Toxoplasmosis en el embarazo

Contents
  1. Toxoplasmosis en el embarazo
  2. Cómo se contagia la toxoplasmosis
  3. Detección y prevención de la toxoplasmosis
  4. Evitar el contagio
  5. Tratamientos para la toxoplasmosis
  6. Toxoplasmosis y embarazo ¿qué debes saber? – Cuestión de Genes
  7. ¿Qué es la toxoplasmosis y cómo se transmite?
  8. ¿Qué ocurre si el parásito entra en nuestro organismo?
  9. ¿Y en el caso de las mujeres embarazadas, qué ocurre?
  10. Cómo prevenir la toxoplasmosis durante el embarazo
  11. Prevención de Toxoplasma antes de quedar embarazada
  12. Toxoplasma: Prevención antes de quedar embarazada
  13. ¿Qué es Toxoplasma gondii?”
  14. “Si no estoy embarazada, ¿por qué debo preocuparme por la toxoplasmosis?”
  15. “¿Cómo puedo saber si tengo toxoplasmosis?”
  16. “¿Cómo puede afectar la toxoplasmosis a mi bebé?”
  17. «Si he tenido toxoplasmosis, ¿cuánto tiempo debería esperar antes de quedar embarazada?”
  18. “¿Cómo puedo prevenir la toxoplasmosis?”
  19. “Si tengo un gato que sale, ¿debo hacerme el análisis?”
  20. ¿Qué riesgo supone la toxoplasmosis durante el embarazo?
  21. ¿Qué es la toxoplasmosis?
  22. ¿Cómo se contrae o contagia?
  23. ¿Qué consecuencias puede suponer para el bebé el contagio durante el embarazo?
  24. ¿Qué síntomas de contagio puede presentar la mujer embarazada?
  25. ¿Cómo se previene la toxoplasmosis?
  26. ¿Cómo se trata la toxoplasmosis?
  27. Toxoplasmosis
  28. ¿Quién puede contraer una toxoplasmosis?
  29. ¿Cuáles son los signos y los síntomas de la toxoplasmosis?
  30. ¿Cómo se propaga la toxoplasmosis?
  31. ¿Cómo se diagnostica la toxoplasmosis?
  32. ¿Se puede prevenir la toxoplasmosis?
  33. ¿Cuándo debería llamar al médico?

Toxoplasmosis en el embarazo

Toxoplasmosis en el embarazo

– La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo minúsculo: el toxoplasma Gondii. Es una parasitosis universal, muy frecuente y, a menudo, latente y asintomática.

En ocasiones, la toxoplasmosis genera síntomas graves, en especial, en pacientes inmunodeprimidos o enfermos de VIH. Si la mujer se infecta durante la gestación, puede provocar abortos o malformaciones congénitas que pueden afectar al cerebro, los ojos y otros órganos del feto.

 El parásito se reproduce dentro de la célula, la hace estallar y puede traducirse en forma de quistes.

– Los síntomas de la toxoplasmosis en el embarazo son casi imperceptibles. Pueden aparecer síntomas similares a un cuadro gripal: ligera hinchazón de los ganglios del cuello, fiebre, dolor de garganta, dolores musculares y cansancio. Suelen tener lugar dos o tres semanas después de la infección. Sin embargo, la toxoplasmosis puede incluso no presentar síntomas.

– En las embarazadas afectadas de toxoplasmosis, el parásito puede pasar al feto a través de una infección placentaria.

Este hecho puede ocasionar alteraciones neonatales, como sufrimiento neurológico, convulsiones, hidrocefalia o cuadros hemorrágicos.

Además, se pueden producir quistes en la retina, que darán patologías oculares que aparecerán a lo largo de la vida del niño.

Cómo se contagia la toxoplasmosis

El principal huésped del parásito es el gato, que excreta, a través de las heces, los quistes llamados esporoquistes. Éstos, a su vez, pueden ser comidos por la mayoría de animales y aves, y, de este modo, pasar al hombre directamente o a través de las heces del gato.

Esto sucede cuando las manos no se lavan correctamente o se ingieren carnes poco cocidas o crudas que contengan quistes del parásito. Todo ello puede provocar que la embarazada se infecte, provocando importantes malformaciones en el feto (especialmente en el primer trimestre). 
La prevalencia de la toxoplasmosis en España es alta.

Por ello, se deben tomar precauciones, especialmente en el embarazo.

Detección y prevención de la toxoplasmosis

Antes de quedarte embarazada, puedes saber si eres inmune a la toxoplasmosis sometiéndote a un análisis de sangre llamado Toxo-test. Si el resultado es positivo, significa que ya has padecido la enfermedad y que no corres peligro de infección durante el embarazo.

