Tengo poca leche

Cómo producir más leche materna

Tengo poca leche

Cuando empieces a dar el pecho, puede que te preguntes si estás alimentando correctamente a tu bebé. Si notas que el bebé no gana peso o no tienes que cambiarle el pañal con mucha frecuencia, puede que no esté tomando suficiente leche materna.

Esto puede ocurrir si el bebé no se agarra correctamente al pezón o, algo menos frecuente, si produces poca leche. La buena noticia es que la mayoría de las mujeres producen un tercio de leche más de la que toman sus bebés, por lo que hay un cierto margen.

Si estás preocupada, lo mejor es que consultes a un profesional sanitario.

Si te preocupan tus niveles de producción de leche, sigue leyendo para descubrir formas de aumentar tu producción de leche de forma natural y saber cuál puede ser el motivo de que produzcas menos de la que te gustaría.

Señales de que el bebé toma suficiente leche materna

Más importante que intentar medir la cantidad de leche que produces es vigilar las señales de que el bebé toma suficiente leche. Piensa en estas preguntas:

  • ¿El bebé gana peso? Una de las señales más fiables de que la lactancia es correcta es el constante aumento de peso del bebé. Ten en cuenta que el bebé perderá un poco de peso en sus primeros días de vida (no suele ser más del 7 % de su peso al nacer, aproximadamente), pero debe recuperarlo en un par de semanas. Echa un vistazo a esta tabla de crecimiento, que te ayudará a controlar el desarrollo de tu bebé junto con las visitas a un profesional sanitario.
  • ¿Tienes que cambiar los pañales a tu bebé con frecuencia? El número de pañales para recién nacidos que usa tu bebé es un buen indicador de si toma suficiente leche. Lo normal es cambiar seis pañales mojados al día, y comprueba que tu bebé haga caca tres o cuatro veces al día. La caca será oscura y pegajosa los primeros días, pero después se volverá blanda y amarillenta. La orina debe ser de color amarillo claro, no amarillo ni naranja oscuro.
  • ¿Con qué frecuencia mama el bebé? Los recién nacidos suelen mamar de 8 a 12 veces al día, aproximadamente cada 2 o 3 horas. Esta demanda puede aumentar con el crecimiento repentino.
  • ¿Tu bebé parece feliz entre tomas? Si tu bebé parece satisfecho, feliz, alerta y activo (y no enfadado ni quisquilloso) después de mamar, lo más probable es que esté recibiendo el alimento que necesita.

Si el bebé no toma suficiente leche, también puedes notar que tiene sueño siempre o la mayor parte del tiempo. En este caso, asegúrate de llamar a un profesional sanitario.

¿Qué aspectos influyen en la producción de leche materna?

Si tu recién nacido no se nutre correctamente, la causa más probable es que no se agarre correctamente al pezón, y no que no produzcas suficiente leche. Descubre cómo hacer que tu bebé se agarre correctamente al pezón y algunos consejos adicionales. Sin embargo, existen algunos factores que pueden hacer que tu producción de leche materna disminuya, como los siguientes:

  • Esperar demasiado para empezar a dar el pecho (lo ideal es empezar aproximadamente una hora después del parto; sin embargo, en algunos casos no es posible)
  • No dar el pecho con la frecuencia suficiente (los expertos recomiendan darlo de 8 a 12 veces al día)
  • Tomar determinadas medicaciones, como las que contienen pseudoefedrina o incluso ciertos tipos de anticonceptivos hormonales
  • Que tu bebé no se agarre correctamente al pezón y, por lo tanto, no estimule la producción de leche
  • La cirugía de mama
  • Que tu bebé sea prematuro
  • La hipertensión gestacional
  • La obesidad
  • La diabetes insulinodependiente.

