguientes:

  • respiración muy rápida (en algunos casos, este es el único síntoma),
  • respiración con sonidos tipo silbido o quejido
  • dificultad para respirar; esto puede incluir el ensanchamiento de las fosas nasales, la respiración con el estómago o el movimiento de los músculos entre las costillas,
  • fiebre
  • tos
  • congestión nasal (nariz tapada)
  • escalofríos
  • vómitos
  • dolor de pecho
  • dolor abdominal (porque el niño está tosiendo y esforzándose por respirar)
  • menor actividad
  • falta de apetito (en niños más grandes) o mala alimentación (en los bebés), que puede producir deshidratación, y
  • en casos extremos, color azulado o grisáceo en los labios y las uñas de las manos.

Si la neumonía es en la parte baja de los pulmones, cerca del abdomen, la persona podría tener fiebre y dolor abdominal o vómitos, pero ningún problema respiratorio.

¿Cuáles son las causas de la neumonía?

La neumonía es causada por una variedad de gérmenes (virus, bacterias, hongos y parásitos). Sin embargo, la mayoría de los casos se deben a virus. Entre ellos, se encuentran los adenovirus, rinovirus, el virus de la gripe (influenza), el virus sincitial respiratorio y el virus de la parainfluenza (que también puede provocar crup).

Con frecuencia, la neumonía comienza después de una infección del tracto respiratorio superior (una infección en la nariz y la garganta) y los síntomas comienzan después de 2 o 3 días de un resfriado o un dolor de garganta. Luego, pasa a los pulmones. En los espacios de aire de los pulmones, comienza a juntarse líquido, glóbulos blancos y desechos, y esto bloquea el pasaje de aire, lo cual dificulta el funcionamiento de los pulmones.

Los niños con neumonía provocada por bacterias suelen enfermarse bastante rápido, comienzan con fiebre repentina y elevada, y respiración inusualmente rápida.

Los niños con neumonía provocada por virus probablemente tendrán síntomas que aparecen más gradualmente y son menos graves, aunque puede ser más común el resuello.

Algunos síntomas dan pistas importantes acerca del germen que está causando la neumonía. Por ejemplo, en los niños mayores y los adolescentes, la neumonía debida al Mycoplasma (también llamada neumonía ambulante) es muy común y causa dolor de garganta, dolor de cabeza y una erupción, además de los síntomas habituales de la neumonía.

En los bebés, la neumonía provocada por la clamidia puede causar conjuntivitis con síntomas leves y sin fiebre.

Cuando la neumonía se debe a la tos ferina (pertussis), el niño puede tener accesos de tos prolongados, ponerse azul debido a la falta de aire o hacer el clásico «gallo inspiratorio» cuando trata de tomar aire.

Afortunadamente, la vacuna de la tos ferina puede ayudar a proteger a los niños contra esta enfermedad.

La cantidad de tiempo que transcurre desde la exposición al germen hasta el momento en el que una persona comienza a sentirse enferma varía según el virus o la bacteria que provocó la neumonía (por ejemplo, en el caso del virus sincitial respiratorio es de 4 a 6 días, pero en el caso del virus de la gripe esto ocurre en solo 18 a 72 horas).

¿Cómo se trata la neumonía?

En la mayoría de los casos, la neumonía se debe a un virus que no requiere antibióticos; sin embargo, si la neumonía es causada por bacterias, se trata con antibióticos que se toman por boca en el hogar. El tipo de antibiótico que se recete depende del tipo de bacteria que se cree ha causado la neumonía.

En la actualidad, también hay medicamentos antivirales, pero se reservan para la gripe cuando se la detecta en las etapas iniciales de la enfermedad.

Es posible que los niños necesiten recibir tratamiento en un hospital si la neumonía les provoca fiebre elevada durante mucho tiempo, problemas respiratorios o si ocurre lo siguiente:

  • necesitan terapia con oxígeno
  • tienen una infección pulmonar que se puede haber extendido al torrente sanguíneo
  • tienen una enfermedad crónica que afecta el sistema inmunitario
  • están vomitando tanto que no pueden tomar medicamentos por boca
  • continúan teniendo neumonía
  • podrían tener tos ferina

El tratamiento en el hospital puede incluir antibióticos intravenosos, que se administran a través de una aguja en una vena) y terapia respiratoria (tratamientos para respirar). Los casos más graves se pueden tratar en la unidad de terapia intensiva.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Las personas con neumonía necesitan descansar mucho y tomar mucho líquido mientras su organismo combate la infección.

Si su hijo tiene neumonía bacteriana y el médico le recetó antibióticos, dele el medicamento en el horario indicado, durante el tiempo que se lo indiquen.