Actualmente, el cribaje de infección por toxoplasma no se ofrece de manera sistemática a todas las mujeres, sino que se informa de las medidas dietéticas e higiénicas para reducir el riesgo de infección durante la gestación.

Solo se solicitará serología de toxoplasma a aquellas mujeres que presenten especiales factores de riesgo de contraerla. Se trata de un simple análisis de sangre que muestra las  inmunoglobulinas de tipo M y tipo G (IgM e IgG). La IgM es típica de la fase aguda de la enfermedad e indica que la mujer ha contraído el virus recientemente.

Sin embargo, la IgG representa la «memoria» de la infección y se encuentra en el cuerpo de quien ya pasó la enfermedad hace tiempo.

Una vez realizada la prueba, la mujer puede tener uno de estos tres resultados:

  • IgG e IgM negativas. La mujer no ha contraído la enfermedad previamente, ni tampoco en la actualidad. En este caso, debe adoptar las pautas de conducta y alimentarias (véase más adelante) que la protejan del virus durante el embarazo.
  • IgG positiva e IgM negativa. Significa que la enfermedad se ha contraído y que ahora la mujer es inmune. En este caso, el anticuerpo IgG nunca desaparece del cuerpo de la mujer y la protege de la infección. El embarazo puede ser vivido con mayor tranquilidad, e incluso puede permitirse los alimentos normalmente 'prohibidos' a las madres que está en riesgo (carne cruda y embutidos).
  • IgG negativa e IgM positiva. Indica que la enfermedad está en curso. En este caso, debemos saber cuándo se produjo la infección, ya que, cuanto más reciente es la infección, mayor es el riesgo de complicaciones para el feto. Si la enfermedad se remonta a 6-8 meses antes, no existe riesgo.

Evitar el contagio

  • No comer carne cruda o poco hecha ni embutidos crudos curados.
  • Consumir cualquier producto cárnico bien cocinado a altas temperaturas (más de 70-80 ºC) o bien congelar a bajas temperaturas (-18 ºC) durante un período de 48 horas para destruir los quistes.
  • Lavar las frutas y verduras con abundante agua.
  • Consumir verdura bien cocida.
  • Si tienes un gato, comprueba que está sano llevándolo al veterinario. El gato doméstico, que vive en casa y se alimenta de alimentos enlatados o secos y no de carne cruda, difícilmente estará infectado. Aun así, para eliminar completamente el riesgo de contagio, es necesario considerar algunas precauciones. Por ejemplo, no hay que tocar gatos que no sean propios y, en caso de hacerlo, lavarse cuidadosamente las manos después. Asimismo, se debe evitar tocar cualquier objeto que utilice el gato y limpiar la caja del gato a diario utilizando guantes y posterior lavado de manos.

Tratamientos para la toxoplasmosis

Los tratamientos para combatir la toxoplasmosis son de base antibiótica. Mientras que, para los adultos, esta enfermedad no es peligrosa, contraerla durante el embarazo resulta muy arriesgado para el feto.

El peligro de contraer toxoplasmosis durante el embarazo, si bien es raro, consiste en que se puede transmitir al feto a través de la placenta. Si existe el contagio de toxoplasmosis y el embarazo llega a su término, el bebé puede sufrir lesiones de diversa gravedad. Incluso algunas le podrían causar la muerte.

  • Si el contagio tiene lugar las primeras 26 semanas de embarazo (cuando se forman y se desarrollan los órganos del feto), implica más riesgos. En este período, si la embarazada contrae la toxoplasmosis, puede sufrir un aborto o a una muerte fetal.
  • En el segundo trimestre de embarazo, el feto podría sufrir daños graves. Por ejemplo, encefalitis, hidrocefalia y calcificación cerebral, infecciones oculares, sordera, neumonitis o malformaciones cardíacas.
  • En el tercer trimestre, el riesgo de que el feto se contagie de toxoplasmosis alcanza su punto álgido. Sin embargo, las consecuencias son menos graves. Si el análisis de sangre revela el posible contagio y el diagnóstico se realiza a tiempo, es posible seguir un tratamiento antibiótico. Esto reduce casi por completo el riesgo de que la infección supere la barrera de la placenta. Aun así, el feto podría desarrollar anemia, que se podría manifestar de forma severa.

(Te interesa: Enfermedades en el embarazo)

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/enfermedades/enfermedades-en-el-embarazo/toxoplasmosis-embarazo-263

Toxoplasmosis y embarazo ¿qué debes saber? – Cuestión de Genes

Toxoplasmosis en el embarazo

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa que, en la mayoría de los casos, no produce ningún síntoma. Sin embargo, en personas inmunodeprimidas o en mujeres embarazadas, se pueden presentar complicaciones mayores.