La buena noticia es que existen formas de aumentar la producción de leche. Estas ideas pueden ayudar:

  • Empieza a dar el pecho lo antes posible. Si puedes, intenta no esperar demasiado después del parto para empezar a dar el pecho. Lo ideal es empezar alrededor de una hora después. Sin embargo, en algunos casos (por ejemplo, si te estás recuperando de una cesárea), puedes empezar a dar el pecho más tarde. No te preocupes por eso, porque a continuación encontrarás más consejos para aumentar tu producción de leche.
  • Usa un sacaleches con frecuencia. Cuanta más leche puedas sacarte, más producirás. Si trabajas, intenta sacarte leche durante 15 minutos cada pocas horas. También puedes ahorrar algo de tiempo si te sacas leche de los dos pechos a la vez con un sacaleches doble.
  • Da el pecho con frecuencia. Es probable que tu bebé quiera mamar de 8 a 12 veces al día. Si das el pecho con frecuencia o usas un sacaleches entre tomas, tus pechos recibirán el estímulo necesario para producir más leche.
  • Asegúrate de que tu bebé se agarre correctamente al pezón. Es importante que el bebé se agarre correctamente al pezón y trague cuando mama. Si tienes dudas, un consultor de lactancia o un profesional sanitario podrán ayudarte a confirmar que el bebé se agarra al pecho y traga correctamente.
  • Dale al bebé los dos pechos. Recuerda alternar entre pechos. Deben vaciarse los dos para producir más leche. También puedes usar un sacaleches para sacarte la leche acumulada.
  • No te saltes las tomas. Sigue el horario de alimentación. Si trabajas mientras das el pecho y te sacas leche, intenta no saltarte ninguna toma, pues puede afectar a tu producción de leche.
  • Consulta a un profesional sanitario si tomas medicación. Algunas medicaciones pueden reducir la producción de leche. Consulta a un profesional sanitario las posibles opciones de medicación, pues quizá haya soluciones que puedas tomar durante la lactancia.
  • Pide ayuda a un consultor de lactancia. Si sigues sin saber si produces suficiente leche para tu bebé, habla con un consultor de lactancia o con un profesional sanitario para obtener asistencia personalizada.

No te preocupes. Aunque creas que produces poca leche materna, puedes dar algunos pasos para aumentarla. Sigue estos consejos y habla con un profesional sanitario para asegurarte de que tu bebé reciba el alimento que necesita.

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/nutricion/articulo/como-producir-mas-leche-materna

Tengo poca leche

Tengo poca leche

En situaciones normales toda madre produce la cantidad de leche que necesita su hijo en cada momento y a cada edad. El volumen no es fijo y por supuesto nada tiene que ver el tipo de mujer o el tamaño de sus senos.

La secreción de leche está regulada por la succión del bebé, de tal forma que éste al mamar, gracias a la acción de varias hormonas (prolactina, oxitocina, etc.) estimula el reflejo de la subida de leche.

Esto es porque la estimulación del pezón aumenta el nivel de prolactina, la hormona encargada de fabricar la leche. De este modo, si se estimula poco el pecho (el niño mama poco) baja el nivel de prolactina y con él la producción de leche.

Si el niño deja de mamar, la leche deja de producirse.

En resumen y dicho de otro modo, cuanto más succione el niño, más leche se producirá.

¿Qué es el calostro?

Los primeros días inmediatamente después de dar a luz, la leche generada es muy poca y distinta a la que saldrá después. Por eso una puede tener la sensación, especialmente si es primeriza, de que no produce suficiente leche para su hijo. Pero no hay por qué preocuparse.

Esto es todo lo que necesita el bebé durante sus primeras horas de vida y no precisa de otra ayuda en forma de biberón. Lo que fabrica el pecho estos primeros días es el llamado calostro, una sustancia acuosa amarillenta que contiene todos los nutrientes esenciales para alimentar al recién nacido.

Al tercer o cuarto día aproximadamente subirá la leche y podrá notarse cómo los pechos empiezan a llenarse.

La falsa ausencia de leche, un círculo vicioso

Cuando se ha parido, no tener leche no es normal y es prácticamente imposible no producirla. Por ello parece que el motivo más frecuente de la escasez de leche son las tomas poco frecuentes (espaciar o saltarse tomas, sustituirlas por biberón, etc.), los problemas de succión del niño, o una mala técnica al dar el pecho.

El estrés, el cansancio o la alimentación de la madre influyen poco en el volumen de leche producido. El cuerpo tiene mecanismos suficientes para asegurar la lactancia, incluso en situaciones de hambruna.

Lo que suele ocurrir a menudo es que, ante un niño que tarda mucho en mamar, llora o se enfada, con impaciencia y sin buscar otro motivo, se le da un biberón.