Esto ayudará a su hijo a recuperarse más rápido y lo ayudará a evitar que otros integrantes de la familia se contagien la infección.

Para la sibilancia al respirar, es posible que el médico recomiende el uso de un nebulizador o un inhalador.

Pregúntele al médico antes de usar un medicamento para tratar la tos de su hijo porque los antitusivos impiden que los pulmones eliminen el moco, lo cual no es bueno para la neumonía. No se recomienda el uso de medicamentos de venta sin receta para la tos y los resfriados en niños menores de 6 años.

Tome la temperatura de su hijo al menos una vez cada mañana y cada noche, y llame al médico si supera los 102 °F (38.9 °C) en un niño o un bebé mayor, o si supera los 100.4 °F (38 °C) en un bebé de menos de 6 meses.

Revise los labios y las uñas de las manos de su hijo para asegurarse de que estén rosados. Llame a su médico si los tiene azulados o grises, lo cual es señal de que los pulmones no están recibiendo suficiente oxígeno.

¿Cuánto dura la neumonía?

Con tratamiento, la mayoría de los tipos de neumonía bacteriana se pueden curar en 1 a 2 semanas. La neumonía errante y la neumonía viral pueden demorar entre 4 y 6 semanas para desaparecer por completo.

¿Es contagiosa la neumonía?

En general, la neumonía no es contagiosa, pero los virus y las bacterias del tracto respiratorio superior que la provocan sí son contagiosos. Suelen estar presentes en los líquidos que salen de la nariz y la boca de las personas infectadas; por lo tanto, esa persona puede contagiar la enfermedad al toser o estornudar.

Compartir vasos o cubiertos, y tocar los pañuelos usados (de tela o desechables) de una persona infectada puede contagiar la neumonía. Por lo tanto, es mejor mantener a los niños alejados de cualquier persona con síntomas (congestión o goteo nasal, dolor de garganta, tos, etc.) de una infección respiratoria.

¿Es posible prevenir la neumonía?

Algunos tipos de neumonía se pueden prevenir con vacunas. Los niños suelen recibir inmunizaciones de rutina contra el neumococo Haemophilus influenzae y la tos ferina a partir de los 2 meses de vida.

La vacuna de la gripe está recomendada para todos los niños sanos de 6 meses a 19 años, pero en especial para niños con enfermedades crónicas, como asma o trastornos del corazón o los pulmones.

Como este grupo tiene un mayor riesgo de complicaciones graves, los bebés prematuros pueden recibir tratamientos que los protegen temporalmente contra el virus respiratorio sincitial, ya que puede provocar neumonía en los niños pequeños.

Los médicos tal vez le den antibióticos para prevenir una neumonía a los niños que han estado expuestos a una persona con ciertos tipos de neumonía, como la tos ferina. Quienes tienen una infección por VIH pueden recibir antibióticos para prevenir la neumonía a causa de Pneumocystis jirovecii.

Si alguna persona de su hogar tiene una infección respiratoria o una infección de la garganta, mantenga los vasos y los utensilios de comer separados de los del resto de la familia y lávese las manos con frecuencia, en especial si está manipulando pañuelos sucios.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame inmediatamente al médico si su hijo tiene alguna señal o síntoma de neumonía, pero en especial si presenta los siguientes síntomas:

  • problemas para respirar o respiración demasiado rápida
  • color azulado o gris en los labios o las uñas de las manos
  • fiebre de 102 °F (38.9 °C) o superior a 100.4 °F (38 °C) en bebés menores de 6 meses

Revisado por: Ryan J. Brogan, DO

Fecha de revisión: diciembre de 2017

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/pneumonia-esp.html

Mi hijo tiene neumonía: ¿es grave, doctor?

Síntomas de neumonía en bebés

La neumonía es una inflamación de los pulmones ocasionada generalmente por virus y/o bacterias. Los gérmenes pueden llegar a los pulmones por diversas vías. Las más frecuentes son:

  • La inhalación de bacterias o virus que están en la nariz o garganta del niño.  
  • Por el aire, a través de las gotitas que producen las personas enfermas al toser o estornudar.  
  • Por compartir vasos, cubiertos, juguetes, otros utensilios o tocar pañuelos de un enfermo.  

Los síntomas pueden variar, como explicamos en la web Familia y Salud de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Dependen de la edad, del germen que la ocasiona y de si el niño tiene otra enfermedad importante previa. Debe consultar al pediatra si su hijo, además de fiebre, tiene alguno de los siguientes signos:

  • La respiración es muy rápida.  
  • Respira con dificultad. No es que tenga la nariz tapada, le cuesta respirar porque no le entra bien el aire en los pulmones. Por eso se le oyen pitos en el pecho, se le hunden las costillas o cada vez que respira abre mucho los orificios de la nariz.