En este artículo conoceremos qué es la toxoplasmosis, cómo se transmite esta infección y nos centraremos con más detalle en las complicaciones que puede ocasionar en el embarazo..

¿Quieres saber qué puedes hacer para prevenirla? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la toxoplasmosis y cómo se transmite?

La toxoplasmosis se produce cuando entra en el organismo un parásito denominado Toxoplasma gondii. Este parásito está presente a nivel mundial, y es capaz de infectar a humanos y animales, aunque su huésped definitivo es el gato. Esto quiere decir que en los gatos es donde puede alcanzar su madurez sexual y reproducirse.

Un gato puede infectarse de toxoplasmosis cuando por ejemplo ingiere un roedor infectado. Una vez en el interior del gato, el patógeno se reproduce en el tubo digestivo y, pasados unos 5-8 días, elimina unos ooquistes a través de las heces que contienen el patógeno.

Estos ooquistes maduran en el exterior y comienzan a ser contagiosos cuando esporulan, lo que ocurre de 1 a 5 días tras ser expulsados.

Con unas condiciones de temperatura y humedad determinadas, los ooquistes esporulados conservan su capacidad infecciosa durante varios meses e incluso más de 1 año.

Son extremadamente resistentes incluso frente a los desinfectantes más potentes y pueden encontrarse en el suelo, agua o material vegetal. Esto provoca que se puedan infectar huéspedes intermediarios como animales o aves, o que pueda encontrarse en frutas y verduras, que al consumirse podrían transmitirnos la infección. 

Una vez que sabemos cómo este parásito puede llegar hasta nosotros, vamos a ver algunos medios por los que podríamos infectarnos:

  • Al comer carne de cordero, cerdo y venado poco hecha. Si no la cocinamos bien, puede que ingiramos el parásito y este nos provoque la infección. También debemos tener en cuenta que los embutidos son alimentos no cocinados, y por tanto tambíen se puede encontrar el parásito en ellos.  
  • Ingerir productos lácteos sin pasteurizar, que pueden contener el parásito
  • Exponernos a heces de gato infectadas al limpiar su caja higiénica sin guantes
  • Actividades de jardineria en zonas infectadas
  • Usar cuchillos o tablas para cocinar alimentos, y que estos estén contaminados
  • Comer frutas y vegetales sin lavar, que han estado plantados en tierras contaminadas
  • En casos muy extremos, podríamos infectarnos si recibimos un trasplante de órganos o una transfusión sanguínea de una persona infectada.

¿Qué ocurre si el parásito entra en nuestro organismo?

Una vez que entra en nuestro organismo, el parásito puede formar quistes en los distintos tejidos, denominados quistes tisulares, en el músculo esquelético, el miocardio, el encéfalo y los ojos.

En la mayoría de los casos, cuando el sistema inmunológico funciona adecuadamente, los quistes no ocasionan sintomatología ni complicaciones y pueden persistir en nuestro organismo toda la vida.

Por este motivo hay muchas personas que han pasado la infección sin ser conscientes de ello.  

Hay algunas personas que, aún con un sistema inmunitario fuerte, presentan síntomas que pueden parecerse a los de una gripe como inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de garganta e incluso fiebre.

En personas con un sistema inmunológico debilitado, como las que presentan VIH, aquellas que estén recibiendo quimioterapia o personas que hayan sido sometidas a un trasplante de órganos, puede que los síntomas sean más graves como confusión, falta de coordinación, visión borrosa e incluso convulsiones.

¿Y en el caso de las mujeres embarazadas, qué ocurre?

Si una mujer embarazada se infecta con este parásito, puede que no presente síntomas o que estos sean muy leves, como ocurre con el resto de la población. Sin embargo, infectarse puede tener consecuencias graves para su futuro bebé, ya que el parásito puede transmitirse de madre a hijo a través de la placenta y provocar lo que se conoce como Toxoplasmosis congénita. 

La posibilidad de que la infección se transmita al feto y la gravedad de la misma, dependen del momento en el que la madre se infecte.

Diversos estudios muestran que, si la madre se infecta durante el primer trimestre de embarazo, el riesgo de transmisión al feto es menor y aumenta con la edad gestacional.

Sin embargo, las consecuencias serán más graves para el feto cuanto antes se contagie.  