Así, el pecho “entiende” que no necesita fabricar más leche y dejará de producirla; en la siguiente toma al haber menos leche, el bebé en el mismo tiempo comerá menos y se quedará con hambre.

Si se le ofrece otro biberón para suplementar, el pecho volverá a recibir el mensaje de que tiene que fabricar menos leche, y así sucesivamente hasta entrar en un círculo vicioso que termina con el fin de la producción láctea.

Por lo tanto, la única manera de tener más leche es sacando más leche. Aunque la madre, en principio, no tendrá que hacer nada.

Es el propio niño el que, si tiene hambre, mamará más, secretándose más leche. Y si tiene menos hambre mamará menos, y se originará menos leche.

Por eso, a la hora de alimentar al lactante, es importante atender a su apetito y no a horarios prestablecidos.

Si se está  complementando la lactancia con biberones y se tiene la sensación de que la leche materna “se está yendo”, lo que debe hacerse es ir retirando poco a poco las tomas de leche artificial, y así establecer de nuevo la lactancia natural exclusiva.

En el caso de tener que separarse del bebé por un periodo de tiempo que obligue a saltarse tomas, es recomendable durante la ausencia, extraerse la leche cada cierto tiempo, siguiendo, aproximadamente, las tomas del bebé. De esta manera, se asegura de que no descienda la cantidad de leche, y se evitan ingurgitaciones, obstrucciones u otros problemas similares.

¿Qué hay que comer para tener más leche?

No es necesario comer más cuando se está amamantando. El cuerpo, durante el embarazo, ya se encarga de acumular reservas en forma de grasa, en previsión de los requerimientos del bebé en esta etapa. Es más aconsejable comer sano y equilibrado que comer de más.

Tampoco consumir determinados alimentos, como la leche de vaca o la cerveza, hará que se produzca más leche (ningún mamífero toma leche de otra especie para fabricar su leche y ni mucho menos cerveza). Lo que sí se recomienda es mantenerse bien hidratada. Posiblemente sentirás sed cuando estés dando el pecho.

Asegúrate de tener cerca suficiente agua para beber, ya que una vez que el bebé haya empezado a mamar te resultará más complicado levantarte.

¿Cómo saber si la leche que tengo no es suficiente?

Alguno de los signos que pueden indicar que tu bebé no esté consumiendo suficiente leche son:

– Gana poco peso: es normal que los recién nacidos pierdan entre el 5 y el 7% del peso que tenían al nacer durante los primeros días (algunos llegan al 10%). Pero entre el día 10 y el 14 deben haber recuperado el peso que tenían al nacer. Si tu bebé ha perdido el peso y en el sexto día no ha empezado a ganar peso, necesitas llevarlo a su pediatra.

– Ensucia poco los pañales: el número de veces que el bebé hace pis y caca es un buen indicador de si está tomando la cantidad de leche suficiente o no. Acude a su pediatra si notas que sus pañales sucios están menos mojados o son más ligeros que antes.

– Deshidratación: tiene la orina oscura, la boca seca o ictericia. Además, se puede mostrar cansado, sin querer comer.

– Pide de comer de manera muy frecuente: normalmente, un bebé pide alrededor de 10 veces de comer. Si lo pide con mucha frecuencia puede que no sea suficiente la leche que se le está dando.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/tengo-poca-leche-5226

Lactancia materna: ¿cómo saber si tienes suficiente leche?

Tengo poca leche

Una de las principales preocupaciones de las madres que amamantan es que desconocen cuánta leche tienen y si su hijo ha comido lo suficiente. El pecho no es transparente, como sí lo es el biberón, y esto genera muchas inseguridades, sobre todo al inicio de la lactancia.

A veces, tras la toma, se produce incomodidad y queja en el pequeño y se puede llegar a pensar que éste se ha quedado con hambre y «que el pecho no es suficiente». Aquí suele emplearse el suplemento del biberón, con el consiguiente riesgo de perder en el corto plazo el propio pecho, cuando probablemente ésa no es la razón del llanto o queja.

Se trata de «un error muy extendido» a juicio de los expertos porque, según aseguran, «siempre hay leche», salvo contadas excepciones (casos de hipogalactia, una enfermedad que provoca la ausencia de leche, y que es «rarísima»), señala en una entrevista con Infosalus José María Paricio, pediatra y presidente de la Asociación para la Promoción e Investigación científica y cultural de la lactancia materna (APILAM).