Los niños con neumonía también pueden tener tos; aunque ésta no siempre se presenta desde el principio. Los niños mayores y adolescentes a veces notan dolor en el pecho. Otros síntomas de la neumonía pueden ser: escalofríos, cansancio, pérdida de apetito o vómitos.

La neumonía causada por virus afecta sobre todo a menores de 3 años y suele empezar de manera progresiva. Primero, como un simple catarro y poco a poco con otros síntomas como falta de apetito, vómitos o irritabilidad.

Hay algunas bacterias, como Mycoplasma y Chlamydia, que pueden causar neumonía sobre todo en niños mayores de 4-5 años y adolescentes.

Igual que las víricas, los síntomas de este tipo de neumonías comienzan de forma progresiva, son más leves, y pueden cursar sin fiebre.

La tos es más seca y es habitual que los niños presenten dolor de cabeza y muscular. Son las llamadas neumonías atípicas.

En cambio, la neumonía bacteriana típica empieza de manera brusca con fiebre alta, regular estado general y a veces dolor torácico. Está producida casi siempre por el neumococo. Suele afectar a niños más mayores que en el caso de las víricas, aunque pueden darse a cualquier edad. A veces la infección es mixta (virus y bacterias).

¿Qué puedo esperar en la consulta?

  • El pediatra puede diagnosticar la neumonía con la información que usted aporte y la exploración del niño.  
  • A veces solicitará una radiografía de tórax para confirmar el diagnóstico, aunque ésta no siempre es necesaria.  
  • Hará una revisión de control en 24-48 horas o cuando lo considere necesario para ver la evolución. La mejoría se observa en 1-3 días. Es probable que la tos dure semanas.  
  • Puede que el pediatra mande el niño al hospital si lo considera necesario.

Si la evolución es buena, no hay que hacer radiografía de control.

¿Cómo se puede prevenir la neumonía?

  • Vacune a su hijo. Es la medida más eficaz para la prevención. Las vacunas disponibles protegen frente a bacterias y virus que pueden producir neumonías graves: neumococo, Haemophilus influenzae tipo b, tos ferina y sarampión. La vacuna antigripal se recomienda en niños de riesgo.  
  • Lactancia materna. Favorece las defensas del niño y previene las infecciones.  
  • No fumar. Evite el humo del tabaco. El tabaco aumenta el riesgo de infecciones respiratorias.  
  • El lavado de manos, tanto de los niños enfermos como de las personas de su entorno. Ventilar las habitaciones. No compartir utensilios. Todos estos consejos evitan la transmisión.

Viejos mitos que hay que desterrar

  • No existe el “principio de neumonía”. La neumonía está o no está.  
  • Los antibióticos no previenen la neumonía. No están indicados ante un catarro, que suele estar causado por virus.  
  • No todas las neumonías se tratan con antibióticos. En niños pequeños, la mayoría de las infecciones son víricas y no precisan tratamiento antibiótico. El pediatra decidirá si el pequeño tiene que tomar antibiótico. Ya sabemos que si se usan cuando no hacen falta, después puede que no hagan efecto cuando se necesitan.

Hace muchos años la neumonía era una enfermedad muy peligrosa. Esto sigue pasando en los países en desarrollo.

Sin embargo, en la actualidad, en países desarrollados, la mayoría de los niños se recuperan muy bien y podrán hacer una vida normal, sin ningún problema por haber tenido una neumonía.

Mª Isabel Úbeda Sansano, pediatra en el Centro de Salud de L’Eliana (Valencia) y Mª Teresa Asensi Monzó, pediatra en el Centro de Salud Serrería (Valencia).

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/familia/bebe/2019/11/05/hijo-neumonia--grave-doctor-171221.html

Bronconeumonía en niños y bebés: tratamiento – Bupa

Síntomas de neumonía en bebés

L a bronconeumonía es una enfermedad respiratoria. Es un proceso de tipo inflamatorio, por lo general infeccioso, y causado por la entrada en contacto del paciente con bacterias, virus, hongos, y otros patógenos. Comúnmente es secundario de otra enfermedad.

Los bebés que tienen entre tres y seis meses de edad son quienes resultan más comúnmente afectados, si bien la bronconeumonía en niños puede aparecer hasta los dos años. Se calcula que aproximadamente uno de cada tres bebés tendrá bronconeumonía en algún momento durante su primer año de vida.