De una manera más específica, la Asociación Española de Pediatría calcula que: 

  • Si la infección materna se produce en el primer trimestre el riesgo de infección fetal es inferior al 15% 
  • Si la infección materna se produce en el segundo trimestre, el riesgo de infección fetal es del 20-50% 
  • Si la infección materna se produce en el tercer trimestre, el riesgo de infección fetal es del 55-80%

En cuanto a la gravedad, como hemos comentado antes, es mayor cuanto antes se produzca la infección durante el embarazo. Una infección en el primer trimestre puede causar abortos y lesiones cerebrales graves. 

En el resto de trimestres, si no se produce un aborto espóntaneo, la mayoría de los bebés nacen asintomáticos, pero se calcula que el 80% de los bebés con toxiplasmosis congénita desarrollan síntomas durante la infancia o incluso en la adolescencia.

De manera generalizada se suele realizar un estudio serológico a la madre al principio del embarazo donde se buscan anticuerpos contra este parásito, si no se encuentran anticuerpos se le dan recomendaciones preventivas.

Si durante el embarazo se sospecha que la madre ha podido infectarse, se repite el análisis, si el resultado el positivo existen tratamientos para intentar evitar que se produzca la transmisión placentaria de la infección de madre a hijo. 

Algunos de los síntomas que pueden presentar los niños que hayan adquirido la toxoplasmosis congénita a lo largo de su vida son, entre otros:  

  • Convulsiones
  • Retinitis 
  • Agrandamiento del hígado o del bazo
  • Afectaciones oculares graves
  • Calcificaciones cerebrales
  • Hidrocefalia o microcefalia
  • Retraso psicomotor

Cómo prevenir la toxoplasmosis durante el embarazo

Sabemos que mantenernos saludables es algo que a todos nos preocupa, y más aún si estás embarazada que además de cuidar tu salud, quieres cuidar al máximo la salud de tu bebé.

A parte de las visitas al médico programadas donde podrás asegurarte de que todo va bien, existen medidas que puedes adoptar para intentar evitar el contagio por este parásito, y así, evitar también las complicaciones que puede sufrir tu hijo.

Como es obvio, estas medidas preventivas son extrapolables a cualquier otra persona.

En cuanto a la alimentación, como antes adelantábamos es importante, que la carne esté “bien hecha”, cocinada a más de 66ºC, ya que el calor elimina los quistes del parásito.

Ya hemos visto que el consumo de embutidos o carne curada en sal o ahumada, no es recomendable.

Si no podemos resistirnos, una buena alternativa puede ser, por ejemplo, prepararlos en una pizza, donde podemos hornearlos y asegurarnos de que el parásito ya no puede infectarnos. 

Otra forma sencilla de evitar la toxoplasmosis es congelar la carne antes de consumirla, ya que el parásito no tiene capacidad de contagio si la carne se mantiene durante 24 horas a -20ºC.

También es importante  lavar con agua caliente y jabón todos los utensilios de cocina (tablas, cuchillos, etc.) que se utilizan al cortar carne o frutas y verduras, antes de utilizarlos con otros alimentos. 

Una medida fundamental es lavar y pelar las frutas y verduras antes de consumirlas, especialmente si se van a consumir crudas, ya que la tierra donde han estado cultivadas puede estar contaminada. 

Se recomienda no tomar leche ni huevos crudos. Alternativas para tomar este tipo de alimentos puede ser cocinar los huevos y la leche y los derivados lácteos pueden tomarse pasteurizados, ya que si no están pasteurizados pueden contener parásitos y provocar toxoplasmosis. 

Evitar las actividades de jardinería y si no es posible, utilizar guantes y no tocarse la cara con ellos, ya que la tierra que estamos usando puede que haya sido infectada por un animal, como puede ser un gato callejero.

En el caso de tener gatos en casa, es recomendable que la arena de la caja higiénica se cambie todos los días para que los quistes excretados no tengan tiempo de volverse infecciosos, y a ser posible, que no lo haga la embarazada. Si esto no fuera posible, se recomienda el uso de guantes. 

La mayoría de los gatos cuando tienen la infección, son asintomáticos y no nos daríamos cuenta de que pueden transmitirnos la infección, por ello, lo mejor es evitar que nuestro gato se infecte. Para ello podemos controlar su alimentación ofreciéndole comida seca o enlatada, sin darle comida cruda, o evitar que el gato salga a la calle donde es posible que se infecte. 

Como has visto, existen diferentes medidas que puedes tomar para evitar la infección por este parásito cuidando así tu salud y la de tu bebé. Desde Veritas, apostamos por la medicina preventiva a través de la genética, que nos permite tener una imagen completa de nuestra salud.  

Como ves prevenir la toxoplasmosis es sencillo siguiendo las indicaciones que te hemos dado, pero son muchas más las enfermedades que puedes prevenir o detectar precozmente gracias a los avances de la ciencia médica en los últimos años.