Así, destaca que una de las ventajas de la leche materna es que cuando la 'despensa' se termina, ésta se rellena rápidamente, es decir, la leche nunca se acaba. «El bebé puede quejarse por mil cosas tras la toma, pero si se le vuelve a poner al pecho y no quiere mamar más, igual le molesta el estómago, tiene un gas, o simplemente tiene sueño o quiere seguir en brazos de su madre. No tiene nada que ver con el hambre o la falta de leche de la madre», añade.Todas las mujeres tienen leche

«En principio normalmente siempre hay. Las mujeres de la tierra suelen tener leche, y es verdad que el mecanismo de producción de la leche depende mucho de la demanda. Tanto es así que se puede decir que la relación es proporcional, cuanto más se ponga al pecho al bebé, más producción y más leche habrá», señala el experto.

Normalmente, según indica, una madre con un bebé de 6 kilos suele fabricar un litro de leche al día, y por ejemplo, una mamá de dos bebés, el doble. «Es un error tremendo desconocer la ley de a más demanda más producción.

Es un error garrafal para la lactancia cuando se queja una madre porque el bebé llora mucho y se generan grandes inseguridades. El consejo debe ser que poner un suplemento de biberón no es una ayuda sino la trampa mortal para el pecho.

Si éste percibe que se toma cien mililitros menos mañana fabricará mañana 100 ml menos; una causa de fracaso de lactancia», alerta.

Según destaca, para saber si el bebé mama lo suficiente, los signos de que todo va bien son que hace pis y caca regularmente, y va ganando peso progresivamente.

En este contexto, Paricio llama la atención sobre el hecho de que muchas madres dejen llorar a sus hijos hasta que no se cumplan las tres horas entre toma. «Los bebés, más si son pequeños, maman muchas veces y suelen pedir cada menos de tres horas.

Hay que ponerles al pecho, cuanto más mejor. Al principio es normal que pierdan peso y pueden tardar en recuperarlo hasta tres semanas«, añade.

El especialista resalta, además, que la leche materna protege a los más pequeños de infinidad de enfermedades. «Es consuelo, es alimento, es protección. Vale la pena darle la oportunidad además y cuanto más delicado esté el bebé, porque si está enfermo, mejor estará con pecho que con biberón», agrega.

Por su parte, Rocío Fontán, matrona del Hospital Rey Juan Carlos de Madrid, destaca en una entrevista con Infosalus que otra de las virtudes de la leche materna es que ésta se adapta a las necesidades del bebé, incluso en la misma toma.

«La leche materna es perfecta. Primero es más caldosa, tiene más lactosa, y poco a poco va cogiendo más consistencia, no es tan acuosa y tiene más calorías. La lactancia materna es lo mejor para los bebés y muchas veces ésta no se valora.

Por eso es importante que las madres estén bien asesoradas, apoyadas por la familia, por los sanitarios y por la propia pareja.

Además, la lactancia a nivel social debería cuidarse más porque no se puede tener mejor producto para el bebé que la lactancia materna«, concluye la especialista.

¿Cómo se fabrica la leche materna?

Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) explican que durante el embarazo, el cuerpo de la mujer realiza los cambios necesarios para producir leche tras el nacimiento del bebé.

«El pecho materno se desarrolla y prepara durante el embarazo. Al nacimiento, la expulsión de la placenta y la succión del bebé provocan primero la salida de calostro y después la subida de la leche», precisa.

Además, es trabajo de dos hormonas, la prolactina y la oxitocina, responsables de la producción de leche en la mama. Igualmente, indica que el contacto con el bebé y el efecto de vaciado de las mamas, mandan señales al cerebro para que las produzca.

«La prolactina ayuda al pecho a producir la leche. Y la oxitocina a que la leche fluya cuando el bebé se agarra. Pero además, la leche materna contiene una proteína llamada FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia) que ayuda al pecho a regular la cantidad de leche.

Así, si queda leche en el pecho, habrá mucho FIL», agrega.

Por el contrario, advierte de que cuando el pecho se vacía quedará poco FIL. «De este modo, los pechos pueden dejar de producir leche si el bebé no mama. Y ajustar la cantidad de leche según lo que mama el bebé. Por eso, cuanto más se vacía un pecho, más leche acaba haciendo éste. Si se saca más leche de un pecho que de otro, entonces ese pecho hará más leche que el otro», sentencia.