Es más frecuente durante los meses de invierno.

  1. La bronconeumonía es la inflamación de los bronquiolos finos y sacos alveolares de los pulmones, producida generalmente por virus y bacterias. Los bronquiolos son los pequeños conductos que hay dentro de los pulmones.

    Cuando una persona respira, el aire entra en la tráquea y baja hacia los pulmones a través de una serie de conductos que se ramifican, llamados “bronquios”. Dentro de los pulmones, los bronquios se ramifican para formar bronquiolos, que son de menor tamaño y terminan en millones de diminutas bolsas de aire (los alvéolos).

    Cuando el aire ingresa en los alvéolos, el oxígeno del aire se transfiere hacia la sangre, que luego se transporta por todo el cuerpo.

    Si tu hijo tiene bronconeumonía, los bronquiolos se inflaman y se cubren con mucosidad excedente que puede dificultar la respiración.  

    La bronconeumonía es causada por varios tipos de virus y bacterias. En tres cuartos de los casos, es provocada por el virus sincitial respiratorio. 

  • Algunos síntomas de la bronconeumonía en tu hijo pueden ser:

    • fiebre (temperatura por encima de 37.5˚C)
    • escalofríos
    • tos (con mucosidad con sangre color amarillo)
    • dificultades para tragar
    • respiración acelerada
    • dificultades para respirar
    • sibilancias
    • detención de la respiración durante períodos muy breves (conocida como “apnea”)
    • dolor torácico cuando respira

    Para la mayoría de los niños, la bronconeumonía no es grave y ellos se recuperan en el transcurso de un par de semanas.

    ¿Cuándo acudir al medico si mi hijo tiene bronconeumonía?

    Si por alguna razón te preocupa que los síntomas empeoren, deberás llevar a tu hijo al médico de cabecera.

    Acude al médico de cabecera si el niño hace ruidos quejumbrosos al respirar, si tiene la piel azulada o episodios repetidos de apnea

    Es importante que prestes mucha atención para detectar los siguientes síntomas y buscar atención médica urgente si tu hijo:

    • está comiendo menos de la mitad del alimento que habitualmente come
    • está muy cansado o en letargo
    • mueve las narinas o hace ruidos quejumbrosos al respirar
    • tiene dificultades para respirar (tal vez notes que los músculos situados debajo de las costillas del niño o la piel que cubre el área de las costillas se contrae demasiado con cada respiración)
    • tiene la piel de color azulado (lo que se conoce como “cianosis”)
    • tiene episodios repetidos de apnea
    • fiebre alta asociada a manifestaciones respiratorias
  • En unos pocos casos, los niños pueden tener otra infección (conocida como “infección secundaria”) además del virus que provocó la bronconeumonía.

    La bronconeumonía puede derivar así en una neumonía (también conocida comúnmente como pulmonía), que afecta a todo el tejido pulmonar, y, generalmente, es de carácter más grave.

    Los síntomas pueden ser muy similares, por lo que distinguir una neumonía en niños de una bronconeumonía no siempre es una tarea fácil para los padres. Por ello, la actuación recomendable es siempre acudir al médico para un correcto diagnóstico de la enfermedad. 

    La bronconeumonía rara vez causa problemas respiratorios de largo plazo, pero es posible que un niño tenga tos con ruido durante bastante tiempo después de la enfermedad.

  • La bronconeumonía es causada por uno de varios tipos de virus. En tres cuartos de los casos, es provocada por el virus sincitial respiratorio.

    Los virus como el virus de la gripe o adenovirus pueden ser causante de bronconeumonía en niños. En diferentes casos se puede producir bronconeumonía en niños y bebés es secundario a un resfriado.

    Los tipos de bacterias más comunes que causan bronconeumonía son Staphylococcus aureus, Neumococo y pseudomonas aeruginosa.

    Los gérmenes que provocan la bronconeumonía pueden propagarse fácilmente entre personas. Se pueden trasladar por el aire cuando alguien tose o estornuda, o por contacto directo (de una persona a otra, a través de materiales con los que una persona infectada ha estado en contacto).

    ¿Es grave la bronconeumonía en niños? 

    Hay determinados factores que pueden aumentar las probabilidades de una bronconeumonía grave:

    • nacimiento prematuro
    • cardiopatía congénita
    • tabaquismo de los padres
    • lactancia artificial (en comparación con la lactancia materna)
    • compartir habitación con hermanos de mayor edad (especialmente hermanos que asisten a la guardería o a la escuela) 

    Mientras menor edad tenga el bebé y más prematuro haya sido su nacimiento, mayores probabilidades tendrá de necesitar tratamiento hospitalario contra la bronconeumonía.