Las pruebas genéticas, también son aptas para niños incluso recién nacidos, y te permiten de manera sencilla y no invasiva conocer si tu hijo tiene alguna variante genética relacionada con una enfermedad. Con nuestro test myNewbornDNA, podrás darle a tu hijo el cuidado más completo.

No dudes en contactar con nosotros para más información.

Источник: https://www.veritasint.com/blog/toxoplasmosis-y-embarazo-que-debes-saber/

Prevención de Toxoplasma antes de quedar embarazada

Toxoplasmosis en el embarazo

Protegerse a usted misma y a su bebé por nacer sólo requiere seguir estos consejos para una elección y preparación cuidadosa de los alimentos.

Inglés (English)

Toxoplasma: Prevención antes de quedar embarazada

¿Sabía que puede sentirse saludable y, aún así, tener toxoplasmosis? Esta enfermedad transmitida por los alimentos es causada por el parásito Toxoplasma gondii, y puede ser nociva para usted y su bebé si queda embarazada. Éstas son algunas de las respuestas a preguntas frecuentes acerca de la toxoplasmosis.

¿Qué es Toxoplasma gondii?”

Es un parásito que se encuentra en la carne de res cruda y que no está bien cocida, frutas y verduras sin lavar, agua contaminada, polvo, tierra, cajas sucias de arena higiénica para gatos y lugares a la intemperie donde se puedan encontrar heces de gato. Éstas pueden causar una enfermedad denominada toxoplasmosis, que puede ser especialmente nociva para usted y su bebé.

“Si no estoy embarazada, ¿por qué debo preocuparme por la toxoplasmosis?”

Si tiene un gato y está planeando quedar embarazada, puede estar en riesgo de padecer toxoplasmosis. El T. gondii infecta esencialmente a todos los gatos que pasan algún tiempo a la intemperie.

Los gatos se hacen portadores de este parásito al comer animales pequeños o carne cruda de res infectada. Después, el parásito se pasa a las heces del gato.

El gato no se enferma, por lo que es posible que usted no sepa que él tiene el parasite.

Puede quedar expuesta al T. gondii por ingerir accidentalmente heces de gato contaminadas, lo que puede ocurrir si se lleva las manos a la boca después de haber realizado trabajos de jardinería, de haber limpiado la caja de arena higiénica o de haber tocado cualquier objeto que haya estado en contacto con heces de gato.

Con el paso de los días, el parásito puede ingresar en su torrente sanguíneo. Normalmente, este proceso se demora una semana. Si queda embarazada mientras el parásito aún está en su sangre, puede transmitirse a su bebé por nacer a través de la placenta. También puede contraer toxoplasmosis al comer carne cruda de res o que no está bien cocida, o al beber agua contaminada con T. gondii.

Esto quiere decir que debe comer carne de res completamente cocida.

Consulte la tabla Aplique calor (PDF 20.3 KB) para obtener las temperaturas de cocción recomendadas para la carne de res.

Si queda embarazada mientras el parásitoT. gondii aún está en su sangre, puede transmitirse a través de la placenta a su bebé por nacer.

“¿Cómo puedo saber si tengo toxoplasmosis?”

La toxoplasmosis puede ser difícil de detectar. Sin embargo, los síntomas generalmente incluyen: inflamación de las glándulas, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o cuello rígido.

Solamente el 10% de las mujeres infectadas con el parásito tiene síntomas perceptibles. Esto quiere decir que usted puede tener toxoplasmosis sin siquiera darse cuenta de que está enferma.

Si experimenta cualquiera de los síntomas mencionados, consulte de inmediato a su médico o proveedor de asistencia médica.

Dato: Aproximadamente el 85% de las mujeres embarazadas en los EE.UU. está en riesgo de padecer toxoplasmosis.
(American Journal of Epidemiology)

“¿Cómo puede afectar la toxoplasmosis a mi bebé?”

En los bebés, el T. gondii puede provocar pérdida de la audición, capacidad mental disminuida y ceguera. Algunos niños pueden desarrollar problemas en el cerebro o la vista años después del nacimiento. Los niños que nacieron infectados por T.

gondii también pueden requerir años de cuidados especiales, incluidas educación especial y visitas oftalmológicas. La identificación y el tratamiento precoces de los niños infectados por T. gondii es esencial para minimizar los efectos del parasite.

Datos:

  • Se calcula que la toxoplasmosis infecta entre 300 y 4,000 fetos por año en los EE.UU.(Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades)
  • Alrededor del 50% de las infecciones por toxoplasmosis cada año en los E.E.U.U se contraen por la comida.(Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades)

«Si he tenido toxoplasmosis, ¿cuánto tiempo debería esperar antes de quedar embarazada?”