Источник: https://www.levante-emv.com/vida-y-estilo/salud/2017/11/30/lactancia-materna-tienes-suficiente-leche-12105231.html

Aunque es habitual escuchar a madres que manifiestan «no tener leche suficiente para amamantar a su bebé», lo cierto es que en muy pocos casos es un hecho real (hipogalactia), siempre que la lactancia materna se lleve a cabo a demanda y no haya problemas médicos que lo justifiquen.

Sin embargo, sí puede haber otros factores que afecten a la producción de leche materna y a la correcta alimentación del bebé. Te explicamos en qué casos puede suceder esto y qué medidas tomar para solucionarlo.

Para determinar si el bebé está recibiendo leche suficiente debemos prestar atención a dos signos especialmente importantes:

Un bebé recién nacido tiene que ganar entre 120 y 150 gramos a la semana, y a las dos semanas haber recuperado su peso de nacimiento. Si esto no está suciendo así es importante consultarlo con el pediatra para una valoración.

No obstante, en las revisiones rutinarias el pediatra irá controlando el peso del bebé y su evolución, por lo que tampoco es recomendable obsesionarse diariamente con el tema, ni mucho menos realizar una doble pesada (antes y después de la toma) para comprobar si ha comido.

La cantidad de orina y sus características es otro de los singnos que nos ayudarán a saber si nuestro bebé está recibiendo suficiente leche. De este modo, si en circunstancias normales moja pañales menos de seis veces al día y la orina es amarilla y de olor fuerte, deberíamos consultarlo con el pediatra.

Otros factores como el número de tomas que realiza, el tipo y cantidad de deposiciones que hace, su aspecto físico o su interacción con nosotros también puede darnos pistas en caso de existir problemas con su alimentación.

Causas por las que el bebé reciba poca leche

Una vez valoradas las señales de alerta por parte del pediatra, y en caso de que se llegue a la conclusión de que efectivamente, el bebé está recibiendo poca leche, han de buscarse las causas para poner remedio. En la mayoría de los casos esta situación se debe a:

Un mal agarre o una mala posición

A la hora de poner a tu bebé al pecho debes fijarte en su boca. Esta debe estar bien abierta, y abarcar todo el pezón y parte de la areola. El pezón debe quedar situado en el paladar de su boquita, por eso, para lograr un buen agarre se recomienda situar el pezón a la altura de la nariz del bebé para que él oriente su boca hacia arriba.

Si coge solo el pezón o lo abarca con el centro de su boca, es más fácil que haya dolor por una mala posición y la producción de leche también se vea afectada.

Un mal uso de las pezoneras

Si existe algún motivo por el cual estamos utilizando pezoneras para amamantar a nuestro bebé, debemos ser muy conscientes de la importancia de colocarlas bien y usar un tamaño adecuado a nuestro pecho. De lo contrario, no solo podrían producirnos molestias, sino afectar a la producción de leche.

Por ello es recomendable consultar siempre con una asesora de lactancia que nos guíe sobre la necesidad o no de su uso, y la forma de hacerlo correctamente.

No se respeta la lactancia a demanda

La lactancia debe ser siempre a demanda, tanto de día como de noche. Es decir, sin horarios, relojes y cuando el bebé quiera. Si colocas al bebé al pecho cada vez que lo pida, se estimulará la producción de leche de forma natural. Tómate tu tiempo y respeta su ritmo. La lactancia debe ser una experiencia tranquila y relajada.

El tiempo que se necesita para completar una toma es diferente para cada bebé y cada madre, y también varía según la edad del bebé y de una toma a otra. No obstante, en los primeros días de vida es recomendable que realicen al menos 8-12 tomas al día.

Frenillo lingual corto

Entre un 1,7 y un 4,8% de los recién nacidos cada año en España presentan anquiloglosia o frenillo lingual corto. Se trata de un trastorno que restringe la amplitud de movimientos de la lengua y, por tanto, puede afectar a la producción de leche materna.

Si además de ganar poco peso, tu bebé pide pecho con frecuencia, emite chasquidos al mamar o el pezón se le escapa de la boca varias veces mientras mama, deberías consultarlo con una asesora de lactancia. En cualquier caso, debes saber que frenillo lingual corto y lactancia no son incompatibles.