  • El médico de cabecera te preguntará sobre los síntomas y la historia clínica de tu hijo.  Además, examinará al niño mediante la auscultación del pecho con un estetoscopio.  

    Si el médico considera que tu hijo muestra signos de bronconeumonía grave, lo derivará al hospital más cercano, donde otro médico hará más exámenes. Algunos de esos exámenes consisten en:

    • Colocar un oxímetro de pulso en el pie o en un dedo del pie del niño para medir el oxígeno que tiene en la sangre
    • Tomar una muestra de secreción de la nariz del niño, que puede servir para identificar el virus que ha causado la bronconeumonía      
  • Por lo general, si la enfermedad es leve, un niño se recupera en el transcurso de un par de semanas. 

    Si tu hijo necesita tratamiento, llevando un plan correcto de tratamiento, la bronconeumonía suele desaparecer en 4 a 6 semanas, aunque puede variar en función de la gravedad, de la infección, de la edad del paciente y de la salud en general.

    Medicamentos para la bronconeumonía en niños y bebés

    Hay una variedad de tratamientos y medicamentos que puedes seguir en el hogar a modo de ayuda para aliviar los síntomas de tu hijo.

    • El paracetamol líquido (por ej., Calpol) puede servir para bajar la fiebre y aliviar dolores. Puedes comprar paracetamol líquido en la farmacia, sin necesidad de receta. Siempre debes leer el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento. Nunca le des aspirina a tu hijo
    • Las gotas nasales que se compran en cualquier farmacia pueden servir para tratar la nariz tapada
    • Medicamentos para la tos

    Tratamiento de la bronconeumonía en niños

    Para aliviar los síntomas de tu hijo, el tratamiento en el hogar puede incluir:

    • Dar de beber suficientes líquidos: cerciórate de que tu hijo tome suficiente liquido
    • Puedes usar un humidificador
    • Cerciórate de que tu hijo duerma lo suficiente.

    Si a tu hijo lo atienden en un hospital, puede recibir uno o más de los siguientes tratamientos.

    • Líquidos: si el niño tiene dificultades para alimentarse, puede deshidratarse. Los líquidos pueden administrarse a través de una sonda nasogástrica u orogástrica (un conducto que se coloca a través de la nariz o de la boca hasta el interior del estómago). Como alternativa, tu hijo puede recibir líquidos mediante infusión intravenosa.
    • La mucosidad que provoca congestión en la nariz puede extraerse mediante aspiración.
    • El niño puede recibir oxígeno adicional a través de una mascarilla o de una sonda en la nariz.
  • Es muy difícil impedir que un bebé o un niño contraigan bronconeumonía, ya que los virus que la causan son muy comunes.  

    Sin embargo, hay algunas medidas que puede adoptar para disminuir las probabilidades de que el niño se enferme. O, si él ya tiene la infección, puedes reducir al mínimo la posibilidad de que la contagie a otros.

    • Controla que todas las personas de tu hogar se laven las manos con frecuencia.
    • Mantén al niño o bebé en casa, sin llevarlo a la guardería o a la escuela, hasta que la fiebre haya bajado, la tos haya desaparecido y el niño se sienta suficientemente bien para asistir a clases.
    • Mantén a tu hijo alejado de personas que estén resfriadas o que tengan gripe.
    • Enseña a tu hijo a taparse la boca.
    • Utiliza pañuelos de papel desechables y arrójalos a la basura de inmediato después de usarlos.
    • No fumes ni permitas que otros fumen cerca de tu hijo.
  • El médico de cabecera me dijo que mi hijo tiene bronconeumonia. ¿Por qué no recetó antibióticos?

    El médico no te recetó antibióticos para tu hijo porque estos no son eficaces para tratar infecciones provocadas por virus.

    Explicación

    La bronconeumonía generalmente es causada por virus, de los cuales el más común es el virus sincitial respiratorio. Los antibióticos se recetan para combatir infecciones bacterianas; no son eficaces contra infecciones provocadas por virus.  

    En muy pocas ocasiones, los niños pueden tener una infección bacteriana además de la infección vírica que es la causa de la bronconeumonía. En esas circunstancias, los antibióticos pueden ser necesarios o pueden administrarse a modo de precaución.

    ¿Pueden los niños mayores y los adultos contagiarse del virus sincitial respiratorio?

    Sí, los niños de mayor edad y los adultos pueden infectarse con este virus, pero los síntomas por lo general son más leves que en los bebés.

  • Embarazo saludable
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