Algunos expertos sugieren dejar pasar 6 meses después de la infección para quedar embarazada. Las mujeres infectadas pueden ser tratadas con medicamentos para eliminar la infección.

“¿Cómo puedo prevenir la toxoplasmosis?”

Si tiene un gato, debe:

  • hacer que otra persona cambie la caja de arena higiénica, si es posible. Si la tiene que limpiar usted, use guantes desechables y lávese las manos cuidadosamente con jabón y agua tibia después de hacerlo.
  • cambiar la caja de arena higiénica todos los días. El parásito no se convierte en infeccioso hasta 1 a 5 días después de depositarse en las heces.
  • usar guantes cuando realice trabajos de jardinería o cuando manipule la arena de una caja de arena, ya que los gatos pueden haber dejado heces allí. Asegúrese de lavarse las manos con jabón y agua tibia después de hacerlo.
  • cubrir las cajas de arena para uso en el exterior para evitar que los gatos las usen como cajas de arena higiénica.
  • alimentar a su gato con alimento balanceado seco o en lata. Nunca alimente a su gato con carne cruda de res porque puede ser una fuente de parásitos T. gondii.
  • mantener a los gatos de interiores adentro. Tenga especial cuidado si lleva gatos de exteriores adentro.
  • evitar los gatos callejeros, especialmente los gatitos.
  • evitar hacerse de un gato nuevo cuando esté embarazada.

“Si tengo un gato que sale, ¿debo hacerme el análisis?”

Sí, para estar segura. Además, consulte a su médico o proveedor de asistencia médica si tiene preguntas acerca de la toxoplasmosis.

Nota: Consulte a su médico o proveedor de asistencia médica si tiene preguntas acerca de la toxoplasmosis.

Para obtener más información sobre cómo prevenir la toxoplasmosis, consulte Toxoplasma.

Para obtener más información acerca de la seguridad alimentaria, llame gratis a la Línea de información de alimentos de la FDA al
1-888-SAFE FOOD.

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Источник: https://www.fda.gov/food/people-risk-foodborne-illness/prevencion-de-toxoplasma-antes-de-quedar-embarazada-de-seguridad-alimentaria-para-futuras-mamas

¿Qué riesgo supone la toxoplasmosis durante el embarazo?

Toxoplasmosis en el embarazo

Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, nos resume las nociones más importantes sobre esta enfermedad y cómo prevenir su contagio.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa que está ocasionada por el protozoo Toxoplasma gondii. Es un parásito muy extendido entre los mamíferos (entre ellos, el hombre), sin distinción de género, raza o localización geográfica. Afecta a un 30% de la población mundial.

El peligro que representa esta infección durante el embarazo reside en que el parásito puede atravesar la barrera placentaria, ocasionando una Toxoplasmosis congénita, es decir, una infección que se trasmite al feto antes del nacimiento. El riesgo de contagio y sus posibles consecuencias son mayores en el primer trimestre de embarazo y van disminuyendo conforme avanza la gestación.

¿Cómo se contrae o contagia?

El ser humano  puede adquirir la infección de toxoplasmosis por tres posibles vías:

  • Mediante la ingestión de carne que esté infectada con el parásito y mal o  poco cocinada.
  • A través de ooquistes (partes del parásito) liberados en las heces de gatos, que a su vez contaminan hortalizas o fuentes de agua potable.
  • La vía transplacentaria de la madre al feto.

Sin embargo, esta enfermedad no es contagiosa entre persona y persona. La única manera de contagio entre persona y persona es la vía transplacentaria.

A fecha de hoy no existe vacuna ni tratamiento para la toxoplasmosis.

¿Qué consecuencias puede suponer para el bebé el contagio durante el embarazo?

Si la mujer gestante se ha contagiado de toxoplasmosis, las consecuencias para el feto pueden ser de mayor o menor gravedad, dependiendo del momento de la gestación en que se produzca la transmisión: cuanto más temprana sea la infección en relación al embarazo, más graves serán los daños que sufrirá el bebé.

Estos daños pueden ser, entre otros, los siguientes:

  • Retraso en el crecimiento intrauterino (bajo peso al nacer).
  • Aborto espontáneo (si la infección se da durante el primer trimestre de gestación).
  • Deficiencia visual severa o ceguera.
  • Afectación a nivel cerebral o del sistema nervioso central.
  • Afectación auditiva severa.
  • Anemia.
  • Afectación del hígado, bazo, pulmones o sistema linfáfico.

No obstante, en el momento del nacimiento, la mayoría de los bebés con toxoplasmosis congénita no presentan síntomas, sino que estos se hacen visibles varios meses, incluso años después.

La prueba para la detección y diagnóstico de esta infección intraútero es la amniocentesis.

¿Qué síntomas de contagio puede presentar la mujer embarazada?

El período de incubación desde el momento de la infección es de 2-3 semanas. La mayoría de las personas infectadas no presenta síntomas, por lo que, muchas veces, no somos conscientes de haber pasado la infección y, por lo tanto, desconocemos si somos o no inmunes.

En caso  de mostrar síntomas, estos son similares a los de la gripe:

  • Fiebre.
  • Dolores musculares.
  • Ganglios inflamados.

Una vez pasada la infección, se desarrolla inmunidad a ella.

En la mujer embarazada, los casos de infección son igualmente asintomáticos o de corta duración, y similares también a una gripe común. Por esta razón, resulta habitual no darse cuenta hasta el nacimiento -en caso de que el bebé presente algún síntoma-, o en caso contrario, hasta un próximo embarazo, cuando la analítica lo confirme.

¿Cómo se previene la toxoplasmosis?

Durante la primera visita con la matrona durante el embarazo, se ordena una analítica muy completa en la que, entre otras muchas cosas, se pedirá un análisis que analice la presencia de anticuerpos ante el T.

Gondii en la sangre de la embarazada.

Si se confirma la presencia, quiere decir que la paciente presenta inmunidad a la enfermedad (salvo en casos excepcionales de inmunosupresión severa durante el embarazo), y se le confirmará en breve.

Por otro lado, si el análisis no detecta los anticuerpos significa que la mujer no ha pasado la enfermedad antes, por lo que la matrona le recomendará una serie de medidas para evitar el riesgo de infección por toxoplasmosis:

  • Cocinar bien la carne y no comer carne cruda o poco hecha (incluidos fiambres).
  • Lavar bien las frutas y verduras antes de su consumo.
  • Evitar la leche no pasteurizada o alimentos hechos con leche no pasteurizada.
  • Tener precaución con el contacto con los gatos: los gatos son portadores del parásito solamente en caso de que sean gatos con acceso al exterior, es decir, que estén en contacto libre con otros gatos y si cazan otros animales. Los gatos de interior que no comen carne cruda no tendrán riesgo de infección. Por lo tanto, si la embarazada tiene un gato de exterior, lo mejor es evitar la limpieza del arenero con las heces, ya que es donde se pueden encontrar los ooquistes.

¿Cómo se trata la toxoplasmosis?

Si la madre contrae la infección durante el embarazo y esta se detecta precozmente, se pueden reducir mucho las posibilidades de transmisión al feto con un tratamiento farmacológico adecuado basado en antibióticos.

Si se descubre que la infección se ha trasmitido también al feto, se pueden administrar otro tratamiento a la madre (combinación de dos antibióticos durante un mes),  para disminuir en la medida de lo posible los daños al bebé.

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/toxoplasmosis/

Toxoplasmosis

Toxoplasmosis en el embarazo

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La toxoplasmosis es una infección provocada por un parásito diminuto (Toxoplasma gondii). Este parásito de una sola célula abunda en los gatos, pero los seres humanos y otros animales también se pueden infectar con él.

¿Quién puede contraer una toxoplasmosis?

Cualquier persona puede contraer una toxoplasmosis. Los expertos creen que millones de estadounidenses están infectados por T. gondii. Pero la mayoría de ellos no presentan síntomas porque sus sistemas inmunitarios están sanos e impiden que los parásitos dañen sus órganos.

La toxoplasmosis es más grave en:

  • Las mujeres embarazadas, que pueden trasmitir la infección a sus bebés. Los bebés que se infectan antes de nacer, nacen con una afección llamada «toxoplasmosis congénita»
  • Las personas con el sistema inmunitario debilitado. Esto incluye a gente con el VIH/SIDA o con cáncer. También incluye a personas que toman medicamentos que debilitan el sistema inmunitario, como los esteroides o los medicamentos que se toman después de someterse a un trasplante de órganos.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la toxoplasmosis?

Cuando una persona tiene una toxoplasmosis, el parásito permanece en su cuerpo durante toda la vida. Pero su presencia en el cuerpo de una persona no suele provocar ningún problema. En la mayoría de los casos, la gente ni siquiera sabe que está infectada porque no presenta ningún síntoma.

Cuando los niños presentan síntomas, estos varían en función de la edad del niño y de la respuesta de su sistema inmunitario a la infección.

En los niños que, de no ser por la toxoplasmosis, estarían sanos, la toxoplasmosis puede parecer una gripe o una mononucleosis. Los síntomas pueden incluir:

Los bebés con toxoplasmosis congénita no suelen presentar síntomas en el momento del nacimiento. Pero los problemas pueden aparecer varios meses después. Y pueden ir de leves a graves:

  • problemas en la visión e incluso una ceguera debida a lesiones en la retina (la capa sensible a la luz que está en el fondo del ojo)
  • daño cerebral que conduce a retrasos del desarrollo, convulsiones, pérdidas auditivas, flacidez muscular, o a tener una cabeza demasiado grande o demasiado pequeña
  • fiebre
  • ganglios linfáticos inflamados
  • ictericia (tonalidad amarillenta en la piel y el blanco de los ojos)
  • erupción en la piel
  • problemas en las células sanguíneas, como anemia o trombocitopenia
  • hígado o bazo grandes

Los casos más graves de toxoplasmosis congénita ocurren cuando la madre se infecta de esta enfermedad a principios del embarazo. Esto puede conducir a abortos espontáneos o a que el bebé nazca pronto (sea prematuro) o sea muy pequeño.

Los niños con el sistema inmunitario debilitado pueden presentar todos los síntomas antes mencionados, así como problemas en los pulmones y el corazón. Muchos de estos niños también nacen con una inflamación cerebral (encefalitis).

¿Cómo se propaga la toxoplasmosis?

La gente puede contraer la toxoplasmosis:

  • al ingerir carne cruda o poco cocinada de animales infectados (sobre todo de cordero, cerdo o venado)
  • al tocar o entrar en contacto con heces (o cacas) o tierra que contengan huevos de T. gondii.
  • al nacer con la enfermedad (una mujer que contraiga una infección por toxoplasmosis cuando esté embarazada puede trasmitir el parásito al feto a través del torrente sanguíneo)
  • muy raramente, al recibir una transfusión de sangre o un órgano trasplantado que están contaminados por ese parásito

¿Cómo se diagnostica la toxoplasmosis?

Para saber si una persona tiene toxoplasmosis, los médicos le preguntarán sobre si se ha expuesto a gatos en su casa o a agua o alimentos contaminados. También le pueden hacer pruebas para saber si tiene:

  • el parásito T. Gondii (o su ADN) en la sangre o los tejidos corporales.
  • anticuerpos contra T. Gondii en la sangre
  • cambios en el cerebro, los ojos y otros órganos. También pueden ayudar las pruebas de diagnóstico por la imagen, como ecografías, tomografías computadas (TC) o resonancias magnéticas (RM).

¿Se puede prevenir la toxoplasmosis?

Para ayudar a prevenir la toxoplasmosis en su familia, siga los siguientes consejos.

  • Cocine la carne a fondo para matar los gérmenes que pueda contener. Cocine la carne a una temperatura mínima de 145 ºF (63 ºC). No debería contener partes rosadas, y los jugos que desprende no deberían ser sanguinolentos. Cocine la carne picada a un mínimo de 160 ºF (72 ºC), y la carne de aves de corral a por lo menos 165 ºF (74 ºC).
  • Lávense las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda, verduras u hortalizas no lavadas o de hacer jardinería en el exterior.
  • Lave todas las frutas, verduras y hortalizas antes de servirlas. Es posible que también le convenga pelarlas.
  • Lave bien todos los utensilios y todas las superficies de la cocina utilizando agua caliente y jabón después de cada uso.
  • No beban agua no tratada ni leche no pasterizada.
  • Enseñe a su hijo la importancia de lavarse bien las manos y con frecuencia para prevenir las infecciones.
  • Cierre los areneros que tenga en el exterior, sobre todo por las noches, para impedir que los usen los gatos que merodeen por fuera de su casa.

Si tiene un gato:

  • Retire sus heces del cajón de los excrementos cada día. Los huevos de T Gondii no son infecciosos hasta que haya pasado por lo menos un día después de que el gato defeque. Si usted está embarazada, haga que otra persona cambie el cajón de los excrementos del gato cada día.
  • Intenten que el gato esté siempre dentro de casa para que no pueda contraer la toxoplasmosis al entrar en contacto con la tierra o con pequeños animales infectados que cace e ingiera.
  • No alimente al gato de la familia con carne cruda.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico si su hijo tiene síntomas de toxoplasmosis, sobre todo si su hijo:

  • está recibiendo tratamiento contra el SIDA o contra el cáncer
  • tiene una afección o toma un medicamento que debilita su sistema inmunitario

Si usted está embarazada o está intentando quedarse embarazada, llame al médico de inmediato incluso si solo tiene un ganglio linfático inflamado, sobre todo si se ha relacionado con gatos o ha comido carne cruda o poco hecha.

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/toxoplasmosis-esp.html

Embarazo saludable
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