Falta de confianza

La falta de confianza de las madres en su capacidad para amamantar a su bebé también puede acabar afectando a la producción. Y es que si la madre cree que «no tiene suficiente leche», acabará ofreciendo un biberón a su bebé, y al no haber estimulación del pecho la producción acabará bajando.

Esta falta de confianza puede estar provacada por varios factores, como las experiencias de otras madres del entorno. Por ejemplo, algunas mujeres tienen la creencia de que no podrán amamantar a sus bebés porque sus madres, abuelas u otras mujeres de la familia tampoco lo consiguieron. Pero el éxito o fracaso de la lactancia no tiene herencia genética.

Igualmente, si nuestro bebé llora con frecuencia y la lactancia es a demanda, tampoco debemos pensar que lo hace porque «no tenemos suficiente leche y se queda con hambre». Es decir, pueden ser muchos los factores que estén detrás del llanto del bebé.

El sacaleches también puede afectar negativamente a la confianza de las madres. Y es que son muchas las mujeres que deciden comprobar si tienen leche extrayéndosela con un sacaleches, pero el hecho de que salga poco no tiene nada que ver con la cantidad de leche que la madre produce.

Tampoco tener el pecho pequeño, notar los pechos blandos o no sentir siempre la subida de la leche, significa que «no tengamos leche». Son falsos mitos que debemos desterrar.

Hipogalactia: un problema real que afecta a la producción

Pero a pesar de que son muchas las mujeres que afirman «no tener suficiente leche», lo cierto es que la inmensa mayoría de las madres son capaces de producir toda la leche que necesite su bebé (o sus bebés, en el caso de gemelos o lactancia en tándem).

Tan solo en una minoría de los casos se produce hipogalactia, o baja producción de leche materna, por motivos médicos justificados. Según la Asociación Alba Lactancia, las causas médicas que están detrás de una hipogalactia son:

  • Alteraciones de la tiroides no diagnosticadas, como hipotiroidismo, hipertiroidismo o tiroditis postparto. Con medicación compatible con la lactancia, la producción de leche no debería verse afectada.

  • Trastornos alimentarios que produzcan amenorreas sostenidas.

  • Hipoplasia mamaria, una alteración en los pechos que afecta al tejido mamario y que nada tiene que ver con el hecho de tener poco pecho.

  • Cirugía de reducción mamaria.

  • Otras enfermedades como el Síndrome de Shehann, el Síndrome de Ovarios Poliquísticos, la diabetes o la obesidad mórbida.

  • Otros fenómenos como la retención de la placenta, la cesárea de urgencia o programada, o la toma de ciertos medicamentos podría afectar de manera temporal a la producción de leche materna.

¿Qué hacer si la madre cree que tiene poca leche?

Las madres que están atravesando dificultades con su lactancia y piensan que no tienen leche suficiente, necesitan la ayuda y el apoyo de una persona experta.

De este modo, será el personal sanitario especializado en lactancia, o bien una asesora, quienes podrán ayudar a la madre a encontrar las causas de esta posible o supuesta sensación de poca producción, y poner remedio.

También es importante que la madre conozca lo que son las «crisis de lactancia» o «brotes de crecimiento», pues en muchos casos, estos episodios normales en el desarrollo del bebé acaban poniendo fin a la lactancia al pensar que este se queda con hambre por falta de leche.

Y otro aspecto fundamental es el apoyo de la familia y el entorno más cercano a la madre, pues como ya hemos visto, esta supuesta «falta de leche» se debe en muchas ocasiones a un problema de confianza por culpa de frases y mitos que la reciente mamá no deja de escuchar.

«El bebé se ha quedado con hambre, eso es porque tienes poca leche», es una frase terrible, dicha a menudo por el entorno cercano, que puede dañar la confianza de una madre en este momento tan delicado, además de hacer fracasar la lactancia.

En cualquier caso, si realmente el pediatra constata que el bebé está recibiendo poca leche, hay que determinar las causas y ayudar a la madre a aumentar la producción (sin caer en falsos mitos) para que el bebé siga recibiendo el mejor alimento en estos primeros meses de vida.

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/no-tengo-suficiente-leche-gran-preocupacion-madres-lactantes-como-solucionarlo

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: